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Full text of "Don Ramón de la Cruz y sus obras; ensayo biográfico y bibliográfico"

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DON RAMÓN DE LA CRUZ 

Y SUS OBRAS 



OBRAS DEL MISMO AUTOR 



El Conde ue V'illamediana. Estiidiü biográficoy crítico con varias 
foesias inéditas del mismo. Madrid, 1886, 4.°, ó pesetas. 

Tirso de Molina. Investigaciones bio-biblio gráficas. Madrid, 1893, 
!^.", 3 pesetas. 

\'iDA Y op.KAS DE DoN Enkique DE ViLLENA. Madrid, i8q6, 8.°, 2 pe- 
setas. 

Estudios sobre la historia del arte escénico en España, i. María Lad- 
vENANT V Qy\\<híiTE., primera dama de los teatros de la corte. Madrid, 
1896, 8.°, 2 pesetas. 

Estudios sobre la historia del arte escénico en España. 11. María del 
Rosario Fernández [la Tirana). Madrid, 1897, 8.°, 3 pesetas. 

Iriarte y su época. Obra premiada en público certamen por la Real 
Academia Española, é impresa d sus expensas. Madrid, 1897, 4." ma- 
yor, I 5 pesetas. 

El supuesto libro de i..\s Querellas del Rey D. Alfonso el Sabio. 
Madrid, 1898, folleto en 4.° (agotado). 

PRÓXIMAS Á SER PUBLICADAS 

Esludios de historia literaria de España. 
Isidoro Mák^ue/ r el arte escénico de su tiempo. 




yutntipíaili Udunet- y iltnet.— Madrid 










\ÍÍP 



Don Ramón 



de la Cruz 



y sus obras 



Ensayo biográfico y bibliográfico 



por 



Emilio Cotarelo y Morí 



r 










Madrid 

Imprenta di> José Perales y Martíneg 

C;ill-.: Je )n C;ilie/\ innn. i-j. 

1899 






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A LA VILLA DE MADRID 

y , en representación suya, á su alcalde el 

ExC/^40. Sr, M.AROUÉS DE AgUILAR DE Ca/VIPÓO, 



Ofrece este bosquejo biográfico de un gran madrileño , 



EL AUTOR 



Digitized by the Internet Archive 

in 2011 with funding from 

University of Toronto 



http://www.archive.org/details/donrannndelacruOOcota 



pON pAMÓN DE LA pRUZ Y SUS pBRAS 



CAPITULO PRELIMINAR 

Apreciación general sobre D. Ramón de la Cruz. — Origen y rá- 
pido bosquejo histórico del saínete. — I\azón de existencia del 
presente libro. 



Í^^Tl nombre de D. Ramóx de l\ Cruz despi-erta en la me- 

^^^ji moria del lector algo instruido, mil imágenes risueñas de 
personas y cosas de otros tiempos, que la imaginación 
contempla á través del colorido poético con que los en- 
vuelve y hermosea el transcurso de los años. 

Todo lo característico, lo pintoresco, aquello que más se aparta 
de nuestras actuales costumbres, es lo que con mayor fuerza llama 
nuestra atención y esclaviza nuestro gusto, y es lo que abunda en 
los cuadros sociales del siglo pasado bosquejados por el ingenioso 
escritor madrileño. Porque, en efecto, en sus obras vive y se agita 
una sociedad entera hoy desaparecida ; pero que , gracias á tales es- 
ciitos, podemos reconstruir casi con la misma verdad que si jior un 
milagro cronológico retrocediésemos á la España del reinado de 
Carlos III. 

Grupos de majas y majos con su desgarro y estrepitosa alegría; 
castañeras y buñoleras, largas de lengua y de manos; chisperos, 
albañiles , zapateros y otros artesanos de Madrid ; campesinos de los 
alrededores, socarrones y malignos; peluqueros y modistas france- 
ses con espadín y señoría; abites entrometidos y falderos; cortejos, 
terror de padres y maridos; petimetres y petimetras; usías de más 
ó menos palo é hidalgos pelones; soldados y oficiales; gente cursi, 
como hoy se dice, de la clase media ; médicos y abogados charlata- 
nes, y escribanos y alguaciles de aguzadas uñas; indianos incautos 
y adinerados; maridos víctimas de la tiranía conyugal, de las con- 



büÑ RAMÓN DE LA ckU¿ 



venciones sociales y de la moJa, que alguna vez rompen sus cade- 
nas; beatas y viudas hipócfitas y callejeras; vagos y expresidiarios; 
gallegos pacientes; vizcaínos testarudos y de estropajosa lengua; 
mercaderes de rara fisonomía moral; naranjeras, limeras y ramille- 
teras descocadas, pero agu las ; músicos hambrientos ; cómicos siem- 
pre temerosos de la cruel mosquetería; plcaldes de monterilla con 
pujos reformadores; críalos, pajes y lacayos con sus habituales de- 
fectos y otros particulares de entonces; gitanos y mesoneros, que 
toJo era uno; segadores y vendimiadoras; fingidos hombres de ne- 
gocios: estos y otros muchos tipos desfilan y se atrepellan en las 
obras del autor del Manolo. 

Escenas populares, no diremos degeneraJas, pero sí profunda- 
mente cambiadas hoy y recogidas por el gran pintor de costumbres 
con motivo de las solemnidades y fiestas del año, pues todas, á ma- 
nera de calendario jocoso, figuran en sus saínetes: Nochebuena, 
Navidad, Año Nuevo, los Nacimiaitos, Carnaval, Romería de San 
Isidro, Corpus Christi, Vísperas de San Juan, San Pjdro y Santia- 
go, Ferias Otoñales; cualquier otro espectáculo al aire libre, como 
las fiestas de pólvora, las retretas y los paseos nocturnos del Pra- 
do, tienen su representación en dichas obras, así como ciertos he- 
chos particulares: los bandos y riñas de los habitantes de unos ba- 
rrios con los de otros; la venida á INIadriJ de un elefante y después 
de una giganta; los partidos en pro ó en contra de cada uno de los 
coliseos y de cada uno de los actores en ellos. 

La Plaza Mayor y el Rastro por la mañana, por la tarde y á 
cualquier hora del día; la Plaza de Santa Cruz en los de verbena; 
las orillas del entonces algo más caudaloso Manzanares, en tiempo 
de baños; la calle Mayor en la fiesta del Corpus; las tertulias priva- 
das; los cafés y botillerías; academias de música; bailes de candil 
y de velón; visitas de duelo y de cumplido; bodas y tornabodas de 
varias castas de gentes; la murmuración vecinal; la entrada y sali- 
da de la comedia; las representaciones caseras en la corte y en los 
pueblos; los enfermos aprensivos; los sanos que saludan á todos; la 
manía del coche ; las escofietas; los habladores; la. melo-italo-manía; 
las serenatas ó músicas nocturnas; los refrescos y meriendas en las 
casas particular-is ; ^os saraos: los viejos verdes y las viejas rever- 
decidas; las excursiones veraniegas á los alrededores de la corte, 
ya que la dificultad en las comunicaciones limitaba los viajes á le- 
janos puertos de mar; la vi la toda , en fin , de la sociedad de que el 
pintor íormaba izarte, se ve reflejada en sus saínetes, verdaderos 
tesoros de historia interna que en vano se buscarán en otra parte. 



CAPITULO PRELIMINAR 



Don José Somoza terminaba un curioso artículo sobre los usos, 
trajes y modales del siglo XVIII, escrito con el conocimiento y se- 
guridad de quien logró ver lo que describe, diciendo: «El que 
quiera conocer á fondo las costumbres españolas en el siglo xviii, 
estudie el teatro de D. Ramón de la Cruz, las poesías de Igle- 
sias y los Ca/richos de Goya.» Las poesías de Iglesias, aunque 
apreciables, se refieren principalmente á la ciudad en que el poeta 
pasó gran parte de su vida. Las pinturas y grabados (no sólo los 
Caprichos) de Goya, muy bien estudiados en estos últimos tiempos 
bajo el aspecto artístico, no lo han sido aún en su correspondencia 
con los usos de entonces, ni ofrecen campo tan vasto ni variado 
como el conjunto de las obras del gran sainetista. En este concep- 
to, ningún escritor de la época aventaja ni se aproxima siquiera á 
nuestro poeta. 

Algunos, como el gran Jovellanos, son hombres no de uno sino 
de todos tiempos. Con la mirada puesta en la historia, apenas si se 
dignan lanzar un vistazo al siglo en que han nacido. Otros, como 
Forner, dando rienda á su espíritu crítico, atienden con preferen- 
cia á lo que puede caer bajo el azote satírico, y tal vez abultan los 
defectos para justificar la censura. D. Nicolás de IMoratín vive en 
otras edades; pese á su rabioso clasicismo doctrinal, es un discí- 
pulo de Lope de Vega y de Góngora el bueno, liiarte, el espíiitu 
más equilibrado de entonces , muestra emiieño en cul.ivar ciarte 
docente, con exclusión de otro alguno, siendo una especie de após- 
tol del buen sentido. No desciende á reproLiucir lo que ve sino en 
muy estrecho círculo: sus comedias y sus epístolas son, con todo, 
documentos de precio á este respecto. Huerta , lo mismo que los 
grandes eruditos (Sánchez, Sarmiento, Mamaus, Llaguno, Cerda, 
Muñoz, el P. Flórez, Velázquez, Ceán , etc.), que tantos y tan 
excelentes produjo aquel siglo, no pensaban más que en resucitar 
nuestras pasadas glorias en tolos los órdenes, con sus imperecede- 
ros trabajos. El P. Isla, alejado de su patria cuando empezaba á 
dar los más sazonados frutos de su peregrino ingenio, se llevó, con 
sus correligionarios, á Italia la mita 1 d^l talento y de la ciencia na- 
cionales. Sin embargo, el Fray G.uiu.iio de Cauífazas, ts un tesoro 
de noticias referentes á la vida de los clérigos secnlares y regula- 
res en la primera mitad del siglo. Feijóo lo toma por otro lado, y 
aunque escribe para su época, recuerda cesas que existían mucho 
antes y existieron después porque sm comunes al hombre. Sólo 
T)ii\ Diego de Torres, recogiendo la ahamionada pluma de Queve- 
do, bosqueja en los nuevos Sueños morales y otros opúsculos, la 



4 L)ON RAMÓN DE LA CRUZ 



fisonomía de la sociedad que veían sus ojos al expirar el reinado de 
Felipe v\ Barberos, letrados, médicos, lindos, cómicos, poetas, 
vendedores , boticarios , cocineros , esivitores de viejo , beatas , pren- 
deros, sopones, montañeses y vizcainos, cantantes italianos, escri- 
banos, cuadrilleros, viejas galanas, alquimistas y otros muchos 
tipos, pasan con vida y movimiento por aquella especie de cinema- 
tógrafo social, formando en conjunto un precedente curioso, aun- 
que breve y circunscrito, del gran corpus ético -literario de Don 
Ramón de la Cruz. 

Y ¿cuál fué el medio de expresión utilizado por el insigne poeta 
en obra tan vasta y compleja? 

Hay en nuestro gran teatro nacional un género que, no obstante 
su corto alcance estético y su brevedad misma, no deja de tener 
importancia por su interesante historia y aun por sus caracteres in- 
trínsecos. Este género es el que se conoce con el nombre de sainete, 
en la acepción más lata de esta palabra, tal como la tuvo en el 
siglo XVII. Drama sin argumento, pero no sin atractivo, redúcese á 
un simple diálogo en que predomina el elemento cómico. Elige 
sus personajes muchas veces en las últimas capas sociales, cuyo 
lenguaje y estilo adopta, y por tan sencillo medio lanza sus dardos 
contra los vicios y ridiculeces comunes, viniendo á ser entonces 
una de las más curiosas manifestaciones de la sátira. La nota ma- 
liciosa es cualidad esencial en estas piececillas , y se halla igual- 
mente en las similares de todos los tiempos y países. 

Históricamente este género, que tan moderno parece, es en rea- 
lidad muy antiguo. Los pueblos clásicos á donde ya directa ó ya 
indirectamente hay que ir á buscar el origen de casi todas las ins- 
tituciones europeas, nos ofrecen ejemplos de dramas que llenan 
por completo las condiciones del sainete. 

Grecia los había importado en Sicilia lucia el siglo v antes de 
nuestra era, en aquellas breves piezas, escritas por Sofrón y Jena- 
no, llamadas mimos y que tanto agradaban al divino Platón, que 
hacía de ellos su predilecta lectura, aun en sus postrimeros días, y 
quizá los imitó en sus diálogos. Podemos formar idea de lo que se- 
rían estos mimos con los tres juguetes de Teócrito, que se hallan 
mezclados con sus idilios. Se titulan: La hechicera, monólogo quizá 
tomado de Sofrón; El amoy de Cinisca, diálogo dramático.sin nada 
de bucólico , parecido á un paso de Lope de Rueda , y el precioso 
de Las Siracusanas , que es un verdadero sainete de costumbres al 
estilo de los de D. Ramón de la Cruz. 

El mimo fué creación propia del genio dórico, y, como nacido en 



CAPITULO PRELIMINAR 



Sicilia, reproducía fielmente las costumbres sicilianas, con sus ex- 
presiones populares, sus proverbios y sus chistes callejeros. Era 
una imitación exacta de la vida, así como la comedia ateniense era 
su caricatura. 

El teatro latino conoció también este género dramático. Las ate- 
lanas fueron primero descriptivas de costumbres de los aldeanos 
campanios, y luego versaron sobre ciertas profesiones urbanas, 
como se ve por los títulos que se conservan de las de Pomponio: 
La tocadora de lira, Maco soldado , El mercader de esclavos, El pana- 
dero , Los pescadores , etc. Esta farsa se daba como exodium ó saínete 
al fin de la obra principal. 

Á las atelanas sucedieron los mimos romanos, que tenían poco de 
común con los griegos. Reflejaban las acciones íntimas de la vida 
ó hechos y cosas ridiculas (pobres que repentinamente aparecen ri- 
cos y obran como de antiguo ), ó bien asuntos poco decentes y aún 
obscenos (temas de adulterio, sorpresas del marido, ocultaciones 
del galán en cofres ó armarios, fugas peligrosas y otros semejan- 
tes). Estos mimos terminaban casi siempre por una escena tumul- 
tuosa ^ riñendo y corriendo unos tras otros, y la música cubría el 
desorden en tanto subían la tela. 

El mimo degeneró en pantomima , conforme se fué simplificando y 
disminuyendo la letra, y en los últimos tiempos del imperio era la 
forma única de este intermedio dramático. 

Así se introdujo en España, y, con las modificaciones propias de 
nuestro carácter y costumbres, se convirtió hacia el siglo xiii, 
ó antes en aquellos juegos de escarnio de que habla la Ley 34 , títu- 
lo VI de la primera Partida, considerándolos como un espectáculo 
ridículo, soez y chocarrero. 

A fines del siglo xv vuelve á recobrar el sello de obra literaria 
en el Auto del repelón y en las dos Representaciones hechas en la noche 
del Carnal , todas de Juan del Encina ; y como las primitivas atelanas 
emplea también el lenguaje de los rústicos, que aquí es el de los 
campesinos de las cercanías de Salamanca. De igual naturaleza son 
algunas farsas de Lucas Fernández, especialmente la tercera (del 
pastor, la pastora y el soldado), y las del portugués Gil Vicente, 
que tiene otros y mayores méritos en la historia de nuestra escena. 
Gil Vicente traza á grandes rasgos, en las suyas, imágenes verdade- 
ras de la sociedad en que vivía, y diseña el prototipo de las piececi- 
Uas denominadas mucho después entremeses. Tales parecen las farsas 
de ¿Quení tem /árelos?, el Clérigo de Beira, Las Ciganas y muchas es- 
cenas de sus demás obras, en especial de las escritas en castellano. 



i 



DON RAMÓN DE LA CRUZ 



Sin adelantar gran cosa, prosiguiefon estas piezas bajo la forma 
que les habían dado aquellos tres maestros , como se ve por la Fay- 
sa Cornelia, de Andrés de Prado, «donde ha}^ cosas bien apacibles 
de oin»; el Entremés de las esteras, del Códice de autos antiguos de la 
Biblioteca Nacional de Madrid, en que son figuras Melchora, An- 
tena , un bobo , un lacayo , un bachiller y el amo de las mozas , y el 
otro entremés , de Sebastián de Orozco, representado en un convento 
de monjas de Toledo, farsa incivil y chocarrera (aunque curiosa 
por otros respectos), y que nos da idea de la excesiva tolerancia que 
había á la sazón en tan santos edificios. 

Diego Sánchez de Badajoz, el más fecundo dramático de la pri- 
mera mitad del siglo xvi , compuso 28 farsas, y en ellas anda mez- 
clado lo divino con lo humano, las groserías con las disputas teoló- 
gicas. Un pastor dice el introito refiriendo algún lance más que 
libre: un fraile indigno es ordinariamente la cabeza de turco sobre 
que el autor (que fué eclesiástico) descarga su sátira. En algunas 
como la Farsa del matrimonio , la de La Hechicera, la de La Ventera 
y tal otra, desaparece el elemento religioso, campando solo el pro- 
lano. También son curiosos, como sainetescos, los tipos de negro 
y negra que introduce, y aun el de portugués. El mismo autor dis- 
culpa aquella mezcla, hoy tan repugnante, de lo sagrado y lo ex- 
cesivamente familiar, diciendo en una Farsa de Natividad: 

Lo que aquí se ha de decir 
serán cosas 

devotas y provechosas; 
y porque vos no os durmáis, 
algunas cosas graciosas 
diremos, con que riáis. 

Muy superior á todo esto es lo que hizo el gran Lope de Rueda, 
como le llamó Cervantes, apoderándose de estas farsas y convir- 
tiéndolas en aquellos graciosísimos pasos, dechado de lenguaje y 
tesoro de toda la sal española. El nombre no prevaleció, y eso que 
es más propio que el de entremés ni ningún otro de los que en ade- 
lante llevaron estas cortas piezas dramáticas. Más de veinte son los 
pa os compuestos por Lope de Rueda, y cosas comunes á todos la 
carencia de verdadera acción; la de intervenir en ellos gente de 
clase ínfima con su propio lenguaje y estilo y la de cifrar el éxito 
en la gracia y viveza del diálogo. Por los mismos días Juan Timo- 
neda, librero de Valencia, fué en el género notable por su vis cómi- 
ca. Escribió á imitación de Rueda los pasos de Los ciegos y el mozo, 
Los dos clérigos, El soldado y el moro, y el entremés (que ya le da este 



CAPITULO PRELIMINAR 



nombre) de El ciego y el pobre. Todas estas piezas de Ti moneda ter- 
minaban en paliza general entre los actores, á la manera de los 
exodia romanos, y este modo de desenlace sirvió luego para los 
entremeses, tanto que dio nacimiento á la frase de «acabar en pales 
como entremés». 

Así halló Cervantes este género en el que, como en todo, im- 
primió su garra de león , fijando en definitiva la naturaleza y forma 
de estas piezas intermedias, ya burlescas, ya satíricas, ó ya con 
esbozos de caracteres y tendencia moral , y siempre graciosas é in- 
superables en el lenguaje, mezcla ingeniosa de culto y de vulgar, 
estilo fluido y sentencioso á la vez. Un crítico famoso, el Conde 
de Schack, llega á considerar los entremeses de Cervantes como 
«infinitamente superiores» á sus comeJias. 

De Lope de Vega no se conocen de un modo cierto entremeses. 
El gran ilustrador moderno de tan gran poeta, no halla indignos de 
la musa de Lope algunos que se imprimieron entre obras suyas, 
como el chistoso Entremés del Letrado, en que, al revés de la farsa 
francesa del Pathelin , el abogado es víctima de la estafa y no el 
estafador, y que pudo además servir de original para otro entremés 
titulado Li Burla de Pantoja. Acaso también le pertenezca el E}i- 
tremés de los títulos de comedias, el del Soldadillo y algún otio de los 
que modernamente se han atribuido á Benavente. 

Con el apogeo del teatro de Lope, coincide también el délos 
géneros dramáticos menores , que entonces se multiplicaron bajo 
formas y nombres diversos, llamándose loas, jácaras entreu.esadas y 
cantadas, mogigangas, bailes cantados y representados (i), y, sobre 
todo, hallan su más gentiina expresión en los entremeses. Nombre es 
éste que suena muy á menudo en nuestras antiguas Crónica:; pero 



fi) La loa, de origen remotísimo, era la introducción de la tiesta y, como su nombre in- 
dica, tenia por objeto loar ó celebrar el pueblo donde se daba la función, la causa porque se 
daba, á los espectadores, ú otra cosa cualquiera. De tal clase eran los de Agustin de Rojas, 
que, como es sabido, publicó dos tomos de ellas. .Mas adelanto se destinó principalmente á 
una especie de alarde ó revista de la compañía al principio de cada temporada. De esta suerte 
tiene dos el mismo Rojas, muchas BenavL-ntc, Solis, Salazar. Marchante y otros del siglo xvu, 
y así llega on al xvui , y así las compuso D. Ramón de i.a Crvz para los dos teatros de 
Madrid, durante muchos años, variando liasta lo inlinito el pretexto ó manera de presentar Ion 
actores al público. 

La ./íicí7rí7 tuvo varias formas, desde el monólogo en verso que celebraba, con lenguaje 
propio de tales gentes, los hechos y desgracias de \os jaques, rufianes, rameras y otros perso- 
najes semejantes Cuando era dialogada se llamaba entremesada y constituía un verdadero 
entremés. La jácara cantada se convirtió en el siglo xviii cu la tonadilla. 

LdL mojiganga evann entremés entre personajes disfrazados cou trajes ridiculos; y otro 
entremés con bailes al final y d veces en medio de la pieza , eran los llamados bailes repc- 
sentados, y también cantados si tenían música en la letra, 



DON RAMÓN DE LA CRUZ 



que no designa, como pudiera presumirse, el juguete cómico, sino 
más bien una especie de descanso ó intermedio en las fiestas corte- 
sanas y caballerescas, en el que la música y los ejercicios mímicos 
eran lo esencial, sin que hubiese en ellos vislumbre literario. 

Sobresalió entre los cultivadores del género el licenciado Luis 
Quiñones de Benavente, de quien existen más de una centena de 
obras entre jácaras, bailes, loas y entremeses, y que aventajó á Cer- 
vantes en la pintura de costumbres y alcance satírico; pero no en 
lenguaje ni en fuerza cómica. Y por aquel tiempo y poco después, 
compusieron, aunque inferiores á los de Benavente, entremeses gra- 
ciosos Francisco de Navarrete y Ribera, D, Vicente Suárez de 
Deza, D. Jerónimo de Cáncer y Velasco, D. Francisco de Avella- 
neda, D. Francisco Bernardo de Quirós, D. Gil López de Armes- 
to y Castro, D. Francisco Antonio de Monteser, Alonso de Ol- 
medo y D. Sebastián de Villaviciosa, que son los principales, todos 
á imitación del referido Benavente, sin que dejasen de cultivar 
este género otros grandes escritores como D. Francisco de Queve- 
do, de quien existen una veintena de entremeses y jácaras; ni al- 
gunos de los principales dramáticos como D. Pedro Calderón, que 
compuso cerca de treinta, D. Antonio de Solís, veinte ó más. Salas 
Barbadillo, Moreto, que escribió más de treinta , D. Juan Vélez, 
Salazar y Torres, y tantos otros que fuera prolijo enumerar. 

Todavía en los últimos años del siglo xvii y primeros del si- 
guiente , mantuvieron en buen nivel este género Matos Fragoso, 
Bances, León Marchante, Zamora y Cañizares; pero luego se apo- 
deraron de él la musa proletaria de Francisco de Castro, fecundí- 
simo en su composición, pues su colección completa consta de cin- 
co tomos, publicados dos de ellos después de sus días; Benegasi, 
D. José Julián de Castro, D. Diego de Torres, quien sin embargo 
lució su natural ingenio y su agudeza en esto como en todo; y Juan 
Plasencia, Ignacio Cerquera y Pedro Ximénez Zamora, todos tres 
cómicos de oficio. 

Por este tiempo iba prevaleciendo la palabra saínete para desig- 
nar esta clase de obras. Usóse ya en el siglo xvii (Navarrete y Ri- 
bera publicó en 1640 sus entremeses con el título de Flor de saine- 
tes); pero significando en general toda clase de piezas intermedias 
(loas , bailes, entremeses, etc.) Después se designó con el nombre. 
de entremés el primer intermedio de la función, y de saínete el que 
se ejecutaba entre la segunda y tercera jornada. Esta nomenclatura 
siguió todo el siglo xviii, en que las palabras entremés y saínete 
eran sinónimas ; pues una misma pieza se ponía unas veces como 



CAPITULO PRELIMINAR 



entremés, entre la primera y segunda jornada de la comedia, y otras 
como saínete en el último entreacto. 

Al mediar el siglo, manteniendo siempre el carácter burlesco y 
chabacano del saínete, los compusieron D. Juan de Agramont y 
Toledo, D. Nicolás González Martínez, D. Antonio Pablo Fernán- 
dez y D. Antonio Benito Vidaurre. Los tres últimos eran los prin- 
cipales, cuando D. Ramón de la Cruz, recogiendo del arroyo este 
regocijado drama, lo levantó al nivel mismo de la comedia de cos- 
tumbres. 

Imitáronle, aunque de lejos, sus contemporáneos D. Manuel Fer- 
mín de Laviano, D. Sebastián Vázquez, D. José Landeras, D. José 
López de Sedaño, D. José Ibáñez, Comella, y los cómicos Luis 
Moncín, José Concha, Juan Ponce, José Ibarro, Félix de Cubas, 
Juan Carretero y otros varios; y algún tiempo después aparece don 
Juan Ignacio González del Castillo, insigne sainetista gaditano, 
pintor de las costumbres andaluzas. 

Durante la primera mitad del presente siglo, el género no dio 
grandes señales de vida ; pero desde hace ya algunos años se ha ve- 
rificado un renacimiento, no siempre bien dirigido, en esta clase de 
dramas, de tal suerte, que hoy puede decirse es la única forma 
viva del teatro español , }• tiene entre nosotros muchos y muy dis- 
tinguidos cultivadores. Quizá las exigencias de la vida moderna 
contribuyan á este gran predominio del género chico , cuyo carácter 
exclusivista puede ser peligroso para la existencia misma de todo 
el drama, en caso de que el hecho no sea ya un síntoma de trans- 
formación ó de muerte. 

Los historiadores de nuestra escena han olvidado este género dra- 
mático, ó muy ligeramente le han tenido en cuenta al examinar las 
obras más extensas, no obstante ser su riqueza solo comparable á la 
de éstas (i). La abundancia es tal, que el ilustre D. A. F. Guerra 
pudo en un catálogo (2), aún no completo, recoger dos mil títulos 
sin pasar de la primera mitad del siglo xviii , suficientes para que 
pueda trazarse la historia del género, si alguno vence la dificultad 
de recoger todas estas obras desparramadas en multitud de libros 
antiguos, pues modernamente sólo se han reimpreso los de Cervan- 



(i) Una loable tentativa de historia de tales obras lia hecho recientemente el erudito escri- 
tor francés .Mr l.éo Rouanet en su linda colección de entremeses traducidos. Intermcdes cs- 
pagnoles (Entrevieses) dii XVII si'.'cle. Tradiiits, civec Pre/\ice et des Xotes. Piiris, 
A. C/uirles, 1897: 8.", 32 1 pííijs. Comprende la colección iii entremeses, y son muy intere- 
santes el prólogo y las notas finales. 

(2j Lo incluyó en el grandioso suyo del teatro antiguo español D. Cayetano Alberto de la 
Barrera, con algunas adiciones, especialmente en las loas. 



10 DON RAMÓN DE LA CRUZ 



tes, los de Benavente (en la bellísima colección que hizo Rosell en 
los Libros di antaño), algunos sueltos, los de Calderón y Quevedo 
en las obras de estos dos ingenios en la Biblioteca de autores es- 
pañoles, y los de Lope en la gian edición de la Academia. Sin em- 
bargo, ¡cuan de estimar sería que ya por autores, como hizo el se- 
ñor Rosell, ó ya en colección, como á fines del siglo pasado intentó 
D. Vicente García de la Huerta (tomo último de su Theatro Hespa- 
ñol) fueran saliendo de nuevo á luz algunas de estas joyezuelas in- 
justísimamente perdidas en tomos de adquisición difícil ó imposible. 

Pero no sólo como pintor de costumbres y autor de ese gran nú- 
mero de sainetes que expresa el catálogo que va al final, es Don 
Ramón DE la Cruz digno de particular estudio y alabanza. Compu- 
so también más de cincuenta obras de otro género, entre comedias, 
tragedias y zarzuelas, todas las cuales, especialmente estas últi- 
mas, le hubieran dado puesto distinguido entre los autores dramá- 
ticos de la pasada centuria. 

Y su gran mérito filológico ha sido, aunque tardía, solemnemen- 
te reconocido por la Academia Española al señalarle inscribiendo 
su nombre entre los de los grandes hablistas , como uno de los maes- 
tros y modelos de nuestro idioma. ¿Quién como él ha conservado 
esos mil giros caprichosos, pintorescos y castizos de lenguaje, es- 
pecialmente en las clases populares, menos accesibles que otras á 
la invasión del galicismo que ya en su tien^po infectaba el habla 
castellana? ¿Quién empleó un vocabulario más rico y abundante, 
lleno de significaciones figuradas, diversas y agudas, y más natu- 
ral y propio de los caracteres que pinta; y un diálogo más ingenio- 
so y vivo, siquiera, usando de aquella libertad que se reservó en la 
elección de géneros dramáticos, no brille siempre por su pulcritud 
y atildamiento? 

Según un primer pensamiento del autor, este libro debeiía de 
constar de dos partes: sólo se publica la primera. Contendría la 
segunda un estudio analítico de los sainetes de D. Ramón de la 
Cruz, en relación con las costumbres de su tienpo. Pero como esto 
daría á la obra excesivas proporciones , y como , por otra parte , di- 
cha materia no toca propiamente á la historia literaria, me he re- 
traído de hacerlo, por ahora, inutilizando los muchos datos y ob- 
servaciones acopiados con aquel objeto. 

Aun en la parte á que se contrae, conozco que este trabajo no es 
definitivo acerca del gran autor cómico, el Lope de Vega del pasa- 
do siglo. Quizá retardando su publicación hubiera podido mejorar- 



CAPITULO PRELIMINAR II 



lo con las noticias de fuentes cuya existencia al presente ni siquiera 
sospecho. Pero es tanto y tan nuevo y curioso lo que mi afortunada 
diligencia ha logrado reunir en esta materia , que no he querido pri- 
var al público de su conocimiento, á fin de que, al menos, haya 
esta base para levantar en su día el monumento histórico del autor 
del Manolo y de su teatro. 

Así, aunque con algún desorden, he ido exponiendo los datos 
acumulados en la forma que, hoy por hoy, me parece más conve- 
niente. La cantidad enorme de obras producidas por el ingenio de 
D. Ramón de la Cruz, y sus mismas condiciones de brevedad 
y tendencia común, no se prestan á un examen individual interpola- 
do con la narración de los sucesos de la vida del autor, según acer- 
tadamente suele hacerse y yo mismo hice antes de ahora (i). 

A este estudio debía también acompañar una edición completa y 
esmerada de las obras de D. Ramón de i a Cruz, á fin de que, co- 
nocidas con exactitud y en conjunto, pudiese formarse verdadero 
juicio de la personalidad literaria de ests autor, que es quizá el que 
más tonterías, disparates y vulgaridades ha inspirado á la crítica 
usual, sobre todo en estos últimos tiempos, no parando algunos 
hasta hacer de él un demagogo, un demoledor furioso, escéptico 
en filosofía y religión , apoyados en tal ó cual pasaje de cierto saí- 
nete que no dice lo que se pretende, y que, en todo caso, estaría 
contrapesado ó desmentido por otros muchos de opuesta índole. Se 
publicarán los textos cuando haya editor resuelto á imprimir cuatro 
ó cinco tomos de saínetes y zarzuelas. 

Creyendo que servirán á la mayor ilustración de la obra y que 
son por sí mismos interesantes, he añadido algunos apéndices rela- 
cionados con la historia de nuestra escena, procurando no repetir 
lo que ya por mí ó por otros está consignado en obras que andan 
en manos de todos. 

Cuando reunía y ordenaba estos apuntes, pensaba someterlos al 
juicio de la Real Academia Española, concurriendo á uno de los 
certámenes ordinarios de este Cuerpo, para mí tan benévolo. Pero 
habiendo logrado la inestimable honra de ser elegido, en i." de Di- 
ciembre próximo pasado, individuo de su seno, ya que no pueda 
acreditarle mi respeto y acatamiento de aquel modo, no por eso de- 
jaré de atestiguárselos desde este sitio. 



( I ) Iriartc y su época, obra premiada en público certamen por la Real .\caJemiii Ai,\ 
pafiola, é impresa á sus expensas. Miidrld, 1897, cii 4.", 5(io págs. 




CAPITULO I 

Familia. — Nacimiento de D. Ramói\ de la Cruz.— Estudios.— Profe- 
sión que adopta. — Casamiento.— Sus primeras obras dramáti- 
cas. (1731-1757). 



^ECÍA un autor ilustre, que el descuido y abandono de los 
escritores coetáneos en consignar las noticias históricas de 
los hombres distinguidos de su tiempo, debe ser causa de 
justa reconvención por parte de les que vienen después, 
imposibilitados de subsanar de un modo satisfactorio tal deficien- 
cia; y añadía que las dificultades en aquella investigación, pare- 
cen hacerse sentir tanto más cuanto aquellos hombres están más 
cercanos á nuestros días: «de suerte que tratándose de formar ar- 
tículos ó noticias biográficas, nos es más fácil escribir uno de Cer- 
vantes ó de Lope, que otros de Iriarte ó de Cienfuegos, que mu- 
rieron ayer» (i). 

Con estas palabras, exculpaba el siempre discreto D. Ramón de 
Mesonero Romanos, el éxito poco lisonjero de sus averiguaciones 
acerca de algunos autores del siglo pasado; y parece que nunca 
pudieron considerarse más tristemente ciertas que refiriéndolas al 
famoso poeta D. Ramón de la Cruz, que durante treinta y cinco 
años dio incesantemente, día por día puede decirse, nuevos y siem- 
pre lozanos los frutos de su felicísimo ingenio. 

Tan obscura y borrosa había llegado á nosotros la imagen del 
popular sainetero, que dos hombres tan eruditos, tan conocedores 



(i) Mesonero Romanos en su biografía de D. Vicente Garda de la Huerta, impresa en el 
Semanario pintoresco de 1^42, pág. 3o5. 



14 t>ON RAMÓN DE LA CRU¿ 



de todo nuestro pasado literario, y tan próximos al tiempo en que 
vivió D. Ramón de la Ckuz, como D. Agustín Duran y D. Juan 
Eugenio Hartzenbusch (i), viércnse burlados en sus tentativas ge- 
nerosas de reconstrucción biográfica del autor de Manolo, sin que 
pudiesen añadir cosa de sustancia á los^brevísimes renglones que 
le consagra el cronista madrileño D. José Antonio Alvarez y 
Baena (2) á los que también hubo de limitarse el Marqués de 
Valmar, insigne ilustrador de la literatura poética del pasado si- 
glo (3)- 

Y á falta de noticias ciertas y concretas, diéronse los que llega- 
ron más tarde á imaginar sucesos y aventuras con que rellenar el 
hueco que había en la vida de hombre tan señalado. Así, en tedas 
las enciclopedias y diccionarios biográficos y aun en los prólogos 
que anteceden á las ediciones posteriores á la de Duran, de la que 
son humilde extracto, vemos un D. Ramón de la Cruz que no tiene 
con el de la realidad el menor parecido (4). Abandonemos nosotros 
campo tan estéril y refiramos la vida de Cruz inspirándonos en 
fuentes originales, ya que la suerte, que no suele favorecer á los 
mejores, nos ha puesto en el caso de poder ilustrarla con no pocos 
documentos y noticias hasta hoy no conocidos. 



( I ) El primero, '.-n su Colección de saínetes, tanto impresos contó inéditos de D. Ramón 
de la Cru;, con un discurso preliminar de D A. Duran. Madrid, Impr. de Venes, 1843. 
di» voi. en 4.": y ei segundo, en un estudio que acompaña al de luirán, y habia sido premia- 
do por el Liceo de Madrid y fué impreso otr<;s varias veces; ' Ensayos poc ticos. Madrid, 1843. 
H": págs. i5(í y siguientes. En el Semanario pintoresco, ctc ) 

(2j Hijos de Madrid ilustres en santidad, dignidades, armas, ciencias y artes, su 
autor D. Joscph Antonio Airare^ y Baena. Madrid: En la oficina de D Benito Cano. 
Año de -MDCCLXXXIX, 4 vol. 4."; V. tomo iv pág. jSi. 

(3j En el tomo iii, pdg. 509 de su gran colección de Poetas ¡¡ricos españoles del si- 
glo A' 17//, para la Biblioteca de Autores españoles. Madrid, Rivadenoyra, l^li. pág 5oc). 

Í4 De los últmios que han escrito especialmente sobre D. Ramí'in de i.a Cruz, citaremos 
dos artlcuhs del ilustre novelista D. Benito Pérez (íaldós, en la Revista de España (to- 
mosxv/i y xviit, págs. 200 y 27), correspondientes ü fines de 1870 y principios do 1871, 
titulados D. Ram/in de la Crn^ y su época, y que en realidad es lo único bueno que se lia 
escrito después de Hartzenbusch, sobre lo que representan socialmente los saínetes de nuestro 
autor. Puede suponerse qué lal será el prólogo escrito por D. Roque Barcia encina edición 
de 70 saínetes hecha en Madrid en 18S2. Otra introducción inútil puso el ilustre dramaturgo 
Keliú y Codina á una colección de 3o saínetes hecha en Barcelona en el mismo año de 1882. 
Don Ricardo Scpúlveda en su Corral de la Paclieca, Madrid, 1888, pág. 21 5, consagró un 
breve capítulo á nuestro sainetista. Otro figura en el Panorama lite'-ario, Madrid, 1S81. 
página /ig, de D. E. Rodríguez Solis Tres artí.ulos le consagró en la Ilustración española y 
americana de 1879, primer semestre, págs. 16:, 202 y 2i<j, Don Adelardo Ortiz de Pinedo: y 
otro en el mismo periódico (52 de Scpt embre de 1880 pág. I7I!, D .loaquín Olmcdilla y 
Puig, con el singular titulo de Tributo de consideración al escritor popular D. Ramón de 
la CrUf Cano y Olmedilla. El Sr. Puig se considera en este articulo pariente de nuestro 
poeta; pero no indica circunstancia alguna biográfica nueva, cosa de sentir si, como pariente, 
posee noticias ó dociimentos no vulgares. 



CAPITULO PRIMERO I5 



Don Ramón Franciscd de la Cruz Cano y Olmedilla, nació en 
Madrid, en la calle del Prado, el 28 de Marzo de 1731, y fué bau- 
tizado el 2 de Abril siguiente en la iglesia parroquial de San Se- 
bastián, por su tío carnal el P. Fray Francisco Cano y Olmedilla, 
del Orden de Predicadores, sirviéndole de madrina D.* Teresa 
Cano y Olmedilla, también tía materna suya (i). 

Su padre 1). Ramón ó D. Raimundo de la Cruz era aragonés, na- 
tural de la villa de Canfranc, en la provincia de Huesca, Pero ni 
de la familia de éste ni de su condición social tenemos noticias cla- 
ras, ni sabemos por qué lances, desde las montañas del Pirineo, 
vino á establecerse en la capital de España y pasó luego al conti- 
nente africano. Alguna mayor memoria poseemos de la madre doña 
María Rosa Cano y Olmedilla, quien en su testamento, otorgado 
en 29 de Julio de 1762 ante el escribano de esta corte, Joaquín de 
Becerreiro y Quirós, se dice natural de Gascueña , provincia de 
Cuenca, é hija de D. Miguel Cano y Olmedilla y de su mujer doña 
Antonia Vela Viñuelas, vecinos que habían sido de aquella villa, 
y viuda ya del predicho D. Raimundo de la Cruz (2). Y la residen- 
cia suya y de sus hermanos en Madrid , pudo ser motivada por el 
hecho de tener ya desde mucho antes cierto pariente aqiií , prior 
nada menos , del convento de Atocha (3). 

La familia de los Cano y Olmedilla de Gascueña está enlazada 
con la del célebre Melchor Cano, según las investigaciones de don 
Fermín Caballero, su erudito biógrafo , (4) y , además del Fray 
Agustín mencionado en la nota, produjo otros notables personajes, 
como el beato Melchor Cano, sobrino del insigne filósofo de Taran- 



(1) Véase al fin la partida de nacimiento del poeta. 

(2 Archivo de protocolos de escribanos y notarios de la villa de .M.drid. Escrituras de 
Becerreiro correspondientes á 17C2 . 

(3) I. o era Fray Agustín Cano y Oimedilla, dominico, nacido en Gascueña el 8 de Agosto 
de i6t4. Tomó el hábito en el convento de Atocha ae Madrid el 27 de Junio de 1661, y t'uc 
succsivan:ente Misionero en América, Predicador de S. M., Prior de Atocha y Rector del 
Colegio de San Gregorio de ValUdoüd. Minio en Madrid en i6og. 

En la Biblioteca de la Academia de la Historia (Colee. Muñoz, tomo LXXXIX) hay un ma- 
nuscrito suyo titulado Relación de ciert.is enlríidi.is de la higitna Atilda, por Fr. Aguxliii 
Cano, del Orden de Predicadores-, correspondiente ;i 1G95. 

Suyo es también el Itbro titulado: La verdad triunfante, tratado apoloffctico en defensa 
de la antigüedad, propiedad y patronato de Nuestra Señora de Atocha en Madrid, con- 
tra las novedades que U. Juan de Vera Tasis y Villarroel, cronista de S. M.y Fiscal de 
comedias, intenta sin ra^óu introducir en la historia que ha publicado de la iniiaíirosa 
intágen de Nuestra Seíiora de la Almudcna. iMadrid, 1694, 4 " 

(4! Conquenses ilustres por D. Fermin Caballero. II Melchor Cano. Madrid, Im- 
prenta del Colegio de Sordo-MudoA, 1871,4 "-En las págs. 196 y 197 fija el parentesco 
con Melchor Cano de D. Ramón de la Crlz v su hermano D. Juan, que arranca del esta- 



1 6 DON RAMÓN DE LA CRU¿ 



con (i), y el citado al principio Fray Francisco Cano y Olmedilla, 
también dominico, como todos los frailes de la familia, que en esto 
quiso seguir las huellas del primer hombre célebre que produjo, y 
autor dicho Fray Francisco , de una poco conocida Vida de Santa 
Catalina de Sena (2). 

Doña Rosa Cano y Olmedilla, nació en 16 de Agosto de 1697; 
pero sin duda están equivocados los que enviaron á Caballero la 
noticia, al darle por madre á Luisa González, pues, como hemos 
visto, la misma D.'' Rosa la llama D.* Antonia Vela; á no ser que 
la confusión dimane de haber tenido dos mujeres D. Miguel Cano, 
su padre, cosa que por hoy quedará sin esclarecer. 

No hemos podido averiguar cuándo ni dónde casó D.^ Rosa con 
D. Raimundo de la Cruz: sería probablemente en esta corte, lugar 
donde nacieron sus hijos. 

Don Ramón fué el primogénito entre sus hermanos, pues de 
otros tres hay noticia en el archivo parroquial de San Sebastián de 
esta corte, donde existen las partidas de nacimiento de un Miguel 
Claudio, venido al mundo en 1732; de Juan en 1734 y de Mateo 
Mauricio en 1735. ^'^^^ el primero y el postrero debieron de malo- 



blecimiento en Gasciieña de un antepasado de ¿stos llamado Miguel Cano. Y en el áibol ge- 
nealógico de la pág. 1(10 figuran asi los Cano y Omedilla: 
Agustín Cano y Olmedilla —Casó con María Luengo. 
Y 
Sebastián Cano y OlniedUa —Casó con Magdalena Cano 
I 
.Miguel Cano v Olmedilla —Casó con lístefania del Amo. 
I 
Miguel Cano del Amo.— Casó con Isabel Arniüña. 

Agustín Cano y Olmedilla Miguel Cano y Olmedilla.— Casó con Luisa González, 
(n. it")44f 1(199) Fraile I 

dominico en i(i(Ji. ! 

Rosa .\[aría Cano y Olmedilla — Casó con I"). Raimundo de la Cruz. 

D. Ramón D. Juan de la Cruz. 

Se olvidó el erudito autor de los Conquenses del P. Fr. Francisco y de D." Teresa Cano y 
Olmedilla, hermanos de D." Rosa, asi comade los demás hiios que ésta tuvo. 

(I I Caballero, Vida de Melchor Cano, pág. 209. Entre las láminas que grabó D Jum de 
la Cruz, hermano de D. Ramón, fué una el retrato de este varón ilustre, poniéndole al pie un 
rótulo en que dice que dicha estampa fué "gravada por su más afecto pariente el geógrafo don 
Juan de la Cruz Cano y Olmedilla, pensionista de S. M. y académico de la Real Academia de 
San Fernando-, El grabado es esmerado. (\'. también Caballero: Vida de Melchor Cano, 
página 2i5.) 

(2) Historia de la vida mararillnía y admirable de la serapltica Madre Santa Catha- 
lina de Sena, dedicada d D. Joseph Joacliin Centurión y Gaceta, Marques de Monasterio, 
por el P. Fr. Francisco Cano y Olmedilla. de la misma Orden F.n Logroño, por Matías 
de San Martin. ^1/ío 1728, 8.", 424 págs. 



Capitulo primero 17 



grarse en la infancia ó juventud, y en 1762 ya no existían, pues la 
madre en su testamento declara no tener más hijos que á D. Ramón 
y á D. Juan (i). 

Este último, nacido, como va dicho en 1734 (á 6 de Mayo) se 
hizo notable como dibujante y grabador de láminas, sobre todo de 
arquitectura, de adorno y también de mapas; por lo que fué envia- 
do con pensión á París por el rey D. Fernando VI, á fin de que 
desenvolviese y perfeccionase las naturales facultades artísticas 
que poseía. A su vuelta en 1764, ingresó como académico de mé- 
rito en la de San Fernando, y fué nombrado geógrafo de S. M. Años 
después publicó el Mapa de la América meridional, en gran tamaño, 
con datos y observaciones astronómicas y geográficas, en 1775, y la 
famosa Colección de trajes de Ixs provincias de España, en dos volú- 
roenes en folio, con 96 láminas, en 1777. Le pertenecen también 
otros adornos y estampas para libros que, como dice Ceán, hacía 
con buena gracia y manejo. Murió este concienzudo y modesto ar- 
tista en Madrid á 13 de Febrero de 1790 (2). 

No hay inconveniente en admitir que la familia de Cruz fuese 
de condición ahidalgada; mas lo que puede dudarse es que los me- 
dios de subsistencia correspondiesen á su ilustre clase, al menos 
después de muerto el padre. Doña Rosa Cano en su testamento del 
año 1762, último probablemente de su vida, manifiesta no tener 
bienes ningunos de que disponer, y dice á sus dos hijos que « manden 
enterrarla de limosna». Aunque estas palabras no deben tomarse en 



(i) A no ser por esta circunstancia pudiera creerse que alguno de estos fuese el padre de 
I). Manuel de la Cruz, grabador y dibujante muy estimable que consta era sobrino de don 
Juan, y de quien existen algunos dibujos inéditos en el .Museo del Prado. Pero no siendo po- 
sible ó fácil lo primero, no queda más arbitrio que pensar que el D. Manuel fuese hijo del 
propio D. Ramón, aunque no le sobrevivió, como hemos de ver. 

(2) Véanse al fin las partidas de su nacimiento y defunción.— Ceán Bermüdcz. Dicciona- 
rio histórico de los más ¡lustres profesores de las bellas artes en Eapaña. Madrid, viuda 
de Ibarra, iSoo, 8.'^- tomo I, pág. 379.- El Diario de Madrid del 21 de Abril de 1790 trae 
una curiosa noticjjí sobre nuestro geógrafo, por la que además sabemos le sobrevivió su 
m.ijer Doña Cru/Fcri<ández de Salinas, y que vivía en la calle de la Cruz, frente i la X'icto- 
ria, número 5, cuarto segundo. Porque uo carece de interés copiaré la rota que el inolvidable 
sabio D. .Marcos .Jiménez de la Espada me comunicó muy poco antes de su muerte, acerca 
de este artistii: «D. Juan de la Cruz Cano y Olmedilla, natural de Madrid y bautizado en la 
parroquia de San Sebastián hacia los años de 1736. Decíase pariente del célebre .Melchor 
Cano, y lué hermano de D. Pamó.v de la Crvz, poela sainetista á quien sirvió mucho, co- 
municándole ideas y traducciones de las pequeñas piezas del teatro fi anees que traio de 
h rancia, siendo muy alicionado á esta clase de literatura; y también forjaba versos.» (Biblio- 
teca de la Academia de la Historia.— Academia de 14 de Julio de 1 797.- "Razón circunstan- 
ciada que dio en dicha Junta D. Tomás López, académico del niUuero del Mapa de la Améri- 
ca Meridional que compuso y grabó por orden del ministro de Ivsiado D. Juan de la Cruz en 
1775. -Original.)" 



1 8 DON RAMÓN DE LA CRU¿ 



sentido literal, pues sólo quieren referirse por humildad á que ce- 
lebrasen sus funerales con la mayor modestia, como frecuentemen- 
te disponían otras personas, todavía se ve á través de ellas que no 
era la abundancia lo que reinaba en el hogar de aquella familia. 
* Con todo, no es improbable que bajo el amparo de sus parientes, 
en particular de su tio el dominico, hiciese nuestro sainetero algu- 
nos estudios de humanidades y aun que cursase en las escuelas sal- 
mantinas: la patria de su mujer pudiera ser un indicio de este he- 
cho, hasta hoy no comprobado, aunque lo aseguren algunos bió- 
grafos. 

Pero esta carrera hubo de truncarse antes de llegar á su tér- 
mino acaso por fallecimiento de su padre (i); así que nunca, que 
sepamos, llegó á poseer los títulos de doctor, abogado, ni catedrá- 
tico de filosofía con que algunos biógrafos quieren exornarle (2). En 
más humilde esfera se desarrolló su vida profesional. 

En 22 de Marzo de 1759 entró á servir la )>laza de oficial, ter- 
cero de la Contaduría de penas de Cámara y gastos de Justicia con 
el sueldo, no exajerado ciertamente, de cinco mil reales anuales; y 
en esta oficina, sin ascender más que otros dos grados y doblar su 
pobre nómina, pasó Cruz todo el resto de sus días (3). 

Estaba la oficina en la calle de Sígovia, en una casa que no era 
del Estado, p íes satisfacía por su alquiler 2.64.0 reales al año (4), 



fi) No sabemos que peripecias ó circunstancias habrán llevado á la familia de D. Ramcín 
DE LA Cruz á Ceuta hacia 1744; probablemente desempeñaría L). Raimundo algún destino en 
aquel penal. I-o cierto es que allí estuvo segnn atestigua el mismo O Ramón en el prólogo d 
su drama músico ó zarzuela Quien complace á la deidad, cuando dice: «Un precepto altísimo 
me obligó á escribir la primera decima en Ceuta á los trece años de mi edad •• Quizás allí, en 
Ceuta, fallecería el autor de sus días, y por eso volvería pronto á Madrid la familia. 

(2) Acerca de los estudios de D Ramón son de advertir algunas especies que el apunta 
en el prólogo de su zarzuela Q«/>« co>7z/i/i7ce fl la deidad, al cual ya hemos aludido y nos 
referiremos aún, por ser documento de algún interds biográfico. «Creo haber manifestado á los 
rivales de la poesía (dice, la poca pasión con que defiendo su partido, cuando descubro sin 
embarazo tod» cuanto me parece reprensible en nuestros ingenios y teatros; y ojalá tuviera 
facultades para hacer crisis (críticas) de las comedías nuestras modernas y antiguas, que tanto 
se desacreditan; pero me conozco débil de condición y falto de instrucciones, no obstante que 
he procurado adquirir y estudiar algunas para dar á entender que no cnrrino ciego entera- 
mente, y que á la reflexión de las claras luces de los muclios autores que tratan de este precio- 
sísimo arte, he visto patente que en cuantos críticos extranjeros y naturahs censuran las obras 
ajenas, no se encuentra tanta solidez que no tenga evidente refutación, y que algunos incurren 
en lo mismo que menosprecian » Algunos párrafos antes había ya dicho que el poeta no seria 
ingenio sin una tintura general á lo menos de las letras y artes (Prólogo de Quien com- 
place á la deidad, pág. 14 ) 

'?) Archivo general Central de Alcalá de Henares: H? R.' ant. Leg. 14S1. 

(4) Algún tiempo después se hallaba ya establecida en el Palacio de los Consejos, en la 
calle Mayor, según consta en la Guia de litigantes y pretendientes, año MDCCXCIH. En 
Madrid; Por D- Josef de Urrutia, 8.°, al fin. 



CAPITULO PRIMERO • IQ 



y tenía por jefe superior, con el título de Subdelegado general, al 
Fiscal del Consejo. Un Contador y un Receptor generales; tres 
Oficiales, dos escribientes, un abogado fiscal y un escribano de 
la Subdelegación eran los demás empleados. Tenía per objeto esta 
dependencia, como es sabido, encabezar todos los ayuntamientos 
y tribunales con la cifra necesaria para sufragar los gastes ne- 
cesarios en la administración de justicia, y liquidar las multas y 
demás penas pecuniarias que las autoridades imponían y percibía 
el Estado directamente en metálico. He visto algunos expedientes 
de este género instruidos por D. Ramón de la Cruz, y nadie diría 
que son obra de tan fecundo escritor al observar lo esmerado y 
limpio de los encasillados, y lo gallardo y rasgueado de su letra 
quele acredita de pendolista hábil (i), cualidad que, por el contra- 
rio, no resplandece en sus autógrafos dramáticos, de letra confu- 
sa y descuidada, á causa, sin duda, de la rapidez con que los es- 
cribía. 

No mucho tiempo después de obtener su empleo, contrajo ma- 
trimonio con Doña Margarita Beatriz de Magán, natural de la ciu- 
dad de Salamanca é hija de D. Lucas, que lo era de Almonacid de 
Toledo, y de su mujer D.'* Francisca Meló de Vargas, avecindada 
en Zamora. En Julio de 1762 había nacido ya su primera hija, lla- 
mada María de los Dolores Carlota (2), á quien siguieron otros va- 
rios, uno de los cuales, según D. Agustín Duran, era comandante 
general de la artillería española en la batalla de Bailen, tan glo- 
riosa para nuestras armas (3). 



II) Archivo de Alcalá: Li. Leg. 2.356 y 7. 170. 

(2) Constan estos pormenores en el testamento mutuo qu; otorgaron I). Ramón de i,a 
Cruz y su mujer en 1762.— (Véase el Apéndice II.) 

{'}) DisC2i¡\io prelimi)iar, pág. 11 de su edición ¿e los Siiinctes^ ya citada. 

i;i ilustre maestro y escritor musical D. Felipe Pedrell, en su erudito y lastimosamente 
interrumpido Diccionario biográfico y bibliográfico de nziisicoíi y escritores de música 
peninsulares é hispano americanos, tofoo I, pág. íJ.|-0, nos da un curioso extracto de la 
carrera militar de este hijo de D Ra.mún, si es que lo es, y que se llamaba D. Antonio de la 
Cruz. Nacido en .Madrid en 1767, entró muy joven en el Colegio de Artillería de Segovia, 
saliendo de subteniente en 11 de Mayo de I 793. En este año y el siguiente' hizo la campat'ia 
contra la República francesa, y en premio de sus sei'vicios, obtuvo al Hn de ella el grado de 
capitán, ya muerto su padre. Ascendido á teniente coronel el 4 de Septiembre de I7y5, estuvo 
después, al empezar el siglo, en la guerra con los portugueses que so llamó de las naran/as. 
en la que mandó una batería de diez cañones que colocó delante de (^ampomayor. De 1804 á 
1808 estuvo en Buenos Aires, prestando servicio como comandante délas brigadas vetera- 
nas de artillería, ¿ instructor do oficiales y tropa. Al regresar de América, de donde traía ya 
el grado de brigadier, le tocó asistir al despertar guerrero de llípaúa contra la invasión 
napoleónica, y entonces pudo mandar la artillería en la batalla de Bailen, como Duran expre- 
s.i. Por el mismo tiempo parece que fué comisionado á Inglaterra á contratar, reconocer y 
r.'cibir armamentns para nuestras tropas. Ascendió á .Mariscal de (lampo en l^io; pero no 



20 bON RAMÓN Dfe LA CRU¿ 

Antes se había acreditado ya como autor dramático. 

Hemos visto que á los trece años compuso sus primeros versos: 
no muchos después escribió su primera obia de teatro. «Una ca- 
sualidad (dice el mismo), á los quince años me alentó á dispo- 
ner un Diálogo cómico que, á su costa y sin mi noticia, mandó im- 
primir en Granada un apasionado mío, á quien se lo confié para 
leerlo.» (i). 

No conocemos esta obra ni algunas más qne ya con su nombre ó 
bien anónimas se habían estampado antes de 1757, como él propio 
asegura en el referido prólogo. En el archivo del Ayuntamiento de 
Madrid, hoy Biblioteca municipal, donde se conservan muchos ori- 
ginales de D. Ramón de la Cruz, hay algunos con las datas de su 
composición ó de su representación; pero ninguno anterior á 1757, 
fecha que corresponde al manuscrito del saínete inédito La enferma 
de mal de boda, pieza falta de corrección y de carácter en lo tocante 
al que tomaron- después las demás producciones del célebre saine- 
tista. Es una especie de arreglo ó extracto del Amor médico, de Mo- 
liere; asunto que Cruz volvió á tratar en 1768, con más sujeción 
al original y sin el tono bufonesco que aquí presenta. La enferma 
(papel que hizo la entonces afamada actriz Paca Muñoz) está do- 
liente sin saberse de qué mal. Marcha su padre á buscar cuatro 
médicos, que son un cirujano, un doctor, una comadre y el herrador 
del lugar. La paciente despacha desde luego á la comadre, cuyos 
servicios no son por el momento necesarios, y asimismo rechaza á 
los otros tres, porque unos son casados y otros están en vísperas de 
serlo. Tampoco le suministran remedio alguno ni la Poesía, ni la 
Música, ni el Bails, nuevos doctores á que el padre acude para la 
curación, hasta que se presenta el Chiste (papel de José Espejo), 
quien por joven y por soltero cura en el acto á la dolorida mucha- 



hizo sin contratiempos la guerra de la Independencia, pues en el término de un año le rom- 
pieron las dos piernas, lo cual parece le imposibilitó para el servicio activo, y entonces se le 
nombró gobernador militar de Alicante. Relevado en 1812 con destino á Mahón en calidad 
de comandante del arma, pidió al aiio siguiente el retiro, fundándose en la inutilidad de sus 
piernas y en la cortedad de su vista, aunque sepún apunta la inteligente persona (el general 
don Adolfo Carrasco) que comunicó d PeJrcU estas noticias, la verdadera causa fueron algunos 
disgustos con sus compañeros de cuerpo. En su virtud se le concedió el retiro de Coronel de 
Artillería, quedando de cuartel en las B'leares. Desde 1806 estaba casado con D " Vicenta 
Osorio, y en 1816 aún vivía y le correspondió y otorgaron la cruz de San Hermenegildo 

Fundados algunos escritores modernos en la brillante carrera que logró el liiio de D. Ramón 
DE LA Cruz, pretenden que no pudo ser tan precaria la situación del padre, sin reparar en que 
toJos estos ascensos son muy posteriores á la muerte del insigne sainetista, quien ni aun capi- 
tán alcanzó d verle 

(I) Prólogo de la zarzuela Quien complace á la deidad, que describiremos en seguida, 
página V. 



CAPÍTULO PRIMERO 21 



cha, y concierta sus bodas con ella después de bailar un mimut á 
cuatro parejas. Está versificado con gracia y sol'.uia (i). 

De tal naturaleza y condiciones serían los demás sainetes que ya 
por este tiempo había compuesto D. Ramón de la Cruz, según sus 
propias palabras, cuando dice: «Esta doctrina (la de que al tenor de 
las circunstancias se han de estimar las transgresiones de las reglas 
dramáticas), afianzo yo la disculpa para con los discretos de las es- 
tolideces que adviertan en mis papeles, especialmente en los saine- 
tes, donde es preciso separarse de todo lo regular para qua produz- 
ca el trabajo serio alguna utilidad á los actores, quienes muchas 
veces, me consta que exceden con todo conocimiento los límites de 
la regla para atraer al pueblo con la novedad de la extravagan- 
cia.» (2) 

Pero no parece que fuese el sainete la especie de drama que por 
entonces tenía para él singular atractivo. A este mismo año de 1757 
corresponde la zarzuela ó drama cómico-harmónico, como él lo llama, 
titulado Quien complace á la deidad acierta á sacrificar, obra á la que 
hemos hecho más de una referencia, y es la primera de las exten- 
sas de Cruz en el orden cronológico (3). 



fi) Véase el Cí7/i7/ogo í7//<.7íf't'//Vf) que va al tínal de esic libro pnia el reparto, fecha v 
otras circunstancias de éste y los demás saínetes f Apéndice V.J 

(2) Prólogo citado: pág. xxvi 

(3) Nuevo drama cómico-liarmótnco intitulado: Quien complace á la Deidad, acierta 
á sacrificar. Escrito por D. Ramón de la CrUy Cano y Olmedilla. Puesto en música por don 
Manuel Plá. Con licencia. En Madrid: en la OJicina de D- Antonio Muíio; del Valle. 
Calle del Carmen MDCCLVU. Se hallará en la librería de Luis Gutierre;. Calle de la 
Montera: Su producto es para Nuestra Señora de la Soledad, que se venera en la villa de 
la Puebla de Montalván, 4 °, de xxviii-52 págs., más dos hojas al final para las Ucencias, 
erratas y tasa. A la vuelta de la primera.hoja está la lista de los actores que hicieron la obra, y 
fueron los siguientes: 

Tcobaldo, rey tirano de Egnido. — Dionisio de la Calle. 

Federico, rey de Egnido, oculto después con el nombre de Sicanor.— José (íarcia. 
Argesilao, rey de Corinto — Esteban de Valdés. 

Lidoro, rey de Tebas, oeulto con el nombre de Silvio.- I.a Sra. .Mariana Alcázar. 
.Astolfo, general de Teobaldo. — ,luan Ponce. 

Zampona, criado gracioso de Federico — La Sra. Ana .Alaria Campano. 
Celio, jefe de la guardia del tirano — .luán Llacer. 
Venus. -ha. Sra. Joaquina Moro. 

liosarda, princesa oculta de Egnido, hermana de F'ederico.— La Sra Sebastiana Pereira. 
Ismenia, hija del tirano. — I^a Sra María Antonia de Castro. 

Irijile, princesa de Tebas, oculta con el nombre de Silvia, hermana de Lidoro.— La Señora 
María de la Chica. 
Flora, dama graciosa de Ismenia -La Sra Casimira Blanco. 
Cintia, dama de Ismenia. — La Sra. Matilde Ximénez. 
Laurela, dama de Ismenia —La Sra. Vicenta Orozco. 
Coro de ninfas de Venus.— Guardia de soldados eg nidios. 
Siguen el soneto acróstico y décima de D Isidro Miró; después el prólogo^ luego el texto 



22 , DON RAMÓN DE LA CRUZ 



Antes de hablar de las diversas y extrañas circunstancias que 
concurren en esta obra, daremos breve idea de su contenido; porque 
ella, lo mismo que el notable prólogo que la precede, nos indican 
eómo D. Ramón de la Cruz entendió primero su misión y profesión 
de autor dramático. 

Teobaldo, hermano de Federico, rey de Egnido (Gnido), pensó y 
se propuso ceñir la corona á la muerte de éste, y con perjuicio de 
sus hijos, para lo cual ganó la voluntad de Segismundo, general 
de las tropas, á quien ordenó diese la muerte á otro Federico, prín- 
cipe niño, y á su hermanita Rosarda. Puesto en el trono, para cu- 
brirse de cualquier sospecha, jura públicamente vengar la muerte 
de los niños, encargando el castigo de los criminales al propio Se- 
gismundo, quien, en realidad, no había muerto á los infantes, sino 
ocultado á Rosarda y enviado á Federico al lado del rey de Corin- 
to, para que se educase con Argesilao, hijo del monarca. 

Ábrese la escena con el encuentro de Federico (arrojado por una 
tempestad á las costas de Egnido) con su hermana Rosarda, que 
resulta en la obra una especie de hija dsl aire, ó de Segismundo 
hembra, (el de La vida es sueño); apareciendo también vestida de 
pieles y diciendo haberse criado en una cueva por Astolfo, sin que 
sepa nada del mundo. Sobreviene Irífile, también víctima del nau- 
fragio, y conversa con Federico, sin que uno ni otro sepan en dónde 
están, pues Rosarda no se lo piede declarar, ni salen de dudas al 
presentarse Lidoro, rey de Tebas y hermano de Irífile, hasta que 
el viejo Astolfo reconoce á Federico y le venera como á su rey. A 
todo esto el usurpador Teobaldo publica las paces que había hecho 
con Argesilao de Corinto, y termina el acto con los sacrificios que el 
tirano hace á la diosa protectora de la isla, pero que Venus rechaza 
de él, hablando detrás del altar con grande admiración de los cir- 
cunstantes. Complícase la acción con los amores y celos de todos 
aquellos príncipes que no logran enten Jerse, ni hablando ni por mú- 
sica, y los de los criados y criadas qus hablan y se requiebran como 
en una comedia del siglo xvii, y termina con cierta precipitación la 
obra, yendo Teobaldo á sacrificarse porque la diosa desarrugue su 
ceño. Confiesa antes sus delitos de usurpcición y muerte de sus so- 
brinos, y, cuando va el sacerdote á cortarle bonitamente el cuello. 
Venus habla de nuevo, declarándose complacida y ofreciendo el 



precedido de un argumento, y .il fin las licencias, que son: la d :1 Ordinario, Lie Armeñdári/ 
de 8 de Octubre de 1737: la del Consejo para la impresión, fechada en 26 de Septiembre: 
la corrección de erratas y la tasa de 14 y I7 de Octubre del mismo año. La zarzuela está en 
dos actos y en variedad de metros. Es obra bastante rara, pues no volvió á imprimirse. 



CAPITULO PRIMERO 23 



trono á Ismenia, hija del tirano. Aparece y se descubre á todos Fe- 
derico; Ismenia le elije por marido; Lidoro se casa con Rosarda; 
Argesilao con Irífile, etc. 

Este argnmento, que á primera vista parece uno de tantos engen- 
dros desatinados como entonces se componían, encierra sin embargo 
algunas novedades que expone y razona su autor en el extenso pró- 
logo que precede á la comedia, no sin dejar declarado que la escri- 
bió para representarse en una casa particular, y que más que Talía 
le inspiró el deseo de servir, añadiendo: «Confieso que^ retirado abso- 
lutamente de semejantes empleos, no sólo á la prensa negara mis 
inútiles producciones, sino que violentara el genio á distinto ejer- 
cicio en los ratos escasos de mi ociosidad; pero como hay estímulos 
respetables que promuevan y yo haya nacido en la precisión de su- 
jetar mi voluntad, habiendo quien me mande, mal pudiera acredi- 
tar resoluciones propias sin conocida ofensa de mi precisa debida 
resignación.» 

Con esta palinodia podía disculpársele en lo que haya errado si 
fuese sincera; pero como la obra se representó en público teatro y 
fué también impresa, claro es que en algo la apreciaba su autor 
y su valor es lo que trata de probar en el discurso que la antecede 
comenzando por el raro título que lleva. Dice que la llamaría tra- 
gicomedia si no le sobrecogieran las exclamaciones de Cáscales y 
Luzán, que la figuran cual monstruo horrible del maridaje de Talía 
y Melpómene, porque está escrita del modo que aquellos reprueban: 
esto es, mezclando personas ilustres y particulares, lances serios y 
jocosos, y sucesos trágicos y festivos; y que por ello le dio el nom- 
bre genérico de drama, ya que no halla definición alguna de la zar- 
zuela, nombre con que entre nosotros se distinguen los poemas en 
dos jornadas. 

(I La adición de cómico-harmónico causará novedad á muchos; pero 
creo no la condenen los instruidos luego que se hagan cargo de la dis- 
posición. La acción principal que consiste en los papeles de Teobaldo, 
Federico, Rosarda, Ismenia, Argesilao y Astolfo, son representados en 
todo; y los de Irífile, Lidoro y los graciosos y damas cantados en parte 
é introducidos por la música en la acción principal; siendo desde luego 
dos los objetos del drama, que son representar una fábula y adherirla 
un episodio harmónico para mayor deleite del concurso, era, á mi pa- 
recer, muy propio cumplir con ambos, y desde luego asegurar á los que 
se informan del título y cartel que no era todo música, como las ópe- 
ras, ni la mayor parte de las zarzuelas; sino una pequeña parte para 
los de buen gusto sin faltar á la precisa ilusión; pues algo se perderá 
de ella no estando con la atención más perspicaz á la letra de lo can- 



24 DON RAMÓN DE LA CRUZ 

tado, Ó sm este papel en la mano (el libreto), que pueda informar al 
mismo tiempo.» (Página xviii.) 

Por cierto que en los versos que habían de ser cantados descubre 
ya^la facilidad que habrá de desplegar en los libretos de sus futu- 
ras zarzuelas, como se ve por este minuete del acto segundo (pá- 
gina 46) que canta Lidoro: 



Tus sinrazones 
dueño del alma 
tienen sin calma 
mi triste fe. 
Es cruel castigo, 
rigor extraño 
por un engaño 
tanta esquivez. 



Oye un lamento 
y una disculpa 
á quien exculpa 
sólo el querer; 
y si te ofendo 
dobla la pena, 
que es la cadena 
mi mavor bien. 



Sigue D. Ramón explicando la propiedad de los caracteres y del 
estilo; «por eso la dicción he procurado sea limpia, regular, nada 
afectada, fluida y sin conceptos oscuros, deseando acompañarla de 
la expresión más viva. Dudo si lo he logrado: después de examina- 
da por la atención pública será la voz común la que me desenga- 
ñe. (Pág. xxiii.) 

Hace otras observaciones de menor importancia, como la división 
de escenas, que no hubiera hecho «á no temer se creyera esta nove- 
dad por presunción, y porque, como llevo dicho, no he tenido norte 
fijo más que el de mi razón, fundado siempre en la regularidad y 
propiedad menos desacomodada á los tiempos presentes y documen- 
tos del pasado.» (Pág. xxiv.) 

No faltaron al poeta anticipados loores; en los preliminares de su 
zarzuela aparece estampado el siguiente soneto; porque «habiendo 
(como allí se dice) enviado D. Ramón de la Cruz este poema á don 
Isidro Miro Gaytán de Lara, Cavallero del Orden de Calatrava, 
para que le viesse y diera su dictamen, se le devolvió con el si- 
guiente acróstico 



CAPÍTULO PRIMERO 



25 



SONETO 

Oe tu sonora lira el instrumento, 

jjjamón insigne, Apolo soberano 

j>plauda, aunque embidioso, pues ufano 

gas divino le excedes con tu acento; 

Oy le das al Theatro nuevo aliento, ^ 

^uevo primor percibe el metro Hispano 

gando con este drama de tu mano 

H1 filis más precioso al argumento; 

fiOgra (joven feliz) eterna fama: 

{pdelanta á las prensas mil fatigas, 

nomo todo el iSluseo por tí clama, 

ptjecibiendo el Laurel á que te obligas. 

<íive dichoso, en fin, y como sabio 

Nelos ni emulación te cause agravio fi). 

Satisfecho, al parecer, con este aplauso, no vaciló Cruz en entre- 
gar su drama cómico -harmónico al brazo secular de los cómicos de 
Madrid. Púsole la música el maestro español D. Manuel Pía, y re- 
presentóla desde el 26 de Octubre de este año 1757 la compañía 
que en el teatro del Príncipe regentaba José Parra, acompañándola 
una orqnesta compuesta de cuatro violines, dos oboes, dos trompas, 
tres bajos, violón, viola y timbal. Duró en las tablas cinco días, 
según acredita cierta cuenta existente en el Archivo municipal de 
esta villa (2), lo cual demuestra que no fué muy mal recibida, si 
bien las entradas de los últimos días, á juzgar por el sobrante líqui- 
do, no fueron numerosas. 

No se limitó D. Ramón en el prólogo de su zarzuela á exponer su 



(i) «Por el propia, y al mismo asunto» se escribió esta giaciosa '¡uiuque no tanto como el 
soneto). 

DÉCIMA 



Tal ingenio en discurrir, 
tal discurso en componer, 
tal viveza en proponer, 
tal claridad en decir, 
tal primor en el lucir, 



tal gracejo natnral, 
tal tesón en lo formal, 
tal, en tin, poema pert'ecio 
tal es que nadie en efecto, 
podrá encontrar otro tal. 



{2) "Quenta del dinero que se va apartando para los gastos de la zarzuela titulada Quien 
complace á la deidad acierta á sacrificar, que empezó á ejecutar la compañía de Parra 
en 26 de Octubre de 1757. 

En 26 de dicho 3.5oo 

En 27 • 3.000 

En 28 400 

En 29 200 

En 3o 400 



5.5oo 



26 DON RAMÓN DE LA CRUZ 

juicio en lo tocante á ella, sino que, extendiendo sus miras, trató 
largamente del teatro en general y de los autores de su tiempo, 
tomando así lugar en las campañas literarias que por entonces se 
aparejaban y que habían de durar tanto como el siglo en que habían 
nacido. Pero justamente esto y los antecedentes necesarios, serán 
materia del capítulo siguiente. 



3-a.stos: 

A D. Manuel Plá, compositor de la música de zarzuela r)oo 

A Jerónimo Avecilla por el teatro de la zarzuela 3.óoo reales, y l^oo por el que puso 

para la comedia de Manases rey de Judá 3.900 

Por la copia de la música de la zarzuela y saínetes 409 

Importa 5 209 

Se apartó 5.?oo 



Los 291 reales se aumentaron á la lista y entrada del día 5 de Octubre de 1 757." (Archivo 
municipal d; Madrid; scc. de espect. leg. I-346-1.) A D. Ramón de la Cnuz le habrán paga- 
do de otro fondo. 



■#x(^^#-(gx^^(g^1l^-(g.--(g^-^^(§^®^@.^ 



CAPITULO II 



Distinciór^ capital que la crítica rr\oderna establece en el teatro ar\- 
tiguo español.— Ideas de D. Ramón de la Cruz sobre estética dra- 
mática.— Oposiciór\ en la práctica.— Tránsito brusco.— Resuélvese 
D, Ranr\ón á cultivar el saínete.- Nuevo giro que da á esta forma 
dramática.— Parte n\aterial de los teatros de Madrid (1757-1764). 



'"^^^f N nuestro teatro del siglo xvii hay lios grandes períodos, 
vB^^il perfectamente deslindados hoy á nuestros ojos; pero que 
<^I?T^ no hace muchos años estaban sin distinguir aún con ente- 
Y ra claridad por la crítica. Uno que pudiéramos llamar de 

creación, formado por Lope de Vega y sus discípulos Tirso de Moli- 
na, los poetas valencianos, Alarcón, Mira de Amescua, Yélez de 
Guevara, INIontalbán, Hurtado de Mendoza y algunos más: otro de 
consolidación ó refundición y arreglo. 

Caracterízase el primero, por la originalidad en los asuntos, sen- 
cillez en los argumentos y cierto desorden é impericia en la mane- 
ra de tratarlos, que se acusan por la falta de proporción en las par- 
tes, confusión de escenas, predominio del elemento lírico, precipi- 
tación ó lentitud no razonadas en los cambios de situación de los 
personajes, y en el desenlace: mucha inspiración, en fin: arte poco 
perfeccionado. Señálase el segundo período á cuyo frente marcha 
Calderón, siguiéndole más ó menos de cerca Moreto, Rojas, Solís, 
Salazar, Matos, Diamante y tantos otros por la escasísima novedad 
en los temas, casi todos sacados de obras anteriores; por la mayor 
complicación en la trama ya derivada del asunto mismo ó por vir- 
tud de episodios nuevos que se le añaden; por la mayor regulari- 
dad en el desarrollo; por el artificio en la trabazón de las escenas' 
discreteo en el diálogo, mayor intervención de los personajes se- 
cundarios, con lo que la acción principal pierde en grandeza y 



28 DON RAMÓN DE LA CRUZ 



fuerza lo que gana en aliño y naturalidad; ó lo que es igual: esta 
poesía sufre su última evolución hasta convertirse de épica ei ver- 
daderamente dramática. 

Yerran, por consiguiente, los que equiparan unos á otros autores 
de tan diversa índole, estableciendo sólo entre ellos grados ó cate- 
gorías en una misma línea, según sea mayor el número de obras 
que lleven su nombie ó la relativa perfección de ellas. 

Esto, bien entendido y apreciado, explica perfectamente la de- 
cadencia primero y transformación después de nuestro drama. Des- 
de mediados del siglo xvii ya no se inventa nada; los poetas se li- 
mitan á combinar de uno y otro modo los elementos dramáticos que 
tenían á su alcance, para lo cual saqueaban y explotaban las obras 
de sus antecesores. Este recurso, aunque abundante, hubo de ago- 
tarse al fin. La natural tendencia á condensar en una sola figura 
todos los rasgos que puedan darle una fisonomía ética bien defini- 
da y que antes se hallaban esparcidos en distintas obras, aumentó 
este enorme consumo de personajes ó entidades dramáticas. Enton- 
ces se buscó la originalidad acentuando caracteres y cu'cunstan- 
cias del hecho que daba el argumento. Por el primero de aquellos 
caminos se llegó pronto á las comedias di figurón, y por el segundo 
á las más disparatadas comedias de casos estupendos que, al fin, 
pararon en comedias de magia. 

Como, al mismo tiempo, por el cambio natural de las costumbres, 
muchas de las ideas románticas y caballerescas habían desapareci- 
do, y el espíritu aventurero de que tanto se había abusado estaba 
ya consumido, faltaban casos nuevos é interesantes que llevar á las 
tablas. Cayó el teatro en manos inhábiles, que ni aun imitar con 
brío supieron, envolviendo con brillante ropaje poéti o la sombra 
de un ideal desaparecido. Y á manera de últimos vastagos de una 
raza degenerada, que sólo produce seres enclenques ó imbéciles, 
comenzaron á salir comedias absurdas en sus partes esenciales, ó 
escritas con tal desaliño y en tan grosera forma que ni el más pa- 
ciente espectador podía sufrirlas. 

Empezó también por aquella época á dividirse el gusto del pú- 
blico con la introducción y progreso cada vez mayor, de la música 
dramática, especialmente la italiana, que rápidamente se enseñoreó 
de casi todas las escenas europeas. Y más vivamente aún conspiró 
á la pobreza literaria de la nuestra otro elemento, que debiendo 
serlo de salud y de vida (y que de hecho lo fué en otras esferas), en 
la dramática se convirtió en elemento de enfermedad y de muerte. 

Si el buen sentido, la regularidad, el iie quid nimis, de los galo- 



Capítulo seóundo 29 



clásicos se hubiese aplicado únicamente en su parte negativa, esto 
es, en cuanto censuraba ios defectos de las nuevas obras dramáticas 
y aun de algunas antiguas, sólo provechos hubieran resultado con 
la introducción de aquella secta literaria. Pero desde el momento en 
que, presentando como insuperables modelos las heladas tragedias 
francesas, y como tales dechados quisieron sus adeptos imponerlas, 
fué tal su ceguedad que les condujo á condenar todo el teatro es- 
pañol, como forma ó expresión literaria de una clase de belleza 
poética. 

No reflejaba ya, como exactamente no había reflejado nunca, el 
teatro indígena ni el espíritu, ni las costumbres de los españoles; 
pero los del siglo xviii veían en aquel romanticismo brioso y á ve- 
ces exaltado, algo que era suyo y se resistían á abandonarle y mu- 
cho menos para sustituirlo con un arte antipático, exótico y para él 
incomprensible. Negóse, pues, el pueblo castellano desJe el pri- 
mer instante á recibir un teatro venido del otro lado de los Piri- 
neos, originándose de aquí una de las más grandes luchas literarias 
de que hay memoria; continuación de la que á principios díl si- 
glo XVII promovió la innovación gloriosa del gran Lope de Vega. 

Después de tanto como todos hemos escrito sobre esta materia 
fuera redundante insistir en ella. Pero era necesario traerla á cuen- 
to para explicar cómo D. Ramón de la Cruz, que prácticamente 
nada parecía tener de afrancesado, lo fué, aunque con reservas, en 
la teoría y limitándose á lo docente en el teatro. Es verdad que de 
neoclásicos se picaban en su tiempo casi todos los que sabían algo 
de letras y de ellos eran mal mirados los que osaban apartarse de 
la secta, y, lo que es peor, calificados de ignorantes, bárbaros, 
hombres sin cultura y otras cosas, según hemos de ver en este 
libro. 

No causará, pues, extrañeza, que tomando puesto en lucha que 
manifiestamente y por escrito se había empeñado desde que don 
Blas Nasarre lanzó su célebre, prólogo á las Comedias de Cervan- 
tes, por él reimpresas en 1749, quisiese exponer sus ideas en la 
forma usual entonces; esto es, en el prólogo de una obra de tea- 
tro. Oigámosle, ante todo, en algunas de sus afirmaciones: la 
primera embestida se dirige contra los malos dramatices de su 
tiempo. , 

"Es innegable la facilidad con que algunos, porque hacen versos, 
escriben comedias, y notoria la avilantez de otros que, sin saber hacer- 
los, no sólo las escriben, sino que solicitan su execución sin más arte 
que el del antojo ni más aprobación que la suya; porque, aunque para 



30 DOM RAMÓN DE LA CRVZ 



representarse hayan de preceder algunas, éstas sólo miran al respecto 
de la fe, regalías de S'T M. y buen ejemplo público; y no tocando á 
estas circunstancias, logran el pase de los censores porque á nada más 
se extiende su obligación. ¡Ojalá los hubiera de las demás partes esen- 
cialísimas, que constituyen regular á lo menos un poema dramático! 
No se escribiría con tanta lijereza, ni serían los teatros de España irri- 
sión de las demás naciones, que con más madurez manifiestan sus 
obras, ó con menos vanidad las ocultan.» 

Truena luego contra la inconsideyación de los poetas «que han de- 
jado correr la pluma sin otro intento que el de complacer á la ple- 
be, desvelándose más por una carcajada de ella, que por las e.x- 
presiones del advertido». Y cita como testigos los papelillos que 
cantaban los ciegos «y el lastimoso espectáculo de los saínetes, don- 
de sólo se solicita la irrisión, con notable ofensa del oyente discre- 
to», y obras escritas contra todas las reglas de la racionalidad y 
ajenas del conocimiento político, según también las llama. 

«Contra nadie dei/e procederse sino contra el público, que celebran- 
do sólo la confusión y variedad desordenada en la ridiculez, á veces 
indecencia del vestido, la chulada, tal vez disolución del ademán y 
ornato de las tablas con multitud de figuras nada conducentes á la 
acción ni propias del lugar, condena las obras serias con e! murmullo 
de la displicencia v ias desaira con no volver á la casa donde se repre- 
sentan. Siendo evidente que ni en las comedias están los más especta- 
dores á otra cosa que á lo que dice el gracioso y á los saínetes; ni éstos 
lograrán la pública satisfacción, no siendo un laberinto de disparates 
ruidosos donde sólo se distingue la Camorra, el Fandango y la Rulla. 
que son las tres partes en que le divide la voz común de los poseídos 
de la extravagancia.» (ij 

Cañizares había muerto en 1750, llevándose al sepulcro los úl- 
timos restos del ingenio dramático nacional; Zamora le había pre- 
cedido algunos anos. En reemplazo de tilos sólo se pueden citar 
nombres oscurísimos y obras disparatadas, como poiían componer- 
las los Añorbe, Frumento, Santiago Gano, Hidalgo, Lobera y 
Mendieta, Bazo > la famosa' ttinidad que privaba cuando D. Ra- 
món Dü LA Cruz empezó á escribir, forni'da por D. Nicolás Gon- 
zález Martínez, D. Antonio Pablo Fernández y D. Antonio Benito 
Vrlaiirre, quienes, especialmente los dos pri:neros tanto dieron que 
hacer á nuestro sainetista, como censores y fiscales que fueron de 



(t) Pról'jgo citndo, pdgs. Vju y Xiii. 



CAPITULÓ SEGUNDO 3 1 



teatros (i). No es, pues, exagerada la pintura que hace del teatro 
de su tiempo. 

Sumamente curiosas nos parecen las ideas de D. Ramón de la 
Cruz acerca de la música dramática. Empieza por declarar que en 
muchos lances de aquella especie de poemas tan mal recibidos con 



(I) Daremos alguna noticia de estos tres autores, ya que ni Moratin ni Barrera hacen 
más que mencionarlos. 

Don Xicolás Gon;ále^ Martines, que debió á García Parra, en sjs adiciones al poema de 
Don José Julián de Castro sobre la historia del drama un elogio exagerado, pues le dice: 

Don Nicolás Martínez, cuya frente 
coronaron las musas dignamente 
con el laurel de Apolo soberano, 

era en ijS? y años siguientes revisor de comedías con 800 reales de sueldo anual. Compuso 
adem.'s de las obras dramáticas que le asigna Barrera, la comedia Hay venganza que es cle- 
mencia, estrenada por la compañía de Parra en el teatro déla Cruz el l^'ode Noviembre de 1748. 
Antes había refundido en 1745, la zarzuela La Colonia Je Diana, y en 1750 Los Juegos 
Olímpicos. Escribió también por esta época muchos saínetes: en algunos años seis y más. 

Don Antonio Pablo FernánJe^. En 1755 era fiscal de comcjias con i.ioo reales de sueldo 
anual. Escribía saínetes ya en 1 748. En 1 782 figura adscrito á la casa de Osuna, con encargo 
de escribir las letras de toda la música que allí se hiciese, con cinco reales diarios de ración . 
Además de las obras que le da Barrera, compuso La Mágica Jlorentina. antes de 1755, y 
Juana la Rabicortona, que representó en 26 de Octubre de 1757, en el teatro del Principe, la 
compañía de .María Hidalgo, y multitud de saínetes. Desde esta fecha es por algún tiempo el 
poeta oficial de las compañías para e.xornar, como entonces decían, ó seamodilicar las obras 
antiguas. En el Archivo municipal de Madrid hay un curioso memorial suyo á la Junta de 
teatros, fechada á 4 de Febrero de 1757, donde díceque en 1755, á instancias de Antonio 
Blanco, cobrador ó trasportero de la compañía de José Parra, -e.^ornó, mudó, fortifico quassi 
en un todo el theatro, disposición y versos de la comedia de la Mágica Jlorentina ípropía de 
el suppte., la que años ha se representó por dicha compañía)", arreglándola, en fin, al estado 
actual de la misma; y pide por ello 900 reales cen que equitativamente se resarce el trabajo 
material y la demora en el cumplimiento de sus encargos peculiares^. El corregidor acuerda 
otorgarle 600 reales, de los que da recibo con fecha 5 de Febrero, tan contento. 

Don .Antonio Benilo Vidaiirre de Orduíia, fué natural de Madrid, donde nació á 24 de 
F;nero de 1724. hijo de D. Cipriano y de D.' María de Arce. Su padre era oficial de la Conta- 
duría de la renta del tabaco y natural de Torrejón de Velasco. Se casó en 1742 con D.* María 
Angela Mac Carty, hija de un sargento mayor del regimiento de Irlanda, tuvo varios hijos, 
fallecidos en la niñ¿z, y quedó viudo en 1754. Durante este tiempo estuvo empleado en las casas 
de la Marquesa de Astorga, Duquesa de Atrisco y Condesa de Baños. En 1750 era gentilhom- 
bre de la .Marquesa de Grimaldo. Por esta época empezó á escribir para el teatro, donde se 
representaron La clemencia de Tilo, La famosa .Arcadia, La ventura con el sueño. El Job 
de la Ley de Gracia, comedias originales; refundió algunos autos de Calderón, y en 1751"). 
57 y 58 escribió muc.'ios saínetes y loas. Eq 1754 imprimió una composición epitalámica en 
honor del .Marqués de Bélgida y en 1759 un epicedio en la muerte de Fernando V\, en roman- 
ce heroico y otros metros. Determinó luego hacerse clérigo y el Marqués de Astorga le pre- 
sentó para un beneficio en Baeza y le ordenó en Segovía el entonces obispo D. Alonso Marcos 
de Llanes, cantando su primera misa en 19 de .Marzo de 177(1. ^^'^ buen sacerdote y murió 
de un ataque de asma el 12 de Octubre de '780, siendo sepultado en la iglesia de San Sebas- 
tián. En su testamento, que tengo á la vista, otorgado en 1 1 do di;ho mes y año. nombra por 
heredera á su heiniana D.' .María Felipa X'idaurre; se dejlara pobre y primer beneficiado de la 
iglesia parroquial de Baeza. .»Mvarez Baena. que le menciona entre los hijos de Madrid, dice 
que tuvo viveza é ingenio para todo. .Sin maestro ejerció el arte de la pintura: era paleógrafo 
y matemático. Como poeta procuró imitar á Calderón, aunque no pudo conseguirlo. 



DON RAMÓN DE LA CRUZ 



el sobrescrito de zarzuelas, le ha parecido la música invevosímil. 
Y á renglón seguido explica esti defecto, que califica de frecuen- 
te, presentándose como un precursor de Wagner. 

^«Llama Cicerón ú las comedias, imitación de la vida, espejo de la 
costumbre é imagen de la verdad... pues ¿cómo puede tolerarse ni 
creerse que al encontrar un padre al hijo difunto, el galán á su dama 
en brazos de otro, la dama al galán solicitando ajenos favores se ex- 
pliquen los afectos de la más molesta pesadumbre en un aria} Y en al- 
gunas ocasiones, cuando el actor quiere precipitarse, ¿qué oportunidad 
tiene una cantata, que, con ritornelos y repeticiones, dura un cuarto 
de hora?» — lY esta no es poca advertencia de nuestra nación solamen- 
te: que en lo antiguo apenas se halla comedia española con asunto 
esencial de música; más creo sea reprensible imitación de otra, donde 
se presentan con general aplauso las acciones más lastimosas puestas 
en perpetua música.» (Pág. xix . 

Aquí está ya indicada la protesta contra la invasión de la músi- 
ca italiana, que después habían de hacer prácticamente los gran- 
des compositores de zarzuelas y tonadillas, Esteve, Hita, Misón, 
Laserna, Pacheco 5^ otros, y mantener enhiesta la bandera de la 
música teatral española. 

Pile luego Cruz alguna expansión artística cuando afirma que 
se engañan los que aseguran que sean nuestros teatros los más des- 
arreglados. 

«Yo es cierto que desmayara si me hubiera dejado llevar de los aus- 
teros preceptos que se prescriben, y que sepultaría en eterno silencio 
esta obra (Quien complace), creyéndola delincuente criminal de las 
tres unidades, á no haber visto que en cuanto á la acción me daban li- 
cencia para hngirla superiores ingenios, que se propusieron lo que les 
pareció más adoptable á consecuencia de lo que aprendieron en la es- 
cuela de los antiguos: que en cuanto al liiíiar, no son tan rígidos los 
extranjeros, que no le varíen en un mismo acto...» (P ig- xix ]. «Y el 
gran ¡Metastasio en sus óperas tr.n .célebres en toda la Europa, varía en 
cada acto las decoraciones; porque las más no tienen lugar estable, 
sino una provincia, de donde toma los lugares que necesita, ya de jar- 
dín, ya de tem[Wo, ya de salón; de que inferí que por estos incidentes 
no debía condenar la mía á muerte capital. En cuanto al tiempo, tam- 
bién veo se han tomado amplísimas facultades; pues ¿cómo se pudieran 
acomodar en tres horas tal variedad de lances que apenas para una ba- 
talla había tiempo? El quererlo persuadir sería mayor impropiedr'd.» 
fPágs. XIX y xx). 

Pero esta doctrina tan racional y provechosa queda bastante re- 
ducida cuando añade: 



CAPÍTULO SEGUNDÓ 33 



«Si en lo futuro pudiese, continuando en el estudio del arte habili- 
tarme á trabajar á gusto de los extranjeros y sus secuaces lo haré por 
honor de la Nación á ejemplo de otros distinguidos ingenios españoles; 
pero nunca con la esperanza de verlas expuestas en estos teatros por- 
que, amante de las comedias de sus autores nacionales y en los inter- 
medios de la representación jocosa de los donaires del país, dudo que 
jamás admita el pueblo la austera seriedad de una tragedia, ni la civi- 
lidad perenne de una comedia antigua:' ni habrá compañía de repre- 
sentantes tan poderosa ni bizarra que supla de sus caudales los gastos 
del teatro y manutención propia.» (Pags. xxv y xiv . 

Es creíble que, en efecto, se empeñase en escribir tragedias y 
comedias más ó menos á la francesa; pero pronto debió de conven- 
cerse de cuan errado camino seguía y entonces se habrá resuelto á 
sacrificar en los altares que tanto había aborrecido. 

Bien porque lo sintiese como lo expresa, ó porque los deberes 
del cargo que empezó á servir, como queda dicho, á principios de 
1759 6 por otras causas, D. Ramón de la Cruz dejó pasar cerca 
de tres años (i) sin escribir nada para el teatro. Pero era tan pode- 
rosa su natural inclinación al género dramático, que luego empezó 
á dar á la escena, no ya tragedias y comedias á la francesa, como 
había indicado, sino saínetes y otras piezas menores, no obstante 
la repugnancia que, según manifiesta, le producían estos juguetes. 

Probablemente obedecería este cambio á la dificultad de ver re- 
cibidas obras de ma5^or extensión por las compañías de los dos tea- 
tros de Madrid (2), y mucho menos desde que se había declarado 



(I) Sólo por excepción hallamos haberse represenlado en la Navidad de 1758 un sainefc 
suyo tiluhido La Arcadia Jing ida . obra, de sjguro, de su primera juventud, y que como en los 
usuales en semejante día, introduce al principio una escena bastante sosa de pastores; luego 
otra de negras, en su jerigonza, entre la Granadina y la Portuguesa: después Nieolásdc la 
Calle y Mariana Alcázai', de majos bailan un fandango; deslilan luego varios tipos comunes, y 
al fin se cantan unas coplas alusivas á la Nochebuena. Kste saincte es inédito. jV. el Catálogo 
alfabético al final de este libro ) 

(2 Madrid durante el siglo xviii no tuvo más que tres teatros públicos, todos propiedad de 
su Ayuntamiento El de los Caños del Peral hoy Teatro Real), construido por una compañía 
de operistas italianos, y reedificado luegoen lyíj: destinado especialmente á esta clase de dra- 
mas, c.\cepto una corta temporada en que Guerrero, en 17^5, mientras se reedificaba el del 
Principe, dio en él sus representaciones. El de la Cruz, edificado por la Cofradía de la Pasión 
en i.'>79 en lo alto de la calle que iioy lleva su nombic, fué cerrado en i." de Julio de 1736 y 
demolido en seguida para ser reedificado, á expensas de la villa de Madrid, bajo los planos del 
arquitecto D. Pedro de Ribera, inaugurándose en su nueva formí el i." de Mayo de 17.^7 por 
la compañía de Ignacio f'crquera. Su f'dir.da era Irregular y su interior mal distribuido; ic- 
nin, sin embargo,, cab'da para r..1iS personas fjc nuevo restaiu'ado en i-fiSy 1792 con palcos 
dorados y vestu.rios indopcndionies, fné al fin enteramente derribado en i8óo, para dar cisanclie 
li la calle de E-ipoz y Mina.EITcatro del Principe hoy E-pañol' fué cdiücadoeii i582; siifriódi- 
vcrsasri. formas, siendo reedificado desde los iimienlos, bajo la dirección de .'^'acclictti, en l7/|-5, 
inaugurándose el 33 de Junio con la zarzuela El rapto de Ganimcdes Sufrióalgunas parciales 

3 



34 DON RAMÓN DE LA CRUZ 



neoclásico, mientras que la facilidad sería mayor para estas ©bri- 
llas de corto vuelo. Así es que desde 1760 empiezan á represen- 
tarse saínetes de Cruz, bautizados alguna vez también con el nom- 
bi^e de entremeses, conforme se ponían antes ó después de la se- 
gunda jornada de la comedia. Y aunque según el uso y fcrma que 
estos intermedios afectaban, esto es, con un tinte burlesco muy 
acentuado, ajenos de toda verdad y realidad, y por tanto, de un có- 
mico muy grosero, los saínetes de esta primera época de Cruz se 
acomodan á la práctica corriente, no dejan de advertirse ya en al-, 
gunos indicaciones ó muestras del carácter que había de hacerlos 
después tan famosos. Me refiero á las pinceladas satíricas, no en 
términos generales, sino referidas á cosas de su tiempo y á las alu- 



reformas en 1767: y, en la noche del 11 ^e Julio de Ií-'o2, fiiJ enleramcnte destruido por un 
incendio. X'uelto d reedificar bajo los planos de Villanucva, se inauguró en el mes de Sep- 
tiembre de i8o£i. De nuevo reconstruido en 1849, y, aunque varias veces declarado ruinoso, 
permanece en pie todavia. 

En cuanto á la administiación de los espectáculos, diremos que en i632 la Cofradía de la 
Pasión cedió al Ayuntamiento el aprcvcchamiento de los mismos, mediante el pago de 54.000 
ducados anuales, que directamente liabia de hacer á los hospitales de la corte. La villa algunas 
veces arrendó los teatros; pero lo más común fué adniinistrarlospor si misma, como hizo du- 
rante la mayor parte del siglo xviir. y para ello se servía de una Junta de teatros^ coinpues- 
ta del corregidor, el procurador sindico y tres comisarios regidores. Esta Junta, que entendía 
en todt) lo referente á organización de compaííias, puso al frente de cada una un jefe con el an- 
tiguo nombre dcií«/o)", encargado de la cuenta diaria de lasrepresentaciones, cambiodcobras, 
admisión (con las partes principales de la compañiaj de las nuevas, dirección de los ensayos y 
otras facultades, y tenia además un secretario y un contador de teatros para la contabilidad y 
acias de sesiones. 

Las compañías se elegían todos los años en la (Cuaresma; empezaba el ano cómico en ['ascua 
de Resurrección, y acababa el dia de Carnaval del siguiente. En el verano, hasta 1768, sólo 
había función los domingos y otras fiestas; pero desde aquella fecha empezaron A representar- 
se zarzuelas por la noche á diario. Antes de 1765, el último mes de la primera temporada era 
destinado a la representación de los autos sacramentales, que empezaban el día del Corpus. 
Durante la Cuaresma se hacían en ambos coliseos volatínes, y años desputis, en 17S7 y siguien- 
tes, conciertos. Cada año, al empezar la temporada de invierno (Septiembre ú Octubre;, cam- 
biaban de teatro las compañías, pasando la que había empezado el año en el Príncipe al teatro 
de la Cruz y viceversa. 

límpezaba la representación en los dos teatros de Madrid á las dos de la tarde en invierno, 
á las tres en primavera y otoño y á las cuatro en el verano. El orden de la función era la loa 
ó introducción al piincipio de cada temporada ó en casos no ordinarios; seguía la primera jor- 
nada de 1.1 comedia; luego el entremés; después el segundo acto de la obra principal; á conti- 
nuación el sainete, y por último, el acto tercero. Desde 1760, ó algo antes, que se introdujeron 
las tonadillas, se cantaba una de éstas al fin del entremés; luego ya fueron dos: otra al fin del 
saínete y á veces en medio de él si venía á cuento. El desarrollo de la tonadilla, que se convir- 
tió en una verdadera piececilla cantada por casi toda la compañía, fué poco á poco desterran- 
do el entremés del primer entreacto: en t'CmpodeMoratin ya no se daba. Las funciones de ve- 
rano tenían otra economía, como ya veremos. Respecto a otros muchos pormenores relativosá 
la parte externa de las representaciones dramáticas, distribución de los teatros, actores, pre- 
cios de entrada, etc., el lector me perdonará haga referencia á las dos biografías artísticas de 
María Ladvcnant y La Tirana que he publicado en 1896 y 1897, donde in extenso se tocan 
estos puntos. 



CAPITULO SEGUNDO 35 



siones á sucesos del día, que dan ese valor casi histórico á los 
sainetes. 

Por cierto que en uno de los primercs de este tiempo, Los Despe- 
chados, saínete inédito, la sátira va contra un género dramático que 
después había de cultivar él mismo con asiduidad. Desde el año 
de 1757 empezaron á introducirse las tonadillas á dúo, á tres, etcé- 
tera, y el público á aficionarse á ellas, si bien los cómicos las re- 
pugnaron al principio por el mayor trabajo que les causaban (i). 
Supone, pues, D. Ramón que José Espejo, gracioso de la compañía 
de ISIaría Hidalgo, disgustado de tanto cantar tonadillas, renuncia al 
teatro llevándose consigo otros varios actores, que luego aparecen 
adoptando oficios diversos: de albañil, de amolador, de buhonero, 
vendedor de espliego y de fruta; pues dicen preferirlo todo á can- 
tar siempre. Aprovecha el pceta la ocasión para hacer una pintura 
satírica de aquéllos y otros oficios, y, en fin, por influencia de las 
damas se allanan los hombres á seguir en la escena. 

Este mismo tema volvió á tocar D. Ramón de la Cruz en otro 
saínete, también inédito, titulado El Hospital de la moda, y repre- 
sentado en 1762. Ingresan en el hospital todos aquéllos á quienes 
el gusto por las modas hace sospecliosos de haber perdido la ra- 
zón, y entre otros un barbero cuyo delito era su amor á las tona- 
dillas. 



(I) SoLire.la historia de las trjmiiillas lian escrito D. i,, de .\Ioratin, en las Xahis á la Co- 
media nueva, (OLi. post. t. i-pág. qq); Cambronero (Rev. contemp 1. xcix, pág. II 3;; el autor 
del presente libro (.!/.' ael Ros. F. (la 'íirana), y^ás;. 161) y con más extensión el ¡Maestro 
D K. Pcdrcll, en su Teatro Úrico esp. ant. al s. XIX. tomos i y ni. Lástima que los textos 
literarios que utilizó el Sr. Pcdiell, estén adulterados por los copistas, lo cual hace que el co- 
lector prorrumpa á cada paso en exclamaciones de desagrado hacia este género poético, s¡- 
gaiondo en esto á Moratín. sin advertir que lo mismo que d éste sacaba de quicio, esto es. la 
pintura de costumbres populares, es lo que hoy á nosotros nos enamora y forma de la letra de 
las tonadillas, documentos históricos de primar orden. Muy de desear seria que se publicase 
una colección selecta y esmerada de estas joyezuelas de nuestro teatro, do las cuales sólo de 
oídas suele hablarse. .Muy pocas son las tonadillas impresas que han llegado á nosotros: de las 
primeras deben de ser las contenidas en el siguiente raro folle.to: 

Letras de las tonadillas que se cantarán en los sainetes del .'{uto sacramental: Lo que 
va del hombre á Dios, qne representará la compañía de Juan Ángel, el dia 29 de yhij-i> 
de i-j6i. Con licencia. En Madrid: En la ímpr. de D. Antonio Muño^ del Valle, calle 
del Carmen, año de 1761, 8." Comprende cuatro tonadillas, con su paginación especial 
cada una: 

La I." es La Paya. cantaJ:i por M.' Ladvenant, ,Iu m Al.inuel y Francisco Molina (limera, 
p.iyo y arriero;. 

La 2." La 'Jardinera. {Doris: Mariana AIc:t/ai : .llcino: .María Ladvenant). 

La 3." La Preciosa (Casimira Blanco, uola). 

La 4.* La C/iinesca. (B-t'^-í chino: .luán .M.inucl; Dama china: Marianí Alcázar: galán 
español: .^L^^ia Ladvenant: criada china: Joaquina Moro). 



36 



DON RAMÓN DE LA CRUZ 



BARBERO 

¿Y yo, por qué estov aquí? 

HIDALGO 

Porque os andáis con el tiempo 
cantando lonaJillicas. 

* EL DESENGAÑO 

Está curado sabiendo 



que sólo debe cantar 
folias, pues es barbero, 
como su abuelo cantaba; 
que el olvidar los abuelos 
y entrar en las modas es ^ 
ia perdición de los pueblos. 



No sólo no consideró luego que las tonadillas no ocasionaban la 
perdición de nadie, sino que las compuso en gran número, como 
asegura él mismo y corroboran sus coetáneos, por más que á nues- 
tra noticia no haya llegado más que una (la tonadilla del Cazador], 
y el título de otra, La gitanx pastora, cuyo texto nos es desco- 
nocido. 

En las representaciones del Corpus de este año de 1760, le en- 
cargó el Ayuntamiento de Madrid el arreglo ó exorno, como decían 
entonces, del auto sacramental de D. Pedro Calderón, titulado El 
Cubo de la Alnuidena, que fué el que ejecutó en el teatro del Prín- 
cipe la compañía de Martínez Gálvez, acompañado del entremés 
La ho.tería de Ayala, y el fin de fiesta Templos de amor y placer, am- 
bos de D. Ramón de la Cruz, por los que se le pagaron 720 rea- 
les (i). No conocemos el texto del auto arreglado por él, pero sí los 
dos saínetes que son muy agudos; el primero de costumbres de tea- 
tro, y el segundo revestido de un aire alegórico que parece algo im- 
propio, pero con un diálogo animado y gracioso. 

Nada de particular ofrecen los saínetes compuestos y represen- 
tados en este citado año y en el siguiente, como El músico dci repen- 
te, La casa de linajes, La junta de payos, La pragmática, El robo de 
Plasencia y La batida, «saínete escrito para la señora María Ladve- 
nant.» Est(; último reformado en 1761, para ejecutarse con la co- 
media Los trabajos de Job, en dicho año, había sido representado 
por la compañía de José Parra en la primera temporada de 1757, y 
en él D. Ramón de la Cruz había ingeiido versos relativos á su 
persona, al hablar de cierto saínete, diciendo la 



granadina 
Sería del grande Candamo 
ó Zamora, por lo menos. 



maric^uita ladvenant 
No; pero era de un piadoso 
aplicadOj dócil genio, 



(I) Archivo municipal de Madrid: Leíj 1-365-2. Entre los gastos del auto E/ Cz^^o ííc /í7 
Almiidena, heclio por la compañía de .1. M Gálvez, en el Principe, desde el i3 de Junio 
de 1760 hay la partida: «Al ingenio de lossainelcs D. Ramón de la Cruz, 720 reales» y otra 
de 900 por la composición de la música de los mismos, del auto y de la loa, sin expiesar á 
qiiiei se p-'gamn. En otra nota se dice que D. Ramón liabia exornado el aiUo y loa. La otra 
co-Tipañí>i. de Al-iiia HiJ;ilgn. liizo en el teati'o de la Cruz el auto, también de Calderón, La 
semilla y la cizaña, con dos saíneles escrilos por D. Nicolás González Martínez. 



CAPfTTlLO SEGUNDO 37 



que sabe venerar tantos 
Apolos como hoy tenemos 
en Madrid con justa causa, 
para ocultar los reflejos 
de muchas luces y sabe 
envidiar altos conceptos 



Y, en rin, lo mejor que sabe 
es confesar sus defectos 
y procurar enmendarlos 
sin maldecir los ajenos; 
mas sí la satisfacción 
de los momos altaneros 



de aquéllos, sin quebrantar I que escribiendo mal y hablando 

el séptimo mandamiento. | peor, son dos veces necios íi;. 

Después de cinco años de silencio se nos presenta de nuevo, en 
1762, D. Ramón de l.\ Cruz, escribiendo una obra de mayor exten- 
sión que los saínetes; pero no es una de aquellas tragedias ó come- 
dias clásicas ofrecidas en el prólogo de su primera zarzuela, sino 
una de las de peor género, jocosa en extremo, acaso de magia. Es 
la comedia en tres actos, que lleva por título Marta abandonada ó el 
Carnaval de París. 

Estrenóse con aparato escénico especial, en las Carnestolendas 
de aquel año (9 de Febrero), en el teatro del Príncipe por la com- 
pañía de Águeda de la Calle, viuda de Manuel Ángel Valledor, y 
le pagaron por ella 1.500 reales, y 600 más por los dos saínetes que 
con ella se ejecutaron, y fueron los titulados La petiwetra en el to- 
cador y La pragmática. 

El precio de esta comedia fué el que se le satisfizo por las que 
escribió de allí en adelante y era el ordinario. Pero el de los saine- 
tes es doble en casi todos los posteriores, quedando la cifra de 300 
reales para retribuir las loas é introducciones que también compuso 
en gran número. 

Tampoco ha llegado á nosotros el texto de la comedia Marta 
abandonada, ni sabríamos de su existencia, pues D. Ramón la omi- 
tió, como otras muchas obras, en cierta lista de que ya hablaremos, 
dada por él á su amigo D. Juan Sempere y Guarinos, si no constase 
en las cuentas de gastos de representaciones que el Ayuntamiento 
de Madrid llevaba como dueño y entonces administrador de los dos 
teatros de la corte (2). 



(i) ErilascuentasdecomediasdclArch.iTiiiii.de IMadrid: Le;;. 1-371-2. hay noticia ade- 
más de otros saínetes de (2rijz, en esta forma: 

Olí la comedia La májica de Nimegay toma de Buda, hizo la compañía de .fosé M. Gálvez 
ci ct teatro de la Cruz, desde el 17 de Enero dos saínetes de Ü. Ramón, por los que se paga- 
ron 600 re?les. 

Con La perla de Inglaterra y peregrina de Ilnngria, la compañía de .luán An^cl, 
hizo en el teatro del Príncipe dos saínetes de D. Raiión' de la Criz. pníj.idos en 600 reales. 

Con el auto sacramental Lo que va del ¡lombre á Dios, la mi.sma compañía liízo, dc^de el 
29 de Mayo, en el teatro de la Cruz, ot.os dos saínetes, por los que se le dieron 720 reales. 
De ninguno de ellos conocemos el título. 

(2) Archivo municipal de Madrid. I,eg. i-36i-2. 

«Gastos de la comedia de Marta abandonada y Carnaval de París: 



38 DON RAMÓN DE LA CRUZ 



La obra tuvo un éxito fabuloso, para entonces, pues el público 
más exigente, acaso por menos numeroso que hoy, no toleraba arri- 
ba de una semana obra ninguna; siendo así que la de Cruz se man- 
tiwo 13 días consecuti^'os en el cartel hasta el 21 de Febrero, ante- 
víspera de Carnaval, día éste en que, como va dicho, cesaban las 
representaciones por terminar el año cómico. 

Esto nos inspira curiosidad por conocer la clase de obra que pu- 
diera ser esta primera comedia conocida de Cruz; pero la nota de 
gastos particulares ó menudos de ella, que también existe, apenas 
nos deja adivinarlo. Sólo hay de curioso estas partidas: unos trajes 
de dóminos, otros trajes de irlandés, vejigas fara la comedia, discipli- 
nas-, «de un coche que se buscó para D. Ramón para una diligen- 
cia: de la propina del cochero, seis reales,» y la noticia de que los 
sainetes que con la obra se hicieron eran también de Cruz y se ti- 
tulaban La pragmática (segunda parte) y La Pctimetra, ambos toda- 
vía inéditos. 

El primero de estos sainetes ofrece poco de particular. El año 
anterior había compuesto D. Ramón por encargo del Marqués de 
INIondéjar uno de aquel título. Aparecían en él enemistados los có- 
micos con sus compañeras y determinaban salir á escena sin ellas; 
pero al ir á realizarlo se hallaban con que las damas se les hablan 
anticipado con un fin idéntico. Y entonces, por darlas zumba ó ma- 
traca, fingía Espejo dictar una pragmática satírica que provocaba 
los gritos de las actrices hasta que, aplacados todos, concluían can- 
tando una tonadilla. Agradó, por lo visto, la idea, y en la segunda 
parte, representada ahora, sucede que Idi pragmática la redactan las 
mujeres, 5' en sentido contrario á la otra; esto es, satirizando á los 
hombres en general. 

Muy superior y aun de los mejores de Cruz es el otro saínete ti- 
tulado La Petimetra en el tocador. Aquí ya estamos en el verdadero 



A Bautista García, mnesíro sastre, por los vestidos que hizo para esta comeciia y 

sainetes, y constan de cuenta particular, reales 2 900 

A Don Ramón DE LA Crlz, ingenio de esta comedia nueva i.5oo 

Al mismo, por los dos sainetes. 5oo 

A D. Jostí Castell. por ia composición de la música de la comedia y sainetes. . . . 900 
Copia de 57 pliegos de música, á 4 reales, para toda la comedia v sainetes v tona- 
dillas '. , ." ". . . . 22S 

Por diferentes gastos parlicularcs por una vez, como const;i do cuenta por menor.. i l?i 

Escripto de la comedia, bailes y entremeses desde Navidad d fin de año il^r 

Cera desde dicho tiempo hast'i fin de ario • 186 

A Jerónimo Avecilla por el teatro de comedia y saínetes 5 000 

12-56-.. ■ 



CAPITULO SEGL'NDO 



39 



campo del poeta: el descriptivo de costumbres con sus ribetes de 
satírico. Una dama distinguida hállase en el tocador esperando im- 
paciente dos cosas: una bata nueva y la llegada del peluquero fran- 
cés que ha de peinarla. Sus cortejos y criadas la asisten: discute 
con unos y otras sobre el adorno más propio de su persona y mur- 
mura de sus amigas; llega el peluquero y empieza la faena, tan 
importante para la dama que apenas atiende á su procurador que la 
trae una grave noticia sobre cierto asunto de intereses, y concluye 
por enfadarse é insultar al franchute porque no la adorna á su gus- 
to. A las voces acude el marido, á quien la dama hace regresar 
más que de prisa á su gabinete. Al fin se resuelve por asistir sin pei- 
nado á la tertulia cubriendo su cabeza nada más que por una cofia. 

Nueva debía de ser entonces esta clase de obras, porque la apro- 
bación del fiscal de comedias, D. Antonio Pablo Fernandez, que 
como sabemos era también del oficio, se creyó en el caso de ex- 
tender su dictamen en estos términos: «Este saínete por lo que mira 
á sus versos materiales nada contiene que impida su ejecución, 
y si del asiinto no se siguiera queja de persona particular for lo que 
denota el pasaje de sus escenas, ó contra la razón de Estado y política de 
la vacien francesa, como expresan los versos de la hoja y y S, enmendan- 
do al mismo tiempo la palabra hecho (i) con la que va puesta, podrá 
representarse, dando V. S. su permiso; que es mi parecer, salvo, 
etcétera. — Madrid, Enero 29 de 1762. — Antonio Pablo Fernán- 
dez.» (2). 

Los temores del buen fiscal se reducían en cuanto al primer ex- 
tremo á que produjese escándalo ver en las tablas á una dama de alta 
guisa, tan descompuesta y tan superficial como expresa el resumen 
del argumento que hem.os hecho. Con respecto á lo segundo, los 
versos que al fiscal le parecieron, capaces de ir contra la razón de 
Estado, no son ciertamente muy ofensivos para los vecinos. Discute 
la dama, D.^ Águeda, con el peluquero sobre cierto bucle ó trenza, 
y dice á su criada: 



DOÑA ÁGUEDA 

Beatriz: vete volando 
y thíeme el otro espejo; 
que antes que acabe los lados 



quiero ver si está la trenza 
bien hecha. Usté la ha apretado 
(al Peluquero) 
tanto que parece estoy 



fi) Esta corrección es insignificante; se reducí á sustituir dicha palabra por la de asunto, 
á fin de que al oído no resultase un equívoco malicioso, por la reunión de las palabras ««el he- 
cho», cosa en que hoy nadie repararía de fijo. 

(2; En el manuscrito original del saínete. Vcase el CatíHogo alfabético al tinal de 
esta obra. 



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DON RAMÓN DE LA CRUZ 



sin pelo. 

PELUQUERO 

Me si la ensancho 
se visque de que se caiga. 

n DOÑA ÁGUEDA 

Usté no está acostumbrado 
;'i peinar mucho en Madrid, 
donde con pocos y malos 
cabellos se hacen las trenzas 
¿on ramales como un brazo. 

l^ELUQUERO 

Per ina foa. Madam, que así 
se lieva an París. 

DOÑA ÁGUEDA 

Pues, vamos; 
déjela usté de esa suerte. 

DON ALONSO 

Lo que antes estaba errado, 
luego que le han dicho á usted 
que en París usan llevarlo, 
rie parece bien? 

DOÑA ÁGUEDA 

Sin duda: 
y así debe ser. ¿Acaso 



quisiera usted que á Galicia 
tomáramos por dechado? 

DON ALONSO 

No, pero la afectación 
con que en Madrid abrazamos 
no sólo cuanto se estila 
en los dominios extraños, 
sino cuanto cualquier mono 
de allá nos viene contando, 
hace de nuestra nación 
un diptongo gali-hispano, 
un pueblo que ignora desde 
el sombrero hasta el zapato 
lo que llevará mañana; 
pues si se mete en los cascos 
de una cabecilla en Francia 
ponerse todo al contrario 
que al ¡presente, España toda 
la vuelve de arriba abajo, 
y hace un títere lo que 
no pudiera un Alejandro. 

DON FÉI.IX 

¡Cómo pinta usted las cosas! 

DOÑA ÁGUEDA 

¡Jesús, qué sermón tan largo! (i' 



Los temores del fiscal no se realizaron, y el saínete agradó tanto 
que al año siguiente volvió D. Ramón sobre el mismo asunto y con 
ventaja, cambiando el sexo del personaje víctima de la moda, y com- 
puso El Petimetre (saínete conocido por haberlo impreso el mismo 
autor en el tomo iii de su Colección), y después otros varios sobre el 
propio asunto. 

Y aun en este mismo año de 1762 tocó el ptmto de la imitación 
francesa en otro saínete, del cual hemos hablado antes iñcidental- 
mente, el titulado El hospital de la moda. Supone que un caballero 
muy rico establece un hospital pafa curar á todos los que exajeia- 
damente se dejen llevar de la moda, á quienes considera dementes. 
Elije por médico al Desengaño, y uno y otro, desde una esquina ace- 
chan á los que pasan por la calle y aprehenden á los enfermos, á 
quienes reconocen por sus palabras. Así van desfilando hacia el hos- 
pital un crítico y una critica que sólo habla galicismos, de los que 
D. Ramón recoge algunos; un barbero que usa jabón de Montpel- 
lier, navaja y peines de París; un poeta que escribe también á la 
francesa; un petimetre y una petimetra, que no hay que decir cómo 
visten; una presumida y un sastre francés á quien ella pide le haga 
una cotilla que baje el talle siete dedos y lo reduzca á un tercio de 



(I) La Petimetra, saínete inédito. (Véase el Catálogo al íiii de este libro. 



CAPITULO SEGUNDO 41 



SU circunferencia; un arriero y una mesonera que van libres des- 
pués de cantar unas seguidillas; y, por fin, un peluquero y una mo- 
dista afrancesados. Duran (i) publicó una segunda parte de este 
saínete, titulada La academia del ocio, en la cual, más que la imita- 
ción francesa, satiriza el autor la marcialidad en las mujeres, la 
afeminación en los militares y la extraña y ridicula aplicación que 
algunos hombres hacen de las profesiones que tienen ó ejercen. 

En 4 de Junio del mismo año la^compañía de Águeda de la Galle 
puso en escena en el teatro del Príncipe la comedia de Cañizares El 
sacrificio deEfigenia, y con dos ella saínetes de D. Ramón de la Cruz, 
que fueron El agente de sus negocios y Li novia muda; y el i8 del 
propio mes, octava del Corpus, con el auto sacramental de Calderón 
arreglado por Zamora, El pleito matrimonial, se estrenaron otros dos 
saínetes de Cruz, como fueron Los aguadores de Puerta Cerrada y La 
noche de San Juan (2). De los cuatro, sólo el primero conóceme^ 
porque lo incluyó el mismo autor en su colección (3) y fué reimpre- 
so en la de Duran, y suelto otras muchas veces. En cuanto al último, 
indicaremos en el Catálogo las razones que hay para presumir sea 
en parte el que lleva el título de La devoción engañosa. Tampoco 
han llegado á nosotros los títulos de otros dos saínetes que en este 
mismo año se representaron con la comedia Riesgo, acaso y ventura, 
en el teatro de la Cruz, por la compañía de Águeda de la Calle (4). 
La comedia tuvo éxito; también es anónima y quizá sea arreglo de 
alguna del siglo xvii, porque en la cuenta de gastos no se pagan 



(1) Colección de los saínetes de D. Ramón de la Cru^, tomo n, pág. 495. 

(2) "Gastos causados en la comedia de EJig-enia y el auto El pleito matrimonial, Junio 
27 de 1762. 

Por los quatros que compuso D. Antonio Rosales para El sacrificio de EJigenia, 
reales , 60 

Por los sainetes de ¿7 sacrificio de Efigenia, El agente de sjís negocios y La 
novia muda, de D. Ramón de la Cruz 600 

Por los sainetes del auto al dicho D. Ramón de la Cruz 720 

i.3So 
Por Águeda, 
Nicolás de la Callo.» 
(Papeles de Birbieri.— L>0(:«í«. original ) 

También en las c leutas del Arciiivo municipal, leg. i-?6i-2, constan los demás extremos de 
lo dicho arriba. 
(3^ Tomo VIH, pág. 371, y Duran, tomo II, pág. 200. 

(4I «En 23 de Octubre de 1762 en la Cruz la compaiíia de Águeda de la Calle représenlo 
ia comedia Riesgo, acaso y ventura. 

A n. Ventura Calvan, compositor de la música de la comedia, reales ()oo 

Por tres tonadillas, las seguidillas, el minu t, la copla y el cuatro de los sainetes. . . 3oo 

A D. Ra.m()N de la Cruz, ingenio de los dos sainetes óoon 

(Papeles de Barbieri: Co/m.— Archivo municipal, leg, i 36i-2.) 



42 DON RAMÓN DE LA CRUZ 



por ella los 1.500 reales de costumbre, sino que se dice: «Al inge- 
nio de la comedia, por vía de regalo, 600 reales» (i). Los saínetes 
pudieron ser alguno de los otros que, como El novio rifado, El tío 
FeUpe, La crítica (primera parte) y La avaricia castigada, consta 
fueron compuestos en 1762. Todos ellos son conocidos y han sido 
impresos; pero, excepto el último, no merecen gran consideración 
al crítico, y aun éste sólo porque presenta un aspecto curioso y aca- 
so original de la pasión de la avaricia, que en lo demás está escrito 
con bastante descuido. Sin embargo, es aquí donde pone aquella 
aguda comparación de los segundones de casa grande: 

FERNANDO 

Es verdad; pero también 

los segundos sustentamos ^ 

el honor de la famiHa. 

AMIGO I.** 

Risa me da el escucharlo. 
Mira, los segundos son 
angelones de retablo 
que parece que sustentan 
y ellos son los sustcntr<dos (2'. 

Perseveró D. Ramón en la nueva y ya propia senda del sainete 
de costumbres, como se \e en los que escribió en el año siguiente 
de 1763, donde se observa la diversidad y amplitud que en sus ma- 
nos iba cada día adquiriendo este género dramático. 

El alcance moral y educativo aparece ya en el titulado Los novios 
espantados en que censura la manía de las galas mujeriles en todas 
las clases de la sociedad, pues se da el caso de que un joven cam- 
pesino en una no larga ausencia, no conozca á su novia: ¡Tan des- 
figurada la había puesto el aire cortesano! (3). 

Moral es también el inédito titulado: El refunfuñador, uno de los 
mejores de nuestro poeta, representado por la compañía de María 
Ladvenant en las fiestas del Corpus. Pinta en él las costumbres del 
pueblo madrileño, en relación con dicho solemne día. Petimetras 
y petimetres, majos, lacayos, vendedores callejeros, floristas, fru- 
teras, damas turbias, rateros, payos, papanatas de aldea, calaveras 



(1) También Moratín en su Catálogo de piezas publicadas desde principios del si- 
glo XVm, pág. 329, de la edición de Autores españoles, la da como anónima y con el si- 
guiente título: Riesgo, esclavitud, disfra^, ventura, acaso y deidad. 

(2) La avaricia castigada ó los segundones, en cualquiera de las impresiones sueltas. 
(Véase Catálogo dramático de Cru:;, en este libro. 

(3) Este sainete fué representado por la compañía de María Hidalgo en el teatro de la Cruz 
el 21 de Abril de 1763. Lo publicó el mismo D. PamóN eu el tomo V de sus Obras, y antes 
y después fué varias veces reimpreso. 



CAPITULO SEGUNDO 43 



colones; todos van pasando en este ingenioso panorama social, sin 
que falte el buen sentido en el caballero anciano que reprende tan- 
to desmán y dá título al saínete (i). Persiste aún la intención mo- 
ral en La víspera de San Pedro, donde la corrección se dirije á los 
hidalgos pobres y holgazanes, que personifica en aquel D. Félix, 
cuyos bienes consistían en el escudo de armas de su vieja casa, y 
dos sillones de cuero; que no cenaba más que un pimiento rancio 
en vinagre y decía á su hijo: 

Hombre que de ser ilustre 
tuvo la dicha, en comiendo 
pan y cebolla debajo 
de sus armas, sale luego 
á la calle con un rostro 
plácido, noble, esparciendo 
honor á cuantos le miran '2". 

Y llevan el mismo fin los titulados La civilización, El alcalde 
Boca de verdades y Los fropósitos de las mujeres, que además están en- 
lazados con las cuestiones y asuntos más debatidos en aquellos días. 
Algunos escritores afrancesados literariamente, quisieron extender 
su censura al campo de las costumbres, como si las francesas de en- 
tonces fuesen muy recomendables, y con este objeto se publicaban 
algunos papeles periódicos como El Pensador, que dirigía y redac-. 
taba D. José Clavijo y Fajardo, El amigo del público, de un Don 
Juan Antonio Aragonés, abogado de los Reales Consejos. El correo 
general y otros periódicos de Nifo, y con carácter más castizo, cier- 
to fraile madrileño, disfrazado con el nombre de Doña Beatriz Cien- 
fuegos, el titulado La pensadora gaditana. Aludiendo á las cuestio- 
nes relativas á nuestro atraso, planteadas por El Pensador principal- 
mente, y según cierta nota de autor coetáneo, con visos de sátira 
personal (3) hizo representar D. Ramón de la Cruz el saínete, aún 
inédito, titulado: La civilización, en el que supone que cierto señor 
de lugares quiere civilizar á sus vasallos sumidos en la mayor rus- 
tiquez y, al efecto, les lleva petimetres y petimetras, cómicos, abo- 
gados y modistas, que les enseñen cultura y pulan y adiestren en 
ciertas filigranas sociales, hasta que. él mismo se convence de que 



(i) Véase el Catálogo al final. 

(2) Duran: Sainetes, i, 355. 

(3) En la Censura del doctor D- Celestino Antera al principio de la obra de D. Jacinto 
I\Iaiia Delí.ido, Adiciones al Quijote, impresa en 1789, se dice: -Por la voz, que imprimió de 
buena fe cierto quidam, que dixo que estábamos sin civilizar, yo mismo le vi convertido en 
liiiroe de un saínete que ss representó alguna vez en el coliseo de \os fo/acos. de donde la 
ancianidad y la rcpclición le hicieron al número de los jubilados,» 



44 DON RAMÓN DE LA CRUZ 

mejor están sin ellas (i). También es inédito El alcalde Boca de ver- 
dades, que se las dice muy crudas y arroja de su aldea á ciertos ve- 
raneantes madrileños, á causa de las compañías no lícitas que traen 
y de las modernas y cultas costumbres que quieren enseñar á las 
incautas payas del pueblo (2). Y más directamente parece aludir 
D. Ramón á La pensadora gaditana, que con estéril constancia, pre- 
dicaba excelente doctrina reformista femenina con el saínete Los 
propósitos de las mujeres, en el cual viene en sustancia á decir al 
fraile que pierde su tiempo. En cierta distinguida tertulia convie- 
nen algunas señoras en abandonar su vida frivola: renuncian á las 
galas exajeradas, á hablar con sus cortejos, y se proponen tratar en 
sus conversaciones puntos serios y útiles, cómeles recomendaba La 
pensadora; pero ante la envidia que en ellas despierta cierta mujer 
que aparece rodeada de galanes, lujosamente prendida y feliz en 
aquel estado, renuncian las nuevamente convertidas á sus propósi- 
tos de enmienda; hacen volver á sus cortejos y bailan y cantan y se 
alegran como antes (3). 

Alusivo igualmente á cosas que por entonces interesaban á cierta 
parte del público madrileño, es otro curioso saínete titulado La visita 
del Llospital del mundo, también inédito, en el que se emplea la mis- 
ma forma alegórica que en el Hospital de la moda. Así van pasando 
por este hospital una pobre, á quien el mundo tiene por incurable; 
una hipócrita, una envidiosa, un poeta, un abogado y otras perso- 
nas. Pero lo más notable de este saínete, aparte de otras interesan- 
tes alusiones, á que haremos referencia, son las que contiene rela- 
tivas á los bandos teatrales de Chorizos y Polacos, que traían diviiido 
y alborotado al público, sobre la superioridad artística de María 
Ladvenant y Mariana Alcázar. Estas disputas que hoy casi no com- 
prendemos, eran por aquel tiempo bastante serias para originar re- 
petidas órdenes del Consejo Real, á fin de extinguirlas, ya que no 
podían lograrlo ni los comisarios ni el propio corregidor madrileño. 
Extensamente hemos hablado en otro libro (4) de todo esto, así como 
de su resultado que fué el definitivo vencimiento de Mariana Alcá- 
zar, cuando su incomparable rival se elevó ella misma á empresaria 



(i) Este sa'netc fue estrenado con la comedia La antorcha del querer bien, de Arellann y 
Cruz, el 18 de Octubre, en el teatro del Príncipe por la companía de María Hidalgo. Véase 
Catálogo.) 

(2) Hizo este saincíe, como entremés, el 5 de Diciembre, en el Icatro del Príncipe, la com- 
pañía de María Ladvenant. (Véase Catálogo.) 

(3) Publicado por Duran (ir, pág. 432/ 

(4) Estudios sobre la historia del arte escénico en España. Mana Ladvenant y Quiran- 
te- Madrid, i^'jd, p^g^. 35 y siguientes. 



CAPITULO SEGUNDO 



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Ó autora de uno de los teatros de la corte, llevándose de calle todo 
el auditorio. Este saínete de Cruz pinta con sumo gracejo el triste 
estado de la compañía de María Hidalgo ante la competencia de 
habilidades que le presentó la de ^María Ladvenant. 

Finge que entre los que vienen á curarse al hospital del mundo, 
llega la propia Alcázar. Acompáñala su marido José García Hu- 
galde, que era una especie de tirano doméstico y también pretendía 
serlo en el teatro, creyendo que el vencimiento de su mujer consis- 
tía en su falta de aplicación, por lo cual las reyertas conyugales de 
ambos eran frecuentes. Entran cuestionando y gritando Mariana: 

Favorézcanme, señores, 
que mi marido me mata. 
¡Ah, Rubio de los demonios! 
;Tü alzar para mí la estaca? 

Resuélvese á exponer su dolencia en estos términos: 



MARIANA 

Bien ven ustedes, señores, 
que yo soy buena muchacha, 
que canto medianamente 
.y que tengo tal cual gracia; 
que no me meto con nadie, 
que mi genio es de una pava ;' i, . 
Muchos ha v que me han querido, 
fui de muchos estimada 
y en llegando á tonadillas 
decííin que las bordaba. 
Que me hayan dejado sola, 
¿acaso es motivo para 
que este hombre tan temerario 
alce para mí la tranca? 
Y si no, digan ustedes: 
fie quito yo las entradas? 
¿No remo como un forzado 
contra el viento y contra el agua? 
Si no quiere venir gente, 
muy buen provecho les haga 
y trabaje también él 
y no quiera como un mandria 
tener lleno el coliseo 
á costa de mi garganta. 

MUNDO 

¿Cómica sois, según eso? 

MARIANA 

Sí señor: sov la Mariana; 

la misma que en otros tiempos 

por los del patio cantaba: 



(Canta . 
¡Ay niadrilcúos 
que la Mariana os quiere 
como á sus dueños! 
Si yo hubiera conocido 
entonces sus inconstancias, 
antes que decirles esto, 
mis enojos entonaran, 
estirando las narices 
con ira, cólera y rabia. 
(Canta' . 
¡Ay entes varios, 
que parecéis veletas 
de campanarios! 
DOCTOR (al marido). 
¿Qué motivos tenéis vos, 
decid, para maltratarla 
y traerla á aqueste hospital 
cuando el mal que tiene es nada? 

MARIDO 

¿Cómo que no? ¿Puede haber 
enfermedad más tirana, 
que la que el comer nos quita? 
Y pues antes á escucharla 
venían y ahora no vienen, 
sin duda que ella es la causa: 
con que así ó dadla un remedio 
ó dejad despachurrarla. 

FISCAL 

Pide muy bien esta parte. 



(l) r;sío lo á\ci en scnti lo irónico; porque la Alcázar tenía muy violento genio. 



46 



DON RAMÓN DE LA CRUZ 



ABOGADO 

Es necedad cuanto habla. 
Si no quiere venir gente, 
¿qué ha de hacer esta muchacha? 

, MUNDO 

Dad un remedio, Doctor, 
á enfermedad tan extraña. 

iSale la Paca (Muñoz.) 

PACA 

Si no hay remedio para ella 
aquí tenéis á la Paca, 
aquélla que por favor 
llamaban Pico de plata 
los mosqueteros, y. ahora, 
sin estar acatarrada, 
huyen de mí, como si 
mi pico fuera de rana. 
¡Demonios! ;No hago lo mismo 
que hacía la era pasada? 
La señora Marí-Pére^ (i) 
con otras comedias varias 
que han sido de muy buen gusto, 
¿no os hice en la temporada? 
¿Pues qué queréis? 

¡Sale Ro solea). 2 . 

HOSOf.liA 

Mudar ropa, 
amiga, cada semana. 
No te canses que también 



á mí me hicieron la gracia 
de llamarme la Damita, 
la Pulida y la Bizarra. 
Hice algunos papelitos 
que sacaron mil palmadas 
y ahora estoy ya temblando, 
según este cuento anda, 
que una tarde á puros gritos 
me obliguen á que me vaya. 
Sin duda que presumís 
que Rosa está transformada 
en espina, pues os vais 
huyendo de sus punzadas. 
Pues no, hijos, que aunque as- 
[perita, 
no tanto que sangre os haga. 

(Sale la Autora], 

AUTORA 

Pues si eso decís vosotras, 

¿qué no dirá María Hidalga, 

que ha mantenido los cuatros 

tanto tiempo en estas tablas 

con concertados gorgeos 

que á todo el patio agradaban, 

y decía muchas veces: 

¡viva la Autora, que es guapa!; 

y ahora ni por descuido, 

ya que no sea por gracia, 

de los pocos que me ven 

nadie me habla una palabra? '3). 



Larga ha sido la cita, pero no puede negársele curiosidad é inte- 
rés histórico. 

Y para que fuesen ya en esta primera época explorados los prin- 
cipales temas que habían de formar luego el conjunto de su obra 
dramática, al finalizar este año de 1763, hizo poner en escena Don 
Ramón de la Cruz, el saínete El haiubviento de Nochebuena, en que 
por primera vez se ve ridiculizado el tipo del abate, que después le 
inspiró tantas graciosas obras y despertó tantos odios y censuras 
contra el que lo llevaba á las tablas del teatro (4). 



(1) Comjjia de Cañizares. 

(2) Es Rosalía Guerrero, hija de la ^iitlnra .María Hidalgo, que s.le luego, y de su marido 
Manuel Guerrero. (Véase el apdndice sobre los Adores de D. Ramón de la Cru; ) 

i'}) Véa-^e sobre este saínete de La visita del hospital del mundo el Catalogo alfabítico 
al final. 
(4) E! han:brieiito de Xochebuena fué impreso por Duran (tbnio r, pág 1761. 




CAPITULO III 

Orígenes de la zarzuela. — Traducciones de esta clase de obras l\e- 
chas por D. Ramón de la Cruz. — Fiestas cor\ motivo de los casa- 
nc\ientos de la infar\ta María Luisa y después del de Carlos IV. — 
Carácter de los saínetes corr\puestos por Cruz er^tre 1764 y 1767. 

I^A música dramática, cultivada entre nosotros, si no con el 
mi esplendor que otras ramas del divino arte, con relativa fe- 
licidad, sufrió al empezar el siglo xviii y más aún en los 
últimos años del mismo y primeros del actual, un eclipse 
tan completo que, autores muy entendidos, han negado en absoluto 
la, existencia de una música de teatro nacional antigua, derivando la 
existencia de la moderna del predominio que en las referidas épocas 
logró en nuestro suelo el arte italiano. 

Pero la verdad es que la aplicación de la música á la escena es- 
pañola, que arranca no menos que de Juan del Encina, continuó sin 
intermisión durante el siglo xvi, hasta que con el advenimiento del 
genuino teatro español adquirió aun mayor desarrollo. Es cierto que 
en la mayor parte de las comedias de la primera mitad del siglo xvii, 
está la intervención musical circunscrita á cantar el coro invisible 
un villancico ó romance que nada tienen que ver con la acción del 
drama, limitándose á todo más, á expresar vaga y poéticamente el 
estado de ánimo del personaje que motiva el canto. Pero también lo 
es que en algunas de las piezas menores de teatro, las que se ejecu- 
taban en los intermedios de cada jornada de la comedia, tiene el 
arte lírico un acceso y representación por lo menos iguales á la le- 
tra. Prueba de ello son las Jácaras, precursoras de las tonadillas, 
que eran cantadas enteramente y á veces intervenían en ellas varias 
personas que se interpelaban mutuamente, siempre en música. De 
tales jácaras hay ejemplos abundantes en diversos autores de prin- 
cipios de aquel siglo. 



48 DON RAMÓN DE LA CkU¿ 



Pero más calificada todavía se ve la música dramática en otras 
piezas llamadas entremeses cantados, porque lo eran desde el princi- 
pio hasta el fin; con un asunto tan complicado como lo permitía el 
tamaño de la obra, en la cual tomaban parte á veces más de veinte 
personas. Usáronse estos entremeses desde los primeros años del 
siglo XVII, y, para no citar más que un autor, pueden verse los del 
Licenciado Luis Quiñones de Benavente (i), que compuso muchos, 
así como jácaras de la especie á que antes hemos hecho referencia. 
El entremés cantado de El Tiempo es de 1625: otros serán proba- 
blemente anteriores, pues de uno que no es cantado, consta era ya 
conocido y célebre en i6og. Otros son algo posteriores: de 1635 es 
el de Las Dueñas, con 26 personajes que cantan y además los músi- 
cos; otros de 1637, de 1639, etc. Algunos ofrecen particularidades 
dignas de mención como el del Talego, en que Treviño, el gracioso, 
da un bofetón á Bernarda, su mujer, y ésta tiene que contestarle can- 
tando y llorando, como dice la acotación, lo cual indica en el com- 
positor, recursos de expresión musical bastante delicados. 

Ahora bien; componer la música para un drama en un acto supo- 
ne que el autor también puede escribirla para otro en dos; y por 
este camino quizá hubiéramos llegado directa y rápidamente á la 
ópera española ó cuando menos á la zarzuela (que es nuestra ver- 
dadera ópera), á no venir á entorpecer este natural desenvolvimien- 
to la aparición en nuestros dominios de la música dramática ita- 
liana. 

Habíase ésta constituido en lo esencial al expirar el siglo xvi; y 
según una carta de Angelo Grillo á Julio Caccini, que cita el P. Ar- 
teaga (2), la nueva música de teatro inventada por el Peri, había 
pasado en seguida á las cortes de España y Francia. Efectivamente 
parece comprobar este aserto la representación en 1629 de una obra 
perteneciente á un género Jiasta entonces nunca visto en España; 
la pastoral de Lope de Vega, titulada: La selva sin amor, obra dra- 
mática seria y de alguna extensión cantada toda ella. Algunos críti- 
cos modernos se inclinan á creer que la música de esta pastoral no 



(t) Jocoseria. Bvrlus,, veras ó reprc/iejisión nioral y festliiLi... cli di)^e entremeses re- 
presentador, y veinte y quatro canlados. Van insertas seis loas y seis Jácaras, que los 
autores de comedias han representado y cantado en los teatros de esta corte. Compuestos 
por Luis Quiñones de Benavente. — Madrid, Francisco Garda, 1645, 8.°— N'case la scgun- 
'd.i cJición hecha en 1872 por D. Cayetano Roscll, cu dos vol. en 8.", duplicando el número 
de piezas de Benavente. 

12) Le Rivolu^ioni del Teatro musicale italiano dalla sua origine fino al presente. 
Opera di Ste/ano Arteaga, Madridensc. Tomo primo. Dologna MDCCLXXXIH; 8.°, pá-. 
gina 241, 



CAPITULO TERCERO 49 



fuese italiana; pero todos los indicios vienen á comprobarlo; las pa- 
labras de Lope mismo, al dar cuenta de su obra á un amigo ausen- 
te (i); la clase de metro en que la obra está compuesta, igual al de 
otras óperas italianas; el haber dirigido la representación de la obra 
el famoso Cosme Lotti, ingeniero florentino traído por Felipe IV 
para estos espectáculos, y su misma novedad parecen convencer 
de que la primera ópera vista entre nosotros fué cantada en castella- 
no, pero con música italiana. 

No se crea, sin embargo, que este primer ensayo diese ya la nor- 
ma de los futuros melodramas. Pi^ecisamente en el mismo año de 
1629 se representó, también ante los Reyes, en un teatro que tenían 
en el Real Sitio de la Zarzuela (2) (nombre que sirvió para desig- 
nar en adelante esta clase de dramas), una comedia con música, en 
dos actos, escrita por D. Pedro Calderón de la Barca, y cuyo título 
era El jardín de Falerina. 

No sabemos si sería casual representar casia continuación una de 
otra ambas obras; pero sí que la música de la zarzuela, que en parte 
conocemos, gracias á las investigaciones del Maestro D. Felipe 
Pedrell, es española y escrita por un compositor español llamado 
José Peyró, que igualmente puso la música á otras comedias. 

El jardín de Falerina es una verdadera zarzuela; es decir, que 
consta de cantado y recitado ó representado, entendiéndose que el 
elemento lírico forma parte de la acción, pues su letra contribuye 
al desarrollo de la misma. Y en tal concepto, ¿era también esto no- 
vedad en nuestro teatro? 

La ingerencia de la música en el drama ya hemos dicho ser fre- 
cuente en el siglo xvi y en algunas comedias, especialmente las pa- 
laciegas, de Lope, Tirso y otros dramáticos de su tiempo. Pero en 



(1) Hay quien afirma que el poeta no se refirió ;i la música, sino al aparato escénico: pero 
los términos expresos de Lope, son éstos: «Xo habiendo visto V. E (el Almirante; esta Églo- 
ga, que se representó cantada á Sus .Majestades y Altezas, cosa mceva en España, me pareció 
imprimirla, para que dcsta suerte con menos cuidado la imaginase V. E., aunque lo menos 
que en ella hubo fueron mis versos.» [Obras de Loje de Ve^fa, edición de la Academia Espa- 
ñola, tomo V, pág. 753.) La maquinaria era justamente lo que no podía ser nuevo para quien 
en i6[5 liabía visto las fiestas de Lerma, en las que el Duque de esta villa gastó 400.000 du- 
cados, y en las que se representó una comcdi.i suya con apar^-to mucho mayor que el de la 
ópera madrileña (Castro (D. Adolfo): Discurso sobre las costumbres de los españoles del 
si(flo A' K/í.— Madrid, 1S81, pág. 2,,). 

(2) La Zarzuela (Zar;a pequeña) era un lugar cercano del Real Sitio del Pardo, donde el 
infante D. Fcinando hizo construir un palacio y un jardín, y en ellos parece que alguna vez 
quiso obsequiar á su hermano y cuñada con unas representaciones de car;icti;r venatorio y con 
iatermedios Úricos que, por diferenciarse de las ordinarias, dieron en Uainarlasy/es/Js de ^ar- 
luela, hasta que esta denominación especial p^ra las obras representadas en aquel S¡l;o se con- 
virtió en genérica. 



50 DON RAMÓN DE LA CRUZ 



las proporciones de ahora, tanto que obligase á suprimir un acto, á 
nn de no alargar demasiado la representación (i), y con el carác- 
ter direclo que afecta en esta obra, no me atreveré á asegurarlo: al 
yienos no recuerdo ninguna. El mismo Calderón parece conceder 
también á los italianos el privilegio de introducir la zarzuela en 
Castilla, cuando muchos años después, en 1657, decía hablando de 
una suya, El Icirel de Apolo: 

No es comedia, sino solo 
una fábula pequeña, 
en que á imitación de Italia, 
se canta y se representa (2), 

zarzuela, esta última, que en nada se distingue de la anterior de 
1629. V tres años después al mismo Calderón se le ocurre escri- 
bir una verdadera ópera, La púrpura de la rosa, y como si quisiera 
demostrar que él también sentía la diferencia que este otro género 
dramático, ofrecía del ya conocido con el nombre de zarzuela, se 
cree en el deb:;r de anunciarlo, diciendo el Vulgo: 

Por Señas que ha de ser 
toda música; que intenta 
introducir este estilo; 
porque otras naciones vean 
competidos sus primores. 

A lo que contesta la Tristezi: 

;No miras cuánto se arriesga 
en que cólera española 
sufra toda una comedia 
cantada? 3 . 

Dejando á un lado esta razón étnica (que quizá sea la verdade- 
ra) de la impopularidad que siempre tuvo entrp nosotros todo es- 
pectáculo enteramente cantado, se ve por el texto que, no obstante 
el ensayo de La selva sin amor, en 1660 era todavía nueva la ópera, 
aun en forma mitigada, como esta de Calderón que sólo en parte lo 
es; pues en los diálogos y ordinarias situaciones salen los persona- 
jes «cantando en estilo recitativo» como él mismo dice, sin que se vea 
acompañamiento musical alguno. 

La ópera, pues, con música italiana ó nacional fué casi descono- 
cida en España, ó sólo conocida en los círculos aristocráticos, du- 



{Ij La división en dos actos como peculiar de las zafzuetas prevaleció durattie lodo el si' 
glo XVIII y era una de las cosas que las diferenciaba de las óperas y comedias. 
(?) Comedias de Calderov, "n 1 1 Biblioteca de fíivndeneyra, tomo 11, p:ig. 65-, 
(i) IJem id., p.ij. 676. 



CAPÍTULO TERCERO 5I 



rante el siglo xvii. No sucedió lo mismo con la zarzuela, por cuan- 
to además de algunas obras del mismo Calderón, como las tituladas 
Eco y Narciso; El mayor encanto, amor\ Celos, aun del aire, matan; 
Darlo todo y no dar nada; El hijo del Sol, Faetón; El golfo de las Si- 
renas (que es una égloga piscatoria en una jornada, con loa y moji- 
ganga); muchos contemporáneos suyos, tales como Moreto, Salazar 
y Torres, Bances Candamo, Lanini, Diamante y otros varios (i) es- 
cribieron zarzuelas, en las cuales, á juzgar por los fragmentos de 
música de algunas pertenecientes á los cuatros primeros, qne halló 
el referido Sr. Pedrell, domina el gusto español, sin influencia exó- 
tica alguna (2). 

No sabemos todavía si sucederá lo mismo con las zarzuelas com- 
puestas en la primera mitad del siglo xviii (3), teniendo en cuenta 
el influjo ejercido por las compañías de verdaderos actores italianos 
y de músicos de igual nacionalidad que desde el año de 1703, en 
que empezaron á venir llamados por Felipe V, acabaron por dise- 
minarse por toda España é islas adyacentes (así como suena, pues 
llegaron á Canarias, y Palma de Mallorca y Mahón, fueron muy 
favorecidos en esta parte), como se ve por los libretos de óperas 
impresos en todos estos puntos y en Barcelona, Zaragoza, Valencia, 
Logroño, Sevilla, Cádiz, Córdoba y otros lugares (4). 



(1) Sin contar la multitud de comedias que tienen más ó menos música, pueden enumerar- 
se como verdaderas zarzuelas antes del siglo xvni las siguientes: El templo de PaLis, T67? 
(de ü. Francisco de Avellaneda): Cómo se curan los celos: Orhindo furioso y Fieras de ce- 
los y amor (Bances Candamo): El nuevo Oli^npo, 1648 (D. Gabriel de Bocángel. Insiste Bo- 
cángel en la novedad de la ingerencia mayor que toma la música en esta obra, que fué eiccjií- 
tada por la R. Capilla); Hipcrmnestra y Linceo con la loa de Las Bclides; Celos vencidos 
de amor, iGc)8, y Celos premian desdenes: Júpiter é lo, lOgg, (Lastres del Conde de ClavI- 
jo); La Sirena de Trinacria (I). Diego de Córdoba y F"¡g«eroa): ¿Cuál es lo más en anurr, 
el desprecio ó el favor? i6f)o (Salvador de la ('ucva): Triunfo de lapa; y el tiempo; Jú- 
piter y Semele; ^ar^ttela del Nacimiento de Cristo; Lides de amor y desden; El Laberin- 
to de Creta y Alfeoy Aretusa (Las cinco de Juan Bautista Diamante): Venir el amor al 
mnndo y labrar ficclus contra si, 16S0 (.Melchor Fernández de León): Venc-^r á Marte sin 
Marte, 1681 {P. P. [•'omparosa): Xo puede lial^cr dos que se amen, 16S1 (Conde de Ccrve- 
llónj: Hipomenes y AtaLmía 1660 (I). Francisco Antonio Aíontescr): Araspes y Pánica ha- 
cia i6f)0 (D. Francisco SaJgado): Triunfos de amor y fort\ina, i(558: Euridice y Orfeo y 
Las Amazonas de Scitia (Las tres de D. Antonio de Solis); La entrada de Baco en Tetas 
(hacia 1700) (I) Jaime \'alciíciano); La feclia de amor, 1672 (Anónima'; Nuevo jardin de 
las Llespérides, 1672 (Anónima.) 

(2) Pedrell: 'Teatro lírico español anterior al siglo A'/.V.— \ol. 111, .Madrid, 1 897, pág vi. 
(!3) lil maestro S. Durón, que puso música á algimas, era inclinaao á la italiana; en otras 

de Cañizares se las llama zarzuelas al estilo italiano: Corselli, Coradini, Mcic, Conforto, no 
hay que decir qué clase de música darían en las partituras de que fueron autor.s. Sin embar- 
go, como también escribieron algunas diversos maestros españoles, que protestaban contra la 
invasión del arte italiano, es probable que el español no fuese cntercmcnlc prescrito de tales 
obras. 
(.|) l-:n la colección de n?rl-¡cr. habla n uliilud de libretos impresos en csti.s ciudades coh 



^i DON RAMÓN DE LA CRUZ 

A juzgar por los muchos libretos de zarzuelas correspondientes á 
dichos años, que se conocen, debió de reinar una confusión enorme 
en la música de estas obras: algunas son traducciones abreviadas ó 
fnodificadas de óperas italianas, á las que sólo una parte de la mú- 
sica se les adaptaba (arias, dúos, coros), siendo lo demás hablado; 
en otras un maestro español introducía arias y coros de su cosecha; 
en varias se observa que, aunque el asunto hubiese sido tratado en 
el teatro italiano, un poeta español lo dramatizaba con indej)enden- 
cia, y un músico también español le aplicaba música más ó menos 
original, y, por fin, no pocos están compuestos por libretistas de acá 
y la música por un maestro de Italia (Coradini, Conforto y Corselli). 
Entonces empezó también la anarquía en la denominación de esta 
clase de obras: dióse el título de óperas á verdaderas zarzuelas, lo 
cual hizo incurrir en el error de llamarlas así al mismo Barbieri, 
por no detenerse á leer más que la portada (i); no pocas se bautiza- 



el texto italiano y castellano Délos relativos á Barcelona entre los años 1763 á 1768 (que 
son muchos), no ligara casi ninguno en la obra de Virclla y Cassañes titulada: La ópera en 
liavcclona. (Barc. 1^:^88, 8.") líii cuanto á los de Madrid, han sido recogidos todos con algu- 
na peqtieilisima excepción, por cl insigne bibliógrafo Sr D. Lnis Carmena y Millán, en su ce- 
lebrada Crónica de ¡a ópera italiana en Madrid, (187S, 4.0, LX-451 págs.) 

(I) Algunas de las por el mcncionad.is bajo el nombre de óperas, en el erudito prólogo á la 
obra del Sr. (Carmena lo son, como La Casandra, zarzuela en dos actos^ escrita por un libre- 
tista y con música de maestro español y fueron cantadas en castellano por cómicos españoles, 
en los teatros del Principe y de la Cruz, donde sólo practicaba el arte nacional, sin que se vis- 
lumbren recitativos ni nada italiano en ellas. Sin embargo, la ejecución de estas obras, que 
los mismos actores, por acoinodarse ai tecnicismo del tiempo, llamaban también óperas, exi- 
gía mayor esmero y en algunos años, se organizaban dentro de las compañías ordinarias otras 
compañías para este objeto, con sobresueldo y especiales circunstancias, como iodo ello 
consta del siguiente curiosísimo documento hasta hoy inédito, relativo a las representaciones 
musicales del año I737-3S, y que original existe en el Archivo municipal de esta villa. 
". "Lista de la compañía de música que se forma de orden del Ilustrísimo Señor Obispo, Go- 
bernador del Consejo, para la ejecución y representación de cuatro ó cinco óperas que se han 
de ej.'cutar desde Pascua de Resurrección do este año de 1737 hasta Martes de Carnestolen- 
das del que viene de 738, en los tiempos que se les ordene y las que se les señalen ó den; por 
cuya obligación y ejecución de ellas están convenidas con el Sr. D. Fernando Verdes Monte- 
negro, del Consejo de Indias y Superintendente general de Sisas (á cuyos intereses corres- 
ponde su aprovechamiento), las partes que se expresarán bajo de los partidos y condiciones 
que se declaran, á lo que se obligan en forma por esta lista que ha de tener fuerza de contrato 
ínterin otorgan la escriptura correspondiente queso acostumbra para la representación. 

Francisca de Castro Por i.ioo ducados de vellón. 

Isabel \'e.'a » i.ooo •• 

Rita de Orozco » i.ooo •• 

Rosa Rodríguez » i.ooo » 

y en la primera ópera en que haga parte de graciosa un vestido al propósito del papel que 
execute, entendiéndose sólo para dicha ópera y no más. 
María Antonia de Labaña (de Castro) Por T.ooo ducados. 



Juana de Orozco. 



goo 



Bernirda de Villaflor « ^00 

A IJcni.irJo Lozuní? músico de esta cjir.p.iril'a de óper.is ... « Joo 



CAPITULO TF,vcrr:o 



53 



ron con los nombres drama músico, drama armónico, zarzuela armóni- 
ca, zarcicomedia de mi'isica y quizás algún otro; siempre bascando los 
autores una originalidad que no hallaban, al menos en el argumen- 
to, pues estaba reservado á D. Ramón de i a Cruz, como hemos de 



A Juan Quirante^ para apuntador de ella, el partido en que está convenido y ajustado con la 
adnninistración. 

Y en atención al mérito y circunstancias de José de Parra y ser marido de Bernarda de Vi- 
llaflor, y Mallas Orozco, hermano de Rita y Juana de Orozco, se les asistirá con el partido que 
se les ha ofrecido, concurriendo á las óperas que se les ordenase por la administración. 

A Antonio Inestrosa se le destinarán lo que haya de concurrir con la ración de 8 reales 
diarios, que ha de gozar en lugar de la asistencia que antes tenía á cobrar y á los teatros. 

Cuyos salarios se les han de satisfacer por la administración de comedias por tercios, en- 
tregándola ü la persona que se destinará para que lo distribuya en cada una de las partes co- 
rrespondientes á su haber, excepto en los casos de suspensión de representación por falta de 
alguna persona real ó necesidad pública que lo embarace y en otro alguno, siempre se les ha 
de dar cumpliéndose ó verificándose por su parte el teatro y obligación que hacen de cantar 
las expresadas óperas que se les den y ordene por la administración y en los ¡lempos y en li 
forma que lo señalo y mande, para lo cual lo firman en Madrid á... de Marzo de lyíy » 

La primera ópera, cantada el 3o de Mayo en el teatro de la Cruz, fué Adriano en Siria- 
(Más gloria es triunfar de si) Producto, 4.29I. Gastos. 2 912. Sigue el 21, 22. 23, 24. 25, 
26 y demás días de Julio, 3. 4 y 5 Agosto. Se había su.spendido desde 3o de Mayo á .lulio 
por haber enfermado una cómica. 

23 de Agosto: Aí¡atoclcs, 24, 25, 3i. «Nota: Se suspcTidió hasta este día la ópera por haber 
muerto el marido de una cómica de las que hacían ésta... — 1.° Septiembre, etc., hasta el q in- 
cl'jsive. 

Tercera ópera: Trajano en Dada (Cumplir con amor y ¡lonor). 21, 22, 23, 24 y 25 de 
Septiembre. 

Cuarta ópera: La Casandra. 6 de Octubre y siguientes al 14 inclusive «Nota: Este día se 
suspendió la continuación de esta ópera por indisposición de Francisca de Castro, que no pudo 
hasta el día que sigue... — >2 de Octubre á 3o inclusive. 

Quinta ópera: Amor, constancia y mujer. 10 de Noviembre á 18 inclusive 

Sexta ópera: «Repelida por haber venido Sus Majestades á la corle La Casandra". 7 de Di- 
ciembre á 10 inclusive. 

Séptima ópera: El oráculo infalible. i3 Enero 173S á 17. '-El día 18 no hubo ópera para 
la prueba de la Serenata del Embajador de Ñapóles»); ig, 21. {«íil dia 20 no hubo ópera por 
la función de dicho Embajador de Xápoles ») 

Octava ópera: La finesa acreditada vence el poder del destino. lo Febrero á 18 inclusive. 
ínEste dia cesaron las óperas por ser Martes de Carnestolendas y haber cumplido en dicho 
tiempo el contrato.") 

Posteriormente lo cobrado por las actrices fué cantidad distinta de la ajustada, y con el de 
otros actores el pago se hizo en la forma que sigue: 

«De Pascua de Resurrección de 1737 á Carnaval de 173S, se ajustaron para cantar óperas: 

Francisca de Castro, en reales. . 14.S80 I José Parra 3.84o 

Isabel Ve'a 12.100 I Matías de Orozco 3.45() 



Fita Orozco II .000 

María Antonia de Castro 14.280 

Bernarda Villallor io.32o 

Rf\sa Rodríguez 12. loo 

Juana Orozco 9 (|Oo 

Manuel de Castro )., 56o 

ttEii 1737 á 1738 se pagaron á operistas; 
Al autor Ignacio Ccrquerp, para su eompailía, reales,,. ,, y.íoo 



Juan (^u irán te 3.600 

Bernardo Lozano, músico 5.5oo 

Antonio íneslrosa, cobrador 2.736 

Alanuel de S. M'gucl, como autor 

y otros gastos C.coo.. 



54 DON RAMÓN DE LA CRUZ 



ver, crear la verdadera zarzuela moderna (i). Pero antes debemos 
hablar de otros ensaj^os hechos por él en el mismo género. 

Habíase desarrollado por esta época en la corte (2) una afición 
eíftraordinaria á las representaciones dramáticas privadas. «Vemos 
continuamente, escribía un autor del tiempo, en los colegios, en los 
conventos de ambos sexos, entre los aldeanos, señores y aun prín- 
cipes, que todos tienen por diversión el representar unn come- 
dia.» (3). Esta especie de manía que inspiró á D. Ramón de la Cruz 
varios de sus mejores saínetes {La comedia cxsera, dos partes; La co- 
media de Maravillas, La comedia de V almo jado, Los payos en el ensayo, 
La comedia di carpinteros), se manifestó con gran aparato cuando 
á principios de 1764 se celebraron los desposorios de la infanta 
Alaría Luisa, hija de Carlos III, con el joven archiduque de Aus- 
tria, Pedro Leopoldo, después Leopoldo II, emperador de Ale- 
mania. 

Los principales diplomáticos extranjeros, algunos grandes y la 



A Rosa Rodríguez, tercera dama de la compañía de Cerqucru: ayuda de costa 3.ooo 

A .losé Carees, primer galán de la misma compañía i.ooo 

A José Herrando, por su conducción y de sus dos hijas e inclusión de una en la com- 
pañía desde 2 de Noviembre á Carnaval i.2gG 

A Antonia Herrando, por haber remediado el pipel de cuarta dama algún tiempo. .. 5oo 

Al marido de Rosa Rodríguez i . 540 

A .luán Piasencia, por el ajuste de la máquina que sirvió el año ly?/ i .800 

A Petronila Gibaia, primera dama de !a compañía de Ignacio Cerquera ?. 23o 

A la viuda de Simón de (juzmán, cobrador que fué de una grada 100» 

f.Xrcliivn municipal de Madrid. Leg. varios de esíns años. — Papeles de Barbieri.) 

(1) Hasta 81 zarzuelas, en dos actos, impresas entre 170Ó y lySo, conozco, sin contar nin- 
guna de las comedias que llevan más ó menos música; otras muchas quedaron inéditas después 
de representadas en los teatros de Aladrid. 

Todo esto supone un cultivo bastante asiduo de un género que dogmáticamente se ha decla- 
rado no haber existido en el siglo pasado De las escritas y representadas en tiempo de Do.\ 
Ramón de la Cui;x dan alguna idea las páginas que siguen. /Cómo, por consiguiente, 
pudo haber atrevimiento para estampar en un libro moderno que corre bastante, que el siglo 
pisado en Kspaña es, en cuanto á música dramática, el desierto de Sahara? Bastarían las dos 
mil y pico de tonadillas, que se cantaron desJe I760 hasta 1800 y que forman una inundación 
de música original española para convertir en un completo oasis toda la superficie del supues- 
to desierto. h"sto sin incluir la música propia de los saínetes y otras piezas de igual extensión 
que se eiccutaron durante el mismo siglo. 

(2) Es decir, la afición era muy anterior, y aun en el siglo xvii la gran fuerza productiva 
de nuestro teatro necesitó exp.insionarse por este medio, dando origen á lo que entonces se 
llamaron particulares En el primer tercio del xviir, la Condesa viuda de Lemos, fundadora 
de la Academia del Buen ffusto, representaba ella misftia en su casa, como se ve por estos 
versos de D. .losé V^illarocl á ella dirigidos: 

¿Qué diré de tu comedia; 
pues hasta que tu persona 
en ella se presentó 
no fué comedia famosa? 

(i) Nifo, Diario extranjero, Madrid, 1763, pág. 248. 



CAPÍTULO TE- Cr.RO 55 



Villa, solemnizaron el acontecimiento, con festejos diversos y prin^ 
cipalmente con representaciones teatrales. 

El Marqués Ossun, embajador de Francia, hizo una gran fun- 
ción en que se representó la zarzuela El tutor enamorado, traducida 
por D. Ramón de la Cruz y acompañada de otros entremeses; el 
Príncipe de la Católica, embajador de las Dos Sicilias, dispuso re- 
presentar otra zarzuela titulada Los cazadores, también de D. Ramón 
DE la Cruz. El embajador extraordinario de Austria, Conde de Ro- 
semberg, tuvo tres días de fiesta, representándose en el primero la 
zarzuela La feria de Valdemoro, que Moratín atribuye á D. José Cla- 
vijo y Fajardo (i); en el segundo la tragedia de Lemierre, Hiperme- 
nesíra, traducida por D. Pablo de Olavide (2), y en el tercero la 
ópera italiana U Endimione (3). La villa de Madrid previno tam- 
bién sus represejitaciones en el teatro del Buen Retiro, donde hizo 
poner en escena con lujo inusitado en tres distintos días El dómine 



(1) La feria de Valdemoro. Zarzuela, que lux de representarse el primer día de las 
tres fiestas que da el Excelentissimo Señor Conde de Rosemberg, Embajador de Sus 
Majestades Imperiales, en los Reales Desposorios del Serenissimo Señor Archiduque 
Pedro Leopoldo y la Serenissima Señora Doña María Luisa, Infanta de España. En Ma- 
drid MDCCLXIV. Por Joacliin Ibarra. 8.", 2o3 págs —En t es jornadas, verso y un Pró- 
loffo al principio en romance endecasílabo que recita Himeneo. 

Interlocutores: 

El Corregidor de V aldemoro .—iasn Plasencia. 

El Conde, cabal'ero de Madrid.— María Teresa Pdlomino 

Dofia Margarita, Joven viuda de Madrid .—Mnria de la Cliica. 

Plácida, Itija del Corregidor .^JlosaUa Guerrero. 

Melchor, charlatán. — Diego Coronado. 

í Pepa. — .Mariana Alcázar. 

Paisanos de Valdemoro..} Joachina.— Teresa de Segura. 
( Paco — Juan Manuel López. 

Un alcalde.— José Ibarro. 

Cn alguacil. — Antonio de la Calle. 

U71 procurador.— Easüb'io Ribera. 

Esta zarzuela es la misma que la titulada: // mércalo di Monfregoso. Dramma giocoso 
per música da rappressi nel teatro della molto Ule. Cittd di Barcellona l'anno 179.). Bar- 
cell. {siO. Per Francesco Generas. En dos actos verso. 8.'; 7 hoj. prels. y 61 páes. Mus. de 
Nicola Zingaielli, maestro de capilla napolitano. Se atribuye el libreto de esta obra A Goldo- 
ni; pero yo no lo he hallado entre sus obras, ni lo cita en las .Memorias. En todo caso la tra- 
ducción de Clavijo sería libérrima, pues su zarzuela está adaptada á las costumbres espa- 
ñolas. 

(2) La Hipermenestra, fué representada con este reparto: Danao (.Manuel Martínez); ///'- 
p3rmenestra (Sebastiana Pereira); Linceo (Nicolás de la Calle); Egina (Rosalía Guerrero); 
Idas (.luán Ponce); Erox (.losé Espejo), Egisto vBlas Pereira). 

(3) L'Endimione. Sere7iata. Da cantarsi in casa deW E.xcmo. Signare Conté di Rosem- 
Í>erg, .Ambasciatore Cesáreo. In occasione di festeggiare i reali sponsali del serenissi- 
pw Arciduca Pietro Leopoldo d'.lustria con ¡a rcale Infanta di Spagna Donna .Mana 
l.iusa,—4.", 29 págs. Músipa de Nicolg Conforto, napolitano, maestro de la Rgal Capilla d? 
Madrid,— Texto italiano. 



DON' RAMÓN DE LA CRUZ 



Lucas, de Cañizares (i), Duelos de amor y lealtad, de D. Pedro Cal- 
derón (2), y la zarzuela de Olavide El celoso burlado (3). 

Coaio para estas funciones se eligieron cómicos de profesión, tuvo 
no poco que hacer la Junta de teatros para concertarlos, sobre todo, 
á las mujeres, que por celos é intrigas de ellas, llegó alguna á ne- 
garse á representar, ocasionando enérgicas providencias nada menos 
que del primer ministro de la Corona, como demuestra la curiosa 
orden siguiente, y que manuscrita existe en la Biblioteca Nacional. 

«limo. Sr. — Los Embajadores de Viena, París y Ni'ipoles deben hacer 
liestas de teatro en sus casas en celebridad del Casamiento de la Sere- 
nísima Infanta Doña María Luisa con el Archiduque Leopoldo, y ser- 
virse para ellas de los comediantes de ^L^drid. Parece que las que lla- 
man autoras y todas las demás actrices han convenido de buena volun- 
tad en presentarse y tomar las piezas y papeles que les han señalado 
dichos Lmbaxadores por medio de sus comisionados, y que sólo una 
actriz llamada la Gupnana, se ha resistido con muy mal modo: Pre- 
vengo á V. S. L de orden del Rey que la haga advertir que ya no sólo 
ha de aceptar el papel que ha rehusado, sino que lo ha de solicitar y 
contentarse de que la den éste, cualquiera otro ó ninguno; intimándo- 
la de lo contrario el castigo competente, de modo que ella no quede 
consentida, y que otro ninguno no imite su atrevimiento. Y que al mis- 
mo tiempo disponga V. S. I. que entiendan todos los comediantes que 
así será agradable, y que se esmeren en dar gusto á los citados Emba- 
xadores, dedicándose á admitir dócilmente lo que de su parte se les 
quiera hacer aprender para el mayor acierto y lucimiento de sus fies- 



(¡) El dómine Litc.ix. Comedia escrila por ]). Joscp/i de Caúi^ares. Que xc ha de re- 
presentar á Sus Majestades en el Real Coliseo d:l Buen Retiro, por disposición de la muy 
\oble Y muy Leal Coronada Villa de Madrid, con motivo de los desposorios de la Sere- 
nissima Señora Infanta Doña María Luisa, con el Screnissimo Señor Archiduque Pedro 
Leopoldo, siendo Corregidor D. Juan Francisco de Lujan y Arce... 4..° sin 1. ni a. (Ma- 
drid. 1764.1, i8opügs. Rep.Trto con 22 personas. Para el p: imer entreacto lleva el saínete ¿7 
contraste de los talentos, y para el segundo, otro titulado Los jardineros del Buen Retiro y 
la letra de 1 1 tonadilla. 

(2) Duelos de amor y lealtad. Comedia escrita por D. Pedro Calderón de la Barca, 
que se ha de representar á Sus Majestades en el Coliseo del Buen Retiro por disposición 
de la muy noble y muy leal Coronada Villa de Madrid, con motivo de los desposorios de 
la .'íerenissima Señora Infanta Doña Maria Luisa con el Sereniss'imo Señor Archiduque 
Pedro Leopoldo, siendo Corregidor D. Juan Francisco de Lujan y Arce... y Comisa- 
rios D. Ramón Soleto, D. Antonio Moreno Negrete, D. Juan Joachin de Novales y D. Fe- 
lipe Aguilera del Castillo. 4 "mayor, 20S págs.— Lleva al principio una Loa con perso- 
najes: Madrid (Águeda de h Calle",; La Noticia (Paula Martínez Huerta); La Sencillez 
(M-TÍana A\cÍAar), y El Regocijo (.lose Esneja). —En la pág. 57 se intercala el saínete El 
Alcalde liberal, y en la t32 otro titulado: El Mesón del placer. 

(3) El peloso burlado. Zarzuela en un acto. En Madrid. MDCCLXIV. Por Joachin 
Ibarra. 8.°, 76 págs. En el ejemplar que tengo á la vista una nota de letra del tiempo dice: 
"Por D. Pablo Ohvide.» 



CAPÍTULO TERCERO 57 



tas, como castigado el que falte ó dé motivo á sospechar que falta á 
ello con cualquiera pretexto que sea. Dios guarde á V. S. I. muchos 
años.— San Lorenzo, 29 de Octubre de 1763.— El Marqués de Grimaldi. 
— Sr. Gobernador del Consejo» ; i). 

Vengainos á las obras de D. Ramón de la Cruz. Cinco partes 
distintas, nada menos, tuvo la función de teatro hecha en casa del 
Embajador de Francia. Recitóse primero un prólogo laudatorio de 
los novios y sus familias, especialmente de ios reyes de España, 
por los dioses reunidos que fueron Apolo (José García Hugalde), 
Marte (Manuel Martínez), Venus (María de la Chica), Minerva (Ma- 
ría de Guzmán), el Placer (Eusebio Ribera), las Tres. Gracias [Fran- 
cisca Muñoz), María Hidalgo y María Garcés), Cuatro Musas del 
séquito de Apolo (Joaquina INIoro, María Bastos, Casimira Blanco y 
Teresa de Segura), y Cuatro guerreros que formaban el acompaña- 
miento de Marte. Todos los dioses celebran con frases de alegría 
los desposorios, y hacen votos por su prosperidad. 

Representóse luego la zarzuela en dos actos El Tutor enamorado, 
cuyo asunto es el conocidísimo del guardador enamorado de su pu- 
pila, á la que aisla de toda comunicación con las gentes, llevándola 
á una casa de campo. Pero Laura ama á un joven caballero llama- 
do Atys, quien, protegido por la encantadora Manto y una criada del 
tutor Anselmo, logra introducirse en la casa y hablar con la joven. 
Sorpréndelos el viejo, que inopinadamente regresa de un viaje em- 
prendido en el mismo día, y acaba el acto primero mezclando el 
episodio del perrito que baila y arroja diamantes, que figura en el 
Orlando del Ariosto y en otras obras. En el segundo acto, después 
de algunas escenas explicativas entre Anselmo y su criado, y An- 
selmo y la joven Laura, resuelve el tutor llevarla á un convento 
de Madrid. Pero de repente se oscurece el cielo, vacila la casa por 
artes de Manto, y en medio de la confusión Atys se lleva á Laura y 
á su criada Jacinta. Anselmo, que busca desolado á su pupila, vése 
de pronto dentro de un soberbio palacio que había hecho surgir la 
.maga, quien se lo ofrece al viejo á condición de que se case con 
ella. Anselmo medio transije, y cuando está á los pies de la hechi- 
cera, salen su pupila y los demás personajes burlándose de su am- 
bición y avaricia. En fin, de buena ó de mala gana da el permiso 
para que Laura y Atys se casen y acaba la pieza. Tiene escaso va- 
lor literario, viéndose claro el propósito de lucir trajes, mutacio- 
nes, el perrito adiestrado, que quizás sería de la embajadora, etcé- 



(I) Biblioteca Nacional de Aladrici. .Vi. Min-5oc), nüm. 4, 



58 DON RAMÓN DE LA CRU2 



tera(i). Los papeles estuvieron á cargo de María Ladvenant (Man- 
to), Mariana Alcázar (Laura), Rosalía Guerrero (Jacinta), Juan 
Plasencia (Anselmo), Nicolás de la Calle {Atys), Miguel de Ayala 
(Giizmán), y otros actores secundarios. 

En el entreacto de la zarzuela se representó un intermedio titu- 
lado El valle del placer, con música de D. Luis Misón, en que toma- 
ron parte las principales de ambas compañías de Madrid. Redúcese 
el contenido de esta pieza á describir escenas campestres, amores y 
celos de pastores y pastoras; un caballero retirado en una casa de 
campo espera la visita de dos amigos de Madrid, y procura obse- 
quiarlos con fiestas aldeanas. Llegan y todo el lugar se reúne, y 
cantan y bailan. La piececilla está bien versificada; hay ambiente 
campesino y fluye fácil la poesía; pero con aquel lenguaje y expre- 
siones afectadas de la bucólica de entonces y que tanto empleó Me- 
léndez. No hay argumento: se conoce que el autor quiso presentar 
con esta escena pastoril el contraste de la que sigue, toda de majas 
y majos. 

MAJO I.° 

El señor Embajador 
de Francia es hombre de esprito. 

MAJA I.* 

^ De esta fecha el Lavapiés 

se hace para muchos siglos 
memorable. 

Así empieza este saínete, aludiendo á que la embajada estaba en 
la calle de Santa Isabel. Pinta luego el poeta el ansia con que el 
pueblo deseaba ver la fiesta diplomática, presentando á varios ma- 
jos y majas que con distintos pretextos quieren entrar en la casa: 
un sargento los detiene dando lugar á lances muy divertidos. Una de 
las majas dice que ya los extranjeros confiesan nuestra ventaja en 
el arte que se dan las majas en el fandango y en beber vino. Llega 
también una embarazada con un petimetre que para lograr subir, 
llama capitán al sargento que guardaba la puerta. Otros dos majos 
se fingen ciegos traídos para tocar en el baile. Otro, ante la pre- 
gunta del cancerbero, contesta: 



(i) De una de las primeras obras dramáticas de Pedro R. Lemonnier, tomó D. Ramón la 
suya, traduciéndola con algtma libertad. Ks la misma que la que sirvió para esta otra: Hl 
tutor y la pupila, drama jocoso en música para representarse en el tlieatro italiano de 
la Excelentissima y Nobilissima cindad de Cddi^ en el año de 1767. En Cádi-;: Por Don 
Manuel Espinosa, Impresor de la Real Marina. 8.°, 147 páss. Está en tres actos, verso, texto 
italiano y castellano; música de Piccinni. — Este arreplo es distinto del do D. Ramón asi como la 
música, c]uc en la zarzuela de Cruz fu^ compuesta por D, Luis Misón, músico madrilgño, 



CAPITULO TERCERO 59 



Soy el peluquero 
de la Ladvenana: un rizo 
se le ha descompuesto v voy 
á darle dos golpecitos 
de peine. 

Otro se finge marmitón. Salen, por fin, con panderos, guitarras 
y castañuelas, una gran tropa de majos de ambos sexos, y detrás de 
una de ellas, cierto usía que le dice: 

USÍA 

Afrenta de la hermosura 
y del mismo sol .. 

MAJA i.''^ 

Prencipio 
de jácara. Calle usía; 
porque me dan parasismos 
en hablando con presouas 
de peluquín. 

Siguen los del barrio con su algazara hasta que sale un criado 
francés de la casa diciéndoles: 

Señoras Macas: Monsieur 
el Embacador me ha dicho 
de pregar á ustedes que 
vayan á dar grandes gritos 
en otras partes; que todo 
su spcctaclo es confundido 
lo de dentro c custainente 
manca poco pur Jinirlo. 

Ellas piden que se les deje entrar y lo consiguen con gran des- 
pecho de los hombres que no logran tal favor. Cantan dentro una 
tonadilla y acaba todo con loores á Carlos III, y á los novios Luisa 
y Leopoldo, y una tonadilla del Cazador que entonan María Ladve- 
nant, Teresa de Segura, Paula Martínez Huerta, María Bastos, 
Diego Coronado y Ambrosio de Fuentes (i). 

Bajo la fe de García Parra (2) hemos atribuido también á D. Ra- 
món DS LA Cruz la paternidad de la zarzuela en dos actos Los Ca- 
zadores, traducida ó imitada' del italiano, y que por estos mismos 
días se representó en casa del Príncipe de la Católica, Embajador 
de Ñapóles. Precede á la zarzuela un prólogo, en verso endeca- 
sílabo, que recita la ciudad de Ñapóles, en loor de los augustos no- 
vios y termina con un fin de fiesta, sin título y que pudiéramos Ua- 



(i) Véase al fin en el Caláloffo alfcibclico todos los detalles bibliográficos de, estas obras, 
con sus repirtos, etc. 
(3) Origen, úpocas y progresos del U\Uro español. (Madrid, 1802, 4.°; pág. 2()5). 



6o 



DON RAMÓN DE LA CRUZ 



mar El hidalgo de Jaca, pues el espacio que queda después de un 
largo elogio de Carlos III, como rey de Ñapóles, y de su familia, lo 
llenan las simplezas de un caballero que de lo alto de Aragón vino 
á ver los festejos y á quien un tuno concluye por quitar el bolsillo. 

"La zarzuela tiene escaso valor: se reduce su argumento á que dos 
aldeanos cazadores aspiran á la mano de una zagala, quien, como es 
natural, se resuelve por el que el autor quiso hacer más perfecto. 
Es un simple pretexto para algunas arias y dúos que cantarían muy 
bien Teresa de Segura, Rosalía Guerrero, María Teresa Palomino 
(la Pichona), y Diego Coronado y Ambrosio de Fuentes. 

Anteriormente había sido traducida ya por otro esta misma zar- 
zuela, y representada en su texto italiano en Barcelona en 1760 (i), 
y pasó al teatro público habiéndose ejecutado en el del Príncipe, 
por la compañía de María Hidalgo desde el 10 de Diciembre del 
mismo 1764 casi todo el mes y la primera mitad del siguiente (2). 



(1) Asi resulta de la reimpresión hecha en Pahua de Mallorca en '767 con este título: Los 
Caladores. Ópera bufa. Para representarse. En el Teatro de M. He. Ciudad de Palma 
en el año ijCi'. La música es del Señor Floriano Guarnan. Se advierte que el duelo es del 
Señor Yabo Rust Romano, Maestro del presente Tlieatro. 8.", tigpágs. 'Al fin: Barcelo- 
na y Agosto (1 de 1760 (sic,. Imprimase. De Moreno. En tres actos: texto italiano y caste- 
llano: este también en verso. Cantada por actores italianos. Los nombres de los personajes son 
también distintos de los de la traducción de Cruz. {Roccolina, Marianina, Ceceo, Pierroto, 
Toniolo, la Condesa Armelinda y el Marques Ricardo. 

(2) Duró hasta el 24 inclusive. Se interrumpió los dias 25 y 26 pnra un estreno [El sol del 
mariano cielo) que no agradó, y volvió á escena los 27, 28, 2g. 3o y ?i, y los i? primeros 
dias de Enero. En el teatro público se puso con esta cuenta de gastos de su representación: 

Lamparilla y el soldado 2 



"Introducción entremesada. 

Dos mesas y dos sobremesas y cuatro 
taburetes 6 

Vestidos dobles para Martinez, Feli- 
pe, Calle, Ambrosio, Ayala, Co- 
ronado, López, Galván, Enrique, 
Olmedo, Caballero y ocho señoras 80 

Sencillos de Ramón y García 4 

Ración del músico 4 

Los Ca'^adores . 

Pieles de Coronado, Ambrosio, Ra- 
món, Rosita, Grasiosa, Segura y 

Bastos , 2S 

Cortina y alfombra 2 

Alumbrado de aceite 44 

iMozos del alumbrado y cerilla .. . . 4 

Ración del copiante 6 

Helas de los músicos • i5 

Seis braseros ". . . 6 



Fruta y rábanos .. .. 

De los pajaritos 

Cuadernillo y apunto 

Fin de fiesta. 
Siete escopetas y alforjas d; .Martí 

néz 

Vestidos dobles del galán, Martinez, 
Felipe, Callejo, Ambrosio, Ayala, 
Coronado, López, Galván, Enri- 
que y ocho señoras 

Sencillos Olmedo, Ramón, Caballero 

y García 

Cuatro mesas, husos y estopa 

Tonadilla: Carro de Amolador 

Recado de calderero . 

Vestidos de Coronado, Ambrosio y 
Grasiosa 



72 

8 
4 



?2 8 



Por la autora H¡dalgo,=Campo. 



(Archivo m':i)¡cipal de Madrid, Leg, 1-363-2,) 



CAPÍTULO TERCERO 6l 



Quizá sería también para estas fiestas el sainete titulado £/ soyio 
y el confiado, que compuso D. Ramók de la Cruz y se representó 
en 1764 en casa del Duque de Hijar; si bien no sabemos que éste 
hiciese demostración particular de regocijo con las dichas bodas (i ). 
El sainete tiene poco interés ciertamente, y sólo merece citarse por- 
que corrobora lo antes afirmado acerca del gusto general por las 
representaciones privadas. 

Y lo comprueba aún con mayor fuerza lo ocurrido en el siguiente 
año con motivo de otro suceso de índole semejante al que acabamos 
de aludir; esto es, el casamiento del Príncipe de Asturias (después 
Carlos IV) con IMaría Luisa de Parma, verificado en la Granja el 
4 de Septiembre de 1765. María Luisa, joven entonces de 14 años 
(n. 9 de Dic. 1751), era hija de Felipe, duque de Parma, hermano 
de Carlos III; y por consiguiente prima carnal del que iba á ser su 
marido, y que apenas contaba entonces 17 años. 

Solemnizóse de varias maneras este suceso, escribiendo sobre él 
en prosa y verso, antes y después de la boda (2) diversos ingenios 



(1) FJste sainete es inédito. Fué representado tres años después en el teatro do la Cruz por 
la compañía de Juan Ponce á principios de Junio de 1767^ (Véase Catálogo.) 

(2) Como no existe verdadera bibliografía española del siglo xvni, siguiendo el método 
empleado en mi iintcrior libro íobva Iriarte y su época, iré dando noticia de algunos im- 
presos no comunes que tengan relación con las materias de esta obra. Rcldtivos á las fiestas de 
las bodas de Carlos IV, conozco los siguientes: 

Soñados regocijos, octavas jocoserias, que el más pobrecillo alumno de Apolo can- 
tó al son de su Adufe, en el menguado Manzanares á las fiestas que está disponiendo 
la imperial Villa de Madrid, con motivo de las felices bodas de los Serenísimos Princi- 
pes de Asturias D. Carlos y ¿).' Luisa de Bortón, nuestros señores, refiriendo jnuclio 
menos de lo que liavrá,}- algunas cosas más. De D. Juan .Alcedrón. Con licencia: En Ma- 
drid, en la Imprenta de D. .Antonio Muño;; del Valle, calle del Carmen. Año de 1765. — 
4/', 16 págs. En octavas reales. 

Describe principalmente las invenciones de los gremios, guarnicionero?, sastres, carpinte- 
ros, zapateros, guanteros, taberneros, etc . 



¡Cuántos concurrirán, y con qué priesa, 
á Ver arcos, empresas, fuentes, plazas! 
El logr.irlo teiá no poca empresa: 
¡qué empellones habrá; qué de amenazas: 
qué de pillos, gatazos de tal presa, 
que hasta lo más alzado alzan sus trazas, 
y unas majas!... Aquí la atención llamo: 
pero si las nombré, ;qué más reclamo? 

No pintaré el monario del rodete, 
rascamoños, sartales, peine, escote, 
el cernido de sayas con sainete. 
ni el jubón que én su cuerpo es de picote; 
ni aquel cantar tan chusco al panderete, 
ni al bailar el respingo de rebote; 
que aunque el desplomo de hombros las 
[desaire, 
\ü parte post demuestra que allí hay aifj. 

Vuelvo á tomar pincel, paleta y tiento; 
ya el pulso aseguré con enterezj, 
que uno y otro es preciso, y que no es cuen- 

íto, 



para pintar si es maja una belleza. 
Pintaré que hay eii ella mucho asiento, 
cascos sin aire,' cuerpos con firmeza, 
pies sin tropiezas, ceñas que almas doman, 
bocas que niegan, manos que no toman. 

A los majos también pintar quisiera; 
mas contar su gracejo es gasconada: 
dibujar sus vestidos ventolera. 
V expresar su valor baladronada. 
Ellos matan con sólo la contera: 
porque está en la matanza graduada, 
siendo más guapos, siendo más valientes, 
que boticas en manos de imprudentes. 

Qué es verlos con su cofia y gran cintaio 
mirando falso, mas ¡con qué chulada! 
enseñar el jubón, pero ¡qué majo! 
con bocamanga, -y que ribeteada! 
y que es ver en efecto el desparpajo, 
él pisar, el pañuelo, embozo, espada, 
el cigarro, el toser, el regodeo. 
la crudeza, la planta y contoneo, 



62 DON RAMÓN DE LA CRUZ 

cortesanos; la villa de Madrid dispuso una gran máscara á expen- 
sas de los gremios menores, y en la rela'^ión que se hizo de ella 



Sigue la pintura de las petimetres de pelo rizado con flores para hacer maridaje, con su 
cofít' y jubón abotonado, con collar y encaje de vuelos; rico manto y basquina, media gris y 
zagalejo guarnecido. 

Los petimetres de monas posturas, gran testa, muchos polvos en sus rizos, muchos alama- 
res, medias de calados, cintas al cuello, plumas, roló y sellos, cuto, faja y chaleco con solapas. 
Ridiculiza luego el lenguaje á la francesa. 

Las dueñas son «espantajos con mantos y basquinas», y termina hablando de las músicas, 
teatros, toros, etc. 

Papel al fresco. El aparato juayor, que se ha visto ni verá: en que se describe en octa- 
vas, jocoserias la carrera, arcos triumphalcs y demás adornos que la Imperial Villa de 
Madrid ha dispuesto á loa felices desposorios da. los Serenísimos Señores D. Carlos An- 
tonio y Doña Luisa, Principes de Asturias. Segunda parte de los Soñados regocijos de 
Don Juan de Alcedrón. 4." Sin lugar ni año 11765,', 12 págs. 

Ahora habla, no de lo que soñó, sino de lo que vio. Describe el Palacio Real imitado de 
cómo habría de ser terminado el que enton-es se constiuia; arcos, la Platería adornada, etc¿- 
tera. Tiene menos sal que el primero. 

Oración sobre la boda del' Principe, impresa por la Academia geográfica histórica. -Ma- 
drid, Ibarra, 176?. 4 ", 46 págs. 

Regocijo público en las felices bodas de los Serenísimos Principes nuestros Señores; 
poema latino compuesto por D. ,Iuan de Iriarte y traducido en verso castellano por D N'icen- 
tc García de la Huerta. Se imprimió suelto y después en lac colecciones de las obras de ambos 
autores. 

Cuento-relación que Perote Modorro... hace á otros lanudos sus compatriotas: Explí- 
cales las funciones, carrera y demás ocurrido en la celebridad de boda del Serenísimo 
Señor Principe de Asturias y Serenísima Señora Princesa de Parma... Lo escrivia su 
autor D. Antonio Crúzale. 4." Sin año. (Al fin:) Con licencia. En Madrid: En la Imprenta 
de Francisco Javier Garda, calle de los Capellanes. 

Romance en cuatro hojas. 

Xoticia primera^ que da Turibíón Be;crru, comprador de varías casas, grandísimo 
sisón, discípulo del maldito Judas Iscariote, y escritor de compras y sisas de los aguado- 
res de Puerta Cerrada {que es la capital de sus Juntas Fabayunicas y Dantas Primas), á 
Pelayu Curabas, Procurador y Apoderado, 'I esta de Ferro, de los encargos Gayferuni- 
cos: hácele relación de las reales funciones hechas en la celebridad de las bodiis del Se- 
renísimo Señor Príncipe de Asturias con la Serenísima Señora Doña Luisa de Borbán. 
Escribióla D. José María Moreno. Con licencia: En Madrid: En la Imprenta de Pantaleón 
A-^nar., calle del Arenal, casa del Excelentísimo Señor [Juque de .Arcos. Año 1765. 4/', 
10 páginas. 

En romance y lenguaje imitando el dialecto bable. 

Breve descripción de los adornos y arcos triunfales que, á expensas de la )nny ilustre 
y coronada Villa de Madrid, de los Gremios mayores y otros individuos de ella, se han 
erigido de orden de S. M. por invención y dirección del coronel D. Francíseo Sabaliní, 
Architecto de S. M., en toda la carrera que el Rey nuestro S^ñor con sic Real Familia ha 
de hacer desde su Palacio á el Convento de Muestra Señora de Atocha, para dar gracias 
á la Santísima Virgen, por los felices Desposorios del Príncipe de Asturias con la Se- 
renísima Princesa de Parma. En Madrid. En la Imprenta de D. Gabriel Ramírez;. Calle 
de Barrio-Nuevo. Año de 1765. — 4.°, 24 págs. 

Es también una descripción en prosa de todos los adornos. 

Métrico plausible regio epitalamio á las felicísimas bodas del Serenísimo Señor Don 
Carlos de Borbón, Príncipe de Asturias, nuestro Señor, con Doña María Luisa de Bar- 
bón, Princesa de Parma. [Diario curioso del 3o de Septiembre de 1765.) 

Carta dedicatoria, que a! doctor D. Diego de Torres Villarroel, del gremio y clauslro 
de la Universidad de Salamanca, su catedrático de prima de inatemáticas, jubilado por 



Capitulo TEKCErxO 63 



incluyó D. R\món de la Cruz una Liudato/ia que se pronunció 
ante el Rey y había escrito de orden del municipio madrileño. Con- 



el Rey nuestro Señor, etc., dirige D. Antonio ResaldaVíil de Tcsoyonna (Valladares y 
SoromayorV, exponiéndole noticiiis Jocoserias y verdades jnaci^as recocidas yor lo que 
se ve y comprendidas por lo que no se mira: auténtica pintura de los graves inventos que 
se observan para las inmediatas Funciones Reales. Todo escrito por menor , aunque por 
mayor va todo. ., Con licencia: En Madrid: En la imprenta de Joseph Francisco Marti- 
nes Abad, calle del Olivo bajo. Año de 176?. 4.", 10 págs. (Fechada en 21 de Noviembre 
df 1765.) 

listaban adornados é iluminados algunos edificios: Pclacio; los Consejos; adornada la fuen- 
te de la Plaza de la Villa; la Platería; Puerta de Guajalajara, con arco; Plaza Mayor; fucn;c 
de Provincia; fuente de Antón .Martin; adornadas las casas de particulares; etc. 

(Este folleto en p osa y verso es una buena y completa descripción de los festejos.) 

Joco-seria máscara que la. . Villa de Madrid celebra d sus expensas y las de sus gremios 
menores... por el casamiento de... D. Carlos .Antonio con D." Maria Luisa de Borbón, Se- 
renísima Princesa de Parma: que consagra y humilde ofrece como á sus mejores Perseo 
y Isánides, Tributos reverentes, indicando en ellos en sucinta forma, mayor gusto, 
mayores alegrías y contento que Isidesy Osiris merecieron d ¡os suyos: Rejiérelas ingé' 
nuamente hu director fiel Vasallo en nombre de dicha Villa D, Alfonso Ximéne^yMon- 
serrat, con aprobación del coronel D. Francisco Sabatini, de Orden de S. M... En Ma- 
drid. En la Imprenta de Antonio Marín, aíio de 1765.— 4.", 38 págs. en todo. 

Contiene además la Laudatoria escrita por D. Ramón de la Cruz. 

Exhalaciones amorosas cotí las que para desahogarse un amante pecho... relaciona la 
carrera que ha de llevar S. M. y Alteras Reales para ir á dar gracias... á Nuestra Seño- 
ra de Atocha... por los felices desposorios del Principe de .Asturias {nuestro Señor) con 
la Serenísima Señora Princesa de Parma en que se representa la alusión y símbolo de 
todos los arcos triunfales y demás adornos, sus estatuas y pinturas y por mayor todo lo 
demás comprendido en estos festejos. Su autor D. Joseph de la Ballina, quien lo dedica 
- al Excelentísimo Señor Marqués de Squilache... Con licencia; en Madrid. En la Oficina 
de Miguel Escribano. Año de MDCCLXV. - 4 ", 18 págs. Un rom-ince y la descripción en 
pareados endecasílabos. 

Los arcos fueron muchos. 

Tres días de fuegos artificiales; Máscara; Carros triunfales, 

Pues Madrid ya se ha vuelto otro Vesubio 
que no puede apagarlo ni un diluvio. 

Combite genera qus hace la fama al mundo para estas reales Jiestas: obra métrica quó 
explica las preparaciones para la celebridad del feli^ casamiento del Serenísimo Señor 
Principe de .Asturias. Llanto de España por la ausencia de la Serenísima .Señora Infan- 
ta Doña Maria Luisa, y Consuelo con las esperan:;as delfeli; arribo de la Serenísima 
Señora Princesa de Asturias. Expónelo D. Manuel Maria de la Torre Guedexa, quien lo 
dedica á la Sra. D." Isabel Jacinta Lope y de Salas. Con licencia: En Madrid, en la Im- 
prenta de Manuel Martin, calle de la Cru,. Año de 1765.-4.°, 16 págs. 

Descripción en romance endecasílabo de los arcos levantados en la Puerta del Sol, en la 
calle de Carreta.'!, en la Plazuela de Santa Maria y otros adornos arquitectónicos, de las cua • 
drillas del Duque de Medinaccli, dA Conde de Altamira y del marques de Távara, de ameri- 
canos, antiguos guerreros, etc.; máquinas de fuego, como una gran torre simulando un faro: 
comedias en el teatro del Retiro {El triunfo de íomiris y Don Juan de Espina en Madrid), 
y otros festejos de los (jrcmios mavores y menores. 

Eljíambre de quantos papeles han salido con motivo de las realcsjieslas, así por tardo, 
como por frío; el que sin sal ni pimienta compuso en prosa y metros distintos Frey Doit 
Joseph Joachín de Benegasi y Lujan, Canónigo Reglar de San Agustín... teniendo la 
satisfacción de escribirle y dedicarle al Sr. I). Joseph Ortuño Ramire^... incluyéndole 
otros tres papeles que también tienen relación con tan Regio astmto. Con licencia: En 



64 



DOK RAMÓN DE LA CRU¿ 



siste esta especie Je drama alegórico en un simple diálogo entre la 
Monarquía, las Ciencias, la Victoria y las Fuerzas de la tierra y del 
mar en alabanza de Carlos III y su familia (i). 

También hubo funciones teatrales de carácter privado, señalán- 
dose las del Marqués de Ossun, Embajador de Francia, en cuya 
casa se representó traducida la tragedia de Voltaire, Tancredo, y 
une opereta titulada El Trueca-novias (2); del Embajador de Ñapó- 
les, que hizo ejecutar la zarzuela El- amor pastoril, con bailes de es- 



Madrid: En la Imprenta de Antonio Marín, año de 1766. — 4.°, 40 págs. En prosa y 
verso. 

Comprende la descripción de la carrera: de las casas particulares: sobresalía el adorno del 
Marqués de Maipica. el de D. Gregorio del \'alle del Consejo de las Ordenes, el del Marqués 
de Fuente Sol, el del Conde de Salvatierra, el del Marqués de Bedmar y los del Marqués de 
Cogolludo y Marqués de Mortara. 

Hicieron fiestas los Embajadores de Francia y Ñapóles y los Duques de .Medinaceli y Réjar. 

En lüs toros fueron padrinos los duques de Osuna, Escalona y Fernandina: rejonearon bien 
los caballeros andaluces y Rosales, Fonseca, Zambrana (abogado de Trujillo). 

El segundo pap.-l se titula: Expresiones festivas que á impulsos de la satisfacción que 
tuvo con la plausible noticia del feli^ arribo á España de la Serenísima Princesa de 
Parma y Asturias, escribía el mismo. (Desde la pág. 41 cá la 5o.) Es una loa: Otro es un 
romance al lauque de Sesa sobre la anterior loa, hasta la pág. 65. (En todo 65 pdgs ) 

(1) Laudatoria que en el anterior festejo íel do la máscara jocoseria yn citada) se 
dixo al Rey, nuestro Señor, y escribió de orden de la misma imperial Villa de Madrid, 
D. Pamón de la Cruz Cano y Oi.medm.la. acadé7nico honorario de la Real Academia 
de Buenas Letras de la Ciudad de Sevilla, entre los ./Ircades de Roma Lnrisio Dianeo r 
OJicial de la Contaduría General de Penas de Cámara, Gastos de Justicia del Ih'ina .. 
Madrid, 1765, 4." (\'a al lin de la descripción de la Máscara ) 

(2) Fiesta con que el Excelen'.isimo Señor Marqués de Ossun, Embaxador Extraordi- 
nario y Plenipotenciario del Rei Christianisimo Celebra el feli; Matrimonio del Sere- 
nísimo Principe de .Asturias Don Carlos y la Sercnisi7na Princesa de Parma Doña ^Ll- 
ria Luisa. En Madrid. .\ño de MDCCLXV —8.'\ 1 18 págs. y con numeración especial: 

Los 1 rueca-novias. Ópera jocosa; 29 págs.- Al fin do todo: En Madrid: En !a Impren- 
ta de D. Antonio Xluño^ del Valle, calle del Carmen. Año de MDCCLXV. 

Antecédela un prólogo en romance endecasílabo. 

La tragedia es el Tancredo que tradujo D. Bernardo Iriarte, probablemente para esta 
fiesta. 

Personas que hablan en la tra¿;edia: 

.4 r^/co.— Felipe Calderón. 

Tancredo —Ensebio ííibera. 

Orbasan.— Minué] M irtinez. 

í.orí't'/jHO.— Blas Pereira. 

Cí7/í7«.- Juan Ponce- 

Aldamon —.losé Espejo. 

Amenaida —María Ladvenant. 

Fenia —Paula Martínez Huerta. 

Criada de .Amenaida —María Bastos. 
Los Trueca-novias tienen este reparto. 

Leowor.— Teresa Segura, 

fieííír/,-. -Rosalía Guerrero. 

^ndre.v.— Diego Coronado. 

Fabián , —Ambrosio de Fuentes. 



CAPÍTULO TERCERO 65 



pectáculo (i), del Duque de Medinaceli, D. Pedro de Alcántara 
Fernández de Córdoba, que optó por la música italiana, cantándo- 
se en su palacio la ópera La Constancia dichosa, por artistas italia- 
nos. El asunto de esta ópera es muy parecido al de Pablo y Virgi- 
nia. Fué escrita la letra por el Conde Luis Savioli Fontana, caba- 
llero bolones, y compuesta la música por el maestro napolitano al 
servicio del rey de las dos Sicilias, Juan Francisco de Mayo (2). En 
la fiesta del Duque de Béjar, D. Joaquín López de Zúñiga, hizo 



(I) Fiesta qu? se Ii.x de execiihir en casa del Excelentísimo Señor Principe de la Ca- 
tholica, Embajador de S. M el Rey de las Dos Sicilias, en celebridad de los Desposorios 
del Serenísimo Señor Don Carlos de Dorbón, Principe de Asturias, con la Serenísima 
Señora Doña Maria Luisa de Barbón, Princesa de Parma. Madrid. En la Imprenta de 
Joac/iin Ibarra. MDCCLXV.—i^ ", loi págs. 

En la hoja siguiente, lleva esta nueva portada: El amor pastoril. Zarzuela. Entretejida 
de bailes. 

Parles que representan: 

Flora. — Sra. Teresa Segura. 

Rosa.— Sra Rosalía Guerrero. 

Silvio.— Sra Mnria Ladvenant. 

Julia. — Sra. Fraifcisca Ladvenant, 

El Conde, Caballero de Madrid —Sf. Diego CoroiiaJo 

Partes que bailan: 

Blache. primera bailarina del lli:ntro de Bourdeaux (sicK 

Duplcssis ] 

Las Señoras ..( iMarsilll (r^ii . jn j 

) Del tliealro de BourJeaux. 
Rosette ( 

Terrade ) 

Grosset, primer bailarín del tlieatro de Boiirdeaux. 
Scio. 
Los Señores.. .' Le Riche. 
/ Teriade. 
^'arin. 
Esta obra es traducción de la ópera ¡talinna titulada La Ca.scina, representada en Venccia 
en 1756, con música de Scolari. Antes había sido traducida y representada en Barcelona on 
l'ói é impresa con el titulo siguiente: La Quesera, dramma Jocoso en música para repre- 
sentarse en el teatro déla muy ilustre ciudad de Barcelona en el año 1761. Música de 
Jos? Scolari y al¿runas arias de D. Francisco trusa. Barcelona. Franci.^co Generas. 
S.° i35 págs.: texto italiam y castellano. Aquí los personajes, son: Coüií'.v.! I.avinia, Costan- 
do, Conde Ripoli, Lena, Checa. Berto v Pipo. 

\'.n 1767, fué do nuevo traducida con este titulo: Las Queseras. Zir^ucla. Para >a compa- 
ñía de Nicolás de la Calle. Su autor D. Manuel (.'anfranc. 

Existe un m.muscrllo de ella en la Biblioteca Municip.il. I'"uc representada muchas veces en 
nuestros teatros. 

(2) La Constancia dicliosa Fiesta theatral para representarse en casa del Excelentí- 
simo Señor Duque de Medinaceli, Caballa í^o mayor de S. A/. C, con ocasión de cele- 
brar las gloriosas bodas de su Altera Real el Principe de .Isturias Ü Carlos de Barbón 
con la Serenísima Señora Princesa de Parma, D." Luisa de Barbón. 4.", Sq págs. Texto 
italiano y castellano Sin 1. ni a.). 

La letra es del Conde Luis Savioli Fontana, caballero bolones; la música, de D .luán Frnn- 
cisco de Mayo, Maestro de música napolitano al servicio de la Capilla d;l Rey de L.s Dos Si- 
cilias. 

5 



66 noN' kamón' de la. cru2 



éste cantar, abreviada, Alcides entre los dos caminos, ópera italiana, 
cuyo libreto pertenecía al célebre Metastasio y la música á Nicolás 
Conforto, maestro de capilla de Carlos III (i). Por su parte la villa 
de Madrid tuvo igualmente dos días de funciones en el teatro del 
Buen Retiro, ejecutándose en uno de ellos la comedia de Bances 
Candamo ¿Cníl es afecto mayor? con varios intermedios (2), y en el 
otro la de Cañizares Don Juan ds Espim en Madrid (3). 

Poca representación literaria cupo en estas fiestas á D. Ramón 
DE LA Cküz; verdad es que tampoco la tuvieron mayor los demás 
ingenios entonces vivos. La música de Italia, tan brillantemente re- 
presentada desde hacía algunos años, imperaba aún en el gusto ge- 
neral y los maestros españoles, ya fuese por desdén ó por temor, no 
osaban competir con la avasalladora escuela napolitana. 

Xo ya en fiestas palatinas, sino en los mismos teatros públicos; 



(\) Alcides entre los dos caminos. Fiesta de Jliealro para representar en música por 
¡as felices bodas de Sus Alteras Reales Don Carlos, Principe de Asturias, y Doña Luisa, 
Princesa de Parma. En casa del Excelentísimo Señor Duque de D'sjar, Mayordomo Ma- 
yor de S. A. R. el Principe de ^Islurias, Ayo que ha sido suyo y lo es de los Reales Infan- 
tes. En .^íadrid.| en la Imprenta de .Antonio San;. .\ño de 1-65. Folio, -) i piigs. Texto ita- 
liano y castellano. 

La letra es de .Alctastasio, muy abreviada para reducirla á un aclc: la nuisica de D Nico- 
lás Conforto, Maestro de Capilla de S. Al. Católica. 

(2) Qual es afecto mayor, lealtad, ó sangre, ó amor? Cambises Triunfante en Menfis. 
Comedia que escribió D. Francisco Bances Candamo. Y, se lia de representar á Sus 
Majestades en el Coliseo del Buen Retiro, d expensas de la muy Noble y muy Leal Co- 
ronada Villa de Madrid, con motivo' de celebrar los gloriosos felices desposorios del 
Serenísimo Señor Don Carlos, Principe de .Asturias, y la Serenísima Señora Doña Luisa, 
Princesa de Parmi. Siendo Corregidor D. Alonso Pére; Delgado. . 4.", 209 páps. Sin 
lugar ni año. 

Precédela una loa alegórica, como todas, que hicieron Francisca MuTnz, Mariana Alcázar, 
María de la Chica, Rosalía Guerrero, Francisca Ladvenant, Joaquina Moro; .losé García Hu- 
galde, Euscbio Ribera, Nicolás López, .luán Ponce, Felipe de Navas, Coro de ninfas. Com- 
parsa de zagales. 



Reparto de la comedia: 

To«nV;i.— Sebastiana Pero ira. 
Fenisa. -Maria Ladvenant. 
Eudosia. — Mai iana Alcázar. 
/,/'v/íí.— Rosalía (¡uerrero. 
Lisenia. — Paula Martínez Huerta. 
C/or/íirco. — Nicolás de la Calle. 



Cambises.— ^ofá García Ugalde. 
C/oif /o.— Manuel Martínez. 
Presaspcs.—iüAn Ponce. 
iTíí/oj-wí/d».— Miguel de Avala. 
Lepin. - Gabriel López. 
Amasis. —.^osé líspejo. 



La loa se titula Feli; el mjrito reina si la dicha le acompaña. 

Después de la jornada primera, el intermedio titulado El gallego, y después de la según ■ 
d I. el saínete Los forasteros. 

1 3) Don Juan de Espina en .Madrid Comedia que escribió D .Joseplí de Cañizares, y 
se lia de representar á Sus Majestades en el Coliseo del Buen Retiro, á expensas de la 
muy Soble y muy Leal Ct'ronada Villa de Madrid, con motivo de celebrar los glorioios 
felicísimos Desposorios del Serenísimo Señor Don Caries, Principe de Asturias, y la 
Sercn¡si::.i Señora D.ñ: ! ui.,a -tr P.vín :... 4 "; sin lng.ir 111 año. 20? págs, 



CAPÍTULO TEi. cr.no 67 



pero convertidas en zarzuelas, se representaban por entonces obras 
de tal clase, y el mismo D. Ramón de la Cruz fué el principal pro- 
pagador por entonces del género qu3 pudiéramos calificar de mixio. 
A poco de terminadas las fiestas reales, en 26 de Octubre de este 
mismo año de 1765, estrenó D. Ramóx, en el teatro del Príncipe 
por la compañía de Nicolás de la Calle una zarzuela en dos actos 
en verso, que primero se tituló, Pescar sin caña ni red es la gala del 
pescar, conocida luego con el simple dictado de La¡ pescadoras, y 
tan repetida en todos nuestros teatros. La ópera había sido estrena- 
da en Venecia, con música de Fernando Bertoni, maestro de capi- 
lla bresciano, fin 1752. Piccinni y Paisiello le pusieron después, en 
1765 y 1765, nueva música con la que fué cantada en Ñapóles y 
Venecia respectivamente. Además había sido ya con anterioridad 
traducida y representada dos distintas veces en nuestros escenarios 
de provincias, y de nuevo volvió á representarse é imprimirse en 
Barcelona en 1769, aunque algo mutilado, el legítimo texto de Don 
Ramón de l\ Cruz, que manuscrito existe en la Biblioteca munici- 
pal de esta corte • i). Con asunto parecido y música del mencionado 
Nicolás Piccinni, ss representó en Madrid la ópera italiana titulada 



(1) Ac:rc:i del manuscrito de D. Kamcín de i.,\ Cnrz, ve'nse el Catálogo alfítb:tico al 
fijKil. Las demás impresiones son l.is sijiuicntes: 

LíTs pescadoras. Drama jocoso en miHica, para representarse eit rl teatro déla muy 
ilustre ciudad de Barcelona en el año 1761. Dedicado al mui ilustre señor Don Josep 
Comereford, cavallero de la Orden de Calalrava, Comendador de Cañaveral en dicha 
Orden, y Coronel del Regimiento de Infantcria de Irlanda. Barcelona: Por Francisco 
Ciñeras, Impre^sor y Librero. Véndese en su misma casa, á la Ba.xada déla Cárcel. S.^', 
I II) pági Texto italiano y castellano. Actores italianos. Tres actos. 

i^a dedi.-atoria va suscrita por .losé L\:\dñ. Imprcsario. «l.a iniisica d: Fernando Bar'oiii, 
maestro de Capilla Brcsiiiio •• 

Las pecatrices Drag-ma 'sicj Jocoso por miisica, para repres'^ntarse en el llicatro de 
la muy noble y leal ciudad de Log'rnño en el año de \~fí\. En Logroño; en la IJJicina de 
Francisco Delgado. S.", 84 pás». lexto italiano y ca tcllano: tres actos. 

\'a dedicado á los Marqueses de ¡Mon istcrio por la compa'iia italiana. Música de I'crnando 
H.irtnno (sic\ 

Pescar sin caña ni red es la gala del pescar. Zarzuela Joco-seria para representarse 
en el teatro de la M I. ciudad de Barcelona el año ijCu). Por la compañía cómica de Za- 
ragoza: su autor Carlos Valí 's; dedicada al público. Barcelona. Por Francisco Cene- 
ras. Bajada de la Cárcel. 8.", 78 pág-s. Dos actos, verso romance. 

Dedicatoiia de Valles en una octava acróstici en la que dice que la obra e>tá bien tr.iduci- 
dj V versiri.aja ul csiilo español. 

Leonora, creída iiija de Fobcrto. — ].n Sra. Lorenza Saiilistcban. 

Pasguala, pescadora, hermana de Vicente.- Sra. Francisca de Rivas. 

Bartolo, pescador .—AMon\Q Barral. 

Felipa, pescadora . — io^tUVcrrswáo. 

Vicente, pescador.— lomas Abril. 

Fl Conde, caballero aicanés.— María Guerrero. 

Alberto, viejo, creído padre de Leonor, Mayoral.- Diego Podrigucz. 



6S 



t)ON RAMÓN DE LA CRUZ 



La pescadora, y en 177S otra de igual clase, La isla de las Pescadoras 
por la compañía de Martínez, dándose el caso de que fuese autor 
de la poesía de esta zarzuela el maestro compositor D, Pablo Este- 
va, quien acaso le acomodaría también nueva música (i). 

Por ser obra tan conocida no haremos el análisis de la adaptación 
de Cruz, añadiendo sólo que tuvo grande éxito representándose se- 
guidamente hasta el 12 de Noviembre inclusive. Llevó dos interme- 
dios y un Jin de fiesta, cuyos títulos no conocemos; en Navidad vol- 
vió á ponerse en escena, hasta el 13 de Enero inclusive, en el fa- 
moso sainete de D. Ramón La Plaza Mayor, y en años sucesivos, 
otras muchas veces (2). 



f r) Gastos que se liaa lieclio para la zarzuela de la /.vA? de lax Pe>ccai.ioras (1778. Mes de 
Julio.) 

Al tramoyista por el Theatro de la zarzuela de la Pescadora i . 1 00 

A D. Pablo Esteve por la poesici do la dicha i . 3oo 

Al mismo por uu ¡ncrniodlo para ella ., íoo 

A D. José Ibáñez por el sainetoque se hizo pira fin de tiesta en la dicha, intituUido 

La Alga ;ara de un mesón . ... 400 



Martínez. (Kúhrica.> (Archivo municipal. l.cg-i-?73- 2.1 

Que D. Pablo Esteve, además de músico era poeta, lo demuestran ésta y otras obras. Entre 
los papeles de Uarbieri existe el recibo de Esteve, fechado en 17S1 por la comedia El amor 
Jilial muy representada por aquellos días. 

(21 La orquesta con que Calle hizo esta obra se componía de seis violines, dos oboes, dos 
trompas, un violón, un contrabajo y un fagot El aparato escénico d .■ la misma fue el que de- 
muestra la siguiente noia de los 

«Gastos de la zarzuela nueva Pescar sin caña ni red es la fiala del pescar. 27 de Octubre 
de 1765. 



Primer intermedio . 

Vestidos del galán, Ensebio, Ponce, 
Espejo, Gracioso, Niso^ Calde- 
rón, Campano, Antonio, Ibarro, 
Blas, Juan Manuel, Aptnitador, Es- 
teban, Iv'afdcl, Rivas. Abril (í8 

\'estidos de nueve señoras ?("> 

Segundo intermedio. 
VestiJosJela señora Portuguesa 

y Blas \ 

Vihuíla de la señara Portuguesa 

y Abril 2 

Mascarilla de la señora Portug-ucsa 2 

Zarzuela. 

V^estidosde gala de marineras de las 
seño'as Graciosa, Joaquina, Paca 
y Gertrudis 2o 

N'estidos de marineros de cala del 
Gracioso, Espejo y Juan .Manuel , l8 

Vestid ííi íc marineras de las se'j iras 



l5 



Dama, Guerrera, Portuguesa, 

Méndez y \'icenta .... 

Vestidos de marineros del g'aldn, 
Euscbio, Ponce, Niso; Cnldeión, 
Campano, Antonio, Ibarro, Blas, 

Esteban, Rafael y Abril ?6 

Segundo apunto de Rivas y cuader- 
nillo de Blas 16 

Alquiler de la caldera y aspa de tres 

pies 2 

Dos fuentes de peltre y cuatro ¡oías 
grandes y dos tafetanes y dos ban- 
cos de peiíasco 8 

Cortina y alfombra 2 

Alumbrado (Se pniiian 1?,' 48 

Dos mozos para el alumbrado 4 

Lamparilla, y el soldado y el co- 
piante 8 

Belas c'e los miHicos If) 

Lcl chico que sale de fuera de ma- 
r.ncro , • •. -■ 



CAPITULO TERCEKO 



69 



Lo más curioso aún, es que aL mismo tiempo que en el Príncipe 
se representaba con tal aplauso esta obra, triunfaba también en el 
de la Cruz nuestro autor con otra de igual clase y todavía más fa- 
mosa. 

La célebre novela de Richardson titulada Pamela, fué después de 
ensalzada" y glorificada en Inglaterra, donle se había escrito, tronco 
y raíz de un sin número de obras literarias de género diverso. 

Explotáronla para llevarla al teatro Nivelle de La Chaussée en su 
Pamela (1748), y Voltaire en Nanine ou le Pvejugé vaincu (1749). En 
Italia, Goldoni, la convirtió primero en su comedia Pamela, y luego 
tomó de ésta el asunto para el libreto de La buona figliuola, que 
con música del Duni, se representó en Venecia en 1755. Púsole des- 
pués música mejor Piccinni en 1760, en Roma, donde se estrenó esta 
ópera el 27 de Julio. No hablaremos cié las nuevas partiti^ras de Pe- 
rillo, de Latilla ni de Scolari, porque ninguna tuvo el renombre de 
la de Piccinni ni penetró en España. 

Dio Goldoni á su obra el título de Cechina, osiia la Buona figliuo- 
la y fué uno de los éxitos teatrales más grandes que se han cono- 
cido. Modas, peinados, artículos de comercio, fondas; todo fué á la 
Cechina durante algún tiempo. No tardaron en tener noticia de la 
obra las compañías italianas que andaban por España, especialmen- 
te la de Barcelona, que al año siguiente de su estreno la cantó en 
italiano, y luego en castellano en Sevilla, de nuevo en Barcelona, 
Valencia, ValladoliJ y otra vez en italiano en Madrid y en Aran- 
juez (i). 



4 
36 



Fin de fiesta. 
Mesa , sobremcs:! , candeleíos , dos 

taburetes y plato de peltre 

Vestidos de nueve señoras 

Vestidos en las tonadillas de las se- 

fioi-as Graciosa, Joaquina, Por- 

tiígu-^sa y Paca 

Almoliadillas de las señoras Dama, 

Paca y (Gertrudis 

V'esti^dos dobles del galán, Ensebio, 

Poii:c, Rspejo, Gracioso, \iso. 

Calderón Campano, Antonio, Iba- 

rro, Blas, Juan Manuel, ¡'Esteban, 

Rafael, Rivas, Abril .. 

/ 
Gabriel López.— Josc Espejo.» (.Archivo Municipal, 1—304-2.) 

(I) He aqui las impresiones de esta obra de que tengo noticia y he visto. 

La buona Jigliuola. Dramma giocoso per música, da reppressenlarsi nel teatro della 
molió llluslre Cilld de Barcellona, nell'anno I7Ó1. Dedícalo al molto illustre signore 
D ügone Urrics e Urries, Gurrea, e Aragón, Olim Arbea, Martines de !^¡arcilla, Agus- 
tín, Dia^ d'Escotini. c Xaiwra. Collnnncllo del Rcggimenlo di Dragoni di Pclgia. y.~ 



04 



jMascari/ias y escopetas, lispejo, Ni- 
so. Campano, Antonio. Ibarro. 
Juan Manuel, Esteban, Rivas, Ra- 
fael. Abril 

Sangre de Blas 

Vestido de mujer en la tonadilla del 
Gracioso 

Vestidos en la tonadilla de Juan .Ma- 
nuel y Abril 

Recado de Aguardentero para una 
tonadilla 



401 



DON FAMON DE LA CRUZ 



En Madrid no se representó hasla 1765 en que, según Napoli 
Signorelli, la tradujo D. Ramón de la Cruz. No hemos podido ha- 
llar esta traducción, y hasta si no fuese aventurado negar el que, 



Barcellona. Per Francesco Generáis. Impr casare. S.", 71 piigs. Sólo el texto italiano. Mussi- 
ca de Nicoló Piccini. 
la dedicatoria la suscribe Josc Liado, empresario. 

La Marc/iesa Lucinda. 

Armidorn. 

II .^Lírc/l. detla VoucliigUa. 

C.ecliina, Ja rdinera . 

Sandrina. 

Me II goto. 

Tagliaferro. 

Al principio llega un Ar¿rii»icnto en castellano, explicativo para los que no supiesen italia- 
no, pues dice que la prisa en presentar la obrq no permitió pnner la traducción comp'eta. 

La buena hija. Dramma armónica Jocosa, para representarse en el Tlieatro Italiano 
de la mili noble y miii leal Ciudad de Sevilla. Traducida de el italiano al metro ca-tc- 
tlano por D. Juan Pedro Manijan y Cerón. Con licencia: En Sevilla, en la Imprenta de 
.Manuel .\icolás Váy^jue^, en la calle ae Genova. S.", paginación hasta la 88, y luego 24 ho- 
jas m.issin ella. ICn tres actos verso. (Te.xto italiano y castellano ) 
La composición del drama es del cJlebre doctor Goldoni, veneciano. 
La música del insigne maestro Sr. .Xicolás Piccinni. 
(Kud cantado por actores italianos.) 

La .Marquesa Lucinda. —Sra. GeriruJis Gulinelli. 
El Caballero .irmidoro.—Sv. N'. N. 
.Marqu's de la Concha.-— Sr. Alfonso Nicolini. 
Ccchina, jardinera -Sra. Rosa Ambrosini. 
Sandina. labradora rústica. Sra. N. N. 
I'alla Llierro, soldado alemán.— Sr. Joseph Ambrosini. 
Mcngoto, labrador.— Sr Francisco Larramendi. 
Empieza: . 

CECHINA 

Qué placer tan delicioso 
es en el i^rdin hermoso 
de el jazmin y de la rosa, 
mirar la contienda hermosa 
y decirles á las flores, 
yo soy quien vuestros primores 
viene á pulir y á bañar. 

Está en variedad de metros dominando, excepto en las arias, el endecasílabo parea jt. Debe 
de ser esta impresión de 1762 ó 1763. 

La Buonajigliola. Dramma giocoso per música. Da rappresentarsi nel Theatro niiovo 
del Real Sito di S. Ildefonso I' estáte deli'anno 1767. In Madrid: Nella Slamperia Reale 
detla Gaceta.-.] ", 59 págs. Sólo el texto italiano. Tres actos verso, Música de PicVinni 
{Nicoló) napolitano. 

Personagg i: 

II Márchese di Conchiglia. 

Cecchina. 

Tag-liaferrn. 

Fabriyio. 

Marchesa Lindara. 

Mengoto. 

La buonajig Hitóla ^itella Drama giocoso per música del Sign. Dotlor Cario Goldoni, 



CAPITULO TERCERO 



71 



después de tantas, hubiese una más, pudiera creerse que el his- 
toriador italiano atribuyó á Cruz la versión hecha por D. Antonio 
Bazo para X'allés, según se ve en la nota. Nos mueve á pensar 



da repprcscntarsi nel niiovo teatro del Real Sito d'Arang-iiey fsic) la Estáte dell'anno 
I7Ó<). In Madrid. Xelta Stamperia Reate delta Gaceta. (A-^ fi"-) "Vale7icia ^ de Enero 
de 1769. Reimprímase.— Caro » 8 ", '27 págs. Tres actos; varios verses. .Música de Pic- 
cinui. 

Mar,]uesa Lucinda. 

Caballero Armidoro. 

Cecliina. 

Sandina. 

MarqiU's de la Conchiglia. 

Paoltícia Canter iera. 

Mengoto. 

Ta¿--lia ferro. 
Empieza: 

CECHINA 

Que placer y que deleite 
es el ver pnr la mañana 
al jazmín y rosa ufana 
en belleza" competir. 
Qué el decir ú iiierba y flores: 
\o soy quien frescos humores 
aquí os venga á. repartir. 

La buena mnciíacha, i.' y 2.^ parte Drama jocoso en música para rcprescnlarfe en el 
nuevo teatro de la sala del Duque de Gandía en Valencia en el Carnaval de 1760. Va- 
lencia, Francisco Hurguete: sin año, S °, i5o páginas. 
Texto italiano y traducción castellana en verso. 

Zarzuela famosa, La buena muchacha; bdllajigliola. Drama jocoserio para rcpresett- 
tarse en el teatro de la muy Ilustre Ciudad de Barcelona el año de 1770. Por la compa- 
ñía cómico-española de Zarago:ia. De que es autor Joseph Valles. 1 raducida por Don An-' 
tonio Ba^o. Con la licencia necesaria. En Barcelona: En la Oficina de Pablo Campins, 
Impresor, calle de Amargaos. S." 6() págs. 
Pcimprcsión de ¿sta, es la siguiente: 

Zar;uela famosa. La buena muchacha; bella Jig Hola. Drama Jocoserio para represen- 
tarse en el teatro de la muy Ilustre Ciudad de Valladolid en el año de 1772. Por la com- 
pañía cómico-española de que es autor Joseph Valles. Traducida por Don Antonio Bajo. 
Con la licencia necesaria En Valladolid: En la Imprenta de Doña .María Antonia Fi- 
g'ueroa. .S.o 64 pá^s. 
Dedicatoria de \'dlles al público en una décima. 
Interlocutores: 

Fcnisa, Jardinera. ■ .María Guerrero. 
Sandrína, labradora. — Francisra deFivas. 
La .Marquesa .—MarÍL\ .losefa Cortinas. 
El .Marqui's.— Manuel Florentín. 
Armidoro, Caballero .—Isldra Martínez. 
Cortayerro, vo/t/.iifo.- Baltasar Di;iz. 
Bariholo, labrador.— .]uan A Ido vera. 
Caladores, j" 
Empieza: 

FENISA 

Qiié placer y qué contento 
es el ver por la mañana 



DON RAMÓN DE LA CRUZ 



de este modo el hecho de que los fragmentos que copia D. Pablo 
Esteve, al imprimir unas adiciones poéticas y musicales que hizo á 
la obra (i) responden casi exactamente al texto conocido de Bazo. 
También es circunstancia reparable la de que los manuscritos de la 



Empieza el acto segundo: 

MARQUESA 

En vano busco d Kcni^a, 
ni sé dónde se ha ausentado, 
mal hayan los celos niios 
que causaron este daño. 
Pienso correr en su busca, 
valles, montes, sotos, prados: 
haz amor que yo la encuentre 
y cese mi sobresalto. 

PocT tiempo después del éxito obtenido p;r la primera pr.rlc de est;i obra, se compuso una 
sepunda, qus es la que literalmente traducida se imprimió coii esta portada: 

La buena muchacha casada. Drama jocoso en miisica para representarse. En el Teatro 
de la mui Ilustre Ciudad de Barcelona en el año i-j63. Dedicado al muy ilustre señor 
Don Bonifacio Descal.si, y Barcelona. Por Francisco Generas .. 8.^, i25 págs. Al fin la 
fecha 25 de Septiembre. Texto italiano y castellano: versos varios; tres actos. 
Dedicatoria suscrita por José Liado, Imprcsario. Actores italianos. 

La Marquesa Lucinda. 

El Caballero Armidoro. 

.Marques de la Conchiglia. 

Marquesa Mariana- 

Taifliaferro. 

Sandrina. 

Af engato. 

El Colon el lo. 



Empieza: 



CABALLERO 



De la bella marquesita 
soy cuñado y admirador. 

MENGOTO 

Dj mi amada dueñecita 
soy vasallo y servidor. 

MARQUESA 

Obligada al caballero « 

agradezco el buen amor. 

ÍI) Letra de la música contenida en la zarzuela intitulada en Idioma Italiano La buo- 
nafigliola.y en Castellano La buena muchacha: la qual se representa por la compañía 
de Maria Hidalgo en el coliseo de la Cru^. Compuesta por el insigne Nicolao Piccini á 
excepción de la que se nota con unas "", que lo es por D Pablo Esteve y Grimau, y. 
Quien la dedica a' Excelentísimo Señor Duque de Osuna, &, &. & Con licencia, año 176.S . 
8.", 2 3 págs. 
Personajes: 

La Marquesa Lucinda —Teresa Segura. 

Caballero .Armidoro. —María Cayetana Bastos. 

Marqu -s de la Roca.— Maria de Guzmín. 

Fenisa. Jardinera.— Mañansi Alcázar. 

Smdrina . jardinera rústica. — Rosaiia Gi!Cnero. 

Corla Hierro, soldado tudesco.- Ambvoslo Fuentes. 

Bartolo, jardinero , Diego Coronado 



CAPITULO TEFCERO 



73 



primera parte di la Filióla q le existen en la Biblioteca municipal 
de esta corte son, a;inq'ie anónimos, los mismos qne los de Bazo. 

Sea como q liera, la zirz lela S3 representó con éxito igual ó ma- 
yor que Las Pescadoras, lo cual prueba la inclinación del gusto pú- 
blico que resulta más acreditado en el año siguiente. 

En 26 di Enero ds 1766 ya tenía D. Ramón de l,\ Cruz conclui- 
da y pu lo estrenarse en el teatro del Príncipe, por la compañía de 
Nicolás de la Calle, otra zarzuela traducida del italiano con el títu- 
lo de El filósofo aldeano (i). 



Empieza; 

FUNISA 

¡Qutí placer y qué contenió 
es el ver por la mniínna 
de la rosa siempre ufana 
la belleza singular! 
¡Qué deleite es á mis males, 
con los líquidos cristales 
estas flores alegrar! 

Muestra de lo añadido por Ksteve. que en todo es poca cosa; 

LA MAROIESA 

1.a fresca rosa del verde p'ado 
halaga el pecho, templa el cuidado 
de un alma ansiosa que en su despecho 
de amor tirano sufre el harpón 

(f) La orquesta de El filósofo aUieano fué de seis violines, dos oboes, dos trompas, un 
fagot, un violón y un contrabajo. 
«Gas'.os de la zarzuela nueva El filósofo aldeano en 26 de Enero de 1766. 



Cortina y alfombra 2 

Alumbrado. 48 

Dos mozos para el alumbrado 4 

Una mesa mediana y su tapete y una 

joya 2 

Lámpara y el soldado y el copiante. 8 

Carbón para los braseros 8 

Velas para los músicos 16 

Segundo apunto de Rivas y cuader- 
nillo de Blas 

Vestidos de gala de las señoras Gra- 
ciosa, Joaqiina, Po tuguesa y 

Paca 

Vestidos de gala del Gracioso, imo 
de novio y otro de villano, y vi- 
huela 

Vestido de gala y bata de Fvspejo... 

Vestido de gala de Juan Manuel ... 

Vestidos de villanas de las señoras 

Guerrero, Méndez, Gertrudis, y 

Vicent.'. 

Vestidos de villanos de Cilderón . 
E-ieban, Ibarro, Camp.ino, Rafael, 
Abiil. NisT . Antonio, Eusebio , 
Blas V Poncc 



16 



16 



Azadones de Campano, Esteban y 
Ensebio I 

Del chico de fuera que guia el borri- 
co de la novia 3 

EnlremJs de Las parejas. 

V'estidos dobles de ocho señoras ... 32 

Vestidos dobles del galán, Eusebio, 
Ponce, Blas, Gracioso, Espejo, 
Siso, Antonio, Calderón, Juan Ma- 
nuel, Ibarro, Esteban y Campano. 53 

Vestidos dobles de Rafael, Rivas y 
Abril 12 

Clarines de Juan Manuel y Abril ... 1 

Dos pires de timbales para la orques- 
ta y dicho entremés 8 

Tres borricos alquilados y paño para 
los (imbilcs l3 

Caballos de pasta de Ibarro, Espejo, 
Ponce, Eusebio, Campano y Niso 1 2 
Saiuelc D. Soplado ;Es El Petimetre 

de Cruz. 

X'C'tidos d )bles de ocho señoras.. . ?2 

Vestidos dobles del galán, Eusebio, 
Poncc, Blas, Gracioso, Espejo, 



74 



DON RAMÓN DE LA CRUZ 



El ori,£íinal de esta obra es II filosofo di campagna , que con mú- 
sica de Baltasar Galuppi, fué estrenado en Vcnecia en 1754. El 
éxito en Madrid fué favorable, pues duró seguido en el cartel hasta 
,1a conclusión del año cómico en 11 de Febrero. Habían desempe- 
ñado los principales papeles Francisca Ladvenant ('Jacinta), Casi- 
mira Blanco (Pefa ), la Granadina (Leonavda), José Espejo (D. Alfon- 
so), (Chinita). ó sea, Gabriel López (Juan), y Joaquina Moro {Don 
Femando). 

La traducción está hecha con soltura , especialmente en los 
versos cortos, y dado el escaso mérito de la obra, ya lánguida 
ya bufona, no puede negarse que el traductor salió airoso de su 
empeño. 

Antes que en Madrid habíase ya cantado, en su propio idioma, en 
Zaragoza, donJe fué impresa con texto bilingüe en 1764 y nueva- 
mente en Barcelona, pero ya como zarzuela, en 1769 (i). 

No mucho después, cuando, avanzado ya el siguiente año teatral 



Seis taburetes y campana grande . . 
Mesa, sobremesa, seis libros y legajo 

de roincd.as 

Tocador entero 

Cujas de tabaco, fras^luitos y venera 

y diferentes chucherías 

Pal.intianft, ¡arvo, ¡aboner.i y sus 

trespiés para dicha p:ilan£;ana. .. . 



.V/iO, Antinio, Calderón, Juan Ala- 

niiel, Ibarro, Iisteban, Campano.. rJ 
Vcsti Jos sencillos de Kaf^el y Abril. t^ 
J'na lonadilhi de 1 1 G)"t7<:/osíí. ... 2 

Tonadilla de la señora .Joaquina . . 2 
Ton idilla y Charpa y bota del Gi'íi- 

cioso -^ 

Tonadilla muier di líspcjo y cesta. . '^ 
\«ranias y harina para la tonadilla. ? 
Bols.-í y borla, escarpidor y polvos .io 

peluquero de Ibarro 

Gabriel López.— .fosé l'^peio •■ 

(.Archivo municipal, i-3()7-2.i 

(I) F.IJilosafo natural. Zarzuela Joco-seria, para representarse en rl Teatro de la 
Muy Ilustre Ciudad de Barcelona, el ano 1 jCuj, por la compañía Cómica de Zara¿;n:;a, su 
autor Carlos Valles. Dedicada al público. Barcelona Por Francisco Generas, Bajada 
de la Cárcel. 8.°, 80 págs. Dos actos; verso romance y oíros más cortos para las arias. Texto 
sólo castellano. Licencias para la impresión, de Junio 69. la "edicntoria es una decima por 
\'iillé?. La' escena es en una aldea de Toledo. 

"Fl s.iinclc y Tonadillas son ala dirección déla Sra. Francisca do Fivas.,í;TJc;V).í¡::. y el en- 
tremés á la de Alfonso Hueita, gracioso.» 

Kn Barcelona, la representaron María ^juerrero. Josefi He raudo. Rosalía Segura, José Se- 
gura, !>iego Rodríguez, Josefa Pastor y Tomás Abril. 

No he vi^to la impresión de Zaragoza de 176,1; pero cerno la compañía que la hizo era la 
misma ce aquella ciudad, de supnner es que se víiliesen del mismo t-cxto y entonces habrá que 
suponer que D. Ramó.n' tradujo esta zarzuela antes de I760, en que se estrenó en Madrid. Qui- 
zás haría la versión para las fiestas del matrimonio del archiduoue Leopoldo y no gustaría el 
asunto, que es bastante democrático, y él eiitcnces se la daría á Valles. 

Que es la versión de Cnuz no cabe duda, porque en la Biblioteca muiiicip.il de Mndrid. 
existe la música de la zarzuela con el primilivo título de El filósofo aldeano, con la letra i 
ella correspondiente y es la misma que la del Filósofo natural. A la música de (Jaluppi aúa- 
siió un aria el maestio espaííol D. Fabián García Pacheco. 



CAl'irU:,0 TKl CFRO 



/o 



de 1765-67 íi) no tenía la comp-iñía de María Hidalgo obra, con lyie 
reemplazar á la Buena filióla, ofrecióle D. Ramón de la Ckuz, nto- 
va traducción del italiano. Estudiáronla con prontitui los cómicos, 
y el 12 de Junio de 1765 se estrenó en el teatro de la Cruz la zar- 
zuela en dos actos en verso titulada Los povteniosos efectos de la na- 
twaleza (2). La ópera italiana que sirvió de original á nuestro poeta 



(i) Cuenta de cnipe/ar el año en ?i do Marzo de lyóo la compañía dé Nicohis de la Calle 

Cli el teatro del Principe. (Con:cdia:"¿L7 desdicha de la ro,-. de Cañizales): 

"A D. Ramón de la Culz por la loa. reales jco 

Al dicho por el saínete y exorno del enlrcircs -'ou 

A D. José Castel por la composición del cuatro de la loa. . (í() 

La tonadilla del enírcmes.. . •"'o 

ScgLiidiilas del saínete que canta la .Méndez au 

La tonadilla con qne finaliza el saínete fef •• 

(Archivo municipal, I-3C6-2.) 

(2) "Lista do la zarzuela Los portentosos efectos de ¡a Xaturale^a En i'z .lunio 66. 

Cortina y alfombra 2 

Caxa y clarín 12 

Alumbrado de aceíle 43 

Mozos d.-l alumbr.ido y cerilla 5 

Velas para los músicos iG 

Lampirilla y el soldado 2 



Dis lapices grandes para el ta- 
blado.... 4 

B Miquillo de peñasco con laurel v 
- un árbol 3 

Pieles, Alartinez, Callejo, Galván, 
P'elipe, Avala, Carretero. Enrique, 
López, Solvcsafieiita. 'raneta y 
Bastos 44 

Soldados Martínez, Felipe, Callejo, 
Galván, Ayala, López, Enrique, 
Carretero y las cuatro parles de 
por medio -. ... 20 

\'illanos Martínez, Felpe, Callejo, 
Galván y Paca lo 

Diez y seis escopetas j6 

Vestidos de intento de la zarzuela de 
Coronado, Ambrosio, desmana , 
Portuguesa, Paca y Graciosa, á 
sei.s reales 

A Bjstos bata y cazadora 

Cuadernillo y segundo apuntador. . 

A .Manuel de León como apun- 
tador ". . . 

Pieles de 1 .s cuatro fiarles de pir 
medio 



M-) 



Ih 



Loa entremesada. 

Vestidos dobles ^i7.'¿7n, Martii:ez, 
Felipe, Cirretero, Callejo, Am- 
brosio, Ayala, Coronado, Ló- 
pez, Galván, Enrique, Ramón, 
Olmedo, García y Caballero. . 60 

X'estidos dobles, dama , Segura, 
Graciosa, Bastos, Portuguesa. 
Paca. Toneta y Sobrcsa'icnta. '.'■2 

Alquiler do los seis vestidos que 
sirven en el primer baile, acaba- 
do el primer acto y una escopeta. 1 >j 

Los dos vestidos de gala para el 
mismo baile de la Toneta y R;:- 

món y una guitarra i? 

Fin de fiesta. 

Naranjas, limas y una cachiporra. 5 1 

Bizcochos para la botillería, paste- 
les y bebida 

Tres salvillas, el reloj de Galvjn. 
y sangre ae Aj'ala 7 

N'cstidos dobles de quince hom- 
bres y el gu irdarropa 67 

N'estidos de ocho señoras ?j 

Refresco de la Virgen y de la con- 
tradanza 16 

Tonadilla Coronado, Graciosa. 
Portuguesa y Gtt-^man 7 8 

5o8 



.Vliguel de Ayala —Nicolás López •• 

Esta zarzuela se puso con la oiqucsta siguiente: seis violine,»; oboe; dos contrabajos: vio- 
lón: dos trompas; timbal A estos músicos se les pngiban ?o, 34 y 20 reales diarios. 
(Archivo municipal, leg. l-.'^C7-2.) 



76 DON KAMÓN DE LA CKUZ 

fué representada con música de José Scarlati en Venecia, en 1754, 
con el título de Gli Effetti della gyan niaire natiiya; pero en la adap- 
tación castellana la música sufrió algunos cambios y adiciones he- 
chos por el compositor D. Pablo Esteve, adscrito á los teatros ma- 
drileños, como puede verse en el manuscrito de la misma, que exis- 
te. Desempeñaron los papeles de la obra: el de Petronila, Mariana 
Alcázar; el de Inés, Teresa Segura; el de Ritgero, la Portuguesa 
(Casimira Blanco), el de Lisarda, Mafia Bastos; el de Cetavino la 
Guzínana; y los da Benito y Pascual, Ambrosio de Fuentes y Diego 
Coronado. Pasaias las primeras representaciones, puso nuevainente 
la compañía de María Hidalgo durante una semana, desde el 27 de 
Noviembre, en escena la obra de D. Ramón de la Cruz. En el mis- 
mo día Nicolás de la Calle volvió á representar Las Pescadoras; y 
couio también eran de Cruz los intermedios que acompañaban estas 
obras, pido, durante algunos días, alabarse D. Ramón de que sus 
obras eran las únicas que podía oir el público madrileño. 

Volviendo á Los portentosos efectos de la naturaleza, diremos que 
si bien su argumento no tiene nada de original, pues parece tomado 
de L<i vida es sueño, no carece de gracia en el desarrollo de las es- 
cenas, y sostiene el interés hasta saber si el Príncipe Cesarino reco- 
bra su imperio, y por cuál de las dos pastoras que le aman se deci- 
de. La traducción nos parece excelente en cuanto á estilo y poesía. 
Los diálogos, sobre toJo, tienen aquella naturalidad epigramática 
tan propia de D. Ramón de la Cruz, que hace que su lenguaje sea 
único entre los autores de su tiempo. Esta zarzuela está iné- 
dita (i). 

Inédita es también otra zarzuela suya que parece se representó 
en este mismo año con el título de El peregrino en su patria, escrita 
en italiano por el árcade Poli'eno Fejejo. Pero como la música que 
Tomás Traeta puso á esta ópera, con el título de II Cavaliere erran- 
te, lleva la fecha de 1777 ó 1778, según los que quieren que la obra 
fuese estrenada en Ñapóles ó en Venecia, y es la misma que existe 
aún hoy, hay que convenir en que ó bien la traducción de Ckuz se 
representó con música de otro (acaso de Esteva), antes de llegar la 
del maestro de Bitonto ó qie la obra no se puso en escena hasta 
mucho después de escrita. .\ esto último nos inclinamos, principal- 
mete á causa de no haber hallado cuenta alguna de su representa - 



(i) Hállase una copia antigua en la Biblioteca miintcipal de Aladrid, .M luisciitns dr.i- 
máiicos: i-i8c)-2. v Scmpere atribuyo á Cruz una de ?ste título, que sin discusión es esta 
tnistiu. 



CAPÍTULO TERCERO 77 



ción, por más que el autor mismo hizo el reparto de papeles según 
se ve en el manuscrito ológrafo que se conserva todavía (i). 

Para no volver especialmente sobre las traducciones del italiano 
hechas por D. Ramón de la Cruz, sólo á la ligera hablaremos.de 
algunas otras. En 26 de Junio de 1767 para empezar la temporada 
de verano, estrenó en el Príncipe la compañía de María Hidalgo 
una zarzuela en dos actos en verso, escrita por nuestro autor y titu 
lada Los villanos en la corte. Púsose en escena con una Introducción, 
una. pantomima, y nn fin de fiesta. Esta obra es arreglo ó imitación 
de La Contadina in coitc, cuya música, existente en la Biblioteca 
municipal de esta villa, pertenece á Giácomo Rust, compositor ita- 
liano residente en Barcelona; pero que ya antes de venir á España 
la había compuesto y la ópera se había representado en Venecia 
en 1763. El libreto estará tomado de alguna comedia de Goldoni y 
debió de tener cierta fama, porque le escribieron música, además 
de Sacchini en 1765, Anfosi, en 1775 y en el mismo año el composi- 
tor romano Félix Alessandri. Es también inédita (2). 

Un duque enamorado de una aldeana algo coqueta la lleva á su 
corte, á donde hace que vaya también el prometido de ella la espo- 
sa futura del duque. Las tentativas de seducción de la joven frus- 
tradas por la vigilancia celosa de la presunta duquesa y la sincera 
virtud de la labradora, constituyen el nudo de esta zarzuela, sólo 
notable en el primer acto por la gracia y frescura campestre de al- 
gunas escenas que D. Ramón supo mantener en su traslado. 

García Parra en su ya citado libro sobre los Oyígene, de la come- 
dia en España (pág. 295) atribuye á 1). Ramón de la Cruz una zar- 
zuela titulada La majestad en la aldea, que efectivamente, según las 
cuentas del archivo municipal madrileño fué representada en el 
mes de Diciembre de 1767, en el teatro de la Cruz, por la compa- 
ñía de Mana Hidalgo, y duró bastantes días en los primeros del si- 
guiente año. Llevaba también el título de La Miscelánea, y fué eje- 
cutada muchas veces en años sucesivos; pero no nos es conocida. 

No sucede así con otra titulada El barón de Torrefnerte, zarzuela 
burlesca en dos actos, en verso, y que aunque escrita y entregada 
en 1767 no se estrenó hasta el 4 de Febrero de 1768 por la compa- 



(I) Biblioteca municipal de Madrid: 1-1S7-41. Alnnus;iito autógrafo titulado: El peregri- 
no cu su patria. Zarzuela Jocosa para la compañia de Nicolás de la Calle. Año de 1 76o. 
Escrita para el teatro italiano por I'oliseno Fejcjo y acomodada al e.ipaíiol por Larisio 
Dianeo; ambos pastores árcades. (X'iinsc al liii Catálog-o ) 

\2¡ Los villanos en la corte. Al. nuscrito de la Hiblioieca municipal, Jirmado en Madrid 
¡1 23 de Junio de 17Ó7 Lleva también una aprobación suscrita por D. Jcsü Antonio de Urien, 
Deán de Solsona. quien cxprcsnuK-nie dice que esta obra es de D. Ramón de i,a Cruz. 



DON RAMÓN DE LA CRUZ 



nía de Juan Ponce en el teatro del Príncipe (i). Corresponde su ori- 
ginal á la ópera italiana titulada II Barone di Torre Forte, que con 
música de Piccinni, fué representada en Ñapóles en 1762. Con el 
misino título se ejecutó en 1776 en Munich una ópera bufa, música 
de J. Michel. En España fué cantada con la del maestro italiano, 
como se ve por el ejemplar manuscrito que existe (2). Se imprimió 
algunos años después (3) anónima. 



(I) "Gastos de por una vez de la zarzuela nueva El biirdii de Toircfuerle, 5 Febrero 6S. 



Cinteles de aviso 

I)cl pase de la censura de la zarzuela 
y el sainet-' El mal de la niña . . . 

\'clas de cera para los milicos de dos 
cnsiyos en casa de la seíiora Pa- 
quita \ q\ autor 

De traer y llevar los facistoles á d¡- 
cíios ens.iyos 

I)j seis ensayos de contraJanza? y 
asistido el soldado 

Aceite V velas que s; han gastado en 
cinco ensayos de dichas contra- 
d-inzas 

He la linterna mágica que se ha lic- 
cho para la zarzuela 

WA pie de tijera para diclm linterna. 

l'na Odia de madera pira la bi'te la y 
los vasos de la contradanza priincra 

Dos vasos de madera del aire para 
dicha contradanza 

Una botella de hoja de lata y pinta- 
da de negro 

Cn ¡unco y sus casqailíos d; lioia de 
1 ita para la contradanza 

I>slabón y pedernal pira dicha con- 
tradanza 

(Cuatro d iras de pasta pa-a la segun- 
da contradanza 

Vw arco y (lecha para diclio baile,. . 

I )()S coronas v cuatro brazaletes de lio- 



S 



24 
6 



Dos docenas de rosas de pnpel fino 
pai'a los rosales ... O 

Un tintero d." tornillo para el siincte. i 

Dos bolsillos d,' redecilla para li 
zarzu-"l I I '3 

Del mos de Enero ;.l soldado del ves- 
tuaiio 1? 

Carbón para dos braseros de! ensayo 
del día I 2 

.M bailarín por poner las dos con- 
trad.inzas 240 

Al músico que ha asistido d dichos 
eusavos 60 

Al Sr. .Miindcz por haber enseña Jo la 
zirzücla .. iro 

.\ D Ensebio el copiante por haber 
trasportado la música de la zar- 
zuela I So 

A D. Antonio Rosales p-<r el cuatro 
y In pantomima del saínete 60 

Z.ipitos de los bailariiies 5o 

Zipatillas de tres señoras y cuatro 
compañeros, á 1 2 rea'cs 84 

Al portero que ha llevado y traído el 
saiuL'te en casa del señor alcalde . 4 

Una copa d; cristal grande de la co- 
media pasada, que se olvidó i3 

Vara y media de cinta de muer para 
un lazo para la zarzuela 3 



.041 



jas grandes verdes para ios sátiros. 12 

.luán Ponce. — Pagúese.» (Kúbrica del comisario D. .lose Moret.) 

Tatnbión hay la lista del gasto diario, paieciJo al de otras zarzuelas por las me ;as, tabure- 
tes, alumbrado, mozos, apuntes, carbón, armas, vestidos, etc. 

l'n organillo, ajustado cn diez reales c;ida día. (Para la zarzuela). 

Hotarga y cabeza de oso y el mozo que la juega, 5. Baile segundo.) 

\'estido de mágico y barbas negras de Antonio, 4. (Zarzuela). 

N'estidos de sátiros de Eu<cbio, Hidalgo y Simón, 6 ,■'). 

(Archivo municipal, leg. I-347-2.) 

(2) Manuscrito autógrafo existente cn Ir. IMMioteca municipal de Madrid, signat. I- lb!S-i:'. 
(Archivo municipal, líg I-36S-I.) 

(3; Zarzuela, El barón de Tcrrefuerte. rara representarse cu el Teatro de ¡a mui 
¡lustre ciudad de P.arcclr.na, año de \--j, ''ni licencia. En la Oficina de Pablo Cam- 



CAPITULO TERCERO 79 



Por Último, Signovtílli le atribuye (i) otra zarzuela titulada El 
Puerto de Flandes y á esta misma obra alude irónicamente un ad- 
versario de Cruz, de quien hablaremos, indicando había sido mal 
recibida {2). Cornelia tiene también otra zarzuela titulada La Bella 
esposa y Puerto de Flandes. Todavía se conocen algunas otras tra- 
ducciones hechas por D. Ramón algunos años después; de ellas 
trataremos oportunamente. 

A la vez que estas zarzuelas había dado D. Ramón de la Cruz 
á la escena en los años á que queremos limitar este capítulo, mu- 
chos y muy lindos saínetes que le colocaron á la cabeza de todos 
los autores dramáticos de su tiempo. Cerca de cuarenta nuevos hizo 
representar entre 17Ú4 y 1767, y algunos de los más calificados como 
La Devoción engañosa, La Bella Madre, Las friolívas, Resultas de los 
saraos, Las bellas vecinas, Los baños inútiles, El Praio por la noche. 
El Chas:o de los aderezos, Los-picos de oro. El careo de los majos. El 
caballero Don Chisme, La Praiera de San Isidro, El reverso del sarao. 
La comedia casera. El mercado del lugar, La elección de cortejo, La em- 
barazada ridicula, Las señorías de moda, El mal casado, El sarao, y tan- 
tos otros, en los que se advierten, ya la pintura de costumbres altas 
y bajas, ya la intención saiírica ó la censura declarada de vicios y 
defectos, ya la tendencia m.oral directa, como querían los neoclási- 
cos, y ya, en fin, ese realismo sano en los saínetes de carácter fran- 
camente cómico y aun burlesco, y en los descriptivos de tipos y 
usos populares 

Entre los inéditos sobresalen algunos como Los Baño; inútiles, por 
la valentía y verdad en la pintura de personajes diversos, que en un 
instante congrega D. Ramón á orillas del Manzanares, en torno de 
unas petimetras y de unas majas, que empiezan cantan lo: 



¡Manzanares, Manzanares, 
pocas aguas hay en tí 



pins. Impresor, calle de Amargos. Véndese en su Casa, y en ¡a de el Teatro. 8.", 78 pá- 
ginas. 
Personas: 

El Barón de Torre/ uerte. -Juan i.advenant. 

Belisa. Mncliaclia saga^ educada por el Barón - (¡.ibiicla Santos 

lAicinda, que d la verdad es Elvira, hija del harón — Maiia Méndez. 

Isidoro, amante de Elvira, que se finge su /lermauo. —.]osí: Ordóñez. 

Don Beriqnin, paje tonto y querido del harón - ,!.ian AUivci'a. 

Criado., 

(,!) Historia crilica de los teatros; página (,o del lomo vi de la edición de T/QO. 

,2) El Puerto de Elandes es una /.arznula en un av.ln, en verso de ccsiumbres, marineras 
del Norte Tiene escaso valor literario, quizá por la precipitación con que parece haber sido 
arrcy'ad.i. Tanipoco el estilo se parece al de nuestro poeta: quizá sea do otro f¿dc Cornelia? . 



8o 



DON RAMÓN DE LA CRUZ 



para templar los ardores 

de los hijos de Madrid! 
¡A la jota; qué chusco es el río 
que se seca de enamoradito! 
¡Y á la jota de las lavanderas 
que sacan las chispas del agua y la arena (i)! 

No menos interesante es el titulado La botillería. A la puerta del 
teatro de la Cruz presencian dos amigos, uno de ellos forastero, la 
salida de las mujeres. Pro3'ectan luego entrar en una botillería, di- 
ciendo el forastero: 



MARTÍNEZ 

He notado 
que hay muy grande diferencia, 
de como yo las dejé 
habrá cuatro años, en ellas. 



Muy grande. Unos gabinetes 
están todas las más hechas. 

MARTÍNEZ 

jY hay muchas? 

LÓPEZ 

Habrá en Míidrid 

Van saliendo tipos diversos; un 
blar á unas majas les pregunta si 
lina de ellas; recibe un bofetón y 
Adelantado. Aparece una chula se 
acerca diciéndole: 



hoy más de mil v quinientas. 

MARrÍNEZ 

^■Y hay consumo en todas? 

LÓPEZ 

Mucho. 

MARTÍNEZ 

Cierto que no lo creyera; 
que no era asíanles, 

LÓPEZ 

Amigo, 
vos no sabéis lo que aprieta 
de unos años á esta parte 
el calor en esta tierra. 

petimetre que con pretexto de ha- 
puede comparar su reloj con el de 
responde que aquel reloj va muy 
guida de su novio: el petimetre se 



¡Valiente 
aire de taco trae ésta!) 
— Ese garbo es andaluz: 
no hay que volver á la cuenta. 
;He mentido?. . ¿Sí?... ¿Pues hay 
más de que usted me desmienta? 

Acércase el majo, empujando al galán, y éste le dice: 

GARCÍA 

¿No mirará lo que hace? 
Mas el crudo, sin hacerle caso, le dice á la joven: 

AVALA 

Márchate por la otra acera, 



(I) Loí baños inútiles, saínete inddito. ^Véase Catálogo alfabético'^, 



CAPITULO TERCERO 



TONETA 

¿Me meto yo con nenguno} 
Si ellos son sueltos de lengua, 
¿tengo yo la culpa? — ¡Toma! 

García, que queda solo, dice al bravo: 

le mete en causas ajenas? 



garcía 
Usted, seo majo, pudiera 
ver dónde pone los pies, 
que me ha ensuciado una media 
y me ha pisado un zapato. 

AVALA 

Si el zapato no se queja, 
que es el ofendido, ¿quién 



GARCÍA (Aparte). 
Vaya, vaya usted con Dios. 
Estas gentes se desprecian. 



De estos soy yo capaz de 
merendarme dos docenas. 



Pero este mismo matasiete, ante otro que, después de haberle re- 
quebrado su chula, y al ver la mirada provocativa que le dirige, le 
pregunta: 

¿Le ha parecido que es buena 
mi cara para retrato? 

Se limita á responderle mansamente: 

Me había parecido que era 
usted un amigo á quien busco. 
Manden ustedes. 

Pasan otros varios tipos: una limera cantando seguidillas, un aba- 
te acompañando una dama; unos payos que salen también de la co- 
media: todos van hacia la botillería á donde también se dirigen los 
dos caballeros que aparecieron al principio, siguienJo al abate y á 
la dama, que resulta ser la mujer de uno de los dos curiosos. 

CALLEJO (abate). 
• Hola mozo! ¿Q.ué tenemos 
que beber? ¡Con ligereza! 

galvÁn 
Agua de limón, horchata, 
agraz, aurora, canela, 
leche, mantecado, boca 
de dama, imperial y fresas. 

LA PEREIRA 

¿Q_ué sorbetes hay? 

GALVÁN 

De arroz, 
de garbanzos, de manteca 
de Flandes, de fresa, lima, 
bizcochos de mil maneras, 
y té, café, chocolate, 



dulces de Francia, conservas 
y licores. 

CALLEJO 

¿Qué gustáis 
que traigan? 

LA PEREHiA 

Me suena 
i'i ordinario cuanto ha dicho. 
Yo no sé cómo no inventan 
estas gentes un sorbete 
cada tarde, y así fuera 
su ganancia mas segura. 

CALV.ÍN 

¡Que tenga yo tan perversa 
memoria! Justamente hoy 
tengo dos I)cbidas nuevas. 



S2 



DON RAMÓN DE LA CRU2 



LA PEREIRA 

¿Q.ué son? 

GALVÁN 

Agua de almendrucos 
)j sorbete de lentejas. 

LA PEREIKA 

Esas son más exquisitas. 



CALLEJO 

Pues trae y haremos la prueba. 



Yo haré un bodrio que vomiten 
la hiél, á ver si escarmientan. 



Sería necesario copiar toJo el saínete para referir los diversos 
lances que ocurren entre los que entran y otros que ya están en la 
botillería, que termina por una graciosa confusión general entre 
ellos y ellas. 

La IntyoiHCción al sainete moral La bella madre, estrenado con la 
tragedia Andró naca , sirve para que D. Ramón se disculpe de lo se- 
rio del asunto, sin majas ni petimetres: es tan ingeniosa la idea, que 
pudiera creerse de nuestros días. Aparece la autora María Ladve- 
nant, y dirigiéndose al público pronuncia un discurso en prosa, para 
explicar cómo Chinita, el gracioso de su compañía, la dejó sin entre- 
més, por culpa quizá también de los compañeros; y así, para casti- 
go de toios, los va á sacar á la vergüenza. Salen, en efecto, todos 
menos Chinita: se le busca y no parece. Entonces se le forma bre- 
vemente causa y se le condena á muerte. Chinita contesta desde lo 
más alto del teatro, la Tertulia; á donde, dice, se había refugiado á 
tomar iglesia, al verse condenado á muerte. (Alude á que la tertulia, 
un palco corrido encima de todos los demás, era ordinariamente 
ocupado por clérigos). La Granadina propone remediar la falta re- 
presentando como entremés una comedia de carácter, en un acto, 
que ya tenían ensayada; y ella y su autora disculpan esta novedad 
nueva de no dar pieza jocosa en el primer intermedio. La obra alu- 
dida es La bella madre {i), cuya excesiva moralidad la convierte en 
sumamente sosa. 

El caballero Don Chisme (que en realidad es uñábate), sainete de 
1766, es una sátira muy acerba contra ellos. Por no alargar ya más 
este capítulo, solo copiaremos la descripción que el propio abate 
hace de sus habilidades: 



Muy temprano es todavía: 
poco más de nueve y media. 
Vamos mientras dan las diez 
pensando en las diligencias 
del día, y si están bastante 
surtidas las faltriqueras 
de géneros. Eh, para hoy 



bastantes habrá con treinta. 
(De todas las faltriqueras saca 
billetes y los vuelve á guardar) . 
En casa de Doña Inés 
iré á las diez que me espera 
para que le cuente cuanto 
en casa de Doña Eugenia 



(I) Sobre éste y lis Jcmjs sainotos int-IJos, vt'asc al final el Catdlog-o alfabética. 



CAPITULO TERCERO 



83 



pasó anoche, y desde allí 

me marcharé á casa de ésta 

á decir lo que me diga 

Doña Inés, ó lo que vea 

en su casa; que es el modo 

de estar bien con todas ellas. 

pues gustan de chismes y 

yo gusto de complacerlas* 

A las doce me es preciso 

ir á recorrer las tiendas 

de la fama, para ver 

los que splen y los que entran 

á comprar, y averiguar 

cómo y para quién lo llevan; 

V de camino veremos 

si se ofrecen cazas nuevas 

que adivinen los amigos. 

Luego comeré en cualquiera 

parte donde llegue á tiempo 

Este mismo abate surte de papeles y cartas de todo género á los 
enamorados, cobrándolas por supuesto; lleva recados; facilita vis- 
tas y otras cosas del mismo jaez, todo lo cual, y los lances qne este 
oficio le ocasiona, pinta con gran donaire el sainetista. 



que se pongan á la mesa. 

A las cuatro iré á los dos 

corrales de las comedias; 

á ver las listas y ver 

si hay alguna nueva ¡dea 

de ademán ó moda en los 

aposentos y cazuela. 

Tengo esta noche tres... cuatro. . 

cinco bailes... Academia 

en casa de Don Francisco 

y la comedia casera 

de allí abajo... y justamente 

también tengo hoy una esquela 

de entierro; pero no gusto 

yo de música tan seria. 

i£n fin, desde aquí á la noche 

tiempo de pensar me queda, 

lo que he de hacer. 







CAPITULO IV 

Las primeras coAt¡er\das literarias de D. Rarr\ón de la Cruz.— In- 
tervta publicar sus obras y pide ayuda de costa al Municipio de 
Madrid. (1765-1767). 



'a fama y la popularidad más grandes y legíiimas van siem- 
^f pre contrapesadas por los ataques de la envidia y del ren- 
cor abiertos ó escondidos, que si al principio molestan á 
los que son víctimas de ellos, resuélvense á la larga en 
aumento de gloria más firme y duradera para el que justamente la 
merece, ' 

Don Ramón de la Cru2 se había hecho dueño de les teatros de 
Madrid. El aplauso incondicional que obtenían todas sus obras, vino 
á constituirle en una especie de director de la escena cortesana, y el 
Ayuntamiento de la villa llegó á consideiarle c imo á su poeta ofi- 
cial, encargándole no sólo la composición de obras determinabas, 
sino también las loas ó introducciones que al principio y en épocas 
señaladas del año recitaban los cómicos de ambos teatros y en las 
grandes festividades para solemnizar acontecimientos políticos. 

Además de los odios vulgares que tanto favor hubo de concitarle, 
juntáronse otros dimanados de la escuela literaria opuesta á la en 
que Cruz, de hecho se había afiliado. No porque él abusase de la 
autoridad que tenía en los escenarios, sino por la aversión nunca en- 
tibiada del pueblo á la innovación galo-clásica, á duras penas po- 
dían representarse ó no eran bien recibidas las traducciones ó imi- 
taciones del teatro de allende. Peio los autores desairados achaca- 
ban su fracaso á los amaños del único poeta verdaderamente aplau- 
dido, y lanzaban contra él sus venablos satíricos desde les prólogos 
de sus dramas, que tenían que imprimir para de algún modo darles 
publicidad. 



86 



DON RAMÓN DE LA CRUZ 



Habíase distinguido en estos ataques D. Nicolás Fernández de 
Moratín, insigne poeta lírico, mas empeñado inútilmente en cap- 
tarse los favores de las musas cómica y trágica, acaso no tanto por 
falta de condiciones naturales, como por su pertinacia en llevarlas 
por rumbos extraños y, quejoso de que los cómicos no hubiesen 
querido representar su comedia La Petimetra (1762), ni su tragedia 
Lna-ccia (1763), expresó su disgusto en los prólogos de estas obras, 
y en sus Sitiras 11 y iii, como poco antes lo había hecho en uno de 
sus Desengaños al The'tvo español, donde, aludiendo al desprecio 
con que se recibían las comedias arregladas al arte, decía: «Y ad- 
vierta Vd. que no son los Académicos de la Española, ni los de las 
Ciencias de Londres ó París, ni de los Árcades de Roma, sino los 
mismos comediantes, y aún mis los poetastros ó versificantes saine- 
teros y entremeseros que andan siempre agregados á las compañías: 
éstos son los jueces que en España tiene la poesía» (i). 

Don Ramón, á quien ya se hacía insoportable tanto machacar en 
cosa de que él no era culpado, si culpa había, llevó á la escena la 
propia persona de Moratín en el saínete titulado La visita del hospital 
del ¡irm.io, haciéndole comparecer bajo el nombre de un Ingenio, de 
melancólica figura dimanada de grandes ayunos, pero soberbio de 
su talento: 



(-Pues mis versos? Aun al Fénix 
de los ingenios de España 
le dejan arrinconado. 
Mis sátiras bien lo cantan; 
mis papeles lo publican; 
y, aunque de loco me tratan 
idg inos, nada me importa... 

FISCAL 

La locura de este hombre 
hace muy grandes ventajas 



ií la de muchos, pues quiere 
él solo llevar la palma 
en todas las facultades 
así propias como extrañas; 
pretendiendo que se ciñan 
á sus reglas y enseñanzas 
cuantos viven en el mundo; 
y con presunción muy vana 
o/ende antiguos maestros (2) 
que han ilustrado la patria. 



Esta contienda con Moratín renovóse en mayores proporciones 
años adelante, como hemos de ver. Más acre y dura, pero también 
más curiosa fué otra reyerta literaria que D. Ramón de la Cruz 
sostuvo por estos días. 

Don Francisco Mariano Nifo, uno de los más fecundos copleros 
de la época, traductor infatigable y fundador de la mayor parte 
de los papeles periódicos que entonces salieron al público, había 



(i) Desengaño, i, pág. 8 

(2) Alude á los ataques quo Moratín laiiió cintra CalJerón en 1 ■ polémica que sobre los 
autos sacramentales sostuvo por estos tiempos un D. Juan Cristóbal Pomea y Tapia. (El Es- 
critor sin titjiloj. 



CAPITULO CUARTO 



87 



sido algún tiempo amigo y hasta consejero de D. Ramón en algunos 
escritos. Descompusiéronse luego, por motivos que ignoramos, aca- 
so porque Cruz no siguiese los consejos de Nifo, en lo cual hizo 
perfectamente, y manifestaron su resentimiento en versos que la 
erudición moderna ha sacado á luz, como este soneto, escrito á poco 
de haber sido recibido D. Ramón entre los íÁ rea Jes de Roma con el 
nombre de Larisio Dianeo: 

;Qué importa que me llegue á celebrar 
Cualquiera que mis obras llegue á oir, 

Y que al teatro vea concurrir 

Al que más odio le llegó á mostrar? 

rQué importa que me vengan á buscar 
Los que más ansias tienen de lucir; 

Y qué importa me alienten á escribir 
Los mismos que se ocupan en borrar, 

Si de letra de molde en un papel / 

Me llama Nifo «ingenio motilón.» ^ 

Con tan sólidas pruebas como él? 

La pluma arrojo.. Pero... ¡ten, Ramó.\! 

Y espanta con la rama de laurel 

Que te ha dado la Arcadia, á ese moscón ^i'. 

Pasó al teatro esta contienda particular que era en cierto modo la 
de las dos escuelas literarias que se disputaban el dominio de la es- 
cena. Haciéndose eco Nifo de los que condenaban en Cruz que sa- 
case á la burla pública ciertos tipos de la sociedad de entonces, hizo 
representar é imprimir un saínete directamente escrito contra él, ti- 
tulándolo: La sátira castigada for los saínetes de moda (2). 

Supone que todo el pueblo de un lugar acude ante el alcalde á 
dar sus quejas contra cierto critico sainetero, empezando ya con este 
tono: 



ALCALDE 

Terrible está el pueblo todo. 

REGIDOR 1,° 

Tiene razón todo el pueblo. 

ALCALDE 

^•Posible es que tan injusta 
es la sátira? 

REGIDOR 2.° 

Tememos 
que, si como va prosigue, 



se ha de perder el respeto 
á vos mismo: ^qué es á vos? 
Al rev, al papa v al cielo. 

REGIDOR 3.° 

Es mucha la libertad 

que se ha tomado lo neeio. 

REGIDOR 4." 

A título de bien dicha, 
hay desvergüenza del tiempo 
más gorda y mas asquerosa 
que masa de pastelero. 



(i) Poetáis líricos del siglo XVII!, en la Biblioteca de Rivaíencyra, temo iii, 5i2. 

(2) Entremés nuevo. La satyra castigada por los saínetes de moda. Por D. Francisco 
Mariano Nipho. Con licencia En Madrid, en la Imprenta de la viuda de Manuel Fer- 
nández. .Año de 1765 —(Concluye á la pdg. 3o y en la olía sigue:,» Comedia graciosa en un 



88 DON RAMÓN DE LA CRUZ 



Salen luego los quejosos, la primera una dama, que dice: 

Hay un hombre en el lugar 
que habla mal de todo el pueblo, 
y salga lo que saliere 
^ saca en público defectos 

que él sueña ú otro por él 
sin aquel justo respeto 
que piden las circunstancias 
de distinguidos sujetos. 

Van llegando también el caballero, el petimetre, la madre, el pa- 
dre, que dice: 

Un murmurador coplero 

al tablado me sacó, 

pintándorñe el más perverso 

padre que ha tenido el mundo 

desde Adán á nuestros tiempos. 

Sacóme con una media, 

una carrera cogiendo 

á presencia del señor (al Pelimetre) 

y de otros varios sujetos (i). 

Para castigarle proponen los quejosos diversos medios. Dice la 

PETIMETRA 

Señor Alcalde, es preciso 
ponerle al crítico un freno. 

ALCALDE 

^¡Disparate! Eso sería 
nacer del castigo premio; 
porque el freno sienta mal 
en la boca del jumento. 

Otro quiere se le pongan mordaza y trabas, pero el Alcalde ase- 
gura que ya dará en el atolladero del que no baste á sacarle el en- 
^anecimiento propio, y añade: 

Tenga también libre el diente, 
que él morderá algún beleño, 
pensando es tierno alcacel, 
que deje vengado al pueblo (2). 



acto El Juicio de la mujer hace al tnarido discreto Por D. Francisco Mariano Nipho. 
i,\ en la pág. 68 empieza la:) Tonadilla en el ordeny gusto de la Ég-log-a.— En todo y? pá- 
ginas en 8° La llamada comedia es un saínete serio é inverosímil.— Debo la comuniccación 
de esta rara pieza dramática á la bondad del erudito autor de la Crónica de la ópera italiana 
en España, Sr. Carmena, siempre dispuesto á auxiliar, con sus luces y con las joyas bibliográ- 
ficas que posee, á todo curioso investigador 

(1) Alude al saínete titulado El Petimetre, en que efectivamente aparece el dueño de la 
casa zurciendo una media, porque ni su mujer ni su hija quieren haceilo. 

(2 ) La sátira castigada, pág. 28. 



CAPÍlUi-0 CUARTO 



89 



Alguno pije se le vista una albarda; otro su destierro, y al fin, 
concluyen por llamarle tonti. 

Ataque tan descompuesto obligó á D. Ramón á escribir y hacer 
representar otro sainete, no en contestación á Nifo, sino á los que 
pensaban como él, que eran todos los galo-clásicos. Ejecutóse, 
pues, é imprimió luego el sainete titulado. El pueblo quejoso (i), 
omitido en todas las colecciones modernas de las obras de nuestro 
autor, y de no poca rareza. 

Supone desde luego el poeta que trata de representarse por Ja 
compañía de María Hidalgo un sainete famoso que se titulará El 
renegad}, y Ayala pregunta á la Cuzmana: 



¿Qué papel en esta farsa 
te ha señalado el Ingenio? 

GUZMANA ^ 

Tres papeles me señala. 
El primero en el Corral 
vestida como en mi casa: 
el segundo en Mequinez 
con adornos de sultana, 
y el tercero en el Mogol 
con botas fuertes, espada 
y rodela 

AYALA 

Las salidas 
son todas exfaordinarias. 



BASTOS 

No lo son menos las mías; 
y son cuatro. 

AYALA 

Vaya en gracia. 

BASTOS 

La primera de abogado 
con peluca y capa larga 
en África: la segunda 
de sacristán en el Asia; 
la tercera de arlequín 
en América, y la cuarta 
en Madrid representando 
la parte de primer barba. 



Süe la autora extrañándose de que no siga el sainete; Ayala se 
opone diciendo que obras que pasa la acción en el Japón, en Irlan- 
da, en Siria y Constantinopla están ya condenadas, y aludiendo al 
Pensador exclama, dirigiéndose á sus compañeros: 



Üh sectarios del mal gusto! 

Oh gentes alucinadas! 

De qué os sirve por lo menos 
un sermón cada semana 
que se predica al asunto? 
¿'Os parece que allí se habla 
de repente; que allí ponen 
sólo lo que les da gana, 
por su interés ó capricho 
y que es alguna fantasma 
que han inventado, el canicter 
suspirado que declaman? 



Pues no, amigos, no creáis 
que lo ponen de su casa, 
que antes que ellos lo dijeran 
lo dijeron en España 
Salas, Cáscales, Cervantes. 
Luzán, y otras bien cortadas 
plumas (dejando Molieres 
y Ricobonis de Francia, 
Eurípides y Terencios, 
porque no entiendo palabra 
de griego ni de latín , 
con una relación lai-ga 



(i) Fué estrenado por la compañía de María Hidalcjo, al empezar la teniporaJa de 'nvierno 
de 1765, en el teatro de la Cruz. \'éjse en el Catálogo al final su completa descripción biblio- 
gráfica. 



go 



DON RAMÓN DE LA CRUZ 



de autores sobre este tema 
por no parecer machaca. 
Con grandes autoridades 
lo dicen y es necesaria 
la enmienda. Señora autora: 
* si hemos de representar dramas 



á gusto de estos seiíores, 
ponga usted el manto y vaya 
á buscar poetas, que, atentos 
á que sufrimos las cargas 
de lo que yerran enmienden 
nuestro trabajo y sus faltas. 



La autora le contesta que le han dicho que el público sólo quiere 
disparates, bullicio y algazara. Entonces dos voces desde el patio, 
otras dos de la grada, y dos en la tertulia contestan que eso no es 
cierto. Entran luego dos espectadores de parte de la luneta (dos pe- 
timetres) y otras dos espectadoras por los aposentos. 

García, en nombre de las lunetas, que ocupaba la nobleza espa- 
ñola, dice que los defectos y extravagancias de nuestros teatros se 
mantienen por tres motivos: 



El primero la costumbre 

que con lentitud se arraiga 

en la ilusión y va haciendo 

ceder á la repugnancia. 

El segundo es la viveza, 

la travesura, la traza, 

ios conceptos, los donaires 

y locución que se halla 

én tantas comedias nuestras. 

Y donde hay escritas tantas 

basta que haya algunas buenas 

para no ser todas malas. 

¡Ah españoles! ;Quién diría 

que las naciones extrañas 

tengan más comedias nuestras 

traducidas que en España 

tenemos suyas? Señal 

la más fuerte de que hallan 

mérito en ellas; y que 

se produzcan en la patria 

fantasías tan humildes. 

por no decir preocupadas, 

que se persuaden á que 

lo peor es lo de casa; 

presumiendo al mismo tiempo, 

que pueden dar á su fama 

más motivo con lo que 

ó conciben ó trasladan 

contra nosotros, que dieran 

si usando de aquellas altas 

doctrinas que nos prescriben 

redujesen la enseñanza 

á prácticos documentos 



originales, v hallara 
la nación dos intereses, 
como tener arregladas 
comedias y lograr más 
sujetos que la :lustrara_n. 
A nadie parezca extraño 
que quien al público habla (i) 
el público le responda 
que para andar la distancia 
que hav del decir al hacer, 
va que tienen tan trillada 
la senda vayan delante. 
Volvamos á lo que estaba: 
El tercer motivo que hallo 
de concurrir (2). es la gracia 
de nuestras cómicas. 

NAVAS [otro de los 
delegados de la luneta). 

Eso, 
eso es lo que n mí me agrada, 
salgan ellas y más que 
la comedia nunca salga. 

GARCÍA 

El aire con que se prenden 
muchas de ustedes y bailan 
nuest!-os bailes naturales, 
y el gracejo con que cantan 
sus tonadillas, imán 
es de tan grave eficacia 
que aun muchos que lo murmuran 
se dejan atraer con gana. 



( I ) Moratin en los Desengaños, y Clavijo. 
(?) La npbleza al tgatro, 



CiPirULO CUARTO 



91 



que ha habido y hay españoles 
tan sueltos quede la vasta 
extensión de todo el orbe 
literario, con la maña 
y la fatiga, el desvelo 
el ánimo y perspicacia 
no han dejado algún lugar 
que haya sido de sus plantas 
desconocido (i), sin otros 
que la española constancia 
sólo hubiera descubierto; 
siendo cosa averiguada 
que otros no saben andar 
un paso si no se agarran. 



Prosigue luego irónicamente: 

GARCÍA 

Si sólo malas comedias 
aquí se representaran 
fuera ninguno el concurso; 
que aunque esté nuestra crianza 
tan en mantillas que sólo 
hay ocho ó diez en España 
puestos á andar, con lodo eso 
creo tengan nuestras almas 
el racional ejercicio 
que las constituye para 
preferir lo menos malo 
donde nada bueno se halla; 
concluyendo con decir 
á los que presumen que andan 

Las alusiones á los traductores y á sus adversarios son claras, 
así como el justo envanecimiento del poeta popular que sabe puede 
decir todo esto en pleno teatro. 

¡Singulares costumbres las de aquellos tiempo. ! ¿Qué sucedería 
hoy si á un autor se le ocurriera llevar á la escena discusiones de 
tal naturaleza? No parece que pudiese term.inar en paz el espec- 
táculo. Pero D. Ramón tenía al lado y detrás de sí á todo el pueblo 
español y por eso podía hablar alto y claro. 

Las delegadas de los aposentos dicen que parte de ellas concu- 
rren á las comedias que descuellan per lo jocosas y satíricas , y otra 
parte por averiguar cosas de sus amigas y amigos y lucir en el 
teatro. 

De parte del patio vienen un albañil y un zapatero. Indican ya 
sus gustos con su en'. rada que es cantando una tonadilla. Dicen que 

hagan lo que quieran, 
la gente vendrá 
como la Mariana (2) 
nos vuelva á cantar 
el paso del trompetero. 

ó bien como la Guzmana vuelva á cantar el Paso de las Chirimías, ó 
Coronado vuelva á cantar Yo pretendo casarme, y añade: 



AMBROSIO 

El pueblo claro dice 
si le parece 

que las obras son malas 
cuando no vuelve. 
De que resulta 



dar la mala una entrada 
la buena muchas. 

Aunque sean ens:iladas 

el pueblo quiere 

que los saínetes tengan 



( II Es decir, q'ie h in escrito sobre todos ios géneros. 

(2 At azar. Acerca de ésta, conr sobre los demás actores que ce citen, v<;as el ap^ndiíC 
especial que se les dedica. 



92 



DON RAMÓN DE LA CRUZ 



Cierto sámete. 
No sabe el nombre 
pero cuando le prueba 
bien le conoce 

•Cuando en cualquier comedia 
se halla un buen paso 
y quien lo hace le esfuerza, 
repite el patio: 
¡Viva la Pacal {ATuño^) 
¡Viva García! 
¡Viva la Rosa! 

(Rosalía Guerrero) 



¡y todos vivan! 
Y cuando caiiten 
una cosa de gusto 
bien arreglada: 
Viva Mariana! 
Viva la autora] 
Viva Gupnana 
y vivan todas! 

Rabie quien rabie; 
caiga el que caiga: 
la patria ¡viva! 
y ¡Viva España! 



La defensa de nuestro teatro no podía ser más segura y triunfan- 
te desde el momento que se le identificaba con la patria. 

Salen, por último, representando á las gradas y á la tertulia cua- 
tro cómicos más. Martínez en nombre de las gradas que entienden 
algo, con bueíia ó con mala capa, pregunta qué tragedias ó come- 
dias arregladas les habían dado hasta entonces, y ellos hubiesen re- 
chazado para verse motejados de bárbaros, es decir, gente sin ley, 
religión, política, sin arte, ni letras, y sin respeto á la memoria de 
sus héroes: 



¡Bárbaros nosotros! 

(.Bjrbaros.'* fPor qué? En sustancia 

porque, aunque hemos atendido 

á enriquecer n la patria 

con las conquistas, á dar 

á tantas gentes luz clara 

de la Fe, á que no se cuenten 

las series de las tiaras; 

los imperios, los concilios 

y el blasón de las hazañas, 

sin que entren los españoles 



en el número de cuantas 

clases y acciones ilustres 

la historia en sus libros guarda, 

hemos cuidado un poquito 

menos de que no se hayan 

observado en el teatro 

tres ó cuatro pataratas 

que establecidas son buenas 

pero si no, no hacen falta 

y sólo las echa menos 

la gente desocupada. 



Toca el turno á la de sotana, y Ayala les pregunta: 

Y la tertulia ^-qué dice? 

LÓPhZ 

(iue viene, que ve y calla, 
que en puntos de diversión, 
si es tolerable hacer gala 
del ingenio, no lo es 
entrar á fuego y espada 
en mano á herir la nación 
que ha dado suelo y ampara. 

ENRIQUE 

Y añade, porque lo sabe, 

que en las naciones más vanas 
si hay dos ingenioa peritos 
hay doscientas calabazas. 



CAPITULO CUARTO 93 



Llega la Cazuela, representada por la PacaMnñoz y Mariana Al- 
cízar en traje de majas, que formulan su opinión cantando una to- 
nadilla, y la autora concluye ofreciendo representar las tragedias y 
comedias arregladas que se le traigan para que no haya quejosos, 
pues los gustos son varios, 

y veamos si el mal estaba 
en quien oye las comedias 
ó en quien las escribe. 

Al final lleva este saínete una poesía cuyo encabezado dice: «Ha- 
biendo visto este Saynete D. Juan Christóval de Romea y Tapia, 
dixo la siguiente décima: 

Vi el Saynete: en mi sentir 
él por él ha de abogar 
y á más de dos enseñar 
lo que deben imprimir. 
Esto es herir sin herir 
y con pruebas racionales 
mostrar á los imparciales 
sin dolo, fraude ni engaños 
cómo abortan los extraños 
y paren los naturales (i). 

En resumen, el pueblo no^sólo no está quejoso, sino muy conten- 
to con el único poeta verdaderamente nacional, que había entonces, 
es lo que quiere demostrar D. Ramón de la Cruz. 

En cuanto á Nifo le había ya contestado Cruz en la Introducción 
que hizo preceder á su saínete El casero burlado que se representó 
en este mismo año de 1765. Al empezar la obra hállase el autor de 
la compañía Nico'ás de la Calle, revolviendo lomos de saínetes vie- 
jos en busca de alguno bueno; la Granadina afanada copiando una 
tonadilla, y Chinita escribiendo una de aquellas piezas intermedias. 
Aparecen otros compañeros, y al ver las diversas y extrañas ocupa- 
ciones de los tres quéJanse maravillados. Entonces oY autor, Calle, 
dice eo contestación á la Paula Martínez Huerta, que les pregunta 
quién se ha vuelto loco: 



(1) D Juan Cristóbal Romea y Tapia era un escritor que por estos dfas habia adquirido 
Cierto renombre en Madrid, á causa de su airosa defensa de los antiguos dr.imáticos españoles 
contra los ataques del Pensador de Clavijo, de Nifo (en el Correo extranjero' . y especial- 
mente en los de D. Nicolás de Moratin contra los autos sacramentales. Quincenalmente, 
desde 1763, publicó una especie de periódico, con el nombre de El Escritor sin titulo, en la 
misma forma que El Pensador y alcanzó once discursos, que fueron luego reimpresos Era 
arngonds, natural de Daroc^, donde fué bautizado el 12 de Mayo de lySi; cursó en la Univer- 
sidad de Zaragoza y vino á Madrid, donde imprimió, en I75y, dos poesías: una á la muerte de 
Fernando VI y otra al advenimiento do ('arlos III. Parece que pensaba en ordenarse de sacer- 
dote; pero falleció prematuramente en Zaragoza en 1766 Latassa le menciona entre los escri- 
tores aragoneses. 



94 



DON RAMÓN DE LA Cl UZ 



Yo 
lo estoy de andar manoseando 
libros donde hallar saínetes 
y entremeses, v aunque hav tan- 
'■ " _ ' [tos 

y sin embargo de seis 
de los autores m/is raros 
dudo si podrá haber uno 
que sacie el gusto del patio. 

CHIN'ITA 

Se ha puesto ya ese señor 

en un pie muv delicado. 

Vea usted qué premio le dieron 

á mí entrenes del Indiano, 

que en otro tiempo quizá 

daría de comer un año. 



SEBASTIANA 

^Y qué estabas escribiendo? 

CHINITA 

Otro, que no he escarmentado 

Y más directamente aún respondió Cuvz á Nifo en unas décimas 
fainiliaies, que una vez más demuestran lo acres que eran en aquel 
tiempo las disputas literarias. Habla D. Ramón: 



PAULA 

¡Qué bueno que estará él! 

CHINIT.A. 

Puede ser que no esté malo; 
porque la idea es hurtada, 
y puesta sólo en extracto, 
porque salgamos del día. 

NICOLÁS 

Hoy, por empeño más arduo 
tengo el hacer un saínete 
que una comedía; mirando 
que las críticas enojan, 
que al ridículo hacen ascos, 
lo discreto no divierte, 
en lo amatorio hav reparos, 
etcétera; con que, amigos, 
cualquiera toma temblando 
la pluma; porque al más hábil 
cuesta mucho el trabajarlo, 
y al más ignorante cuesta 
muy poco el decir que es malo (i) 



Yo no e.xtraño lo que dice 
Nifo de mí, ni sus modos, 
porque él dice mal de todos 
y después se contradice. 
El es ingenio intelice, 
y por más que use de tretas, 
aquellas pocas pesetas 
que con sus obras ganó, 
sabemos se líis hurtó 
á extranjeros y poetas. 

No siento que sin razón 
me muestre su ira sangrienta; 
lo que yo siento es que mienta 
á costa de mi opinión. 
Es hombre sin religión; 
pues si la crítica mía 
á alguno zaherir podía, 
cuando se la consulté 
y su impresión le fié, 
¿para qué me la aplaudía? 

Siendo él vano sin segundo, 
que me lo llame me espanta, 



pues él me siguió la planta, 
cual la sigue á todo el mundo. 
Yo. aunque soy poco profundo, 
callé con la reflexión 
de que era propia pasión 
de quien, por más que promete, 
sólo hemos visto un saínete 
malo y una traducción... 

En un diario has plantado 
como perdido, un saínete 
mío: pregunta, pobrete, 
cuántos tuyos se han ganado. 
Con este hombre atolondrado 
estoy que me despepito: 
díme, crítico maldito, 
ya que en esto te impresionas, 
(jporqué también no pregonas 
el único que has escrito? 

Mis obras recopilando 
ha hecho un saínete de intento; 
él debe de estar hambriento, 
que anda siempre rebuscando (2) 



Y concluje por amenazarle con la pluma, con las manos y con 
los amigos. 



(I) Esta lntfoducciÓ7i Si también inídita. Véase el Ca/íí/o^o al fin del tomo. 

(3) Poetas líricos del siglo XVIll, en la B¡bliotc:a de Pivadeneyra, tomo iji, pá^. 5l2, 



CAPITULO CUARTO 95 



No le sirvieron éstos cosa mayor para los adelantamientos en su 
carrera y honores; porque exceptuando el título de académico árca- 
de romano, que ya se ha dicho tenía en 1765, y el de correspon- 
diente honorario de la Academia de Buenas Letras de Sevilla, que 
gozaba por el mismo tiempo (i), sólo sabemos que en los últimos 
años de su vida designóse también con el de Teniente Cuadrillero 
mayor de la Santa y Real Hermandad Vieja de Toledo (2), honores 
todos que no le habrán procurado muchas envidias. 

Ni fueron mayores los provechos materiales que su gran popula- 
ridad le produjo. En 1767 pensó en dar á la estampa la colección 
de las obras hasta entonces compuestas, y no encontrándose con me- 
dios suficientes para hacer la publicación, dirigió á la villa la si- 
guiente solicitud, impetrándolos auxilios pecuniarios indispensa- 
bles para acometer esta empresa editorial. 

«Señor: D. Ramón de la Cruz y Cano, con su maior atenzión a V. S. 
representa, que haviendo merecido al Publico sus chías la aceptazión 
que es notoria y dado á las Compañías de cómicos las utilidades que se 
dejan considerar, y por legítima consequencia al Propio de V. S. esta- 
blezido sobre ellas, sin haber pedido ni obtenido en los 6 años prime- 
ros que escribió sin interés alguno las menores gratificaciones ni rega- 
lo ú otra qualesquiera utilidad ni en los 5 últimos otra ayuda de costa 
que la corta asignación que por cada pieza se paga de la masa común; 
debiéndose reflexionar además de ser el que más ha conseguido el agra- 
do del pueblo y de la Corte en este tiempo, la excesiva tarea á que se 
ha sujetado para la multitud de piezas que ha producido; y que por 
esta razón ha desatendido otras proporciones acaso más útiles para su 
establecimiento y desahogo, se halla en el día con las lizencias de im- 
primir sus obras y favor del Excmo. Sr. Conde de Aranda, para poner- 
las por su mano á los pies del Rey, de cuya piedad confía no sin fun- 
damento, adelantar sus esperanzas, y cuando esto no merezca, algún so- 
corro por una vez con que nada pierda de lo que expenda en la impre- 
sión; pero como los gastos de ésta son anteriores á las ganancias que 
ofrecen la protección tan elevada con que salen á luz, y el deseo con 
que el pueblo las apetece, le es indispensable al suplicante implorar el 
favorable influxo de V. S., solicitando de su venignidad el único medio 
que se le ofrece pora no malograr todas sus ideas, á cuyo fin suplica á 
V. S. rendidamente, se sirva anticiparle (J.ooo reales de vellón que sobre 
poco más ó menos necesita para la impresión de los dos primeros to- 
mos con la dezenzia posible y menos desproporcionada á las soberanas 



(I) Con ambos se desifjna ¿1 mismo lii la Laudatoria escrita para el malrimcnio de Car- 
los IV, que dejamos citada. 

(3) Asi consta en el privilegio que para la impresión de sus obras se le expidió en el Pardo 
á 28 de Marzo de 178G. 



96 DON RAMÓN DE LA CRUZ 

manos que los rezibe. de cuia cantidad ofreze al arbitrio de V. S. qual- 
quiera de las seguridades siguientes: 

La mitad de lo que deba perzivir de las piezas nuevas que ponga en 
los teatros que á corta aplicazión le desempeñaran en menos de dos 
temporadas. 

Las mismas obras que solizita imprimir sujetas á la disposición de 
V. S. hasta el reintegro de los expresados 6.000 reales. 

La tercera parte del sueldo que goza de S. M. como Ofizial de la Con- 
taduría general de Penas de Cámara y Gastos de Justicia del Reino. 

Todos sus bienes, muebles y raizes (que aunque cortos sobran para 
asegurar la cantidad que pide) si al plazo que se estipulare no corres- 
pondiere. 

Y la última más cierta vreve la ayuda de costa que S. M, b mande 
librar para los gastos que haya ocasionado ia impresión; pues ni la li- 
beralidad del monarca, ni la eficaz protección del mediador dan moti- 
vo para desconfiar V. S. de que quedará satisfecho y el que suplica ve- 
neficiado. 

V. S. pesará estas razones con la madurez que acostumbra, y resol- 
berá lo que sea más de su agrado. Madrid, 10 de Marzo de 1767. 

Señor, 
Ramón dk la Cruz y Cano.» (i) 

A esta solicitud respondió la Comisión de teatros con el acuerdo 
siguiente que se registra en los libros de sus actas: 

«Ln Junta de 9 de Abril de 17O7. Vióse un memorial de D. Ramón de 
LA Cruz, exponiendo tenía determinado imprimir todas sus oi/ras para 
presentarlas á S. M., y que faltándole por el pronto lo preciso para sub- 
venir al gasto indispensable suplicaba á la Junta se le mandase entre- 
gar del caudal de comedias 6.000 reales, ofreciendo para su ingreso 
los medios siguientes: la mitad de lo que debiese percibir de las piezas 
nuevas que ponga en los Teatros que, á corta aplicación, le desempe- 
ñarán en menos de dos temporadas; las mismas obras que solicita im- 
primir sujetas á la disposición de esta Junta hasta el reintegro de los 
expresados 6.000 reales; la tercera parte del sueldo que goza como Ofi- 
cial de la Contaduría de Penas de Cámara; todos sus bienes muebles y 
raices, y el último la ayuda de costa que S. M. le mandase librar. Y 
enterada la Junta se acordó: Líbrense á este interesado los 6.000 reales 
que pide adelantados, eligiéndose para su reintegro los dos primeros 
medios que propone, para cuya seguridad deberá otorgar la correspon- 
diente escritura.!) Í2) 



(!) Papeles de Barbier i. —Documento original y autógrafo todo él. 
(3) Arc!)ivo municipal. Sección de espectáculos. Lcg. 3-459-21. 



CAPÍTULO CUARTO ^7 



Otorgóse, con efecto, ó^, mejor dicho, habíase otorgado ya días 
antes (i); pero la impresión no se hizo hasta muchos años después, 
y D. Ramón de la Cruz tuvo algunas dificultades para reintegrar 
al Municipio de la suma anticipada. 

Pero ahora debemos estudiar otro aspecto del numen dramático 
del insigne autor de Las Castañeras picadas. 



(I) «En la villa de Madrid, á i, 'Me Abril de 1767, ante mí el infrascrito, escribano y testi- 
gos, f). Ramón de la Cruz y Cano, Oficial en la Contaduría general de penas de Cámara y 
Gastos de justicia del Reino, dijo: Que habiendo compuesto varias obras de poesía cómica que 
se han representado en los teatros de comedias de esta villa con aplauso del público y utilidad 
del Propio y representantes; deseoso de darle mayores pruebas de su afecto deliberó tirarlas á 
la prensa; pero como se hallase sin fondos para costearla, suplicó á Madrid y Señores Corre- 
gidor y Comisarios se los facilitasen hasta en cantidad de seis mil reales de vellón, en calidad 
de empréstito, y que los satisfaría con el producto de la misma impresión y mitad del \alor de 
las nuevas obras que diese á las compañías y se representasen desde el domingo Pascua de Resu- 
rrección destc corriente año, en lo cual han condescendido, y se los han librado sobre D. Juan 
Fillol, administrador del referido Propio de comedias •• Iin cuj'a consecuencia, por el presente 
documento declara haber recibido la cantidad y renueva los compromisos indicados. mV así 
lo diio y otorgó y firma á quien doy fe conozco, siendo testigos D. Eugenio Mclcón, L). Pélix 
tle Nieva y D. Francisco de V'elorado, residentes en esta corte.— Enmendado Abril (antes de- 
cía Marzo).— Ramón de la Cruz y Cano.— Ante mí, Manuel de Esteban y Repisso •■ (Ar- 
chivo de {jrotocolos de Madrid: Escrituras de Esteban; folio 6:3 del tomo correspondien- 
te a 17O7.) 




CAPITULO V 

Tragedias y comedias de D. Rainor\ de la Cruz, imitadas ó tradu- 
cidas. — Escaso valor estético de las mismas. (1767-1773). 



'a producción literaria de D. Ramón de la Chuz, lo mis- 
Hf mo que la de otros varios escritores de su tiempo, estuvo 
supeditada á una circunstancia política que influyó gran- 
demente en el desarrollo de las letras españolas ; y sólo 
ella puede explicar los cambios de procedimiento que Cruz fué 
adoptando en el curso de su fecunda vida literaria. Refiérome á la 
subida al poder del famoso Conde de A randa, suceso ocurrido en 
la primavera de 1766, á consecuencia del motín de Esquiladle. 

En otro lugar hemos mencionado los distintos proyectos que 
Aranda trajo al gobierno y realizó en parte respecto de los espec- 
táculos teatrales, en sentido conocidamente galoclásico ó afrance- 
sado (i). La protección franca que dispensó al arte ultra-pirenáico 
acabó de matar lo poco que quedaba del espíritu castellano entre 
los escritores de aquel tiempo, que ya sólo pensaron en acomodarse 
á las exigencias y circunstancias de la época. 

Don Ramón de la Cruz, que era el que más tenía que temer de las 
revolucionarias medidas del procer aragonés, procuró, encendiendo 
una vela en los altares neoclásicos, no perder el puesto de primer 
poeta dramático, y hasta consiguió obtener la gracia del magnate 
que, español al fin, no podía menos de comprender y estimar el va- 
lor no común que se encerraba en aquel tesoro de chistes y agude- 
zas nacionales. 

Entonces empezó Cruz una serie de traducciones y arreglos de 
varias tragedias francesas é italianas que fueron representándose 



(l) triarle y su época, Madrid, 1897, págs* 57 y siguientes. 



loo DON RAMÓN DE LA CRÜ2 



en los años sucesivos mientras duró el imperio de Aranda. A este 
período corresponden también los sainetes más morales de D. Ramón, 
5'^ los traducidos ó imitados de otras literaturas, en especial los que 
tomó de Moliere, tales como El casado por fuerza (1767), Las precio- 
sas ridiculas (1768), El mal de la niña (1768), Gutibanilas y Muciba- 
rrenas (1769), etc. (i). 

En cuanto á las tragedias, la primera que se lanzó á componer 
fué la de Sesostris, imitada de la que con igual título escribie- 
ron Apostólo Zeno y Pedro Pariati; pero, según el mismo autor 
asegura en un argumento en prosa que precede á la obra, tomó 
principalmente su asunto de Herodoto y de Dupin. (Biblioteca de 
los aa. prof.), lo cual declara para evitar discusiones sobre las 
fuentes de su tragedia. Está escrita en tres actos, en verso, y fué 
estrenada en el teatro de la Cruz por la compañía de Ma'ría Hidal- 
go el 24 de Octubre de 1767, con éxito muy lisonjero para entonces, 
pues se mantuvo en el cartel hasta el 6 de Noviembre inclusive. 
Hicieron los principales papeles Sebastiana Pereira (Nitocris), Ma- 
ría de Guzmán (Avtenice), Manuel Martínez (Ainasis), H. Caballero 
(Sesostris), etc. Lleva al fin de la impresión que en el mismo año se 
hizo de la tragedia, dos décimas del diplomático y autor de varios 
libros de arte, D. Diego Rejón de Silva, «íntimo amigo del autor», 
que dicen: 



Del Parnaso la eminencia, 
que es para muchos fragosa, 
tú, con planta venturosa, 
huellas sin intercadencia. 
De tu numen la anuencia 
postra á la envidia cruel 
y el crítico más tiel, 
que te cedieron, pregona, 
la Piérides la corona, 
y el claro Apolo el laurel. 



Tus heroicas narraciones 
alabarlas son quimeras, 
pues hasta con frioleras (2) 
produces admiraciones. 
Sesostris te da blasones, 
por su enlace singular, 
por... pero si no he de hablar 
frase que no te haga agravio, 
amigo, enmudezca el labio 
donde el pasmo debe hablar. 



Por lo demás la obra de Cruz, escrita á la francesa, en romance 
endecasílabo toda ella y con algunos coros, es bastante mediana (3). 
D. Ramón no poseyó nunca el verdadero estilo trágico, ni le hizo 
falta. 

A los pocos días presentó Cru2 otra tragedia, Aecio triunfante en 
Roma, traducción del Ezio de Metastasio, en tres actos y en reman- 



ió Véase 'l'radiictores castellanos de Moliere, del autor, en la miscelánea de erudición 
española, titulado, Homenaje á Menénde^ Pelayo. Madrid, Tello, 1899. 4 ", tomo I, pági- 
nas 69 y siguientes. 

(a) Saínete del autor con este titulo. (Nota d« Rejón). 

(3) V¿ase al fin el Catálogo. 



CAPITULO QUINTO 



lOI 



ce endecasílabo. Antes había sido traducida y representada como 
ópera en Barcelona (i). En Madrid fué estrenada el 28 de Noviem- 
bre de 1767 por la compañía de Juan Ponce en el teatro del Prínci- 
pe, y duró hasta el 9 inclusive de Diciembre (2). 



ÍI) E;io. Dramma en música, para rcprcsenUvse en el teatro de la muy ilustre Ciu- 
dad de Barcelona en la primavera de este año de lj5.\. Dedicado al muy ilustre señor 
D. Juan Miguel Faxardo..., Barcelona por Pablo Camping, Impresor.— ^.", 142 páginas. 
Es iraducción de .Metastasio el texto castellano: pues también lleva el original italiano. I.a lii- 
cieion actores italianos. 

(2) \'éase Catálogo alfabético. No conotenios el reparto de esta obra, pero si podemos 
olVecer al curioso la cuenta de los gastos de su mise en scéne. 

"Gastos de por una vez de la tragedia nueva Ecio triunfante de Atila.~ 28 de Noviembre 
de 1767. 



Carteles de aviso, reales 

De once ensayos de las contradanzas 
y las comparsas que asistido el sol- 
dado á dichos ensayos. 

Aceite que se ha gastado en los en- 
sayos . 

Bizcochos y vino para refrescar los 
que han ensayado las contradan- 
zas del dia 22. 2?, 26 y 27 

Carbón para los braseros de los ensa- 
yos de las contradanzas, y el día 
del ensayo general por la ma- 
ñana 

Del alquiler de los timbales del dia 
?6 y 27 para Ins ensayos de dicha 
función 

Velas de cera para los músicos de los 
ensayos 

De platear y dorar 16 juegos de pe- 
tos y espaldares y celadas y poner- 
las las plumas de papel que sirven 
en las comparsas, ajustado á 7 rea- 
les cada juego H2 

De componer un facistol para los 
miísicos 3 

Lienzo para un costal y paja que 
sirve en el baile y una vaiita de 
mágico y una cartilla 6 



1 + 



1 1 



17 



•M 



Unas andas de madera y un armado 
y los trofeos de guerra para la tra- 
gedia go 

AI soldado del vestuario del mes de 
Noviembre 1 5 

De los portes del mozo de traer los 
timbales y los vestidos de las com. 
parsas al ensayo li 

Dos pares de zapatos para los baila- 
rines 40 

Un escudo de cartón plateado v do- 
rado para la tragedia S 

Seis madejas de cordel fino y un pe- 
dazo de suela para los bailarines.. ñ 

Dos clavas de pasta curiosas para el 
baile ^ 14 

Zapatillas del Gracioso, Simón, An- 
tonio y Campano 48 

Jornales de quitar y poner el teatro, 
de la zarzuela El amor pastoril, y 
unir el tablado para el baile, y com- 
postura de arandelas y otras cosas 
precisas 209 

De llevar los petos y espaldares, cin- 
tas que faltaban y recorrer cuatro 
gorras que son fuera del ajuste. ... 16 



,Iuan Ponce.» 
«Gastos de la tragedia nueva Ecio triunfante de Atila.—Kovkmbre 28 de 67. 



Alumbrado, reales 40 

Dos níozos para el alumbrado 4 

Lamparilla y el soldado 12 

Velas de los músicos. 17 

Carbón para los brjseros y el alqui- 
ler de la araña 8 

De los dos clarineros 12 

Adehala del apuntador 2 



De los apuntadores Benito y el Tio 
Pedro 

Diez y seis venablos 

Cuatro lanzas y dos almohadas y 
alfombras y silla de brazos 

Cuatro fuentes de peltre y cuatro ca- 
denas 

Dos banderas, cuatro coronas y cetro 



702 



16 
16 



I02 



DON RAMÓN DE LA CRUZ 



Y en el mismo mes se representó otra imitación suya del Metasta- 
sio (II Ré pastare), con el título primitivo de No hay mudanza ni am- 
bición donde hay verdadero amor, también vista como ópera anterior- 
mente (i) y solo para declamación volvió á traducirla en 17.84 el 



Ocho cornucopias grandes 

Del alquiler de los timbales 

N'estidos á la romana del galán, Es- 
pejo, García y Simón 

X'estiaos á la romana de A7so, Iha- 
rro, Ponce y Antonio 

Sangre de García y Espejo y un puñal 

Manta imperial y corona de laurel 
de García 

Vestido de pueblo de Juan Manuel, 
Campano, Hidalgo y Esteban 

De la sobresalienta. de cantado 

Peto y espaldar del galán 

Petos de Ibarro y Ponce .... 

Vestidos íi la romana de las señoras 
Dama y Rita 

Vestidos á la romana de las señoras 
Joaquina, Portuguesa, Gertru- 
dis y Méndez 

Cuatro compañeros de fuera que sa- 
len en 1 1 comparsa 

16 que salen de fuera en la compar- 
sa á 4 reales 

Entremés. 
Vestidos dobles de siete señoras. . . , 
Vestidos dobles de 14 compañeros, . 



6t 



38 
56 



Banco de peñasco y un libro grande 
y lavatorio del Gracioso 

De dos vestidos que saca el Gracio- 
so en el baile 

De los vestidos de Antonio 

Vestidos de contradanza de Campa- 
no y Simón 

Cuatro barbas negras 

Al sastre y el peluquero que asisten 
á los bailarines 

Refresco de la V^irgen 

Al bailarín 

Al que hace de mujer que acompaña 
al bailarín 

Dos botellas de vino y bizcochos 

para los bailarines 

Saínete. 

Vestidos dobles de siete señoras. . . . 

Vestidos dobles de 14 compañeros. 

Sonajas y cestilla de labor de las se- 
ñoras Portuguesa, Gertrudis y 
Méndez 

Mochila y escopeta de Juan Manuel. 

Mesa y recado de aplanchar 



8 
4 

8 

6 

75 

45 



28 
56 



Gabriel López. — José Espejo.» 

"Gastos de por una vez que se han originado en la tragedia Ecio triunfafite de Atila — 
Diciembre 9 de 67. 



Doce papeles de polvos para el que 
hace la bailarina, reales.. 7 

Alfileres para el dicho 4 

Una sortija de piedras para la tra- 
gedia 5 

Tres cargas de arena para el ta<< 
blado 3 

De Campano, Juan Manuel, Este- 
ban, Hidalgo, de doce días á real 
cada uno que se olvidó poner en 
la lista diaria 48 

De doce días de un compañero de 
afuera, á razón'de dos reales que se 
ha olvidado 2\ 

De dos comparsas más de los que 



hay en la lista diaria que se han 
olvidado á cuatro reales cada uno, 
importan • 96 

De 22 luces de cera que han servido 
en las cornucopias y el espejo y la 
araña de doce días, que rebajado 
el remanente de cera vieja, im- 
porta 7 5 

Un espejo que ha servido doce días 
en el vestuario para los bailarines. 12 

De componer 20 broqueles que han 
servido á los comparsas en los en- 
sayos y en dicha tragedia 3o 



no4 



Juan Ponce." 



(Archivo municipal.— Leg. i -368-1 y 1-395-2 ). 

(i) El rey pastor: drama para música de representarse en el Real Coliseo del Buen 
Retiro por orden de Su Majestad CathoHca el rey nuestro señor Don Fernando VI. Lie- 



CAPÍTULO QUINTO 



103 



Marqués de Palacios con el título de Abdolomino. La traducción de 
Cruz, más conocida con el nombre de El rey pastor, está en tres ac- 
tos en verso y lleva música. Estrenóse en el teatro del Príncipe, el 
25 de Diciembre por la compañía de Juan Ponce y duro en cartel 
hasta el 7 de Enero siguiente, gracias, sobre todo á la excelente re- 
presentación de Vicente Merino, el padre; porque otras veces que 
en años sucesivos se puso en escena no agradó al público (i). 



va una Dedicatoria de Farinelli. h'n tres actos: 4."; i5i páginas. (Al fin): Madrid en Li Im- 
prenta de los Herederos de torcido Francisco Mojados. La música es de Antonio Mazo- 
ni, modenés. 

(l) Véase al fin el Catálogo. Tampoco conocemos el reparto completo que tuvo en su es- 
treno esta obra. La cuenta de los gastos hechos en ella, es la que sigue: 

"Gastos de la comedia nueva A'o /lay rnudan^a ni ambición donde hay verdadero 
amor —Diciembre 25 de 67. 



Alumbrado, reales 40 

Dos mozos para el alumbrado i 

Lamparilla y el soldado 2 

Velas de los músicos ' 17 

Carbón para los braseros 6 

Caxa y clarín 9 

Adeliaia del apuntador 2 

De los apuntadores Benito y el Tio 

Pedro » 16 

Nueve venablos y una lanza lo 

Banco de peñasco, alfombra y silla 

de brazos 2 

Vestidos de pastoras de gala de las 

señoras Dama, 3 " y 3.' 18 

Vestidos de gala del galán, Eusebio, 

Espejo y Grabiel 16 

Vestido de pastor de gala del ga- 
lán 6 

Pieles de las señoras Jitaquina, 
.Méndez, Portuguesa, Gertrudis, 

y Felipa 20 

Vestidos de nobles de Kiso, Simón, 

Antonio y Ponce 12 

Vestido de cr pitan d; 1 barro 4 

Dos cestas de la señora Graciosa.. . i 

Sonajas de las señoras Joaquina , 
Portuguesa, Gertrudis, Méndez 

y Felipa 2 

De la sobresalienta de cantado 6 

Piehs de Grabiel, Hidalgo, Campa- 
no, Esteban y Juan Manuel 20 

Sonajas y hondas de los dichos 5 

.Manto imperial, zurrón y hondas del 

galán 5 

De diez de fuera que salen de com- 
parsa 40 

Instrumentos del galán y Grabiel.'. 2 



Entremés. 

\'estidos dobles de ocho señoras. .. . 

Vestidos dobles de 14 compañeros.. 

Tonadilla y vihuela de la señora 

Portuguesa 

Pantomima. 

Un trabuco y un tiro 

Seis almohadas para el despeño 

Vestido de má.xico y bai bas negras 
v un libro de Antonio 

V^estido de vieja de A7so 

Por las dos contradanzas Antonio y 
Campano 

A Ibarro por el vestido de volante.. 

Por las dos contradanzas á las seño- 
ras Juaquina, Gertrudis y Mén- 
dez 

Del chico que baila en dicha panto- 
mima 

Al bailarín 

Al que hace de mujer que acompaña 
ai bailarín 

Vino y bizcochos para los bailarines 
y las mesas de contradanza 

Al peluquero que asiste á los bailari- 
nes 

A los sastres que asisten á los baila- 
rines 

Saínete de La Pla^a Mayor. 

N'estidos dobles de ocho señoras.... 

Vestidos dobles de 14 compañeros.. 

Tonadilla de las señoras Graciosa, 
Joaquina y Gertrudis 

Vihuelas de Juan Manuel y Esteban. 

De la tienda de maulero 

Cascajo y fruta 



32 

56 



Í04 



DON áAMÓN DE LA CRUZ 



Mediado ya el año de 1768, dio Cruz á la escena otra traducción 
metastasiana con el título de Mas puede el hombre que amor: Querer d 
dos y ser firme, designada en el original con el título de Zenobia, y 
ya conocida como ópera de nuestro público (i). Está también en tres 



Ocho servilletas para las mesas pa- 
radas . 

Refresco de la Virgen 

A los que salen de chinos, iíusebio, 
Ponce, Espejo, Simón, Hidalgo, 
Juan Manuel, Esteban y Niso... . 

De los vestidos del Gracioso 



Cardos, apios, berzas, lombardas y 

lechugas f> 

Del chico que sale de sobresaliente . i ? 
Cinco mesas para las verduleras y 

fruteras .^ 

De dar de comer al cordero y el pavo i 

Baile seguttdo. 
Dos salterios de hierro de la sañora 

.Toaquina y de Campano 2 

Gabriel López. — José Espejo. 

Pase en consideración del mal alio que se experimenta, pues de no era preciso una reforma. 
— Morct.» 

"Gastos que se restan de por una vez que se han originado en la comedia nueva No hay 
mudanza ni ambición donde hay verdaítero amor —Enero 8 de 1768. 



710 



Doce papeles de polvos para el que 
ha acompañado al bailarín.. ..... 

Nueve bujías para el chico que salía 
en el saínete 

De echar nueve parches de tambor 
y componer cuatro panderetas que 
servían en el segundo baile 

De componer los tanquillos que ser- 
vían en dicho baile 

Tres cargas de arena para el ta- 
blado 

Dos medios celemines de m'dcra 
para el saínete que se olvidó poner 
en la primera lista 



Tres plumas para el sombrero del 
bailarín 

Del espejo que ha servido en el cuar- 
to de los bailarines catorce días. - 

De cuatro compaiíeros de fuera que 
salían en la comparsa catorce días 
á dos reales, que se olvidó poner 
en la lista diaria 

De 21 libras de cera que se han gas- 
tado en los catorce días en la ilumi- 
nación de los faroles, rebajado cua- 
tro que han quedado de remanente 



14 



Ponce 
Pagúese por esta ve;-. -Moret. 
í"!) La Cenoria. Dramma armónica, para representarse en el TJtcatro Italiano de 
Cddi^, en este presente año de 1762. Traducido del idioma italiano al español en metro 
castellano por Don Juan Pedro Manijan y Zerón. En Cádi'^: por Don Manuel Espinosa, 
Impresor de la Real Marina. 8 ", i63 páginas. Texto italiano y castellano, tres actos. Ver- 
sos varios: endecasílabos pareados en su mayoría. — Cenovia, Radaminto, Tiridales, Egle, 
Zopiro, Mitrancs. La música de David Pérez, de la Real Capilla de Portugal. 



No, no me engaño; Radamisto. es cierto, 
el que dormido en esta pai te advierto, 
cuando á buscarle dirigí mi paso: 
dormido y sólo me le da el acaso. 
fQaí aguardo, pues, para lograr su muerte 
cuando sirvo á su padre de esta suerte? 

La Zenobia. Dramma per música da rapresentarsi nel teatro italiano (de Cádiz el dia 
9 de Diciembre de I769, en celebridad del natalicio de la Princesa de Asturias Cádiz por 
.Manuel Espinosa Sin año. Falta á este ejemplar la portada en castellano". 8°, i63 páginas^ 
tres acto.s, verso. 

Es reimpresión de la edición anterior. 



CAPITULO QUINTO I05 



actos en verso y conserva la gracia poética en las arias y demás pa- 
sajes destinados al canto. Se estrenó en el teatro del Príncipe por 
la compañía de Juan Ponce el 23 de Junio de 1768, y duró hasta 
los primeros días de Julio siguiente. En el estreno fué acompa- 
ñada del excelente sainete de Cruz, El teatro por dentro, como 
entremés; del sainete del mismo Los alcaldes de Noves, y de dos 
Contradanzas (i). Creo que esta traducción está todavía inédita (2). 
D. Gaspar Zavala y Zamora escribió una Cenobia y Radamisto, im- 
presa en 1799, y antes se había publicado otro Radamisto y Zeno- 
bia (3); pero ambas eran traducidas de Mr. de Crébillon. 

En el siguiente año interrumpió las traducciones de Metastasio 
dando la comedia con música Andrómeda y Pevseo, en tres actos, en 
verso, que estrenó la compañía de Juan Ponce en el teatro de la 
Cruz el 3 de Junio de 1769, refundición ó arreglo de la calderonia- 
na Fortunas de Andrómeda y Perseo (4). 

Tocóle luego el turno á Vol taire, cuyo Bay aceto hizo represen- 
tar D. Ramón, traducido con el título de El soberbio Bayaceto, en el 
teatro del Príncipe, por la compañía de Juan Ponce, desde el 30 de 
Octubre de 1769 hasta el 11 de Noviembre inclusive, y se le paga- 
ron por él al traductor, los mismos 1.500 reales que si la obra fue- 
se original (5). 



(i) La cuenta de esta comedia, no tiene nada de particular: las mismas mesa, alumbrado, 
mo^os, velas, vestidos, etc.— En el entremés: «Vestidos de Ordóñez v la hermanita de la se- 
ñora Paula. (Es la Pepita Huerta, niña de diez años entonces'. 4 »-En el sainete: "De la her- 
manita de la señora Paula que sale de sobresal ¡enta,, i5.» - En las contradanzas, hay salterios, 
mesa, vasos, cestas, servilletas, naranjas, barquillos y cesta de barquillero, etc. (como en otras 
contradanzas, que al parecer eran una clase de pantomimas.)— íArchivo municipal. 1-348-2). 

{2) Existe el autóíírafo de ella en la Biblioteca municipal, signat. 1-45-3, con las aproba- 
ciones y licencias de 8 y 11 de Junio de 1768. (Véase Catálogo al final). 

(3) Radamisto y Zenobia. Ofrécela al Teatro español IJ A. B. N. Madrid, año 17S4: 
por Hilario Santos Alonso; S.°, 85 páginas. 

(4) En las cuentas de otra comedia referida al 26 de ,Iulio hay estas dos partidas: 

".A. D. Pamón de la Cruz á cuenta de saínetes y comedia de Andrómeda, reales. . i . 000 
Al mismo por los saínetes de Semiramis 600" 

(5) Aunque constan todos estos detalles, y que (ué impreso antes de 1 785, no hemos po- 
dido ver esta tragedia La cuenta de su representación, es la siguiente: 

"Gastos de por una vez de la comedia nueva el Bayaceto, Octubre 3o de 6g 



Carteles de aviso 1 4 

Algodón para los candilones 4 

Dos pares de dados para la come- 
dia 2 

Un pomo de olor de cristal para la 

r-niciia 5 

Die^ varas de media cotonía encar- 
nada para cniaezar el caballo que 
sirve en la comedia 10 



Cuatro tiestos grandes de á vara de 
alto para el primer baile y pinta- 
dos imitados de Talavera 60 

De componer dos de media vara de 
alto 12 

Dos rastros de jardinero para dicho 
baile 14 

Dos pipas de madera pintadas de 
blanco para el segundo baile 3 



io6 



DON RAMÓN DE LA CRUZ 



Y concluyó el año representando una de las más célebres obras del 
poeta cesáreo, la divina Olimpiada, muy bien traducida con el títu- 
lo de Competencias de amistad, amor, furor y piedad, también conoci- 
da ya en ópera entre nosotros (i). Está en tres actos en verso de 
ocho sílabas, y fué representada en el teatro del Príncipe el 24 de 
Diciembre de 1769, por la compañía de Juan Ponce, con un éxito 
superior á las anteriores, en cuanto á las entradas, durando en car- 
tel hasta el 6 de Enero, Púsose en escena con el lindo saínete iné- 
dito titulado El cocinero, y el baile La Máscara (2). La comedia de 
la Olimpiada existe también inédita (3). 



Í20 



JOO 



De la compostura del moro de pasta 
que sirve en el primer baile 

De los seis árboles de flores para los 
seis tiestos; dos de á vara de alto 
y dos de á tres cuartas, y dos de á 
media vara quj se han lieclio 
nuevos 

3 coberteras de hojas de latón gran- 
des con sus asas de hierro hechas 
á toda costa para el primer baile 
ajustadas á 1 5 reales cada una 

Dos pares de bigotes de pelo para 
dicho baile 2 

De traer los trastos que sirven en 
dicho baile '4 

Ocho vasos de vidrio para los cuar- 
tos de los bailarines 4 

Tres jarras blancas para dichos 
cuartos 6 

Un servicio blanco y un orinal de 
Talavera para el cuarto de la Nun- 
ciata q 

De las dos marchas y el cuatro 70 

A Isidro el músico 120 

20 varas de cinta de á cuarto para 
las asas de las coberteras 2 



Una aldabilla de hierro para el cuar- 
to de la Nunciata \ 

Seis pares de zapatos de la señora 

Méndez, Ramón y el jí/iZjoríío. 120 

Tres pares de zapatos de las sei'ioras 
Gertrudis, Isabel y Campano óo 

Del coche de hoy dia 2 de Noviem- 
bre, que ha asistido por la mañana 
á ensayar en el coliseo para com- 
pletar el dia por entero, le corres- 
ponden 10 

A los silleros de nueve ensayos que 
han asistido á traer y llevar á tres 
señoras cadi dia 108 

Lamparilla de hoy dia 2 de Noviem- 
bre para dicho ensayo i 

Al soldado del vestuario del mes de 
Octubre i? 

Copia de música del baile primero, 
22 pliegos; del baile segundo, tres 
pliegos; de la comedia, dos pliegos 
y medio, que componen veintisiete 
pliegos y medio iio- 



1. 196 



Pagúese, Morel (Rubricado.» 
(Archivo municipal i-35o.) 

(i) La Olimpiada; drama en mtisica para representarse en el í/ieairo italiano de la 
Ilustrisima y Xobilísima ciudad de Cádi^ en el año 1762. En Cádi^: Por D. Manuel Es- 
pinosa, Impresor de la Real Marina. 8.°, i63 págs. Texto italiano y castellano. Tres actos 
prosa y algunas arias en verso. Música de Baltasar Galuppi 
(2) En las notas de las representaciones del Archivo municipal hay esta cuenta: 

"Por la comedia al ingenio i.5oo reales. 

Por el saínete del Coc?«ero.. . 36o » 

Por componer el de Líi wíiísCíira 140 " 



Juan Ponce. 
Pagúese. ~(RubricadoJ.~Pagado en la lista del diario 
(3) Yéisz Catálogo alfabético. 



CAPITULO QUINTO 



107 



Por conducto del francés probablemente, llegó á manos de Don 
Ramón de la Cruz, la comedia heroica del alemán Cristiano 
F. Weisse, Mustafá y Zangir, escrita en 1762, y después de tradu- 
cirla en romance endecasílabo, con el título de Mustafá triunfante, 
y dividirla en tres actos, hizo que se la representase la compañía de 
Juan Ponce en el teatro de la Cruz, desde el 6 de Diciembre de 1770, 
hasta fines del año. Moratín en su Catálogo atribuye una tragedia 
de Mustafá al cómico y autor dramático José Concha. La de Cruz 
no carece de interés y luchan en ella afectos nobles en casi todos 
los personajes, y á esto hay que atribuir el grande éxito que obtuvo. 
Creemos que está inédita (i). 

Tradujo luego D. Ramón, según dice Moratín, La Escocesa de 
Voltaire, para que se representase en los teatros públicos, como lo 
fué en el del Príncipe el 21 de Junio de 1771, por la compañía única 
en este año que dirigía Manuel Martínez. La misma obra había tra- 
ducido en prosa D. Tomás de Iriarte para el teatro de los Rea- 
les Sitios donde se representó, y fué luego estampada en 1769 en la 
imprenta Real. La versión de Cruz está en verso romance de 



(I) Existe un manuscrito autógrafo en parte de ella en la Biblioteca municipal (V^éase el 
Cátalo ffo al fin.) En el Archivo del municipio hay también estas cuentas de su representación: 

Diciembre 6: Estrena Ponce en el teatro de la Cruz Mustafá triunfante. Se hizo con la 
Boda del Cerrajero y El Rastro por la mañana. 

"Gastos de la comedia nueva Mustafá triunfante. Diciembre 6 de 70. 



Mesa, sobremesa, escribania y fuente 
de peltre 

Alumbrado de aceite 

Dos mozos y cerilla 

Lamparilla ytl soldado 

Velas de los músicos 

Adehala del apuntador 

Del tercer apuntador 

Caxa y clarin 

De la iluminación de los faroles. . . . 

Doce venablos 

Del aumento del sebo 

Seis cadenas de hoja de lata 

Una silla de brazos de damasco y dos 
taburetes 

Del alcorán y una espada ancha.... 

Cuatro cortinas de tafetán, alquila- 
das 

Carbón para seis brasero? 

Una taza dorada y salvilla de peltre. 

V'"<í compañeros de fuera que salen 
■i: :'i ""iirsa 



4 

40 

5 



18 



Tres mozos de fuera que salen de 

comparsa 12 

Cuatro mozos de fuera que salen de 

esclavos 8 

Adehalas diarias i ?8 

Entremés de la Boda del Cerra- 
jero. 
Una campana, cuerda y tres bancos. 4 

Un tapiz alquilado y alfombra para 

el tablado 3 

Saínete El Rastro por la mañana. 
Del adorno de pasta para la tabla del 

tocino y peso 4 

Del puesto de verdulera y la verdura 4 

Roscas, panecillos y buñuelos 2 

De la mesa y prendas del puesto del 

aguardiente z 

Del puesto del hierro viejo y prendas 3 
Banco de peñasco para la tonadilla.. i 



332 



Juan Ponce. 
Páffuese.— (Rúbrica de Moret)» 



io8 



DON RAMÓN DE LA CRUZ 



ocho sílabas, y también fué impresa anónima, años después (i). Me 
caben dudas de si D. Ramón tuvo en la idea de traducir esta obra 
alguna intención recóndita, parecida á la del autor original al sa- 
c^ á escena á su adversario Fréron: luego insistiremos sobre esto. 
Volvió en el mismo año de nuevo los ojos á Metastasio, cuya Ta- 
lestre tradujo con el título de Entre un hijo y el esposo, antes esposa 
que madre; Talestris, reina de Egipto (2\ con el cual vino á indicar 



"Gastos de por una vez do la comedia nueva MusI^i/lí ín'iiii/\vitc, Diciembre fi de 70. 



Carteles de aviso 

Algodón para los candilones 

I'na corona de cartón y papel dorn- 
do para la comedia 

Carbón para 12 braseros de dos en- 
sayos generales del día 4 y 6 de 
dicho mes 

lamparilla y belas de sebo de di- 
chos ensayos 

Al soldado que ha asistido á dichos 
ensayos 

l"na cestilla de mimbre fino y una 
docena de huevos para el entre- 
més. 

2 \ %'aras de tripas para los palos que 
sirven en las casas del saínete 

Una cesta grande de mimbre ordi- 
nario y una olla grande de ca- 
llera 

Un plato de palo y cucharón para lo 
mismo 

Un barreno de barro y tres cazuelas 
vidriadas para lo mismo 

Un canastillo grande redondo para 
lo mismo ........ 

Una jofaina y dos medidas de hoja 
de lata, cuatro vasos y dos botellas 
para lo mismo 

Dos espuertas grandes para la pana- 
dera y el ranchero para dicho saí- 
nete 

Cuatro esportillos pequeños y dos re- 
gulares 

Un esportillo grande de comprador. 



Unos calzones de gamuzas para di- 
cho saínete 

T'n sombrero para dicho sninete.. .. 

Un par de ligas de estambre y dos 
papeles de botones blancos y dos 
papeles de polvos para el cajón 
del francés 

Tres varas de angulema de Aragón 
para tres talegos regulares y un 
costal para el ranchero y hechura 
y el hilo 

Tres sillas nuevas ordinarias para 
dicho saínete 

Del artificio del pájaro que saca la 
señora Fígueras en dicho saínete. 

De dos pases de la censura de la co- 
medí 1 Mustafá Iriiinfanle 

Hcl pase de la censura de los saínetes 
La boda del Cerrajero y £7 Ras- 
tro por la mañana 

Una escobj de palma y caña para la 
tonadilla 

Copia de la música de la comedia, 
cuatro pliegos; tonadilla á dúo, 
ocho pliegos; tonadilla á solo, ocho 
pliegos; saínete, seis pliegos y me- 
dio, que componen en todo veinti- 
séis pliegos y medíp 

De dos tonadillas , 

Por dos cualros 

Por cinco coplas del saínete 100 

Por los dos saínetes 720 



10(1 

160 

60 



>7ó 



.Juan Ponce 

Por los dos saínetes no se han de pagar más que 600 reales, pues nunca se han pagado más 
que 240 reales cada uno, y sólo á D. Ramó.v de la Cruz se le hnn pagado ?oo reales, sin 
que sirva de e.xemplar.— Moret >• 

(1) Dos veces en Barcelona, por la Viuda de Piferrer, en \." y sin año ihacia 1790). Se 
llama segunda impresión. 

(2) Así consta en un manuscrito antiguo de 1771 que exisle en la Biblioteca municipal. 
Con el simple título Talestris, reina de Egipto, fué impresa en Barcelona, por Carlos Gibert 
y Tuto, en 4.*'; sin año. Antes lo había sido ya cu Madrid. Está en tres actos en verso. Fue des- 
pués esta obra uno d? los grandes triunfos escénicos de la Tirana. 



CAPÍTULO QÚIMTO lO'g 



la dramática lucha entre ambos afectos que forman el nudo de esta 
tragedia. 

Por el mismo tiempo había compuesto una comedia en dos actos, 
titulada El fénix de los hijos, tomando el asunto de otra alemana en 
uno solo. En Diciembre de 1772 se la entregó Cruz al autor ]\I. Mar- 
tínez; pero no se representó hasta 1780, inaugurando con ella las 
funciones estivales, según se declara en la Introducción para empezar 
las diversiones del verano de lySo por las dos compañias de Madrid, y 
donde después de advertir que estaba escrita de antes, añade Mar- 
tínez, el autor: 

Es una pieza alemana 

en un acto reducida. 

que ha amphficado hasta dos 
. en nuestro romance el mismo 

autor de la Espigadera. 

Y aunque no sea tan festivo 

su argumento es el más tierno 

y más útil que hemos visto 

quizás en nuestro teatro. 

Efectivamente, el asunto tiene interés, y D. Ramón la prefería 
cuando incluyó esta obra en el tomo viii de la diminuta colección 
de las suyas. Las compañías le pagaron por ella dos mil reales, se- 
gún recibo que poseyó Barbieri; y se puso en escena en los prime- 
ros de Julio de 1780 en el teatro del Príncipe por las dos compa- 
ñías reunidas. 

Pocos meses antes, el 4 de Octubre de 1772, vióse por primera 
vez en nuestros teatros una tragedia inglesa, el Hamlet, nada menos, 
traducido no del original, sino del francés de Ducis (1770) por 
D. Ramón de la Cruz, con el título de Hamleto, rey de Dinamarca, y 
representado durante algunos días (pocos, pues parece que no agra- 
dó al público), por las dos compañías reunidas en el teatro del 
Príncipe. Años después D. Leandro Fernández de Moratín la tra- 
dujo de nuevo, pero del original inglés, aunque con fidelidad discu- 
tible, según ya en su tiempo, demostró D. Cristóbal Cladera al- 
propio /«ayfo (i). Representóse otra vez en el teatro Español en Di- 
ciembre de 1825, traducida de Ducis por D. José María Carnerero, 
en cinco actos, todos en pedestre romance endecasílabo (2). Púsola 



(1) Ilamtet. Tragedia de GiiiUermo S/ukcspe.ire. l'r.iducüiii é iiuxli\uLi con la vida 
del autor, y notas criticas por Inarcn Celeiiin. P. .1 Madrid, en la o/icina de Viltalpan- 
do. .UÜCCLA'.YA'.Yl7//(i7yS), 4."; 25 hojas y una lámina preliminares y 3711 págs. So ra- 
'mprimiü varias vecesjcon las demás obras del traductor. 

(2) Ignoro si se ha impreso esta versión. En la Biblioteca municipal, i-30-io, liay un ma- 
nuscrito de ella con este tíwlo; fPrincipeJ-'Hamlel. Traíredia eu ciucu actos formada 



lio DON RAMÓN DE LA CRÜ2 

en castellano según el texto de Shakespeare D. Jaime Clarke (i), y 
fué últimamente muy bien traducida por Guillermo Macpherson 
para la Biblioteca clásica (2). Un arreglo ó imitación de esta obra 
Jiizo también D. Carlos Coello con el título de El Príncipe Hamlet, 
que hemos visto en escena hace algunos años (3). 

D. Ramón de la Cruz hizo su traducción en cinco actos en ro- 
mance endecasílabo alternado con algunas silvas, y fué ejecutada 
por Vicente Merino (Hamleto), Catalina Tordesillas (Ofelia)^ Se- 
bastiana Pereira (Gertrudis), Polonia Rochel (Elvira), Vicente Gal" 
van (Woltiman), José Espejo (Claudio), Simón de Fuentes (Polo- 
nia), y Eusebio Ribera (Norceste); los mejores actores que había 
entonces en España (4). 

La comedia heroica de D. Ramón de la Cruz, que con el título 
de En vano contra el honor lidian encanto y amor: la toma de jferusa- 
lem, estrenada por la compañía de Eusebio Ribera en el teatro del 
Príncipe el 25 de Diciembre de 1773, es una especie de arreglo de 
la ópera de Quinault y Lulli, titulada Armide et Renaud. Está en 
tres actos, en romance con algunos coros de música en versos más 
cortos (5). Duró hasta Reyes, con buenas entradas, é hicieron en ella 
los principales papeles Josefa Figueras (Armida), Polonia Rochel, 
Catalina Tordesillas, Mariana Borja, Josefa Cortinas y Vicente Me- 



sobre las que con igual titulo se han representado eu los teatros de Inglaterra y de 
Francia, y arreglada á la Escena Española por D. J. M. de C. Atio de 1825. Fué repre- 
sentadada en el teatro del Principe, con este reparto; Hamlet, Sr. Luna; la Reina, Sra. To- 
rTef:]Claudio, Sr. Caprara; Ofelia, Sra. Rodriguez; Norceste, Sr. Silvostri; Polonia, señor 
Fabiani; Voltiman, Sr. Alcázar; Elvira, Sra. Llórente.— Me parece esta versión interior á la 
de Cruz. 

(I) Obras de Shakespeare. Versión castellana de Jaime Clark. Madrid. Medina y Na- 
varro, Editores. Sin año (hacia 187G); 8.°, págs. 1-1 5o. Traducida en prosa y verso. 

{2) Tomo III de las Obras dramáticas de Shakespeare en diciía Biblioteca. Madrid, 1 885, 
paginas 259 al tín del tomo. 

(3; El principe Hamlet, drama trágico-fantástico en tres actos y en verso, inspirado 
por el Hamlet de Shakespeare y escrito expresamente para el primer actor D. Antonio 
Vico, por Carlos Coello. Se estrenó en el teatro Español el dia 22 de Noniembre ds 1872. 
Madrid, Imprenta de José Rodrigue^, 1872,-4.°, 86 págs. 

Va dedicado á D. Aureliano Fernández Guerra y D. Manuel Cañete, y lleva una adVetten- 
cia. Reimpreso en 1877. 

(4) Eu la Biblioteca municipal, 1-118-1, existe manuscrita la obra de CRUZ, un ejemplar 
con algunas correcciones de su mano. La traducción de la obra shaUespiriana se la había atri- 
huuidw ya Harzenbusch en sus adiciones al Catálogo de Moratin, impreso en el tomo II de la 
Biblioteca de autores españoles, y en las cuentas del Archivo municipal de Madrid se señala 
en el 4 de Octubre de 1772 el estreno de una tragedia inglesa de D. Ramón de l.\ Cruz, 
titulada Hamleto, rey de Dinamarca, 

(5) Véase una curiosa cuenta de esta comedia (Archivo municipal i -373-1); 

"Apartado para los gastos de la comedia de Navidad intitulada La toma de JerusAlem, 
Én 25 de Diciembre de 1773, por la compañía de Eusebio Ribera» 



CAPITULO QUINTO III 



riño (Reinaldo), Soriano, Tadeo Palomino, Espejo, Chinita, Huer- 
ta, Codina y otros varios. 



Apíirtado. 

En dicho dia 25 3. 800 reales. 

En 26 4.100 M 

En 27 4.000 

En 28 I 5oo 



13.400 



Distribución. 

A D. Manuel Carrera por el aumeiíto que goza 4^7 

Al vidriero por su cuenta de faroles nuevos 1 • 000 

Al músico de la compañía por su ayuda de costa 240 

De la comedia, al ingenio D. Ramón i.5oo 

De los dos saínetes al mismo i . 200 

De copia de música, tonadillas y demás que consta de la cuenta del .lutnr i .643 

Teatro de esta comedia, de la de La toma de Buda y La Duquesa de Sajoiiia. . 6.060 

12. loi 

Kesto que se pasó á la comedia de tin de año ■•29U 

Madrid, 3 de Febrero de 1774 — Lavi.» 
Los saínetes fueron: El duende v La liosteria del buen gusto. 



CAPITULO VI 

Las zarzuelas originales de D. Ramór\ de la Cruz. — Estrenos de la 
Briseida, de Las Segadoras, Las labradoras de Murcia, El buen 
niarido y Las Foncarraleras. — Carácter de los saínetes escritos 
en este período. (1768-1773). 




jf^^ ASTA 176S duraban las representaciones teatrales en Madrid 
desde el día de Pascua de Resurrección de cada año á 
Carnaval del siguiente; pero en el verano, después de los 
autos sacranaentales del Corpus no se representaba más que 
los domingos y otros días festivos. 

Suprimidos los autos en 9 de Junio de 1765, vino á ser aún mayor 
el lapso de tiempo en que los cómicos apenas tenían ocupación, 
aunque sí que permanecer en la corte para las escasas funciones do- 
mingueras. Entonces el Conde de Aranda, Presidente del Consejo 
de Estado y arbitro de los destinos de España, que ya se había sig- 
nificado por otras reformas importantes en los espectáculos, dispu- 
so que en los días no feriados del verano pudiesen las compañías 
de los dos coliseos madrileños dar funciones nocturnas á beneficio 
ó en provecho suyo exclusivamente (i). Agradecieron los cómicos 



(I) -Aumento que podrá darse á los /.vecios íictuales en el colisec "leí Principe. Año 
de 1768. 



Por entrada de puerta, lun.tas y gra- 
das, cuartos 

Asiento de cazuela en delantera, reales 

ídem de luneta 

Asiento de barandillasdeambas gradas 

Asiento en delantera de la tertulia . . . 

En lo demás de la tertulia, maravedíes. 
Aposentos del piso primero, alo- 
jeros y cubilios. 

Aposentos del primer piso, reales . . 
(Archivo municipal. i-3jií-2.) 



Por asienios delantera 2 

Detrás I 

Aposentos de segundo 3 

Por asientos delante i 

Detrás I 

Aposen'os ile tercero 2 

Por asientos delante I 

Cubillo por entero 4 

Por asientos delante 2 

Alojeros, lo mismo .^ue los principales » 



1Í4 OON RAMÓN DE LA CRUZ 



la innovación, y se prepararon á dar sus representaciones, que para 
mayor atractivo, se propusieron embellecer con los primores de la 
música. Entonces nació verdaderamente la zarzuela española ó no 
traducida, género que, sólo por ocasión cultivado en el siglo ante- 
cedente, había, sin embargo, recibido de él el nombre. 

Don Ramón de la Cruz fué encargado de escribir la obra con 
que habían de inaugurarse estas representaciones veraniegas, y 
produjo la Briseida , zarzuela heroica como la llama su autor, y 
para ella compuso la música el célebre D. Antonio Rodríguez de 
Hita, maestro de la Capilla del convento de la Encarnación de esta 
corte, reputado ya entonces como uno de los mejores músicos de 
España, y considerado hoy como uno de los grandes maestros del 
arte de los sonidos. La víspera de su estreno en el teatro, repre- 
sentóse por vía de ensayo general en casa del Conde de Aranda 
ante los embajadores extranjeros, altos empleados y otras personas 
de distinción, y el ii de Julio del citado 1768, hízose en el teatro 
del Príncipe, con la particularidad de que ejecutaron los papeles 
mujeres, con excepción del viejo Calcas, que estuvo á cargo de 
Ambrosio de Fuentes. María Mayor Ordóñez, la más célebre can- 
tante que había entonces en España, y á quien llamaban la Mayo- 
fita, hizo el papel de Briseida; el de Crisia correspondió á la so- 
prano Teresa de Segura; Aquiles fué personificado por María de 
Guzmán; Agamenón por Gertrudis Cortinas; la hermana de ésta, 
Vicenta, hizo el Patroclo de la obra, y el Taltibio tocó á Casimira 
Blanco, denominada La Portuguesa. La concurrencia fué tan nume- 
rosa en la primera noche, que la entrada alcanzó la suma no vista 
hasta entonces de 8.859 reales, entrada que, aunque no tanto, se 
mantuvo buena en las restantes noches hasta el 3 de Agosto, en que 
sucesivamente se puso en escena, y que produjo una ganancia lí- 
quida para los cómicos de 26.181 reales, después de haberse satis- 
fecho los salarios, raciones y obras pías de ambas compañías, y los 
gastos que ocasionaron el vestuario, magnífico para esta obra (i), 



(1 ) Prólogo del Teatro 6 Coleccitín de los sayneles y demás obras dramáticas de Don 
Ramón de la Ctu^ y Cano. Tomo i. Madrid, 1786, 8."; págs lxv y uívi.— Papeles de Bar- 
bieri.—Ea el Archivo municipal de Madrid, 1-3-4-8-2, hay la siguiente cuenta: 

Coliseo del Principe. Gastos de por una vez de la ópera seria Briseida. Julio il de 68. 



Carteles de a viso 12 

Algodón para los candilones 5 

Una vara dorada de fino para la 

ópera 1 3 

Un p:to y morrión de pasta fina para 

dicha ópera 3o 



De haber plateado y corleado (sic) el 
peto y morrión y pintarle la san- 
gre para dicha ópera 40 

Un látigo de posta para el saínete . 6 

De enramar cuatro hachas de cera 
para el saínete 4 



CAPITULO SEXTO 



"5 



decoraciones, comparsas, orquesta (doble de la ordinaria), y otros 
menores. Al autor de la obra sólo se le pagaron sus 1.500 rea- 
les ordinarios y un obsequio en especie (i). 

En cuanto al maestro compositor, como no quiso recibir cantidad 
alguna por la música de la Bviseida, los comisarios, después de ha- 



32 



40 
lo 



37 



80 



Ocho corozas de cartón y cintas para 

el saínete 

Una espada muy larga y su vaina 
nueva y limpiar la guarnición para 

dicho saínete 

Una lanza larga para dicho saínete.. 
Tres plumas de alambre y papel fino 
curiosas para el morrión para la 

ópera 

Velas de cera del día 8 y día lo para 

los músicos (son ?7 bujias) 

Aceite que se ha gastado por entero 
en el alumbiado en dos ensayos 

generales 

Al soldado que ha asistido á tres en- 
sayos 

Velos de sebo que se han gastado en 

dichos ensayos 

Por el alquiler del clave que ha esta- 
do en casa del señor Corregidor 

para los ensayos y mozo 

De traer y llevar los atriles á tres en- 
sayos en casa de dicho señor 

De dos coches que se alquilaron para 
llevar las señoras al primer ensayo 

en casa de dicho señor 

De otros dos para lo mismo el día (3. 

A la tropa que ha asistido al coliseo 

de los dos dias por orden de dicho 

señor 

A los silleros de ambas compañías 
por llevar las señoras á los dos en- 
sayos 

Por poner la contradanza 120 

Al músico que ha asistido á dichos 

ensayos . . 

. Del alquiler de ocho caballosque asis- 
tieron al ensayo general ;i nueve 
reales cada uno 

Juan Ponce.— Claudio del Campo.»— (Archivo municipal. 1-348-2.) 

(I) Entre los papeles de Barbieri hay las cuentas originales siguientes: 

"A D. Ramón de la Cruz por la composición de la letra de la zarzuela ú ópera i .."ioo 
reales y 3oo por el iutermedio de Don Quijote. . . , • 

"Al autor Juan Ponce 3oo reales de vellón que de orden del señor Corregidor se in- 
virtieron en una molienda de chocolate para regalar á D. Ramón de la Cruz en 
atención ;i lo bien que pareció su función 



64 

6 



40 



144 



60 



Al del borrico que asistió A dicho 

ensayo 

Libra y medía de algodón en pelo 
para cuando nieva para la contra- 
danza 

De lavar seis pares de calzoncillos de 

moro 

De 12 viajes de traer y llevar varios 

trastos 

Alfileres y cuatro papeles de polvos 

para los bailarines 

Zapatos de los cinco bailarines d 20 

reales cada par 

Cuatro pares de zapatillas de cuatro 

compañeros á 1 2 reales cada par. . 

A Prado por el vestido de diablo que 

. se ha liecho 

De las armas enteras para Don Qui- 

xote, tasadas en 3oo reales 

Dos cántaros para la contradanza . . 
Seis vejigas grandes para el s;ánete. 
Dos boquillas di palo y un embudo 

para dichas vejigas 

Una bolsa de cirujano con tijeras, 
escoplo y martillo, que se ha com- 
prado para el saínete 

Una botella y vaso de madera del aire 

para la contradanza 

Dos muletillas de madera para la con- 
tradanza 

De los zapatos para los patines del 
zapatero y cerrajero y carpintero 
y ojalatero, tachuelas y clavar- 
los .... 

De poner los carteles de aviso de le- 
tra de molde para dar avise al pú- 
blico de los precios 



24 

4 

13 

4 

loo 

48 
45 

200 

3 
6 



16 
3 
4 



lo 

.486 



800- 



ufe DON RAMÓN DE LA CRUZ 

ber madurado con calma la forma de manifestar el agradecimiento 
que la villa le debía por su obra, autorizaron al autor Juan Ponce 
para entregarle el presente que acusa la siguiente nota que el comi- 
sionado presentó después á la Junta. 

«Quenta délo que ha importado lo que se ha comprado para el 
regalo del Maestro de la Encarnación: 

Por una caja de oro de peso de seis onzas 

con las hechuras 2.055 reales. 

Por una tarea de chocolate.. . , 315 » 

Por media docena de pañuelos á razón de 

22 reales cada uno 132 » 

Por seis pares de medias á 45 reales. . . . 270 » 

Por dos bandejas 60 » 

Total 3'034 



Juan Ponce. 
Los 34 reales se le abonaron en los gastos de tablado» (i). 

Con lo cual se ve que los comisarios quisieron mezclar lo útil 
con lo dulce. 

La novedad del espectáculo quizá sirva para explicar éxito tan 
desusado, porque la obra no es ciertamente un prodigio. Así se lo 
hicieron comprender al autor algunos maleantes libelistas que pu- 
sieron nuevamente en solfa la Bviseida; sobre todo, un D. Miguel 
de la Higuera y Alfaro, que publicó ó difundió, encubierto con el 
nombre de Un barbero de Fnencarral, unas cartas satíricas, escritas, 
á lo que parece, con una gracia contra aquel compendio, en dos ac- 
tos, de los XIX primeros libros de la I liada (2). 



El sainettí de Don Quijote no nos es conocido; y sólo sabemos que en su representación 
entró lo siguiente, á mas de lo especificado en la cuenta anterior: 

«Dos trompas grandes doradas 4 

Dos caballos de pasta 4 

Un borrico alquilado 4 

Una silla á la gineta con su caparazón 2 

Una botarga para caballero 2» 

(i) Papeles de harb'xer'i.— Documento original. 

(2) Signorelli. Storia critica de'teatri antichi e moderni..... Tomo sesto ed ultimo. In 
Napoti MDOCXC. Presso Vicen^o Ursino; págs. 90-9S. No he podido hallar este raro escrito; 
per(" tañemos un largo extracto de él en la obra del Signorelli, que se sirve de los argumentos 
de Higuera para censurar a Ü. Ramón de la Cruz. Por el se ve que los reparos son referen- 
tes al plan, caracteres v estilo de la obra: muchos de ellos fundados: otros de ninguna impor- 
an:ia. 



CAPITULO SEXTO II7 



Está escrita en romance endecasílabo, excepto las arias y demás 
versos para cantar que son más cortos. El acto primero lo forma la 
retirada de Aquiles, porque Agamenón le quita á Briseida; y du- 
rante el segundo, ni el saber que el Atrida le devuelve la esclava 
Lernesa, ni los ruegos de sus compañeros le mueven á dejar su re- 
traimiento, hasta que ve las armas suyas^ que había dado á Patro- 
clo, ensangrentadas, y el espíritu de venganza le incita á volver ai 
campamento griego con aplauso de todos, incluso de Briseida, con 
lo cual acaba la obra. Contiene en el primer acto seis arias y un 
trio entre Briseida, Agamenón y Aquiles; y en el segundo siete 
arias, algunos recitados y un coro (i). 

La música de la Briseida no descuella aun por su originalidad y 
por su tendencia á revestir de formas cultas la canción popular es- 
pañola, que luego dio tanta gloria al insigne maestro palentino. Más 
bien, al decir de algunos inteligentes (2), puede estimarse como 
una muy seria tentativa de adaptación en España de la música co- 
rriente, es decir, de la italiana. Sin embargo, cítanse como ya présa- 
gos de la reforma é interesantes por sí mismos ciertos números de 
la partitura, tales como la obertura] el aria de Agamenón que prin- 
cipia: 

Apacible por los valles 
se dilata el fresco río, 

y los tres de Briseida, que son un allegro, un recitado y un aria, en 
la escena penúltima que empieza: 

Si de tí mi señor y esposo fiero 
me es lícito quejar con voz turbada (3). 

Todas las zarzuelas que hasta entonces se llevaban escritas en 
España eran de asunto mitológico. Esto daba alguna mayor facili- 
dad para la adaptación de la música; los dioses pueden manifes- 
tar cantando sus alegrías, sus tristezas y sus cóleras; pero los seres 



( 1 1 La zarzuela Briseida, figura en el tomo ix de ta Colección que D. Ramón de la Cruz 
hizo de sus obras: y en el mismo año de 1768 habia ya sido impresa. (Véase e! CcUálogo al 
final.) Tampoco el asunto, :iun como obra española, era nuevo en nuestros teatros. En 1745 
fá Í4 de Agosto), la compañía de Petronila (íibaja hizo en el Principe la serenata intitulada 
Briseida; y al año siguiente en 23 de Alayo la misma compañía ejecutó una ópera, Briseida^ 
letra de D José Cañizares y música de D. Francisco Coradini con este reparto: Clearco, 
Antonia de Fuentes; Briseida, María Lconeti; Antilina, Isabel Ciwnacho; Ante ñor, Agustina 
de Molina; Fragatta (.luana; Sánchez; Aquiles, Juan Ladvcnant: Piquete, Francisco Rubert. 

(2j Miíjana (D. Rafael): Teatro lírico español anterior al siglo xix: en la Revista cri- 
tica de liistoria y literatura de Octubre de 1896, pág. ?4i. 

(3) Estos fragmentos pudieron hace dos años oir los aficionados en la ejecución que hizo el 
maestro ü. Felipe Pcdrell en una de sus conferencias musicales en el Ateneo de esta cortu. 



Il8 DON RAMÓN DE LA CRUZ 



humanos no acostumbran á expresar de aquel modo los actos co- 
munes de su vida ó sus pasiones más violentas. 

Esto debió de contener á nuestros músicos y poetas en la idea de 
formar un compuesto de música y poesía para todo argumento or- 
dinario. Pero D. Ramón de la Cruz, al ver el favor que en el públi- 
co despertaba el nuevo espectáculo iniciado con la Briseida, y que 
las principales censuras que dirigían á su obra, eran las de no co- 
nocer las costumbres y carácter de los héroes y heroínas griegos, y 
la especie de profanación que suponía poner en solfa todo un poema 
épico, debió de pensar que, desentendiéndose de la mitología, y 
aun de la historia, y haciendo qi;e el músico exornase un tema de 
la vida diaria y tal vez de costumbres del pueblo, al par que se li- 
braba de pedantes, inventaba un género dramático nuevo. 

Y así fué, en efecto: D. Ramón de la Cruz es el primero entre 
nosotros que introdujo el elemento popular en la zarzuela; en el 
sentido de que á él se debe el primer libreto de zarzuela toda de 
costumbres españolas. Esta innovación fué hecha en 1768, con la 
titulada Las Segadoras de Vallecas. 

El año antes había presentado como un esbozo de esta idea en la 
piececilla en un acto El tío y la tío; pero esta obra, que sólo es un 
saínete cantado, tiene además el carácter marcadamente burlesco 
que Cruz había advertido en las congéneres italianas. Sin embar- 
go, debe estimarse como una feliz tentativa de una clase de dramas 
que en adelante habían de tener gran desarrollo é importancia y 
constituye el fondo del teatro de nuestros días. 

Bien porque la Villa se lo hubiese indicado, ó porque el éxito de 
la Briseida lo hiciese natural, D. Ramón de la Cruz, entregó su 
nuevo libreto de Las Segadoras al mismo D. Antonio Rodríguez de 
Hita que había escrito la música de Briseida, y concluida la nueva 
partitura, representóse la obra, con mayor y más legítimo aplauso 
que el obtenido por aquélla, en las noches del 3 de Septiembre y 
sucesivas hasta el i.° de Octubre, en el teatro del Príncipe por las 
dos compañías reunidas. 

La zarzuela consta de dos actos escritos en variedad de metros, 
con muchos versos destinados al canto; está versificada con la gra- 
cia y naturalidad propias del autor, y respira toda ella ambiente 
campesino. Una cuadrilla de segadores llega á Vallecas y ajusta 
segar los campos de cierto caballero viudo, joven y rico que se ena- 
mora de una de las aldeanas, que luego resulta hidalga, y á la cual 
al fin elige por esposa. Los celos é intrigas del antiguo novio de la 
joven (otro segador), de una de las compañeras de la favorecida, 



CAPITULO SEXTO 



119 



que aspira á lo mismo que ella, y del ama de llaves del joven se- 
ñor, forman la trama de esta obra, cuyo interés va creciendo por 
momentos hasta el desenlace, que no necesitaba ciertamente de la 
carta del final para ser satisfactorio y bien dispuesto. 

Hicieron los principales papeles Paquita Ladvenant, hermana y 
digna sucesora de la divina María, muerta el año antes, el poco sim- 
pático, pero interesante y difícil personaje de Mari-Pelaya; la Ma- 
yovita (María Mayor Ordóñez), el de la dulce é inocente Cecilia; 
Teresa Segura el de Tomasa; Casimira Blanco el de Lorenza, ama 
de gobierno; Diego Coronado el de Santiago; el de Perico estuvo á 
cargo de Chinita (Gabriel López); Ambrosio de Fuentes hizo el del 
caballero D. Manuel, y el de Tío Domingo, capataz de los segado- 
res, se adjudicó á Antonio de Prado, futuro suegro de Maiquez y 
excelente en papeles de vejete (i). 



(i) "Gastos de la ópera Las Segadoras, del 3 de Septiembre de 68. 



Mesa, sobremesa, luces y bancos de 
peñasco, reales 4 

Alumbrado, dos mozos y cerilla... 45 

Lamparilla y los dos soldados de las 
dos compañías 5 

Velas de los músicos (son 21 bu- 
jías) 22 

Adehalas de los dos apuntadores de 
las dos compañías.. 4 

Seis libras de bujías de á 6 en libra 
paralas cornucopias de los apo- 
sentos 5 1 

Del apuntador Benito Pereira 8 

Cuadernillos del tio Pedro y Anto- 
nio, Alba y Olmedo 18 

Fruta, vino y roscas para las cestas 
de las segadoras 17 

Vestido scuador de Ordóñez 2 



Ocho taburetes .. 4. 

Adehalas diarias de 1-1S dos compa- 
ñías.... 247 

Saínete de Los Hombres con 
juicio: 

Vestido de Ordóñez 2 

A la asistencia y los mozos que cui- 
dan los faroles interiores 18 

Del aceite que se gasta en diches fa- 
roles 16 

De limpiar y raer el tablado i 

Por una ve:;: 

De lo que ha faltado de los 3. 000 
reales para el regalo del señor 
maestro de música 34 



498 



Juan Ponce. — Claudio del Campo.» 
nGastos de por una vez de la ópera Las Segadoras, Septiembre 3 de 68. 



Carteles de aviso, reales 

Bíiiías de cera para los músicos de 
los dos ensayos del día 3o de Agos- 
to y el dia 2 de Septiembre, son 
29 velas 

Una espumadera de hierro y cucha 
de botillero para el saínete 

Dos jarras blancas para el agua para 
el vestuario 

Un par de zapatos de color Je rosa 
para el saínete 

Una lista larga de papel y un vioün 
pequeño para el saínete 



Un peine y fuelles de peluquero para 
el saínete 

Cuatro coches de dos ensayos en 
casa del señor Corregidor para 
llevar y traer las señoras 

Del porte de mozos de traer y llevar 
los atriles cá dichos ensayos 

De poner la contradanza 

Al músico que ha asistido á'ensayar 
dicha contradanza 

Cuatro pares de zapatos para los 
bailarines 

Dos pares de ?apatos dq los bailari- 



8í; 



8 

120 



60 
80 



120 



DON RAMÓN DE LA CRUZ 



Con la ejecución de estas dos zarzuelas , se intercalaron en 
algunos días, para repartir el trabajo entre todos, otras representa- 
ciones que fueron también dos zarzuelas de D. Ramón de la Cruz: 
las ya conocidas de El Filósofo aldeano y Los Cazadores. De todo esto 
se hizo menuda y curiosa cuenta (i) que dio por resultado poder 



nes de la zarzuela El filósofo al- 
deano, que se olvidó 40 

A los tres soldados y el sargento que 
han asistido á dichos tres ensayos 
al coliseo del Principe para dicha 
ópera ?o 

A los dos soldados de las dos com- 
paríias que han asistido á dichos 
ensayos. 

Catorce hoces de hoja de lata y sus 
mangos de madera para la ópera 
á cuatro reales 

Cuatro cestas, de arroba tres y otra 
regular para dicha ópera para los 
segadores 

Un haz grande de paxa de bálago 
para dicha ópera 

Seis docenas c^e amapolas para la 
ópera 

Un r?mo de flores de papel para di- 
cha ópera 

Siete garrotes y una lia para los se- 
gadores 

Un bastón de moda para la ópera.. . 

De componer las ocho mechas para 
la ópera 

Siete morrales para los segadores.. . 

Lienzo y tela blanca para tapar las 
cuatro cestas 



12 



16 



II 



24 



28 



16 



Seis gaitas para los segadores, á 2? 
reales cada una i5o 

Vara y media de gasa negra fiara la » 
ópe'a 6 

Un juego de hebill s negras para di - 
cha óperJ 4 

Un pellejo de vino para dicha ópera. 12 

Tres jarros y una jarra y seis tazas 
para la ópera 8 

Tres cazuelas grandes para la ópera 
y una docena de cucharas 7 

Alumbrado de aceite, dos mozos y 
cerilla para dicho ensayo 4? 

Un canapé alquilado para toda la 
función 45 

Mn fungiieiro grande para la ópera. 2 

Un azafate y su paño para la señora 
Mariana para el saínete 8 

Velas de sebo para los ensayos 8 

Velas de sebo que gastó Gallego en 
el ensayo del día 2 de Septiem- 
bre 4 

Cinta de á cuarto para atar las hoces. i 

Del supercrese del partido de Carre- 
tero de veinticinco días de las tres 
zarzuelas antecedentes, á dos rea- 
Icscadadía 5o 



i.o53 



Campo. —Juan Poncc.»— (Archivo municipal, 1-348-2.) 
(i) "Ajust>iiiiíent-) de los productos, gastos diarios y sobrante líquido, que han producido la 
representación de las óperas y zarzuelas (que con superior permiso) han executado extraordina- 
riamente por las noches las dos compañías de María Hidalgo y Juan Ponce en el coliseo del 
Príncipe en la temporada de verano desde el día 1 1 de Julio de este aiío hasta I." de este mes 
inclusive, que dieron fin para seguir la temporada de Ibierno en esta forma; 

Sobrante líquido 

que existe 

en poder del 

Administrador. 



Produelo 
de entradas. 



Gastos diarios 



La ópera Briseida,doct áins, 59.466 39.285 20.1S1 

Elfilósofo aldeano, oc\\o á\a% 3i.254 21 S47 9.007 

Los C¿z,-í7ííorÉ's, cinco días- 17.301 12.435 4!886 

Las Segadoran de Va/lecas, cator- 

cedías., 68 16S 35.889 32.279 

XjC^iSg 108.955 67.233 

De cuyo valor liquido se deben rebajar 29.337 reales vellón por los gastos particulares que 
se han satisfecho por el Administrador del Propio de comedias con mi intervención ocasiona- 



CAPITULO SEXTO 121 



repartir entre los cómicos, como sobrante de estas funciones, el 2 
de Octubre, al empezar la temporada de invierno, la suma de 24.000 
reales que se distribuyeron según el trabajo que cada uno había 



dos por la representación de dichas óperas. Para noticia de su liquido formo esta relación en 

la forma siguiente: 

Gastos de la ópera heroica Briseida. 

Primeramente se pagaron á Manuel Gutiérrez, maestro sastre que corrió con todos 
los tafetanes y recados que gastó en los vestidos de los cómicos que se emplearon 
en dicha zarzuela, io.?52 reales, como constó de sus respectivas cuentas arregladas 
por los autores que quedan en la Contaduría de mi cargo lo 352 

A Antonio Espinosa también maestro sastre por otros vestidos que hizo y recados 
que justificó en sus correspondientes cuentas que igualmente presentó, se le pa- 
garon • 4.820 

A Ginés de Uguiar por el coste y pintura de los tres bastidores de selva que de orden 
del seiíor Corregidor executó para el coliseo para dicha ópera, se le pagaron i.5oo 

A Juan Esquirol, maestro de obra prima por el importe de las chinelas que hizo para 
las cómicas y cómicos empleados en la ópera, se le pagaron 463 

A D. Ramón de la Cruz por la composición de la letra de la ópera y saínete, 1. 800 
reales; los i,5oo por la ópera y los 3oo por el intermedio 1. 800 

Gastos de Las Segadoras. 
Al mismo D. Ramón de la Cruz por la que hizo de dicha zarzuela y saínete se le 
dieron otros 1 800 

A Jerónimo Avecilla, maestro tramoyista por los fragmentos y trastos que puso para 
esta zarzuela . , 3oo 

Por dos tonadillas para el intermedio 160 

Por el cuatro del saínete 3q 

A D. Antonio Morottí y Francisco Méndez por haber enseñado la música que se les 
dio 3oo 

Por la copia de 275 pliegos de música á cuatro reales cada uno i.ioo 

Al autor Juan Ponce, de orden del señor Corregidor, 3. 000 reales de vellón para in- 
vertirlos en un regalo al compositor de la música de la Briseida, y ésta; D. Anto- 
nio Rodríguez de Hita, de que dio razón por menor de su gasto y queda inclusa en 
las demás cuentas 3 000 

A Antonio Espinosa, maestro sastre por la cuenta que dio de los tres vestidos de se- 
gadores para ésta 383 

Al otro maestro sastre Manuel Gutiérrez por los que executó para las segadoras, in- 
cluso todos los recados de mercaderes, como lo acreditó en sus respectivas cuentas 
que quedan en la Contaduría de mi cargo, se le pagaron 2.707 

Al autor Juan Ponce 3oo reales vellón que de orden del señor Corregidor se invir- 
tieron en una molienda de chocolate para regalar á D. Ramón de la Cruz, en 
atención á lo bien que ha parecido esta función y la utilidad que ha dado 3oo 

A O. José Domínguez, celador del nuevo alumbrado y comisionado del señor Corre- 
gidor para los que sirvieron para el cuidado de los faroles en las treinta y ocho no- 
ches de estas funciones, y tres arrobas y una libra de aceite, como consta de su cuen- 
ta, se le pagaron 323 

29.337 



Cargo liquido, reales 67.233 

Extraordinarios gastos 29.337 



Deb^n existir 37.896 



122 



DON RAMÓN DE LA CRUZ 



hecho (i), entregando cuatro mil reales á la Mayorita, que fué la 
que en todas había cantado más. Pero Francisca Ladvenant disgus- 
tada de que se la equiparase á Casimira Blanco y á la Guzmana, 
se negó á recibir los dos mil reales que la señalaron, los cuales 
fueron distribuidos también entre otras partes menores del teatro. 

No fué D. Ramón de la Cruz el único autor de zarzuelas origi- 
nales de entonces, porque en el mismo año de 1768, en la tempora- 
da de in\ierno, representaron cada uno de los teatros madrileños su 
correspondiente zarzuela, tocando á la compañía de Juan Ponce en 
el 4 de Octubre en que pasó á la Cruz, estrenar la de Jasón, ó la 
conquista del Vellocino, puesta en música por el joven pisano, violi- 
nista de nuestra Capilla real, Cayetano Brunetti (2), y á la compa- 



De 'orma que en la conformidad expresada en este ajustamiento y relación de gastos, re- 
sulta haber quedado y deben existir en poder del Administrador D. Juan Fillol, Sy.SgG reales 
vellón d la orden y disposición delSr. D. Alonso Pérez Delgado, Corregidor de esta villa para 
distribuirlos entre los interesados de las conipañias que su señoría mande Madrid, 2 de Oc- 
tubie de 1768.- Carlos Amigo.» 

A esta cuenta se afiadió luego lo que produjo otra zarzuela posterior, titulada Jasón ó la 
conquista del Vellocino, de .). á 16 de Octubre, ascendiendo todo el liquico sobrante d 5 1.045 
reales que se distribuyeron parte en los establecimientos benéficos, quedando para las compa- 
iíias 1^0.048 reales que fueron repartidos como queda dicho, con más otras propinas á Fillol, 
Amigo y demás empicados en los teatros.— (Archivo municipal 1-34S). 

(I) Distribución de los 24.000 reales que sobraron de la representación de las zarzuelas del 
verano de 1768. 



Chinila . 

Ambrosio de Fuentes 

Diego Coronado 

Antonio de Prado 

Espejo . 

Juan Alanuel López 

Antonio Rubio (Vehedor del tea- 
tro) 

Juan Ponce [autor que dirigió las 
zarzuelas) 



600 
900 
600 
400 
3oo 
3oo 



3oo 



A María Mayor Ordóñez , rea- 
les 4.000 

Francisca Ladvenant 2.000 

María de Guzmdn 2.000 

Teresa de Segura 1. 800 

Casimira Filanco 2.000 

Gertrudis Cortinas i . 5oo 

Vicenta Cortinas goo 

Joaquina Moro 900 

Juana Garro 900 

María Méndez 3oo 

Mariana Alcázar 3oo 

Los otros 2.000 reales fueron distribuidos entre los músicos y empleados del teatro. 

(2) Jasón ó La Conquista del Vellocino, ;;ar^uela heroica que lian de representar las 
dos compañías de cómicos de Madrid en el teatro del Principe este año de 17Ó8. Puesta 
en música por D. Cayetano Brunetti, músico de la Real Capilla de S. M. Con superior 
permiso. En Madrid, en la imprenta de la Viuda de Eliseo Sanche:;, Plazuela de Santa 
Catalina de los Donados, 8.°, 45 págs. Esta en dos actos y en variedad de metros. 

Este libreto, impreso con mucha antelación al estreno, trae un reparto que no fué el que 
{Uvo, porque no se estrenó por las dos compañías, ni en el Príncipe, sino en el teatro de la 
Cruz y exclusivamente por la compañía de invierno de Juan Ponce, desde el día 4 de Octubre, 
inaugural de dicha temporada, y siguió doce días más con grandes entradas, que produjeron 
.S3.8i8 reales de utilidad, y libres de gastos 22.820. 

Antes se había el mismo asunto llevado al teatro en ópera italiana como se ve po r el libreto: 
El Vellón de oro conquistado. Composición dramática para representarse en el Real 



CAPÍTULO SEXTO I23 



nía de María Hidalgo, en el Príncipe, desde el 25 de Diciembre, la 
zarzuela jocosa, letra y música de D. Pablo Esteve, Los jardineros 
de Aranjuez, á quien por ambas cosas se le pagaron 6.000 reales (i). 
Pero la primera de aquellas obras, aunque obtuvo gran aplauso, 
tiene los mismos defectos que las antiguas, por su asunto fabuloso, y 
la de Esteve es menos que mediana en su parte literaria, si bien bas- 
taría para salvarla la partitura que, como obra de compositor tan 
inspirado y genial, tendrá y reconocería el público, puesto que la 
celebró, el mérito de que carece el libreto. 

Antes del verano de 1769, el propio D. Ramón, compuso una zar- 
zuelita en un solo acto, titulada La mesonerilla, á la que puso música 
p. Antonio Palomino, profesor de la Real Capilla. La mesonerilla es 
una preciosidad, que hoy mismo agradaría sobremanera por la origi- 
nalidad del asunto, la frescura y gracia de la poesía, llena de alusio- 
nes picantes y con no pocas airosas seguidillas. Sin embargo, per- 
manece inédita (2). Tampoco desmerece la que con el título de Los 
zagales del Genil y con música de D. Pablo Esteve, escribió para 
que fuese representada por la Real Maestranza de Granada, el 11 
de Mayo de dicho año en solemnidad del cumpleaños del joven in- 
fante D. Gabriel, hijo de Carlos III, Hermano mayor de aquella 
Orden (3). 

En este dicho año de 1769, empezaron más pronto las funciones 
nocturnas por las dos compañías reunidas; y mientras se hacían los 
preparativos para las zarzuelas, representaron desde el i." de Julio 
diversas comedias del siglo xvii, y alguna, como el Sesostris de Don 
Ramón de la Cruz, perteneciente á poetas coetáneos. Ejecutaron 



Coliseo del Buen Retiro, festejándose elfeli^ día natalicio de Su Majestad CathoHca el 
rey nuestro señor D. Fernando VI, en el añn 1749 4.° La música es de Juan Bautista IVIele 
y la traducción castellana de la letra de D. Orlando Boncuorc, médico italiano que residía en 
Espafia. 

(i) Papales de Barbieri, donde está el recibo original de Esteve. El libreto déla zarzuela 
se titula: Letras de la música que se canta en la ópera cómico-bufo-dramática, intitula- 
da: También de amor los rigores sacan fruto entre las flores: por otro titulo Los Jardi- 
neros de Aranjue:;. Representada en el Coliseo de la Cru^ de esta corte por la compañía 
de María Hidalgo. Compuesta por D. Pablo Esteve y Grimau, Maestro de Capilla Cata- 
lán y de casa del Exento. Sr. D. Pedro Zoyto Tclle^ Jirón, etc., Duque de Osuna, mi se- 
ñor... Con licencia; en Madrid. En la Imprenta de D. Manuel Martin, calle de la Cru^ . 
A ño de 1768. 8.", 4.1 págs.y dos hojas aljin. 

Según la dedicatoria tenía Esteve compuesta su obra el 12 de Junio. Pero no pudo eiccutarsc 
en el verano (como tampoco el Jasan de la ñola ¡anterior), porque se interpuso la zarzuela de 
Las Segadoras qr.e lo consumió todo. Asi, pues, la de Esteve la representó la compañía de 
María Hidalgo en el teatro del Príncipe, y no en la Cruz; pero tuvo bastante buen é.xito, pues 
duró en cartel hasta los primeros días de Enero siguiente. 

(2) Vdasc el Catálogo al final. 

(?) La imprimió el mismo D. Famón en cl tomo vi de su Colección tantas veces citada 



124 



DON RAMÓN DE LA CRUZ 



también bailes pantomímicos, para lo que se trajo de Italia una com- 
parsa de i6 bailarines, entre los que sobresalía la Nunziata Jomei, 
que á fines de Septiembre llevó lo.ooo reales libres de todo gasto; 
el llamado Zanapatvóm, á quien se pagaron 4.000 reales, y Pelegrín 
Turquí, que percibió 1.200. Igualmente habilitaron los comisarios 
el teatro de los Caños del Peral, donde se celebraban los famosos 
bailes de Carnaval, para dar en él, como se dieron, algunos con- 
ciertos, que al cabo del verano produjeron á la villa 15.867 reales. 
Aumentóse la orquesta que había de servir en las zarzuelas (i), y 
el 13 de Agosto se dio comienzo á la representación de éstas con 
una titulada La esclava reconocida, que no fué bien recibida del pú- 
blicOj pues no duró más que tres días (13, 14 y 15 de Agosto) en las 
tablas (2). No sabríamos ciertamente que D. Ramón de la Cruz, y 
no otro, fué el autor de esta fracasada zarzuela, hoy completamen- 
te desconocida, si no fuese por cierto folleto satírico contra nuestro 
autor, de que hablaremos en el capítulo siguiente, donde textual- 
mente se dice: «Ya se vio el año pasado en la Esclava reconocida, que 
duró sólo dos días por no concurrir el público; y con todo eso tan 
lejos estuvo el autor de ser mudo, que charló infinito en Las Labra- 
doras de Murcia)) (3). Tengo para mí que esta maltratada zarzuela, 
sería un resto de aquel caudal de traducciones italianas, ya sin moda, 
que D. Ramón había ido acopiando por los años 1764 y siguientes, 



(I) Hé aquí la «lista de los músicos de las dos compaiíias para las zarzuelas que dan prin- 
cipio en el dia i3 de Agosto de 1769 en el Coliseo del Príncipe. 



Violines. 
I • Manuel Carreras, reales 

2° Minuel Marcolini 

.losé Palomino 

Antonio Enriquez 

Vicente Juan 

Antonio Palomino 

Contrabajos. 

I. o Andrés Julián 

2." José Bovadilia 

Violas. 

I. o Pedro Guerra 

Mariano Palomino 

Oboes. 
I.° Francisco Gonima 



3o 



2 ° Antonio Ocampo.... 
Claves. 

I." Eusebio Moya 

2." Antonio Martínez.... 



Violón. 

Francisco Sierra 

20 Fagot. 

Vicente Julián 

3o Trompas. 

I." .Manuel Enriquez 

2.° Perico 

Clarines. 

I ." Nicolás 

2.°Guillermo ... 

Supernumerario... 

Campo." 

(2) Cuentas del Archivo municipal: 1-349-350-2. 

(3) Examen tardio pero cierto de la ^ar^uela El buen marido, pág. 18. En las cuentas 
del Archivo municipal consta que por dicha obra se pagaron al autor (á quien 110 se nombra), 
1. 5o o reales, que era lo de costumbre. 



CAPÍTULO SEXTO 12$ 



y que la entregaría á las iras del patio, en tanto no le presentaba 
cosa mejor. Porque su título se parece mucho al de La schiava rico- 
nosciuta, ópera bufa, tomada de una comedia de Goldoni, y que con 
música de José Scolari fué representada en Venecia en 1766. 

Para reponerse de este quebranto los cómicos pusieron en escena 
El filósofo enamorado y Las segadoras de Vnllecas, siempre aplaudi- 
das, obras ambas de Cruz, el resto del mes de Agosto y primeros 
días de Septiembre, y al fin el 16 de este último, con dos bailes pan- 
tomímicos, titulados uno Los molenderos, y otro Baile de la lotería, se 
estrenó la zarzuela original de D. Ramón de la Cruz, música del 
mismo D. Antonio Rodríguez de Hita, capellán del convento de 
la Encarnación, Las labradoras de Murcia. 

En ella volvió D. Ramón á seguir el camino iniciado por Las Se^ 
gadovas, eligiendo su argumento en las costumbres de los aldeanos 
de la huerta de Murcia, como en nuestros días hizo Felíu y Codi- 
na en su notable drama María del Carmen, inspirándose quizás en la 
vieja y olvidada zarzuela (i). Tiene dos actos en diferentes metros 
para la parte de canto. El argumento es interesante y bien desen- 
vuelto; hay dos buenos caracteres, el de Doña Nicolasa y el de su 
hijo, en quien acaso quiso D. Ramón individualizar algún adversa- 
rio suyo. El estilo es fluido y la versificación fácil y armoniosa, 
sin que le perjudiquen las diferentes voces propias del lugar y la 
gente entre quienes se realiza la acción del poema dramático. Qui- 
zá la acción en sí misma no tenga todo el interés ni aun la verosimi- 
litud que fueran de desear; pero hay escenas tiernas y expresión de 
afectos dulces y generosos, y por toda la pieza corre un aire de sua- 
ve romanticismo que consuela de las arideces comunes en obras de 
aquel tiempo. El éxito correspondió al mérito, pues se mantuvo en 
escena sin interrupción hasta el 5 de Octubre (2). No debió de ser 



(1) No tan olvidada de los verdaderos inteligentes; porque en 28 de Mayo de 1S96 fue re- 
presentada en el Conservatorio por alumnos de diciía Escuela, con ocasión de solemnizar el 
aniversario del nacimiento del poeta, celebrándose en aquel dia una velada literaria, dispues- 
ta, según creo,, por D. Jesús .Monasterio y D. Felipe Pedrell, director entonces el primero de 
la escuela y profesor actualmente de ella el segundo li ¡lustrador insigne de la música españo- 
la del pasado siglo. 

(2) La cuenta del gasto de esta zarzuela, consta en la siguiente -Lista de por una vez de la 
zarzuela Las labradoras de Murcia. 16 de Septiembre de 69. 



Carteles de aviso 

Cinco cestos de labor de mimbre 
blanco y negro para la zarzuela. . 

Cmco sillas de paja 

Seis cenachos de esparto 

Una navaia corba 



Un haz de esparto y otro de boi. . . . 4 

Una sábana de esparto 12 

Cuatro tamboriliUos con sus pali- 
llos 16 

Dos varas de paño para los seis pareí'. 

de botines, á 27 reales ¿4 



126 



DON RAMÓN DE LA CRUZ 



mal ejecutado, pues hicieron los principales papeles María M. Or- 
dóñez el de Teresa; María de la Chica (la Granadina) el de D. Nar- 
ciso, caballero valenciano; Joaquina Moro el de Doña Nicolasa; el 
de Do?i Leandro, su hijo, Ambrosio de Fuentes; los de Olaya y Flo- 
' rentina (personaje éste parecido á la Pelaya de Los Segadores), Teresa 
de Segura y Casimira Blanco, llamada la Portuguesa, y los de Feú- 
cho y Antolín, huertanos, Chinita y Diego Coronado, los mejores 
graciosos de entonces ( i). 

En esta zarzuela, puede considerarse consolidada ya la revolu- 
ción musical, en cuanto al drama, emprendida por el maestro del 
convento de la Encarnación, de Madrid. Con entera independencia 
de escuela, inspirándose sólo en las leyes generales déla composi- 
ción, en el fin expresivo y pintoresco de la música que tenía que 
adaptar al excelente libreto que se le había presentado, creó esas 



Hechura de los seis pares de botines, 
á 1 2 reales 72 

Ídem 16 reales importe de seda para 
pespuntearlos ! 6 

De la grana 7 

Mas cinco monteras d 20 reales ... 1 00 

Dos copias y saca de la zarzuela Las 
¡tanderas fsic) de Murcia, im- 
porta Oo 

A D. Antonio Moróte por haber en- 
señado la música de dicha zarzuela 
á la señora Mayorita 1 5o 

Dos pares de alpargatas para las se- 
ñoras 20 

Seis palos de pino con sus clavos en 
los extremos para el baile 12 

Un titilimundi con su mesa de tijera 3o 

Una gaita zamorana 12 

Cinco mochilas de estopa con sus 
orillos 

Ün par de zapatos y un pañuelo y un 
par de medias para las mochilas.. 

Dos bordones de pelegrina 

Del jaez del borrico 

Dos cestos de vendimiar 

Cinco varas de cincha para los cestos 

Dos ab«cs fsic) de madera 

Una barba negra y un bastón para el 
mago 

Un bastón de pergamino 



25 



Una cartera de hoja de lata con su 
colonia 

Diez varas de iiiiadillo 

Ocho varas de colonia de color rosa. 

De tres ensayos del borrico 

Del ensayo general del comparsa . . 

Docj panderetas con sus cascabeles, 
á seis reales cada una, importan.. 

Mas diez panderetas ordinarias para 
los ensayos, á dos reales y medio 
cada una 

De 20 panderetas que se han com- 
puesto de los ensayos del baile. . . 20 

Diez guitarrillos que sirven en la zar- 
zuela y en el baile 1 3o 

Cuatro frascos de rosoli de la zarzue- 
la pasada 

Una libra de bujías que se aumenta- 
ron en la orquesta de dicha zarzue- 
la del primer dia 

D. Juan por enseñar la zarzuela á 
Coronado, la Segura y Ambrosio. 

Algodón 

Cuatro copias y saca de la Esclava 
reconocida 

Una copia y saca de La bella Jillola. 

Saca de Las Segadoras 



25 



12 



loo 

4 

loo 

40 

Ib 



Ocho pares de zapatos 160 



Total 1.486 

Ponce. 

Visto. (Rúbrica de ^\ore\.).~Pagado." 
En esta cuenta faltan gastos de hechura de trajes y algún otro particular. 
(1) D. Ramón DE LA Cruz no incluyó L^í /íj6rí7iVorííí en su Colección; quizá pensaría 
ciarla en alguno de los tomos que no pudo publicar, asi es que no se conoce más impresión de 
esta obra que ia que se hizo cuando se estaba representando, por lo cual es bastan le rara. 



Capítulo sexto I27 



magníficas páginas músico-descriptivas, cuya existencia por lo pre- 
matura, apenas pudieron comprender los maestros que asistieron á 
la representación de Las Labradoras de Murcia en el Conservatorio. 

El final del primer acto tiene evidente colorido local, preparado 
con habilidad por el libretista al suponer que ante el temor que una 
tempestad súbita (fenómeno perjudicial al gusano de la seda), pro- 
duce á los cosecheros del capullo, acuden los huertanos de ambos 
sexos con guitarras, castañuelas, panderos y otros instrumentos, á 
promover el usual y saludable estrépito, que el músico convierte en 
una deliciosa jota murciana, cantada por las principales partes de 
la compañía. El mismo sabor popular tienen las demás partes líri- 
cas de esta obra, digna de celebridad mayor que la que goza. 

La temporada de verano de 1769, terminó con estas representa- 
ciones. Los cómicos obtuvieron un beneficio de 64.496 reales por 
las comedias, y 71.212 con las zarzuelas; pero ignoramos qué gas- 
tos habrán tenido que descontar y cuánto se habrán repartido. 

Desde las costumbres rústicas quiso D. Ramón pasar á las de cor- 
te, como lo hizo en otra zarzuela estrenada en el año de 1770. 

En casa de nadie no se meta nadie ó El buen marido, es una pieza 
cómica, en dos actos, á la que puso música el maestro D. Fabián 
García Pacheco. La extraña situación en que se encuentra la joven 
Doña Isidora, secretamente casada con un D. Enrique, capitán que 
presta servicio en Filipinas, y á quien su cuñado D. Joaquín, se vé 
obligado á visitar con precauciones para evitar los celos de su pro- 
pia mujer. Doña Magdalena, suministran el argumento de esta obra 
y dan motivo á que D. Ramón dibuje con gracejo los tipog del bar- 
bero, la comadre de vecindad y la picaresca Ruperta, criada de 
Doña Magdalena. Alguien quiso disputar á Cruz la originalidad de 
esta obra, por lo cual, en una advertencia estampada al final de la 
misma, declaró su autor ser tal especie despreciable y ¡ediciosa, 
«No se ignora, añade, que Mr. de Marmontel tiene entre sus cuen- 
tos uno con el título El buen marido; pero ha sido casualidad opor- 
tuna, para desmentir los impostores y desengañar los sospechosos, 
que ni en lo general de la idea, ni en lo particular de un lance, ni 
en lo accidental de un pensamiento se parezcan de algún modo las 
dos obras. ¡Oxalá tuviera ésta el espíritu, la delicadeza y el mérito 
de aquella respectivamente» (i). 

La zarzuela estrenada en el verano de 1770, en las funciones 



(1} Teatro ó colección Je los sainetea Je D. Kamán Je la Cru". —Tomo iX, Madrid, 
I79r,piig. ?92. 



128 



DON RAMÓN DE LA ÓRUZ 



nocturnas^ tuvo éxito semejante á las anteriores, aunque por lo tar- 
de de la época en que se verificó su estreno (28 de Septiembre), 
hubo de suspenderse el 8 de Octubre; pero en el año siguiente lo- 
gró también numerosas representaciones (i). No es tan monótona 



(i) «Gastos de la zarzuela nueva 

Alumbrado de aceite y silla de bra- 
zos, reales 

Dos mozos y cerilla 

Lamparilla y el soldado 

Velas de los músicos 

Adehala del apuntador 

Del tercer apuntador 

De la iluminación de los faroles y los 
de la calle 

Calceta y sus trastos y judias ver- 
des 

Recado de barbero y escalfador .... 

Bacía y palomilla para la tienda del 
barbero 

Dos bancos de herrador con los tras- 
tos que le corresponden 

Un pellejo alquilado, mesa peqnefu 
y su tapete 

Cuatro taburetes y cuati o sillas re- 
gulares verdes 

Adehalas de compañía 

Saínete de Las serríjims de 

Toledo. 
Un banco largo y la ropa que sirve 

en la prendería, 

Melocotones, avellanas, nueces, peso 

y pesas 

Una aguja de espartero alquilada.. . 
Del alquiler de la garrafa y agua de 

nieve 

Baile de contradanza. 

Refresco de la Virgen 

Del mozo que cuida de la limpieza 
de los faroles del alumbrado de 

aceite 

Por una ve;. 

Carteles de aviso que se han puesto 
dos veces 

Algodón para los candilones 

Una vara de galón verde de coches, 
torzal, agujas y palillo y su cestilla 
de mimbre de colores para la zar- 
zuela 

Estambre, rueca y huso para dicha 
zarzuela 



El buen marido, Septiembre 2S de 70, 

Un bastón de alcalde de barrio para 
40 dicha zarzuela 9 

5 Tres aceiteras de hoja de lata para 
3 dicha zarzuela 7 

Cesta, dos embudos, dos medidas y 
jarro de aceitero 24 

Bolsa y su corre (sic) de aceitero. . . 8 

Dos almohadillas de tela y sus llaves 
para dicha zarzuela 3o 

Rollo y medio de estera para el sai- 
nóte 21 

Cuatro ruedos regulares, felpudos 
para lo mismo 10 

Cuatro escobas y un aventador para 
lo mismo 2 

6 Del aro y hacer tres rollos y porie 
de mozo 8 

3 Dos vasos de cristal, tres barros y 
jarra de lo mismo para el saínete. ó 

Un cántaro de barro para lo mismo. 2 
igo Un bolsillo de seda y bolsa de bada- 
na para dicho saínete 4 

Un cuchillo de mango verde y su 
vaina y un cucharón para dicho 
saínete 4 

Copia de música para dicha zarzuela 
97 pliegos y la tonadilla, siete plie- 
gos y medio componen 104 pliegos 
y media á cuatro reales cada pliego. 418 

A los silleros de traer á la dama de! 
día del ensayo general . 4 

Copias y saca de la zarzuela Las 
Pescadoras y el saínete La más 
piadosa venganza 44 

Tres copias y saca de la zarzuela El 
huen marido 80 

Lo mismo del saínete 24 

Del pase de la censura de la zarzue- 
la de El buen marido y el saínete 
24 Las serranas de Toledo 12 

4 De un violin y el contrabajo que asis- 
tieron al ensayo general . ....... 37 

Un pañuelo de Holanda para e! galán 20 

l'na tonadilla nueva 

Por el saínete 



Visto. (Rúbrica de Moret.)" 



5 

'/2 



CAPÍTULO SEXTO íi^ 



esta obra como alguna otra de igual clase del mismo autor; las gra- 
cias que sazonan el diálogo y la ambigüedad en que hasta el fin 
permanecen las relaciones de D. Joaquín con Doña Isidora, mantie- 
nen despierto el interés sin que decaiga en todo el curso de la pieza. 
Hicieron los papeles de D. Joaquín, Josefa Figueras; de Doña 
Magdalena, la Mayorita; de Doña Lidora, Teresa Segura; la Tia 
Francisca, Joaquina Moro; Enriqne, capitán. Casimira Blanco; Rn- 
peyta, Polonia Rochel; Lovencillo, Gabriel López (a. Chinita); Un 
Alcalde, José Espejo; y Silveyio, barbero, Ambrosio de Fuentes, to- 
dos excelentes actores de las dos compañías de Madrid, 

Tampoco se observa lentitud alguna en otra zarzue'a jocosa ori- 
ginal, titulada Las Foncarr aleras, que con música del maestro Don 
Ventura Galván, hizo Cruz representar en el teatro del Príncipe, 
por las dos co:npañías reunidas, desde el :í5 de Septiembre de 1772 
hasta acabar la temporada de verano; en Diciembre del mismo año 
y otras veces. Aquí, no obstante la sencillez del asunto, hay verda- 
dero lujo de movimiento, sorpresas, entradas y salidas. Redúcese 
el argumento á la burla que dos lugareñas de Fuencarial, en unión 
con sus futuros esposos, del mismo pueblo, hacen en Madrid á dos 
solterones, uno de ellos abate, fingiendo primero entrar á su servi- 
cio como criadas, y luego, como prometidas, les estafan ropas, jo- 
yas y dinero, con todo lo cual huyen á la aldea, donde celebran las 
bodas con sus amantes, quienes fingiéndose también criados de los 
dos señores les habían ayudado en las marañas y embelecos. La 
obra, cuya moral deja mucho que desear, está escrita con verba in- 
agotable; pero quizá se extrema la nota de inocencia ó estupidez de 
los dos madrileños. D. Ramón compuso también un saínete cOn el tí- 
tulo de Las Foncarvalevas, y tal vez por eso, al imprimirla zarzuela 
en el mismo año, de su representación la dio el título de Jugarla del 
misino palo y amor puede más que el oro: Las Foncarraleras (i). 

Interesados en dar noticia de las zarzuelas originales que D. Ra- 
món DE LA Cruz compuso, á partir de lá Briseida hasta 1773, en que 
ocurrió la caída del poder del Conde de Aianda, suceso que al igual 
que el de su ascenso á él, tuvo incontrastable influjo en el desen- 
volvimiento de nuestra escena, no hemos hablado en general de los' 
saínetes que nuestro autor dio al público en el mismo tiempo. Lo 
haremos ahora á fin de agrupar de algún u.odo la inmensa y varia- 
da producción del gran sainetista. 

Nada tenemos que decir acerca de algunos ya conocidos y famo- 



(I) Véase e] Catálogo al linal del tomo. 



130 DON RAMÓN DE LA CRUZ 



SOS, tales como la Comedia de Maravillas, El fandango de candil, Las 
Majas vengativas, Las superñnidades, La visita de duelo, El deseo de se- 
guidillas, La fiesta de pólvora. La fantasma. El Rastro por la mañana. 
La retreta, Las tertulias de Madrid, Los majos vencidos, El 'peluquero, 
%oi payos en el ensayo, La tornaboda en ayunas, y algún otro que figu- 
ran en todas las colecciones del autor y han sido objeto de toda cla- 
se de comentarios. Pero durante este período compuso unos treinta 
más que han quedado inéditos, indebidamente muchos. De todos 
debiéramos dar alguna idea, si no fuera tarea larga ante el número 
enorme de los demás que se hallan en igual caso. Sólo muy su- 
cintamente podremos enumerar el contenido de los principales. 
Son de costumbres, Los alcaldes de Noves, que versa sobre la prefe- 
rencia entre el manto y la mantilla; Los convalecientes , que describe 
bien lo que sucedía en una aldea cercana de Madrid con los que iban 
á restablecerse; El médico de la locura que trata la gran cuestión de 
la educación femenina; El mesón de Villaverde. sin argumento, pero 
gracioso por las pinturas de personas; El cocinero, satírico contra las 
modas francesas en la comida; Las Foncarraleras, distinto como he- 
mos dicho de la zarzuela de igual nombre, pero que también alude 
á las costumbres de esta aldea cercana de Madrid, informándonos 
de que este pueblo surtía entonces de nodrizas á la corte; La boda 
del cerrajero, excelente sainete de costumbres madrileñas; Los majos 
de buen humor, que lo son á costa de unos petimetres; Las serranas de 
Toledo, pintura ridiculizada de hábitos señoriles en aldeanos; La fa- 
milia nueva en que trata el conocido tema del tutor y su pupila; 
De tres ninguna, lances de un pobre hidalgo que de tres novias á que 
aspira no logra ninguna; Li función completa, nno de los mejores 
saínetes de Cruz, en que describe un aspecto de las tertulias ma- 
drileñas. 

Son saínetes principalmente satíricos El adorno del Nacimiento, 
divertido juguete, contra la viciosa educación de las clases supe- 
riores, lo que demuestra con el caso de un niño hijo de un gran se- 
ñor, á quien se antoja hacer un Nacimiento con figuras vivas, obli- 
gando á servirle de muñecos á todos los criados y habitantes de la 
casa. Como indica el título de El viejo burlado, satiriza los matri- 
monios desproporcionados en edad; va contra losábales, may gra- 
ciosamente. La tioche bu^na en ayunas; unos Payos críticos imitan ri- 
diculamente á ciertas petimetras que de Madrid habían ido á un 
pueblo, con sus vanidades y fruslerías; otro Payo ingenuo satiriza 
ron vigor muchos vicios de la corte, y Las Usías y las payas, viene á 
ser una segunda parte de Los Payos críticos, pues aquí son ellos 



CAPÍTULO SEXTO I3I 



los que se disfrazan de petimetres para obsequiar á las presumidas 
damas madrileñas. El viejo á la moda, es uno muy calavera á quien 
el poeta zarandea lindamente. 

Tienen enredo harto complicado La audiencia encantada, que solo 
aspira á hacer reir, por haberse hecho en Navidad, y de igual clase 
es el de Las gitanillas, donde se canta, se baila, se come y se bebe 
y toda acaba en broma. La farsa italiana, que pasa por un pueblo 
sirve para que los novios de tres pupilas, guardadas por un Argos 
tutor, penetren en la casa, y después de varias peripecias no muy 
verosímiles, aunque divertidas, consiguen mujer y dote cada uno. 

Son de costumbres teatrales La niñería, escrito para la primera 
salida en el teatro de los dos futuros prodigios, muy jóvenes enton- 
ces, Pepita Huerta y El Mayorito; El teatro por dentro, precioso cua- 
dro en su género, relativo á las relaciones del público con los ac- 
tores; asunto parecido al de la Despedida de los cómicos, durante la 
Cuaresma. Tienen también semejanza entre sí Las pensiones de los 
nuevos, que son sufrir todas las impertinencias de los antiguos en 
la casa; Los temores de las nuevas, en que de un asunto trivial resultó 
un saínete de interés, y El guante de la nueva, que es el que entre 
sus compañeros echa Josefa Cortinas, recién venida á la corte sin 
dinero, sin alhajas, sin ropas y sin protección, y los conmina con 
que la provean de todas estas cosas ó no murmuren luego de ella, 
SI advierten alguna novedad en su traje y costumbres. El año de 
1 771, fué fatal para los actores; pues Aranda suprimió uno de los 
teatros, dejando á muchos fuera de la farándula, escogida y única 
que se formó. A la dificultad de entenderse entre sí los cómicos 
procedentes de cada compañía, alude el saínete El examen de la 
forastera, á la vez que sirvió para presentar al público á Josefa Pi- 
neda, la Jerezana, nueva entonces en Madrid. 

La comedia de Valmojado, es una especie de segunda parte de 
Los Payos en el ensayo (saínete conocido), pues se verifica la repre- 
sentación teatral á que se refiere, como proyecto, el de los payos. 

De género distinto de todos estos saínetes y de los anteriores, 
son los dos titulados Manolo é Inesilla la de Pinto. Pero de éstas 
y las demás parodias que hizo D. Ramón de la Cruz, se hablará 
en el siguiente capítulo (i). 



(I) Sobre la autenticidad de todos los saínetes mencionados y la fecha exacta de su com- 
posición y representación, véase el Catálogo alfabético que va al final, y que por no repetir 
noticias, se omite aquí y en otros lugares del texto. 



*^^^^ISiSfSi^SSSl^^Sl^^^SS^SfSISil^ 




CAPITULO VII 

Nuevas polémicas. — D. Ramón se defiende desde la escena. — 
Llueven folletos satíricos contra él. — Cansancio que esto le pro- 
duce. (1768-1772)". 

'legamos al corral del Príncipe, donde á la puerta leí un 
^M cartel que decía: «Hoy representan aquí las dos Compañías, 
la Briseida, Zarzuela heroica. A las ocho.» Díxele á mi 
bienhechor: — Amigo, ¿qué es esto? ¿á estas horas se repre- 
senta en nuestro teatro? ¿las dos compañías se unen? ¿qué noveda- 
des son éstas?» 

Reflejaban estas palabras de un escritor del tiempo, la sorpresa 
con que el público recibió la innovación que en las prácticas de los 
espectáculos teatrales suponía la nueva obra de D. Ramón de la 
Cruz y la forma de su exhibición en la escena. Fué la Briseida á 
la vez que la primera entre la serie de zarzuelas originales de su 
autor, motivo de que á cada una de las que le siguieron acompañase 
la aparición de un escrito más ó menos satírico, resultando de todo 
unas de las más curiosas polémicas literarias del siglo pasado en 
que tantas hubo. 

Inició los ataques contra la Briseida D. Miguel de la Higuera, 
arrebozado, según hemos dicho, con el nombre de El Barbero de 
Fov carral, en unas sazonadas cartas, donde, con bastante acierto, se 
juzgaba la zarzuela de D. Ramón de la Cruz. Siguieron á esta 
obra otras Cartas del Sacristán de Mandes al barbero de Foncarral (i\ 



(i) Cartas que escribe el Sacristán de Mandes al Barbero de Foncarral, dándote cuen- 
ta de lo que le ha pasado en Madrid, y principalmente del estado en que se /tallan los tea- 
tros. Hace en ellas una análisis critica de lax tres ^ar^uelas que se han representado este 
verano; á saber: la Briseida, las Secadoras y el Jasan. Suputar, D. Mauricio Montene- 
gro, residente en esta corte. Con licencia. En Madrid, en ¡a Imprenta de la viuda de 
HUseo Sanche^, Plazuela de Santa Catalina de los Donados. Año de 1768.- 8 ", 78 págs. 



134 DON RAMÓN DE LA CRUZ 

más interesantes todavía, porque no sólo tratan de la Bviseida, sino 
también de la zarzuela Las Segadoras de Vallecas y de la titulada 
Jasan, representadas en el mismo verano de 1768, En estilo jocoso 
euenta el disfrazado sacristán su viaje á Madrid, donde vio con 
asombro la nueva clase de funciones dramáticas que se daban; exa- 
mina minuciosamente La Bviseida, con criterio neoclásico, censu- 
rando la mala conducción del asunto, el carácter de Aquiles «que 
no es el hijo de Peleo, ni el discípulo de Chirón, sino el hijo de un 
poeta sainetero, que creyó que era lo mismo andar á vueltas con 
héroes y semidioses que con abates y cortejos p* (P^g. 20); la versi- 
ficación dura y vulgar y varias faltas de gramática. Los ataques 
contra la Briseida consumen más de la mitad del folleto (hasta la 
página 49). Añade luego: «El autor de la Bviseida pasa por el mejor 
de todos los que ganan su vida escribiendo para el teatro, y cierta- 
mente sus obras son las que menos desagradan.» El elogio no es 
muy grande, porque luego añade que ninguno de los que entonces 
escribían comedias sabían escribirlas. 

La Carta III está destinada al examen de la segunda obra de 
Cruz. «Estos días pasados se ha empezado á representar una zar- 
zuela burlesca, que se intitula Las Segadoras, compuesta por el 
mismo autor de la Briseida. Yo fui á verla el primer día y continué 
algunos otros, no sólo por poder hacerme cargo de ella para escri- 
bir á Vm. mi dictamen, sino porque ciertamente me gustó mu- 
cho,)» (pág. 49). En efecto, la censura que hace de esta obra es 
mucho más benévola, limitándose á señalar algunos descuidos ó 
impropiedades, ó que á él se lo parecen. 

"De estas cosas tiene muchas; pero se le pueden disculpar, porque 
en el todo la zarzuela es buena, y me hace creer que el autor tiene un 
genio verdaderamente cómico; y que conseguiría escribir comedias 
buenas, si posponiendo un cierto mal gusto que reina en favor de los 
chistes puramente de voz, y dexando la crítica mordaz, se dedicase á 
copiar la naturaleza, que es el verdcro exemplar de la imitación del 
buen poeta cómico. Yo quisiera poder persuadirle esta verdad, para 
que leyendo y observando escribiese, guiado de la naturaleza y del arte 
y no del capricho de los tontos, pues me hace lástima que un ingenio 
que podía en su ramo ser sobresaliente, se quede oscurecido en la mez- 
quindad de unas composiciones serviles, sin más gracia que la de cho- 
car á los prudentes y complacer á los que no discurren.» (Pág. 55.) 

Trata luego extensamente del saínete Los hombres con juicio, exa- 
minándolo á la luz de la moral más puntillosa y de la regularidad 
de toda obra dramática, por lo cual, como es de suponer, le parece 



CAPITULO SÉPTIMO I35 



muy mala una pieza que no tiene argumento, con exposición, nudo 
y desenlace; pero principalmente lo hace para defender á los aba- 
tes, lo que pudiera indiciarnos lo fuese el censor, al ver también la 
erudición clásica, griega y latina que ostenta. 

La cuarta y última carta se encamina á juzgar el Jasón, que 
maltrata sin piedad; pero como esta obra no es de Cruz no insisti- 
remos sobre ello. 

Todavía salió algún otro impugnador de nuestro poeta, y manus- 
critas y oralmente corrieron sátiras contra él, tanto que creyó lle- 
gado el caso de defenderse, acudiendo para ello á su campo favo- 
rito, esto es, al mismo teatro. Escribió, pues, rápidamente un saine- 
te (aun inédito), con el transparente título de ¿Cuál es tu enemigo? 
Lo tenía ya listo de aprobaciones y licencias el ii de Mayo de 
1769 y debió de representarlo por aquellos días la compañía de 
Juan Ponce. Que todos adivinaron en esta obra el fin de rechazar 
los ataques que se le dirijían, lo demuestra la aprobac'ón del fiscal 
Don Francisco Fernández, en el manuscrito presentado á la cen- 
sura, al decir que no hay inconveniente en la representación del 
sainete, «pues la metáfora que sigue su autor manifiesta una decen- 
te y pundonorosa defensa permitida en lides de entendimiento, sin 
vulnerar las personas» (i). 

Desgraciadamente las alusiones son tan veladas que por ellas no 
pueden claramente señalarse los sujetos á quienes se refieren. Su- 
pone el poeta que dos sacristanes, uno de un hospital y otro de una 
ermita (¿el de Maudes?), un médico ó barbero (¿el de Foucarral?), 
un pastelero y un maestro de esgrima (¿Bernascone?), salen al 
campo con intención cada cual de matarse. El pastelero manifiesta 
su despecho 

Contra ese tonto, ese necio 
sacristán de la parroquia, 
tan feliz villanciquero, 
que apenas se hace función 
sin sus solfas en el pueblo; 
siendo así que no ha estudiado 
siquiera los rudimentos 
del canto ni el contrapunto. 

MaravíUanse los concurrentes de que n>i pa telera sienta esto; ha- 
llando más natural que los dos sacristanes quieran ahorcarse, por- 
que su rival se lo canta todo y pilLz más gajes en el pueblo. Resuel- 



(I) En la Biblioteca mmiicipal de Madrid existen el original autógrafo de este sainete: sig- 
natura I -162-32 y una copia que sirvió para la censura. 



.136 



DON RAMÓN DE LA CRUZ 



tos, sin embargo, á morir, se le ocurre al pastelero que eso es dar 
al sacristán un nuevo triunfo, y que mejor sería concitar al pueblo 
en contra de él. 

Sale el aborrecido sacristán cantando, y en sus coplas alude á 
cierto parto de los montes (sin duda el de los folletos contra sus 
zarzuelas). Pasa Galván, que representa á un caballero neutral, y 
dice mirando los carteles de la plaza: 



f-Habrá mayor picardía?... 
— Buenas tardes, caballeros. — 
;De qué sir\e que el alcalde, 
por auto de buen gobierno, 
mande que ninguno escriba 
sino á rostro descubierto, 
si con alquilar un nombre 
se abusa de sus decretos? 

EUSEBIO 

Don Lope, ¿por qué lleváis 
tan avinagrado el gesto? 

GALV.ÍN- 

¿Qué? ¿No han reparado ustedes 
en los carteles que hay puestos 
por esas esquinas? 

LOS TRES (El sacristán, 
el barbero y el valiente). 

No. 



Pues, amigos, todos ellos 
son contra ustedes. 

CHiNiTA ^Sacristán). 
¿Qué importa? 

GALVÁN 

¡Qué libres están! Yo creo 
que j'o bien sé los autores. 

' SIMÓN 

Pues yo no quiero saberlos, 

CHLNITA 

Hacéis bien, harta desgracia, 
á juicio de los discretos 
es el estrellarse con 
quien no se mete con ellos. 

EUSEBIO 

Pero, ¿qué dicen al cabo? 



GAL VAN 

Que ustedes son unos necios, 
y el sacristán sobre todos, 
que es el ¡principal objeto 
de sus sátiras. 

CHINITA 

No dicen 
mal del todo, porque es cierto 
que vo no sé mucho; aunque 
para el cargo que manejo 
fuera bien fácil hacerles 
ver que no saben más ellos. 



¿Y quién había de gastar 
la vida en satisfacerlos? . 

SIMÓN 

Las obras son solamente 
la prueba real del talento; 
V el modo de censurar, 
aunque tengan mil defectos 
las ajenas, es poner 
otra propia para ejemplo, 
tan perfecta que no hava 
una coma sin acierto. 

CHINITA 

Agur, que ustedes, amigos, 

lo van tomando muy serio 

y yo necesito estar 

de buen humor, porque tengo 

que hacer muchos villancicos 

para festejar al pueblo, 

obedecer y dar gusto 

á cuatro amigos discretos 

que es mi negocio, y escriban, 

que de esa suerte tendremos 

de qué reimos si es malo 

y de qué aprender si es bueno. 



El alcalde deja que sentencie el pleito entre todos al pueblo y 
éste por boca de Mariana, dice: 



CAPÍTULO SÉPTIMO 



137 



Pues, señor, lo que queremos 
todos los del pueblo es, 
ya que ha llegado á este extremo, 
que den una breve muestra 
cada cual de su talento, 
y el que pueda más que Heve 
los aplausos y los premios. 

El sacristán dice luego tener ya acreditado: 



que con ninguno me meto, 
que no solicito nunca 
las funciones ni me niego 
á quien me puede mandar; 
que hago todo cuanto puedo 
por dar gusta á quien me busca 
con la atención que merezco, 
si no por mi habilidad, 
siquiera porque me empleo 
en un asunto en que hay tantos 



hombres de bien, para ejemplo, 
Si esto es ser mal sacristán, 
y juzgan que mi silencio 
es necedad, sea en buen hora; 
que desde ahora les prometo 
tres cosas: escribir mucho, 
callar y reirme de ellos 
hasta oír diez villancicos 
seguidos y todos buenos. 



Los enemigos acaban al fin de resolverse al suicidio, y el sacris- 
tán continúa: 



esta idea, cuyo empeño 
más ha sido divertirse 
que despicarse. 

TODOS 

Pidiendo 
que supla vuestra prudencia 
sus descuidos v los nuestros. 



Y yo les voy á cantar 
ahora un juguetico nuevo 
á modo de tonadilla; 
pues mientras no experimento 
que enfadan mis necedades. 
(¡Qué se me da de ser necio? 

MERINO 

Pues vaya porque se acabe 

Repetimos que todo esto es muy oscuro y confuso; pero entonces 
el pueblo debía de entenderlo, pues si no, sería inútil contárselo. 

También los adversarios de D. Ramón acudieron al escenario 
para insistir en sus acometidas; y sin duda recordando el fracaso 
del saínete de Don Quijote, dieron al suyo el título de Apelación al 
Quijote sainetero (i). Se supone en él que cuatro poetas acuden en 
quejas ante el alcalde de un lugar, porque sus sátiras saineteras no 
dan resultado en el sentido de producir enmienda de las costum- 
bres. Aparece Don Quijote y se pone de parte de los censurados y 
contra los poetas, sosteniendo con énfasis que no todo soldado es co- 
barde, y que no todo hombre que acompaña á una mnjer es cortejo 
suyo. Van presentándose otros quejosos; una petimetra, dos mo- 



lí j Saynele nuevo. Apelación que luxccn los foeíax del Quijote Juicioso al Quijote 
saynetero de Don Manuel del Po^o. Con licencia; en Madrid, en la Imprenta de Andrés 
flamirc^. Año de 1769; 8.">, 3i págs, 



138 DON PAMÓN DE LA CRU2 



distas, abates que llaman ignorantes á los poetas. Don Quijote los 
defiende á todos y amenaza á los satíricos. Claramente se ve que 
se dirige contra Cruz y sus amigos; pero la obra es de lo más ñoño 
«que se ha escrito. El pensamiento como se recordará tiene notable 
semejanza con el titulado La sátira castigada de Nifo, representado 
en 1765, y que provocó el valiente de El pueblo quejoso de D. Ra- 
món DE LA Cruz, con la diferencia de que aquí es D. Quijote y no 
el alcalde quien dicta el fallo. 

En el verano de este mismo año de 1769, se estrenó. la zarzuela 
Las Labradoras de Murcia, con el éxito que hemos visto; y á poco 
salió contra D. Ramón otro folleto, escrito sin duda por alguno de 
los sacristanes zaheridos en ¿Cuál es tu enemigo? y en sentido mu- 
cho más hostil que la relativamente blanda censura del Sacristán 
de Maudes. ^ 

Titulábase el nuevo libelo: Examen imparcizl de la zarzuela Las La- 
bradoras de Murcia, é incidentalmente de todas las obras del mismo autor, 
y lo firmaba un Don Joié Sánchez, natural de Filipinas, nombre su- 
puesto, como los demás empleados, por los contrarios de Cruz, se- 
gún él mismo nos informó en el saínete ¿Cuál es tu enemigo? 

Daremos un ligero análisis de este importante documento: 

Dice el autor en el prólogo, que nació en Manila; que cultivó la 
poética en Cantón y otros lugares, y creyendo hallar en los teatros 
de Madrid practicados los preceptos que inspiraron y enseñan los 
más excelentes maestros, quedó admirado de ver lo contrario en los 
saínetes y zarzuelas que se usan, y particularmente en Las Labrado- 
ras de Murcia, de que va á tratar. Vio el Bayaceto y la Tragedia para 
reir ó saínete para llorar, y notando que en estas obras se hacía burla 
del buen gusto que se supone debe reinar eutre los españoles, se de- 
cide á publicar la suya «exponiéndome al honesto despique de que me 
saquen á las tablas; pues para un hombre oscuro, cual yo soy, aún 
será gran premio de mi trabajo el que me ridiculicen en estilo sai- 
netero.» Hablando el autor de un cierto abate, que, luego introduce 
en el cuerpo del folleto, dice que aquél no tiene á Cruz «como 
poeta, á la verdad, en tan gran concepto comoá Terencio; pero en 
calidad de vecino honrado de esta corte, le venera; reconoce sus 
buenas prendas y aprecia en grado eminente su candor y since- 
ridad.» 

En el texto del escrito finge Sánchez contestar á una carta de un 
compañero residente en Cádiz para darle cuenta del diálogo soste- 
nido acerca de la obra de Cruz entre un abate, un corbata y un 
abogado. El primero es el que impugna y afirma que el éxito de la 



CAPÍTULO SÉPTIMO 1 39 



zarzuela fué debido á la sonora y dulce voz de la Mayotitu y á la 
gracia de la bailarina. 

«Da el autor á su zarzuela el epíteto de burlesca, y es que como en las 
cosas serias le ha dado tan mal el naipe, según lo acredita el petimetre 
Achiles, el alcah. Ulises, el emperador Agamenón y la atolondrada 
Briseida, se acoge á los asuntos burlescos quedan más ancho campo 
para disparatar.» 

Examina menudamente el abate la zarzuela, criticándole defec- 
tos de pormenor, y al fin dice: 

«.En ella no hay poesía, ni gramática, ni invención, ni propiedad, ni 
artificio; hay un millón de disparates, metáphoras hinchadas, versos 
defectuosos, expresiones indecentes, moral estragada, solecismos y pe- 
dantería; sin método, ni orden, sin^gracia, lenguaje, interés, ni carác- 
ter fijo; y, en una palabra, la referida zarzuela, parece la confusión de 
Babel ó el juego de los despropósitos.» 

Ensarta á renglón seguido una pedantesca crítica fundada en las 
unidades y preceptos del arte. 

«Déjelo usted quieto al pobre autor, que harto hacer es para un 
hombre que no ha cursado las Universidades ni ha leído otros libros 
que los de Caballerías, las Novelas sin las vocales, las Obras de Doña 
Marta de Zayas, Soledades de la vida, etc.; y esto de priesa y corrien- 
do, porque, amigo, primero es la obligación de servir cada uno su 
destino que la devoción de instruirse.» 

Asegura que D. Ramón decía algunas veces que se perdían sus 
chistes y golpes por no hacerlos resaltar los cómicos, y otras que 
se vengará del pueblo, castigándole con la privación de sus obras. Aña- 
de qne todas las de Cruz se parecen. 

«De forma que las piezas de este autor parecen vaciadas sobre un 
propio molde, sin otra variedad que la de haber mudado los nombres 
de los interlocutores. Cotejen ustedes la zarzuela de Las segadoras de 
Vallecas con esta de Las Labradoras de Murcia, y hallarán en ambas 
un capataz, un amo enamoradizo, una criada gazmoña, un criado tai- 
mado, otro simple y cuerdo al mismo tiempo, una carta que suple la 
falta de ingenio del autor para el desenredo; en una palabra copiados 
el argumento, los caracteres, la moral y hasta los defectos y sucios 
equivoquillos... Eso. interrumpió el abogado, debe de haberlo oportu- 
namente imitado de un célebre jurisconsulto que dicen hubo en Ma- 
drid, que no gastaba más pedimento que uno universal que hacia á 
todos asuntos, y se fundaba en esta razón, que las tres consideraciones 
que se han de tener presentes en cualquiera petición son siempre las 
mismas: una la persona que pide, otra á quién se pide, y otra la cosa 



140 DON RAMÓN DE LA CRUZ 



pedida. Luego, decía él, ^-para qué andarse por las ramas? Del mismo 
modo digo yo, si nuestro poeta ha tenido la fortuna de inventar un 
argumento que viene igualmente bien á Las Labrador-as murcianas, á 
Las segadoras de Vallecas, á las Laneras de Segovia, á las Lavande- 
ras de Carabanchel, y á las Puchereras de Alcorcón: habiendo hallado 
esta mina, ;qué necesidad tiene de quebrarse la cabeza en discurrir 
otras novedades?)» Pág. 38). 

«Los árcades que usted me cita no le gradúan de buen poeta^sino de 
poeta contra naturaleza. Oigan ustedes la anécdota original, que no deja 
de ser chistosa. Infatuado de los aplausos que le tributaban otros que 
saben aún menos que él, escribió nuestro autor á Roma para que le 
hiciesen retrato; y los abates romanos, que son la gente más ingeniosa 
V fisgona del universo, le han respondido envinndole un figurón y di- 
ciéndole que le remiten el retrato abierto por una mano tan hábil en el 
grabado, como lo es la suya en poesía, y que la Arcadia se ha tomado, 
la confianza de añadir en él una inscripción latina, á imitación de las 
que recogió Grutero para ahorrarle el trabajo de hacérsela á sí mismo, 
á lo que parecía muy dispuesto. La inscripción ha andado por todo el 
lugar; se han sacado muchas copias y yo traigo aquí en el bolsillo una. 
Tomóla el abogado y leyó en voz alta: 

Raimundus non natus... poeta.» 

Añade que le dijeron que los puntos suspensivos estarían llenos 
con los apellidos de Cruz, cuyas letras habrá consumido el tiempo 
gran devorador, como dice el abate. (Pág. 40). 

«El solo es el que escribe para el teatro, y él se ha salido con hacer 
callar á todo el coro, ó por mejor decir, á toda la chusma de los demás 
poetas... Bien sé que se jacta de este triunfo; esto es, de haber desterra- 
do del teatro'no sólo los escritos de sus contemporáneos, sino también 
las obras de nuestros antiguos é ilustres poetas dramáticos » Habla lue- 
go de unas advertencias que tiene hechas sobre el teatro, y sigue: «»No se 
las han de referir á ustedes al Poeliquio (.Cruz) á quien es muy regular 
amarguen las verdades que contienen, no sea que me saque á las ta- 
blas, que es la venganza que ha tomado hasta aquí de los que han pro- 
curado desengañarle, en lugar de oponer razones á razones.)^ (Pág. 42). 

Prosigue que los cómicos son el único tribunal para la admisión 
de obras, y que: 

«El Poetiquio está de acuerdo con ellos y es un tiranillo del teatro, 
que parece que le tiene estancado, Qualquier obra que se les da va 
á la censura del Poetiquio y éste la desecha infaliblemente, porque 
no se introduzca otro á quitarle la ganancia. Publica que desea que 
otros escriban; pero ocultamente estorba la representación. Se ha he- 
cho la experiencia por algunos amigos mios, verdaderos patriotas, de 
darles piezas y las han desechado. Se ha repetido ¡a experiencia por 



CAPÍTULO SÉPTIMO I4I 



medio de un incógnito, pidiéndoles su corrección y ofreciéndoles de 
balde otras obras. Admitieron la pieza y mandaron volver; y habiendo 
vuelto dijeron que se representaría con tal que se enmendase como ellos 
quisieron. Por ganarles la voluntad se corrigió á su gusto, aunque ri- 
diculísimo y despreciable; y después de tenerla algunos días al parecer 
ya admitida, dijeron abiertamente que no querían representarla. No es 
esto lo más gracioso sino que habiendo tenido algunos autores la con- 
descendencia de dirigirse inmediatamente al Poetiquio para que facili- 
tase la representación de sus obras, éste las ha retenido, las ha copiado 
abusando de la confianza y las ha dado como propias, sin otro motiva 
que el de haberlas desfigurado en sus saínetes, transformando, por 
ejemplo, la excelente comedia de D. T. Y. (i^ El hacer que hacemos,- 
en el saínete ¿7 Fachenda [2], y volviendo después los originales á sus 
autores con una magistral y descortesísima desaprobación. No sólo 
qualquier poeta de la parte Je afuera, pero el mismo Poetiquio (este 
nombre dice se le dieron los murcianos de Madrid, por los iquios que 
introdujo en Las Labradoras, como muestra de saber el dialecto), que 
es toda la confianza de los cómicos tiene que añadir y quitar á gusto 
de ellos. Para esto ya se ve que es menester una condescendencia pros- 
tituida y alquilada, y de semejante modo de proceder no puede resultar 
nada bueno. Por cada zarzuela (según se dice] dan al Poetiquio 25 do- 
blones, y si este premio se publicase en la Gaceta lloverían obras de 
toda España» (pág. 43;. 

Termina con que la decadencia del teatro español empezó justa- 
mente el día en que comenzaron á representarse las obras de Cruz 
que fué hace doce ó catorce años (3). 

Como al fin de todo dice que Cruz va á representar una Trage- 
dia burlesca, en que se propone ridiculizar este género de drama 
poco conocido en España, «pero el más grave, el más majestuoso y 
el más capaz de inspirar al auditorio nobles, dignas y magníficas 
ideas», añadiendo que la crítica sólo puede recaer sobre el Bayaceto 
y otras de igual clase; y como en el prólogo da ya por visto el Ma- 
nolo, representado algo después del 11 de Noviembre, en que pasó 



(1) Don Tomás Iriarte. 

(2) No conocemos ningún saínete de Cruz que lleve este titulo, ni recordamos ninguno 
cuyo argumento puede tener gran semejanza con la comedia de Iriarte. 

(3) Examen imparcial de la ^ar:^uela intitulada: l^as Labradoras de Murcia, é inciden- 
talmente de todas las obras del mismo autor; con algunas reflexiones conducentes al res- 
tablecimiento del Theatro. Por Don Josepli Sánclie:^, natural de Filipinas. Con licencia. 
En Madrid, en la Imprenta de Pantaleón A^nar. Año de 1769. He hallará en la librería 
de Fernández, frente de San Felipe, y en la de Escribauo, frente de la Aduana. 4"'. 
tres hojas preliminares y 47 págs,—Üe este rarísimo folleto no he visto más ejemplar que el 
que posee nuestro insigne y universal maestro D. Marcelino Mcnéndez y Pelayo en su rica 
biblioteca, donde lo he disfrutado. 



14^ DON RAMÓN DE LA CRUZ 



á la censura, resulta que este Examen salió á luz al expirar el re- 
petido año de 1769. 

Gomóse ha visto, antes de que el Examen imparcial saliese á luz, 
habíase representado el saínete satírico y paródico Manolo: esto 
quizá sirva para explicar la crudeza de lenguaje empleado en el 
Examen, que en modo alguno pudo motivar el saínete de ¿Quién es 
tu enemigo? Cierto que la crítica del Manolo va contra todo el gé- 
nero trágico, especialmente contra el tono enfático y campanudo que 
dominaba en las imitaciones de la tragedia francesa; pero no debe 
olvidarse que el grupo neoclásico que acaudillaban D. Nicolás Mo 
ratín, Clavijo y Fajardo, D. Bernardo Iríarte y su hermano don 
Tomás y otros, cifraba su esperanza en el Conde de Aranda, ar- 
bitro entonces de los destinos de España, para la implantación en 
nuestro suelo del teatro francés. ¿Quién sabe además sí en aquel 
torrente de frases huecas del Manolo habrá algunas tomadas de las 
obras de cualquiera de los autores de tragedias, y uno de éstos ya 
directamente aludido, tratase de desquitarse de tan brusca manera? 

Por lo demás, sí bien la parodia, usada como arma de pelea, era 
nueva entre nosotros, no lo era en otro sentido; y como género dra- 
mático es bien antiguo. El drama satírico griego era muchas veces 
parodia de la tragedia misma que acababa de representarse, pues 
este drama de cortas dimensiones se daba al fin de la representa- 
ción para suavizar el efecto que pudieran haber producido las des- 
gracias referidas de la tragedia. Las atelanas latinas eran también 
paródicas en forma grosera, al menos así parecen indicarlo algunos 
títulos de Pomponío, fecundísimo autor de tales farsas como el 
Agamenón fingido, Manías, Atalanta. Rhínton de Tarento, á quien 
acaso imitó Pomponío en esta parte, compuso en dialecto tarentíno 
varias parodias de Sófocles y Eurípides. Hasta 38 piezas de esta 
clase se le atribuyen, entre ellas un AmpJiitrion, un Orestes, dos Ifi- 
genias (en Aulíde y en Tauríde), un Héymles, etc. En nuestro teatro 
hay algunos entremeses que son caricatura de celebradas comedias, 
y hasta algunas llamadas burlescas, como El caballero de Olmedo y 
La muerte de Valdovinos, son parodia de otras heroicas del mismo 
asunto. En Francia había parodias contra determinadas obras dra- 
máticas, mucho antes de que á Cruz se le ocurriese componer su 
Manolo. Pero la oportunidad de aplicarlo contra toda una escuela 
literaria y en el crítico instante en que la lucha por su introducción 
estaba más empeñada, á él solo pertenece; y en verdad que arrojo, 
y no poco, se necesitaba para ello. 

El mismo D. Ramón de la Cruz debió de sentir algunos temo- 



CAPITULO SÉPTIMO 



U3 



res, puesto que no se atrevió á lanzar su sátira con ruda franqueza. 
Hízola preceder en las tablas por una dulcificante Introducción, 
que en el mismo día recitaron el gracioso, la graciosa y el autor de 
U compañía. Supone D. Ramón que Chinita, disgustado porque no 
le dan papel en la tragedia, lo mismo que su compañera la Corti- 
nas, graciosos de Juan Ponce* se niegan á trabajar en los interme- 
dios, y en contestaciones con su autor llega Chinita á decir: 



Yo no he Je hacer cosa alguna 
hasta hacer una tragedia. 

PONCIC 

¿Y la supieras tú hacer: 

CHINITA 

Y no sólo sabré hacerla, 
sino escribirla. Y quizá 
la traigo en la fatriquera. 

PONCE 

¿Y es original? 

CHÍNITA 

En todo. 

PONCE 

¿Y es caso de Roma ó Grecia: 

CHINITA 

Pues ¡qué! ¿faltan en Madrid, 
asuntos para tragedias, 
habiendo maridos pobres, 
V mujeres petimetres 
para exponer caracteres 
de compasión, tantas viejas 
para inspirar el terror? 

¿Qué país del universo 



ofrece en todas materias 
más héroes; ni en qué país 
hay tantas civiles guerras 
como aquí, que hay pretensiones, 
primos, cuñados y suegras? 

PUNCE 

Vaya. ¿Y cómo la intitulas? 

CHINITA 

El Manolillo: tragedia 
para reir,y saínete / 

para llorar. 

P0NCI-; 

¿Y la escena? 

CHINITA 

Es en medio de la calle, 
para que todos la vean. 

PONCE 

¿Y dónde? 

CHINITA 

En el Avapiés; 
delante de una taberna. 

PONCE 

Ella será como tuva i ' 



Sin embargo, disculpa la tentativa, diciendo que trata de dar 
novedad en las obras para captarse la atención del público, á fin de 
que no le canse siempre la misma menestra; pero claro se vé que 
esto lo dice por miedo de que parezca demasiado atrevida la idea (2). 



(1) Introducción á la tragedia ridicula de Manolo. Es inédita y existe un manustrito 
antiguo de ella en la Biblioteca municipal de Madrid, signat 1-1S4-I. 

(2) Al principio de una edición del Manolo hecha en 1784, advierte también el autor que 
no obstante estar colocada esta obra para imprimirse entre otras suyas, se ha visto precisado á 
anticipar separadamente su publicación, por haberla hecho en Cádiz otro sujeto sin su cono- 
cimiento y con varios defectos introducidos por los copiantes que la han trasladado, y que no 
es sujin en esta tragedia ridiculizar las buenas y arregladas tragedias, que s-n dignas 
ii:\ ginzvaX aprecio, sino el ignorado, presumido c impertinente modo conque algunos 
han querido introducir ¡a declamación ¿Quién podría creor semejante cosa, sabiendo que la 



144 DON RAMÓN DE LA CRUZ 



En cuanto al éxito de esta sátira fué tal, que antes de dos meses 
ya tuvo Cruz que presentar otra parodia, como fué Inesilla la de 
Pinto, graciosa caricatura de la Inés de Castro, para la cual parece 
tuvo D. Ramón en cuenta la Agnés de Chaillot, parodia que Legrand 
fiabía hecho en 1723 contra la Inés de Castro de Mr.- de la Mothe. 
En nuestro teatro desde las dos Nises de Jerónimo Bermúdez, en el 
siglo XVI, son varias las Inés de Castro que se escribieron (i). 

No mucho después compuso la Zara, parodia de la Za^re, de Vol- 
taire, ó de sus traducciones castellanas; pero no pudo logiar se re- 
presentase por entonces, con lo cual renunció á seguir cultivando 
este género, que tampoco se presta á mucha continuidad. Las otras 
piezas de carácter paródico que Cruz compuso como El marido so- 
focado (en 1774), Los bandos de Lavapiés (1776) y el Miiñuelo (1792), 
son en realidad sainetes burlescos. Este último tiene las dos parti- 
cularidades de haber sido la última obra escrita por D. Ramón de 
LA Cruz y de haberse estrenado al mismo tiempo que La Comedia 
nueva, de D. Leandro Fernández de Moratín (2). 

Volviendo á las polémicas de 1769, diremos que en el momento 
de salir á luz el Examen imparcial, estaba ultimando una traducción 
del Amor médico, de Moliere, cierto anónimo sevillano, quien en un 
prólogo lisonjero al lector, escrito en tono jocoso, dice entre otras 
cosas: 

aPor consecuencia de esta claridad y desinterés, has debido inferir 
que á mí se me dará un bledo que silbes ó aplaudas esta obra, ó la de 
los intermedios y letras de las tonadillas, que igualmente se han fran- 
queado, pues sabida cosa es que al autor áe Las Segadoras y Labrado- 
ras de Murcia, que tiene bastante mérito en nuestro teatro, se le ha 
tratado muy mal en varios papeles, y particulurmente en el último de 
Examen imparcial, que anda por esos mundos. Se sabe más, y es que 
dicho papel es más pesado que una tortuga, y más simple que el buen 
Don Sancho que introduce; y por esta regla ningún carácter está más 
al vivo ni más desempeñado que el suyo. Un sujeto muy hábil, capaz 



declamación á la francesa nunca formó escuela entre nosotros, ni podía, dado el escasísimo 
número de representaciones que de tal género se dicTon en todo el siglo xviii? ¿Se contenta- 
rían los galómanos con esta explicación ó disculpa que el temor arrancaba al ánimo de Cruz? 

(1) El Manolo y la Inesilla la de Pinto, se han impreso inuclias veces. (Véase el Cátalo- 
g-o al ñnal). 

(2) Después de estas parodias de D. Ramón son los más famosas El Traidor Tiñitas, imi- 
tación del Manolo, Pancho y Mendrug-o, saínete trágico, parodia del Orestes, escrita por 
D. José Vicente Alonso hacia 1820, y varias veces impreso; El Cornejo ó la parodia del 
Paoli (Madrid, iS3i, 4.»), y el Caliche, parodia del Ótelo, impresa en Madrid en i83i, 8.0, 
.^l págs.; obra de D. José Alaria Carnerero.— Modernamente se viene cultivando entre nos- 
otros con lastimosa frecuencia este género, de suyo delicado. 



Capitulo séptimo 145 



de dar honor á la nación, pensó impugnarlo, con el título de Examen 
examinado, y me consta que se suspendió con la sola consideración de 
que el autor no podía pasar de la clase de pedante, por los textos grie- 
gos de que usaba con tanta oportunidad y gracia para impugnar y en- 
señar de modo que fuese útil (como él dice) á quien no le confesaba 
ni aun los rudimentos de la Gramática. Y por iguales consideraciones 
de desprecio, el susodicho autor de las zarzuelas sigue su carrera tea- 
tral y acaba de dar á luz la del Buen Marido, obra de bastante satis- 
facción y qne ha merecido consagrarse á uno de los primeros sujetos 
de España» [1]. 

Verificóse, en tanto, el estreno de la Hovmesinda, tragedia afran- 
cesada de D. Nicolás de T\Ioratín, el 12 de Febrero de 1770, en el 
teatro del Príncipe por la compañía de Juan Ponce, y con el éxito 
desgraciado que hemos referido en otro lugar (2). Los partidarios 
del arte tradicional español celebraron el fracaso y se divulgó por 
la corte un soneto en que, suponiendo hablaba D. Ramón de la 
Cruz, terminaba con dos estos versos: 

No acertó Moratín en su Hormesinda; 
Ergo, cuanto yo escribo es acertado. 

Versos que provocaron la salida de un nuevo paladín contra el de 
la Cruz. D. Tomás de Triarte, joven entonces de veinte años, había 
escrito una comedia clásica, titulada Hacer que hacemos, que no pudo 
ver en escena, por negativa de los cómicos. Atribuyólo á manejos 
ocultos de D. Ramón, que como se ha visto en el libelo de Sánchez, 
gozaba fama de dictador teatral, y deseando vengarse, disparó con- 
tra el mísero sainetero una carta satírica que divulgó bastante y 
nosotros hemos impreso modernamente (3), por cuya razón no nos 
atrevemos á trasladar aquí; pero de la que daremos alguna idea. 

Intenta D. Tomás defender á Moratín, pero tan débilmente y con 
tales distingos que tampoco sale éste muy lucido de la crítica del 
joven canario. Guarda todo su vigor para acometer al sainetero ma- 
drileño, en términos que recuerdan ai Examen imparcial, pues son 
los mismos razonamientos. Dice á su fingido corresponsal: 

«Déme usted palabra de no leer á nadie esta 2." parte de mi epístola, 
porque á oidos de tal persona puede llegar que no me escape de que me 
saquen con pelos y señales al teatro, de suerte que escarmiente de es- 



1 1) Alude á la dedicatoria al Duque de Alba. Lo que puede una pasión y Viejo burlado 
es traducción ó arreglo de L'amour medecin de Moliere, en tres actos, en verso, hecha por 
un anónimo de Sevilla. Existía manuscrita en la colcLción de Barbieri. 

(2) Iriarte y su época, pág. 84, 

(3) ídem, págs. 43? y siguientes 

10 



146 DON RAMÓN DE LA CRUZ 



cribir cartas al Pardo mientras viva D. Ramón de la Cruz. Tengo el 
consuelo de que ahora en Cuaresma no compone saínetes, y por consi- 
guiente, hasta la temporada de Pascua estoy libre de que me satiricen 
en las tablas, á no ser que interinamente se valga del arlequín de los 
volatines, para que me ridiculice en alguna farsa ó en los títeres de la 
Máquina Real, logrando así no tener ociosa su incansable musa estos 
cuarenta días. Todo puede ser; pero yo le juro á usted que si de este 
modo ó de otro viese servir de diversión al público en el tablado mi per- 
sona, como las de otros honrados vecinos de esta villa, me hallaría en 
la necesidad de .tomar la satisfacción con otio instrumento que la plu- 
ma. No sé cómo los Abates no han pensado ya en usar espada, después 
de las injurias que han recibido de D. Ramó"\, y cómo no le han dado 
con un... Déjeme usted, que estoy furioso. El susodicho señor se vindi- 
dica de los críticos, no de las críticas; de suerte que los que no sepan 
tolerar y responder personalidades no están ya en estado de censurar 
una sílaba de cuanto escribe. Q.ue salgan patentes en un papel impreso 
los defectos de la Briseida; que en otro, cuyos principales puntos es- 
tán probados sin réplica, se manifiesten los disparates de las Labrado- 
ras de Murcia, que clamen todas las gentes de juicio contra el perju- 
dicial ejemplo de los saínetes que hoy se representan; que Moratín em- 
prenda una tragedia, y que por poco conocimiento del teatro, ó por des- 
cuido en limar sus versos, ó por ambas cosas y otras muchas más, no 
acierte á dar gusto, ¿son motivos para que un hombre solo sin repre- 
sentación ni autoridad se atreva á desacreditar delante de todo un pú- 
blico á personas determinadas? ¿Es posible que ningún individuo de la 
República pende estar ya seguro de que le insulten.'' ¿Q.ue cuanto más 
grosera y atrevidamente se le agravie, tanto más triunfante y elogiado 
ha de quedar el calumniador? ¿De qué me servirá á mí ni á nadie de- 
mostrar que son desatinadas las composiciones de D. Ramón, si él no ha 
de procurar responder á los argumentos con que se le reconvenga, sino 
ofender la reputación de quien los alegue? ¿Q.ué policía, qué religión, 
qnc luz natural autorizará en un siglo ilustrado y en una corte el error 
de confundir los ingenios de los hombres con sus costumbres? — Amigo, 
si no me dejan componer una oración catilinaria sobre este asunto, se 
me cría una apostema en el pecho ó me voy á vivir fuera de Madrid, 
(¿ue no haya una buena alma que vaya á verse con aquel venerable 
Carmelita que predica los sábados en la Puerta del .Sol, y le diga: Pa- 
dre, así como usted reprende el vicio de murmurar en las visitas y ca- 
sas particulares, ¿por qué no reprende también la maldad de infamar 

al prójimo en público y mucho más en el teatro? Moratín, que ya 

dixe tiene conocimiento de los Poetas latinos, ha leído también los cas- 
tellanos. D. Ramón, además de tener acreditado que entiende poco la 
lengua latina, no da muestras de haber leído las buenas poesías escritas 
en la nuestra, pues apenas hay entre sus versos algunos que se parezcan 
í\ Garcilaso, Lope, Ercilla, etc. — Moratín ha compuesto poco para el 



CAPÍTULO SÉPTIMO I47 



teatro, y consiguientemente no puede haber observado con el estudio 
que se requiere, las circunstancias que deben concurrir en un buen 
drama. D. Ramón está escribiendo para las tablas muchos años ha y no 
tiene más disculpa para no haber adelantado (!) en esta carrera que la 
falta de principios. Moratín quizá haría una tragedia razonable si le die- 
sen un plan bien hecho, y se reduxese á dejarla dormir un par de años 
puliéndola entre tanto con lima sorda y lenta. D. Ramón echaría á per- 
der este mismo plan con pensamientos bajos y expresiones forzadas. 
Dígalo la Briseida.n 

Sigue censurando la versificación de Cruz, excepto en los versos 
de ocho sílabas que «le salen más corrientes por la mucha práctica 
que tiene en ellos con tanta infinidad de saínetes;» pero luego deja 
esta materia que llama delicadezas de poesía para tocar el punto del 
ejemplo moral de aquéllos. Dice que los tipos más comunes de tales 
piezas son un marido tolerante, una mujer andariega, Una madre 
tercera, una hija desobediente, «una maja que funda toda su gra- 
ciosidad en algunas expresiones bajas, trilladas y sin ingenio, di- 
chas con cierto dejo afectado y acompañadas con un poco de gesto 
y contoneo»; un majo grosero, un abate oficioso en demasía, y siem- 
pre el vicio más exaltado de lo que lo está en la vida humana. 

No olvida lo de que tales dramas no tienen enredo, interés ni ac- 
ción, reduciéndose todo á sacar al teatro el mayor número de gentes 
que se pueda; qne los saínetes quebrantan las unidades, y que «lo 
que no pueden tolerar los hombres juiciosos es que después de verse 
D. Ramón de la Cruz convencido en papeles públicos y en conver- 
saciones privadas, así de la fealdad de estos y otros errores en sus 
obras, como de la tenaz reincidencia con que prosigue repitiéndolos, 
pretenda satisfacernos en el teatro y fuera de él, con aquella insu- 
ficiente respuesta: Háganlo otros mejor. n 

Y concluye asegurando que en aquellos días el teatro dependía 
del arbitrio de uno solo, que había establecido y refundido en su 
persona la autoridad de monarca dramático, no conocida hasta en- 
tonces. 

Sqlo los pocos años y poco conocimiento de las cosas puede dis- 
culpar crítica tan pedantesca y tan injusta. Ignoramos si D. Ramón 
tomó el desquite en la forma que Iriarte temía; pero sí sabemos que 
en el teatro procuró responder á los cargos esenciales que la carta 
contiene y que eran los mismos que se le venían haciendo desde la 
época de Nifo. 

En el sainete-Los Cuatro barrios, y que con el título La Criticai 
segunda parte, hizo representar de nuevo algo variado en 1779, supo- 



140 



DON RAMÓN DE LA CRU¿ 



ne hallarse la compañía de Martínez esperando á algunos compa- 
ñeros para ensayar, cuando aparecen un médico, un alguacil ó es- 
cribano y un petimetre, quejándose cada cual de que los saquen á 
escena; y en las contestaciones que reciben de los cómicos salen 
peor librados; pues á unos les contestan que no se refiere á ellos la 
crítica, sino á los que están incursos en tales y cuales defectos; y á 
otros que la culpa es no de los quejosos, sino de los que se dejan 
sorprender por sus artimañas. 

Salen en seguida cuatro majas, representando los cuatro barrios 
(Barquillo, Rastro, Lavapiés y Maravillas). Una de ellas dice que 
es buñolera por la mañana temprano, naranjera por la tarde, y por 
la noche en su cuarto costurera de hilo gordo. Otra tiene lonja de 
callos y taberna; otra es tejedora de cintas y su marido arquitecto 
de gateras de tejados. La otra tiene cuatro oficios: 



GARRIDO 



;Cuáles? 



Según y conforme, 
los cuatro tiempos del año. 
Diciembre, Enero y Febrero 
soy besuguera; por Marzo 
que hace aire, en Abril que llueve 
y el mes siguiente de Mayo 
soy calcetera. Por Junio 
Julio y todo el Agosto planto 



cerca del río, mi fonda 
de huevos duros, livianos, 
ensalada y queso, para 
la gente que va á los baños. 
Septiembre, Octubre y Noviem- 

[bre, 
vendo acerolas y salgo 
á que me dé por las ferias 
el aire de cuándo en cuándo, 
que es fuerza dar á este cuerpo 
miserable algún descanso. 
¿Lo entiende usted, dueño mío? 



Estas cuatro, pues, formulan su pretensión cuando le pregunta 
la principal de ellas 



MARTÍNEZ 

¿dué manda usted? 

MARIANA 

Poco y claro. 
El españolísimo gremio 
de las majas y los majos 
dice poco y dice mucho 
á ustedes. Me iré explicando. 
Dice poco porque sólo 
decir á usté me ha mandado 
que en su vida vuelva usté 
á ponerle en el teatro 
con el carácter de pillo 
ni con el nombre de bajo 
pueblo; porque cada uno 
es quien es, y cuatro trapos 
limpios y con honra valen 



más que todo el aparato 
que llevan muchas presonas; 
pues, como dice el adagio, 
el hábito no hace el monje. 
Y si fuera dable el caso 
de descubrir á la luz 
de la verdad en un campo 
conciencias, genealogías, 
caudales y mayorazgos 
para que cada endeviduo 
fuera lo suyo agarrando, 
quizá quedaran más pobres, 
más feos y escarmentados, 
muchos de los que ahora festán 
más brillantes y más vanos. 
Dice mucho, porque dice 
que si se vejorobao 
con críticas otra vez 
formarán sus cuatro bandos 



CAPÍTULO séPTlMO 



149 



concejo en el Prado longo, 
y, de pepinos armados, 
con lentas marchas se irán 
ai coliseo acercando: 
que entrarán con disimulo, 



que sitiarán el tablado 
y que á la \.T\%r.e fegura, 
que remede maja ú majo 
sin mucha honra le echarán 
de la escena á pepinazos (i). 



Salen, por último, cuatro payos, siendo muy graciosa su inter- 
pelación sobre el modo de sacar al tablado los alcaldes de monte- 
rillá. Sería preciso copiar todo este saínete para ver cómo D. Ra- 
món contesta en todos los extremos á sus detractores. 

Mas por el mismo tiempo imprimió D. Nicolás de Moratín su 
Hovmesinda, y le puso un prólogo firmado por D. Ignacio Bernasco- 
ne, un caballero de Lugano, muy amigo suyo, en el que habla con 
desprecio de las traducciones de D. Ramón de la Cruz y negaba que 
se hubiesen escrito obras originales como la Hovmesinda. D. Ra- 
món, á quien tenían agriado los dichos y dicharachos levantados 
contra é', perdió la paciencia, y acordándose aún del Examen impav- 
cinl, que tanto le había herido, en una nota al fin de su impresión 
de la aplaudida zarzuela El buen marido, representada en el mismo 
año que la Hormesinda, estampó estas palabras: 

'xPero de las (críticas) que salgan posteriores, haré el mismo aprecio 
que de las antecedentes en los años 1768 y 1769; y por más pesadas, 
más sangrientas y más irritantes que se publiquen, una décima chuzo- 
na y magistral me dejará enteramente desahogado. — Si el público de- 
sertara de los coliseos cuando se representan mis obras, ó las continuas 
repulsas de los tribunales que las censuran me reprendiesen, fácil- 
mente quedaría yo desengañado y mudo. Pero, vamos claros: jqué con- 
cepto pueden merecerme, ni qué respeto han de causarme unos críti- 
cos que ponen el mayor cuidado en la ocultación de sus nombres y 
apellidos; unos ingenios que escriben á escote; unos autores que recon- 
venidos niegan sus obras, y, últimamente, unos críticos que el primer 
año sólo produjeron un saínete con idea, método y pensamientos que 
antes había publicado otro (Nipho), y el segundo después de muchos 
meses de trabajo, dos de elogios preparativos para inflamar las gentes, 
uno de rigorosos ensayos, y al fin, con tres cartas y un proceso de re 
comendaciones presentaron al mundo la monstruosa y detestada trage- 
dia i/orme^míía?... Basta, y dexemos lo empezado con decir que mis 
críticos son los autores de esa pieza, está conocido las piezas que son 
mis críticos. Salud» Í2I. 



(1) Este saínete de I.ci Critica, se¿rinida parle, es inüdiio. V'éase al fin el Catálogo. 

(2) Esta nota, que despulís suprimió el autor en la edición que hizo de la zarzuela con sus 
demís obras, era ya desconocida, y la hemos exhumado en nuestro libro sobre Iriarte al his- 
toriar esta época de su vida. 



150 DON RAMÓN DE LA CRUZ 



Esta interesante nota nos demuestra que el saínete titulado Ape- 
lación de los poetas, había salido de la tertulia ó grupo literario 
acaudillado por D. Nicolás de Moratín, y que en él se había fra- 
guado el Examen imparcial de las Lab) adoras, obra quizá del mismo 
Fhimisbo Thermodonciaco, como se nombraba entre los Arcades. 

A pesar de lo claramente aludido que fué aquí Moratín, no con- 
testó al menos con su nombre; pero en el siguiente año de 1771 , salió 
á luz un curiosísimo Examen tardío pero cierto, de algunas piceas de 
teatro, en especial de la zarzuela El buen marido y nota que hay al fin 
de ella, atribuido á un D. Antonio Malo y Bargas, también nombre 
fingido. 

Empieza así este folleto que supera en interés y rareza á todos 
los anteriores: 

«Desde luego se me tendrá por uno de los piezas de aquella pie^a, ó 
por uno de los críticos antiguos ocultos, y que no quieren decir su 
nombre; pero no soy ni uno ni otro, sino un hombre que ha leído los 
papeles del Sacristán, las Cartas y procesos que dice el autor de la 
zarzuela, la décima magistral y chujona, y, últimamente, la nota y 
advertencia puestas al fin de dicha zarzuela por contera, con otros do- 
cumentos concernientes al asunto.» 

Todo lo cual, dice le ha dejado confuso. Añade que va á histo- 
riar diez años anteriores, y afirma, que aunque publicado el papel 
en el mes de Marzo de 1771, puede considerarse como publicado 
en Septiembre de 1770, que es cuando debió haber visto la luz. 

«Empezó el ñorido ingenio del susodicho autor á divertir al público 
con las ingeniosas producciones de sus sainetes, que al principio tuvie- 
ron por objeto la crítica de los cortejos: el asunto era nuevo y poco 
trillado con que corrió la pluma con facilidad, pintando algunos lances 
originales, que aunque ribeteados de su poquito de mordacidad y su algo 
de menos decencia, no dexaron de parecer bien, llevándose tras sí la 
novedad los demás defectos. 

El suceso correspondió á las esperanzas: todo era aplausos públicos 
y utilidades particulares. No faltaron protectores y aduladores, con lo 
cual nuestro hombre llegó á persuadirse que era más de lo que Dios le 
había hecho, y siguió con nuevo furor poético tirando tajos y reveses 
contra los cortejos.» (Pág. 4.) 

Continúa diciendo que pasó luego á los maridos y las mujeres, 
exajerando la pintura. 

«Así por eso como porque en algunos personajes del teatro represen- 
taba con señas tan evidentes y claras las costumbres de varios sujetos, 
que todos venían en conocimiento de quién eran, empezaron á disgus- 



CAPÍTULO SÉPTIMO I5I 



tarse los oyentes y notar los defectos que antes no advertían en sus 
saynetes; allí descifraban el equívoco que bien claramente daba á en- 
tender lo que fuera mejor no se supiera; aquí veían un exemplo y doc- 
trina perjudicial para los espectadores...» 

Que luego determinó ensañarse con los abates. 

«Destacáronse, con efecto, una docena de sainetes antiabates, y en 
poco tiempo nos vimos inundados por todas partes de abates cortejan- 
tes, abates solicitadores, abates terceros, abates tontos, abates cultos, 
abates ayos, abates nocturnos; en una palabra, por activa, por pasiva, 
por circunloquio y participio, habló y dixo de los abates, que eran aba- 
tes; pues esto es, en sustancia, todo lo que se viene á sacar de tantos 
conceptos contra ellos; no de interpolar algunos otros sujetos entre- 
medias de éstos como fueron los agentes, procuradores, abogados, al- 
guaciles, mercaderes, oficinistas, reposteros, cocineros y demás empleos 
V oficios de la república; aun á los soldados apuntó, aunque con más 
tiento: el motivo él lo sabe y lo calla. (j.-Aranda.-^^ 

Pero, al fin, al cabo de diez años que está escribiendo para el teatro, 
laque sacamos en limpio por instrucción suya es: que hay pocas mu- 
jeres recatadas, pocos maridos honrados, cortejos honestos, abates 
juiciosos, amos cuerdos, criados fieles, mercaderes equitativos, aboga- 
dos doctos, agentes de buena conciencia.» (Pág. 6.) 

Añade que sólo ha respetado los pajes. 

Sigue que para defenderse de «un hombre que no metiéndose con 
él alguno, él se metía con todos,» se compuso y dio á luz un saí- 
nete, en el que se hacía una sucinta defensa de tantos agraviados; 
el saínete se representó, pero gracias á la autoridad superior. 

«Como no hay opinión que no tenga su protector, las de nuestro su- 
sodicho poeta tenían varios; en especial había ganado enteramente á 
los comediantes: se el cómo y por qué 'i'; pero no es ahora del caso: 
con esto lograba tener estancado el teatro y ser el dueño absoluto 
de las composiciones, y aunque vociferaba que hiciesen otros otro 
tanto, esto era en público, que por debajo de cuerda bien sabía impe- 
dirlo, como es notorio, por repetidísimos ejemplares, de !os que he 
presenciado varios >> 'Pág. 7.) 

Que entonces se publicaron algunos escritos contra él, especial- 
mente cuando hizo su Briseida, de la que salió una crítica bastan- 
te juiciosa. 

('Así de ésta como del saínete, t'uc (la respuesta) apelar al teatro, y 
sacar á él con algún rebozo, porque no se le permitió de otro modo, á 



(I) Debe aludir á que sometía li su corrección las obras: lo subrayado es del texto. 



152 DON RAMÓN DE LA CRUZ 



los que crevó autores de los referidos escritos, y en consecuencia de su 
imaginado triunfo, repitió con las Segadoras y Labradoras de Murcia 
otros tantos defectos teatrales como las antedentes. 

En vano se cansaron los críticos en hacerle ver con nuevos papeles 
qOe dieron á luz cómo quebrantaba las reglas del poema dramático .. 
obstinóse en su dictamen, y sobresaltado de que le quisiesen quitar su 
adquirida fama y su establecida conveniencia volvió toda la ira contra 
los autores de estas críticas, desentendiéndose de ellas, y procurando, 
sólo con décimas magistrales y chulonas, vulnerar su estado^ olicio y 
ocupaciones. 

En este tiempo sucedió darse al teatro la tragedia Hormesinda, que, 
á la verdad, no pareció bien, y de la que se hicieron bastantes críticas; 
y en vez de conocer que el público hacía justicia y no se ensangrentaba 
con sus escritos ni habia tomado la tema que publicaba, sino es que 
indistintamente hacía crítica de todas las piezas de teatro que la mere- 
cían, cantó ufano la victoria, como si los defectos de otros tuvieran que 
hacer con sus aciertos, y como si fuera aprobación de sus escritos la 
justa reprobación de los ajenos. 

Para celebrar más ese triunfo, acudió á su arbitrio regular de Jos 
saínetes, sacando al teatro la dicha tragedia, por partes y por todo, 
siempre ridiculamente y con escarnio.» (Pág. 9.) 

Que este es su modo de hacer la guerra: transformar del teatro 
un corral de vecindad. 

«Y, á la verdad, están muchos admirados de que ha mucho tiempo 
que está hecha nuestra escena campo de batalla de asuntos privados, y 
en que nada debe interesar el público. Saca alguna crítica contra el ci- 
tado autor algún abate, ve aquí tenemos ya saínete contra los abates 
lleno de pullas y mordacidades; es el crítico algún abogado (Moratín^, 
al punto hay saínete contra los abogados, en el cual se expresan, falsas 
ó verdaderas, sus calidades; es el sujeto de otra clase, sale á campaña 
otro saínete examinando su vida y milagros, y así sucede con los 
demás.» (Pág. 10.) 

Pasa luego á examinar punto por punto la nota de Cruz en el 
Buen marido. 

«La décima chuzona y magistral que lo serena y aquieta, la he visto 
y sé de memoria: esta décima anduvo manuscrita por el mes de Marzo 
de este año, y yo la copiara á la letra, pero no me atrevo; porque si 
hemos de hablar claro, está peor que la ensalada de pepinos; sin embar- 
go, diré el concepto de ella y el sentido, que es como se siguen: « Dicen 
que soy mal poeta; dicen que no observo las reglas del teatro; dicen 
que hago malas zarzuelas; dicen..; dicen... pero yo les digo que se vayan 
á la A/.» Consideren, pues, la decencia y agudeza de esta composi- 
ción...» (Pág. 16. j 



CAPITULO SÉPTIMO I53 



Es muy oscura la respuesta que da á algunos extremos. Dice 
que no pudo el autor del segundo saínete hacerlo con idea de otro 
(del de Nifo), como asegura Cruz en su nota, porque el auto^" 
cuando lo compuso estaba fuera de la corte y no tenía noticia del 
primero que en este (el de Nifo), salen los agraciados quejándose 
de los poetas, y en éste son los poetas quienes se quejan de los 
agraciados porque no quieren enmendarse (este segundo saínete es 
la Apelación). 

Vuelve por la Hovmesinda, diciendo que es mejor que todas las 
obras del autor del Buen marido . Niega que Moratín fuese crítico 
suyo antes, pero no que no lo fuesen amigos suyos (todo esto muy 
velado y confuso). 

Hablando de la persona de Cruz, dice: «Le tengo por hombre 
de bien, atento á sus obligaciones, buen ciudadano y perfecto en 
esta clase; pero al mismo tiempo por mal poeta dramático.» (Pági- 
na 29). 

Que el Buen marido tuvo aplauso; que fué hecha de prisa; em- 
pezada á fines de Agosto. 

Sigue un largo análisis de esta zarzuela; atribu3-e su éxito al tra- 
bajo y esmero de los actores. El público celebraba mucho algu- 
nos chistes, algunas arias, las coplillas del barbero en la escena 
cuarta. 

No podemos por hoy asegurar, quién sea el autor de este intere- 
sante papel (i). 

Ya no podía continuar esta lucha interminable de folletos. D. Ra- 
món pensó en retirarse del teatro, y como despedida compuso el saí- 
nete El poeta aburrido; pero sus adversarios que habían logrado 
suprimir uno de los dos coliseos de la corte, á fin de que el pueblo 
no tuviese remedio sin oír las piezas francesas, impidieron también 
la representación de su sainete. Hízose en 1773, cuando caído ya 
Aranda, pudieron libremente manifestarse el gusto y opinión po- 
pulares. 

Veamos, para terminar ya este capítulo, la nueva defensa que 
Cruz hace de sus obras. 

Provisto de algunos saínetes para que elijan los actores, se pre- 



(I) Examen tardío pero cierto de algunas piezas de theatro, en especial de la ;ar^ue- 
la intitulada: El Buen Marido, y nota que hay al fin de ella. Por O. Antonio Malo y 
Rargas. Con licencia. En Madrid: En la OJicina de ¡a Viuda de Manuel Fernánde;. 
Año de 1771. 8.", 44 págs., y una nota en que so dice que no ha nombrado al autor porque la 
crítica no necesita saber quien compone las obras. 

(Se anunció este folleto en la Gaceta del 9 de Abril de 1771). 



154 DON RAMÓN DE LA CRUZ 



senta en la sala de ensayo de la compañía de Martínez un poeta, y 
les dice que 

El primero es de un abate 
^ que, sin vocación ni letras, 

come el pan de otro ministro 
más útil para la Iglesia. 

Mas aparece al mismo tiempo un abate, y le advierte á Mar- 
tínez 

Que usted no vuelva á sacar 
en entremés, en comedia, 
tonadilla, ni saínete 
abate alguno, sopeña 
de amotinar medio pueblo 
contra las mejores fiestas, 
darles palmadas de moda 
V no permitir que vengan 
las damas que protejemos 
por ningún motivo á verlas. 

El poeta le contesta: 

Seiíor; es pleito vencido 
que en toda la Europa sean 
los abates el objeto 
ridículo de la escena. 

El abate insiste en su amenaza y el poeta saca otro saínete y dice: 

Este es de una pctimctra 
que gasta en sus diversiones 
y sus adornos más renta 
en un mes, que su marido 
tiene de salario en treinta. 

Pero entonces son las mismas actrices quienes rechazan la obra 
diciendo que ese es asunto que á nadie le importa más que al mari- 
do; y pues éste no se queja, no hay para qué sacarlas á escena. El 
poeta, resignado á sacrificarlo, continúa: 

Vaya otro sobre cortejos. 

GRANADINA 

^Se trata de que no sean 
miserables ni celosos 
y den á las que cortejan 
cuanto pidan? 

SIMÓN (poeta.) 

Al contrario. 

GRANADINA 

Pues tampoco es buena idea. 



CAPITULO SÉPTIMO 



155 



En este momento aparece un 
maja, y le pregunta 

MARTÍNEZ 

¿Que manda usted? 

LÓPEZ (viejo.) 

Lo que mando 
es que usted no se me atreva 
á hacer otra vez saínetes 
de viejos que galantean; 
ni á enseñar á las muchachas 
que nos saquen la moneda 



viejo acompañado de una joven 



y nos dejen fuego alpiste, 
que bastante saben ellas. 

snfÓN (poeta.) 
Esos caracteres nunca 
se sacan porque no sepan 
ellas más de lo preciso; 
sino porque ustedes vean 
lo desairada que está 
la nieve en la primavera. 



La sobvesalienta pregunta á la maja si siendo tan niña y bella, 
quiere á aquel mueble, y ella le contesta que si de la elección 
pendieran patria, padres y cortejos, habría pocas mozas que no 
quisiesen ser de Cádiz ó aragonesas, y estar sin vacaciones ni cua- 
resma, pero que hay que sujetarse cada uno á su estrella buena ó 
mala. 

Aparece un erudito á la violeta, y dice á Martínez: 



De manera 
que yo estoy interesado 
en que el teatro aparezca 
de repente corregido, 
y brillante con mi escuela. 
Para esto es menester 
que usted queme sus comedias 
á excepción de diez ó doce 
que dicen que son muy buenas. 

MARTÍNEZ 

(Y cuáles son? 

CALVAN (erudito.) 

Yo no sé, 
pero queda de mi cuenta 
preguntarlo y avisar. 
Usted ha de hacer zarzuelas 
que tengan menos defectos 
que las mejores tragedias. 

MARTÍNEZ 

¡Ahí es nada lo que pide! 

SIMÓN 

Eso no es fácil. 

GALVÁN 

Hacerlas. 

SIMÓN 

¿Y usted por qué no las hace? 



CALVAN 



Para eso sé deshacerlas. 
No ha de sacar al tablado 
los vicios de nuestra era 
para que sirvan de risa. 



Con dos preceptos enseña 
todo lo contrario Horacio... 

GRANADINA 

Usted calle, en penitencia 
del pecado de escribir 
versos. 

GALVÁN 

Las obras que sean 
de muy pocos personajes; 
y de ninguna manera 
ustedes cojno quien son 
han de hacer papel en ellas: 
y, sobre todo, lo que 
todo el buen orden altera 
de una república culta, 
lo que el buen gusto reprueba, 
lo que escandaliza al mundo, 
porque no hay en el idea 
ni ejemplar de tal abuso, 
es aquella expresión necia 
de pedir todos al fin 



156 



bON RAMÓN DE LA CRUZ 



perdón de las faltas vuestras (i). 
Hasta aquí pudo llegar 
mi oración y mi paciencia. 

(Se levanta.) 

» SIMÓN 

Y la mía. fCómo es eso 

(Se levantan todos ) 
de que ejemplares no tengan 
los abusos que propone 
de representar escenas 
entre muchos, y los mismos 
actores que representan? 
;Cuántas piezas quiere usted, 
italianas y francesas 
escritas así y escritas 
por sus mejores poetas 
cómicos.'' Y en cuanto á que 
se finalicen las piejas, 
,'que por obras puede ser 
que usted v otros no lo entien- 
[dan) 
con la debida atención 
al público, decid: ^qué era 
el plaudite de Terencio? 
^Y qué son en Francia aquellas 
entradas de los bailetes, 
á donde la última letra 
que se canta trata siempre 
de conseguir indulgencia.'* 
Es claro, si quiere textos, 



yo se los daré á docenas; 
pues ¿por qué ha de citar sólo 
los saínetes y las nuestras? 
Si dijera que esa es 
una práctica supérflua, 
pues cuando el perdón se pide 
de los defectos, ya queda 
la obra mala condenada 
y celebrada la buena, 
pase; mas decir que aqueste 
delito capital sea 
cuando con quitar dos versos, 
tres ó cuatro se remedia... 
Por este y otros tan leves 
decir que las obras pecan 
contra el arte y el decoro 
todas... 

MARTÍNEZ 

Usted se contenga. 

SIMÓN 

No quieto, y sepan ustedes 
que en Madrid sobran poetas 
que no dan muchas funciones 
por no exponerse á la necia 
crítica de semisabios 
sin acierto ni experiencia. 
Queden ustedes con Dios, 
y, pues hay quien tanto sepa, 
salga al público, que él es 
quien hace justicia seca. [Váse] 



Quieren detenerle, pero en vano. La Guzmana dice que la única 



'I ) Para mí es inJudahle que D. Ramón sacó aquí á escena á D Tomás de Triarle, ó acaso 
a su hcmano D Bernardo (aunque ya no era un pisaverde), cúvo es el p;ipel sobre et teatro 
que hemos impreso por vez primera en nuestro libro sobre D. Tomás 'pág 42o\ á que con- 
testa desde aqui D. Ramón de i.a Cruz. Véanse algunos párrafos: 

••Suprimir en los saínetes todo lo que sea personal. Desterrar de ellos, no sólo las inaecen- 
cias y obscenidades en que abundan, sino también el equivoco más remolo .. La regularidad 
en estos dramas se puede disimular en parte, aunque sería muy loable ir acercándose á lo más 
natural y verosímil, suprimiendo desde luego aquella tontísima fórmula u'ada por D. Ramón 
DE LA Criz. <•/ como la idea va muy larga, démosle Jin con una tonadilla". 

••Se han de condenar... así como también aquellos (saínetes) en que los cómicos hablen de 
sí propios, poniéndose apodos ó censurando ó alabando sus defectos de carácter ó habilidad 
teatral, de que hay una gran porción Sea en bien ó en mal jamás se deben tolerar farsas de 
personas existentes y mucho menos de los mismos farsantes. Esta no sería diversión para el 
público, sino para los mismos cómicos, que no son individuos tan principales de la República 
que merezcan preste atención todo un pueblo á diálogos de sus intereses, gracias ó desgracias 
particulares» 

••Debería impedirse se compusiesen los saínetes de tanto gentío y procurar se desterrase de 
ellos el abuso de que hablen muchos sujetos á un tiempo." 

No sólo las ideas sino hasta el tono con que habla el interesado es el mismo en ambas obras. 
Este papel lo escribió D. Bernardo á instancias de D. José Manuel de Ayala, comisario correc- 
tor de comedias; y éste debió darlo á conocer á varias personas. Pe tal suerte llegaría á manos 
de Cruz. 



CAPÍTtILO SÉPTIMO 



157 



cosa que resulta, es haber averiguado la causa porque se niegan 
tantos á escribir. Martínez añade sentenciosamente que en efecto, á 
cualquiera desalienta camino tan escabroso en que á cada paso se 
tropieza, 



y en que hay tantos que censuren 
y tan pocos que agradezcan. 

GARRIDO 

¿Y qué haremos sin saínetes? 

GRANADINA 

Tal cual, para fin de fiesta 



ni abates, que pocos entran 
y todos somos supuestos. 

MARTÍNEZ 

Por fin algo se remedia. 
Conque en quitándole aquella 
conterilla de las faltas, 
será una cosa perfecta. 



allí hay uno sin cortejos, 

Por entremés harán una introducción ligera en que cante una to- 
nadilla nueva Antonia Blanco, á la que dice Garrido: 

Y por alentarte, sin 
que los críticos lo sepan, 
pediremos muy quedito 
perdón de las faltas nuestras. 

Indudablemente este saínete fué escrito en 1771 ó poco después, 
y alude claramente del papel de D. B. Iriarte y á la Carta de su 
hermano. Quizá algún nuevo motivo hizo que no pudiera represen- 
tarse hasta la Pascua del Espíritu Santo de 1773. 



i)©^ ^©^ — :3í — ®@^- ®(^^ -^sW ® 



CAPÍTULO VIII 

Asuntos privados de D. I\amór\ de la Cruz. — Una enfermedad.— 
Ascenso er\ su destino. — Sus amistades. — El Duque de Alba. — 
Ur\ viaje á Piedrahita. — Zarzuelas de D Ran\ór^ representadas 
entre 1772 y 1778. 

^jffoMO hemos indicado, y puede verse en el Catálogo cronoló- 
VÜ. S^'^0, durante el año de 1771, sólo estrenó D. Ramón de 
LA Cruz, una comedia traducida. La Escocesa de Voltaire; 
porque la tragedia Talestris, aunque escrita en este año, no 
pudp representarse hasta 1773. Tampoco fué mayor su fecundidad 
en los saínetes: únicamente cuatro ó seis aparecen ejecutados en 
este año, puesto que el otro pertenece á la anterior temporada. 

La tempestad que se había ido formando contra él, amenazaba 
con privarle hasta del auxilio material que sus obras le producían, 
aunque todo ello no fuese en cantidad bastante á sacarle de sus es» 
trecheces pecuniarias. 

En 1770 aún seguía atenido, como oficial tercero de la Contadu- 
ría de Penas de Cámara, á sus cinco mil reales anuales. Una en^ 
íermedad que le acometió á principios de año, le puso en el caso 
de dirigir á su jefe el siguiente curiosísimo memorial, para lograr 
una mísera gratificación de quinientos reales: 

«Don Ramón de la Cruz, tercer oficial de la Contaduría general de 
Penas de Cámara y Gastos de justicia del Reino, con el mayor respeto, 
hace presente á V. S. que se halla dos meses hace gravemente enfermo 
con asistencia de Médico y Zirujano, habiéndole sobrevenido de resid- 
tas una fuerte fluxión á los ojos, que en el día (hallándose mejorado), 
le impide el salir aun á misa en los días preceptivos, siendo preciso 
para su curación y restablecimiento la dilación de muchos días y asis- 
tencia de los facultativos. A esto se añade que en dicho tiempo lia pa- 
rido su mujer y estado enferma, como también dos de los asistentes y 



i6o Don ramón de la cruz 



familia, por lo que se ha visto precisado á dar á criar el reciennacido, 
en todo lo que deja á la prudente consideración de V. S. los crecidos 
é inexcusables gastos que habrá tenido y tiene que soportar. Y siendo 
la cortedad del sueldo no capaz de subvenir á ellos, y teniendo la des- 
gracia de que aun este corto alivio no le disfruta por entero, (por te- 
ner embargada de orden de V. S. su tercera parte para el pago de algu- 
nos acreedores), en cuyos términos y hallándose el suplicante en el día 
imposibilitado de adquirir ni granjear por sí cosa alguna para acudir y 
salir de tanta aflicción y urgencias que le rodean, y menos poder aca- 
bar de restablecer su salud y vista, recurre confiado á la innata piedad 
de V. S. y rendidamente suplica se digne, atendidas las urgentes y pri- 
vilegiadas causas que por públicas y notorias no acredita, usando de su 
acostumbrada benignidad, dar orden para que se le alce el embargo en 
la tercera parte de su sueldo, ínterin se restablece, mandando, en su 
consecuencia, que por el tesorero se entregue al suplicante la corta can- 
tidad que se halla depositada, pues con ella y sus mesadas por entero, 
podrá en algún modo socorrer lo más urgente de su aflicción y pensar 
con más descanso en su salud y curación. Y cuando á esto no haya lu- 
gar (que no espero de V. S.), á lo menos se digne mandar se le asista 
con la ayuda de costa que fuere de su mayor agrado, como así lo espe* 
ra de V. S. en que recibirá merced. 

Ramón de la Cruz.» 

A continuación de la solicitud hay el decreto: «Líbrense á este 
oficial 500 reales de vellón por vía de ayuda de costa, en atención 
á la enfermedad que refiere», y luego la nota de que se hizo el li- 
bramiento en 10 de Mayo de 1770 (i). 

Algo mejoró su condición de empleado en el año siguiente en que 
por haber pasado el oficial primero D. Pedro Galindo á contador, 
ascendió Cruz al puesto que aquél dejaba, con el sueldo de 10.000 
reales y la ayuda de costa que á fin de año solía concederse á to- 
dos los empleados, y que en este año de 1771 fué para Cruz de dos 
mil reales, gracias á la munificencia de D. José Moñino, después 
célebre Conde de Floridablanca, que era entonces Subdelegado ge- 
neral. 

Pero en ningún otro año llegó el sobresueldo á esta suma. En 1774, 
por ejemplo, habiendo acudido el oficial segundo y un escribiente, 
únicos que con el oficial mayor (Cruz) hablan despachado los asun- 
tos de la oficina durante el año (por estar ausentes los demás em* 
picados), solicitando la ayuda de costa ordinaria, se mandó á aquél 
que informase, y D. Ramón, después de decir que halla fundada la 



(IJ Archivo general central de Alcalá de Henares.— Legajo 1 .481. 



CAPITULO OCTAVO l6l 



petición, y de que á su juicio debían de darse á los dos compañeros 
hasta 2.600 reales, añade: 

«Y si le pareciere que por la mayor parte del trabajo que siempre tie- 
ne el oricial primero y haber suplido casi todo este año las ausencias y 
enfermedades del contador, con la aplicación que ha podido, si no con 
el acierto que desea, tiene algún derecho á semejante gracia para alivio 
de su dilatada familia, podría V. S. 1., en su decreto para librar la can- 
tidad propuesta ó la que resolviere, añadir aquella que su bondad y 
justificación le dictasen con este respecto. Madrid 13 de Diciembre de 
1774. — lUmo. Sr. — RaxMÓn de la Cruz.» (i). 

Al día siguiente Campomanes, entonces jefe del ramo ordenó li- 
brar á los solicitantes 2.300 reales; pero guardó silencio respecto 
de D. Ramón, por lo cual recurrió ya directamente el sainetista, 
obteniendo, al fin, en 23 de Diciembre la siguiente orden: «Habien- 
do tenido presente lo ejecutado desde el año 1769 á esta parte se le 
libren 1.500 reales mediante el particular trabajo que ha tenido en 
este presente año. Campomanes» (2). En general tampoco alcanza- 
ba la gratificación esta suma que, como el mismo libramiento dice 
era extraordinaria; ni aun percibía íntegro el sueldo, que era dis- 
minuido en una corta cantidad destinada al Montepío (3). 

Por tratarse de tan insigne escritor no parecerán inoportunos 
estos pormenores, que al mismo tiempo nos ilustran sobre algunas 
prácticas hiirocráticas ú oficinescas de la época. 

Como los adversarios de D. Ramón db la Cruz tenían amigos 



(1) Archivo general central de Alcalá de Henares.— Legajo 1.4S1. 

(2) ídem id. Se le hizo el libramiento en 2I1 de Diciembre de 1774. 

Q) Véanse los dos libramientos que siguen: «D. Pedro Rodríguez de Campomanes, caba. 
Uero de la Real y distinguida orden de Carlos III del Consejo y Cámara de S. M.,su primer 
Fiscal y Subdelegado general de Penas de Cámara y Gastos de Justicia del Reino; el Receptor 
de P. de Cámara y Gastos de J. D.Manuel F'crnández de Salinas, con intervención de Don 
Francisco Torrcjón, nombrado para este lin..., pague á D. Ramón de la Cruz, oficial prime- 
ro de la Contaduría general de los mencionados efectos. Si 3 reales y 23 maravedís de vellón, 
que con 20 reales y I4 maravedís que le han correspondido dejar para el Montepío suman 
i>34 reales y i3 maravedís de vellón, los niisnos que le pertenecen con el sueldo que goza 
de 10.000 reales al año en el presente mes de la fecha, cuya cantidad se sacará del arca de tres 
llaves puesta para la intervención de estos caudales y se abonará en la cuenta de la misma 
Intervención corriente en virtud de recibo del referido D. Ramón db la Cniz á espaldas de 
este libramiento... Madrid 2 3 de Diciembre de 1776.— D Pedro Rodríguez de Campomanes.» 

«Don Pedro Rodríguez de Campomanes... Pague D. Francisco lorrejón, Receptor general 
de Penas de Cámara y Gastos de .lusticia del Reino, de los maravedís procedidos de este úl- 
timo efecto á D. Ramón de la Cruz, oficial primero do la Contaduría... y. 764 reales con 2,1 
maravedís, que con 235 reales y 10 maravedís de la propia moneda que le han correspon- 
dido dejar en el Montepío de las oficinis de S. AI., cjDmpouen los lo. 000 reales de su sueldo 
de todo el presente año de la fecha. M idrid 22 de Diciembre de i 777.- D. Pedro K. de Cam- 
pomanes.'. (Archivo general central de Alcalá. —Legajo 2 356 . 



l62 DON RAMÓN DE LA CRUZ 



y valedores poderosos, empezando por Aranda, principal de todos, 
no descuidó tampoco el autor madrileño la oportunidad de gran- 
gearse la protección de algún significado personaje que le defen- 
diese, si las cosas pasaban á mayores ó, como parecía, se trata- 
ba de impedirle seguir escribiendo. 

Don Fernando Alvarez de Toledo, Duque de Alba, gozaba en- 
tonces en la corte altísima representación por su clase, sus rique- 
zas, los puestos eminentes que halna desempeñado y desempeña- 
ba aún, no obstante la sombra que sobre él proyectaba la impo- 
nente figura de Aranda. Pero quien era capitán general del ejér- 
cito, caballero dei Toisón, Decano del Consejo de Estado, Director 
perpetuo de la Academia Española, y había sido Embajador en 
Francia, Secretario de Estado y Mayordomo mayor de Fernan- 
do VI, bien podía aún ser Mecenas y reparo seguro de un pobre 
sainetista, que no tenía otra mácula que la de divertir cuotidiana- 
mente al público madrileño. 

Era además D. Fernando hombre instruido, como quien había 
sido discípulo del célebre bibliotecario D. Juan de Iriarte; culti- 
vaba, no sin acierto, directamente las letras y protegía á los lite- 
ratos, como D. Vicente García de la Huerta, preceptor de su hijo, 
por cuyo intermedio quizá logró D. Ramón de la Cruz ser admiti- 
do en la familiaridad del Duque. Tachábanle de altanero, sombrío 
y misántropo, y acaso buscaba la conversación del regocijado 
Larisio para divertir sus melancolías, á las que no serían ajenas sus 
enfermedades y desgracias domésticas. En 1772 vio morir en la 
flor de la juventud á su hijo único y extinguirse la sucesión mas- 
culina de su casa, representada entonces por aquella niña de diez 
años que luego había de alcanzar celebridad universal en la corte 
de Carlos IV, con el nombre de la Duquesa de Alba. 

Don Ramón de la Crl'z solía acompañar al Mecenas cuando en 
el verano se retiraba á su magnífico palacio de Piedrahita, en la 
provincia de Avila. Aquella antigua y fuerte villa, de cuyo recinto 
murado quedan todavía imponentes restos, y cnyo nombre parece 
derivado de algún monumeno megalítico allí existente, está recli- 
nada sobre el monte de la Jura, donde la tradición supone haberse 
renovado en todas sus partes, y en la persona del Conde Fernán- 
González, la famosa proclamación de Covadonga. Desde el si- 
glo XIV formaba parte del patrimonio de la Casa de Toledo, y el 
Duque D. Fernando había reemplazado el viejo y Sombrío alcázar, 
donde viera la primera luz el gran conquistador de Portugal, por una 
suntuosa habitación señorial, por el estilo de losmanoivs franceses. 



CAPITULO OCTAVO 1 63 



El autor del Mnñuelo, cuenta una de aquellas expediciones ve- 
raniegas en el curioso romance, que con fecha 28 de Junio de 1775, 
compuso en dicha residencia y envió á la Duquesa de JSIedinasi- 
donia, Doña Mariana de Silva y Alvarez de Toledo, hermana del 
Duque (i), describiéndole el viaje y estancia en aquella fresca 
villa desde que salieron de esta corte un 



Miércoles, el más feliz 
que contaron los anales 
de ini historia, si en la historia- 
pudiera yo tener parte. 
Día en que el Alba mostró 
para todos el sembhmte 
adusto, y jamás le he visto 
pai'a mí tan favorable. 
Pues viendo que un mal poeta 
que tenga lugar no es fácil 



en el carro del Sol, quiso 
con su propia luz honrarme. 
Yo aseguro á Vuecelencia 
que no se me da un tomate 
del dicho carro del Sol, 
como el del Alba no falte. 
QixQ en aquel pueden temerse 
precipicios y volcanes 
y en éste sólo se encuentran 
luces, honras v bondades Í2). 



Dilátase luego Cruz en describir la soberbia mansión en que el 
egregio D. Fernando había gastado cuarenta millones, para levan- 
tarla sobre un barranco, que se rellenó con seiscientos mil carros 
de tierra, torciendo el curso del río, surtiendo de agua los grandes 
jardines, estanques y fuentes por medio de largos acueductos, y ro- 
deando todo aquel amplio recinto con una muralla de piedra de 
granito muy fino y pulimentado. Alzábase en el centro el palacio, 
dirigido por- el arquitecto francés D. Jaime Marquet, y en él se 
habían prodigado los bronces y los jaspes. Allí los pavimentos 
competían con los cristales, según el poeta, se contaban las venta- 
nas por millares y era infinito al decir de Cruz, el número de sa- 
lones. 

Esta lujosa morada, que con frecuencia habitó después la nieta 
del fundador, fué destruida durante la guerra de la Independencia, 
antes de los cincuenta años de su construcción en términos que ho}^ 
no existen más que restos de las antiguas tapias (3). 



(i) Era Ilija esta señora de D. Manuel de Silva y Mendoza, Conde de Gal ve, y de ."^u mu- 
jer D.' Alaria Teresa de Toledo, XI Duquesa propietaria de Alba. Nació en Viena á iSde 
Mayo de 172(3, y casó en la Villa de Hortalcza en 22 de Octubre de iia-'h, con D. Pedro de 
Alcántara Pérez d.- Guzmún, WV Duque de Medinasidonia, (último de los Guzmanes). Murió 
sin iiijos D." Mariana en Madrid el 28 de Marzo de 1778. y antes de un año el Duque, su ma- 
rido, en una venta cerca de Viliafranca del Panadcs, yendo de viaje. D.' IVIariana era algo li- 
terata, como su marido. En su juventud liabía protegido á I). Diego de Torres, quien lo de- 
dicó uno de sus Piscalorea en ¡739, como recuerdo de un viaje que D.' Mariana, siendo 
{odavia niña, liabia hecho con su madre la líuquesa a Salamanca, y en 1744 le dedicó otro, 
como regalo de boda á la que asistió el dicho D. Diego de Torres. 

<2) Biblioteca de Autores c.-pañolcs,tomo lxvii, pág. 5io. 

(3) Todavía en i8G5 se veían «sobre el piso bajo, y ú manera de csquelefo, las ¡ambas y 
dinteles de los balcones, que como de fuerte piedra resistieron al estrago de la guerra, me* 



1^4 DON RAMÓN DE LA CRUZ 



Claro está que Larisio había de encontrarse muy á su gusto en 
medio de tantas maravillas; así es que renuncia desde luego al 
Parnaso, que no cría tan buenos conejos como los berrocales de 
Piedrahita, y renuncia también al mar de Sicilia por el pequeño 
Tormes, en cuyas frescas márgenes: 

si no hay Sirenas que adulen 
hay truchas que me regalen, 

exclama con familiar sinceridad. No se cansa de ponderar lo cómo- 
damente que allí pasa los días, exclamando por último: 

Por lo que :i ni í toca estoy 
hecho un bausán perdurable, 
siempre ocioso y los sentidos 
cansados de recrearse. 
Hasta el tacto, sin ofensa 
de la ley, saca su parte, 
ya en lo fresco de las aguas, 
va en lo mullido del catre. 

No cenar y estar ahito 
son mis únicos achaques; 
que hartar á un poeta, sólo 
el Duque de Alba lo hace (i). 

Desgraciadamente poco le duró la protección del ilustre magnate 
que falleció en Madrid el 15 de Noviembre de 1776, cumplidos los 
sesenta y dos años. 

Á éste, pues, cuando Cruz imprimió en 1770 su aplaudida zar- 
zuela El buen marido, en la que tan duramente atacaba á Moratín y 
sus amigos enderezó la siguiente dedicatoria: 

«La curiosidad y gusto del público'en tener á la mano estos dramas 
cuando se representan para entender las letras que se cantan, me obli- 
gan á imprimir esta zarzuela; y las benignidades con que V. E. mira 
los inútiles frutos de mi aplicación, me animan á dedicársela... Estas 
(intenciones; son manifestar en el modo que puedo mi reconocimiento 
á las honras y piedades que debo á V. E. en primer lugar: en segundo 
la vanidad de que padrino tan grande no le merecieron mis críticos 
impostores ni sus atolondradas y mal recibidas producciones para el 
teatro.» 



jor que las paredes de ladrillo. Un pequeño y sombrío paseo introduce á su gran patio 
setnicircular. y á espaldas de las habitaciones el vasto jardín muestra en sus redondos estan- 
ques reliquias del arte que hermoseaba la lozana naturaleza.» Quadrado y Parcerisa: Reciicr- 
dos y belle;as de España. Salamanca y Avila. — Madrid i865, pág. 339- 

(I) Biblioteca de Autores españoles, tomo 67, pág. 5iT. En la Biblioteca Nacional, manus- 
crito kk-53, pap. curs. hay una contestación ;í este romanre con otro fechado á 6 de Julio, 
que se atribuye al Duque de Mcdinasidonia. Es corto y de poco fuste, pues se limita á dcci'^ 
que el de D. Pamón le pareció bien, y que desea regresen pronto y con salud el Duque. 



CAPITULO OCTAVO 



165 



Esto era interponer la persona y valimiento del Duque entre él y 
sus adversarios, y de creer es que no fuese inútil ó innecesario bus- 
car arrimo de tal entidad, en aquellos años de tiranía galoclásica, 
hasta que convencido el Conde de Aranda de la impopularidad del 
drama francés, restableció en 1772 los dos teatros que desde anti- 
guo gozaba la villa, y entonces pudo D. Ramón de la Cruz exten- 
der algo el campo de su producción artística; psro no lo alcanzó 
por entero hasta que en 1773 salió del poder, con aplauso de toda 
España, el déspota aragonés, y los galicistas tuvieron que valer- 
se de sus propias fuerzas para continuar su campaña literaria con- 
tra la tradición española. 

Entonces empieza el período de mayor fecundidad para D. Ramón 
DE LA Cruz en la composición de saínetes, género al que ya casi 
exclusivamente le vemos consagrado; pues aun cuando escribió al- 
gunas zarzuelas, tragedias y comedias, son en número escaso las 
de cada año y con algunas excepciones, trabajos hechos con bastan- 
te anterioridad ó traducciones italianas y francesas. 

Entre las zarzuelas citaremos la tituladas: Las labraloras asUitas, 
adaptación de la ópera italiana La contadina bizarra, que con música 
de Piccinni fué representada en Venecia en 1761 y cantada en ]\Ia- 
drid con la música original en el mes de i\gosto de 1773 en el tea- 
tro de la Cruz por la compañía de Eusebio Ribera, y La Isla de auioy^ 
representada por la misma compañía en el teatro del Príncipe en 
Septiembre del año siguiente (i). El original de esta zarzuela fué 



1 1 

4 

iG 



(i) "Gastos de la zarzuela nueva La Isla de 

Mesa, sobremesa, alfombra y banco 
de peñasco, reales 

Alumbrado de aceite y aumento de 
12 candilones. . . 

Dos mozos y cerilla 

lamparilla y los cuatro soldados.. . . 

Velas de los músicos íson lo bujías), 

Adehalas de los apuntadores 

De la iluminación de los dos faroles. 

Del aumento del aceite en dichos fa- 
roles y 

De la servidumbre del tablado i 

De los dos terceros apuntes 12 

Del aumento del sebo del vestuario . 4 

Del aguí y la nieve . . ? 

Del mozo que cuida y limpia los 
christalcs. 2 

Una fuente de plata y dos embolto- 
rios de telas y un tafetán de da- 
masco para tapar dicha fuente. ... 4 



amor. Septiembre 12 de 74. 

Un cofre de joyas y cuatro joyas que 

van en dicha fuente 4 

Tres coronas de flores de mano ? 

Espirita de vino y alcanfor parg la 

P'" 2 

Adchalas de la compañía '. 1 1^1 

Adehalas de la otra compañía i55 

Saínete El marido sofocado: 

Seis Taburetes 3 

Un espejo grande dorado y su mesa 

correspondiente, alquilado 6 

Del chico de Callejo que tiene versos. 1 5 
Por una i'c,-; 

Carteles de aviso J2 

Alumbrado de aceite por entero del 
ensayo general por la noche de di- 
cha zarzuela 40 

Dos lamparillas y velas de sebo en 
dicho ensayo 4 



1 66 DON RAMÓN DE LA CRUZ 



La isola d'aniore, ópera italiana representada en Roma en 1766 con 
música del maestro Antonio Sacchini. El tambor nocturno íné repre- 
sentada en el verano de 1776, por la compañía de Ribera en el teatro 
del Príncipe. Tradujo ó arregló esta zarzuela de la italiana // tam- 
¿«yo W0ÍÍ7/W0, estrenada con música de Paisiello,en Ñapóles, en 1772, 
y que á su vez procedía de la comedia de Nericault Destouches Le 
tambonr noctnrne ou le mar i dcviuy comedia en cinco actos, en prosa, 
ejecutada en la Comedia francesa el 16 de Octubre de 1762 (i). El 
cuadro hablador, representado en el mes de Julio de 1777 es una imi- 
tación de la comedia francesa, de música. Le tablean parlant, letra 
de Anseaume y música de Grétry, representada en el teatro de los 
Italianos, de París, el 20 de Septiembre de 1769 (2). El maestro de 
la niña, estrenada con Introducción en el mes de Septiembre de 1778 
por la compañía de Ensebio Ribera, está tomado su asunto de la 
ópera italiana // maestro di música, á la que se la pusieron en distin- 
tas ocasiones Alejandro Scarlatti y el Pergolesi. Y, por último. La 
Isla desierta, tomada del libreto de Metastasio U Isola disahitata, tan- 
tas veces puesta en música y traducida al francés con el título de 
La Colonia en 1775 (s)» ^^^ 3'^ '^^ antes conocida entre nosotros 
pero en forma de serenata (4). 

Además de estas zarzuelas tradujo ó imitó D. Ramón de la Cruz 
é hizo representar en este período de su vida diferentes tragedias y 
comedias como fueron El severo dictador de Apostólo Zeno, repre- 



De piular cuatro liaclias imitadas 
thcas que no sirven 4 

Al foldado del vestuario del mes de 
Agosto 1 5 

Cuatro vasos ordinarios de vidrio 
para el aguTi 2 



Al soldado que ha asistido ;i dicho 
ensayo 2 

Ocho bujías de cera para los músicos 
en dicho ensayo 11 

Del pase de la censura del saínete El 
marido sofocado 6 

Del pase de la censura de )a comedia 
De/iTr un reino por otro, y cau- 
tivos de Madrid h 

Ribera. — Espejo.»— (Archivo municipal i-355-i). 

(i) D. José .fonquin de Mora compuso la comedia titulada Im aparición y el marido, que 
también es una versión libre de Le lambour nocíiinie de Destouches. 

(2) Véase el Ccitdlogo alfabético. 

(3) Para la bibliografía de todas estas zarzuelas, casi todas inéditas, pero existentes, y las 
obras que siguen, véase el Catálogo al final. 

(4) La Isla desierta, serenata del señor Abate Pedro Metastasio, poeta cesáreo. Con 
permiso En Madrid. En la imprenta de D. Antonio Muño:; del Valle. Año de I765. <S.° 2() 
páginas. Personas: 

Constanza, esposa de Gcvnaudo.— Silvia.— Enrico.—Gernando.— Dos marineros- 

Está muy cercenada para reducirla á una serenata. 



CAPÍTULO OCTAVO 167 



sentada en 24 de Diciembre de 1775 en eL teatro de la Cruz por la 
compañía de Manuel Martínez; la Celinda, tragedia en un acto, imi- 
tación de Calino, ejecutada en el teatro de la Cruz por la compañía 
de Ensebio Ribera, y nuevamente traducida años después por D. Ja- 
vier de Gaona (i): Agutíes en Sciro, traducción del Metastasio, mal 
recibida del público en 1778, así como el Aiilio Ré'^nlo del mismo 
y en el propio año. Tampoco debió de obtener muchos aplausos el 
Cayo Fabricio, traducido del de A. Zeno, que hoy no existe, aunque 
consta su representación. Esta obra fué después traducida de nuevo 
por D. Vicente Rodríguez de Arellano (2). 

Marmontel suministró el asunto para que D. Ramón compusiese 
su comedia en dos actos La amistad ó el buen amigo, tomada del cuen- 
to Damitic á l'epreuve, de aquel autor francés. La comedia de 
Cruz, dispuesta primero para ejecutarse en una casa particular 
«hizo maravilloso efecto después, representada por los cómicos de 
Madrid en uno de sus coliseos,» según nos informa el mismo autor, 
en la nota final de su obra (3). Y del mismo Marmontel tomó el 
argumento de su otra comedia en cuatro actos. El divorcio feliz, 
ó la Marquesita, estrenada el 26 de Agostó de 1782, por la noche, 
en el teatro del Príncipe por la compañía de Martínez. Un año 
antes había puesto en escena la comedia en un acto titulada La 
Indiana, arreglo de La J&une Indiennc de Nicolás Chamfort, pieza 
que tuvo algún renombre en Francia, aunque tampoco allí era 
original (4). 

Por serlo de nuestro poeta y por el grande éxito que obtuvo, de- 
bemos hacer especial mención de su zarzuela El licenciado Farfu- 
lla, estrenada en el teatro del Príncipe el i.° de Julio de 1776 ai 
inaugurarse la temporada de verano por la compañía de Eusebio Ri- 
bera, y puesta infinidad de veces en escena los años sucesivos, con 
diversas Introducciones (5), representada por mujeres solamente, 
sólo por hombres, con modificaciones de todo género y extendida 
por todas las provincias, donde aun en 18 13 era ejecutada por aficio- 
nados, é impresa diversas veces (6). 

El argumento de esta pieza es sencillo. Un ex-aprendiz de bar- 
bero madrileño, llamado Farfulla llega al mesón de cierto pueblo, 



( i) La Celinda. Tragedia italiana, traducida y puesta en verso castellano por D. Xa- 
vier de Gaona. Madrid, Imprenta de Pantaleón A^nar, 1774, 8.", io.\.páf^s. 

(2) Existe un ejemplar manuscrito de ella en la ISiblioteca municipal, sign. i-()7-'\ 

(3) Colección de los saínetes de D. Ramón, tomo \t, pág. ?52. 

(4) Véase Catálogo de las obras de Cri'z al (inal 

(5) Véase en el Catálogo que va al lin las de 1 777, 177^^, Jos de 1780 y una de 178:. 

(6) Véase al (in el Catálogo. 



l68 DON RAMÓN DE LA CRUZ 



donde halla de criado un antiguo conocido suyo, y entre ambos se 
proponen hacer á los huéspedes algunas burlas, conducentes á pri- 
varles de alhajas y dinero, siendo la primera víctima un mercader, 
después un oficial de ejército, enamorados ambos de una dama 
ffancesa á la que también engaña Farfulla, hurtándole algunos ob- 
jetos. Ni la misma Catanla, criada del mesón y novia de su amigo, 
se libra de las garras del truán, quien intenta luego fugarse con sus 
rapiñas. 

Habiéndose representado de nuevo este juguete en 1785, en el 
teatro del Príncipe por la compañía de Ribera, escribió el Memorial 
literario, del mes de noviembre, sobre él lo que sigue: 

«No nos detendremos en hablar de los defectos de este drama, con- 
tra la verosimilitud, porque nos llaman la atención los que se hallan 
contra la bonJad de las costumbres. En él se pinta un estafador y em- 
bustero, que con la mayor solapa y sutileza roba caxas, vestidos y can- 
delcros, sirve de alcahuete con el mayor descaro, etc., y engañando á 
'a justicia se escapa de entre sus manos, con lo que queda libre el de- 
lincuente, y sin castigo la maldad; yerro crasísimo y perjudicial en las 
representaciones teatrales, en donde al lado del vicio debe estar siem- 
pre la virtud en contraste, y salir triunfante con el mayor esfuerzo en 
la acción» {i'¡. 

Y D. Ramón de la Cruz, al publicar poco después sus obras, 
escribió con sus ribetes de ironía la respuesta que sigue: 

«Ninguna pieza han expuesto los redactores del Memorial) á la pú- 
blica consideración más fea y sacudida que la estrafalaria zarzuela El 
licenciado Farfulla. ¡Pero con qué razón! La ligereza de mi docilidad 
en tomar cualquier asunto, que se me dio, sobre que fundar una ope- 
rilla bufa, que en vez de arias se adornara con música de todos los 
aires españoles y haberla afarfiillado en cuatro días; y la felicidad de 
haber sido tan divertida para el público, y tan útil á los cómicos no es 
disculpa de la elección de un sujeto perverso, que al fin se burle de la 
justicia y quede impune. Me avergoncé cuando me vi justamente re- 
prendido en el Memorial literario del mes de Noviembre del año pasa- 
do, y lejos de exclamar obstinado contra sus autores, di gracias al uno 
de ellos que encontré casualmente en la librería de Castillo, y saldrá 
esta pieza en mi teatro corregida y su héroe asegurado, á lo menos, 
donde no pueda volver á usar de sus mañas. ¡Ojalá fuera alguno de 
nuestros coliseos de la capacidad que los antiguos anfiteatros de Gre- 
cia, de Roma y de Sagunto, ó siquiera como nuestra Plaza Mayor; que 



(I) Memorial literario de Noviembre de 1785, pág, 376. 



CAPÍTULO OCTAVO 1 69 



aunque abandonase el período prescrito á la unidad de tiempo y el 
extendiera al término corriente de tres días, había de dar á esta zar- 
zuela la mejor catástrofe, ahorcando á Farfulla. iQ.ué mejor espectácu- 
lo para los curiosos de Madrid, ansiosos de novedades, y devotos de los 
ajusticiados» i . 

Este último rasgo de ática ironía prueba la poca sinceridad del 
aparente convencimiento de D. Ramón, que no daba á su obra todo 
el alcance y ejemplaridad que la pertinacia doctrinal de los redac- 
tores del Memorial literario quería suponer. Bien comprendía nues- 
tro poeta que porque Farfulla no sufriese en escena el castigo de 
sus travesuras no había de padecer gran cosa la moralidad pública. 
Sin embargo, en la impresión un alcalde lleva efectivamente preso 
al enredador Licenciado. 

Antes ya había intentado una especie de disculpa en estos versos 
que puso al principio de la obra á guisa de lema: 

En cosas á que el capricho 
de los hombres da el aprecio 
no hay arancel, que va todo 
á ojo de buen cubero. 

Y al fin de la misma se expresa así: 

Pues vamos todos en tropa 
al auditorio, pidiendo 
que disimule las faltas 
de este capricho f-or nuevo. 

Una de las razones del grande éxito de la zarzuela y quizá su ver- 
dadera novedad debió de consistir en la música, que al parecer era 
lo que hoy suele llamarse un potpourrí; una mezcla de aires espa- 
ñoles, como dice el autor, y por la letra se ve había coplas de caba- 
llo, seguidillas, tonos de folias y de jácara, alguno de ellos de 
carácter paródico, como el aire patético que canta D. Lesmes, el 
viejo ridículo y enamorado. 

En la interpretación de esta obra sobresalieron Polonia Rochel, 
que hizo la Caíanla; Lorenza Santistéban en la Casilda; Chinita 
(Farfulla), José Espejo (D. Lesmes), Tadeo Palomino (Perico), y 
Vicente Sánchez, Camas (D. Fernando), y la música, como se ve 
en la nota (2), era obra del compositor español, músico de la Real 
Capilla, D. Antonio Rosales, autor también de muchas y excelen- 
tes tonadillas. 



(1) Prólogo de D. Ramón á sus saínetes en el tomo i de su Colección, pág xi,v. 

(2) En una cuenta de los gaslos de las funciones de verano de la compariia de Ribera, que 
empezó el i." Julio 177b, se pone: 



170 DON RAMÓN DE LA CRUZ 



Tiempo es 5'a de decir algunas palabras sobre los sainetes escri- 
tos en el espacio de tiempo que llevamos recorrido. 



,Dia 8 de Julio ¿7 Farfulla. 
A D. Ramón de la Cruz por la composición de la zarzuela en un acto; la trag-e- 
dia en un acto, la comedia en un acto y la Introducción, se le dio por todo lo di- 
cho, reales 2.000 

A D Antonio Rosales, por componer toda la música de dicha función 600 

Al tramoyista Jeromo de el teatro de dicha función 56o 

A Joseph Ibarru por poner la contradanza de los caballitos 120 



Suma toda esta función 3.280M 

(Papeles de Barbieri: documento original,) 



<Ii@'tlil^«lgS4(€S4{<@'ft@{'(íO<((i@'4'^C3'ri'(3'l$i@tI^t«04«@>}VS<>t!€^«e34t«:S4I'@{l^({>@'I 



CAPITULO IX 

Caracteres y circunstancias de algunos sainetes inéditos de este 
período. (1772-1782). 

(tdí?^|fo podemos analizarlos todos. Vulgares corren las ediciones 
^^PJp de muchos de ellos; en el Catálogo que va al final se indi- 
^-Tt^cJí^ ca el asunto de los inéditos. Pero de algunos de los de esta 
■^4 ^' última clase, 5'a por su importancia ó por referirse á cosas 
del tiempo sí diremos algunas palabras. 

En 1773 trajeron á Madrid un elefante, suceso que, como en otro 
lugar dejamos dicho (i), causó una especie de conmoción popular; 
y, entre burlas y veras, dio motivo- á la aparición de varios escritos. 
D. Ramón hizo por aquellos días representar un saínete titulado El 
elefante fingido, en que supone que en el lugar de Mazuecos se re- 
cibe un aviso diciendo que de paso para un puerto de mar á don- 
de debe ir el elefante á curarse, llegará á la aldea, y como está en- 
fermo, debe el alcalde prevenirle raciones y hasta dinero para que 
se distraiga, recogiéndolo con la trompa. Pero no hay tal elefante, 
sino unos gitanos que con una botarga imitando aquel cuadrúpedo 
andaban por los pueblos engañando á los aldeanos. El médico del lu- 
gar descubre la tramoya con gran bochorno del alcalde y regidores 
que habían hecho altos preparativos para recibir á su enorme hués- 
ped. Hay algunas cosas notables de pormenor como decir que en los 
abanicos 'se pintaban elefantes y valían cinco ó seis duros, lo cual 
corrobora aquellas palabras de Iriarte: 

Sacáronle tonados y cuartetas, 
en delantales, cotias, manteletas, 
elefantes pintados se veían, 
y en las mesas, por moda, se servían 
elefantes de carne, dulce y masa. 



(i) iriarte y aii época, págs i33 y siguientes. 



172 DON RAMÓN DE LA CRU2 

El mismo D. Ramón de la Cruz en otro saínete Las Calceteras, 
conservó una de las coplas de ciego que se cantaban por las calles: 

Cania tadiíO 
p Todos los hombres que estudian 

para saber cosas grandes, 
atiendan á dos historias 
unidas en un romance; 
sabrán los hechos famosos 
y casos particulares 
de la señora giganta 
y del señor elefante. 

La giganta, á que se alude, fué otro gran suceso popular, ocurrido 
al año siguiente de 1774 en que llegó á Madrid una mujer extraor- 
dinariamente alta que se exhibió en el teatro del Príncipe, donde 
actuaba la compañía de Ribera. Era á lo que parece italiana la gi- 
ganta, (nombre que desde luego le dio el vulgo madrileño) y joven, 
cosas que bastaron para que D. Ramón de la Cruz idease un saine- 
te gracioso con el título de La boda de Chinita, representado el 16 
de Agosto, y que se desarrolla así. A Chinita, que se supone viudo 
de su mujer Ana Pereira, hermana de la Sebastiana, proponen 
Soriano y Ribera, nuevo matrimonio con una joven, según los de- 
seos que el futuro manifiesta; esto es, que sea del mal el menos, en 
consonancia con la cortísima estatura del propio Chinita. Llegan á 
la casa de la prometida, á quien como recién llegada, mima su pa- 
dre, cuidando su sueño y alimento que le parece excesivo con un 
caramelo y tyes anisitos finos. Manda el padre á sus otras dos hijas 
que la traigan con tiento no la rompan un bracito. Sale, en efecto, la 
^¿^í7;/ía, provocando la admiración de todos los circunstantes, sobre 
todo de Chinita, que sólo puede exclamar al que le pregunta qué le 
parece, así: 

Cosa grande y mucho cuento. 

No sin alguna timidez se le acerca, y gritando dice: 

A los pies de usted, señora. 
¡Ah de allá arriba! 

EXTRANJERA 

¿Chi ó queslo? 

ESPEJO 

(No lo ves que te habla un hom- 

[bre? 

EXTRANJERA 

¿Lci iin nomo? Non glivedo. 

CALLEJO (á Chinita) 
Súbete, porque te vea, 



en una silla. 

CHIMTA 

Aun con eso 
no alcanzo. 

SORIANO 

Esotra es más alta. 

CHINITA 

¿Madamita? 

EXTRANJERA 

Non gli sentó 
ancora. 



Capítulo noveno 173 



Traen, en fin, otra más alta, y Chinita llega cerca de la giganta, 
exclamando: 

¡Válgame Dios lo que veo! 
Todos parecen enanos. 

Habla con ella y se aviene á casarse, diciendo: 

Si mano ú mano corremos 
los dos las partes del mundo, 
por lo que tengo de menos 
yo, y ella tiene de más 
veréis qué fortuna hacemos. 

Terniina el saínete cantando una tonadilla una de las compañe- 
ras. Antes había cantado un aria la propia giganta, 

Y un hecho parecido inspiró después á D. Ramón otro gracioso 
saínete, titulado El sarao de Chinita, que fué representado en el ve- 
rano de 1777. Ya no era una giganta la que entonces vino á Madrid, 
sino una pareja de ellos, á los que la compañía de Ribera quiso 
exhibir en su teatro de la Cruz, contando con el ingenio de nuestro 
poeta. Supone éste, en efecto, que Chinita convida á sus compañe- 
ros á un sarao en casa de la Polonia Rochel, donde había de pre- 
sentar á la gigantesca pareja, y aun manifiesta que espera casarse 
con la giganta para mostrar que es hombre de altos pensamientos. 
Llegan, en efecto, los gigantes y bailan; ella con Chinita y el gi- 
gante con la Polonia, que también era de muy corta estatura, á fin 
de que el contraste fuese completo. Chinita dirige algunos piropos 
á la giganta; pero ésta unas veces en francés y otras en italiano le 
contesta con desprecio. Concluye el saínete bailando á la húngara 
los dos talludos extranjeros. 

Cualquier asunto, por insignificante que fuese, bastaba para que 
Cruz compusiese un saínete. Corrió por esta época entre el vulgo de 
Madrid, tan dado á novelerías, la simpleza de que en el cerro de 
San Isidro se habían descubierto en abundancia ciertas piedras, que 
con el pulimento, se volvían diamantes v topacios, y en unos días 
fué de ver á la gente cargada de tales guijarros, frotar unos con 
otros para obtener el diamante deseado. Esto le bastó á D. Ramón 
para componer El pedrero apedreado, que también lleva el título de 
Las piedras de Sr.n Isidro. Finge el poeta que Chinita viene al ensa- 
yo abundantemente provisto de los susodichos trozos de cuarzo, 
que á buen precio vende y distribuye entre sus compañeros, con la 
promesa de que pronto aquellas piedras se convertirán en precio- 
sas. Pero luego se descubre que es falso lo del pulimento, y los có- 
micos airados se las arrojan al engañador, quien graciosamente se 
burla de la estúpida credulidad del vulgo. Este saínete estrenado 



1^4 DON RAMÓN DE LA CRUZ 



al inaugurar el año cómico de 1776 la compañía de Ribera, sirve 
también para presentar al público tres partes nuevas: Juan Aldove- 
ra, después excelente gracioso; JNIaría Aznar y Josefa Rubio, gran 
c^intora de tonadillas. 

Llámase La Rosu've á cierta costumbre antigua de una región del 
norte de Francia y especialmente en el pueblo de Salency, cerca 
de Noyón, por la cual, en la primavera de cada año se otorgaba 
un premio á la más prudente y virtuosa de las jóvenes de la co- 
marca. Consistía la recompensa en una cantidad de dinero y una 
corona de rosas que públicamente ceñían á su frente. 

Empezaba á caer en desuso esta práctica cuando al mediar el 
siglo pasado, con el renacimiento del falso bucolismo 5'^ exaltación 
de la vida del campo y de la naturaleza, cobró nuevo vigor en el 
pueblo que de antiguo venía disfrutándola y aun se extendió por 
alguno como el de Nanterre y otros cerca de Caen. 

No tardó en entrar en el teatro por la comedia de música en tres 
actos, La Kosiéye de Favart, en 1769; Itt ópera cómica en cuatro 
actos del Marqués de Pézay, música de Grétr}', titúlala La Rosi^re 
de Salency, y una comedia sentimental del mismo título, de la Con- 
desa de Genlis. En tiempos modernos esta costumbre ha dado orí- 
gen á otras piezas dramáticas y hasta á un vaudt,ville escrito por el 
famoso poeta Teodoro Barriere, titulado, Rosera y Nodriza, que fué 
su primera obra. 

Aunque pudo Ckuz, que representó su saínete en 1776, tener pre- 
sente la obra de Mr. de Masson de Pézay, estrenada en Febrero de 
1774, más bien parece haber imitado, aunque con libertad y abre- 
viándola mucho, la comedia de Favart en las circunstancias que 
acompañan á la coronación de la Rosera. El premio de las doncellas, 
que este fué el título que D. Ramón de la Cruz dio á su saínete y 
representó el 24 de Mayo de 1776 en el teatro de la Cruz, la com- 
pañía de Manuel Martínez, no se diferencia gran cosa de otros saine- 
tes de la misma índole. Tiene aquellas graciosas descripciones y 
aquellas sazonadas malicias con aire de inocentes, que toma de los 
labios de payos y aldeanas. En todo el lugar hay, con la esperanza 
del premio, un aire de hipocresía más que de virtud, que satírica- 
mente se manifiesta á cada paso. Entra, por ejemplo, un caballero 
que pregunta á algunas muchachas: 



LÓPEZ 

f-Q^üé aparato es éste? (Q.ué 
aliño de primavera 
el vuestro; y e^ué función rara 
es la que aquí se celebra? 



NICOLASA 

Yo no puedo responder 
ni levantar de la tierra 
los ojos, porque mi madre 
me mataría si lo viera. 



CAPITULO NOVENO 



175 



LÓPEZ 

¿No me respondéis? 

PACA 

¡Ay que guapo 
señor! 

LABORDA 

¡Juana! No le veas 
que perderás la opinión 
como el alcalde lo sepa 

PACA 

Pues (.para qué son los ojos? 



¿Oyes? y trae cabellera 
postiza. 

TODAS 

Calla, mujer. 

PACA 

Pues si la risa me tienta. 

LA PÉREZ 

Por haberme yo reído 

en otra ocasión como ésta, 

me quedé el año pasado 

sin el premio de doncella (i). 



Toquemos otro registro. 

El enfermo fugitivo, es un lindo saínete de costumbres majaseas, 
aunque algunas veces peque de chocarrero. Una joven artesana, 
cuyo marido enfermo ha tenido que irse al hospital, se presenta 
muy afligida al principio; pero luego concluye por bailar é ir de 
merienda con una hermana suya y otras personas, á tiempo que 
su esposo, fugado del hospital á causa de no querer someterse á 
ciertas medicinas y curado con el susto, contribuye también al ge- 
neral regocijo. 

Dice la 

GRANADINA 

¡Mal haya 
la hora en que me mudé 
de la calle de la Palma, 
que todas de arriba abajo 
son gentes de circunstancias! 
¿Pero ésto? Al fin Lavapiés. 
¡Qué cosa tan chavacana! 

En otro pasaje dice la 

RABOSO 

Mujer, no me ajes la bata. 

CORONADO 

;Y qué importa? 

RABOSO 

No dijeras 
eso si tú la pagaras. 



(I) A fines de siglo Volvió á verse en pantomima la Rosiére entro nosolros, como indi- 
ca esta explicación impresa: l.a Rociere, ú sea lajiesla de la Rosa, bayle de acción en dos 
actos, compuesto por Moiis. Gardel, Compositor de bayles del Teatro de la Opera de Pa- 
rts adaptado al de Madrid por el señor Jacobo Deshayes, para representarlo en el dia 
26 de Diciembre de I7(|!>'. En la o/icina de Orle¿'a. 8." ¡i) pás-i. I']s sólo la cxplic.icion del 
baile. 



176 DON RAMÓN DE LA CRUZ 



CORONADO 

(jYo? Sí; ¡pues bobo es el chico! 

GRANADINA 

' Pues yo, según la abundancia 

que de ellas veo, creía 
que costaban muy baratas. 

Esta misma de la bata, antes maja de corto vuelo, dice del marido 
de su hermana: 

Ya sé que da muy mala 

vida, tú tienes la culpa 

que la sufres y le aguantas, * 

sabiendo que hay trebunales 

y presillas en España. 

MANUELA 

El trebiinal y el presillo, 
¡qué bien dicen con la bata, 
chicas! 

Hablando de la misma maja-dama, dice López: 

Parece de rompe y rasga; 

y contesta su marido: 

Mucho: todo lo hace trizas 
cuando le viene la rabia; 
y diez pares de zapatos 
le duran una semana. 

En otro lugar, la misma maja, convida á la merienda que iban 
á celebrar á todas las vecinas interlocutoras, y añade López: 

Comeremos luds v >ncnos, 
como dicen en la Mancha. 

A veces la circunstancia de representar tal ó cual obra le daba 
también al poeta el asunto de su saínete, como hizo en la Introduc- 
ción para la tragedia Niimancia destruida, de su amigo D. Ignacio 
López de Ayala, estrenada con éxito en el teatro de la Cruz el 8 
de Febrero de 177S. En este prólogo halló D. Ramón el medio de 
sin renunciar á su sistema dramático, celebrar una obra de corte 
clásico. 

Miguel Garrido, gracioso de la misma compañía de Martínez 
que iba á ejecutar la tragedia, se encuentra en la calle á sus dos 
compañeras la Granadina y la Raboso, á quienes convida á meren- 
dar. Hállalos Simón de Fuentes y dice á Garrido: 



CAPITULO NOVENO 



177 



¡Q_ué opulento 
estás, hombre! 

GARRIDO 

A ningún hijo 
de Madrid faltó dinero 
jamás para galantear 
á las mozas, para el juego 
de los trucos, botillería, 



comedias y peluquero. 

SIMÓN 

¡Quién fuera hijo de Madrid! 

GARRIDO 

Es verdad que no crecemos 
mucho; mas somos gigantes 
de palabra y pensamiento. 



Expone luego el concepto que al público merecían las tragedias 
en este pasaje curioso: 



SIMÓN 

¿Y no vais á la tragedia? 

GARRIDO 

Calla, Simón, y mudemos 
de conversación. 

SIMÓN 

¿Por qué? 

GARRIDO 

Pues aunque se hubiera vuelto 

el juicio á la compañía 

y á nuestro autor el primero, 

¿se hiciera tal disparate? 

Funciones que en todos tiempos 

si el público traga, las 

traga á v trágala perro 11, 

¿se le presenta á la entrada 

de un Carnaval? Yo no quiero 

verla ni oiría; á las seis 

los tres nos acercaremos 

á la calle de la Cruz 

sin entrar al coliseo 

hasta la hora del saínete. 

GRANADINA 

Y puede ser que no entremos; 
porque á esas horas quizá 
le habrán dejado desierto. 
¿Quien? 

LOS TRES 

El público. 



SIMÓN 

Bien puede 
suceder; mas yo no espero 
esa desgracia, porque 
el autor y el argumento 
merecen más indulgencia 
de un público tan discreto. 
¿La has leído? 



¿Yo tragedias? 

Ale basta con las que veo 

repetidas en mi casa 

y en las de mis compañeros. 



¿Y vosotras? 

RABOSO 

No, señor; 
somos muy poco sujetos 
nosotras para lo heroico. 

GRANADINA 

Somos del bando plebeyo 
nosotras; pero no importa; 
que una vez que me metieron 
en esa clase, de hipar, 
de gemir y de hacer gestos 
me quedó una perlesía 
que me duró mes y medio. 



Simón les explica, en serio, el genio del autor que no anduvo 
traduciendo casos de griegos y persas, sino que formó una tragedia 
de asunto nacional, que 

muy pocos podrán verlo 
sin admiración y llanto 
al ver, en aquellos tiempos, 
cómo eran los españoles 
y cómo somos en éstos. 

12 



178 



DON RAMÓN DE LA CRUZ 



Sigue exponiendo el carácter de la obra y logra entusiasmar á las 
mujeres que renuncian á la merienda y se resuelven á ver la re- 
presentación de la tragedia. 

Una de las series más importantes y menos ó nada conocidas de 
los saínetes de D. Ramón de la Cruz es la de saínetes de costum- 
bres teatrales; en los que unas veces toma á los cómicos como otra 
cualquiera clase social, y describe sus cualidades y sus pasiones 
como los demás seres humanos, y otros se refiere á las habilidades 
y talentos de cada uno. En este punto su mucha práctica le sumi- 
nistra mil medios de urdir un asunto de relativo interés. Pasan de 
cuarenta los saínetes que tiene de esta clase; algunos de gran ori- 
ginalidad, y otros de tal verdad histórica que, más que obra de ima- 
ginación, parecen narración de algún caso sucedido ó capítulo de 
historia del teatro (i). 

No es ciertamente de los peores, sino al contrario, el titulado So- 
viano loco. Supone el poeta, qye nombrado (como fué) en 1772, Cris- 
tóbal Soriano, primer gracioso de la Compañía de E. Ribera, al 
pensar en los diversos papeles que tenía que ejecutar, se vuelve 
loco, el primer día de función y en el crítico momento en que ya 
estaban todos los compañeros vestidos para hacer el saínete: Espejo 
de ciego, Callejo (padre político de Soriano) de gallego. Merino de 
francés, Josefa Figueras de dama á la antigua, Polonia Rochel de 
pastora. Aparece Ribera manifestando al público que á causa de esta 
desgracia no puede hacer saínete alguno; van saliendo los demás 
cómicos vestidos como se ha dicho, pues el saínete se había de ti- 
tular La diversidad de trajes. Compadécense todos de la supuesta 
desgracia de Soriano, 5' á lo mejor se presenta éste, que había podi- 
do evadirse del cuarto donde le tenían encerrado, y después de un 
monólogo sobre lo inmenso del trabajo que se le venía encima y los 
peligros á él anejos, arremete con Espejo, que estaba muy callado, 
y le increpa de este modo: 



SORIANO 

Hombre, ;qué es lo que usted 
[dice? 
¿He nacido sin vergüenza 
yo, para comer el pan 
sin ganarle? Me muriera 
yo de rubor si supiese 
que era una parte molesta 
al público... Sois un ruin 

(Fiii~ioso.) 



y os he de sacar la lengua 
porque otra vez no digáis 
á nadie... 

ESPEJO 

Si yo no era. (Turbado.) 

SORIANO 

¿Pues quién lo dijo? 

ESPEJO 

Un muchacho 



(I) De esta clase es el intermedio titulado El teatro por dentro, por cuya razón lo incluí- 
mos íntegro en el apéndice vi. 



CAPÍTULO NOVENO 



179 



que echó por la callejuela 
corriendo. 

SORIANO 

¿Y á dónde iba? 

ESPEJO 

Al vino por la taberna 'sic]. 

SORIANO 

Y usted, ^qué hace aquí parado? 

ESPEJO 

Yo soy un ciego que reza 
oraciones. 

SORIANO 

¿Y usted sabe 

«Soriano hace preludio y Espejo 
tomando el palo el que canta.» 

SORIANO 

Ya tocan á detener -^ 
al soldado, los tambores: 
y bueno fuera, á mi ver, 
tocaran d recojer 
otros ganados peores. 

ESPEJO 

Enciérranle por demás; 
y por las calles se topa, 
para darse á Barrabás, 
que entonces es cuando más 
se empieza á tender la tropa. 

SORIANO 

Sujeto en los arrabales 
queda el soldado conforme 
y en las casas y portales 
se sueltan mil oficiales 
sin divisa ni uniforme. 

ESPEJO 

Clausura con el tambor 
no sólo al soldado den. 

SORIANO 

Que otros muchos en rigor 
la merecían mejor. 

LOS DOS 

Por siempre jamás, amén. 

CALLEJO 

¡Pobre de mí! Él ha perdido 



la oración de la retreta.'* 

ESPEJO 

Sí, señor. 

SORIANO 

Pues yo también; 
vamos á cantarla á medias. 

ESPEJO 

Empiécela usteJ, que yo 

no me acuerdo rnuy bien de ella. 

SORIANO 

Yo sí: tome bien el tono. 
ESPEJO [Aparte.) 
Dios me saque con bien de ésta. 

le imita, y alternan las coplas 

ya del todo la chaveta. 

[Llégase llorando.) 
¡Hijo mío! 

SORIANO 

(-dué hay, Dumingu? 
¿Qué tienes.' ¿Pur qué muqueas? 
Lus hombres no han de llurar 
las cuitas como las fembras. 
¡Hombre, ensánchate conmigu, 
que aún tengu cincu pesetas 
Depusitadas en ca 
de Cecilia la tendeira, 
para cualquier casu de honra! 

MERiNiTO (Aparte á los demás.) 

El solamente se lleva 
del traje, no del sujeto. 

FFGUERAs [Aparte.) 

Pues es muy gracioso tema: 
llevarle el humor. 



Despacha, 
hombre, que estamus de priesa. 
¿Q.ué tienes? üilu si puedes, 
y si no puedes revienta. 

MERiNiTo [A Callejo.) 
Habíale. 

CALLEJO 

¿Qué he de tener? 
Que perdí la mejor prenda 

[Llorando.) 



1 8o 



DON RAMÓN DE LA CRUZ 



De mi vida. 



SORIANO 

CLuién, la Urosia? 
Ya era buena maula ella. 
Sí, sí, sí, bien te /// dije 
aquel día, si te acuerdas. 
¿Y qué hombre llora pii7' una 
miiller de mala ralea.'' 
Maya ganas y dincirus 
que mundongas á diicenas 
y á centenares las hay. 
Hombre, y si ó Deniti te tieaita 
non te cases en Madrid, 
búscala de Pontevedra 
ó de Liigit, que aquí hay muchas 
macadas coniii las peras. 
Y á mais de todu hazte cargu 
que la viuda no es duncella, 
que duncellas diz que hay pocas 
y caras. Las cucineras 
son gulosas- las usías 
tienen mucha Hatulencia; 
las pobres quieren ser ricas; 
las ricas nunca se peinan 
para nosotros los pobres; 
quieren mucho las plebeyas: 
y así amigoj'o// de todas 
altas, bajas, limpias, puercas, 
solteras, casadas, viudas, 
gordas, magras, lindas, feas, 
paisanas y non paisanas 
pur estit y otras cosuelas 
que non saldrán de mi boca 
pur non decir indecencias, 
mientras Dioiis me garde eljiíi- 

doy mi parte d o diabro de ellas. 

ESPEJO [Aparte.) 
Por ahora tan guardado 
le tiene que no se encuentra. 

MERINITO 

Callejo nos le ha de echar 
á perder. 

POLONIA 

Pues anda, llega 
td. 

MERINITO 

rí^Lié hay, amigo Soriano? 

SORIAXO 

Est il posible que Je tenga 



Lhonor de voiis voir amí? 
¡Oh, monsieur, aprieta! 

MERINITO 

¡Aprieta! y 

SURIANO 

¡Oh moii Dieii! {Se abracan.) 

MERINITO 

Allons san facón. 

SORIANO 

¡Aproposl Voyé^ la letra 
que vous ave^ ecrit á París 
faisant, á madanuisclla 
parí de votre mariage. 

(La busca por los bolsillos.] 
¡Oh diable! 

MERINITO 

¿Qué, no la encuentra? 

SORIANO 

Non pas, monsieur. 

MERINITO 

Habrá restado en las otras... 
en las otras faltriqueras. 

SORIANO 

Eh bien, donné moirous unprise 
de la votre tabatiera, 
tout alors. 

MERINITO 

Fort bien, monsieur, 
muá non tien inconvcnicnla (i). 

SORIANO 

Tabac de Españ... ¡Oh ca est bon. 
¿Ou le trouvé vous? 

MERINITO 

A Chinebra. 

SORIANO 

Alors, monsieur, faisons les 
les honor de la butella 
al tabac. 

MERINITO 

A la bon heure. (Sorben.) 

SORIANO 

E dansons la Canchoneta. 

LOS DOS 

Lan, larán, larán. 



(i) Como se ve, no es posible reducir á ortografía corriente este chapurrado! lenguaje, a! 
tin, de un loco. 



CAPITULO NOVENO 



i8i 



«Danzan y cantan los dos, sorben el polvo y en medio cantará 
Soriano la canzoneta francesa que guste con tal que sea decente.» 



FIGUERAS 

¡Lástima da! 

POLONIA 

Allá voy yo 
á ver de qué modo pega, 
conmigo. ¿Cristóbal mío.-' 

SORIANO 

«Serrana de estas riberas 
más floridas á merced, 
que del Tajo que las riega, 
de tu planta que las pisa; 
¡bien haya la aurora nueva 
que á mis ojos te ha traído! 
No en vano las avezuelas 
esta mañana adivinas 
de su ventura y la nuestra, 
anunciaron á estos prados 
repetidas primaveras.» 

JOAQUINA (Aparte), 
¡Qué tierno que está! 



Él las toma 



del modo que las encuentra, 

SORIANO 

«A la sombra de este roble 
cuyas verdes ramas densas 
forman natural dosel 
á tu perfección, te sienta.» 

POLONIA 

¿No ves que está muy mojada 
con el rocío la arena.-* 

SORIANO 

«Tenderé yo mi pellico 
que rústico trono sea, 

¡Se quita la chupa.) 
donde te juren las flores 
por mi dueño y por su reina. 

POLONIA 

¡Vaya! ¿Q.ué quieres decirme? 

SORIANO 

«Nada, porque est'i la lengua 
de más cuando hablan los ojos, 
con otros que los entiendan.» 



Sale ¡Mariano de la Rosa de írriesro ó turco. 



MARIANO 

¿Ésto se estila en Madrid? 
¿Por escuchar á un tronera 
se echan á perder saínetes 
y se detienen comedias? 

FIGUERAS 

¿No ves al pobre Soriano 
loco? 

MARIANO 

El loco, por la pena 
es cuerdo: dadme un garrote, 
veréis si le hago que vuelva 
á cobrar el juicio. 

FIGUERAS 

Calla; 
que mejor es que se vea 
si es posible reducirle 
por bien. 

[Llegay se levanta Soriano. 

SORIANO 

«Amada Briscida: 



¿qué deidad ó qué prodigio 

te libró de las cadenas 

del tirano Agamenón? 

Con bien á mis brazos vuelvas.» 

MARIANO 

¿A los brazos? ¡Un demonio! 
que te lleve! (i). 

FIGUERAS 

Considera 

cómo está. 

MARIANO 

Loco ó no loco 
te abrazará si le dejan. 

SORIANO 

Aguarda. (Arrebatado.) 

.MARIANO 

Quítese de ahí. 
ó le rompo la cabeza. 



í i) Mariano de la Rosa era marido de la Figiicras, con quien acababa de casarse. 



l82 



DON RAMÓN DE LA CRUZ 



soRiANO [serio] 

«Bárbaro, ¡luso, ^-díme en qué confían 
tu loca vanidad y tu soberbia? 
¿lú eres el general que contra Troya 
* eligieron los príncipes de Grecia 

entre sí mismos? ¿Tu palabra rompes 
y el apoyo de Aquiles menosprecias 
por una pasión loca? Vengaréme; 
por las deidades: volveré las velas 
de mis naves, desde hoy hacia mi patria; 
de mis solares gozaré allá, mientras 
tú de Ilion vencido, en sus campañas 
eternizas la historia de tu afrenta. 
Adiós mi bien... Mas ¿cómo las pasiones 
bastardas, de mi pecho se apoderan? 
¡Triunfe el honor! ¡Soldados: á la playa! 
Prevenidme la nave más velera, 
iza, iza; á la escota: al chafaldete. 
A marcha, toquen cajas y trompetas.» 

«Toca con la boca, tururú, tururú, imitando.» 

¡Adiós, Briseida mía, para siempre!,.. 
Adiós, Agamenón, ¡maldito seas! 

CALLEJO 

Hijo mío, por Dios, que te moderes... 

SORIANO 

Tanfo bailé con ¡a gaita gallega. {Bailando. 



ESPEJO 

Atadle, que esto va malo. 

POLONIA 

Pues vemos que se sosiega 
entre nosotras, dejadme 
á mí usar de cierta treta 
que me ha ocurrido. 

KIGUKRAS 

A mí otra. 
Señor autor, mi licencia; 
que yo no puedo hacer da¡nas 
y más ya con la experiencia 
de que queda como loco 
quien más estudia y se empeña. 

MARTÍNEZ 

Después hablaremos de eso. 

POLONIA 

Ahora, venid, compañeras: 



y cantándole entre todas 
una cosilla halagüeña 
veamos lo que resulta. 



Norabuena. 



TODOS 
TODAS 

Enhorabuena. 



SANTISTEBAN 

Que le aseguren. 

POLONIA 

Callad, 
y dejadlo por mi cuenta. 

CUATRO 

Detente, arroyiielo ufano, 
y sobre las flores duerme, 
que al blando arrullo del aura 
músico susurro mece. 



Le rodean todas y cantan alguna copla agradable, y él hace ex- 
tremos como que vuelve en sí. 
Después de algunas explicaciones entre ellos y el loco, que reco- 



CAPITULO NOVENO 



183 



bra la razón, termina la pieza con una tonadilla cantada por Cata- 
lina Tordesillas. 

Muy gracioso é interesante es también el saínete, titulado ¡Vál- 
gate Dios por Garrido! representado en 1775 por la compañía de 
Manuel Martínez. Hace el autor aparecer enamoradas de Garrido 
las tres graciosas de la compañía (la Granadina, la Mayora y la Ra- 
boso; luego en una reprisc de 1776, la Granadina, la Tordesillas y 
la Caramba), y buscar la protección del autor unas contra las otras. 
Añádense diferentes episodios provocados por otras damas, espe- 
cialmente la Nicolasa Palomera, que se supone enemiga mortal de 
Garrido. Al fin éste se rinde, exclamando: 



GARRIDO 

Venid acá, 
tiranas de mi sosiego; 
que va me doy á partido. 

GRANADINA 

fY de quién es el trofeo? 

GARRIDO 

De todas y de ninguna. 
Granadina: á tí te ofrezco 
acompañarte en comedias 
y en toda pieza de versos. 



A tí, Mayora, imitar 
tus trinos y tus gorjeos, 
aunque me tiren los bancos 
y me partan por enmedio. 
A tí y por tí transformarme 

[A la Raboso). 
en más piezas que Proteo, 
y ya de albañi], ya de tuno, 
ya zoquete, ya chispero, 
desvencijarme con toda 
suerte de columpiamientos, 
hasta que por todas tres 
rendido rae caiga muerto. 



Otro de los más notables bajo ciertos aspectos, entre los saínetes 
de costumbres de teatro es el titulado La compañía obsequiosa, que 
consta de dos partes. 

En Noviembre de 1779 falleció, como ya hemOs dicho, la malo- 
grada María Josefa Huerta, primera dama de la compañía de Mar- 
tínez. Entonces los Comisarios de teatros resolvieron que Josefa Fi- 
gueras, primera dama que era de la compañía de Juan Ponce, pa- 
sase con el mismo grado á la de Martínez. Este es el tema que eli- 
gió D. Ramón para estos dos intermedios, que además tienen, sobre 
todo el segundo, que es un verdadero saínete, su argumento particu- 
lar. En él se finge que Martínez, enamorado de la Figueras, va á 
verla á su casa de noche, la misma de su presentación al público. 
Pero como á la vez había dado orden de que todos los compañeros 
la agasajasen y visitasen, preséntanse todos, precisamente en el 
instante en que interrumpen su coloquio con la dama. Esta situa- 
ción y los celos indicados de otros cómicos, convierten este senci- 
llo asunto en saínete de interés, por tener también otros episodios, 
como una serenata de Garrido. 

Con repetición se habla de las condiciones físicas de la Figueras 



1 84 



DON RAMÓN DE LA CRUZ 



que era hermosa, de bellos ojos, muy alta y corpulenta; tanto, que 
en la primera parte de este intermedio, aparece la Granadina con el 
pescuezo envarado y tirado hacia atrás, según dice por haber soste- 
nido un diálogo con ella. La Figueras había impuesto á su nueva 
coftipañía que hiciese las comedias suyas; y como esto, según le ad- 
virtió un compañero, parecía declarar que no se atrevía con las que 
ellos venían haciendo, responde la nueva dama en estos curiosos 
términos: 



Con las comedias me atrevo; 
pues con corta diferencia 
lo mismo son unas que otras; 
mas no es justo que me atreva 
contra toda una censura 
que, aunque infundada, pudiera, 
sin mirar la precisión, 
calumniar la competencia. 
Yo no huvo el trabajo, huyo 
las comparaciones: éstas 
sé que desde luego harían 
mis faltas más manifiestas. 



Están aún en la memoria; 
mejor diré en la presencia 
de los chorizos las damas 
que han perdido; ellos se acuer- 

[dan 
de la arrogante Vallejo, 
de la Muñoz halagüeña; 
de la afectuosa Ibáñez, 
la diestrísima Pereira 
y, finalmente, de la 
dulce y expresiva Huerta, 



Aparece luego la ruidosa Caramba que, en obsequio de su compa- 
ñera, ofrece cantar una tonadilla nueva, y con esto concluye este 
bien ideado juguete. 

Original hasta la extravagancia es otro saínete, titulado El diablo 
autor y aburrido, estrenado por la compañía de Ribera en el teatro 
de la Cruz los días anteriores al Carnaval de 1779. Es también de 
costumbres de teatro. 

Chinita. disfrazado de diablo y montado en un dragón, aparece 
oportunamente para que Ribera, cansado de las dificultades de la 
autoría, la da al diablo, en un momento de aburrimiento. «Yo la 
acepto», exclama Chinita con gran susto de sus compañeros al ver- 
le en aquella forma. Tranquilos todos, recoge el mando y finge que 
á su posada han llegado unos arrieros que cantan y hacen otras ha- 
bilidades. Llegan, en efecto, Vicente Romero «el guapo» y zeviya- 
no, y canta una tirana, cuya primera copla es: 

V.n tuno cantaba en Cádiz 
que en los pleitos y el amor 
pocas veces al que es pobre 
se le da la posesión. 

Tirana, tira, tirana, 

tiranilla de jazmín, 

rpara qué son tantos tiros 

si al primero me rendí? 

Las dificultades que á su vez experimenta Chinita, en particular 



CAPITULO NOVENO 



185 



con las mujeres, hacen que también él se canse, y cuando está dis- 
puesto á dejar todo, aparece Tadeo Palomino, diciendo que Chini- 
ta se quedaba en casa y no podía asistir á la función. Tal recado 
siembra el terror entre los compañeros que estaban viendo presen- 
te al propio Chinita, aunque vestido á la diablesca. Entonces éste y 
los nuevos cómicos que había presentado, huyen volando y hun- 
diéndose por el escotillón. La moralidad de todo, aparte del rato 
de diversión por lo extravagante de la idea, la declara D. Ramón al 
fin de la pieza, cuando entran los cómicos en cuentas y se hallan 
sin sainete, pues dice Polonia: 



El propio chasco que acaba 
de suceder da materia; 
pues si hay demonios que cantan 
y hallan en Vayalardes, 
Rabicorlonas y Marías, 
que son argumentos serios, 
^•qué mucho será que haya 
demonios en entremeses.' 



Y porque aquellos que sacan 
consecuencias del atraso 
de los teatros de España 
por esta especie, la vean 
también ridiculizada; 
y que no todo lo que es 
diversión es ienorancia. 



Pero en punto á disparates de Carna^'al ninguno como el titulado 
Los cómicos poetas, estrenado el 8 de Febrero de 1776. Se supone que 
la compañía de Ribera está sin sainete nuevo para Carnestolendas, 
y que la Polonia Rochel y la Coi tinas (María Josefa), incitan á los 
demás compañeros á que cada uno haga algunos versos y entre to- 
dos resulte el sainete. En efecto, Chinita se presenta á Ribera, di- 
ciéndole que hay sainete nuevo que él ha compuesto ayudado de 
los demás. 



Porque diez versos 
son propios de José Huerta; 
de Morales ciento siete; 
de Quevedo ciento treinta; 
de Campano nueve; quince 
de Merinito; cuarenta 
de Callejo; ocho de Ambrosio; 
veintiséis de la Figueras, 
de Briñoli trece y medio; 
de la Polonia setenta; 
siete de Tadeo, uno 
de Coque y de mi cabeza 
es el resto de la obra 
que admirará á cualesquiera. 



RIBERA 

¡Jesús, Jesús! ¡qué locura! 
¡versos hacer José Huerta! 

CHINITA 

Y versos de pie quebrado 
con unos golpes que aterran. 

RIBERA 

¡Componer versos Morales! 

CHINITA 

¿Pues no habla siempre en ca- 
[dencia? 



En efecto, aparecen las dos mujeres como capitanas de los demás, 
vestidas de soldados, disparan versos en obsequio al público; de re- 
pente sueltan los trajes de militar y quedan de majos y majas, de 
petimetres y petimetras y bailan minuete y fandango. Luego se cam- 
bia la escena y aparece un salón con una mesa servida y alrededor to- 



1 86 



DON RAMÓN DE LA CRU2 



dos menos Espejo y Ribera (los más golosos de la compañía), que se 
habían opuesto á la función: los invitan á comer, pero ellos que es- 
taban sentados en sendos taburetes no pueden levantarse, por ha- 
llarse presos en sus asientos. Los companeros les dan matraca con 
este estribillo de Carnaval: 

Daca la ma^a 
que te embaraza 
r ic estropea. 

Al fin son perdonados y concluye este juguete cómico carnava- 
lesco. 

En género diverso debe mencionarse otro, titulado El saínete in- 
terrumpido, que se estrenó en la festividad del Corpus en 1780. Lle- 
gan á una venta ciertos caballeros y una señora que andando de 
caza se habían extraviado, y muertos de hambre, piden algo de co- 
mer en el acto. Aparece el mesonero y á las ansias y preguntas de 
los famélicos cazadores, contesta: 



QUEROL 

¡Si comieran un buen pavo!... 

POLONIA 

^Y por qué no? 

QUEROL 

Esta mañana, 
^'No es verdad, mujer? matamos 

[á la suya) 
uno de arroba y seis libras. 

ROBLES 

Bien: ¡así estuviera asado! 

QUEROL 

;Cómo, si cuatro señores 
que había se le mascaron 
esta mañana? 

I, A RABOSO 

Y ¡qué tierno 
estaba y qué bien cebado! 

ROBLES 

Pero habrá otra cosa. 

POLONIA 

¿Qué? 
Diga usted, no sea pehnazo. 

QUEROL 

¿Comen ustedes perdices? 

POLONIA 

No puede haber mejor plato 



para mi. 

QUEROL 

Pues acá suele 
haberlas de cuándo en cuándo. 

POLONIA 

¡Es buen consuelo! 

QUEROL 

¡Mujer! 
¿No llevaba tres ó cuatro 
un cazador que ahora, ahora 
pasó por aquí? 

POLONIA 

Llamarlo; 
ó que le vaya á alcanzar 
con una muía un lacayo. 

LA RABOSO 

¡Qué, si el ahora que dice, 
señora, quizá habrá un año! 

QUEROL 

Ni cuatro meses tampoco 
¡Embustera! 

POLONL\ 

¡Bien estamos; 
y yo muriéndome de hambre! 

LA RABOSO 

Pudiera hacerse un guisado 



CAPITULO NOVENO 



187 



de pollos... 

QUEROL 

Sí, y eso es breve. 

ROBLES 

Pues adelante á pelarlos; 
mientras acá entre nosotros 
algún arbitrio pensamos 
para la noche. 

QUEROL 

Allá voy; 
(Va y vuelve) 
mas se me ofrece un reparo; 
que los pollos que tenemos 
enlodaría no han dejado 
el cascarón. 

LA RABOSO 

Darles otra 
cosa de mayor regalo. 

TODOS CUATRO 

Pero ^•qué.'* 

LA RABOSO 

Darles pichones. 

RUANO 

(/Los hay? 

(¿uerol 

¡Toma!... Me hechizaron 
el palomar y ni uno 
siquiera hemos visto hogaño. 



ROBLES 



Bien; 



estaremos aguardando. 

POLONIA 

^•Con que no hay apelación 
y fuerza será quedarnos 
sin comer? 

QUE roí. 

Pero, señores 
si no hay forma que sepamos 
el gusto' de sus mercedes. 

ROBLES 

Tú nos estás provocando. 

POLONLA. 

Sí, tal. 

QUEROL 

Como dijo el otro, 
la mesa y confesonario 
á gusto del penitente 
y á gusto del convidao. 

TADEO 

¿Habrá siquiera unos huevos? 

QUEROL 

¡Y que un señor cortesano 
como su mercé, pregunte 
eso! I Vaya!... 

TADEO 

¿Qué hay de malo 
en esta pregunta, amigo? 

QUEROL 

Si no hay gallinas, ni gallo 
en casa, ¿cómo haber puede 
huevos? ¡Y nos espantamos 
de que por acá los pobres 
tal vez soltemos hablando 
con perdón, una palabra 
que no esté en el calendario! 



Aguárdate. ¿Y habrá carne 
en ese pueblo inmediato? 

LA RABOSO 

Y muy rica; mas como hoy 
es jueves no habrán matado. 

QUEROL 

Mañana matarán. 

Al fin les ofrecen un pernil negro y salobre. Pero cuando iban á 
hincarle el diente, aparecen un capitán, un sargento y soldados; y 
la mesonera, que mira al capitán con buenos ojos, le invita á comer. 
Acepta, y ante el buen despacho de los otros, temiendo quedarse sin 
bastante ración, comienza, sin dejar de tragar, á hacer gestos y 
contorsiones, que el sargento explica á los primeros venidos dicién- 
doles que su capitán había sido mordido por un perro rabioso. Tal 



DON RAMÓN DE LA CRUZ 



noticia produce espanto y fuga consiguiente en los cazadores, de- 
jando solos al capitán y sargento como ellos querían. 

De costumbres populares de Madrid son notables los titulados 
Las viajas forasteras y Los panderos. 

En Las majas forasteras pinta el despecho de cierta joven burlada 
por un falso petimetre, de quien ella se venga, yendo á interrum, 
pirle cierta merienda dispuesta en la pradera de San Isidro para 
obsequiar á dos forasteras andaluzas á quienes se propone cortejar 
el ingrato. La rumbosa Pepa, después de espantar al truán, con- 
cluye por pagar ella todo el festín, y termina el sainete cantando 
las dos forasteras, en quienes el poeta fundió con mucha habilidad 
las personas de María del Carmen Barral y Felipa Laborda, que 
efectivamente eran nuevas en los teatros de la corte y venían una 
de Málaga y la otra de Sevilla. Estas dos actrices, á la vez que re- 
presentan dos tipos distintos de mujer, en lo moral, revelan sus 
distintas aptitudes en lo artístico, siendo una muy maja, de allá va 
eso, como dice Espejo en el sainete; y la otra wi merengue, ó sea, de 
las que no me toquen, que puede ser que me quiebre. Esta última es 
dama tan acomodadiza que, al preguntarles otra amiga qué es lo 
que piensan hacer en la corte responde: 



FELIPA 

Yo me hallo de todas suertes 
y en todas partes muy bien; 
soy muy bien conientadiza, 
y donde quiera que llegue, 
en teniendo yo una casa 
grande con bonitos muebles; 
que comer y que vestir 
todo lo que yo quisiere; 
un coche para pasearme 
con un tirito decente; 
tres criadas, seis criados 
que me sirvan y contemplen; 
cien onzas de oro de sobra, 
V para cuando me diere 
á mí la gana una buena 
tertulia que me corteje, 
con un hábil y buen mozo 
que todo lo mande en jefe, 
seré capaz de vivir 
en cualquiera lugar siempre, 
aunque sea Madrid, Sevilla 
lí Cádiz que es más alegre. 

CODINA 

No pide mucho. 

MERINO 

¡Caramba, 



con las ideas que viene 
ésta! Yo me aplico á estotra 
que es maja; y aunque estas 
[echen 
plantas al principio, luego 
con cualquier cosa se avienen. 

LA CABANAS 

I, a verdad, doña Jacinta; 
y á usted ¿qué intentos le mue- 

[ven 
á venir aquí.-' 

CARMEN 

Yo soy 
tan clara v tan transparente 
como el cristal. Yo he venido 
á ver si hallo un petimetre 
de los que dicen que hay tontos, 
ó algún viejo rico y verde, 
de los que andan á la husma 
en Madrid, que me requiebre 
muy poco y que me dé menos, 
con tal que quiera ponerme 
al fondo un par de doblones 
todos los días corrientes 
para volverme á mi tierra 
á vivir como quisiere; 



Capítulo noveno 



189 



y mas que no me dé ropa, 
relojes ni perendengues: 
que á las mujeres de forma 
les basta el andar decentes, 
y nunca he sido mujer 



que repare en intereses. 



¡Digo; y cómo estará el pobre 
corazón de don Vicente! 



Éste, á la primera ocasión, procura ponerse en salvo no sólo de 
su antigua amante la Pcpílla de Lavapiés, sino de las dos recienve- 
niJas, á quienes había convidado á merendar y que le salen tan re- 
sabidas. 

El segundo/ titulado Los panderos, tiene por objeto pintar las re- 
yertas entre las majas de Lavapiés y del Barquillo. Con motivo de 
las procesiones y festejos del día de Pascua, un grupo de majas 
barquilleras capitaneadas por Estéfana la del Chato (papel que hizo 
la Caramba), invade el Lavapiés cantando y bailando al son de sus 
panderos, con harto disgusto de las que habitan este barrio, sobre 
todo de la principal de ellas llamada Pantaleona (La Granadina). 

Á instancia de un caballero y mediante la oferta de un doblón 
cantan y bailan las primeras; pero al ir á entregárselo, la Granadi- 
na se apodera con rapidez de él diciendo: 



GRANADINA 

Mejor estará en mi mano. 

MARTÍNEZ 

¡Hola! ¿Q.ué es esto? 

VICENTA 

¡Ah, ladrona! 

GRANADINA 

Poca bulla y dicharachos; 
q^e aquí las ladronas son 
ellas que están estafando 
á las gentes. 



por íin! 



SILVERIA 

¡Barquilleras, 



VICENTA 

Y nos alabamos 
de serlo. Yo soy la más 
endeble de todo el barrio, 
y si quieren una á una 
salir á probar el brazo 
ó todas juntas, verán 
qué breve que me las mamo. 

SILVERIA Sacando el pie]. 
Aguarde usté. 

GRANADINA 

jQué haces, chicar 



SILVERIA 

Pisar este escarabajo. 

Hace el ademán). 

GRANADINA 

^•Por qué no sale mi sd 
doña ¿stéfana, ese pasmo 
de las mozas del Barquillo, 
ese asombro de lo majo, 
ese vtrbo y gracia de 
el atractivo; ese estanco 
de la sal, esa fcgnra 
de resortes de fandango? 
Si es mujer que salga. 

CARAMBA 

Es mucha 
mujer la que tú has mentao; 
y para tan poca pringue 
no se ensucia ella las manos. 
Anda, chica, y de mi parte 

[A Vicenta,. 
dale á cada una un abrazo 
y aprieta poco, no más 
en cuanto echen los livianos 
por la boca. 

GRANADINA 

Pues que venga. 



igo 



DON RAMÓN DE LA CRU2 



Acométense, en efecto; se arma gran barullo; se desmayan unas 
petimetras que veían las danzas; IJega una ronda é interrumpe la 
pelea; viene luego la procesión, y, al fin, concluyen por hacer las 
paces unas y otras y bailan mezcladas con las petimetras ya re- 
puestas del susto. 

Entre las loas es curiosa la titulada Mérito y aplicación recitada 
en 1774 por la compañía de Ensebio Ribera. Finge que el autor 
Ribera, discurriendo medios de agradar al público, llega á un bos- 
que donde á un lado ha}' una pendiente escarpada y en medio un 
árbol frondoso, lleno de pomas de oro y guirnaldas de laurel. La 
cuesta está custodiada por Espejo, que representa la aplicación. 
Entra la compañía; algunos individuos, sintiéndose fatigados, se 
duermen á la sombra del árbol arrullados «por un coro de violines 
expresivo del cansancio», y otros animados por Espejo trepan por 
el monte del Estudio. 

Cuando vuelven á descender, las ramas del árbol se bajan por sí 
mismas y colocan las coronas en las cabezas de las señoras Po- 
lonia Rochel (graciosa), Tordesillas, Morales y Figueras, y los có- 
micos Tadeo Palomino, Codina, Merino y Soriano. Polonia des- 
pierta á los dormidos animándoles á no desmayar en el trabajo. 
Aparece Chinita (gracioso) apoyado en dos muletas para indicar ha- 
berse curado de la grave enfermedad que había padecido el año 
anterior, y que le había puesto á dos pasos de la muerte. Entra gri- 
tando desde adentro: 



fQuién ampara 

11 un n:uerto resucitado? 

ESPEJO 

¿C^ué voz es esta que clama.'' 

POLONIA 

Yo lo veré: presto vuelvo. (5ev¿z). 

CHINITA [Saliendo). 
Buenas tardes, camaradas. 

Tonos 
¡Amigo, sea enhorabuena! 
POLONIA [Espantada). 
¡Sombra, ilusión ó fantasmal 
(¡qué me quieres? ¿qué me quie- 

[res? 



¡sualta, suelta! 



CHINITA 

¿Quién te agarra.'' 



POLONIA 

¡No me toques! 

CHINITA 

Fuera ocioso 
estando tan bien tocada. 

POLONIA 

¡Vete, o me desmayo! 



Haz tú 
lo que te diere la gana, 
que yo no puedo dejar 
de proseguir mi jornada 
al templo de la Fortuna 
adonde dejé colgadas 
las muletas con que antaño 
me retiré de esta estancia 
misma dando trompicones 
después de darle mil gracias. 



CAPÍTULO NOVENO 



igi 



POLONIA 

Luego ;no te has muerto.'^ 

CHIMTA 

No. 



-•Cierto? 



POLONIA 
CHINITA 

Como eres cristiana. 



CALLEJO 

Pues muchos lo aseguraron. 

CHIMTA 

Señal que no me heredaban, 
cuando tan mal informados 
estaban de mí. 

Hace gestos de sorpresa,. 

POLONLA. 

¿Q.ué extrañas? 

FIGUERAS 

fQ.ué buscas? 

CHINITA 

Vamos por partes, 
si he de responder á entrambas. 
Extraño esta cara nueva. 

[Por la Morales . 

POLONIA 

No es ahora nueva la Paca 
Morales en este sitio. 

CHINITA 

Es verdad; no me acordaba. 

POLONIA 

¿Extrañas que haya mudado 
de compañía? 'i) 

CHINITA 

A Dios gracias, 
no soy tan bobo que extrañe 
en vosotras las mudanzas. 

LA MORALES 

¡Pluguiera á Dios que á sola esa 
se redujeran mis faltas, 
que es bien fácil la disculpa, 
aunque he mudado de casa 
cuando no mudo de dueño; 



ni el afecto con que á tantas 
piedades suyas suplico 
dilaten la tolerancia, 
por si ella y mi aplicación 
tal vez mi rudeza labran. 

CHINITA 

Como te apliques no dudes 
que quedarás cultivada; 
porque en Madrid somos toJos 
muy dados á la labranza. 

POLONIA 

Por eso estás tú tan negro. 

CHINITA 

Por eso estás tú tan blanca '2;. 

FIGUERAS 

¿Qué es lo que buscas? 

CHINITA 

Ahora 
responderé á usted. Buscaba 
una moza juguetona, 
con sus ribetes de dama, 
que entre animosa y cobarde, 
entre severa y taimada 
encontré por el camino. 

MERINO 

Dime: ¡Y quién la acompañaba? 

CHINITA 

Nadie, y no se detenía 
á preguntar; señal clara 
de que no es la vez primera 
que vino á este monte á caza. 

ESPEJO 

¿Y de dónde es? 

CHINITA 

Por las señas 
parece que es valenciana; 
porque llegándome atento 
á hacerla ciquiricata 
sólo me respondió ¡arrósl 
y alargó el paso una cuarta. 

TODOS 

¿Y no supiste quién era? 

MERINO 

¿Quién pudiera ser? Mariana, 
sin duda, que aquí se acerca. 



(I) I.a Morales había, en efecto, pertenecido el año anterior ;1 In compaiíla de Martínez. 
[2\ Polonia Rocliel era bastante morena. 



192 



DON RAMÓN DE LA CRUZ 



Llega en efecto, y en un lar^o parlamento manifiesta sus temores 
de que el público madrileño la haya olvidado en la ausencia de 
cuatro años que llevaba. Van saliendo las demás partes nuevas: la 
Josefa Huerta que venía para sobresal ient a, y su padre que, como 
dice Polonia, era 

Breve y compendioso. Así 
se debe explicar un barba 
segundo, que representa 
dos días en diez semanas. 

Salen luego, Vicente Sánchez Camas que venía de Cádiz, y Vi- 
centa Antón y su marido Luis Navarro, de Valencia. La última, 
parece que no pudo presentarse en el día inaugural á causa de 
unas tercianas. 

Merecían citarse por docenas las obras aún inéditas é interesan- 
tes de D. Ramón; pero eso haría interminable este capítulo. Solo 
hemos querido dar una muestra de las distintas clases de piezas, 
sin haber escrupulizado mucho en elegirlas, procurando sólo ofre- 
cer ejemplos de las que tienen menos ó ninguna representación en- 
tre los impresos y ya conocidos. Concluiremos con uno de costum- 
bres mixtas de teatro y populares: El Coliseo por de fuera, que 
viene á ser como una segunda parte del titulado El teatro por den- 
tro, que íntegro se publica en uno de los apéndices. 

A la })uerta del teatro del Príncipe tienen sus puestos tres naran- 
jeras; á un lado Perico y Eusebio, chisperos; al otro cuatro artesa- 
nos apasionados de capa y otros en corro algo separados. 



¡Vaya, rubios, á mis dulces, 
y gordas como cabezas! 

BASILIA 

¿Quién estrena á la Basilia 
que las tiene como estrellas? 

LUSEBIO 

Perico, ¡qué compañía 
que tenemos! 

PERICO 

Estupenda. 
A ciento y veinte mil reales 
dende luego hago una apuesta 
íy eso que estoy sin camisa) 
á que saca este año ésta 
más que la otra. 

EUSEBIO 

Y no pierdes. 
[Suena el tambor de la guardia]. 



PERICO 

¿Mij has de pagar la comedia? 

EUSEBIO 

(-■Por qué no? Perico, vamos. 

PERICO 

Espera un poco que llega 
la guardia y aún no ha r'enío 
la Polonia. 

EUSEBIO 

Esa es la reina 
de las mujeres. 

PERICO 

Cabal. 
¡Si es la sal de las comediasl 

PACA [aparte á Basilia). 
Chica, con que ayer tuvistes 
con el sargento quimera? 



CAPÍTULO NOVENO 



193 



P.ASILIA 

La mayor parte del pelo 
le arranqué de la coleta. 
El pensaba hacer conmigo 
lo que con \í\ probé Pepa, 
y le dio mal. 

( Tocan marcha], 

OFICIAL [Dentro . 

¡Atención! 
¡Presenten... las ar... descansen! 
¡sobre... las ar... arrimen 

[Todo lo hacen . 
las armas sobre la espalda! 
[Sale lina silla de mano por un 
lado}' entra por otro]. 



APASIONADO I. 

Muchachos, la Tordesillas 
viene. 

¡Q.üe viva la perla! 

1 o 

:>• 

Y canta hoy en el saínete. 

I." 

Cuidado, chicos, que es fuerza 
darla bastantes palmadas 
para animarla y que pueda 
cantar bien la tonadilla. 

Y en acabando otra vuelta. 



Sale un abate precipitadamente para comprar un palco á unas 
damas; le detiene un conocido y le acometen las naranjeras, lle- 
nándole de fruta los bolsillos. Llegan dos majos de prisa y les 
dice otro. 



PEPE 

¿Dónde vais? 

MANOLO 

A coger lado, 
que son ya las tres y media. 

JUDAS 

Todos juntos entraremos 
en dando las cuatro, espera. 

PEPE 

¿A cuánto echas hoy la entrada? 

JUDAS 

A cuatro mil. 

MANOLO 

¿Cuánto apuestas 



a que pasa.-' 



FÉLIX 

Medio duro. 



PEPE 

Lo veremos. 
[Sale la Polonia en otra silla]. 



de esa silla? 



ISIDRA 

¿Quién es esa 

JUDAS 

La Polonia 



TODOS 

¡Q.ue viva esa sal, morena! 

POLONIA 

Caballeros, buenas tardes. 



Van saliendo otras varias personas: un viejo alegre que le cuen- 
ta á cierto amigo un encuentro con una maja de cofia, jubón, man- 
tellina y zapato alto. 



Y llevaba en una cesta 
naranjas que iba vendiendo 
con tal meneo y tan tiesa 
que yo (aquí entra lo bueno) 
la dije asi por chufleta) 
— Muchacha ¿sirves? Y entonces, 
torciendo hocico y cabeza 
me respondió: — Sí, señor. 
¿Y eres criada ó doncella? 



le repliqué. Y ella al punto 
me respondió con gran flema: 
— Ni uno, ni otro. Yo la dije: 
— ¿Pues de qué sirves, mozuelar 
Y ella respondió: — Yo... sirvo... 
.de tropezón de conccncias. 

DON JUAN 

;Y os admiráis de eso? Vaya, 
'3 



194 



DON RAMÓN DE LA CRUZ 



que estáis en la edad primera. 

DON PATRICIO 

¡Si digo que la muchacha 
tenía el diablo en la lengua! 

' DON JUAN 

Está muy adelantado 

Madrid en todas materias. 

Y, al ñn, ¿en qué paró el caso? 

DON PATRICIO 

En que la di unas pesetas 
para dulces y se fué. 

DON JUAN 

¡Ya sería buena pieza! 

DON PATRICIO 

¡Hétela por dónde viene! 

DON JUAN 

fCuál es, hombre? 

DON PATnlClO 

La que llega 
(Sale la Alfonsa con su cesta de 
naranjera). 

DON JUAN 

Ahí es nada donde fuisteis 
á parar. A la postrera 
casa de todo el lugar. 

DON PATRICIO 

^■Pues qué? digo: ¿conocéisla^ 

DON JUAN 

¡Si es hija de una inquilina 
mía, en la casa pequeña 
que tengo en las Maravillas 
y llaman la tía Pepa' 

DON PATRICIO 

Y la madre, ¿qué tal es? 

DDN JUAN 

Sus circunstancias son éstas. 

DON PATRICIO 

Decid,^queya estoy atento. 
[Se ponen como que hablan apavte 
y llega Alfonsa). 

ALFONSA 

A un laito; si supiera 
que había otra en Madrid 
más cruda que yo ¡es quimera! 
Porque esta planta, este garbo, 
esta sal, esta presencia. 



este columpio y el aire 
de taco, tras sí se lleva 
á todos cuantos mantiene 
la redondez de la tierra. 

DON PATRICIO 

¿Conque la hija es otra madre? 

DON JUAN 

Veréis qué broma se enreda. 

ALFONSA [pregonando). 
Dulces, de conñtería 
de Sevilla. Petimetras. 



¿Alfonsar 



DON JUAN 
DON PATRICIO 

No la llaméis. 

DON JUAN 

¿Alfonsa? 

ALFONSA 

¿Quién alfonsea? 

DON JUAN 

Ven acá, mujer. 

ALFONSA 

Llamadas 
de casero, no me petan. 

DON JUAN 

'Ya sabes que yo no soy 
casero como otros. 

ALFONSA 

¡Deja! 
Es que á usté las inquilinas 
pagan en güeña moneda. 

DON JUAN 

A mí ninguna me debe. 

ALFONSA 

No sea que deba usté á ellas. 

DON JUAN 

Conque el amigo ha querido 

[Por D. Patricio). 
cortejarte? 

ALFONSA 

¿El señor? ¡Deja! 
¡Para una necesidad 
qué retablo de miseria! 



CAPITULO NOVENO 



195 



DON JUAN 

Pues es buen mozo. 

ALFONSA 

Cabal. 
f-Digo yo que no lo sea' 

DON PATRICIO 

Niña: ¿no tiene usted padre? 

ALFONSA 

¿Hay alguno allá en la tierra 
de usté que no tenga padre.-' 

DON PATRICIO 

Usted nó me entiende, reina. 
Lo que yo pregunto es si vive. 

ALFONSA 

^Tiene usté alguna prebenda 
para huérfanas? 

DON PATRICIO 

Yo, no; 
pero mire usted, pudiera... 



ALFONSA 

¡Pudieran ser tantas cosas 
que se quedan en pudiera!... 

DON PATRICIO 

Es que usted me ha parecido... 

ALFONSA 

Es que usted á mí me apesta; 
y si no se va le estampo 
contra una tapia las muelas. 

DON JUAN 

Vamonos, que lo que ofrecen 
lo dan con gran ligereza. 

ALFONSA 

¡El demonio de\ fegiira 
de tapiz á la francesa! 
Rubio: tome usté naranjas 

[A uno). 

•JUSTO 

Escoge media docena 

y en el precio no repares. 



Se apro.KÍma á las otras vendedoras que se maravillan del despa- 
cho que tiene, y ella les contesta; 

ALFONSA 

Esto de vender naranjas 
más quiere maña que fuerza. 



Se la acerca otro petimetre: 



Niña, ¿qué vendes? 

ALFONSA 



Naranjas. 



;Y no más? 



ALFONSA 

Seo Don F'achenda: 



r'acaso tengo yo cara 

de vender más que mi hacienda? 

LUIS 

No faltarían compradores 
como tú sola vendieras. 

ALFONSA 

Lo que yo vendo son tontos 
como usté. 



Llega un coche con el abate y las damas, y atraviesa corriendo 
un alguacil para ordenar que principie la función. 



JUAN 

Chicos, que viene la orden. 

ISIURA 

La silla de la Carreras. 

[Pasa la silla], 

PERICO 

¡Viva la sal de- las damas! 



igó DON RAMÓN DE LA. CRUZ 



Vuélcase un poco el coche y se desmayan las damas; apuros del 
abate; chacota de las naranjeras, y riña de éstas con el abate, termi- 
nando el saínete por una pelea general entre las vendedoras entre sí 
hasta que llega la tropa y las pone en paz. 

Pasajes como los transcritos, y quizá más graciosos ó interesan- 
tes para la historia de las costumbres, pueden entresacarse muchí- 
simos de la multitud de saínetes que D. Ramón compuso en los 
diez años á que se circunscribe el presente capítulo, á que ya de 
algún modo debemos poner término. 




CAPITULO X 

La Flspigadera, comedia celebrada de D. Ramón de la Cruz. — Cu- 
riosos incidentes relativos á esta obra. — Otra falsa Espigadera. — 
La verdadera segunda parte de La Espigadera^ — Fiestas reales 
en 1784 y 1785.— D. I\amón de la Cruz y la Condesa de Benaver\.- 
te.— Obras que escribe para el teatro de esta señora (1779-1787). 



ARIA Josefa Huerta era hija de José Martínez Huerta, có- 
mico que desempeñó la parte de sobresaliente y otras en 
los teatros de Madrid (más que por su mérito por el de 
sus hijas), y hermana de Paula, aquella celebrada actriz 
que, por muerte de la famosa María Ladvenant, ascendió al empleo 
de primera dama de la compañía que se dio primero á Nicolás de la 
Calle y luego á Juan Ponce. Disfrutólo poco tiempo, porque ha- 
biendo enfermado de gravedad y languidecido algunos meses, fa- 
lleció en 1769. 

Desde muy niña hacía ya Pepita Huerta papeles en el teatro 
adivinándose por ellos su futuro mérito. En 1772 aparece como se- 
gunda de la compañía de Ribera; pasa á sobresalienta de primeras 
en el siguiente año, y lo conserva en el de 1774; siendo, al fin, ele- 
\ada á primera dama de la compañía de ^Manuel ^Slarcínez en 1776, 
puesto en que permaneció hasta su fallecimiento en 1779. 

Por su modestia, dulzura y sensibilidad esquisita ideó D. Ra- 
món DE LA Cruz escribir para ella una obra en que resaltasen aque- 
llas cualidades, y compuso La Espigadera, comedia en tres actos, 
qué con grande éxito se estrenó en el verano de 1778. Acompañó 
al estreno una Introducción jocosa en que tendía á disculpar la sen- 
cillez de la acción de su obra, satirizando de paso lo rumboso de 
las ordinarias comedias. Aparece el director Manuel Martínez, que- 
jándose de cierto fracaso, de que hablaremos, que le impide hacer 
una comedia prodigiosa, cuyo título indicaba ya su valor, y era; 



198 



DON RAMÓN DE LA CRUZ 



La traición de la piedad 
es piedad de la traición; 
el mástico Galalón 
y bandos de Leganés. 

P^ra ella tenía hechas todas las prevenciones ordinarias y algu- 
nas más, en trajes, galas, decorado, músicas y ensayos. 

El teatro justamente 
más autorizí'do y lleno 
que acostumbra. La función 
que había nuestro desvelo 
prevenido, prodigiosa; 
como que había dic/ vuelos 
de tijera en el tablado 
y quince á los aposentos; 
jugaban treinta puñales, 
había catorce muertos 
y entre cinco se bebían 
dos azumbres de veneno. 

La causa de la suspensión es que su hija la Paca Martínez, se 
ha vuelto loca al oir decir que habían muerto á su marido Francis- 
co Ramos. Sale la Paca; finge que se ha muerto también, que resu- 
cita y vuelve del infierno para dar una lista completa de los perso- 
najes que allí ha visto. 



¡Valí 



Dios 



jviiigame JJios cuánta gente: 
de todas clases y empleos 
aquí hay! ¡Cuántos tratantes, 
cuántos sastres, zapateros 
de moda, cuántas bcUeras, 
bordadores, peluqueros, 
estudiantes, comerciantes, 
taberneros, panaderos, 
mayordomos, compradores, 
y lacayos y cocheros. 
Bateras, escofieteras, 
diamantistas y plateros, 
proyectistas y modistas! 
¡Cuántos médicos, barberos, 
cirujanos, boticarios!... 

GARRIDO 

El catálogo es completo. 



Pues ¡digo al otro rincón! 
¡Cuántos críticos modernos, 
chismosos, aduladores! 
¡Cuántos vecinos perversos, 
amigos falsos, compadres, 



y parientes contrahechos! 
¡Cuántos hijos de familia 
destruidores; cuántos viejos, 
la mitad enamorados, 
la otra mitad avarientos! 
¡Cuántos padres, madres, tías 
y cuántos maridos ciegos! 
Allá ¡cuántos directores, 
y cuántos ayuntamientos 
con su alcalde, regidores 
y su escribano completos! 
■Cuántos soldados, abates, 
y plumistas indiscretos; 
tutores estafadores, 
albaceas y cortejos! 
¡Cuántos protectores falsos 
hipócritas y fulleros! 
¡cuántos autores, poetas! 
¡cuántos músicos, maestros 
de todas las facultades, 
vagabundos sempiternos; 
cómicos V bailarines; 
cuántos, y todos revueltos; 
porque aquí parece que 
no hay distinción de sujetos (i^ 



(r) Introducción para la comedia de La líspi^adcra, en el verano de 1778. (Véase Ca- 
tálogo alf abético). 



CAPÍTULO DÉCIMO igg 



Llega Robles, diciendo que no hay tal muerte de Ramos, y que 
ya se está vistiendo para salir á representar; pero como falta Vicen- 
te Galván, y la Paca aún no está repuesta de su delirio, ofrecen re- 
presentar La Espigadera. Se oponen algunos por ser comedia de poco 
personal; Garrido y Polonia Rochel ofrecen hacer ellos dos una co- 
media en un acto, en que cada cual de ellos ha de representar tres 
personajes distintos (i), y Nicolasa Palomera cantará una tonadilla 
nueva. Y resueltos ya, acuerdan llamar para ejecutar la comedia á 
Pepita Huerta, á Sebastiana Pereira, á Juanito Ramos, al barba, 
nuevo en la compañía, Joaquín Palomino, á Galván y á Coronado, 
y concluyen alabando el fin docente de la obra: 

que es útil el argumento, 
que hay diversión y estrañeza, 
que se dan en ella exemplos 
al rico de no ser pobre, 
al pobre de ser modesto, 
al criado de ser fiel 
y á los mocitos ligeros 
de cascos, ricos y ociosos 
su lección y su escarmiento: 
lo demás ello dirá. 

El asunto, sin embargo, no es nuevo; es el mismo que el conte- 
nido en el libro bíblico de Ruth, salvas las inevitables modificacio- 
nes para la representación de este hermoso idilio. Pudo haber teni- 
do presente Les Moissonneurs, de Favart, estrenada en el Teatro Ita- 
liano de París el 27 de Enero de 1768, comedia también con arias; 
pero en nuestro propio teatro pudo hallar igualmente precedentes 
además del auto de Calderón Las espigas de Ruth, que D. Ramón 
conocía, en la comedia La mejor espigadera de Tirso de Molina ó en 
la de igual título del Dr. Felipe Godínez. 

Sea como quiera, Cruz hizo una obra en que introdujo bastantes 
arias y dúos, y que, aunque hoy nos parece algo lánguida, entonces 
y comparada con las de su clase no lo era en modo alguno (2). 

Estrenóse en el teatro de la Cruz, por la compañía de Martínez, 
el 20 de Julio de 1778, y duró todo el resto del mes y los primeros 
días del siguiente, siempre con grandes entradas; por lo cual agra- 
decidos los Comisarios, excediéronse algo en favor del poeta, pa- 
gándole por esta obra y su introducción tres mil reales (3), suma 



(i) Uno délos intermedios de la comedia se titula: No hay candados para amor y en el 
efectivamente representan Garrido y la Polonia cada uno tres personajes diferentes. 

(2) Viiase Catálogo alfabctico. 

(3) Archivo municipal de Madrid.— Legajo, 3-474-7. 



200 DON RAMÓN DE LA. CRUZ 

que nunca había obtenido poeta alguno. Pero hay que convenir en 
que una gran parte de este éxito corresponde á la grande artista en- 
cargada de hacer el personaje principal. Por diversas, aunque so- 
brado breves referencias de algunos escritores sabemos que el tra- 
bajo de la Pepita Huerta, fué en esta obra excepcional, y sólo com- 
parable al que desplegó algunos meses después, cuando al mediar 
el de Diciembre, estrenó también la célebre tragedia de D. Vicen- 
te García de la Huerta, titulada Raquel, último de los grandes 
triunfos escénicos de aquella exiraordinaria joven. 

También se esmeraron en la ejecución de sus papeles Sebastiana 
Pereira, antigua y celebrada primera dama, ahora en el ocaso de su 
carrera, que hizo el de madre de Benita-, Joaquín Palomino el de Don 
Diego-, Juan Ramos el del calavera Don Jacinto; Vicente Galván el 
de Marcelo, y el de Tío Marcos el insigne gracioso Diego Coronado. 

El éxito obligó al autor á que en el verano siguiente de 1779 vol- 
viese á ponerla en escena. Compuso para exornarla una introducción 
que tituló La casa de campo y un fin de fiesta Los segadores festivos. 
Pero en el intermedio falleció Josefa Huerta, á los veintiún años 
de edad, y aunque I). Ramón no renunció á la representación de su 
obra, tuvo que alterar las introducciones de ella para que el públi- 
co no repugnase á la nueva dama Josefa Figueras, que vino á reem- 
plazar á la malograda Huerta. En la primera de aquellas piezas 
supone que cierto matrimonio rico, y de buen humor, quiere pasar en 
su quinta la época de la siega con diversos festejos; y esto da mar- 
gen al desfile de algunos tipos ridículos y á varias pinceladas satí- 
ricas hasta que anuncian la venida al lugar de un carro de cómicos 
de la legua que están dispuestos á trabajar desde luego. Pídeles la 
dueña de la casa hagan La Espigadera por ser propia de la estación 
y del campo; opone el marido ser pieza muy vista é insiste la mu- 
jer con que vale más lo malo conocido que lo bueno por conocer, á 
lo que añade un poeta allí presente, aludiendo á la comedia: 

que aunque es verdad que se vio 
se duda que haya cansado. 

Queda aún por vencer la resistencia de la nueva dama, que dis- 
culpa su atrevimiento en tomar el papel de la difunta, con que si 
bien todos sus afanes se dirigen á complacer al público, arriesga no 
poco si en vez de agradar enfada, añadiendo: 

La voz de mi antecesora, I en los oidos de todos. 

y su inocente agraciado | La pluma escribió adecuado 

talento para esta acción i el papel á su carácter, 

aún están resonando | á su estilo y á su labio; 



CAPITULO DÉCIMO 201 



y, SU acierto, que es lo más, | ahora defectos tantos 

y gracia al representarlo | de proporción es posible 

le hicieron digna de muchos ' que yo me aventure 

y universales aplausos. ¡ ¡Vamos; 

Pues, cómo ¡pobre de mí! no es posible, no me atrevo: 

conociendo y confesando echemos por otro lado, 

entonces tontas ventajas, ¡ 

Acallan sus escrúpulos y se verifica la representación de la obra. 
En el fin de fiesta hace Cruz intervenir á los mismos personajes de 
la comedia y otros que dan lugar á divertidas escenas populares; 
entre ellas, una riña á la puerta de una venta muy semejante por 
cierto á la que había pintado Goya en uno de sus tapices. También 
introduce el tipo curioso de una italiana, y ésta concluye cantando 
un aria que sirve de tonadilla (i). 

Por los mismos días de la repyise de La Espigadera, un poeta no- 
vel y hasta entonces desconocido, pero muy famoso después con el 
seudónimo de D. Lucas Alemán y Aguado, ó séase D. Manuel Ca- 
sal (2), terminaba una según !a parte de esta comedia con el título 
de Las Vendimiadoras, y la presentaba ala compañía de Martínez. 
Devolviéronsela, después de leída, y el autor en despecho se la 
llevó á los polacos, quienes creyeron con ella mermar algo las en- 
tradas que á la otra compañía daba la primera parte, y se dispusie- 
ron á ejecutarla. Quizá D. Ramón de la Cruz influyó como era na- 
tural, para que la tropa de Martínez no representase la comedia de 
su imitador, ó éste fingió creerlo, porque en la Loa festiva, que tam- 
bién compuso, para introducir su obra, se desató en alusiones satí- 
ricas contra Cruz; tanto que llamaron la atención de uno de los 
Comisarios de comedias al censurar la loa (3). En ella supone Ca- 
sal que los cómicos de Juan Ponce, reunidos en casa de éste para 



(1) Li7 Ccixci de Campo y Los Segadores festivos, son ambas incditas, y cierto que no lo 
merecen. (Véase Calálog-o alfabético). 

(2) Era muy ¡oven cuando hizo esta calaverada. D. Manuel de Casal y Aguado, nació en 
Madrid el 20 de Mayo do lySi. Estudió en V^alencia iiasta hacerse médico en l'jS. Vino á 
Madrid para ejercer su profesión, y más que por ella se dejó arrastrar por su afición á las be- 
llas letras; de que fueron muestras la famosa Pajarera literaria, una comedia burlesca titu- 
lada Don Lucas y Don Martin solos en su cantarín, y un sinnúmero de poesías y artículos 
publicados en los periódicos de aquel tiempo, como el Diario y El Correo de los ciegos. 
Alcanzó gran longevidad, falleciendo de 86 años, en .Madrid, el 6 de Abril de iSjy. El Sema- 
nario pintoresco de esto año, pág. I 5.^. publicó su retrato y nna regular biografía. 

(3 Se llamaba 1). Antonio Benito Cariga, hombre de recto juicio, pero de perversa gra- 
mática, quien expuso su opinión en esta forma: «Aunque comprendo ay algunos bersos que 
se pueden interpretar contra el ii///oc de la Primera obra, biendo que no oslante de benir 
más esplayada que lo común, la censura del Muy Reverendo Padre .Maestro Zcballos y la del 
Reverendo Padi e Maestro Palanco no han indicado nada, y rcdccsionando que no es lo mismo 
ynfcrir, que proferir, me conformo con las censuras antecedentes. Como de sujetos Doctos y 
que masbign entienden los Sinificados.» 'Biblioteca municipal.— Sig. i-i84-2{),. 



202 



DON RAMÓN DE LA CRU2 



tratar de sus asuntos oyen de labios del primer galán Ildefonso Co- 
que, ponderar cierto empeño de honor para la compañía, y que ha 
de redundar en su mayor gloria ó su mayor desprestigio. Desean 
todos saber lo que es, 3' dice 



COQUE 

Yo os aclarare el suceso. 
Bien todos os acordáis 
de esa pieza, ese portento, 
de ese pasmo, aquese asombro 
de teatros, que habrá creo 
poco más de tres sem mas, 
dio al público con acierto 
la farsa de nuestro amigo 
Martínez. 

HIANO 

Yo bien me acuerdo. 
Esa fué La Espigadera. 

COQUE 

La propia. 



la 



LÓPEZ 

Notable premio 
dio Madrid. 



I.A MAYORA 

También ella 



Je mereció. 

I, A r ARAN AS 

¡Ouc dinero 
les trdjo en la temporada! 



Hubo mil 



NAVARRO 

causas para ello. 



LA CARRERAS 

Si echan la segunda parte 
nos arruinan por entero. 



Díceles Coque que no, ese riesgo no existe, porque el poeta acaba 
de entregársela con sus copias y papeles. Admíranse los compañe- 
ros de que estando ya dispuesta para la otra compañía y ensa3-ada, 
ocurra tal cosa, y el galán contesta que causas graves y justas ha- 
brá reservadas al silencio; y Ruano dice entonces: 

Mas que acaso (hablemos claro) 
al ingenio se la han vuelto 
por ser de las de docena. 



COQUE 

Dícese así; mas yo creo 



lo contrario, pues si en ella 
no hallasen merecimiento 
no juzgo que la admitieran 
ni que estando en el extremo 
de representarse ya 
la volviesen al insenio. 



Pregunta entonces un compañero si al fin van á ser ellos el bácu- 
lo de la función nueva, y algunos proponen esforzarse en el des- 
empeño; pero Robles dice: 

Yo lo contrario defiendo; I Madrid. 

pues habiendo ejecutado | 

con tanto primor y esmero 

la primer parte Martínez 

juzgo que no tendrá premio 

la segunda mayormente 

cuando la escribió el ingenio 

ceñida á los caracteres ' 

de tan distintos sujetos. 

COQUE 

Ese cargo ya se le hace 



Es buen caballero, 
y de tan sana intención 
que á trueque de no corrernos 
á todo nos palmotea. 

ROBLES 

También ha V su moda en eso 'i' 



(I ) Alude á los aplausos irónicos, Wamados palmadas de moda, con que á veces manifes- 
taba el público el desagrado que le producía la obra ó la ejecución de ella. 



CAPÍTULO DÉCIMO 



203 



Explicado ya el cambio de teatro para la comedia, pasa el autor 
á disculpar su atrevimiento en tomar un asunto comenzado por Don 
Ramón, con que el imitar no es defecto; y cuando la Ramona Caba- 
nas, arguye que no puede prosperar la obra 

de un poeta aventurero, 
que sin práctica de teatros, 
mal preciado de sí mesmo, 
se persuade comenzar 
por donde otros concluyeron, 

Coque, que es el gran abogado de Casal, resuelve que el públi- 
co, que sabe cuánto desean agradarle, dispensará lo defectuoso del 
drama. 

Vienen, por último, los ataques á D. Ramón dr la Cruz, á quien 
introduce en escena en forma de un poeta «ridiculamente vestido 
con una gran peluca». Entra con exclamaciones llamando acade- 
mia de ingenios y cátedra de Apolo, á la reunión de actores, hasta 
que Coque le dice: 



Sepv^mos qué se os ofrece, 
pues la dicha no tenemos 
de saber quién sois. 

SORIANO 

Mi nombre 
es D. Simplicio de 0/»zeüfo; 
mi patria la Picardía, 
provincia del vasto reino 
de Francia; mi profesión 
la de po:ta; mi ingenio 
de lo más sutil y claro, 
y por ñn mi casa ó centro 
es la Cni!^ de las Vistillas 
para serviros atento. 

COQVE 

¿Y qué hacéis con más primor? 

SOKIANO 

Todo: zarzuelas invento, 
traduzco también tragedias, 
dispongo saínetes bellos, 
y por fin, no dejo ociosos 
los teatros. 

IODOS 

Mucho es eso. 

ESPEJO 

¡Olic sesera tendrá el hombre! 

I, A MORALES 

Será mayor que un harnero... 



CO(¿UE 

(-"Traéis ahí alguna pieza? 

SORIANO 

La segunda parte llevo 
de La espk; adera. 

(Sácala de la casaca). 



Ya 

esa función la tenemos. 

SORIANO 

Pues tomad la tercer parte. 

{Del otro bolsillo). 

COQUE 

También la ofrece el ingenio 
si complace la segunda. 

SORIANO 

Pues ahí van en su defecto, 
cuarta y quinta, que á Dios gra- 
[cias, 
traigo un grande surtimiento. 
[Sácalas de los bolsillos de los 
callones). 

TODOS 

¡Quién vio caso semejante! 

ESPEJO 

Esto sí que es entenderlo. 



204 DON RAMÓN DE LA CRUZ 



MORALES 

El tal poeta es molino 
de papel. 

COQUE 

' Yo estoy suspenso, 

sin saber lo que me pasa. 

SORIANO 

Si no están aún satisfechos, 
ahí va la sexta y aquí 
la séptima parte. 
(Saca la una del pecho y la otra 
de bajo la peluca . 



TODOS 

[Bueno! 

COQUE 

No mtís, por Dios, que será 
volvernos locos. 

SORIANO 

Efecto 
de mi habilidad es este. 

ESPEJO 

Podéis iros al Intíerno 
á sacar Espigaderas. 



Expone luego este inagotable poeta su manera de componer, que 
es yéndose á las tertulias, al Prado y á otros lugares de concurso 
y con sucesos reales y otros que inventa y ciertos personajes forzo- 
sos, hilvana en seguida sus zarzuelas y saínetes. Con la aparición 
de Polonia Rochel, de maja, para cantar una tonadilla, concluye 
esta introducción ó loa. 

Las esperanzas que la tropa de Ponce fundaba en Las Vendimia- 
doras, salieron defraudadas, y con justicia, porque la obra es detes- 
table. En el fondo es una simple copia de la primera parte; pero 
hecha con grande languidez y desaliño. Es sabido que uno de los 
episodios de la primera parte de La Espigadera, consiste en la ten- 
tativa de seducción de la bella Benita por D. Jacinto, sobrino de 
D. Diego, faturo esposo de aquélla, incidente que se resuelve con 
el bochorno y humillación del casquivano joven. Pues bien, en esta 
segunda parte (y es todo el nudo de la obra), repítese la tentativa 
por el mismo D. Jacinto, que fingiendo santidad y aspiraciones al 
sacerdocio, logra que su tío le admita nuevamente en casa, y pre- 
tende que le reciba por amante la que antes no le quiso por mari- 
do. La solución, que se adivina desde las primeras palabras que 
pronuncian los personajes, retárdase durante tres interminables 
actos, escritos en pésimo lenguaje y estilo (i). 

La representación de esta comedia dio margen á un curioso lan- 



ío Esta corredia de Las Vendimiadoras es inédita. Hay varias copias de ella en la Rihlio- 
teca municipal de esta villa. Legajo, 1-927 Respecto del autor de esta obra no puede dudarse 
en vista del siguiente documento: «Recivi del Administrador del Propio de Comedias de esta 
corte Mil doscientos rs. vn. por la Comedia Yntitulada Las Vendimiadoras^ segunda parte de 
la Espigadera^ y su Loa introductiva correspondiente que se representaron por la compañía 
del Señor Juan Ponce en las noches de Agosto del año de la fecha, y para que conste lo firmo 
en Madrid á 4 de Septiembre de 1779. Dr. D. Manuel Casal.— Son 1 .200 rs. vn.» Y para ma- 
yor comprobante esta nota: «Al yngenio de la Espigadera: por la función y la introducción 
mil doscientos rs. vn. y 200 á D. Luciano por la introducción al Bevcrley — Ponce <• (Archi- 
vo municipal de Madrid, Legajo, I-372-1 y i-3-¡.^-^.) 



CAPITULO DÉCIMO 



205 



ce que trascendió al público, aunque al principio parecía deber li- 
mitarse á una disputa particular. El Maestro Ceballos, que era y 
fué muchos años el censor eclesiástico de las obras dramáticas, 
se limitaba á poner al pie de cada una las palabras «pase» ó «pue- 
de pasar». Mas cuando á mediados de Julio de 1779 le presentaron 
la Loa festiva del encubierto imitador de Cruz, estampó la siguien- 
te censura. «Esta introducción para la segunda parte de La Espiga- 
dora (no Espigadera, como corrompiendo la lengua castellana dicen 
vulgarmente), no contiene cosa alguna que obste á su representa- 
ción», etc. No quisieron oir más los adversarios de D. Ramón; y 
como gracias á la poca escrupulosidad de sus antiguos detractores 
se le tenía por hombre de escasa ó ninguna cultura, diéronse á pre- 
gonar el nuevo disparate que había cometido el sainetero. Enfadó- 
se él, y en la primera oportunidad, que fué al poner de nuevo en 
escena su obra al año siguiente, modificó la introducción que la so- 
lía preceder, añadiéndole estos versos que chocarían sin la expli- 
cación debida. Dicen los cómicos que en el conflicto en que se ha- 
llan no les queda más recurso que representar La Espigadera, y 
salta 



ROBLES 

Esa voz Espigadera 
la delato y la repruebo, 
que se dice Espigadora. 

MARTÍNEZ 

¿Y lo dices satisfecho? 



Mucho. 



ROBLES 



MARTÍNEZ 



Pues no lo estés tanto, 
amigo, que yo me acuerdo 
del diccionario español 
adonde al folio seiscientos 
y tres, dice Espigadera, 



y después trae por ejemplo- 
del Auto de las Espigas 
de Ruth, estos cuatro versos: 
«Peregrina Espigadera, 
que advenediza y extraña 
destos montes has venido 
á quitar estas migajas.» 



Basta, quedo convencido, 
porque son dos grandes textos 
la Academia y Calderón (i). 

MARTÍNEZ 

Pues sírvate de escarmiento 

para no criticar cosas 

en que no estés bien impuesto. 



Para impedir que otro se atreviese, resolvió tiempos después el 
mismo D. Ramón componer él la segunda parte de La Espigadera. 
Presentóla en 1783 en el teatro, precedida de una introducción que 



( I ) Don Ramón pudiera añadir estos otros de Tifso de Molina: 

Bendigan tu hermosura 
los cielos cristalinos, 
hermosa expi^adera 
como yo te bendigo. 



206 



DON RAMÓN DE LA CRUZ 



tituló La tertulia discreta (i), manifestando hacerse cargo de la di- 
ficultad de la empresa y explicando su tentativa. 



MARTÍNEZ 

{Conque hay comedia en cam- 
[paña? 

SIMÓN 

Y que esta noche se estrena. 

MARTÍNEZ 

¿Que título? 

SIMÓN 

La segunda 
parle de la Espigadera. 

ROBLES 

Muy necio es quien la escribió, 
si se persuade a que tenga 
la aceptación general 



que ha tenido la primera 
parte. 



Pues ha sido el mismo 
ingenio que nos dio aquella 
á luz; más tan al contrario 
en cuanto á lo feliz, piensa 
que con tal que al auditorio 
no desagrade y divierta, 
creerá premiado este esfuerzo 
que hizo por condescendencia 
á dignos respetos, mas 
que por vanidad que tenga 
de haber superado el riesgo 
que consigo mismas llevan 
las segundas partes de 
funciones que se celebran. 



Efectivamente esta continuación es inferior á la primera parte de 
la obra. Cierto que hay alguna más viveza en los sucesos, y en los 
diálogos más elemento cómico y, en general, más interés; pero el 
desarrollo y solución del enredo está previsto desde el principio. 
La gracia mayor está en las cancioncillas, duetos y otras letras 
para cantarse. 

Hicieron las partes principales Martínez, en cuya compañía se 
vio el estreno; La Tirana, que aunque no consta por testimonios del 
tiempo cómo haya interpretado el papel de Benita, de suponer 
es que actriz tan sobresaliente lo hiciese con esmero; Juan Ramos, 
que hizo aquel mismo D. Jacinto de la i." parte; pero tan diferente 
ahora que es un caballero pundonoroso y digno. Robles que vistió 
bien el de D. Eduardo, Garrido, el de Rufo, Galván, etc. (2). 

Don Ramón de la Cruz había llegado á ser el verdadero jefe 
de los dos teatros madrileños en cuanto á la disposición y clase de 
las representaciones. Escribía al principio de cada temporada las 



(i) Esta introducción es inédita. En ella se supone que un cabdllero de Madrid, conduce á 
su casa á otro forastero para que vea su tertulia ord¡nari;i, donde no se murmura, no se juega, 
no se corteja, peio se trabaja, se canta, se baila algo y se hacen comedias. Aproveclia la opor- 
tunidad para describir satíricamente las Tertulias de la corte y termina el saínete luciendo los 
tertulianos sus habilidades que son mtí passe-pied nu^wo que se titula de La Tirana, por bai= 
larlo la actriz de este nombre, y una tonadilla, terminando la velada eon el ensayo , según di- 
cen) de una comedia nueva que es la 2." parte de La Espigadera. 

(2) Las dos Espigaderas fueron impresas por el mismo D. Ramón de la Cruz en su Co- 
lección de obras dramáticas, tomo 4.°— La música que llevan ambas partes fué compuesta 
por el tantas veces citado D. Pablo Esteve. 



CAPITULO DÉCIMO 207 



loas que cada compañía recitaba al inaugurar sus tareas; los intey- 
viedios que se ejecutaban en cada obra extraordinaria ó en las fun- 
ciones llamadas de teatro; las introducciones para explicar el carác- 
ter de cierta clase de piezas dramáticas y las destinadas á presen- 
tar cada parte nueva que aparecía en el discurso del año. Esta 
sección de su repertorio dramático, no conocida hasta ahora, es una 
de las más curiosas é importantes, como puede verse en el Catálogo 
que ponemos al final en las palabras intermedio, introducción, loa y 
alguna otra. Aquí, lo mismo que en los mejores saínetes, campean 
la gracia satírica ó la agudeza cómica que hacen que piezas de or- 
dinario tan sosas, aun en los mejores autores del siglo xvii, se con- 
viertan en sus manos en juguetes muy divertidos. En esta especie 
de obras fué irreemplazable, y los Comisarios utilizaban siempre 
que se ofrecía su fecundo ingenio. 

Que la Villa seguía considerándole como su poeta oficial, se vio 
en 1784 en las fiestas celebradas con motivo del nacimiento de los 
dos Infantes gemelos (hijos del después Carlos IV y de María Luisa 
de Parma), y la ratificación de la paz con Inglaterra. Entonces re- 
cibió el encargo de escribir las ii . aducciones y fines de fiesta que 
habían de representarse en los coli os del Príncipe y de la Cruz 
en las dos funciones de gala que la V^illa dispuso en ellos. Ejecu- 
táronse también entonces las comedias Los Menestrales de D. Cán- 
dido María Trigueros y Las bodas de Camacho, de Meléndez Valdés, 
premiadas en el certamen público abierto por el Ayuntamiento de 
Madrid (i). Cruz dispuso, de acuerdo con el pintor D. Antonio 



(1) Sobre estas tiestas y certamen, se dice harto en nuestro libro sobre Iriavtcy su cpoca, 
páginas 277 y siguientes. Y acerca del mismo tema versan tres eruditos aiticulos del señor 
don Carlos Cambronero, publicados en los números del i5 y 3o de Noviembre y i5 de Di- 
ciembre de i8g5 de la Revista Contemporánea. En el primero de ellos se transcribe la si- 
guiente carta de D. Ramón de la Cruz al Secretario del Ayuntamiento de Madrid: 

•tVluy señor mió: Enterado del papel de \'m. con fecha de II, en que se sirve comunicarme 
el acuerdo del Sr. Corregidor y Caballeros Comisarios de los festejos con que la \'illa de Ma- 
drid intenta celebrar el feliz parto de la Princesa N. S., nacimiento de los dos Sres. Infantes y 
ajuste delinitivo de la paz con la nación británica, para que yo me encargue de las loas y saíne- 
tes de las comedias que han de representar sus dos compañi s de cómicos en parte de dichos 
festejos y regocijos públicos, sarisfago á Vni. pidiéndole haga presente á la Junta miagradeci- 
mienio por su memoria, en cuya justa correspondencia tomo á mi cargo (como ya tenia) los 
dos saínetes; me le hago de nuevo de la loa de la compañía de Martínez y no me negaré d es- 
cribir igualmente la de Ribera, en caso que no se juzgue á propósito la que me consta tiene 
anteriormenfe escrita á su satisfacción, ó no se encargue de escribir otra, quien pueda con más 
acierto y confianza de la Junta. 

Aguardo noticia de su resolución en este punto, y en el más importante para mi gobierno, 
que es saber el lugar de la fiesta en que han de colocarse los saínetes, pues deben variar mu- 
cho sus circunstancias de representarse entre jornadas, á ser fines de fiesta, que necesitan 
concluir con más aparato y brillantez; me inclino á que esto sea lo más regular; porque si las 



208 DON RAMÓN DE LA CRÜ2 



Carnicero, el ornato de los teatros para aquellas funciones (i) y aun 
tuvo que declinar la honra de introducir enmiendas y modificacio- 
nes en las dos obras premiadas como el Ayuntamiento quería, ex- 
poniendo noble y prudentemente que «en cuanto á los cortes de estas 
comedias y otros retoques acordados para su representación, está 
pronto á dar su dictamen, pero no á ejecutarlos; pidiendo á S. S. en- 
carecidamente se haga cargo de las contingencias y de la justa dis- 
culpa que hallarían los autores en la alteración de sus obras, si el 
público no las hace toda la justicia que merecen sus aciertos» (2). 
En premio de estos trabajos le obsequió la Villa con 6.000 rea- 
les (3). 

Los dos fines de fiesta son los titulados Los impulsos del pla- 
cer y Los Hijos de la Paz. El primero es un bosquejo caricaturesco 
de costumbres madrileñas. Tvlajas y majos, pasiegas, caleseros, pe- 
timetras, franchutes, caballeros de Madrid y peluqueros, sintiendo 
impulsos de alegría por el feliz natalicio de los Infantes, lánzanse á 
la pradera de San Isidro á cantar, bailar, comer y regocijarse. La 
gravedad de unos, su inquietud ante la vecindad bulliciosa de los 
otros y sus disputas sobre lugar para sus meriendas, componen el 
asunto de este juguete, en que el autor prodiga las sales y agudezas, 
descollando, sobre todo, las que derraman las sacudidas gatas del 
Rastro. Tranquilízanse, al fin, todos, ante una banderola blanca que 
enarbola el Tío Cuchipanda, un majo viejo, como símbolo de lo que 
allí había congregado á gentes tan diversas. 

Los Hijos de la Paz tienen algún mayor enredo (4). La enemiga 
hereditaria entre dos familias lugareñas, los Fierros y los Morenas, 
extínguese con ocasión de las fiestas de la Paz, casándose el hijo 



Comedias han de ser arregladas á las condiciones que proclama la Gaceta, dudo que sus auto- 
res consientan que se interrumpan con piezas que distraigan al auditorio de las acciones \- 
empeños que hayan propuesto desde el principio ó exposición de sus argumentos. 

Nuestro Señor guarde á Vm. muchos años, como deseo. Madrid y Marzo 14 de 17S4.— Besa 
la mano de Vm. su mayor y más atento servidor, 

Ramón de la Cruz.» 

(1) Archivo municipal de Madrid. Sección de espectáculos. Leg. 3-47I-12. Véase Iriaríe 
y su época: pag. 285. 

(2) Cambronero. Un certamen drantático. (Revista comleiiiporánea de\ 15 de Diciembre, 
p'ágina 247.) 

(3) «También se tuvo presente el trabajo de D. Ramón de la Cruz en la formación de las 
dos loas y saínetes para las funciones de teatro, la asistencia á los ensayos y á las Juntas que 
se le llamó, con otras varias particularidades y encargos que ha desempeñado á satisfacción de 
la Junta; por lo cual, acordó que desde luego se le libren 6.000 reales.» 

(Cambronero: loe. cit , pdg. 479.) 

(4) Estas dos piececillas fueron impresas por el autor en el tomo v de su tan citada Co* 
lección de sus obras dramáticas. 



Capitulo décimo ^o^ 



de uno de los primeros con la hija del otro, y habiendo de llamarse 
por este motivo Los Hijos de la PíIz. 

Y ya que de fiestas hablamos, no hemos de omitir la noticia de 
las que en Marzo de 17S5 se celebraron para solemnizar el doble 
casamiento del Infante D. Gabriel, hijo de Carlos III, con Ma- 
ría Ana Victoria, Princesa de Beira, hija de D. Pedro 111 y Ma- 
ría I de Portugal, y el de un hermano de aquélla, después Juan VI, 
con la Infanta Carlota Joaquina, hija de Carlos IV y niña entonces 
de solos diez años, siquiera porque dieron motivo á una poesía lí- 
rica de D. Ramón de la Cruz, de quien tan pocos versos de esta 
clase se conocen. 

Verificáronse aquellos desposorios el 27 de Marzo, y duraron las 
fiestas de ellos los días 27, 28 y 29. Las principales casas estuvie- 
ron adornadas, sobresaliendo la del Conde de Campomanes, Go- 
bernador interino del Consejo, por las inscripciones latinas y cas- 
tellanas, algunas tan bellas como ésta: 

Desde el Tajo al Indostán 
ó la región más remota 
busque el Infante Don Juan 
esposa sabia y hermosa. 

¿Quién podrá ser? 
La bella Infanta Carlota. 

A tan selecta literatura daba mayor realce la ortografía monu- 
mental empleada en ella. 

La casa del Conde de Oñate, á la entrada de la calle Mayor, 
estaba iluminada con 200 hachas de á diez pábilos y 224 morteros 
de cera (i). La Imprenta Real, calle de Carretas, de cortinajes de 
seda y tapices, y con unos sonetos del mismo gusto que otros de- 
testables exhibidos en las pasadas fiestas del nacimiento de los Ge- 
melos. 

Con lujo adornaron también las fachadas de sus casas el Conde 
de Tepa y el Marqués de Cogolludo, que hizo colocar inscripcio- 
nes en octavas reales, cuyo principio semeja el de un poema épico: 



(I) Corrieron manuscritas unas décimas satíricas contra toáoslos adornos de los edificios 
públicos y particulares que conservan algunos curiosos. La relativa al de Oñale dccia: 

La casa del Conde Oñale 
estaba con gran primor 
y mi pluma en su favor 
es fuerza que se dilate. 
De color de chocolate 
y en óvalos de argamasa 
colgaban niños sin tasa, 
cuya ramilla confusa 
me hizo dudar si en Inclusa 
se convirtió aquella casa. 



2IO 



DON RA\tON DE LA CRUZ 



■No al amor paternal en este día 
el amor fraternal dispute glorias, 
que el amor conyugal los desafía 
con leyes de derecho más notorias (i). 

También corrió manuscrita una relación de los trajes que habían 
venido de París para la infanta portuguesa (2) que no tuvo tiempo 
de gasear, porque falleció prematuramente tres años después, antes 
de cumplir los veinte de su eJad, llevándose consigo á su esposo á 
los veinte días, que no pudo soportar separación tan dolorosa. 

A estas fiestas compuso D. Ramón de la Cruz y envió á un ami- 
go ausente una breve relación en romance que copiaremos íntegra 
por su condición, ya indicada, de inédita y por su curiosidad: 

Carla escrita á un amigo del autor. 
íDe D. Ramón de la Cruz . 



Si quieres de nuestras fiestas 
oir un breve compendio, 
atiende y te contaré 
lo que vi, de gozo lleno, 
en estilo liso, llano, 
breve, claro y verdadero, 
pues sabes que aquestas cosas, 
son muy propias de mi genio. 
Del Embajador (3) los gastos, 
banquetes, trenes, festejos, 
iluminación, orquesta, 
decoración y refrescos. 



por tan sabido de todos 
quiero pasar en silencio. 

Del Real Palacio las galas, 
magnificencia y dispendios 
han sido tales y tantos 
que contártelos no puedo. 
Por las calles y las plazas 
de la carrera dispersos, 
colgaban de los balcones, 
á voluntad de sus dueños, 
muchos y varios adornos, 
unos malos v otros buenos, 



(1) Véase el Memoria/ literario del mismo año que copia todos estos desahogos poéticos. 

(2) m.\'oticia de las ¿ra/ax que trae la señora luíanla de Portugal. La Reina ha manda- 
do que se ponga á la vista de! pueblo el equipaje de la señora Infanta, el que la mayor parte 
acaba de llegar de París y ocupa tres salas grandes de Palacio, y es como se sigue: 

Ciento ochenta vestidos riquísimos guarnecidos de bordado del mayor gusto; ynos á la tur- 
ca, otros á la greca, otros á la mosaica y otros ideales; pero todos causan admiración. Las 
guarniciones que los adornan varían en el gusto; pues unos están adornados de pieles precio- 
sas, otros do perlas, otros de cristal de roca, y otros de encajes preciosísimos: con otros doce 
vestidos lisos de gusto delicado. 

Veintiséis docenas de camisas guarnecidas de encajes rnagnílicos 

Treinta docenas de enaguas blancas, todas guarnecidas de punto de Alencon de tres pal- 
mos de ancho. 

Una cubierta de cama, color de rosa, con su sobretodo de encaje, todo de una pieza, que ha 
costado 20 000 cruzados. 

Otra telliza de martas cebellinas que ha costado 12 ooo cruzados. 

Muchos cajones de cintas y adornos para la cabeza, como son sombrerítos, turbantes á la 
turca y griega, para acomodarlos á los vestidos que se ponga. 

Dos magníficos tocadores, uno para el pueblo y otro para jornadas, ambos de plata sobre- 
dorada y trabajados con esmero y gusto. 

El importe de lo que ha venido de París para la seiíora asciende á medio millón de cruza- 
dos, sin incluir en esta suma cuatro magníficas c;irrozas que han traído de allá para el uso 
de S. ,\í.» (Manuscritos propiedad del autor). 

(3) Alude al Embajador de Portugal que dio un suntuoso baile el primer día de»las fiestas. 



CAPITULO DÉCIMO 



211 



unos ricos y otros pobres, 
mas resplandeciendo en ellos 
la satisfacción, el gozo, 
lealtad y buen deseo. 
Había versos de Huerta, 
de Salas y otros sujetos, 
y, hasta del mismo señor 
Gobernador del Consejo i,. 
llenos todos de un leal 
y patriótico afecto. 
Ardía por todas partes 
la Plaza con tal extremo 
que el mismo sol no daría 
tan abundantes reflejos, 
oscureciendo á la luna, 
las estrellas y luceros; 
y á competencia la Villa 
hizo los mismos esfuerzos. 
Eran los versos de Huerta, 
graves y dignos sonetos, 
que por ser obra muy larga 
ahora no te reriero. 
Un epigrama de Salas 
te diré, que en cinco versos 
decía de esta manera, 
sobre un balcón extremeño: 

«En el mundo no cabrán 



tantos héroes y heroinas 
como con glorioso afán, 
han dado, dan y darán 
Castillos, Uses y quinas.» 

Tú verás en tu conciencia 
si está malo ó si está bueno. 
Llevaban sus uniformes 
los señores palaciegos, 
caballeros maestrantes 
y los militares cuerpos, 
y hasta Ramón lie la Cruz, 
galán como un Gerineldos, 
colgó sobre sus espaldas, 
en obsequio de Himeneo, 
la verde y honrada toiía 
de la Hermandad de Toledo. 
No puedo decirte más 
ahora porque no hay tiempo: 
tengo que hacer muchas cosas 
y va á salir el correo 
Adiós, y manda á tu amigo 
que queda con mil deseos 
de servirte y de contarte 
en treinta ó cuarenta pliegos 
estas y otras muchas cosas 
otra vez más por extenso '2). 



Dtíl mismo modo que en 1784, en las solemnes fiestas de la Coro- 
nación de Carlos IV , celebradas cinco años después, escribió D. Ra- 
món DE LA Cruz, por orden del Ayuntamiento, la loa y fin de fiesta 
que se hicieron en la función de gala celebrada en el teatro del 
Príncipe el 29 de Septiembre de 1789, antes y después de la come- 
dia El triunfo de Tomiris. Titúlase la loa El Mérito triunfante y Las 
provincias españolas unidas por el placer el fin de fiesta: piezas alegóri- 
ricas ambas y tan metafísicas, que según D. Leandro Moratín, na- 
die pudo entenderlas. D. Ramón no era poeta cortesano. 

Ni dejaban otras personas de pedirle obras dramáticas para sus 
representaciones privadas. Tal sucedió con la función que en Aran- 
juez se hizo de orden de FJoridablanca, el 25 de Junio de 1788 (3), 
y tal con la que el Embajador de Portugal D. Diego de Noroña 
celebró el 27 de Septiembre de 1789, en solemnidad del adveni- 
miento de Carlos IV, para quien compuso La fuerza d: la lealtad, 
que representaron cómicos españoles. 

Pero quien solicitó su musa en mayor número de casos y para 



(1) ;Serían los copiados antes? 

(2) Manuscrito que posee el autor, comprensivo de varias poesías del siglo pasado. 

(3) Vúñsc Catáloffo al/abéíico. 



2Í'2 DON RAMÓN DE LA dRU¿ 



quien escribió más obras de esta clase, fué para D.* Faustina Té- 
llez-Girón, Condesa Duquesa viuda de Benavente (i). Esta señora, 
lo ^nismo que su hija D.^ María Josefa Pimentel, gustaba de dar 
funciones teatrales en su palacio de la calle de Alcalá, donde había 
dispuesto un teatro bastante capaz para las personas que ordinaria- 
mente concurrían, y que, como puede suponerse, eran mu}^ escogi- 
das. Hacíanlas aficionados ó bien gentes de la misma casa de la 
Duquesa; y según el mismo D. Ramón nos informa, con gran lujo 
y propiedad. Conservó dicha señora este gusto hasta bien entrada 
en años, puesto que en 1786, cuando ella contaba los 62 de su edad, 
aún escribió nuestro poeta y fueron representadas en su casa algu- 
nas zarzuelas y comedias. 

A la muerte del Duque de Alba no debió de cesar enteramente 
la protección que en su casa recibía D. R\món de la Cruz. Des- 
préndese esto de que un año más tarde, en la Navidad de 1777, to- 
davía se representó en la casa de su antiguo Mecenas, haciendo pa- 
pel la Duquesa Doña ¡María del Pilar Cayetana, el lindo sainete 
satírico, escrito exprofeso para ella, titulado Los dos libritos y acom- 
p nada de otras personas amigas de la familia (2). Como este sai- 
nete, aunque impreso dos ó tres veces en el siglo pasado no fué co- 
nocido de Duran, daremos una ligera i lea de su contenido. 

A una tertulia de distinción concurre también Doña Laura (papel 
que hizo la Duquesa), joven, bella y rica que aborrece á los hom- 
bres, y que tiene en su poder cierto libro en q'ie constan las malas 
cualidades de algunos por clases y condiciones (abates, abogados, 
mayorazgos de pueblo, oficiales de tropa). Pero uno de estos últi- 
mos también posee otro librito titulado Reseivjs contra reservan en que 
se consignan reglas de conducta respecto de las mujeres de ciertas 
mañas y gustos. Al fin, sin resolver nada, concluyese el sainete con 
cantar y bailar una tonada aquella dama, muy jovencita á la sazón, 
como ya hemos expuesto. 

Pero no hay duda de que, por lo menos, se enfriaron algo des- 
pués las relaciones de D. Ramón de la Cruz con aquella insigne 
casa. Adquirió, en cambio, á poco nuestro poeta la amistad y pro- 
tección de otra ilustre dama de aquel tiempo, como fué la citada 



(i) Doña Faustina T¿llez-C¡rón, hija del VII Duque de Osuna D. José Alaría Téllez-Girón 
y de su muje- D ' Francisca Urbana Claros de Guzmdn, nació en 1724. Casóse con D. Fran- 
cisco Anselnao Pimentel, XIV' Conde-Duque de üenavente y de Gandía, y murió de yS años 
en Aranjuez el 7 de Enero de 1797. 

Tuvo por hija única á la famosa D * María Josefa Pimentel, Princesa de Esquiladle, Du- 
quesa de Osuna, Bejar, Arcos, Gandía, etc. 

(2) Véase el Catálogo alfabético. 



CAPITULO DÉCIMO 



213 



Doña Faustina Téllez-Girón, Condesa-Duquesa viuda de Bena- 
vente. Ya en 1781 estaba admitido á lo menos como poeta, pues ve- 
mos que para dicha señora compuso la linda comedia en dos actos, 
titulada El día de campo, que fué representada en celebridad del 
cumpleaños del Duque de Osuna, por las damas y familia de S. E., 
quienes la ejecutaron con propiedad y gracia al decir del mismo 
autor de la obra (i). 

Más adelante la intimidad fué mayor, y D. Ramón de la Cruz 
pasó á vivir á casa de su protectora en la calle de Alcalá, donde de 
seguro desempeñaría además algún cargo relacionado con la admi- 
nistración de los bienes de la Duquesa. Esta protección se exten- 
dió luego y arraigó en la hija única de Doña Faustina, la célebre 
Doña María Josefa Alfonsa Pimentel, después novena Condesa de 
Osuna, por su casamiento en 1771, con su primo D. Pedro de Al- 
cántara Téllez-Girón, primogénito y sucesor del octavo Duque, y 
heredero de cien ilustres casas. 

A veces D. Ramón de la Cruz componía cualquier juguete dra- 
mático que entretenía las veladas de aquella familia, como el si- 
guiente, escrito para que Doña Faustina oyese garlar á sus dos nie- 
tecitos: 

«Comedia escrita por D. Ramón he la Cruz Cano y Olmkdilla (en- 
tre los Arcados de Roma Larisio Dianeo), para que la representen el 
Excmo. Sr. Marqués de Peñafiel y su hermano el Príncipe de Anglona, 
en presencia de su abuela materna la Excma. Sra. Condesa viuda de 
Benavente y Gandía, siendo dichos señores de tierna edad. 



Loa. 
i.° Noble y discreto auditorio 

oid una función muy larga. 
2.° Pero que tampoco es buena. 
i.° Y basta de loa. 
2." Basta. 

Comedia. Jornada i.^ 
I." ¿Juanillo? 

2." <''Q.ué me mandáis? 

I." Ya no me acuerdo de nada. 
2.'^' Pues después me lo diréis, 

en la segunda jornada. 
Jornada 2.* 

¿Os acordáis ya de aquello? 



i.° 'Tengo la memoria flaca. 
2.° ¿Y las piernas? 
i.° No. 

2.° Pues vamos, 

á darnos cuatro patadas. 

Jornada 3.* 

1.° ¿Q.ué hora será? 
2." Media noche. 

I." Pues vamonos á la cama. 

2.° Y aquí acaba la comedia. 

LOS DOS 

Perdonad sus muchas faltas» (2]. 



En otros casos era más seria la obra del poeta. Así sucedió con 



(1) Véase el Catálogo alfabético. 

(2) Papeles de Barbieri. 



214 ^^^ RAMÓN DE LA CRUZ 



la zarzuela en dos actos, en verso, titulada El Extranjero, repre- 
sentada varias veces en el teatro particular de la Duquesa por sus 
damas y después en el coliseo del Príncipe, por solas mujeres de 
la compañía de E. Ribera, desde 28 de Enero á 9 de Febrero 
de 1786 inclusive. Hízose esta segunda vez también á instancias de 
la misma Duquesa, que costeó la representación de la zarzuela, á 
la que había puesto la música el maestro siciliano, residente en Es- 
paña, D. Antonio Ponzo (i). El Extranjero es obra que no carece de 
interés, pero de enredo bastante conocido. 

En casa de la Duquesa y en el mismo año se representó también 
otra zarzuela, en dos actos, titulada Clementina, á la que puso mú- 
sica el maestro italiano al servicio de la corte de Castilla, D. Luis 
Boccherini. Esta música se conserva todavía (2). El asunto de la 
zarzuela, aunque interesante, se desarrolla con cierta lentitud, de- 
fecto común á las obras extensas del autor. Quizá no serían extra- 
ñas á ello las limitaciones que para ésta le fueron impuestas y que 
él declara en la advertencia que hizo preceder á la edición de su 
zarzuela (3). 

ffl^a Clementina (dice] que ofrece el autor al público, sólo se repre- 
sentó í\ fines del año 1786 en el Coliseo de la Excma. Sra. Condesa-Du- 
quesa viuda de Benavente, de cuya orden la escribió en el corto térmi- 
no de un mes. Sin embargo de esta precisión y la de sujetarse al 
número de personas que le señaló S. E. entre su familia, y sus talentos 
y genios diversos, se propuso el lucimiento de todos y alentó su idea á 
una pieza original, en la fábula, en el orden y en el enlace de las esce- 
nas patéticas con las festivas, sin faltar á las más rigorosas leyes del 
arte. La acción se reduce á descubrir el origen verdadero de Clementi- 
na (cuando más procuraban ocultarlo los dos únicos sujetos que le sa- 
bían), por un accidente inesperado del auditorio. El tiempo se puede cal- 
cular en nueve horas, que es mucho menos que el período de sol, aun- 
que se considere como quieren los más rigorosos preceptistas. El lu- 
gar es fijo. La escena nunca queda desamparada. Los actores salen y 
entran con causa conocida y se sabe lo que hacen cuando faltan de 
ella; y el entreacto que proporciona el medio del drama parece opor- 
tunamente destinado á la hora de comer. 

La magnificencia de dicha señora Excma. en sus funciones, y la nu- 



(i) La zarzuela El Extranjero fue publicada por el mismo D. Ramón en el tomo ii de la 
Colección de sus obras. 

(2) Véase: Luis Boccherini. Apuntes biográficos y catálogo de las obras de este céle- 
bre 7¡iaestro publicadas por su bipiieW D. Al/redo Boccherini y Calon/e.— Madrid, 1879 
8.", página 26. 

(3, Clementina fui; impresa por el autor en el tomo v de su repetida Colección. 



CAPITULO DÉCIMO 



merosa concurrencia í\ ellas de todos los Cuerpos más ilustres, más 
elevados y más instruidos, nacionales y extranjeros, que adornan la 
corte, son bien notorias y no lo son menos los votos generales que á su 
favor tuvo la Clementina entre tantas personas de excepción. 

No puede negar su autor cuánto le han lisonjeado estos aplausos res- 
pectivos y distintos de los que con más justicia mereció la música del 
señor maestro Boccherini; pero no serán sus satisfacciones completas 
hasta ver el dictamen imparcial del público, á quien protesta que agra- 
decerá todas las advertencias ó seria crítica que sobre los defectos de 
esta pieza se hagan por cualquiera sujeto que haya acreditado su inte- 
ligencia en la poesía dramática, y sea capaz de manejar la pluma cen- 
soria con discreción, prudencia, desinterés y urbanidad.» 

La Condesa viuda de Benavente era hermana de D. Pedro Zoilo 
Téllez Girón y Guzmán, octavo Duque de Osuna y el más ilustre 
magnate de su época, y también el más corpulento. Falleció el 
i.° de Abril de 17S7 á los cincuenta y ocho años de edad, y Don 
Ramón de l.a Cruz, en contemplación á su protectora y á su hija, le 
dirigió algunas poesías fúnebres, entre las que copiaremos el si- 
guiente soneto, por ser de las poquísimas composiciones líricas que 
conocemos de nuestro sainetista, y porque no ha sido recogido entre 
las suyas, publicadas por el diligente editor de los Poetas líricos del 
siglo XVIII en la colección de Rivadeneyra. 

T> I ÁHj o GO 

POETA ' 

¿Qué buscas en la corte, Peregrino, 
con ojos de llorar tan lastimados.'' 

PEREGRINO 

Busco al padre de pobres y soldados: 
busco al señor más justo que imagino: 
busco al ciego que tuvo mejor tino 
en su gobierno v el de sus estados; 
busco un patricio de los más honrados... 

POETA 

Te entiendo y compadezco tu destino: 

Que al terminar fatiga tan notoria, 
por el Duque de Osuna, ya en el suelo, 
hallarás sólo su feliz memoria. 

Mas si en buscarle aún sigue tu anhelo, 
su cuerpo encontrarás en la Victoria (i) 
y su alma, si le imitas, en el cielo (2). 



(O Iglesia en que fué sepultado. 

(21 Memorial literario del mes de Abril de i 787. Lo rcproduio el Correo de Madrid del 
2'í de Julio del mismo año También compuso uti soneto á la muerte de D. Vicente García 
de la Huerta en 1/ S7: pero no he podido ver el folleto que le contiene y que lleva el siguien- 
te titulo: Tres sonetos á la buena memoria de f). Vicente Garda de la Huerta, por tres 
apasionados suyos. Madrid, I7Í:>7, 4." 



2l6 DON RAMÓN DE LA CRUZ 



Enfermedades y disgustos habían producido cierto cansancio in- 
telectual en D. Ramón de la Cruz, y mermado aquélla su gran fe- 
cundidad, como algo intempestivamente, llegó á echárselo en cara 
para'disculpar su propia pereza el famoso compositor musical Don 
Pablo Esteve. Esto de la pereza debe entenderse muy relativamen- 
te, porque Esteve fué un músico fecundísimo; pero el público de 
aquel tiempo era insaciable. Esteve, pues, en cierto memorial sus- 
crito á 23 de Noviembre de 1784, que poseyó Barbieri y está entre 
sus papeles legados al Estado, dice: 

«Ni el Sr. D. Antpnio Quijada ni compañías podrán negar que Don 
Ramón de la Ckuz conoce el teatro y es un ingenio de particular talen- 
to; y le ha sucedido que intinitísimas piezas de mérito no las ha recibido 
el público sino con desaire; y al saínete que se ejecutó suyo el año pa- 
sado en la compañía de Martínez le sucedió un fatal estrago. A D. Ra- 
món se le encarga alguna pieza ó saínete: da su palabra y después de 
mucho tiempo de ¡das y venidas á su casa por los autores ó sus criados 
responde que no ha hallado pensamiento oportuno y queda la compa- 
ñía sin saínete y al público se le da en un teatro saínete viejo.» 

Sin embargo, como puede comprobarse en nuestro Catálogo cro- 
nológico, en este mismo año de 1784, había dado D. Ramón de la 
Cruz una docena de piezas nuevas al teatro. Pero nada de extraño 
tenía que se sintiese ya cansado quien tanto llevaba producido, 
yendo siempre adelante á pesar de los obstáculos que le suscitaron 
una oposición sistemática y una crítica menguada, que ni aun en es- 
tos últimos años dejó de esgrimirse en contra suya. 




CAPITULO XI 

Las últimas polémicas. Samaniego; Signorelli; Urquijo y otros. — 
Ataques postumos. (1786-1791). 

'uNQUE suavizada la guerra que los ultraclásicos hicieron 
al teatro de D. Ramón de la Cruz, luego que desapare- 
ció de la esfera política el Conde de Aranda, no dejaron 
de brotar de cuando en cuando leves chispazos satíricos 
que mantenían viva aquella especie de cruzada que contra él ha- 
bían levantado. 

Algunos que como D. Tomás de Iriarte, resentidos ya de la ante- 
rior contienda eran además por estrechez de ideales y por incompa- 
tibilidad de gustos sistemáticamente opuestos á todo lo que produ- 
jese la regocijada pluma de nuestro sainetista, desahogaban su mal 
humor en todas las ocasiones que se les ofrecían. Así en la epístola 
dedicatoria á Cadalso de su traducción del Avte poética de Horacio, 
exclamaba Iriarte, en el momento mismo del apogeo dramático de 
Cruz: 

^Es por ventura Horacio un botarate 
que escribe algún saínete chabacano 
ó jarjiíela de noches de verano 
llena de impropiedades, 
indecencias, errores, necedades, 
ó alguna tonadilla divertida 
en que cuente una cómica su vida? (ij. 

Y más adelante, refiriéndose á la formación anual de las compa- 
ñías cómicas : 

Pero ninguno averiguar intenta 
si los dramas serán buenos ó malos, 
ni si en los intervalos 
han de ofrecer sainetes insolentes 
modelos de pacíficos maridos, 
de tunos y de pillos indecentes 
ó baile de candil que acabe en palos (2), 



íi) Poetas líricos del si^lo XVIII en la Biblioteca Rivadcneyra, Tomo 2.», pág. 35. 
(3; ídem pág. 36. 



2l8 DON RAMÓN DE LA CRUZ 



Y aun en sus célebres Fábulas literarias aludía en diferentes oca- 
siones á las obras de su adversario, que unas veces le parecían to- 
das de paja, otras enfermedades de vario género en que era la me- 
jor la más pequeña, y en otras equiparaba su fecundidad á las vuel- 
tas de la ardilla. 

Otro literato afrancesado hasta la méJula y también fabulista, el 
famoso D. Félix María Samaniego, exclamaba en 1786 contra los 
saínetes, manifestando una indignación que sólo podía sentir de 
dientes afuera el autor de tantos versos poco limpios: 

<<Aquí, amigo mío, es menester herir shi lástima y caiga el que 
cayere. ¡Q.ué confusión, qué desorden no presenta este asunto á su im- 
parcial observador! ¡Las majas, los truanes, los tunos, héroes dignos 
de nuestros dramas populares, salen á la escena con toda la pompa de 
su carácter y se pintan con toda la energía del descaro y la insolencia 
picaresca. Sus costumbres se aplauden, sus vicios se canonizan ó se dis- 
culpan y sus insultos se celebran y se encaraman á las nubes. Usted 
los ve representar siempre encumbrados, siempre provocativos, siem- 
pre irreverentes con la justicia, siempre insolentes con ia nobleza. ^Qué 
mofa, qué burla, qué escarnio no sufren de su parte los que llaman 
usías? Jamás los verá usted que no salgan silbados, escarnecidos y apa- 
leados. ¿Q.ué ¡deas no tomará de aquí un pueblo que sólo pudiera re- 
cibir en la escena principios de urbanidad y policía? ^;Y quién duda que 
á estos modelos se debe también aquel resabio de majismo (majeza, 
quiere decir Samaniego , que afectan hasta las personas más ilustres de 
la corte? Compare usted, p.ues, la preferencia que se inspira á este tra- 
je y modales truanescos con el escarnio que se hace de nuestros trajes 
y estüos. iQüé razón hay, por ejemplo, para ridiculizar el traje de aba- 
te, admitido en el uso de las naciones más cultas, autorizado con el 
exemplo de las personas más condecoradas, y en ninguna manera me- 
recedor de menosprecio? Lo mismo digo en cuanto á ciertas profesiones 
que son frecuente objeto de la inventiva de nuestros saínetes ¿Es po- 
sible que nunca se ha de pintar un médico que no sea ignorante y vil- 
mente interesado? ¿Un abogado que no sea prevaricador; un escribano 
que no sea falsario; un alguacil que no sea ladrón?» 

La toma luego con las tonadillas: 

«Vuelve con la Pascua el teatro, y nosotros volveremos de refresco á 
la carga, empezando con los intermedios de música conocidos con el 
nombre de tonadillas. En ellas verá usted compendiados todos los vi- 
cios de nuestros saínetes, amén de otros muchos que les son peculiares. 
Este sí que es el imperio donde dominan las majas y los majos. Las na- 
ranjeras, rabaneras, vendedoras de frutas, flores y pescados dieron ori- 
gen á estos pequeños melodramas; entraron después en ellos los corte- 
jos, los abates, los militares y las alcahuetas; pero los majos faltan ra- 



CAPITULO UNDÉCIMO 2I9 



rísima vez en estas composiciones. Por fin, cansados de inventar los 
poetas, han puesto su doctrina en boca de los mismos cómicos, y para 
asegurar la ilusión Garrido, Tadeo y la Polonia nos cantan sus amo- 
res, sus deseos, sus cuidados y sus extravagancias; y alguna vez usur- 
pándole á usted su oficio definen las costumbres públicas y se desen- 
frenan contra los vicios. Pero ¡cuin suaves y templadas son sus sáti- 
ras! Allí verá usted tratadas á las usías de locas, á los mayorazgos de 
burros, á las abates de alcahuetes, á las mujeres de zorras y á los mari- 
dos de. .» 

Y, hablando de la música empleada en estas tonadillas, dice que 
es remiendo de otras extranjeras: 

<iEl bueno de Misón había abierto una senda que cuidadosamente se- 
guida pudiera llevarnos á la gloria de tener una música nacional, pero 
sus sucesores se han extraviado de ella» (i). 

Esto último nos puede dar idea del caso que debe hacerse de la 
crítica de Samaniego. Ni Esteve, ni Laserna, ni Rosales, ni Moral, 
ni Galván, ni Ferrer, ni Valledor, ni Acero, ni ninguno de los otros 
maestros del siglo pasado imitó ni podía imitar la música extranje- 
ra. Samaniego creyó haberse enterado de todo en los pocos meses 
que como pretendiente pasó en la corte, y como pensaba y vivía en 
francés, tomó las seguidillas, jotas y malagueñas por cantarcillos 
de vauieville. 

Y otro pedante del mismo tiempo escribía afectando combatir al- 
gunas opiniones de Samaniego sobre los saínetes: 

«Serán perversísimos in esse morali, iii esse theologico, in esse polí- 
tico. Pero le protexto á usted qne in esse poético (hablando general- 
mente y de los que yo he visto), los creo infinitamente menos malos 
que las mejores de nuestras comedias (hablando también generalmen- 
te y de las que tengo noticia). Y la razón es que en estos intermedios 
algo se pinta, por más mal que se pinte... Tengí usted, pues, un poco 
de compasión de estos pobres poetas, autores de saínetes; que yo le 
aseguro á usted que si hubieran nacido mavorazgos no se hubieran me- 
tido á serlo.» (2). 

No consta que D. Ramón de la Cruz contestase á estas críticas; 
harto respondía por él el público que se agolpaba á presenciar el 
estreno de cada saínete y que á los pocos días se extendía por toda 
España. Pero sí intervino expresamente en otra polémica más rui- 
dosa que sostuvo con el escritor italiano Pedro Napoli Sígnorelli. 



(i) El Censor, obra periódica. Madrid, 1786, 8.", número 92, págs. 4?8, 441 y 443. 
2) ídem. pág. 470. 



220 DON RAMÓN DE LA CRUZ 



Había éste residido largo tiempo en Madrid y entablado relaciones 
amistosas con los principales literatos del bando galicista. Y aun- 
que nunca pudo por sí mismo alcanzar un conocimiento profundo de 
nuestra literatura para juzgar con criterio independiente, en fuerza 
de oir uno y otro día á sus amigos, especialmente en la tertulia li- 
teraria de la Fonda de San Sebastián, donde solían reunirse, logró 
adquirir un caudal de noticias é ideas que fueron las que vació en su 
Historia crítica de los teatros, que imprimió en Ñapóles, su patria, 
en 1777 (i). Naturalmente, según el manantial en que había bebido, 
no podía salir muy bien librado de su crítica D. RXmón de la Cruz, 
así es que en su obra le niega las más preciadas cualidades de autor 
dramático, otorgándole otras secundarias, respecto de la pintura de 
caracteres grotescos, «que antes causan fastidio que placer ;;j) un estilo 
humilde por naturaleza que da en tierra tan pronto como intenta 
levantarlo ó no mide sus fuerzas antes de elegir el género de come- 
dia en que debe limitarse y trata con desprecio sus zarzuelas, ase- 
gurando falsamente que fueron mal recibidas (2). 

Algunos años pasaron antes de que Cruz tuviera ocasión de recha- 
zar los cargos y deshacer los errores de Signorelli. Pero cuando 
se resolvió á publicar la colección de sus obras, en el prólogo 
del tomo i, puso las cosas en su punto en cuanto á la originali 1ad 
de muchas de las piezas de mayor extensión que había escrito, cosa 
que le negara el italiano; en cnanto al éxito que habían obtenido en 
público y en cuanto á que sabía pintar y había pintado más carac- 
teres que los confesados por su impugnador. Ni dejó de recordarle 
que obras como la Nninancia por él censurada con disfavor en su 
historia, había sido verbalmente aplaudida y sin reservas, cuando 
su autor se la había consultado en Madrid, ni los mil errores hasta 
de nombres de personas, el suyo entre otros (La Crnx, le llamaba 
Signorelli), en que abunda la Historia crítica (3). 

Ofendióse tanto el escritor napolitano de la contestación de Civuz 
que, en la segunda edición de su Historia publicada en 1790, se re- 
volvió airado contra él, llamándole de poctilla y mentecato; que sus 
obras son peores que el Paulino de Añorbe, y que á él se refirió 
D. Leandro Fernández de Moratín en su Derrota de los pedantes, en 
«aquel poetilla ridículo, autor de comedias góticas, todas aplaudi- 



(i) Storia critica de'Teatri antichi e moderni, Libri III. Del dottor D. Pielro Napoli- 
Signorelli... In Napoli MDCCLXXVII. Nella Stamperia Simoniana. 4." de 468 páginas. 

(2) 67or/a, págs. 4i3 y 417. 

(3) E\ prólogo de Cruz es documento vulgar por haberse reimpreso diversas veces. Por 
esta razón, aunque muy importante, no insistimos más sobre él. 



Capítulo undécimo 22 i 



tas en el teatro, todas detestables á no poder más, y todas impresas 
por suscripción con dedicatoria y prólogo» (i). La ignorancia de 
Signorelli llega al punto de no comprender que el Manolo es una 
parodia; así que le censura agriamente que en una pieza de asunto 
tan trivial y de personajes tan bajos emplee el lenguaje elevado 
que en ella se observa; y su mala fé crítica resalta al advertir que, 
mientras no dedica más que una veintena de renglones á juzgar las 
obras de los varios autores españoles de esta época, gasta ocho 
páginas, nada menos, en desmenuzar la Brisada, con observacio- 
nes tomadas del folleto satírico de D. ISIiguel de la Higuera (Hi- 
gueras, escribe Signorelli), y muchas mal reportadas por él (2). 

En esta diatriba incluye Signorelli parte de una carta de Mora- 
tín, hijo, fechada á 6 de Octubre de 1789, en que éste le hace una 
severa pero justa crítica de cierta loa que á la coronación de Car- 
los IV había escrito D. Ramón de la Cruz. Es la titulada El mérito 
triunfante, de la que' dice Moratín: «Ayer la vi, y ni yo ni cuantos 
asistieron á ella pudimos entender una palabra: tan alegórica y me- 
taphísica es la maldita Loa». 

Por este pasaje y por el otro de su romance satírico á una seFiora 
que le pedía versos, en el que se disculpa con que carece del numen 
que había inspirado á Valladares 

sus misiones de Cuaresma, 
al yniserable Moncín (3) 
sus nefandas Roncalesas; 
á D. Bruno sus tramoyas; 
á Luciano sus endechas; 
y á nuestro Flauta moderno 
sus farsas tripicalleras, 

se ve que no era D. Ramón, por entonces, santo de la devoción del 
cultísimo Inarco; por más que con mayor madurez escribió años ade- 
lante estas palabras: 

«Don Ramón de la Cruz fué el único de quien puede decirse que se" 
acercó en aquel tiempo á conocer la índole de la buena comedia; por- 
que dedicándose particularmente á la composición de piezas en un 



(1) Storia, critica de'teatri ántichi e tnodenti di PietroN. Signorelli, napolelano. 
In Napoli, 1790.— Tomo vr, págs. 88 y 98. 

(2) Son curiosos algunos pasajes de esta acerba censura, porque nos vienen á Indicar que 
D. Ramón sacó también á escena á Signorelli: «Dopo la mía parten^a egli ha gridato, lia 
falto gridar Sampere, ha vialmeuatn il Signorelli all-uxa>i:;a de'presidianti e de'Manoli 
che egli ritratta» (p.íg. 88), 

(3) Aquí no alude D. Leandro sino á la tacañería y excesiva frugalidad del pobre Luis 
Moncín, que en lo moral era hombre intachable. La significación moderna y ofensiva de la 
palabra miserable, es un galicismo introducido por los malos traductores de novelas. 



'll'l DÓÑ RAMÓN DE LA CRU2 



acto, llamadas saínetes, supo substituir en ellas, al desaliño y rudeza 
villanesca de nuestros antiguos entremeses, la imitación exacta y gra- 
ciosa de las modernas costumbres del pueblo. Perdió de vista muchas 
veces di fin moral que debiera haber dado á sus pequeñas fábulas; pres- 
tó al vicio 'y aun á los delitos^, un colorido tan halagüeño, que hizo 
aparecer como donaires y travesuras aquellas acciones que desaprueban 
el pudor y la virtud, y castigan con severidad las leyes. Nunca supo 
inventar una combinación dramática de justa grandeza; un interés bien 
sostenido; un nudo, un desenlace natural; sus figuras nunca forman 
un grupo dispuesto con arte; pero examinadas separadamente, casi 
todas están imitadas de la naturaleza, con admirable fidelidad. Esta 
prenda, que no es común, unida á la de un diálogo animado, gracioso 
y fácil (,más que correcto), dio á sus obrillas cómicas todo el aplauso 
que efectivamente merecían» [i]. 

Palabras que, salvo el dejo clásico sobre el fin educativo del arte 
y superioridad que atribuye en absoluto á los tres actos, son las mis- 
mas que suscribe hoy la crítica más serena é independiente. 

Poco después, D. Mariano Luis de Urquijo, célebre personaje 
por otros motivos, pero que en estas materias no tenía más autori- 
dad que la de ser un rabioso galómano, tradujo La muerte de César, 
trageiia de Voltaire, que le valió el conocido epigrama del abate 
Marchena, según el cual, el autor más malo del mundo sería Vol- 
taire en la traducción susodicha; y en un discurso preliminar y do- 
cente, lleno de inepcias y adefesios sólo explicables en un loco, de 
lo que algo ó algos tenía D, Mariano, después de desatarse contra 
nuestro teatro del siglo xvii prosigue así: Al fin, mejoró, «cuando 
después unos genios sublimes, celosos y amantes del bien público, 
se dedicaron á disipar tan negras sombras y consiguieron á fuerza 
de desvelos, de continuo trabajo, meditación y estudio que amane- 
ciese sobre sus teatros la hermosa luz de la razón y del buen gusto. 
Estos fueron los franceses» (2). 

. Abomina luego de los saínetes que «en lugar de gracias y chiste 
sólo nos representan la lascivia, la deshonestidad y unas perversas 
y depravadas máximas» y arremete contra «sus ignorantes é inicuos 
autoresx, increpándolos de este modo: «¡Hombres perversos, que 
sólo habéis observado lo depravado de la naturaleza, efecto de 



(1 1 obras de Moratin en la Biblioteca de Autores españoles. — Tomo ii, pág. 1^17. 

12) La muerte de César. Tragedia france.'sa de Mr. de Voltaire: traducida en verso 
castellano y acompañada de un discurso del traductor, sobre el estado actual de nues- 
tros teatros y necesidad de su reforma. Por D Mariano Luis de Urquijo. Madrid: Por 
Don Blas Román. MDCCXCL-k." de «Sy-iSo pá^^inas. Lámina grabada por M. Brandi; 
dibujo de D. Luis Paret. Véanse páginas 2b, 47 y 48. 



tAPÍfULO UNDÉCIMO ^2^ 



vuestra estúpida ignorancia; id, estudiad la virtud, meditadla y co- 
noceréis que sois más detestables, reos de mayores crímenes come- 
tidos á la sociedad en general, que cuantos delincuentes más fieros 
ha habido en ella!» 

No le faltaban tampoco defensores y apologistas á D. Ramón de 
LA Cruz. En este mismo año de 1791, un periódico madrileño, al 
fin de un discurso en favor del teatro español, y laiidatorio de Lope, 
Calderón, Moreto y Solís, se añade: «Vivís aún, pero sin esto no os 
olvidaría actuales autores de varias piezas nuevas, que con tanto 
mérito estáis enriqueciendo nuestro teatro nacional: entre los cua- 
les, permitidme cierre este catálogo con la memoria del sazonado 
ingenio de Cruz: tus saínetes y sobre todo tu Espigadera y Vendi- 
miadora, vivirán eternamente en la memoria de los venideros. ¡Oja- 
lá completaras las cuatro estaciones con otras dos partes!» (i). 

Algún tiempo antes, el redactor principal del Espíritu de los me- 
jores diarios literarios de Europa, aseguraba que «D. Ramón de la 
Cruz es una prueba de que no se ha agotado en España la fecundi- 
dad de los autores cómicos ó de piezas de teatro, pues sin embargo 
de que su única ocupación no son las musas, ha dado 64 piezas ori- 
ginales, 45 imitadas y 15 traducidas al castellano» (2). Y más ade- 
lante, muerto ya D. Ramón, decía otro crítico hablando del Avaro, 
de Moliere: 

«A pesar de estas excelencias no faltará quien gradúe el Avaro, de 
Moliere, de saínete con ánimo de ajarlo, siendo éste en realidad el ma- 
yor elogio que puedan tributarle, pues la verdadera comedia no es 
más, á mi entender, que un saínete extendido ó amplificado, y el ver- 
dadero saínete, no es más que una comedia abreviada ó reducida. ¡x\sí 
D. Ramón de la Ckuz, hubiera puesto más arreglo en sus acciones y 
hubiera dado más variedad y elevación á sus caracteres, que entonces 
sería un cómico poco masó menos completo; pero aun con todos sus 
defectos es el único, en mi opinión, que tenemos. En efecto, sus compo- 
siciones subsistirán eternamente en el teatro.» Firma El Semi-huma' 
nisia (3). 

Por eso disuena que bien entrado ya el presente siglo, un editor 
de los Entremeses de Cervantes, que tanto se dan la mano con los 
saínetes de Cruz, se haya atrevido á estampar, hablando de algu- 



(1) Diario de Madrid á<¿\ 21 de Febrero de 179!. 

(2) Espíritu de ¡os mejores diarios literarios que se publican en Eurüpa; su autor don 
Chrislóval Cladera. doctor en Sagrada Teolo¿'-ia. Corrc¿rido en esta segunda imprs' 
siún. Madrid, en la Imprenta de Manuel Gonidle^. Tomo i, pág. 38, 

(i¡ Diario de Madrid, de u de Agosto de 1800, pdg. t^"?. 



224 DON RAMÓN' DE LA CRÜ2 



ñas expresiones bajas de Cervantes, las que siguen, que no son muy 
altas: 

«Sin embargo, estas y otras expresiones no están vertidas con aque- 
lla copia ni con aquella bajura, que causen la repugnancia honrosa y 
el asco social que infunden muchos dramillas del pervertidor D, Ramón 
DE LA Cruz, y casi todos los de su secuaz, más pervertidor que él, y 
más inmundo el tan famoso en las ciudades de Cádiz y San Fernando, 
D. Juan del Castillo.» 

Y después de tronar y llover contra el gaditano, prosigue: 

«Dentro de la covacha de apuntador escénico, donde le sumió su po- 
breza y su afición á la farándula, empezó á adquirir el conocimiento 
de las varias pasiones humanas, y del modo de sacarlas al teatro. El 
Manolo, dramilla abominable, á la luz de la poesía, de la moral y aun 
de la racionalidad de los caribes y otras composiciones y pasos sucios 
y malvados del indecente autor del Manolo, le dieron choz y se le que- 
daron en la fantasía propuestos por modelo para cuando su musa sa- 
liese á volar?) (i). 

Y aun más que disuena, ofende al buen gusto y hasta al sentido 
común, que por el mismo tiempo, en 1816, es decir, cuando ya se 
podía ver claro lo que representaba la persona literaria de D, Ra- 
món DE LA Cruz, un D. Fernando Cagigal, autor de tres ó cuatro 
pesadísimas comedias, saliese con el esperpento crítico (perdónese- 
me el barbarismo), que va á leer el curioso. Bien es verdad que 
poco podía esperarse de quien inventa como anagrama del suyo el 
nombre del Gil Gaca, y escribe cerca de 300 páginas para tratar del 
méyito de la señora Antonia Mosca, una bufa italiana del teatro de 
Barcelona, y de otras menudencias por el estilo. Habla, pues, uno 
de los interlocutores de su diálogo censorio del sainete Las Castañe- 
ras picadas, y dice: 

«Ridiculez más chocante que el tal sainete [Las Castañeras picadas) 
después de tal tragedia [La Numancia) y representado por los dos hé- 
roes cada uno en su sexo (el galán y la dama), no es posible que pueda 
hallarse. 

DON BLAS.— Ya; pero pudo buscarse otro, v. g. la tragedia de Manolo, 
El fin del pavo, etc., etc., y que no.. ,. 

DON LUis.~No señor; ninguno. 

DON BLAS.— ¿Pues qué hemos de Hacer con seis tomos de sainetes de 
D. Ramón de la Cruz [son diez; se conoce que Gaca no los había vis- 

( 1 ) Ocho entremeses de Miguel de Cervantes Saavedra. Tercera impresión. Con licen- 
cia. En Cádi^. por D. J. A. Sánc/ie^. Año de 1H16, 8.», de J23-237 páginas. Véanse pági- 
nas 54 y 55, 



CAPITULO UNDÉCIMO ^2^ 



to'i, y otros muchísimos que pueden formarse de mil saineteros espa- 
ñoles? 

DON LUIS.— Dejar que los conserve el que quiera y prohibir absoluta- 
mente que se represente ni uno solo con mucho examen y en el estado 
en que se hallan. 

DON CÁNDIDO, — La sentencia no me parece justa. Entremos en discu- 
sión sobre este punto, que í\ mi ver lo merece. Los saínetes representan 
el carácter nacional, y por esto agradan t?nto al pueblo. No creo nie- 
gue usted que sobre todo los de D. RaiMÓn de la Cruz hormiguean en 
gracias de dicción, y que su diálogo es sobremanera sencillo y signifi- 
cante.» 

El interlocutor D. Luis, niega que los saínetes representan el 
carácter nacional: 

«¡Desgraciada nación si los saínetes españoles representasen el ca- 
rácter nacional! Dígame usted; en los sainetes..., ¿ve usted represen- 
tadas otras costumbres, pintados otros caracteres comunmente que 
los vicios execrables del borracho, el jugador, el holgazán ó el tram- 
poso; las costumbres y modismos de las mujeres perdidas, los des- 
barros del matón indecente, del presidario ya libre, de la desvergonza- 
da verdulera, del soldado abandonado, del perdulario andrajoso, del 
zapatero de viejo, del alcahuete y, en fin, cuadros copiados de la hez 
del populacho que en todas las naciones se resiente y es preciso se re- 
sienta de la mala educación que recibe y de los resabios que lleva con- 
sigo la vagancia, la miseria y el mal ejemplo? Y cuando su héroe de 
usted, D. Ramón de la Cruz, quiere remontarse, ¿elige otros personajes 
para sus sainetes que los usías contrahechos, las coquetas de deshabi- 
llé, las medio señoras groseramente viciosas, los maridos ó sufridos ó 
desgraciados, ó todo esto contrastado, ó por un pillo, ó por un majo im- 
pertinente y deshonesto, ó por un criado truán, bobote ó desvergonza- 
do? Si toda pieza dramática, sea de la clase que fuere, se ha de proponer 
un plan, un enredo más ó menos complicado, un desenlace verosímil 
y un fin moral que corrija y deleite, ¿en cuál saínete de D. Ramón de 
LA Cruz ni de otro alguno hallará usted estas calidades? Nómbreme us- 
ted uno, sólo uno que sea original, que acompañe á la comedia del 
Desafio. Y aún hay más; busque usted algunos en que las desvergüen- 
zas, las alusiones más escandalosas, las ideas más lúbricas no se pre- 
senten á pares para ilustrar así y enseñar á ese populacho que tanto las 
aplaude. A ese pobre pueblo á quien parece se han empeñado los saine- 
teros en hacer más grosero, más ignorante, más inconsiderado y...» , i . 

«Hallará usted también en los de D. Ramón de la Cruz, un diálogo 
inimitable en el género picaresco, ó más bien una colección de dicha- 
rachos groseros, pero significantes. Y ¿qué significaban? ¿Cuál es siem- 



(I) Páginas 187 y 1 88. 

'5 



226 DON RAMÓN DE LA CRUZ 



pre esa alusión que tanto se preconiza y que se califica del genio, del 
carácter de la sal española? Por fortuna nuestra algo han perdido ya de 
su opinión hace cuarenta años; pero aún agradan á cierta clase de gen- 
tes. ¿Y cómo no la han de agradar? Allí se ven retratados muchos; sus 
costumbres ó más bien sus vicios, su lenguaje, sus diversiones los iden- 
tifican con la representación, Ven triunfante al pillo, vencedora siem- 
pre á la maja, meretriz no dudosa, á la usia ó abofeteada ó puesta en 
ridículo; los excesos más sórdidos no sólo puestos en acción, pero cuasi 
siempre impunes y cuando más amonestados por la justicia, que hace 
siempre un papel poquísimo decoroso; en fin, estos saínetes perpetúan, 
digámoslo así, la holganza descarada, los modales groseros, la baja y 
soez prostitución de las mujercillas descaminadas; y todo á favor de 
este estilo encantador para los héroes que dibuja del genio sainetero y 
perjudicial de D. Ramón de la Cruz. Podía y sabía hacer cosas de otra 
clase. La traducción de La Espigadera, de la Eugenia y algunos saí- 
netes cuyo argumento tomó de Moliere, de Regnard y otros modernos 
merecieron el aplauso del público y la estimación de los juiciosos; pero 
su genio llevado naturalmente á la picaresca y los aplausos y ganan- 
cias que le procuraban sus saínetes amanojados le hicieron corromper 
más y más nuestro teatro en este género, y le precisaron á escribir su 
discurso en la edición que publicó de ellos, que á mi juicio es la mejor 
acusación contra los mismos» (i). 

Afortunadamente hace ya mucho que tales sandeces cayeron en 
el olvido, y nadie se acordaría de que se han escrito si nuestra cu- 
riosidad registradora no las sacase de nuevo á la vergüenza para 
desagravio de los manes del poeta tan injustamente escarnecido. 



(I) Visita de atención al teatro barcelonés y á sus empresarios por Gil Caca, acadé- 
mico férbido filo-dramaturgo, etc. ... Barcelona: En la Imprenta de Agustín Roca. Año 
i8i6-8.° 209 páginas. Se reimprimió al año sifjiiientc en 262 páginas también en 8.°— Veían- 
se págs. 192 y 193. 



CAPITULO XII 

Últimos tiempos de D. Ramón de la Cruz. — Su muerte en 5 de 
Marzo de 1794. — Su familia amparada por la Condesa de Bena- 
vente. — Su carácter y costumbres. — D. Ramón coñac persorvaje 
literario ó poético. 

-^^E^AMOs llegando al término de nuestra tarea. Mucho temo no 
miA^ haber interesado al lector benévolo; pero si así fuese, 
creo que no toda la culpa es mía. En España son muy di- 
fíciles de hacer trabajos de la índole del presente, donde 
hay que ponerlo todo: hechos, crítica, bibliografía; porque nada de 
esto existe. 

En otras literaturas, en la francesa, por ejemplo, no hay escri- 
tor, aunque sea de segundo ó tercer orden que no esté perfecta- 
mente ilustrado en la parte que pudiéramos llamar externa de su 
entidad literaria; la crítica es lo que puede ser nuevo ú original. 
Sería imperdonable que no fuese ameno é interesante un biógrafo 
de Moliere, de Le Sage, de Voltaire, de Beaumarchais, etc., cuya 
vida y obras son tan conocidas, así como las de sus amigos y adver- 
sarios; pero de D. Ramón de la Cruz, de quien no se sabía una pa- 
labra, al menos con verdad, y cuyas obras en sus tres cuartas partes, 
eran desconocidas, ¿cómo referir hechos que por primera vez vie- 
nen hoy al campo literario, con la debida puntualidad, sin indicar 
las fuentes y sin dejar hablar á los mismos testigos, por decirlo así, 
presenciales? ¿Cómo formar el catálogo exacto de todas sus obras, 
sin esclarecer puntos oscuros ó dudosos respecto de algunas, discutir 
la autenticidad de otras y ordenarlas cronológicamente á fin de que 
ahora pueda el crítico apreciar el desarrollo del genio dramático, 
de quien escribió durante más de treinta años y más de quinientas 
obras? ¿Y cómo arreglarse para que de loJo esto resulte una narra- 
ción poética ó novelesca salpicada de frases y de metáforas reía- 



2 28 DON RAMÓN DE LA CRÜ¿ 



ti vas á cosas que no se conocen, -de alusiones que serían enigmas 
y de anécdotas que toJavía no existen? 

Quizá más adelante, cuando sean descubiertos muchos de los se- 
cretos históricos de todo género que guardan los sainetes de Don 
Ramón de la Cruz, y aclaradas otras circunstancias de su vida, 
podrá escribirse ese libro ameno y sugestivo, inspirado á la vez por 
Clío y Talía, y en el que iluminados con los resplandores de la 
realidad se destaquen con enérgico relieve la persona del sainetis- 
ta y las costumbres de su tiempo. Pero aun entonces habrá este po- 
bre trabajo nuestro, ú otro que le mejore, de servir como de com- 
probación y contraste de muchas de las afirmaciones que en el 
definitivo se sustenten: los hechos no pudieron realizarse más que 
en cierto tiempo y de cierta manera. 

Los últimos años de la vida de D. Ramón de la Cruz son muy 
tristes. Hubo una verdadera decadencia en sus facultades poéticas. 
Por eso no podemos creer que las dos últimas obras suyas fuesen 
escritas al tiempo de su representación. Ni El Mufiuelo, ni La Casa 
de Tócame Roque, representado uno en 1792 y otro en 1791, pueden 
ser hermanos gemelos de Las gallegas celosas, escrito para interme- 
dio de la comedia moratiniana El viejo y la niña en 1790, ni de La 
fonda del Escorial, saínete de los más cansador, representado en el 
mismo año. Deben de pertenecer á una época anterior. De todas 
suertes, desde 1792 no volvió á escribir cosa alguna para el teatro, 
ni era posible, según lo repetidos que fueron los ataques de su últi- 
ma enfermedad, que se prolongó p3r más de diez meses, fallecien- 
do de ella el sainetista en Madrid, en la calle de Alcalá, en la casa 
de su protectora la Con lesa de Benavente (i) el día 5 de Marzo de 
1794, á los 63 años de edad. Fué sepultado en la iglesia parroquial 
de San Sebastián de esta corte, en la bóveda de la Capilla del 
Cristo de la Fé, á cuya congregación pertenecía (2). 



(1) La casa en que murió D. Ramón DE LA Cruz, manzana 272, número 2 aniig-uo, es 
hoy el número I de la calle de Cedaceros, pues aunque forma esquina, la casa no tiene entra- 
da por la calle de Alcnlá. Una parte de dicha casa se derribó modernamente para dar ensan- 
che á la entrada de la calle de Cedaceros, pero queda la mayor porción del antiguo solar. En 
el siglo pnsado perteneció al Conde de Saceda, Marqués de Relzonce y la llevó en arrenda- 
miento la Condesa- Duquesa viuda de Benavente y de Gandía, pa£;ando 26 000 reales anua- 
les de alquiler. Tenia la entrada principal por la calle de Alcalá con accesoria á la de la Gre- 
da ¿No le parece al Ayuntamiento de la Villa que debía de ponerse en dicha casa una ins- 
cripción cualquiera que recordase que allí había vivido y muerto este ilustre iiijo de .Madrid? 
f Documentos cié! Archivo niuríicipal. Guia de litigantes ypretendietiles, año MDCCXCIII. 
Con privilegio del Rei N. S y las licencias necesarias. En Madrid: Por Don Josep/i de 
Urrutia, 8.°, página 9). 

(2) Víase al fin la partida de defunción del po eta , 



CAPITULO DUODÉCIMO 229 



¡Cuánta leyenda cae por tierra con esta sercilla relación de los 
últimos momentos de D. Ramón de la Cruz! 

Ni en casa de un pobre carpintero que le hubiese recogido de li- 
mosna, como si fuera un vago de oficio; ni en un baile de candil, 
en noche de orgía, impropia de su edad y condición, sino en el cen- 
tro de Madrid, en una casa principal, asistido por su mujer y su 
hija, después de recibir los Santos Sacramentos, y como término 
de una larga y prosaica enfermedad, es como dulcemente cerró 
para siempre sus ojos nuestro insigne sainetero. 

La leyenda, sin embargo, no hizo más que abultar un hecho des- 
graciadamente cierto: el de la pobreza del poeta. Sus dolencias y 
la inacción á que se redujo en los postreros tiempos, habían consu- 
mido sus ahorros, si alguna vez los tuvo. Como demostración del 
estado angustioso en que dejó á su familia, copiaremos la siguiente 
solicitud que su viuda dirigió el día mismo de la muerte de Cruz, 
al jefe de la oficina, en demanda de algún socorro é informe del 
Contador de aquella, testamentario á la vez del difunto. 

«'Señor: 

Doña Margarita Magán, viuda de D. Ramón de la Cruz y Cano, Ofi- 
cial mayor que fué de la Contaduría de penas de Cámara y gastos de 
Justicia del reino, con el mayor respeto á V. S. expone: Q.ue por los 
crecidos gastos que ha ocasionado la dilatada enfermedad del difunto ha 
quedado reducida al más deplorable estado de indigencia, y en tales 
términos que se halla necesitada aun de las facultades indispensables 
para sufragar el coste de su funeral. En cuya atención, suplica á V. S. 
rendidamente, que teniendo en consideración, además de lo expuesto, 
los méritos que por más de treinta y cuatro años contrajo su difunto 
marido en dicha Contaduría se sirva librarle la ayuda de costa que su 
piedad le dictare para ocurrir á los referidos gastos. Favor que espera 
de la rectitud y justificación de V. S.— Madrid 5 de Marzo de 1794. 

Por mi madre, 
María de la Cruz (i). 

Esta solicitud fué decretada al margen: «Pase á la Contaduría 
general... para que informe y exponga lo que juzgue convenien- 
te, citando ejemplares si los hubiese. — Cornejo,)) 

El Contador D. Pedro Galindo, dice ser cierto que D. Ramón de 
la Cruz estuvo cerca de treinta y cinco años en la Contaduría, des- 
de el de 1759 en que entió sirviendo la plaza de oficial tercero, que 
se le confirió en 22 de Marzo «y también que desde el mes de Abril 



(I) Archivo (general central de Alcalá de Henares, Legajo 1. 481. 



230 DON RAMÓN DE LA CRUZ 



próximo pasado de 93, qne le acometió una enfermedad de pulmo^ 
nia, aunque por entonces curó de ella, quedó muy resentido y acha- 
coso de resultas de lo cual tuvo tres recaídas bastante peligrosas, 
y tanto, que en la última terminaron sus días; y como me dejó nom- 
brado por uno de sus testamentarios, me consta haber quedado su 
casa tan escasa de facultades y medios que para los gastos pre- 
cisos del entierro ha sido forzoso buscar dinero, aumentando este 
débito más á los muchos que parece tenía contraídos el difunto. La 
solicitud de su viuda Doña ^Margarita Magán no carece de ejem- 
plar. » Cita varios y opina que se le libren por una vez 1.500 rea- 
les. — Marzo 7. 

Tres días después y «en atención al mucho tiempo que D. Ra- 
món DE LA Cruz ha estado sirviendo en la Contaduría... y á la infe- 
licidad en que ha quedado su viuda y familia, con motivo de los 
contratiempos y enfermedades que padeció...» se le libran los 1.500 
reales, los cuales hizo efectivos el 12 de Marzo. 

A la vez que al jefe oficial, acudieron la viuda y la hija de Don 
Ramón de la C-ruz á la inagotable caridad de Doña María Josefa 
Pimentel, Duquesa de Osuna, hija de la de Gandía, en cuya casa 
habitaban, que ya en otras ocasiones había remediado las estreche- 
ces del popular sainetero (i), y en un memorial encabezado con es- 
tas tristes frases: «La viuda é hija de D. Ramón de la Cruz, su- 
plican á V. E. las ampare y alivie en el conflicto en que se ha- 
llan», le referían de nuevo su desgracia (2). Y aquella magnánima 
señora, espejo y dechado de grandes damas, escribió de su puño y 
letra al margen de la solicitud: «Se les dirá que siento su disgusto 
y en quanto esté de mi parte procuraré servirlas y se escribirá á 
Cuvas (el apoderado general), para que me diga si estuvo á verlas y 
qué cree convendría darlas ó ayuda de costa ó algún situado.» 
Concedióles inmediatamente desde el día mismo de la muerte de 
Cruz una pensión de seis reales diarios suficiente para las dos mu- 
jeres, que les fué pagada con puntualidad hasta 181 1, fecha que 



(1) Kn 24 de Mayo de 1786 el administrador de la casa de Osuna toma i .800 reales para 
e) corte de un vestido para regalar á D. Ramón de la Cruz. El recibo que da el criado ó sas - 
tre es del mes de Septiembre Hay otro recibo de Cri^z en I7S7 por valor de 6 000 reales y 
de algunas cantidades menores en otros años. En lyy?, á 24 de Diciembre, manda la Condesa 
Duquesa de Osuna abonar á sus claveros como entregados á D. Ramón de la Cruz 6.000 
reales. La entrega se había hecho en Julio, según recibo del propio D. Ramón, suscrito en 29 
de dicho mes. Estas noticias las debo á mi distinguido amigo el Sr. D. Daniel Ilurralde, ju- 
risconsulto notable y administrador general del Sindicato de acreedores de la casa de Osuna, 
donde chisten los documentos que se citan. 

(2) Archivo de la casa d? Osuna, 



CAPITULO DUODÉCIMO 23I 



probablemente corresponderá á la muerte de la hija, pues la madre 
creemos habría fallecido antes (i). 

Tal fué poco más 6 menos la vida de este insigne y regocijado 
escritor. La feliz casualidad que nos hizo dar con el retrato que 
publicamos, permite apreciar su físico. Las facciones son dulces 
y sólo se advierte una contracción satírica ó picaresca de los labios 
en la parte izquierda de la boca. En lo demás se ve al hombre sen- 
cillo y modesto, pero sin nada de grosero ni desaseado en su traje, 
como fantasearon los que creyeron ver su retrato en unos versos 
que no son suyos: 

Esta capa que me tapa 
tan pobre y raída está, 
que sólo porque se va 
se reconoce que escapa (2). 

Ni raída ni capa, sino casaca galoneada, corbata de gasa y pelo 
empolvado es lo que usaba D. Ramón en su vestido ordinario. Por 
lo que se desprende del retrato, y lo que dice el rótulo que le 
acompaña, se ve que la pintura fue hecha cuando el poeta se halla- 
ba en la fuerza de la vida, antes de cumplir los cuarenta años. 

Por él mismo sabemos que era corto de vista. En cuanto á su ca- 
rácter también podemos formar alguna idea, por lo que dejó con- 
signado en sus escritos. Un buen humor ordinario resalta hasta en 
los títulos de alguno de sus saínetes, como en el titulado El mundo 
remediado, cuyo autógrafo se conserva, y en el que escribió él mis- 
mo: «Saynete para las feas, pesadas y desaboridas damas de la com- 
pañía del melifluo Ribera. Escrito por un real mozo entre gallos y 
medias noches.» En una loa de empezar el año, el 3 de Abril de 
1774, la misma compañía, puso este encabezado: 

Mérito y aplicación 
facilitan los laiir-cles. 
(Loa con sus cascabeles, 
su título y mutación.) 

En otro añadió: «saínete escrito en siete horas para apestar en 
media. » 



(1) El no aparecer para nada ni en los documentos oficiales ni en los privados, otro hijo 
alguno de D. Ramón de la Cruz, casi nos persuade de que los D. Antonio y D. Manuel, 
que liipottíticainentc le hemos concedido al principio de esle libro no lo fueron en realidad. 
Sobre todo del D. Antonio, tenemos grandísimas dudas: porque este personaic era vivo en 1794. 

(2) Pcrienccen i\\ saínete La duda sttlis/cc/ía, que Duran, que tantos propios de Cri'Z 
dejó fuera, incluyó en su Colección; pero que indisputablemente es obra de D. José López de 
Sedaño, como se vé por el recibo autógralo de éste y la declaración del autor de la compañía 
que lo representó. (Véase el Catálogo nuestro al final). 



J32 DON RAMÓN DE LA CRU^ 



Al manuscrito original de su traducción de la Olimpiada, con el 

título de Competencias de amistad, amor, fuvov y piedad, añadió este 

subtítulo: 

(Con:edia de Navidad 
r . escrita con brevedad.) 

En esta misma obra, al principio del tercer acto, puso la si- 
guiente; 

DÉCIMA CALA-MOCO-RRENTE 

Pasar las noches velando 

y los días discurriendo; 

ver á tantos maldiciendo 

y no hallar uno premiando; 

Ignorar un hombre cuándo 

se estrenará su gabeta; 

tener su opinión sujeta 

más que al aplauso al denuesto: 

— <;Saben ustedes que es ésto? 

¿No?— Pues esto es ser poeta. 

Sr. Oculto.» 

Y á la conclusión de la comedia añadió: «Caiga el telón y... va- 
mos, que ya va amaneciendo y yo no me he acostado.» Esto nos in- 
dica que solía trabajar á semejante hora. También en el sainete El 
Alcalde Cabrilla, escribió: «Fin á las cuatro y diez minutos de esta 
mañana 14 de Febrero», (de lyjs)' 

En el titulado Las Andaluzas, añadió: «Sainete para empezar el 
año de 1773, la compañía de Ribera, y entremés para el caudal, si 
parece bien: amén, amén.» 

En el sainete El mesón en Navidad, puso esta nota de su mano: 
«Escrito de 7 á 8 sin intermisión: tan constante y tan temerario es su 
autor. » 

En cuanto á su facilidad para componer debía de ser muy gran- 
de, á juzgar por los borradores que existen; se ve en ellos que su 
primer original era el que pasaba al teatro; porque las enmiendas 
no son de las que indican que se trata de una copia. A esta facilidad 
aludía también Iriarte, en una fábula contra Cruz, al decir: 

Cierto poeta 
que por oficio 
era de aquellos 
cuyos caprichos 
antes que puedan 
ponerse en limpio 
ya en los teatros 
son aplaudidos (i). 



(r) Poesiax de Iriarte, en la Biblioteca de Rivadeneyra.— -Tomo Lxni, pág. 23. 



CAPÍTULO DUODÉCIMO 233 



Un biógrafo de Cruz, que parece haber recogido alguna tradi- 
ción antigua, á vueltas de muchos errores, dice que D. Ramón so- 
lia ir al Prado por las tardes á coordinar los incidentes que duran- 
te el día había llamado más su atención, y allí, al aire libre, con un 
lápiz apuntaba lo principal del saínete, que luego rápidamente am- 
pliaba en su casa y á la mañana siguiente se lo recogían los copis- 
tas del teatro (i). 

Respecto de sus costumbres todo parece indicar que eran exce- 
lentes. Sus mismos adversarios reconocen una y otra vez que nada 
tienen que censurarle á este respecto; ni otra cosa debe desprender- 
se de las amistades que cultivó con asiduidad y constancia. El que 
zahería de continuo tantos vicios no había de incurrir en ellos, dan- 
do nuevo pretexto á las sátiras de sus contrarios. Es verdad que no 
se compaginan muy bien las utilidades que le produjeron sus obras 
con el estado siempre angustioso de su caudal; pero las causas para 
esto pudieron ser varias sin atribuirlas á defectos peculiares suyos. 
También es probable que en los memoriales exagerase, según se 
acostumbra, algo su malestar para mejor fundar la petición que 
hacía (2). 



(i) Panteón universal. Colección de biografías, Madrid, i85 j, 4 vol. 4. ''J— Véase articu- 
lo Cruz. 

(2) Don Ramón de la Cruz como personaje poético, lia sido introducido en muciías nove- 
las, todas malas, y en algunas obras de teatro como las zarzuelas Pan y toros, (no figura en 
persona; pero se habla de él, aludiendo á su muerte en casa de un carpintero), y Pepe Hillo, 
donde se le hace ir á la sopa de un convento: y en dramas como el de D. Ramón de la Crii^, 
de D. Emilio Alvarez, en que aquél aparece en escena para morirse de hambre y decir cua- 
tro..., cosas ridiculas. 



APÉNDICES 



I\^etrato de D. Rarqón de la Cruz. 

A fines del verano pasado de 1898, mi ilustrado amigo D. Carlos 
Cambronero, á quien tanto debí para la composición de esta obra, me 
dijo tener vehementes sospechas de haber descubierto un retrato de 
D. Ramón de la Cruz, cuya fisonomía era hasta entonces en absoluto 
desconocida, excepto pa^a los poseedores de la pintura de que voy á 
hablar. 

Habíale comunicado á Cambronero la noticia D. José Santa María, 
propietario de esta villa, muy aficionado á las antigüedades de Madrid 
c inteligente en ellas, quien recordaba haberlo visto en poder de Don 
Ildefonso Salaya. concejal que fué de este Ayuntamiento. Sabía tam- 
bién que parte de los bienes del Sr. Salaya, y entre ellos el retrato, los 
había heredado el conocido hombre público Sr. San Millón (hoy su 
familia), y provistos de la competente autorización, fuimos los tres, 
Santa María, Cambronero y yo á ver el retrato. 

I.os señores de San Millán, con una amabilidad que les agradecei án 
de seguro los amantes de nuestras letras 'no sólo el autor de este li- 
bro), se prestaron á todo lo que fué necesario para que nuestro reco 
nocimiento fuese completo. Pronto el Sr. Cambronero descubrió que 
en el papel que en la mano tiene el retratado, había una inscripción, y.i 
bastante borrosa, pero que entre todos pudimos leer casi completa - 
menre, y que dice: «D. Ramón de la Cruz Cano y Olmedilla, [r'acadc- 
mico honorario?] de la Real Sociedad de Buenas Letras de Sevilla, 
Oficial de la Contaduría general de Penas de Cámara y Gastos de 
Justicia r segundo con honores de primero de la del Excelentí- 
simo [(-"Subdelegado.^] Madrid. n 

El cuadro del que da bastante idea la fototipia que acompaña este 
libro y que hice sacar al inteligente artista Sr. Hauser, con permiso de 
los dueños de la pintura, es un óleo de tamaño natural y de la misma 



236 DON RAMÓN DE LA CRUZ 



disposición que indica la copia. Algo decaido está de color, que ya en 
el principio fué apagado, circunstancia que dificulta la reproducción 
por los medios mecánicos. Tampoco considerado en sí mismo, es obra 
mu^' notable. En cuanto al parecido ya es otra cosa; y puede afirmarse 
que debe tenerlo con el original, pues claro se ve que no es obra hecha 
de memoria. La inscripción es ciertamente del siglo pasado, á juzgar 
por el carácter de la letra. 

Por todas estas razones, y por la memoria de la existencia del retra- 
to que con relación al Sr. Salaya se remonta á la primera mitad del 
presente siglo, y la seriedad de las personas que los conservan, no pue- 
de dudarse de la autenticidad de la pintura. 

A mayor abundamiento el Sr. Cambronero me remitió hace algunos 
meses una nota que el inolvidable D. Ramón de Mesonero Romanos 
puso en su Catalogo de la Biblioteca municipal de Madrid, y que dice 
textualmente: «El difunto D. Ildefonso Salaya, poseía un retrato al 
óleo de D. Ramón de la Cruz, con cuya familia eatuvo emparentado.» 

Por lo que hemos dicho, se ve que este óleo lo poseen hoy los seño- 
res de San Millán, y que es el verdadero retrato y único hasta hoy co- 
nocido del insigne poeta dramático D. Ramón de la Cruz. 



II 
Docun\er\tos relativos á D. Ranr\ón de la Cruz y su familia. 

I. — Partida de nacimiento de D. Ramón. 

«Don .Manuel Pascual Pavía, Doctor en Sagrada Teología, Cura Pá- 
rroco de la de San Sebastián de esta villa y corte de Madrid y Arci- 
preste del Sur de la misma, certifico: que en el libro 29 de bautismos, 
al folio 75 vuelto se halla la siguiente píir/!(i<i: 

«En la Iglesia parroquial de San Sebastián de esta villa 
de Madrid, en dos días de Abril de 1731 años, yo, el Re- 
verendo P. Fr. Francisco Cano y OÍmedilla, del Orden 
de Predicadores, con licencia del Sr. Cura de esta dicha 
Iglesia, bauticé á Ramón Francisco Ignacio, que nació en 
28 de Marzo de dicho año, hijo de I). Raimundo de la 
Cruz, natural de la villa de Canfranc. obispado de Jaca y 
•de D.'* Rosa Cano y OÍmedilla, su mujer, natural de la 
villa de Gascueña, obispado de Cuenca, que viven calle 
del Prado. Fué su madrina D.* Teresa Cano y OÍmedilla, 
su tía, y lo firmé. — F"r. Francisco Cano y OÍmedilla.» 

«Concuerda en todo con su original á que me remito. Y para que 
conste lo firmo en Madrid ó 7 de Mayo mil ochocientos noventa y cua- 
tro, — P. O. El Coadjutor i.°, Carlos Aguilera,» — [Riibricay Sello.) 



APÉNDICES 237 

2. — Poder para testar otorgado por D. Ramón de la Cruz y su esposa 
D.^ Margarita de Magán en 30 de Julio de 1762, 

din Dei nomine, amén. Sépase por esta pública escritura de poder 

para testar, última y postrimera voluntad , cómo nos D. Ramón 

DE LA Cruz, Oficial de la Contaduría de penas de Cámara del Real 
Consejo de Castilla y D.* Margarita Beatriz de Magán, ambos marido 
y mujer, vecinos de esta corte, y yo el nominado D. Ramón, natural de 
ella, hijo legítimo de D. Ramón de la Cruz, ya difunto, natural que fué 
de la villa de Canfranc, obispado de Jaca, y de D.*^ Rosa Cano y Olme- 
dilla, natural de la villa de Gascueña, obispado de Cuenca. Y yo la di- 
cha D.* Margarita Beatriz de Magán, natural de la ciudad de Salaman- 
ca, hija legítima de D. Lucas Magán, natural de Almonacid de Toledo 
y de D/ Francisca Meló de Vargas, natural áe la ciudad de Zamora; 
estando buenos y en nuestro juicio y entendimiento natural, tal cual 
Dios nos 1^ dio, conociendo lo que vemos y entendiendo lo que nos 
dicen, creyendo y confesando como firmemente creemos y confesamos 
el Misterio de la Santísima Trinidad, Padre, Hijo y Espíritu Santo, 
tres personas distintas y un solo Dios verdadero, y en todo lo demás 
que tiene, cree y confiesa la Santa Madre Iglesia Católica, Apostólica 
Romana, bajo de cuya fe y creencia hemos vivido y protestamos vivir 
y morir como católicos cristianos; temiéndonos de la muerte, que es 
cosa natural á toda criatura, y teniendo, como tenemos por nuestra 
intercesora y abogada á la Virgen Santa María, Madre de Dios y Se- 
ñora nuestra, y á todos los santos y santas de la corte celestial^ deci- 
mos que deseando estar dispuestos y prevenidos para cuando Dios 
Nuestro Señor fuese servido llevarnos de esta presente vida, y que por 
ahora no podemos hacer y ordenar nuestros testamentos, y porque la 
disposición de ellos y descargo de nuestras conciencias nos lo tenemos 
comunicado el uno al otro, otorgamos que nos damos todo nuestro po- 
der cumplido recíprocamente, el que de derecho es necesario y se re- 
quiere, mas puede y debe valer, sin limitación alguna, para que luego 
que fallezca cualquiera de nos, el que sobreviviere pueda hacer y otor- 
gar el testamento del que primero falleciere, dentro del termino del 
derecho, según y en la conformidad que nos lo tenemos comunicado y 
comunicaremos en adelante haciendo en él cualesquier mandas, lega- 
dos, declaraciones, prevenciones y otras cosas de cualesquier género y 
calidad que sean, todo lo cual es nuestra voluntad se guarde, cumpla y 
ejecute como si por nosotros mismos se hiciera y otorgara, y también 
se observe lo siguiente: 

bLo primero encomendamos nuestras almas á Dios Nuestro Señor 
que las crió v redimió con su preciosísima sangre, á quien pedimos las 
perdone y lleve á su santa gloria. Y los cuerpos mandamos á la tierra 
de que fueron formados, los cuales es nuestra voluntad que cuando la 
de su Divina Majestad fuere servida llevarnos de esta presente vida sean 



Ó38 DON RAMÓN DE LA CRU¿ 



sepultados en la parte, sitio y lagar que pareciere al que de nos sobre- 
viviere, á cuya elección dejamos también la disposición y forma de 
nuestro entierro en público ó secreto, su acompañamiento y misas que 
se lisn de celebrar por nuestras almas. 

^>Declaramos que si al tiempo de nuestro fallecimiento se hallare una 
memoria firmada de nuestra mano ó de cualquiera de los dos en que 
por ella dejásemos prevenidas algunas cosas tocantes á esta nuestra 
disposición, es nuestra voluntad se esté y pase por todo cuanto en ella 
se contuviere y se tenga por parte de nuestro testamento y protocolice 
con este poder. 

bY para cumplir, pagar y ejecutar enteramente este referido poder, 
memoria que queda citada y testamento que en su virtud se ha de ha- 
cer, dejamos y nombramos por nuestros albaceas y testamentarios, el 
uno al otro y también .i D. Juan de la Cruz, nuestro hermano, geógra- 
fo pensionista de S. M., D. Bernando Rolando, abogado de los Reales 
Consejos y á D. Pedro Galindo, Oficial mayor de dicha Contaduría de 
penas de Cámara del Consejo Real, todos vecinos de esta corte, á los 
cuales y á cada uno iti súlidiim nos damos y les damos poder cumplido 
y facultad en forma cuan de derecho es necesario y se requiere, sin li- 
mitación alguna para que luego que fallezca cualquiera de nos, pueda 
el que sobreviviere y demás testamentarios apoderarse de los bienes 
del que primero falleciere y vender los necesarios en almoneda públi- 
ca ó fuera de ella, y de su producto pagar y ejecutar, como ya queda 
dicho, este referido poder, memoria que queda citada y testamento que 
en virtud de uno y otro se ha de hacer, cuyo poder y facultad nos dure 
y les dure todo el tiempo necesario demás de lo que el derecho dispo- 
ne, y mucho más que así es nuestra voluntad. 

bY cumplido, pagado y ejecutado enteramente este dicho poder, 
memoria que queda citada y testamento que en su virtud se ha de 
hacer, en el remanente que quedare de todos nuestros bienes muebles 
y raíces, derechos y acciones, dejamos, instituimos y nombramos por 
nuestra única y universal heredera en todos ellos á D.* María de los 
Dolores Carlota de la Cruz y Magán, nuestra hija legítima, y á los 
demás hijos é hijas que durante nuestro matri^monio tuviéremos, 
para que unos y otros los hayan, lleven y hereden por iguales partes 
con la bendición de Dios y la nuestra, á quien pedimos nos enco- 
mienden. 

mY usando yo, el dicho D. Ramón de la Cruz, de la facultad que pre- 
viene el derecho y me es concedida por leyes de estos reinos, es mi 
voluntad nombrar, como desde luego nombro, por tutora y curadora 
de la persona y bienes de la referida D.^ María de los Dolores Carlota 
de la Cruz y Magán, á dicha mi mujer, relevada de fianzas; y pido y 
supUco á todas las justicias y jueces de S. M., ante quienes esta cláusu- 
la fuere presentada la hayan por nombrada y relevada de dichas fian- 
zas, y en su consecuencia se la discierna el cargo, en atención á la en- 



APéNDiCEá ¿3^ 

tera satisfacción v confianza que tengo de la referida mi mujer y de 
su acreditado proceder. 

«Y revocamos y anulamos, damos por ningunos y de ningún valor y 
efecto todos y cualesquier testamentos, mandas, codicilos, poderes 
para testar y otras cualesquier disposiciones que antes de ésta hayamos 
hecho y otorgado, por escrito, de palabra ó en otra forma, para que 
no valgan ni hagan fé en juicio ni fuera de él, excepto este referido 
poder, memoria que queda citada y testamento que en su virtud se ha 
de hacer, que uno y otro queremos valga por nuestra última y postri- 
mera voluntad en la vía y forma que más haya lugar en derecho. En 
cuyo testimonio así lo otorgamos ante el presente escribano y testigos, 
en la villa de Madrid á 30 días del mes de Julio año de lyívi; siéndolo 
D. Juan Antonio de Rueda, D. Josc de Cubas, D. Rafael Ortiz, Juan 
Alonso Avecilla y Simón González, residentes en esta corte. Y los 
otorgantes á quienes yo, el escribano, doy fé conozco lo firmaron. — 
Ramón de í.a Cruz y Cano.— Margarita Batriz fsic) Magán. — Ante mí; 
loachín de Becerreiro y Quirós» (i). 

}.— Partida de defunción. 

^<Don Manuel Pascual Pavía, Doctor en Sagrada Teología, Cura Pá- 
rroco de la de San Sebastián de esta villa y Corte de Madrid y Arci- 
preste del Sur de la misma. 

«Certifico: due en el libro 37 de difuntos, al folio 290 vuelto, se halla 
la siguiente partida: 

«Don Ramón de la Cruz, de edad como de sesenta y dos 
años, casado con D." Margarita Beatriz Magán, vivía calle 
de Alcalá: Recibió los Santos Sacramentos, y murió en 
cinco de Marzo de mil setecientos noventa y quatro, Otor 
gó Poder recíproco para testar con la citada su mujer en 
treinta de Julio de mil setecientos sesenta y dos ante Joa- 
quín de Becerreiro y Quiroga, Escribano Real, dexándose 
el uno al otro la disposición de su funeral y misas: se 
nombraron por testamentarios con D. Pedro Galindo, que 
vive calle de la Magdalena, casa del señor Marqués de 
Perales, y otros ya difuntos, instituyó por sus herederos á 
D.* María de la Cruz y Magán, su hija legítima y de la re- 
ferida su mujer, y á los demás hijos é hijas que durante 
su matrimonio tuvieran. Y se le enterró de secreto con 
licencia del señor Vicario, en esta Iglesia Parroquial en la 



(I) A este documento precede en el tomo del protocolo de Becerreiro de Ijtis, una de- 
claración de pobre de D.' Rosa Cano y Olmcdilla, hecha en 29 de Julio del mismo año. Se 
dice natural de Gascueña, hija legitima de D. Miguel Cano y Olmedilla, y de D." Antonia 
Vela V'iñuclas, difunto:-., vecinos que fueron de la propia villa; ser viuda de D. Ramón de la 
Cruz, y estar enferma en cama. Añade hallarse pobre, y suplicad D. Ramón y D. Juan de 
la Cruz sus hijos, que la manden enterrar de limosna. Firma este testamento.— (■.4)-c/í/í'0 de 
protocolos de los escribanos de Madrid). 



^4^ bON RAMÓN DE LA CRUZ 



bóveda de la Capilla del Santísimo Cristo de la Fé, por 
haber sido de su Congregación: dieron de fábrica doce 
reales. — Y como teniente mayor lo tírmé. — Dr. D. Juan 
, Antonio de Irusta.» 

«Concuerda en todo con su original, ú que me remito. Y para que 
conste, lo firmo en Madrid á cuatro de Mayo de mil ochocientos noven- 
ta y cuatro. — P. O. El Coadjutor i.", Carlos Aguilera.» — (Rúbrica y 
seño.) 

4. — Partida de nacimiento de D. Juan de la Cruj . 

«Don Manuel Pascual Pavía, Doctor en Sagrada Teología, Cura Pá- 
rroco de la de San Sebastián de esta villa y Corte de Madrid y Arci- 
preste del Sur de la misma. 

«Certifico: que en el libro 30 de bautismos, al folio 28 vuelto se ha- 
lla la siguiente partida: 

"En la Iglesia Parroquial de San Sebastián de esta villa 
de Madrid en catorce de Mayo de mil setecientos treinta 
y cuatro años; Yo el Licenciado D. Juan Barajo, Teniente 
ÍJura de esta dicha Iglesia, bauticé á Juan Ante-Portam- 
Latinam. Antonio Francisco José que nació en seis de di- 
cho mes y año, hijo de 1). Raymundo de la Cruz, natural 
de la Ciudad de Jaca, Reyno de Aragón; y de D.'^ María 
Rosa Cano y Olmedilla, natural de la villa de Gascueña, 
Obispado de Cuenca, que viven calle del Prado. Fué su 
padrino el Licenciado D. Diego Vela, Presbítero, y lo fir- 
mé. — D Juan Barajo y Velasco.» 

«Concuerda en todo con 'su original á que me remito. Y para que 
conste lo firmo en Madrid á diez y nueve de Mayo de mil ochocientos 
noventa y cuatro, « 

5. — Partida de defunción de D. Juan de la Cru^. 

aDon Manuel Pascual Pavía, Doctor en Sagrada Teología, Cura Pá- 
rroco de la de San Sebastián de esta villa y Corte de Madrid y Arci- 
preste del Sur de la misma, 

«Certifico: due en el libro 36 de difuntos al folio 359 vuelto, se halla 
la siguiente partida: 

fiDon Juan de la Cruz Benedet Cano de Olmedilla, de 
edad como de cincuenta y cuatro años, casado con doña 
María de la Cruz Fernández Salinas; vivía calle de la Cruz, 
número cinco: recibió los Santos Sacramentos, y murió 
en trece de Febrero de mil setecientos y noventa. Otorgó 
poder recíproco para testar con la referida su mujer, en 
tres de Julio de mil setecientos ochenta y seis, ante don 
Ramón Antonio Aguado, Escribano Real. Dejó al arbitrio 
y voluntad de la citada su mujer, la disposición de su fu- 



APÉNDICES ¿41 



neral y misas: la nombró por su testamentaria con D. Ra- 
món DE LA Cruz, su hermano, que vive calle de Alcalá, 
frente del Convento de las Calatravas, D. Vicente de Ter- 
ciila, que vive calle del Duque de Alva, número veintiocho, 
D. Gaspar Fernández, que vive calle de San Marcos, nú- 
mero uno, D. Juan Mousina y D. Alfonso Cruzado. Insti- 
tuyó por sus herederos á Juan María, Juan Manuel. Juan 
Pío, Narciso Claudio, Joaquín Paulo Juan, María de la 
Concepción Donata y Gertrudis Benita de la Cruz Bene- 
det, sus siete hijos, y de la expresada su mujer. Previno 
que si al tiempo de su fallecimiento se encontrase una 
Memoria ó Memorias que fuesen referentes á dicha dispo- 
sición, se tuviesen por parte de ella. Y se le enterró de 
secreto con licencia del señor Vicario en esta Iglesia Pa- 
rroquial en la bóveda de la Congregación del Santísimo 
Cristo de la Fé, por haber sido de ella; dieron de fábrica 
doce reales. — Y como teniente mayor lo firmé. — Dr. Don 
Juan Antonio de Irusta.» 

«Concuerda con su original á que me remito. Y para que conste lo 
firmo en Madrid á ocho de Mayo dé mil ochocientos noventa y cuatro. 
— P. O. El Coadjutor i.°, Carlos Agmlera.n— (Rúbrica y sello). 



III 
Colecciones que contienen las obras de D. I\amór\ de la Cruz. 

Teatro ó colección de los saynetes y demás obras dramáticas de D. Ra- 
món DE LA Cruz y Cano, entre los Arcades Larisio. Madrid, Impren- 
ta Real, 1786 á 1791, 10 volúnienes en 8.° 

Cuando salió á luz el primer tomo de esta colección, se publicó 
en el Diario de Madrid del 28 de Agosto de 1786 esta advertencia: 

aLas obras que anunciamos han tenido sus críticas y contradicciones 
como todas las cosas que comparecen en el público. Las de esta espe- 
cie mucho más, pues expuestas sobre los teatros se presentan á la cen- 
sura de infinitas gentes, cuya variedad de gustos y de inteligencias no 
es posible calcular; pero en medio de tanta contradicción podemos se- 
guramente decir que han sido siempre en lo general bien recibidas y 
que por más que se repiten sobre las tablas nunca llegan á fastidiar. » 
Insiste en que son originales las piezas de D. Ramón, y que retratan 
«perfectamente las acciones más comunes y características de nuestra 
nación.» «Los saínetes de nuestro autor son unos dramas que corres- 
ponden al género cómico y, aunque en esta parte haya alterado las se- 
veras leyes de la poética por lo que mira á la comedia, sin embargo 
los críticos franceses. Mr, Dancourt. Vade y P'avart le han dado un 

\G 



ú^i 



DON RAMÓN DE LA. CRUZ 



buen ejemplo, cuyo rumbo ha seguido en sus pequeñas piezas, y aun 
tal vez les ha aventajado en la inventiva, en las sales y facilidad en el 
producirse, habiendo sido tan feliz en esto último, que si se juntan los 
saínetes con las loas, zarzuelas y comedias que ha escrito casi se le po- 
drá llamar el Lope de nuestra eira, siendo buenos testigos de esto los 
caudales ó archivos de ambas compañías, donde se conservan.» 

El contenido de los diez tomos es el siguiente: 



Las superriuidades. 
La falsa devota. 
Las señorías de moda. 
Lf presumida burlada. 
La oposición .'i cortejo. 
Los picos de oro. 
La embarazada ridicula. 
El día de campo. Comedia en 
dos actos. 



Los maridos engañados y desen- 
gañados. 

Los hombres con juicio. 

El cortejo escarmentado. 

Los pobres con mujer rica ó el 
picapedrero. 

La devoción engañosa. 

El almacén de novias. 

El extranjero. Zarzuela. 



La prueba /eli^. Comedia. 

El sombrerito. 

Las frioleras. 

El petimetre. 

El marido sofocado. Tragedia 

burlesca. 
La maja majada. 
Eugenia. Comedia. 



La Espigadera i .^ parte. Co- 
media, 
ídem; 2.^ parte. 
La discreta- y la boba. 
Manolo. 



Clemenlina. Zarpiela. 
El tío y la tía. Z arpíela. 



La feria de la fortuna. 
Los novios espantados. 
Las dos viuditas. 
Los hijos de la paz. 
Los impulsos del placer. 



El licenciado Farfulla. Z arpie- 
la burlesca. 

Los :;agales de Genil. Zarzuela 
pastoral. 

El careo de los majos. 

Las damas apuradas. 

La amistad ó el buen amigo. Co- 
media. 

Zara. Tragedia en menos de un 
acto. 



El divorcio feliy. Comedia. 

Los vaqueros de Aranjuez. Loa. 

Las castañeras picadas. 

La viuda hipócrita. 

El sarao. 

El reverso del sarao. 



El féni.v de los hijos. Comedia. 

El padrino y el pretendiente. 

EU cortejo fastidioso. 

La indiana. Comedia. 

El sueño. 

Los hombres solos. 

Las tertulias de Madrid. 

La visita de duelo. 

El agente de sus negocios. 



La Briseida. Zar píela heroica. 
La fiier:¡a de la lealtad. Co- 
media. 
En casa de nadie no se meta na- 



APÉNDICES 



243 



die, ó el buen marido Zarzue- 
la jocosa. 

El triunfo del interés. 

Las tiestas útiles y de repente. 



El hijito de vecino. 

El burlador burlado. 

El entierro de la compañía de 
Ribera. 

Las escoHeteras. 

El Muñuelo. 

hl maestro de la niña. Zar- 
zuela. 



La Petra y la Juana, ó el casero 
prudente. Capricho dramático. 

Esta diminuta colección fué muy ampliada en cuanto á saínetes por 
la siguiente: 

Colección de los saínetes tanto impresos Como inéditos de D. Ramón 
DE LA Cruz, con un discurso preliminar de D. Agustín Duran, y los 
juicios críticos de los Sr(s_. Martínez de la Rosa, Signorelli, Morat'n 
y Hattzcnhnsch. Madrid, Yenes, 1843, dos volúnnenes en 4.° de 
XLVi-520 y 692 páginas. 

Son en todo 120 sainetes, cuya lista alfabética daremos, ad- 
virtiendo que los sainetes precedidos de un asterisco están en 
el tomo primero, y los que no llevan señal, pertenecen al se- 
gundo. 

Academia del ocio (2.^ parte). 
Academia de música (La). 
Agente de sus negocios (El). 

* Almacén de novias (El). 

* Bandos de Lavapiés JLos). 

* Barbero El). 

* Botellas del olvido (Las). 
Burlador burlado (El). 
Caballero de Medina (El). 
Café extranjero (El). 

* Café de máscaras (El). 
Calceteras (Las,. 

* Calderero y vecindad. 
Careo de los majos El^. 

* Casamiento desigual (El). 

* Casero burlado El]. 
Castañeras picadas (Las). 
Cena á escote (La). 
Chasco de las arracadas (El:. 

* Chirívitas el yesero. 

* Cochero y Mr. Corneta ,'El). 

* Comedia casera La) las dos 

partes. 

* Comedia de Maravillas )La . 
Comedia de Valmojado La . 



* Cómicos en Argel (Los . 

* Cortejo escarmentado ¡El), 
Cortejo fastidioso (El). 

* Crítica (La). 

Damas apuradas (Las). 

* Deseo de seguidillas ET. 
De tres á ninguno. 

* Devoción engañosa La). 

* Discreta y la boba (La). 
Doncella, viuda y casada. 
Donde las dan las toman. 
Dos viuditas (Las). 

* Duda satisfecha (La . 

* Duende VA . 
Embarazada ridicula La). 
Escofieteras (Las, . 
Escrúpulos de las damas Los 
Espejo de la moda El). 
Falsa devota (La). 
P'andango de candil El . 

* Fantasma La . 
P'astidiosos (Los ,. 

* Fiesta de pólvora (La). 
Fiestas útiles (Las;. 

•*■ Fineza en los ausentes La), 



244 



DON RAMÓN DÉ LA CRU;? 



* Frioleras (Las). 
Frivolidades (Las . 
(^zo en el pozo El . 

* Hablador (El) 

* Hambriento de Nochebuena 

(El). 
Heredero loco (El). 
Hijito de vecino (El). 

* Hombres con juicio (Los(. 
Hombres solos (Los\ 
Hospital de los tontos ^El¡. 
Hostería del buen gusto 'La). 
Inesilla la de Pinto. 
.Maestro de rondar El . 
Maja majada (La,. 

* Majas vengativas iLas 
Majo de repente El,. 
Majos vencidos (Los). 

* Mal casado 'El). 

* Manolo. 

Marido sofocado (El . 

* Maridos engañados y desen- 

gañados (Los). 
Médico y los cautivos (El,. 

* .Mercader vendido (El). 
Mesón por Navidad (El). 
Muñuelo (El). 

* Música á oscuras (La). 

* Músicos y danzantes (Los). 

* No (El).' 

* Novios espantados (Los,. 
Oposición á cortejo (La). 
Oposición á sacristán La). 
Padrino y el pretendiente (El . 
Pagar la burla á buen precio. 

* Payos en el ensayo (Los). 

* Peluquero ,E1 tres partes. 



* Petimetre (El). 
Petra y la Juana (La). 

Plaza Mayor por Navidad (La). 

* Picapedrero (El) . 

* Pleito del pastor (El). 
Poner la escala para otros. 
Por qué de las tertulias (El(. 

* Pradera de San Isidro (La). 

* Prado viejo por la noche (El). 

* Presumida burlada ^La). 
Propósitos de las mujeres 

(Los). 
Quien de ajeno se viste... 

* Quien dice mal de la pera, 

aquél se la lleva. 

* Rastro por la mañana (El) 
Retrato (El,. 

Retret! (La). 

Reverso del sarao El). 

* Sanar de repente. 
Sarao (El). 

Sastre y el peluquero (El). 
Señorías de moda (Las^. 
Soberbia castigada (La). 

* Sombrerito (El). 
Sueño (E\]. 
Superfluidades Las,. 

* Tío Felipe (Eli. 

* Tordo hablador (El). 
Tornaboda en ayunas (La). 
Triunfo del interés (El). 
Trueque de las criadas El). 
Visita de duelo (La). 

* Víspera de San Pedro 'Ln . 
Viuda burlada (La). 
Viuda hipócrita (La). 
Volatines pesados (Los). 



Estas son las principales colecciones: nada añadieron á ellas las si- 
guientes, que son simples extractos de la Duran. 

Saínetes escogidos de D. Ramón de la Cruz, París, Baudry, 1845, 
un volumen en 8." Contiene veintitantos saínetes conocidos. 

Saínetes escogaos de D. Ramón de la Ckuz. Madrid, Medina y 
Navarro, sin año (hacia 1874), tres volúmenes en 8." Contienen en- 
tre todos 26 saínetes vulgares. 



APÉNDICES 245 



Teatro selecto de D. Ramón de la Cruz, Colicción completa de ius 
mejores saínetes, precedida de una biografía por Roque Barcia. Madrid, 
Faquineto, 1882, un volumen, 4.° maj^or. Comprende 73 saínetes, 
tomados servilmente de la colección de Duran. 

Saínetes de D. Ramón de la Cruz. Barcelona, Biblioteca v Artes y 
Letras)^, 1882, dos volúmenes, en 8.", con bonitas ilustraciones de 
José Llovera y A. Lizcano. Comprende 30 saínetes, tomados de 
Duran, y un discurso preliminar de D. José Feliú y Codina, ayu- 
no enteramente de noticias. 

En Francia se ha publicado una traducción de algunos saínetes, 
con este título: 

Saiuetes, tradnits de Vespagnol et precedes d'une introdiition, par 
Antoine de Latonv, París, Michel Lévy freres, libraires edit.;-Impr. Si- 
món Macón et Comp. 1865. un volumen, 4." Comprende los 17 saí- 
netes siguientes: Le rcnegat et les cordoniers (Donde las dan las to- 
rnan), L'heritier extravagant (El heredero loco), Un ctromperie chcre- 
ment pagée (Pagar la burla á buen precio). La Petra et la Janana, ou la 
maison de Tócame-Roque, Les fachenx (Los fastidiosos), Vhotelleríe a 
Noel, (El mesón por Navidad), Sotte et sensée (La discreta y la boba), 
La vie de garcon (Los hombres solos), La troupe comique en Alger (Los 
cómicos en Argel), La presomptuese corrigce (La presumida burlada), 
Les dames dans I' embarras (Las damas apuradas), L'eau d'oubli (Las bo- 
tellas del olvido), Les seigneuries á la mode (Las señorías de modj,). La 
querelle des marchandes de chátaignes (Las castañeras picadas). La veuve 
hypocrite (t avare (La viuda hipócrita y avarienta), Le retour de noces á 
Jeun (La tornaboda en ayunas), Le petit-maítre (El petimetre). 

Además de estas colecciones, hay otras que comprenden también 
saínetes de otros autores, como la formada en Madrid en 1792, en dos 
tomos en 4.°. conteniendo unos 80 saínetes, la mayor parte de D. Ra- 
món i^E la Cruz. Sueltos se han publicado otros muchos; de todas es- 
tas impresiones, daremos noticia individual en el Caldlogo alfabético. 
Pero como hemos dicho, con repetición, dos terceras partes del caudal 
dramático de D. Ramón de la Cruz, permanece aún inédito. 



246 



DON RAMÓN DE LA CRUZ 



IV 



Catálogo cror\ológico de las obras de D. Ramón de la Cruz (1). 



1740 
Diálogo cómico. 

1757 
Quien complace li la deidad 
acierta á sacrificar. Zarpicla. 
La enferma del mal de boda. 

1758 

La fingida Arcadia. 

1760 

El cubo de la Almádena. Auto 

de Calderón refundido. 
Los despechados. 
La hostería de Avala. 
El músico de repente. 
Templos de amor v placer. 

1761 

La batida. 

La casa de linajes. 

La junta de los payos. 

La pragmática (i.* parte,. 

El pueblo sin mozas. 

El robo de Plasencia. 

1762 

Marta abandonada. Comedia. 
La academia del ocio. 
El agente de sus negocios. 
Los aguadores de Puerta Ce- 
rrada. 
La avaricia castigada. 
La crítica 'i.^ parte . 
Las damas tinas. 



El hospital de la moda. 

La novia muda. 

El novio rifado. 

La petimetra en el tocador. 

La pragmática (2.'"' parte';. 

La noche de San Juan, 

Saínete no conocido. 

Otro de igual clase. 

(Se representaron en 23 de Oc- 
tubre con la comedia de mú- 
sica de D. Ventura Galván 
titulada: Riesffo, esclavitud 
y dis/ra^, ventura, acaso y 
deidad. Por ambos saínetes se 
pagaron á D. Ramón 600 rea- 
les.) 

El tío Felipe. 

•763 
El alcalde Boca de verdades. 
La civilización. 

El hambriento de Nochebuena. 
La noche de San Pedro. 
Los novios espantados. 
Los propósitos de las mujeres. 
El refunfuñador. 
La visita del hospital del mundo. 
La víspera de San Pedro. 

1764 

Los cazadores. Zarzuela. 
El tutor enamorado. Zarzuela. 
El alcalde limosnero. 
El barbero. 

La bella madre (con Introduc- 
ción], 
El caballero de Medina. 



(r) Para que este Catálogo croiiuló^jico fuese absülutamente perfecto, deberían estar colo- 
cadas las obras por el orden con que se escribieron. Pero como no conocemos exactamenlc ni 
aun el día del estreno de muchas de ellas, hemos preferido poner á la cabeza de cada año las 
obras extensas, y luego por orden alfabético las que sólo tienen un acto. 



APÉNDICES 



247 



El cazador [Tonadilla]. 

La Centinela. 

La devoción engañosa. 

Los dioses reunidos Loa). 

fin de fiesta de Los caladores. 

Las frioleras. 

Las majas de Lavapiés. 

Las mujeres difundidas. 

El petimetre. 

Las resultas de los saraos. 

El sarao. 

El sordo y el confiado. 

El valle del placer. 

17G5 

La bella filióla. Zar^jiiela. 

Las pescadoras. Zar píela. 

Los baños inútiles. 

El casero burlado (con Litrodiic- 
ción.] 

El chasco de los aderezos. 

Los destinos errados. 

La fuente de la felicidad. 

Laudatoria al casamiento de 
Carlos IV. 

Los picos de oro. 

La Plaza Mayor por Navidad. 

Poner la escala para otro. 

El Prado por la noche. 

El pueblo quejoso. 

Saínete no conocido, estrenado 
el 7 de Septiembre. 'Véase Ca- 
tálogo alfabético.! 

17Ó6 

El filósofo aldeano. Zar:[iicla. 

El peregrino en su patria. Zar- 
jiiela. 

Los portentosos efectos de la na- 
turaleza. Zarzuela. 

La botillería. 

El caballero D. Chisme. 

El careo de los majos. 

La comedia casera (i.^ parte,. 

La comedia casera [2.^ parte . 

El maestro de rondar. 



La música á oscuras. 
La pradera de San Isidro. 
El reverso del sarao. 
El simple discreto. 

17^7 

Aecio triunfante en Roma. Tra- 
gedia con Intermedios . 

No hay mudanza ni ambición. 
Comedia. 

Sesostris. Tragedia. 

La Majestad en la aldea. Zar- 
^iiela. 

El tío y la íía. Zarptela. 

Los villanos en la corte. Zar- 
^iiela. ■ 

El alcalde contra amor. 

El alcalde desairado. 

Las bellas vecinas. 

El cochero y Mr. Corneta. 

Chinita en la aldea. 

La elección de cortejo. 

La embarazada ridicula. 

El espejo de los padres. 

La fineza en los ausentes. 

Los ladrones robados. 

Loa para empezar Nicolás de la 
Calle. 

El mal casado. 

El mercado del lugar. 

La merienda del jardín. 

El picapedrero. 

Las preciosas ridiculas. 

Las señorías de moda. 

El casado por fuerza. 

176S 
La amistad ó el buen amigo. 

Cotiiedia. 
El barón de Torrefucrte. Zar- 

ptela. 
Briseida. Zarjiícla. 
.Más puede el hombre que amor. 

Comedia. 
Las Segadoras. Zarpiela, 
Los alcaldes de Noves. 



248 



DON RAMÓN DE LA CRUZ 



El baile en máscara. 

La bella criada. 

La cj)media de Maravillas. 

Los convalecientes. 

Don Quijote. 

El fandango de candil. 

Los hombres con juicio. 

Loa para empezar Juan Ponce. 

Las majas vengativas. 

El mal de Is niña. 

El médico de la locura. 

El mesón de Villaverde. 

La niñería. 

El pleito del pastor. 

La presumida burlada. 

Saínete no conocido, represen- 
tado con La prudencia en la 
niñCy. 

Sainetes cinco mjs estrenados 
en este año. Véase Catálogo 
alfabético., 

Las superfluidades. 

El teatro por dentro. 

La visita de duelo. 

1 760 

Andrómeda y Perseo. Comedia. 

Bayaceto. Tragedia. 

Competencias de amistad. Co- 
media. 

Las labradoras de Murcia. Zar- 
zuela. 

La Mesonerilla. Zangúela. 

Los zagales del Genil. Zar- 
zuela. 

El casamiento desigual. 

El cocinero. 

^Cuál es tu enemigo? 

El deseo de seguidillas. 

La fiesta de los novillos. 

La fiesta de pólvora. 

Las foncarraleras. 

Manolo (con Introducción). 

Los payos en la corte. 

Las pensiones de los nuevos. 



Saínete no conocido estrenado 
con la Semíramis. 

[770 
En casa de nadie no se meta na- 
die. Zarzuela. 
La esclava reconocida. Zarzuela. 
Mustafá triunfante. Comedia. 
El adorno del Nacimiento. 
La boda del cerrajero. 
Los cuatro barrios. 
La despedida de los cómicos. 
La fantasma. 
La farsa italiana. 
Las gitanillas. 
Inesilla la de Pinto. 
Los majos de buen humor. 
La Nochebuena en ayunas. 
Los payos críticos. 
El Rastro por la mañana. 
La retreta. 

Las serranas de Toledo. 
Los temores de las nuevas. 
Las tertulias de Madrid. 
El viejo burlado. 

1771 

La Escocesa. Comedia. 

La audiencia encantada. 

De tres ninguna. 

El e.xamen de la forastera. Con 

Loa. 
Los majos vencidos. 
Quien dice mal de la pera... 
Saínete no conocido. (Véase Ca- 
tálogo alfabético). 

1772 

Las foncarraleras. Zarzuela. 

La PZugenia. Comedia. 

El fénix de los hijos. Comedia. 

Hamleto. Tragedia. 

El amigo de todos. 

Las botellas del olvido. 

La comedia de Valmojado. 

Cómo han de ser los maridos. 



APÉNDICES 



249 



La familia nueva. 

La fanción completa. 

El guante de la nueva. 

El heredero loco. 

Introducción á la Ingenia. 

Loa para empezar la compañía 

de Ribera. 
El noticioso general. 
El payo ingenuo. 
Los payos en el ensayo. 
El peluquero soltero. 
El peluquero casado. 
Suriano loco. 
La tornaboda en ayunas. 
Los usías y las payas. 
El viejo á la moda. 
Los viejos burlados. 



En vano contra el honor lidian 
encantos y amor. Comedia. 

Las labradoras astutas. Zar- 
ptela. 

Talestris. Tragedia. 

Las andaluzas. 

El cortejo escarmentado. 

Las cuatro novias. 

Chirivitas el yesero. 

El duende. 

El elefante fingido. 

El enfermo fugitivo. 

Las escofieteras. 

Los escrúpulos de las damas. 

El galán viejo. 

El hablador. 

Los hombres solos. 

La hostería del buen gusto. 

Loa para empezar la compañía 
de Ribera. 

El maniático. 

La oposición á cortejo. 

La oposición á sacristán. 

Las payas celosas. 

Los payos y los soldados. 

El peluquero viudo. 



El poeta aburrido. 
La recepción de los nuevos. 
Las resultas de las ferias. 
Saínete para la comedia de las 

señoras. 
Sanar de repente. 
Todo el año es Carnaval, 

•774 

La isla de amor. Zarzuela- 

El almacén de novias. 

La boda de Chinita, 

Las calceteras. 

El Cid de los cómicos. 

Las damas apuradas. 

Los desconfiados. 

El hijito de vecino. 

El hospital de los tontos. 

El labrador y el usía. 

La ni aja majada. 

El marido sofocado. 

La merienda á escote. 

Mérito y aplicación. 

El mesón por Navidad. 

No puede ser. 

La orquesta femenina. 

El regimiento de la locura. 

Saínete que da menos que pro- 
mete. 

La tertulia hecha y deshecha. 

La viuda y el letrado. 

Otros dos sainetes no conocidos, 
representados en la Cruz por 
Martínez el 10 de Junio. 

1775 
Celinda. Tragedia. 
El severo dictador. Tragedia. 
El abate Diente Agudo. 
El alcalde Cabrilla i.* parte. 
El alcalde Cabrilla 2.* parte. 
Los bandoleros sin armas. 
El burlador burlado. 
La caza de lindas. 
Doncella, viuda y casada. 
Donde las dan las toman. 



250 



DON RAMÓN DE LA CRUZ 



Los dos sacristanes. 

Los fastidiosos. 

Loa^para empezar la compañía 
de Martínez. 

Lo que es del agua. 

La maestra de niñas. 

El majo de repente. 

Los músicos y danzantes. 

Las naranjeras en el teatro. 

El retrato. 

Tres saínetes no conocidos re- 
presentados este año. Véase 
Catálogo alfabético]. 

¡Válgate Dios por Garrido! 

La viuda hipócrita. 

El viudo. 

1776 

La complacencia de todos. Zar- 
zuela. 

El licenciado P'ar fulla. Zar- 
^uela. 

Otra. Zarzuela. 

Una tragedia. 

íEstas dos no conocidas; pero 
que se representaron con el 
Farfulla. 

El tambor nocturno. Z<t. ptela. 

La academia particular. 

La academia de música. 

Los bandos de í^avapiés. 

Los cómicos poetas. 

El cortejo fastidioso. 

La curiosa burlada. 

Los deseos malogrados.' 

El entierro de la compañía de 
Ribera. 

El gallego burlado. 

La gitanilla honrada. 

El gozo en el pozo. 

El huésped consolado. 

Introducción para el Farfulla. 

Introducción para una fiesta de 
verano. 

La junta de aficionados, 



Loa para empezar la compañía 

de Ribera. 
Loa para empezar Martínez, 
El majo escrupuloso. 
El mercader vendido. 
El mundo remediado. 
Pagar la burla á buen precio. 
El pedrero apedreado. 
El perdido bien hallado, • 
El premio de las doncellas. 
Quien de ajeno se viste... 
La vuelta del arriero. 

1777 

El cuadro hablador. Zarzuela. 

El baile de repente. 

Calderero y vecindad. 

La competencia de graciosos. 

Los dos libritos. 

La feria de los poetas. 

Fiesta representada en el teatro 
del Príncipe por la compañía 
de Ribera. 

Gracioso engaño creído. 

Intermedio. 

Otro. 

Otro. 

Introducción para el Farfulla. 

Loa para empezar Martínez. 

Loa para empezar Ribera. 

El médico y los cautivos. 

Los payos hechizados. 

El recibimiento de Juan Ramos. 

Saínete nuevo'con El cuadro ha- 
blador. 

Saínete hecho con El desertor. 

Saínete no conocido representa- 
do en Navidad. 

El sarao de Chinita. 

El triunfo del interés ^con Intro- 
ducción.) 

177-^ 
Aquiles en Sciro. Comedia. 
Atilio Régulo. Tragedia. 



APÉNDICES 



251 



La espigadera ;i.^ parte . Come- 
dia. 

Introducción, para ella. 

Fin de fiesta para la misma. 

El maestro de la niña. Zarzuela. 

Introducción para ella. 

La prueba feliz. Comedia. 

El café extranjero. 

Los celos aparentes. 

La cesta del barquillero, 

El chico y la chica. 

La chupa bordada. 

[La duda satisfecha.. Véase Ca- 
tálogo alfabético). 

El estuche. 

Cuatro Introducciones para el 
Farfulla. 

Introducción para la Numancia 
destruida. 

Introducción para el Régulo. 

Juanito y Juanita. 

Segunda Loa del año cómico an- 
terior. 

Loa para empezar Martínez. 

Loa para empezar Ribera. 

Loa para acabar el mismo. 

Los locos con juicio. 

Las majas forasteras. 

El marido discreto. 

No hay candados para amor. 

Saínete no conocido, represen- 
tado el 5 de Diciembre. 

Los sobresalientes. 

El sueño. 

El tordo hablador. 

Los viejos fingidos. 

Los volatines. 

1779 

Las Murcianas Zar píela. 

La Casa de Campo Introduc- 
ción para la reprise de La 
Espigadera). 

La señorita displicente. Come- 
dia. 



La cena á escote. 

La compañía obsequiosa i.*^ 
parte). 

La compañía obsequiosa '2,* 
parte;. 

La crítica 2.* parte,. 

El diablo autor y aburrido. 

Los ilustres payos. 

El jardín divertido. 

Loa para empezar Juan Ponce. 

Loa para empezar .Martínez. 

El maestro de baile. 

Los maridos engañados y des- 
engañados. 

Los matrimonios. 

La música al fresco. 

Los segadores festivos. 

La viuda burlada. 



La cómica inocente. 

La despedida. 

Las dos embarazadas. 

El forastero prudente. 

Los gitanos festivos. 

Introducción para una función 

de repente por un fracaso. 
Introducción para repetir el 

Farfulla. 
Introducción para las funciones 

de verano. 
El juez de letras. 
Loa para empezar Martínez. 
Loa para empezar Juan Ponce. 
El No. 

El saínete interrumpido. 
Saínete para repetir el Fíir/M//¿i. 
Otros tres saínetes no conocidos 

representados este año. 

1781 

El día de campo. Comedia. 
La indiana. Comedia. 
La isla desierta. Comedia. 
La molinera espantada. 
Los panderos. 



252 



DON RAMÓN DE LA CRUZ 



El novelero. 

El padrino y el pretendiente. 

El pavo cómico. 

El repente de los cómicos. 

La soberbia castigada. 

1782 

El divorcio feliz. Comedia. 
Los afectos. Loa. 
El coliseo por fuera.* 
Los cómicos en Argel. 
El espejo de la moda. 
El gracioso picado. 
Las Mahonesas. Comedia en un 
acto. 

•783' 

Cayo Kabricio. Tragedia. 

La Espigadera 2.* parte . Come- 
dia. 

F'l baile sin mescolanza. 

La falsa devota. 

Introducción para la Semíra- 
mis. 

Loa para la compañía de Ribera. 

El oficial de marcha. 

Saínete no conocido estrenado 
el 24 de Diciembre. 

La tertulia discreta. (Como in- 
troducción de la 2.* parte de 
La Espigadera]. 

El tintorero vengado. 

.784 

La bien recomendada. 
El convite de Martínez. 
Garrido celoso. 
La gitana pastora. 
Los hijos de la paz. 
Los impulsos del placer. 
Introducción. 

Loa para Las bodas de Cama- 
cha. 
Loa para Los Menestrales. 
Loa para empezar Martínez. 
Loa para empezar Ribera con el 



título de Los sacrificios al pú- 
blico de Madrid, 

El sombrerito. 

1785 

Introducción para presentar á 
Tomás Ramos. 

Otra para repetir el Farfulla. 

Fin de fiesta para La subordina- 
ción militar. 

El italiano fingido. 

Loa para empezar Martínez. 

Loa para empezar Ribera. 

Por la boca muere el pez. 

178Ó 

Clementina. Zarzuela. 

El extranjero, .^arpíela. 

Los despropósitos. 

El escarmiento sin daño. 

Introducción para una comedia 

de verano. 
Las muñecas. 

1787 
Las aguas de Trillo. 
Las castañeras picadas. 
La discreta y la boba. 
Loa para empezar Martínez. 
Loa para empezar Ribera. 
Otra Loa. 
El Médico extranjero, 

1788 
El café de Barcelona. 
El más propio sacrificio. Loa. 
El público reconocido. Loa. 
Los vaqueros de Aranjuez. 

1789 
La fuerza de la lealtad. 
Las fiestas útiles y de repente. 
El mérito triunfante. 
Las provincias españolas. 

1790 
La fonda del Escorial. 
Las gallegas celosas. 



APÉNDICES 



25^ 



1791 

Loa para empezar Ribera. 
La Petra y la Juana. 

•79- 
El Muñuelo. 
Loa para Martínez. 

OBRAS SIN AÑO CONOCIDO 

El abaniquero Comedia. 
E\ Puerto de Flandes. Comedia. 
El abate Pirracas. 
Los abates vengados. 
•El alcalde justiciero. 
Las amazonas modernas. 
El asilo del placer. 
El café de máscaras. 
La capilla de los cómicos. 
Los danzantes sin tamboril. 
De tres á ninguno. 
Las dos viuditas. 
El enemigo de las mujeres. 



El ensayo con empeño. 

La escuela. 

El p-achenda. 

La feria de la fortuna. 

Las frivolidades. 

El garzón tingido. 

Las majas en el ensayo. 

Las máscaras en la aldea. 

Las máscaras en Madrid. 

La Nochebuena en el monte. 

Los ociosos. 

El padre indulgente. 

El pollo. 

Las presumidas burladas. 

El retrato hablador. 

El sastre y el peluquero. 

Las señoras forasteras. 

La sosa. 

La tertulia de la estafa. 

Las tres graciosas. 

El veneno fingido. 

Zara. 



Catálogo alfabético (1). 
PARTE I 

TRAGEDIAS, COMEDIAS Y ZARZUELAS 

1. Abaniquero (El). C. en dos actos. Citada por S. — No conocida. 

2. Aecio Uiunfante en Roma. T. en tres actos, verso. S. — (1767). 

Es traducción del Fl^io de Metastasio. Se imprimió suelta en Barce- 
lona, sin año por Gibcrt y Tuto en -|." y otra vez en la misma ciudad 



(I) La lista que sigue lleva la indicación del lugar en que se liallan las obras; bien sea en 
la primera colección iieclia por el propio autor, bien en la de Duran; ya impresas sueltas, ya 
manuscritas, ó ya sólo mencionadas por Cruz mismo en la lista que entregó á Scmpere y 
Guarinos y ¿ste reprodujo en su Ensayo de utuí Biblioteca de los mejores escritores del 
reinado de Carlos III. (Tomo 11, págs. 234 y siguientes). 

El número romano entre paréntesis indica el tomo de la primitiva colección de ly.Sh: las 
letras B M. signilican Biblioteca Municipal de Madrid, y el número la signatura baio que 
están registrados los saineícs y demás obras en aquel rico depósito. Las abreviaturas 6'. y /)., 
quieren decir Sempore; esto es, que la obra está citada en el aludido catálogo de Sempere y 
la D. que fue impreso por Duran en su colección ya descrita. Las signaturas C /'. y Z. sig- 
nilican respectivamente, comedia, tra¿'-edia y ^ar^uela. 



¿54 DON RAMÓN DE LA CRÜ2 



■por la Viuda de Piferrer, también sin año v en 4." (hacia 1780 y 1790). 
En la Biblioteca Municipal de esta villa, "existe el original autógrafo 
[Signat. 1-108-3', techado en 1767. Y efectivamente fué estrenada esta 
tragedia el 28 de Noviembre de dicho año, en el teatro del Príncipe, 
por la compañía de Juan Ponce, y duraron las representaciones hasta el 
9 de Diciembre inclusive. Está en romance endecasílabo. 

3. Amistad, ó el buen amigo (La). C. sacada de una de las Novelas 
morales de Mr. de Marmontel; dos actos, verso. (Tomo vi). — (1779). 

Al fin lleva esta nota: aLa antecedente comedia que se dispuso para 
determinadas personas particulares, hizo maravilloso efecto después 
representada por los cómicos de Madrid, en uno de sus coliseos.» Esta 
representación se hizo en 1780, el 27 de Julio, por las dos compañías 
reunidas en el teatro del Príncipe, con la introducción titulada: Las 
dos embarazadas, y el saínete El No, ambos de D. Ramón de la Cruz. 

Un ejemplar antiguo manuscrito que existe en la B. M. fi-92-i3) dice:- 
nPara la compañía de Ponce. Sacada de los Cuentos morales de Mr. de 
Marmontel, en el que intitula L'amitié á l'epreuve.» 

4. Andrómeda y Persea. C. en tres actos, verso. — (1769.) 

Es un arreglo de la de Calderón titulada Fortunas de Andrómeda y 
Perseo, cuyo original existe en la B. M. (1-113-1), así como también la 
música que con ella se ejecutó. Según una cuenta que existe entre los 
papeles que fueron de Barbieri, en 26 de Julio de 1769, se pagaron á 
D. Ramón de ua Cruz mil reales á cuenta de los s'ainetes y comedia 
de Andrómeda; y en el Arch. mun. hay una nota cñ que se dice que la 
comedia nueva de Andrómeda y Perseo, se estrenó en el teatro de la 
Cruz, por la compañía de Juan Ponce el 3 de Junio de 17Ó7, con el en- 
tremés El casamiento desigual y el saínete La fiesta de pólvora, tam- 
bién obras de Cruz (1-349-350). 

También entre los gastos de su ejecución, hay partidas, «del mozo 
que va dentro de la sierpe para Jugarla» y «del banco de peñasco», 
cuya aplicación se ve clara. 

Es inédita en parte esta obra. 

5. Agutíes en Sciro. C. traducida de Metastasio. En tres actos, 
verso.— (1778). 

En la B. M. existe el autógrafo de esta obra ; 1-83-23), con el siguien- 
te título: «J. M. y J. Aquiles en Sciro Comedia nueba. Del Abate Me- 
tastasio, acomodada al teatro español y compañía de Rivera en el año 
1778. Por D. Ramón he la Cruzo. 

Aquiles. -Sra. Figueras — Sra. Tordesillasi 
Ülises.—Sr. Merino.— Sr. jAlerino. 
Teáffenes.—Sr. Tadeo. — 2 ° 
Ltcomedes. —Sr. López.— Sr. Luna. 
béydamia. — Sra. Guerrero;— Sra. Juana. 
Nearco.—Sr. Fspeio.— Sr. Torre. 
Arc¿ldio,—Sr, Sorianc— Sr. Valles. 

Ambos repartos son autógrafos. Aun hay otro cort-espondiente á 179Í. 
El primero corresponde al estreno: el segundo es posterior. 

Otro ejemplar manuscrito antiguo de la misma B M. lleva las apro- 



APENÜICES ¿55 

baciones y Ucencias para la representación, fechadas del 13 al 17 de Ene- 
ro de 177'): y otro lleva esta nota al principio: «Esta comedia, cuando 
se ofrezca ablar della se suplica no se acuerden della, pues habiéndola 
exornado todo lo posible con música nueba (y haciéndola la Tordesi- 
llasj V no gustó nada, nada, o 

En" el Arch. mun. (1-373-1) hay esta cuenta: 

«Por la comedia yntitulada Aquiles en Sciro, su autor 
D. Ramón de la Cruz 1.500 reales. 

Por los dos saínetes nuevos que se hicieron en dicha co- 
media del mismo autor 1.200 » 

Al Sr. López por ensayar las comparsas i ^o » 



2.8;o 



Ribera.» 

El Aquiles se empezó á ejecutar el 24 de Enero de 1779. Los saínetes 
fueron: La música al fresco y El diablo autor y aburrido. 
El Aquiles, es inédito.— Principia: 



y olvido de los males, 
alegras los mortales 
con tu dulce licor. 
Tú separas los tristes 
de sus melancolías 
Y en las venas más frías 
influyes el vigor. 



CORO 

A la voz que te aplaude, 
Padre Baco, desciende 
y nuestro pecho enciende 
de tu sacro furor. 

Á DÚO 

Tú, fuente de delicias 

6. Atilib Régulo. T.— (1778). 

Mr. Dorat compuso un Regulus que se representó con grande éxito 
en París en 1773; pero el de Cruz debe de ser traducción del Atilio Re- 
galo del Metastasio, escrito en 1740 y estrenado en Dresde con música de 
Hasse en el Carnaval de 1750. 

La traducción castellana se representó al 5 de Diciembre de 1778, en 
el teatro de la Cruz, por la compañía de Ribera y con una Introducción 
y el saínete El café extranjero, todas obras de D. Ramón de la Cruz. 
Se representó además en el mismo día otro saínete de Cruz, El novio 
rifado, que no era nuevo, sino de 1762, y cantaron dos tonadillas ^Li- 
nuela Guerrero y Polonia Rochel. 

No conozco el Atilio Régulo. 

7. Barón de Torrefuerte (El). Z. burlesca en dos actos, verso. 
Para la compañía de Juan Ponce. (B. M. 1-188-18). — Autógrafo 
de 1767. 

Se estrenó el 4 de F'ebrero de i7'>8, en el Príncipe por la compañía 
de Juan Ponce. 

Es traducción de la ópera italiana // barone di Torreforte, que, con 
música de Piccinni, se cantó en Ñapóles en 1762. En España se impri- 
mió como anónima en 1774, según hemos dicho más atrás. 

Es obra de poco valor; y si se exceptúa el personaje de Belisa que con 
su inocencia picaresca ameniza la obra, todos los demás son caricatu- 
ras. Empieza: 



256 DON RAMÓN DÉ LA CRUZ 



LUCINDA (dentroj. 
Una pobre desgraciada 
socorred por caridad, 
ya que el cielo no se apiada 
viendo mi suerte fatal. 

8. Bayaceto. T. Traducción de Racine (S.) — (1769). 

Se imprimió suelta en Barcelona por Piferrer, sin año, en 4.° 

Fué estrenada en el teatro del Príncipe, por la compañía de Ponce 

el 30 de Octubre de 1769, y siguió hasta el 1 1 de Noviembre inclusive. 

Se le pagaron por ella á Ü. R.\món 1.500 reales según cuenta que existe 

entre los papeles de Barbieri. 

g. Briseida. «Zarzuela heroica (en dos actos, verso). Con que en 
el verano de 1768 se dio principio á las representaciones de noche 
por disposición del Excmo. Sr. Conde de Aranda, Presidente del 
Consejo de S. M., etc., etc. La puso en música el célebre D. An- 
tonio Rodríguez de Hita, Maestro de la Real Capilla de la Encar- 
nación.» Este es el encabezado que le dio Cruz en el tomo ix de 
su colección; pero ya se había impreso suelta con la siguiente 
portada: 

Briseida. Zari^uela heroica en dos actos. Por D. Ramón de La Cruz 
Cano y Oi.medilla, etc. Puesta en música Por el Maestro D. Antonio 
Rodrigue^ de Hila, etc., etc. Para Representarse por las Compañías de 
esta Villa en el Coliseo del Príncipe por ¡as noches de Verano de este 
aíio de 1768. Con permiso. En Madrid, en la Imprenta de' D. Antonio 
Miiño^ del Valle. Calle del Carmen. 8,", 86 páginas. «El primer inter- 
medio será una de las aventuras de Don Q^uijote de la Mancha, reduci- 
da á un saínete ó breve comedia en un acto por el mismo autor. El 
baile final es inventado y dirijido por el Sr. Nicolás Ambrosini: 

INTERLOCUTORES 

Briseida.— La Sra. María Mayor Ordóñez. 
Crista — La Sra. Teresa Segura. 
Ag^ameiión. — La Sra. Gertrudis Cortinas. 
Agüites. -^La Sra. María de Guzmán. 
Palroclo. — La Sra. Vicenta Cortinas. 
Taltibio. — La Sra. Casimira Blanco. 
Calcas. — Ambrosio de Fuentes.» 

Butn niMÍdo (El). V, En casa de nadie. .t 

lo. B;/6/í«^//o/a fLíí). Ópera bufa italiana. Letra de Goldoni; 
música de Nico!o Piccinni representada en Roma en 1760. 

Signorelli [Storia crít. de'teatri, edición de Ñapóles, 1790, tomo vi, 
página 90), atribuye una traducción de esta obra á Cruz, añadiendo 
que se representó muchas veces. No hemos podido hallarla y hasta 
creemos haya Signorelli atribuida á Ü. Ramón de la Cruz la versión 
hecha por D. Antoníj Bazo. En el texto hablamos largamente de ésta 
y las demás traducciones de esta obra famosa. 



Apéndices 



257 



II. El café de Barcelona. Comedia en un acto. Pava representarse 
en el teatro nuevo de dicha cuidad. El día que se estrena 4 de Noviembre 
de 1788. En celebridad de Nuestro Catholico Monarca D. Carlos Ter- 
cero. Escrita de orden del Excmo. Conde del Asalto, Capitán General de 
Cataluña, por Don Ramón de la Cruz y Cano. Entre los Arcades de 
Roma Lanisio Dicioneo (sic). Honorario de la Real Academia de Bue- 
nas Letras de Sevilla, Oficial mayor de la Contaduría general de Ptnas 
de Cámara, y gastos de Justicia del Reyno, etc. Barcel. (sic). Por Fran- 
cisco Generas. — 8.° 43 págs. — (Folleto muy raro). 



PERSONAS SEÑORAS 

Una dama Cí?/a/í7?/(?.— Manuela Martínez. 
Una maja de Madrid.— Antonia Prado. 
La cafetera cata/ana. — Victoria Ibriñe'. 
Una andaluza.— Poseía La Torre. 
Una criada catalana. — .Manuela Fer- 
nández. 
Una nia^a de café. — Vicenta Prado. 

SEÑORES 

Un oficial —Paulino Fernández. 



Un médico.— ^osé Galán. 

f J! francés, viajero.— Francisco Valcn- 

zuela. 
Iht inglés, via/ero. — ^osé Servas. 
Un italiano, operista.-Anlonio Marcliesi. 
Un alcalde catalán, rústico, — Miguel 

Negre. 
Un peluquero andalu-;.- }üs\o Jermán. 
Un vi'^caino, viajero - .losef Idalgo. 
Un 17617/1?. — .lodcliin Doblado. 
Un nio;o del café. — .losef Cortés 



La escena representa el propio café, donde pasa la acción. 
La música de esta pieza es de D. Blas de la Senrra (sic). Compositor 
de los Teatros de la Villa de Madrid, 

Empieza con esta barcarola que canta la Cafetera: 



Nostre rey don Carlos 
visquia molts ^nys 
y visquia pocs menos 
nostre general. 
Marincr pulit 
ves á empavesa 
ten barqueta nova 
y anem á pescar 
Llus V donselletas 



pera ben sopa 
que el porro está pie 
de vi de Calaf 
en que allcgremcut 
havem de brindar 
por la Real Familia 
y el Cent del Asalt. 
Mariner pulit 
anem á la mar. 



Algunos personajes (La Cafetera, el Alcalde y la mo^a) hablan en 
catalán; el francés habla el chapurrado común á los de su clase; el /)!- 
glés no habla más que lo absolutamente preciso. El vizcaíno en su 
idioma. La Toneta Prado canta esta seguidilla: 

Vayan fuera las Martas 

y Vayalardes 
que no hay mágicos como 

los Catalanes. 

Pues en un soplo 
han hecho un coliseo 

que ni el Demonio. 

Dice uno de los interlocutores, que después de quemado el antiguo 
teatro, en seis meses, sin dinero, sin madera ni acopios, levantaron el 
nuevo, sólido, magnírico, cómodo, etc.; menciona otras circunstancias 
de la construcción, como la de que un particular prestó para ello á los 
hospitales 13.000 ducados 

'7 



258 



DON RAMÓN DE LA CRUZ 



Termina el saínete con esta tirana: 



Oid catalanes, 
oid una cosa, 
quedito, pasito, 
que nadie nos oiga. 
¡Chis! cuenta el secreto 
que a todos importa. 
De Madrid iioy la tiranta 
disfrazada y por la posta 
a ver el teatro nuevo 
se ha venido á Barcelona. 
Buscadla miñones, 
biiscadla miñonas, 
buscadla en la Rambla. 
busca.^Ia en la tonda, 



buscadla en la tropa: 

que ella siempre asiste 

donde hay mayor broma. 

Cantadle cosillas 

con las guitarriUas, 

veréis qué salada 

veréis qué real moza; 
y llamándola ti-tiranilla 
es preciso que al punto responda. 

¡Chis! cuenta el secreto 

pero á mí me consta 

que la tiranilla 

está en Barcelona. 



Al saínete sigue un Prólogo, entfe la Gloria (la Signora ürsola 
Fabrizzi Bertini), Jovc SignoV Antonio Palmini , La Piedad (Signora 
Teresa Vardanega), Marte Siguor Antonio Marchesi, escrito en italia- 
no, que quizi sea de Cruz. 

La comedia no tiene argumento ninguno; se reduce á que todos esos 
tipos están en el café, esperando la hora de la función en el nuevo tea- 
tro, V entre tanto dialogan entre sí, cada uno según su carácter. De los 
más curiosos es el alcalde ó bayle que dice sus refranes y sentencias en 
catalán. 

ün médico le pregunta con fisga, á una dama, si hay alteración en su 
pulso, y ésta le da una bofetada díciéndole: 

Tórnela usté el pulso á esa. 

el medico se vuelve al bayle y ésta le dice: 

«Abans de fer una cosa 
pren consell si es perillosa.» 

y el médico exclama: 

.Seguro está, aunque se muera, 
que vuelva á pulsar á usted. 

DAMA 

De ese modo seré eterna. 

12. Cayo Fahricio. T. traducida de Apostólo Zeno (S).— (1783). 

Consta que con música de D. Pablo Plsteve, se representó el 6 de No- 
viembre de 1783 por la compañía de Martínez, y que se le pagaron á 
D.Ramón por ella 1.500 reales. Este dato del Árch. mun. ([-3ÍS2-383), 
aparece confirmado por el siguiente recibo existente entre los papeles 
que fueron de Barbieri. «Reciví de la Caja de la Administración del 
Propio de Comedias de Madrid, mil v quinientos reales de vellón por la 
comedia de Cayo Fabricio, que representó la compañía de Manuel 
Martínez. Madrid, 7 de Diciembre de 1783. — Ramón de la Cruz.» 
(Original). 

Pero no hemos hallado la obra. En la B. M. existe otro Cayo Fa- 
hricio, manuscrito, compuesto en 1731 por D. Vicente Rodríguez de 
Arellano 1-97-3). Está en tres actos, y lleva las aprobaciones y licen- 



APÉNDICES 



^59 



cias para su representación de 9, 11 y 26 de Septiembre y 4 de Octubre 
de 1799. Empieza: 

ti;rio 
Excelso rey, aquí de lus hazañas, 
de artificiosa mano pincel diestro 
con elocuentes coloriJos rasgos 
da nuevo ser y vida A tus trofeos. 
Neoptolemo, Lisimaco, Casandro, 
Demetrio, Atenas, Roma, que á tu esfuerzo 
postraron su altivez, inmortalizan 
la prodigiosa serie de tus hechos. 
En el mármol tu forma repetida 
compite duraciones á los tiempos 
que contra el digno sucesor de Aquiles, 
progenie de los númenes eternos, 
la ednd engendradora del olvido 
no puede hacer comunes sus efectos. 

En la misma B. M. hay un Pirro j' Casandro, traducción de A. Zeno, 
por el mismo D. Vicente Rodríguez de Arellano. con las aprobaciones 
y licencias para su representación de 27 de Octubre á 16 de Noviembre 
de 1798. Está en cuatro actos é intervienen: Casandro, rey de Macedo- 
nia; Pirro, rey del Epiro; Ismene, princesa de Media; Elenia, hija de 
Casandro; Glauco, príncipe de lliria; Arideo, hijo de Casandro; Deme- 
trio, conñdente de Arideo; Ciro, capitán de guardias de Casandro. La 
escena es en Ebactana, y empieza: 



PIRRO 

Luciente, fecundo padre 
de la gran naturaleza, 
alta ocasión, claro origen 
de cuanto la fértil tierra 
fructifica, con que al hombre 
pródigamente sustenta; 
fuente de luz de quien toman 
la suya signos y estrellas; 
espíritu elemental 



alma del arte que reinas 
con esplendoroso cetro 
sobre la celeste esfera, 
Febo, pompa de los cielos, 
con humilde reverencia 
te adoro, y á tu deidad 
tutelar de Epiro y Media 
entre la sangre y las armas 
estos trofeos de guerra 
del Macedoiiio vencido 
consagra mi fortaleza. 



Ni Moratín, ni Ovilo, en sus Catálogos del teatro del siglo pasado, 
mencionan estas dos obras del fecundo Arellano; pueden considerarse, 
por tanto, como inéditas, lo mismo que la desconocida de D. Ramón dií 
LA Cruz. 



13. Cazadores (Los). Z. en dos actos, verso. - 
mió con esta portada: 

Fies 
pe de I 



-(1764). Se impri- 



ítas que se han de liacer en casa del Kxcclentíssimo Señor Pr'tnci- 

¡ la Católica, Kuibajador de S. M. el Rey de las Dos Siciltas, con 

motivo de los Desposorios de los Serenissimos Señores Archiduque Pe- 
dro Leopoldo, y Doña María Luisa, Infanta de España. En Aladrid', 
M.DCC.LXIV. Por Joachin Ibarra. X.", 233 páginas, más 50 para el 
Fin de fiesta. 

En la hoja siguiente va un Prólogo en romance endecasílabo que 
pronuncia Ñapóles, celebrando á la novia, y en la hoja cuarta la por- 
tada de la obra: 



26o 



DON RAMÓN DE LÁ CRUÍ 



Los Caladores. -Zar:;uela -interlocutores: 

Martina —Teresa Segura. 
Juliana. — Rosalía Guerrero. 
/í«ío.— María Teresa Palomino. 
Antón. — Diego Coronado. 
Per/co. — Ambrosio de Fuentes. 



En la hoja quinta empieza el texto que acaba en la página 232, y en 
la siguiente comienza el Fin de fiesta (sin título), con paginación espe- 
cial hasta la =¡0. Véase entre los saínetes su descripción bibliográfica). 

Principia: 

Cantan perico, justo y antón 
Vamos, compañeros, 
que apunta la aurora, 
debe ir eij buen hora 
quiera quiera cazar. 

ANTÓN 

Tengo yo una codorniz 
que hasta por seis veces 
hace: «Buen pan hay •> 

{lí\ ejemplar manuscrito de la B. M. (1-189-5), dice que la representa- 
ción en casa del Embajador de Ñapóles se hizo el 20 de Enero de 1764, 
V también le da el título de: En las selvas sabe Amor tender sus redes 
mejor y este mismo le reconocen las aprobaciones y licencias expedi- 
das en Madrid á 5, 7, 10 y 24 de Noviembre, para representarse en los 
teatros públicos, como se hizo en el del Príncipe, por la compañía de 
María Hidalgo, desde el 10 de Diciembre hasta el 24 inclusive. Inte- 
rrumpióse los 25 y 20 para el estreno de El sol del mariano cielo, que 
no gustó, y volvieron á escena Los ca^^adores todo el resto del mes y 
los trece primeros días del siguiente. En la B. M. se conserva todavía 
la música de esta zarzuela; pero ignoro si será la de Floriano Guzmán. 
(Véase más atrás pág. bo nota i). 

14. Celinda. T. en un acto. (S). — (I775). 

En la B. M. (1-98-13) hay un manuscrito antiguo, con las aprobacio- 
nes y licencias de i.° y 3 de Agosto de 1775. Para la compañía de Eu- 
sebio Ribera. Es una imitación de la de Calino. Se volvió á representar 
en 1776 con el siguiente reparto: 

Celinda —Vicenta Llanes (el año anterior Pepita Huerta). 
Orosw/)?.— Ildefonso Coque. 
Ge/ií7;n.— V^icente Merino. 
Ürcano. — José Espejo. 
Fan(?í.— Vicente Sánchez Camas. 



Empieza: 



GEIIAM 

No me sigas, Fanés, déjame solo. 

FANÉS 

Señor... 

f.EIlAM 

No me repliques. 

FANÉS 



¿Pues quí* es esto? 



CEHAM 

Jamás mi corazón han combatido 
pesares tan terribles, tan violentos, 
tan atroces: y ¿cuya es la traidora 
mano, por quien despedazar le veo? 
De una pei jura, una infeliz esclava 
á quien yo mismo desaté los hierros, 
y levanté ú la altura de mi esposa, 



APÉNDICES 



261 



Cenobia. (Véase Más puede el hombre que amor). 

15. Clementina. C. con música, en dos actos, verso. (\'). — (1786). 

La música fué'compuesta por D. Luis Bocchcrini, músico de la Ca- 
pilla Real. 

Don Vicente Rodríguez de Arellano tiene también una Clementina 
en dos actos y en prosa. 

16. Competencias de amistad, amor, furor y piedad. Comedia he- 
roica y pastoral para la compañía de Juan Ponce, sacada de la ópe- 
ra La Olimpiada del célebre Abate Pedro Metastasio y acomodada 
al teatro español por Dox Ramóx de la Cruz. — (1769). 

Así el original autógrafo de esta obra que existe en la B. M. ('1-99-12;. 
Está en tres actos, vei'so. Las aprobaciones y licencias para su repre- 
sentación llevan las techas iS, ig y 20 de Diciembre de 176^1, y se re- 
presentó en el teatro del Príncipe, por la compañía de Juan Ponce, 
desde el 24 de aquel mes hasta el 6 de Enero. Sempere la menciona con 
el título de La Olimpiada. 



Principia: 



LICIDAS 

Ya he determinado, Amintas. 
y no escucho tus consejos. 

AMINTAS 

Lícidas, señor, escuclia 
y modera tu violento 
espíritu alguna vez. 

LICIDAS 

{Pues en que ya esperar puedo 
lo que de mi desconfio, 



cuando en el mayor empeño 
Megacles me ha abandonado- 
Megacles, mi verdadero 
amigo, de cuya fé 
aguardaba mil consuelos. 

AMINTAS 

Todavía no hay razón 
de condenarle, supuesto 
que no es tan breve el camino 
que divide el sitio ameno... 



Don Nicolás González Martínez escribió también una obra titulada 
Competencias de amistad, que fué estrenada el 26 de Noviembre de 1762, 
por Águeda de la Calle en el teatro de la Cruz. Como ópera, pero con 
el libreto en ambos idiomas italiano y castellano, se imprimió en Cádiz 
en 17(^2, como hemos dicho en el texto. Y en la B. ¡M. (1-135-13), hav 
otra traducción de esta obra hecha por un anónimo en 1794 con el tí- 
tulo de La Olimpiada, y en ella una nota, en que se advierte que la 
música se cujitará por la otra traducción de D. Ramón de la Cri';^, 
Competencias de amistad. Esta Olimpiada está en verso suelto y en tres 
actos. 

Como el título forma un pareado, aludiendo también Cruz al poco 
tiempo empleado en la versión, le puso en la portada del tercer acto 
este otro, con todo lo que formó una cuarteta monorrima: 

Competencias de amistad, 
amor, furor y piedad; 
comedia de Navidad 
escrita con brevedad. 

Y además la décima que hemos copiado antes. 

17. Complacencia de todos (La). — (1776). Z. no conocida; pero 
cuya existencia consta por la siguiente cuenta original que hay en- 
tre los papeles que fueron de Barbieri. 



262 DON RAMÓN DE LA CRUZ 



«Lista de los gastos causados por la función nombrada La Compla- 
cencia de todos: 

Por toda la composición de versos á D. Ramón de la 

Cruz 2.000 reales. 

Por fa composición de toda la música de dicha función 
á D. Antonio Rosales 600 » 

Por el teatro que se ha puesto en dicha función á Jeró- 
nimo Avecilla 560 » 

Por poner la contradanza de los caballos en dicha fun- 
ción 120 » 



Suma iodo, 3.280 » 
Ribera.» 
Verano de 1776: 'de letra de Barbieri . 
iS. Cuadro hablador (El) 6 la esposa fiel. Z. en un acto. — [lyyj). 

B. M., 1-181)7. Autógrafo de 1777; y otro manuscrito con las aproba- 
ciones y licencias de 28 y 29 de Junio y i.° de Julio de 1777. 

Es imitación de la comedia de música francesa Le Tablean parlant, 
letra de Anseaume y música de Grétry, representada en el teatro de los 
Italianos de París el 20 de Septiembre de 1769. Con el título de La 
spossa fedele se ejecutó también en Italia. 

Esta obra fué representada en el verano de 1777 con mediano éxito, 
y cuatro aiños después el autor la reformó mucho, y con el título de La 
esposa fiel ó La buena esposa lo presentó de nuevo v fué estrenado con 
Introducción el 3 de Julio de i78[, en el teatro del Príncipe por la com- 
pañía de Manuel Martínez. 

Los principales papeles estuvieron á cargo de Mariana Raboso, Ni- 
colasa Palomera, Sebastián Brignoli, Garrido y Coronado. 

Principia con un minuete cantado por la Palomera: 



Yo soy joven, soy doncella, 
todos dicen que soy belln, 
y me quieren cortejar. 

Tengo dote, tengo renta, 
y en lugar de estar contenta 
paso el dia en suspirar. 



Mi corazón palpitando 
y en secreto suspirando 
no me deja sosegar. 

El me dice que se muere 
y aunque entiendo lo que quiere 
no le puedo remediar. 



ig. Cubo de la Almudeiia (El). Auto sacramental de Calderón 
refundido ó exornado por D. Ramón de la Cruz. — 1760. 

Consta el hecho en las cuentas del Arch. mun. (1-365-2), y que luego 
fué ejecutado el 13 de Junio de 17Ó0, en el teatro del Príncipe por la 
compañía de José Martínez Calvez. 

En la Bib. Nac. hay un manuscrito de este auto refundido en letra 
del siglo xviii. Probablemente será el de Cruz. 

20. Día de campo (El). C. en dos actos, verso. (L) — (1781). 

En el Lidice del tomo lleva esta nota: «Esta última pieza se repre- 
sentó en casa de la Excma. Sra. Condesa-Duquesa Viuda de Benaven- 
te y Gandía por las damas y familia de S. E. que la desempeñaron con 
la mayor gracia, viveza y propiedad, en celebridad de los años del Ex- 
celentísimo Sr. Duque de Osuna, y á este asunto alude la letra del coro 
final. 



APÉNDICES 2.63 



En la B. M. (1-164-18^ hay dos manuscritos, uno con variantes autó- 
grafas y con las aprobaciones y licencias para representarse en el tea- 
tro de 2, 4, 5 y 7 de Julio de 1781 y los repartos siguientes: 

REPARTO EN EL TEATRO —PERSONAJES. -REPARTO EN CASA DE BENAVENTE 

Francisca l.aborda. - Doñn Fausta. — D.^ Mariquita. 
Mariana Alcázar. — Doña F.ufrasia — D ' Joaquina. 
Josa Espejo,— Don Teodoreto. — Sr. Vázquez. 
V'icente Merino — Don Severo.— Sr. Ascargota. 
Tadco Palomino. — Don Lamberto.— Abate. 
Antonio Robles,— £)on Plácido — D. José'. 
Rafael Ramos.— £)o?¡ Pascual. — D. Antonio. 
Chinita (Gabriel López).— Don Ensebio. — Sr, Morales. 
Polonia RochtX— Jacinta. — D.' Pabla. 
María Pulpillo. — pascasia. — D ^ Dionisia. 

Manola. 
Ensebio Ribera.— Doh Lore»,--o.— D. Gena'o. 

El dia 9 de Julio de 1781 fa,é el del estreno en el teatro del Príncipe 
por la compañía de Joaquín Palomino Véase De todo y de todo nada 
en la sección que sigue . 

"21. Divorcio feliz (El) ó La Marquesita. C. en cuatro actos, ver- 
so, (vil). — (1782). 

Sacada de una de las Kovela.s de Marmontel, con el propio título. 

También se imprimió suelta en Madrid, Librería de Quiroga, 1796, 4." 

Es muy agradable comedia, con cierto dejo sentimental, D. Ramón se 
complace, como de costumbre, en la pintura de cilgunos tipos madri- 
leños. 

Estrenóse, con música de D. Pablo Esteve, el 26 de Agosto por la 
noche, en el teatro del Príncipe por la compañía de Manuel Martínez, y 
se le pagaron á Cruz por ella y el saínete que la acompañó 1.500 rea- 
les. Hiciéronla: la 7"/ra;?íi! (La ^/ar^/zeíií). Paca Martínez, Nicolasa Pa- 
lomera. Josefa Pérez, Vicenta Sanz, Petronila Morales, Rafaela Moro, 
Rosa García Hugolde y la Caramba. 

Entre los papeles de D. Francisco Asenjo Barbieri existe el siguiente 
recibo original: 

«Reciví del Señor D, Juan Lavi, Contador v Administrador interino 
del propio de comedias de esta villa, mil y quinientos reales de vellón 
por la comedia La Marquesita y el saynete La Molincta espantada, 
que representó la compañía de Mariínez el lunes 26 de Agosto próximo 
pasado, y para que conste lo firmé en Madrid á 2 de Septiembre de 1782. 
— Ramón de la Cruz. — A quenta de los expresados mil quinientos rea- 
les solo Reciví nobecientos por defecto de caudal. — Madrid, 3 de Sep- 
tiembre de 1782.» 

22. En casa de nadie no se meta nadie^ ó El buen marido. Z. joco- 
sa. En dos actos (verso). La representó la compañía de Juan Ponce 
el verano del año 1770. (ix). — (1770). 

Pero antes se había ya impreso suelta con esta portada: 
En casa de nadie, no se meta nadie ó El buen marido. Zarzuela Joco- 
sa escrita y dedicada al Excmo. Sr. Duque de Alba, Don Fernando de 
Silva Alvarej de Toledo, etc., etc., etc., por 1). Ramón dk í.a Cruz 
Cano v Olmelmlla, La música es del Maestro D. Fabián García Pa- 



264 



DON RAMÓN DE LA CRUZ 



checo. Con superior permiso. En Madrid: En la Imprenta de Blas Ro- 
mán. Plazuela de Santa Catalina de los Donados. Año de 1770—8.", 
¡36 pó.íís. Sigue la dedicatoria y al fin la advertencia y nota que hemos 
copado en el texto. 



PERSONAS 

Don Joaquín. — La Sra. Josefa Figueras. 
Doña Magdalena, su mujer. -IMaria Or- 

dóñez. 
Doña Isidora. —Teresa de Segura. 
Don Enrique, capitán de infanleria. — 

Casimira Blanco. 



La Tía Francisca.— io%(\xñna. Moro. 
Vn alcalde. — José Espejo. 
Rtiperta. — Polonia Rochel. 
Lorencillo — Gabriel López, Chinita, 
Silverio, barbero. — Ambrosio de Fuen- 
tes. 



Esta zarzuela se estrenó en el teatro del Príncipe, por las dos compa- 
ñías reunidas, el 2S de Septiembre de 1770, y se hizo seguido hasta el 7 
de Octubre inclusive, en que cesó la temporada de verano. — La músi- 
ca con que se ejecutó se conserva todavía en la B. M. 

23. En vano contra el honor lidian encantos y amor: la toma de Je- 
rxisalém. C. en tres actos, verso. — (1773). 

Existe en la B. iM. '1-112-1;, copia antigua con enmiendas de letra 
del autor y una licencia que dice: "Nos el Licenciado D. Tomás Anto- 
nio Fuertes, Presbítero, Teniente Vicario de esta villa de Madrid y su 
partido, etc. Por lo que á nos toca damos licencia para que la comedia 
antecedente, dispuesta pur D. R.\món de la Cruz pueda representarse, 
mediante que de Nuestra Orden ha sido vista y reconocida, v parece 
no contiene cosa alguna opuesta á Nuestra Santa Fe y buenas costum- 
bres. Madrid y üiziembre 22 de 1773. Licenciado Fuertes. Por su man- 
dado, Bernardo Pérez.» Siguen la aprobación del P. Puerta Palanco, 
fraile de la Victoria con fecha 23 y la licencia del Corregidor de 24 de 
Diciembre. 

En la portada de dicho manuscrito se leen también estas notas: «Se 
advierte que esta comedia se atajó por haber caído mala la Borja, y re- 
medió la sobresalienta; con que no se hará caso de los atajos»; y luego 
de letra de D. Ramón: «Van quitados 204 versos: al que le parezca ataje 
lo que quisiere, etc.» 

Y á ia vuelta: «año de 1773 por Navidad. Duró hasta Reyes, y dicho 
día hubo de entrada 4.580 reales y dio fin.» • 



REPARTIMIENTO 



.Initida. — Dama: P'igueras 

Erminia.— 2.' Borja (después Pepita 

Huerta). 
Roselia.—3' Polonia (Rochel). 
Floralba.—^' Tordesilla.». 
Roselia.—S.' Cortinas. 
Reinaldo.—!.'^ .Merino. 
Tancredo. — 2." Ribera. 
.4rf7-í7i/o.— 3.*' Soriano. 

_ Estrenóse, en efecto, el 25 de Diciembre de 1773 en el teatro del Prín- 
cipe por la compañía de Euscbio Ribera, y con ella los dos saínetes del 
mismo autor El duende y La hostería del buen gusto, habiéndosele 
pagado por todo 2.700 reales, según las cuentas del Arch. mun. (1-373;. 
Esta con:edia es inédita: daremos por tanto su principio: 



Arteo.~!\.." Merinito. 

La sombra —5." Tadeo, y cantó aria 

Elmiro — B ' Espejo. 

51? /i'/o.— Gracioso: C/tinita. 

Pálmenlo. — 2." gracioso: Callejo 

Gofredo — Sobresaliente: Javier (Ruiz). 

/\ltamor.—2.° B.': Huerta 

Bafrino — Codina.» 



AKENDICES 



265 



CORO {canta\ 

Helias zagalas, 
gimples pastores, 
tejed guirnaldas 
de mirto y llores 
con mil porfías 
al nuevo albor, 
que huyen los días, 
que huye el amor. 

ADRA8T0 fde indio blanco^ 

Antes de que te pregunte 
la razón, Armida bella, 
del desusado favor 
de llamarme á tu presencia, 



permíteme que averigüe 
otra mayor extraneza, 
si puede darse mayor 
alguna, que la primera: 
;por qué el espantoso bosque 
que al impulso de tus ciencias 
ó tus artes, es abismo 
donde tantas almas penan 
transformadas sus figuras 
ó ya en troncos ó ya en piedras 
lan fácilmente mejoras, 
tan alegremente truecas 
en valle apacible, donde 
aves y flores renuevan 
al oído y al olfato 
goces de la primavera? 



24. E'clava reconocida (La). Z. — (1769). 

"Ya se vio el año pasado en !a Esclava reconocida, que duró sólo dos 
días por no concurrir el público; y con todo eso, tan lejos estuvo el au- 
tor de ser mudo, que charló infinito en Las labradoras de Murcia.» 
(Examen tardío, pero cierto, ya citado, pág. iS^. 

Efectivamente los dias 13, 147 15 de Agosto de 176'j se representó 
una zarzuela titulada La esciará reconocida, y quizá algún otro (pero el 
20 ya se pone otra función) en el teatro del Príncipe por las dos com- 
paíiías reunidas; y por ella se le pagó al Ingenio no dice quién; 1.300 
reriles, Arch. mun. i-34'j-35o]. 

Esta obra, hoy desconocida, debe de ser traducción del libreto de la 
ópera La schiava riconosciuta, música de José Scolari. representada en 
Venecia en 1766. El asunto acaso esté tomado de alguna obra del Gol- 
doni, aunque por el título no nos suena. 

25. Escocesa [La). C. de Voltaire. Traducida en cinco actos, 
verso. — (1771). 

Moratín se la atribuye á D. Ramón de la Cruz. 

Se imprimió suelta y anónima en Barcelona, por la Viuda de Pite- 
rrer, sin año y en 4.°, llamándose ya segunda impresión,^ hacia 1700,. 

Euc estrenada en el teatro del Príncipe, por la compañía, única, de 
Martínez, el 21 de Junio de 1771. 

Don Tomás de Iriapte hizo otra versión en prosa que se representó en 
el teatro de los Reales Sitios, y fué impresa en i76() en la Imprenta 
Real. 

26. Espigadera (La). Primera parte. C. en tres actos, verso. 
Íivj.-(i778). 

Se imprimió también suelta en Barcelona, por Carlos Gibert y Tuto, 



en 4.'*, sin año (hacia 1780}, y otra vez en la misma ciudad, por la V:u- 
^ Ar, n-.e^t-t-a,- fir^K¡¿n c;,'-, ¿,ío (hacia 1790,, y en 4." y ambas sin nom- 



da de Piferrer, también si 
bre de autor 

T 
pa 



e üe autor. 

Tuvo presentes el autor, aparte de otras españolas del mismo asunto 
ra esta obra la de Eavarf Les Moissonneurs, representada en los 
Italianos de París en 1762. 
Compúsola D. Ramón en 1777, y se estrenó con Introducción y Fin de 



DON RAMÓN DE LA CRUZ 



fiesta^ el 20 de Julio de 1778, en el teatro del Príncipe, por la noche y 
por la compañía de Manuel Martínez. Gran parte del éxito que esta 
obra obtuvo fué debido á la ejecución incomparable de la actriz María 
Joseía Huerta, quien obtuvo en ella el más grande de sus triunfos es- 
cénicos. Duró en cartel la obra todo el resto de Julio v primeros días 
de Agosto; y después siguió ejecutándose con mucha frecuencia. Se 
pagaron por ella á D. RaiMÓn 3.000 reales; el doble de las demás come- 
dias. El reparto fué el siguiente: 

Üen/Yíj. — María Josefa Huerta. 
A/aí/7rfe. ^-Sebastiana Pereira. 
Don Dieg-o. — Joaquín Palomino, 
Dott Jacinto. — Juan Ramos. 
A/arce/o— Vicente Galván. 
Tío Marcos. — Diego Coronado- 

Compuso para ella muy linda música, que todavía se conserva en 
la B. M., D. Pablo Esteve, maestro adscrito á la compaiíía de Martínez. 

El fin de fiesta con que se acompañó la representación de esta come- 
dia en una reprise de 1779 se titula: Los segadores festivos. 

27. Espigadera (La). Segunda parte. C. en tres actos, verso. 
(iv).-(i7S3). 

Al año siguiente del estreno de la primera parte, compuso D. Ma- 
nuel Casal una segunda que también llevó el título de Las Vendimia- 
doras, y la presentó á la misma compañía de Martínez. Se la devolvie- 
ron y entonces la llevó á la de Ponce donde se ejecutó con éxito des- 
graciado y con justicia. D. Ramón aun tardó cuatro años más en escri- 
birsu verdadera segunda parte, y fué estrenada el 7 de Noviembre de 
17S3 en el teatro del Príncipe, por la compañía de Martínez, haciendo 
la Tirana el papel principal. Llevó una Introducción titulada: La ter- 
tulia discreta, y por todo se pagó á D. Ramón 2.100 reales según acredi- 
ta esta nota que existe en el Arch. mun. (1-382) y que nos indica cómo 
se hacía el pago de las obras de teatro: 

«Señor D. Juan Eavi, se servirá entregar á mi trasportero dos mil y 
cien reales para el Sr. D. Ramóx de i,a Cruz, el Ingenio de la función 
que se hace: los mil y quinientos de la comedia y los 600 de la Intro- 
ducción, que el dicho trasportero recojerá el recibo, v mande á su ami- 
go y servidor. — Manuel Martínezo (7 de Noviembre de 1783). 

Entre los papeles de Barbieri había también este recibo original: 
"Reciví de la Administración del Propio de Comedias de esta villa 2.100 
reales por la comedia La Espigadera, segunda parte, y su repectiva In- 
troducción que representó la compañía de Martínez.— Madrid, 16 de 
Noviembre de 1783.— La Crtiz.» 

28. Eugenia (La). C. en cinco actos, verso, traducida de la de 
Beaumarchais. (iii). — (1772). 

Antes se había impreso suelta en Madrid y en Barcelona: Corregida 
y enmendada en esta segunda impresión en el año 1770. Por CarlosGi- 
berty Tuto, en 4.°: Otra vez en Madrid, Librería de Qiiiroga 4." y otra 
en Barcelona, Viuda de Piferrer, también en 4.° y sin año (hacia 1792;. 

Dos hermanas de Beaumarchais, tenían en 1762 una tienda de modas 
en la calle de la Montera, y á ellas, por su apellido, las llamaban las 
Caronas. Con la mayor Luisa Carón entabló por aquellos días amorosas 
relaciones D. José Clavijo y Fajardo, personaje célebre en nuestra his- 



APÉNDICES 267 



toria política y literaria, fundador del periódico El Pensador; y como 
luego abandonase á la Carona vino á Madrid su hermano Beaumnr- 
chais en 176; con objeto de satisfacerse de Clavijo. La cosa no pasó á 
mayores, y Beaumarchais se volvió á París, con el asunto de la Euge- 
nia c\i\e es en parte dicha aventura, y que hizo representar el 29 de 
Enero de ly*)/, siendo su primera obra dramática. Sobre el mismo ar- 
gumento escribió Goethe su tragedia Clavijo; Mr. de MarsoUier un 
drama titulado Noracy Javolci 'anagrama de Carón y Clavijo , y en 
1795 se cantó en Madrid la Eugenia en ópera con música de Sebast. Na- 
solini y el libreto en prosa se imprimió en Madrid, por Blas Román, 
en 8.°, 119 págs.. con texto italiano y castellano. 

La obra de D. Ramón se estrenó el 17 de Junio de 1772, por la com- 
pañía de Martínez en el teatro de la Cruz, hasta el 24 inclusive y volvió 
á ejecutarse por las dos compañías desde el 1 1 de Julio y desde el 5 de 
Septiembre varios días en cada vez. 

Al imprimir Chuz en el tomo iii de su Colección esta obra la hizo 
preceder de la siguiente curiosa advertencia: 

('Reflexión que ha ocurrido al Traductor de la comedia que sigue, al 
tiempo de ver las pruebas para su impresión. — ¿Quién pudiera creer que 
el discreto, juicioso y justamente aplaudido Mr. de Beaumarchais, au- 
tor de Eugenia, lo sea igualmente de La Folie journée ó Mariage de 
Fígaro^ \Qy\e diferencia! Cuando acabé de leer la segunda de estas dos 
piezas, tan lleno de fastidio como escandalizado, no pude menos de 
acordarme de aquellos dos versos, que, tan agudo como sentencioso 
dixo Boileau por Moliere: 

Daiis ce sac ridicule ou Scapiíi s-enveloppe, 
Je ne reconois plus l'Auteur du Misantltrope (i). 

Y de exclamar á su imitación: 

De Figuró en la imagen falsa y escandalosa, 
Desconozco al autor de Eugenia lastimosa. 

¿Y quién pudiera tampoco persuadirse que los Franceses, aquellos 
mismos Franceses que se atribuyen el imperio de la poesía dramática, 
decantando sus Cinnas. sus Fedras, Alalias, Tebaidas, Cides.,,., sus 
Misanthropos, Tartuffes y Escuelas etc., habían de aprobar, sostener 
y aplaudir á Fígaro hasta el exceso de la 89 representación? (2;. ¡Ah 
qué consecuencias tan evidentes se pudieran deducir de esta reflexión 
mia para convencer á los obstinados apologistas de los teatros extranje- 
ros, calumniadores absolutos del español, abatir su orgullo pedantes- 
co, y hacerles confesar que la novedad y la extravagancia en todas par- 
tes triunfan del juicio de los hombres y del decoro público!». 

La Boda de Fígaro se estrenó en París, en la Comedia F"rancesa, el 
27 de Abril de 1784. 

29. Extranjero (El). <iC con música en dos actos (verso). Es- 
crita de orden de la Excma. Sr. Condesa-Duquesa Viuda de Bena- 
vente y Gandía, representada varias veces de el teatro de la casa 
de S. E. por su familia, y después en el coliseo del Príncipe por 
los cómicos de la Compañía de Eusebio Ribera. Puso la música el 
célebre Maestro Don Antonio Ponzo, Siciliano.» (\\). — (1786). 



(l) Boileau. Art. Poét. v. 3i)o y (oo. {Nota de Cruz). 

(3j Asi consta en el Diario de París de 24 de Julio de este año. {No(a de Cki-Z). 



268 DON RAMÓN DE LA CRUZ 

Además se imprimió suelta en Barcelona, Imprenta de Carlos Gibert 
y Tuto, sin año en 4°; y en la B. M. hay un ejemplar manuscrito con 
la música (i-i 10-8). 

Efi el teatro público fué ejecutada desde el 28 de Enero de 1786 has- 
ta el 9 de Febrero inclusive, con el siguiente reparto: 



Polonia Rochel. 
Catalina Tordesillas. 
María Piilpillo. 
María Ribera. 
Francisca Laborda. 



Joaquina Arteaga. 
Antonia Prado. 
\'icenta Ronquillo. 
Lorenza Correa 
Pretola Correa. 



30. Fénix (El) de los hijos. «C. en dos actos (verso) deducida de 
una comedia pequeña en un acto cuyo original es alemán,» (viii). 
—(1772). 

Esta comedia fué entregada por D, Ramón á M. Martínez en Diciem- 
bre de 1772; fué copiada y pasó á la censura; pero no se representó 
hasta 1780, inaugurando con ella las funciones de verano. Así se decla- 
ra en la lulroducción para empegar las diversiones de verano de 1780 
por las dos compañías de Madrid y case], áonáQ, después de advertir 
que estaba escrita de antes, añade Martínez, el aiilor de la compañía: 

Es una pieza alemana 
en un ací-^ reducido 
que ha amplificado liasia dos 
en nuestro romance el mismo 
autor de La Espigadera. 
\ aunque no sea tan festivo 
su argumento es el más tierno 
y más útil que hemos visto 
quizás en nuesnos teatros. 

Efectivamente tiene interés el asunto. La hicieron las dos compañías 
en el teatro del Príncipe á principios de Julio, y por ella, la Introduc- 
ción susodicha y otro saínete que no conocemos, le pagaron á Cruz 
2.000 reales. 

En la B. M. f 1-30-5) existe el original autógrafo de esta obra con un 
reparto hecho en 1780 por el mismo D. Ramón que es el que sigue: 

yerowío. — Palomino ÍJoaquin\ 

Colasa. — Sra. Paca (Martínez). 

Cecilia -Sra. Juanita (García Hugalde). 

Valentín. — Paco Ramos. 

Don Carlos.— Juan Ramos. 

Un sarg-ento. Simón (de Fuentes). 

Píj/r/c/o. — Coronado (Diego). 

Entre los papeles de Barbieri hay el recibo siguiente: «Reciví por la 
función del Fénix de los hijos que han ejecutado las dos compañías, 
dos mil reales de vellón. — Madrid, 10 de Julio de 1780. — 1.\ Cruz.» 

31. Filósofo aldeano (El). Z. en dos actos, verso. (S"). — (1766). 

Se estrenó el 26 de Enero de 1766 en el teatro del Príncipe por la 
compañía de Nicolás de la Calle y siguió hasta la conclusión del año 



APÉNDICES 269 



cómico (11 de Febrero). Luego se representó otras muchas veces, como 
en 1768, en el mes de Agosto, varios días seguidos en que produjo 
31.254 reales y de beneficio libre para los cómicos 9.907 reales. 

El original de esta zarzuela es // filosofo di campagna, ópera italia- 
na que con música de Baltasar Galuppi fué estrenada en Venecia 

^" 754. 

Diez años después se cantó en italiano en Zaragoza y se imprimió 
allí mismo con una traducción castellana. 

Ya en zarzuela se representó en Barcelona y se imprimió con este 
título: El Filósofo natural. Zarzuela jocoseria^ par-a representarse en 
el Teatro de la M. I. Ciudad de Barcelona el aíio 1769. Por la cowpa- 
ñia Cómica de Zaragoza, su autor Carlos Valles, Dedicada al público. 
Barcelona: Por Francisco Generas, Bajada de la Cárcel. — 8.", 80 pági- 
nas. Las licencias para la impresión son de 20 de Junio de 1769. 

Este texto es el mismo que el de D. Ramón de la Cruz, porque en 
la B. M. existe la música que se cantó en 17^(1. y la letra de ella co- 
rresponde exactamente con el texto impreso. 

32. Foncavmlems (Las). Z. en dos actos, verso. (S).— (1772). 

En la B.AL se conserva el manuscrito autógrafo 1-187-48,, pero sin 
año ni otra seña alguna. Pero en 1772 fué impresa suelta con este títu- 
lo: Jugarla del mismo palo y amor puede más que el oro. Z arpíela bufo- 
cómica de figurón: por otro título Las Foncarraleras. Obra que se está 
representando en el Coliseo del Principe. Con licencia. Madrid, Anto- 
nio Mayoral. ij~2, 8.° 

Fué estrenada la noche del 25 de Septiembre de dicho año de 1772, 
en el teatro del Príncipe por las dos compañías reunidas, y duró hasta 
acabarse la temporada de verano, y en Diciembre volvió á ponerse va- 
rios días en escena. En 1790 volvió á ser aplaudida y produjo mucha 
ganancia á la compañía. 

La música de esta zarzuela fué compuesta por D. Ventura Calvan, y 
se conserva en la B. AL de esta villa. 

Don Ramón de la Cruz compuso también un saínete con el título de 
Las Foncarraleras que existe, aunque inédito. 

33. Fuerza de la lealtad (La). «Fiesta con que celebró la entrada 
del Rey nuestro Señor Don Carlos iv en su corte, y Jura el Sere- 
nísimo Príncipe de Asturias Don Fernando, el Excelentísimo Se- 
ñor Don Diego de Noronha, Embaxador de la Reyna Fidelísima, 
en el día 27 de Septiembre de 1789. La representaron los cómicos 
españoles de Madrid.» (ix). — (17B9). 

Es una zarzuela en un acto, en verso. La fiesta se verificó el 28 con 
un baile y función nocturna que el Embajador dio en obsequio de los 
Reyes. 

34 Hamleto, rey de Dinamarca. Tragedia inglesa. Es traducción 
del Hamlet de Ducis. En cinco actos, verso. — (1772). 

Don Juan Eugenio Hartzenbusch había ya atribuido á D. Ramón dG 
LA Cruz un Hamlet; y nosotros en las cuentas del Arch. mun. hemos 
vuelto á hallar la noticia con la fecha de su estreno que fué el 4 de 



'l'lb DON RAMÓN DE LA CRU2 



Octubre de 1772 por las dos compañías reunidas en el teatro del Prín- 
cipe, y sólo duró hasta el 8 inclusive del mismo mes. 

En la B. M. 1-118-1), hemos hallado al fin la obra, escrita en cinco 
actos; y que. como inédita, merece demos á conocer su principio: 



Llegó, amado Polonio, llegó el día 
de confiar á tu amistad y aliento 
mis designios. Escucha:. . pero antes 
de la seguridad nos informemos 
de este lugar. 

POLONIO 

Ninguno puede oírnos. 

CLAUDIO 

¿No.' Pues óyeme tú. Todo el concepto 
mió y de mis parciales se reduce, 
uniéndose mi ánimo y su esfuerzo, 
á coronarme rey de Dinamarca 
antes que ocupe su sitial Hamleto; 
ese principe adusto y retirado; 
tan fastidioso, al fin, y tan violento, 
que parece que sólo se complace 
en_nutrir á las fieras de su pecho. 



El reparto con que se hizo en el teatro fué: 



//ti;«/e/o— Vicente Merino. 
0/"e//<.7.— Catalina Tordesillas. 
¿■/r/rtJ. — Polonia Rochel. 
Ger/rMiiíí.- Sebastiana Pereirj. 



Claudio. - José Espejo. 
Po/oh/o.— Simón de Fuentes. 
Norceste. — Ensebio Ribera. 
0'o///';«ti)!.— Vicente Gal van. 



35. Ifigenia. Comedia de Cañizares, exornada ó arreglada por 
Cruz. — (1772). 

En las cuentas de representaciones del Afch. mun. correspondientes 
al 8 de Diciembre, hay este volante al Contador de teatros: «Sr. Don 
Juan Lavi. No tuve presente cuando remití á V. la lista de gastos de 
esta comedia de Ifigenia^ el exorno que había hecho D. RaíMÓn de la 
Cruz en ella; y asi mesmo se ha venido á la memoria el que hizo en la 
de El príncipe constante; no quiero quedemos mal por una friolera de 
200 reales que son ambas; lo que podrá V. entregar á Baltasar y mande 
á su servidor y amigo. — Eusebio.» 

La comedia de Ifigenia se venía haciendo desde el 29 de Noviembre 
y siguió hasta el 10 de Diciembre inclusive. 

36. Indiana (La), C. en un acto, (verso), (viii). — (1781). 

Es imitación de La Jeiine Indienne de Nicolás Chamfort: y se estrenó 
el 9 de Julio de 17S1 en una función de las de verano que llevó el títu- 
lo colectivo de De todo j- de todo nada, y se compuso además de la co- 
media El día de campo, y los saínetes El padrino y el pretendiente y El 
repente de los cómicos. En esta última pieza que hace oficios de intro- 
ducción á las representaciones que en dicho estío dio la compañía de 
Palomino, ss anuncia La Indiana, así: 



APÉNDICES 



271 



ESPEJO 

¿Xo hay otra pieza llamada 
La India, de gran boato, 
de acción y de versos serios. 
por la certeza del caso 
y que suena á disparate 
conforme se va escuchando? 

LABORDA 

Esa yo la sé, aunque temo 



el capricho, por lo raro, 
y el estrenarle no sea 
que nos tiren algún banco. 

PAI-OMINO 

No lo creas; que antes bien, 
al vernos buscar extraños 
modos de agradar al pueblo 
dirá que nos esforzamos. 



En las cuentas del Arch. mun. (1-378 y 379 se halla el siguiente bi- 
llete: «Sr. D. Juan Lavi: Si vm. no tiene'inconveniente podrá entregar 
del apartado para Ü. Ramón de la Cruz mil y quinientos reales que 
creo es el precio que se le puede dar por el trabajo de la Introducción 
del día 9 del presente mes, del //ii!&/aio;- y /a Indiana. Madrid, 12 de 
Julio de 81. — Joaquín Palomino.» Se le pagaron. La Introducción es, 
como hemos dicho. El repente de los cómicos y El hablador no es, como 
pudiera creerse, el saínete de este título, sino El padrino y el preten- 
diente, qué también habla mucho. 

37. Isla de aviar (La). Z. en dos aclos, verso (S). — (1774). 

Existe en la B. M. 1-18S-22, el original autógrafo de esta zarzuela y 
otro manuscrito con las aprobaciones v licencias de 17, 19 y 23 de 
Agosto de [774. 

También parece se imprimió suelta antes de 1 785 según dice Sempere. 

Se representó en el teatro del Príncipe por la compaiiía de Ensebio 
Riberii, desde el 12 de Septiembre de aquel año hasta el 18 inclusive, 
con este reparto: 

Martina —Polonia Rochel. Cr/Vzio.— Vicente Sánchez (CiVnas). 

Jacinta. — Catalina Tordesillas. Mujeres.— WctnXa Antón, la Morales y 

Don Silverio. —Tadco Palomino. Lorenza (Santisteban). 

5rz/«o.— Cristóbal Soriano. Hombres .— Ca\]e']o , Codina y Baltasar 

/í/eñoi. — Huerta, Quevedo y Luis (Na- (Díaz), -y éste estuvo preso, y no salie- 

varroj. ron más que dos y dos». 

Esta zarzuela es imitación de la ópera italiana titulada: Isola d^amo' 
re, para la que compuso en 1751 mijsica Gaetano Latilla y fué repre- 
sentada en Ñapóles. Pero la española se cantó con la música de Anto- 
nio Sacchini, con la que se estrenó en Roma en 176(5. Esta partitura 
existe todavía en la B. M. 

Años adelante volvió á representarse muchas veces, y el Memorial 
literario hizo un examen crítico extenso de ella (pág. 3S2 del tomo 
correspondiente á Noviembre de 1785,. 

38. Isla desierta (La). Z. en un acto, verso. Traducción del Me- 
tastasio (S).— (1781). 

En la B. M. hay una copia antigua con las aprobaciones y licencias 
de II, 14 y i() de Mayo de 17S1. 

Se estrenó en el teatro de la Cruz por la compañía de Joaquín Palo= 
mino, el 23 de Mayo de 1781. 

El original de Metastasio titulado L'Isola disabilata, recibió música 
diversas veces de los mejores compositores italianos y alguno alemán 
como Haydn. En francés y con el título de La Colonie se cantó con 
música de Sacchini, El reparto que esta obra tuvo en su primera re- 
presentación fue el que sigue : 



^72 bÓN RAMÓN DE LA CRÜ¿ 



Constanza. — María Pulpillo. 

Gerardo, su esposo. — Antonio Roliles. 

Silvia, hermana de Constanza.— iaana. García. 

Enrice — Tadeo Palomino. 

( Juan Aldo vera. 
Marineros.— \ ... „ , 

( Mariano Raboso. 

Creemos que esté inédita esta piececilla de D. Ramón de la Cruz. 

39. Judii. C. antigua refundida ó arreglada por D. Ramón para 
representarse por 1?. compañía de Ponce, en el teatro de la Cruz 
desde el 21 de Febrero de 1781. (Véase el saínete El Novelero). 

La comedia á que se alude será probablemente la del Dr. Felipe 
Godínez, titulada: Jiidity Holofernes. 

40. Labradoras astutas (Las). Z. en dos actos, verso. (i773). 

Se la atribuye á Cruz, García Villanueva en su Origen del teatro 
español, pág. 293; y, en efecto, en la B. M. (1-187-49 hay un manus- 
to antiguo, con la aprobación de 20 de Agosto de 1773, que dice así: 
«Nos el Dr. D. Fermín Ignacio García Almarza, Teniente Vicario de 
esta Villa de Madrid y su partido, etc. Por la presente, y por lo que 
á Nos toca, damos licencia para que se pueda representar la zarzuela 
intitulada Las Labradoras astutas, compuesta por D. Ramón dk la 
Cruz; atento á que de nuestra orden ha sido vista y reconocida, y no 
contiene cosa alguna que se oponga á nuestra Santa Fe y buenas cos- 
tumbres. Dada en Madrid á 20 de Agosto de 177-^.— Dr. Almarza.— Por 
su mandado, Juan Crisóstomo Martínez Ayora.;> 

Es imitación de la ópera bufa italiana titulada La Contadina biza- 
rra, que con miisica de N. Piccinni fué cantada en Ñapóles en 1761. 
Pero D. Ramón la acomodó á las costumbres españolas. 

Se estrenó á Hnes de Agosto de 1773, en el teatro del Príncipe por 
las dos compañías reunidas, como se ve por el siguiente reparto: 

Marcela, labradora astuta y e mbuster a. -Vo\on\dL Rochel. 

Florencia, labradora astuta y presumida.— Mariana Raboso. 

Doña Rósatia, hermana del Corregidor de Esquivias. —'Sico\asa Palomera. 

Don Tibiircio, Corregidor de Esquirlas. -Ambrosio de Fuentes. 

Don Mamerto, hidalgo tonto y /-/co.— Miguel Garrido. 

Bernardo, labrador v^/ú'HÍe.— Cristóbal Soriano. 

Juliana, criada de doña Rosalía.— Josefa Cortinas. 

Don Diego, hidalgo rico y galán. -Tadío Palomino. 

Principia con un sexteto: 

ROSALÍA V DIEGO 

Labradora, vuestro estado, 
¡cuánto es dulce y envidiado! 



DIEGO 

Sólo yo penando muero. 

ftOSALÍA 

Sólo yo fdtal espero. 

LOS DOS 

Más motivos de penar. 
Está irtédita esta zar^tuela* 



fLORENClA 
Soy muchacha y labradora; 
mas penetro el arte fino 
del amante más ladino 
que me quiere festejar. 

TlBURCIO 

Mi Marcela, tigre hircana, 
vuelve á verme por tu vida, 
porqu? sane de su herida 
mi flechado corazón, 



ÁPÉbJDICES 273 



. 41. Labradoras de Murcia (Las). Z. en dos actos, verso. (S\ 
—(1769). 

Se imprimió suelta con este título: «Las labradoras de Murcia. Zar- 
zuela burlesca en dos actos, por D. Ramón de la Ckuz Cano y Olmedi- 
i.r.A, ele. Puesta en música por el Maestro Don Anloiiio Rodrigue^ de 
Hila, etc. Para representarse por las Compañías de Cómicos de esta vi- 
lla en el Coliseo del Príncipe las noches de Septiembre de este año de 
1769. Con licencia del Consejo. En Madrid: en la imprenta de D. Anto- 
n'o Muño^ del Valle. Se hallará en la Librería de Antonio del Castillo, 
frente San Felipe el Real. — 8.", 132 páginas. La licencia del Consejo 
lleva la fecha de \h de Septiembre. 

PERSONAS 

Don Vicente, Caballero valenciano disfrazado de labrador. -José Espejo. 

Doña Teresa, su hija. — La Sra. María Mayor Ordóácz. 

Don Narciso, Caballero valenciano, sii amanle correspondido. —Sra. María de la Chica, 

Doña Xicolasa, rica viuda de Murcia.— Sra. Joaquina Moro. 

Don Leandro, su hijo, estudiante atolondrado.— Ambrosio de Fuentes. 

Olaya 1, , , ( Sra. Teresa .Segura. 

■' ¡Labradoras.] c /- • n, 

Florentina.) < Sra. Casimira Blanco. 

Pencho.\^ , . ( Gabriel López. 
, , ,. {Labradores.' ^. ,- , 

Antolin.^ I Diego Coronado. 

Esta zarzuela se estrenó con grande y merecido éxito el itj de Sep- 
tiembre de dicho año de 1769, por las dos compañías reunidas, en el 
teatro del Príncipe. Duró hasta el 5 de Octubre v luego volvió á ejecu- 
tarse otras muchas veces. 

42. Licenciado Farfulla (El). Z. en un acto, verso, (vij. — (1776). 

Se imprimió además varias veces suelta (una en Valencia, por Mar- 
tín Peris, 1818, 4.°', posteriormente sufrió el arreglo siguiente: 

El Licenciado Farfulla. Pr imerra ísicj parte. Drama original de 
D. Ramón de la Cruz. Refundido en dos actos con aumento de varias 
escenas de cantado por D. A. S. V.. según se cxecutó en esta ciudad 
por una reunión de Señores aficionados en el Carnaval del año de 1813. 
Ca'ii/f, Imprenta de D. Esteban Picardo, calle de la Carne. Año de 
181 5; 8.°, 72 páginas. 

Fué estrenado en Madrid la noche del i.° de Julio de 1776, en el 
teatro del Príncipe por la compañía de Ribera, y con el siguiente re- 
parto: 

Fíi)-/?<//iJ.— Gabriel López [Chinila). 

Casilda.— Lorenza Santistoban. 

Ca/íi»!/j.— Polonia Rochel. 

Per/co. —Tadeo Palomino. 

Don Fernando.— 'V\cer]tc Sánchez (Cilnhls). , 

Don Lestttes — Josií Espejo. 

Doña Isabel, dama extranjera. 

Duró dos semanas seguidas, y luego en diversos años fué representa- 
do infinidad de veces. Véase en la siguiente sección de este Catálogo, 
Introducciones de 1777, 78, 80 y 85. 

43. Maestro de la Niña (El). Z. en dos actos, verso, (x).— (1778). 

También se imprimió suelta: Valencia, Imprenta de Juan Jimeno, 
1826, 4." 

18 



2:74 



DON RAMÓN DE LA CRUZ 



Fué estrenada el ^o de Septiembre de 1778 en la compañía de Euse- 
bio Ribera con una curiosa Introducción 'Véase' veste reparto: 

Doña Luisa —Msria Mayor Ordóñez. 

Cecilia. — Polonia Rocliel. 

Dotí Pedro. -José Kspeio. 

Don Silverio. — Tadt!0 Palomino. 

Don Roque —Cristóbal Soriano . 

. , \ Manuela Guerrero. 
Dos criadas. I ^ , , ,, 

' Rafaela .Moro 

Esta zarzuela está tomada de la ópera italiana // maestro di música, 
qfie, con la que le puso Alejandro Scarlatti, se representó en París en 
1752. Muchos años antes en vida de Scarlatti [m. 1723; se había ejecu- 
tado en Italia, V en 1732 con música de Pergolesi se hizo también en 
Ñapóles. 

44.. Mahonesas (Las). C. en un acto. (S). — (1782), 

l'n manuscrito antiguo de esta obra existe en la B. M. ^1-209-54) con 
este subtítulo: «F^scrita con motivo de la conquista de la Isla de Me- 
norca ó Mahón y rendición de su castillo y fuertes por las armas 
de S. M. Año de 1782.» 

Fué estrenada por la compañía de Juan Ponce al empezar la tempo- 
rada, v se le pagaron por ella á D. Ramón 600 reales. (Arch. munici- 
pal 1-380 y 381-2. 

Como obra hecha de encargo, es bastante endeble y de poco interés. 
Una dama inglesa (Tosefa Carreras , pretiere entre sus amadores á un 
granadero español Juan Ramos), que luego resulta caballero de hábito, 
antes que dos paisanos suyos. Hay algunas pinceladas de costumbres 
mallorquínas v no poco movimiento, pues intervienen 23 personas y 
todas hablan más ó menos. 

Como es inédita esta pieza, daremos los primeros versos, después de 
un breve coro: 



TADEO (sargento). 
Gracias á Dios que ha llegado 
la hora de que uno pueda 
ver una moza y decirla 
cuatro palabras siquiera. 

FRANCISCA LABORDA(Wíí//0«íiíl). 

¿Y de qué asunto? 
JUAN ORDÓ.ÑEZ (granadero). 
De amor; 



que es una plática buena, 
y divertida á lo menos. 

VICTORIA ID.ÁÑEZ {vialionesa). 

¡Oh, de amor! ¿Y quién se acuerda 
ya de ese sujeto? El pobre 
desde que empezó la guerra 
no le hemos visto en la isla. 



45. Majestad en la aldea (La). Z. — (1767). 

(jarcia Parra en su Orif^en, ya citado, pág. 295 se la atribuye á Cruz. 
Ejecutóse varios días desde fines de Diciembre de 1767, durante el de 
Enero siguiente y otros años; pero no nos es conocida. Parece que tam- 
bién llevaba el título de La Miscelánea. 

Marquesita (La). (Véase Divorcio feliz). 

46. Marta abandonada y Carnaval de Patís. C. en tres actos. 
—(1762). 



APÉNDICES 275 



Estrenada en el Carnaval '9 de Febrero; de 1762, en el teatro del 
Príncipe por la Compañía de Águeda de la Calle. Se le pagaron por 
ella á D. Ramón 1.500 reales, y 600 más por los dos saínetes que tam- 
bién se estrenaron cuando la misma. Púsole música D. José Castell, ú 
quien por ella y poi" la de los saínetes se satisficieron 900 reales. 'Ar- 
chivo municipal i 361-2). 

La comedía nos es desconocida: los saínetes fueron: La pragmática 
(segunda parte) y La fethnetra en el tocador. 

47. Más fuede el hombre que amor: Querer á dos y ser firme. Come- 
dia heroica para la conripañía de Juan Ponce. 1768. — (C. en tres 
actos, verso. Inédita.) 

Así el original autógrafo existente en la B. M. 1-4S-3 con las apro- 
baciones y licencias de H, lo y : i de Junio de dicho año. S. la nombra 
Zenobia, 

Es traducción de la Zenobia del Metastasío, muy bien hecha y con- 
servando la gracia en los trozos destinados al canto. 

Empieza: 

ZOPIRO 

No, no me engaño, Radamisto es éste 
¡Oh, cómo favorecen las estrellas 
mis designios! -No es éste aquel tirano 
que me usurpó el amor y la belleza 
de Cenobia? ¿No es éste el iníelii?... 



Aria del acto primero: 



EGLE {sola) 

¿Qué importa que de perlas 
abunde el indio seno, 
si nunca ve sereno 
del sol la claridad? 



Zabala escribió una Cenobia y Radamislo, impresa en 17QQ; y antes 
se había publicado otro Radamislo y Zenobia. Tragedia. Ofrécela al 
Teatro español D. A. B. IS. Madrid, aíio 1 784." jcor Hilario San- 
tos Alonso. — 8.", 85 páginas; pero esta era traducida de Mr. de Cré- 
billon. De otra versión anterior del Metastasío, hemos hablado en el 



texto. 



48. Mesonevilla (La). Z. en un acto, verso. (S). — (1769). 

En la B. M. 1-188-7) hay un manuscrito antiguo de esta zarzuelíta á 
la que puso música el maestro D. Antonio Palomino. Se estrenó en la 
primavera de 1769 con la comedia de Rojas, Progne y Filomena. Tie- 
ne por personajes á: Cayetana ¡Cortinasj y Lorenjo, cómicos españo- 
les; Laura Zefiretti (Mariana Alcázar; y Emilio Taglarini, operistas 
italianos; Patricio, mesonero; Anloñiiela í Francisca LLadvenant) su hija 
y Pablillos, mozo de mesón. Como es inédita, á lo que creo, esta zar- 
zuela, dai^c su principio, advírtiendo antes que enamorados todos los 
hombres jóvenes de Antoñiiela, ésta halla medio de poner celosos á la 
italiana de la española y viceversa, á Lorenzo y Emilio, uno tlel otro 
por ella, y Pablillos de los dos, lo cual ocasiona un enredo que para 
sí lo quisieran muchas obras en cinco actos. 



276 



DO\ RAMÓN DE LA CRUZ 



LORENZO (a la puerta del mesón 
• cantando). 

Date, Mesoneiilla, 

por bien pagada; 
pues por el hospedaje 

te doy el alma. 

Ni pidas premio 
por la inquietud, pues sólo 

yo la padezco. 

PABLILLOS (^«e/ít7 estado 

atento, canta en el propio tono, 

Jisgándose). 

No necesita de almas 

la Mesonera, 
que en el cuerpo le cabe 

la suya apenas. 

Y ii cuantos llaman 
desde adentro responde 

que no hay posada. 

LORENZO hablado). 
;.Mozo: cómo es esa copla? 

PAHLO 

¡Qué se yol '^ a no me acuerdo 

LORENZO 

¡Qué bravo perillán eres! 



PAULO 

¿Quién, yo? Todos en el pueblo 
me conocen por Pablillos 
el inocente 

LORKN'ZO 

¡Torreznos! 

PABLILLOS 

¡Buena comida! Y si son 
dulces y magros, y luego 
hay vino de V^aldcpcñas 
á la mano, me cncab:zo. 

LORENZO 

¡Si digo que eres tuno!., . 

PABLILLOS 

{Yo, señor? ¿Por qué he de serlo!- 

lis merced que usted me hace: 

vea usted el oficio que tcng'o. 

l\Iozo de paja y cebada 

en un mesón; y antes de esto 

los veranos en la mar, 

en la playa los inviernos; 

de alarife y presidiario 

cinco años, todo revuelto: 

cuatro de contrabandista, 

y siete de calesero. 

\'ea usted si pueden ser más 

inocentes mis empleos. 



49. Murcianas (Las), Z. en dos actos (S). 

Quizá serán Las labradoras de Murcia, que no cita Sempere. 

50. Musta/á triunfante. «Comedia heroica. Su autor D. Ramón 
Dé la Cruz. Para la compañía de Juan Ponce. Año 1770.» 

Así e¡ ejemplar manuscrito de la B. M. (i-i48-'2j que lleva de mano 
de U. Ramón la lista de los personajes. Está en tres actos en romance 
endecasílabo. 

Ya hemos dicho en el texto que es imitación del Mustafd y Zangir 
de Weisse. Se estrenó en el teatro del Príncipe por la compañía de Ma- 
ría Hidalgo el 'i de Diciembre de 1770. 

No carece de interés dramático y luchan en ella afectos nobles. Mus- 
tnfá, vencedor de los persas, trae prisionera á Persane, hija del rey y se 
propone casar con ella. Solimán, padre de Mustafá se opone porque le 
tiene destinada una joven llamada Barsina, que es á la que ama un 
hermano de Mustafá llamado Zanghire. Las luchas que provoca este 
empeño forman la trama de la comedia en la que sobresale el amor 
fraternal de Zanghire. Pero como sucede en esta clase de obras es algo 
convencional y falso el modo de desarrollar el asunto, para que las di- 
tícultades se vayan resolviendo fácilmente. Es inédita. 

51. No hay mudanza ni ambición dvnde hay verdadero amor, «Co- 
media nueva. Para la compañía de Juan Ponce. 1767.» 



APÉNDICES 277 



Este es el verdadero título que Cruz dio á su traducción de // Ré 
pastare, de Metastasio, v más conocida luego con el de FA rey pastor. 
Así consta en el original autógrafo que existe en la B. iM. 1-133-10,. 
Está en tres actos, verso y lleva música. 

También se imprimió suelta antes de 17S5. Estrenóse el 2^ de Di- 
ciembre de 1767 en el teatro del Príncipe por la compañía de Juan 
Ponce y duró hasta el 7 de Enero. 

Uno de los manuscritos de la B. iM. lleva en la portada esta nota: 
«Escribió esta comedia D. Ramón de la Cruz el año de 17O7 y se cen- 
suró. Esta comedia se hizo de teatro de Navidad el año i7f)7; la hizo 
Merino el padre y duró 14 días; se repitió el año 73, en Junio, y duró 4 
días. Se volvió á representar para verano en Septiembre v duró 4 días 
en 1784: fué á petición del Sr. Parra: en los 4 días los tres faltó y el 
primer día si hubo entrada fué porque hizo mala noche. Se repitió el 
año de 88 los días 25, 26 y 27 ñestas y los dos días no hubo nadie.» 

El Marqués de Palacios escribió en 1784 otra imitación de esta obra 
con el título de El rey pastor^ que fué duramente censurada por Jove- 
Uanos, quien se equivocó al darle por original el Ciro riconosciuto, sin 
reparar en que es de época distinta y que no suena en ella Ciro. Con 
el título de Abdolojnino (que es el nombre del rcj' pastor), fué alguna 
otra vez puesta en nuestro idioma. 

Olimpiada (La). (Véase Coiiifetencias de amistad). 

52. Peregrino en su patria (El). «Z. jocosa (en dos actos, verso). 
Para la Compañía de Nicolás de la Calle, año de 1766; Escrita en 
italiano por Poliseno Fejejo, y acomodada al español por Larisio 
Dianeo; ambos pastores árcades.» . 

B. M.: 1-187 4t. Autógrafo de 1766, con este reparto: 



Mariana, dama prima de. — (La Méndez) (María Antonia). 

Alejandro, duque de .Antona y de. — (Juan Manuel) (López). 

Carlos, duque verdadero y perseguido.— [yidirxqvñVa.) (Ladvenant). 

Anselmo, ;«eiOHero.— (Espejo) (José'. 

Xicolasa, su /tija, creida. — (Paca) (Ladvenant). 

Pepilla, jardinera —(Granadina). 

Jacinto, amigo y compañero de Carlos.— [Cliinita]. 

La música de esta zarzuela es del maestro Tomás Traetta. Existe en 
la B. M.; pero la traducción de Cruz es muy anterior á ella; pues la 
ópera // Cavaliere errante de Traetta fué representada por primera vez 
en Venecia en el Carnaval de 1778; (algunos quieren lo fuera en Ñapó- 
les en 1777; pero es igual; siempre van oncéanos de diferencia.' Por 
consiguiente, la música primera sería de otro, y con ella se ejecutaría 
la faducción de Cruz, si se representó en la fecha que suena. Es 
inédita. 

53. Pescar sin caña ni red es la gala del pescar. «Z. (en dos actos' 
versoj. Para la Compañía de Nicolás de la Calle. De D. Ramón de 
LA Cruz.» — (1765). 

Este el primitivo título de la zarzuela que llevó luego el de Las Pes- 
cadoras, con e\ que la cita S.— Consta en uno de los originales ,no 
autógrafo; pero copia lidcdigna para la censura , con las aprobaciones 
y licencias de 14 á 24 de Octubre de 1763 que dicen: «Damos lie. por 



278 DON RAMÓN DE LA CRUZ 

lo que á nos toca para que se pueda representar en los coliseos de esta 
corte la zarzuela en dos actos titulada Pescar sin caña ni i'ed es la gala 
del pescar, su autor D. Ramón de la Cruz, mediante que nuestra orden 
ha sido vista... Madrid, á 14 de Octubre de lyi'iv — Licenciado Armcn- 
dariz.M 

Otra: «Madrid, ib de Octubre de 1763. Señor. Esta zarzuela de Las 
Pescadoras puede representarse omitiéndose las voces que van tacha- 
das y sostiíiiidas, porque lo dem;ís que tiene en sí, viene á ser equívo- 
co con muchos sentidos, en que no ofende la intención del ingenio ni 
puede distinguir, porque la malicia lo tergiverse á su capricho. V. S. 
mandará lo que fuere de su agrado, pues este es mi parecer, salvo etcé- 
tera. — Nicolás González Martínez.» B. M. 1-187-40.; 

Esta zarzuela es imitación de la ópera italiana Le Pescatrici. Fué es- 
trenada en el ter.tro del Príncipe por la Compañía de Nicolás de la Ca- 
lle el 26 de Octubre de 17(15, durando hasta el 12 de Noviembre. 

Sobre su impresión como anónima y otras semejantes hemos habla- 
do en el texto. 

54. Portentosos efectos de la Naturaleza (Los). Z. en dos actos, 
verso. fS). — (1766). 

En la B. M. hay un manuscrito antiguo (1-189-2), con el siguiente re- 
parto, que es el primitivo: 

Lisarda. — .Maria Bastos. 

Pe/row/Vií.— Mariana Alcázar. 

Inés. — Teresa de Segura. 

Rugero.—La Portuguesa (Casimira Blanco). 

/?en/7o.— Ambrosio de Fuentes. 

Cesarino. — La Gu^mana (Alaría de Gu/nián). 

Pí7i-c/í¿7/. —Coronado. 

Fué estrenada por la compañía de María Hidalgo el 12 de Junio de 
1766 en el teatro de la Cruz. La música, que aún existe en la B. M. fué 
compuesta por Scarlatti y parte reformada por D. Pablo Esteve. 

Esta zarzuela es imitación de la ópera italiana Gli Effetti della gran 
madre natura, que con música de José Scarlatti fué representada en 
Vcnecia en 1754. Como es inédita copiaremos su principio que es este 
lindo coro: 



Tiempo colérico, 
deten el ímpetu, 
la estación plácida 
no turbes más. 



Mientras se aplacan 
los vientos ticros. 
dejad corderos 
de pastorear. 



55. Príncipe constante (El). C. de Calderón refundida por Cruz 
en 1772. 

'Véase el artículo de IJigcnia, en esta misma sección^, 

56. Prueba feliz (La). C, en un acto, verso, (ni). — (1778). 

En la B. M. hay un manuscrito antiguo con las aprobaciones y li- 
cencias de 28. 29 y 30 de Septiembre de 1778, día en que se representó 
como saínete de la de la zarzuela El Maestro de la niña. (Véase'; con 
el siguiente reparto de la compañía de Ribera: 



APÉNDICES 279 

Condestta. — Josefa Figueras, 

/ja6r'/.— Mariana Alcázar. 

Criada i.' — Faustina de Silva. 

ídem 2.^— Joaquina .Moro. 

Üon Jerónimo. — Pedro Ruano. 

Don Jacinto.— Merinito iVicenle .Merino, hijo.) 

Don Bernardo. — Juan Antonio López. 

Pablo. — Juan Aldovera. 

57. Puerto de Flandes (El). Z.en un acto, verso. — (1781. 

Signorelli, púg. 90 del tomo 6." de Historia crítica de los teatros, 
atribuye esta obra á Cruz. Fué estrenada en Junio de 1781. 

Comella tiene otra con el titulo de La bella esposay puerto de Flan- 
des, escrita en 1782 Puede que ambas sean una misma y traducción de 
alguna pieza francesa. 

58. Quien complace á la deidad, Z. en dos actos, verso. — (1757). 

Se representó desde el 26 de Octubre de 1737, por la compañía de 
José Parra, y fué impresa con este título: 

Nuevo drama cóinico-hanuónico intitulado: Qitien complace á la dei- 
dad, acierta á sacrificar. Escrito por D. Ramón dk la Ckuz Cano y Oi.- 
MEDiLLA. Puesto en música por D. Manuel Pía. Con licencia. En Ma- 
drid: en la Oficina de D. Antonio Muñoj del Valle. Calle del Carmen. 
Año M.DCC.LVII. Se hallará en la Librería de Luis Gutierre^, Calle 
de la Montera: Su producto es para Nuestra Seíiora de la Soledad, que 
se venera en la villa de la Puebla de Montalván. — 4.°, xxvui. — 32 pági- 
nas más dos hojas para las licencias, erratas y tasa. 

Rey pastor (El). (Véase No hay mudanza ni ambición... 

59. Segadoras (Las). Z. en dos actos. — (1768). 

Se imprimió con el siguiente título: 

Las Segadoras, ^arpíela burlesca, en dos actos ^'erso;. Por D. Ra- 
món DE LA Cruz Cano y Olmeimlla, etc. Puesta en música por el Maes- 
tro D. Antonio Rodrigue^ de Hita, etc. Para representarse por las com- 
pañías de esta Villa en el Coliseo del Príncipe las noches de verano de 
este año de 1768. Con permiso. En Madrid, en la Imprenta de D. Anto- 
nio Muñoj del Valle, Calle del Carmen. 8."; iiq págs. 

Precéá^Xa. una. Advertencia del autor al público: «No se anticipa en 
prosa el asunto de este drama, porque no necesita para su inteligencia 
más que la atención cuando se represente; ni la idea tiene otro origen 
que haber parecido oportuna la de Segadoras para la estación, y de 
las más adaptables á la música jocosa: imitando las demás piezas de 
esta clase que conocemos y se han representado con vuestra aceptación. 
— Si esta lo merece, veré cumplidas todas las pretensiones de mi obe- 
diencia y de mi aplicación; y cuando sea fatal en el concepto de los 
inteligentes 'que los demás no hacen opinión quedo con la sereni- 
dad de un Anaxágoras, para responder lo que este filósofo á quien le 
tr;ijo la nueva de la desgracia de su hijo: Sciebam me gemiisse vior- 
talem. 

«Otra. Si hubiese alguna variedad en alguna Aria, ó corte en el 
diálogo, se servirá el público disimularlo, atendiendo á que todo será 
por solicitar su mayor satisfacción.» 



28o DON RAMÓN DE LA CRUZ 



•PERSONAS 



Mari Pelaya, hija cVe— Francisca Lad- 

venant 
El tio Doming-o, capata:;.— Antonio de 

Prado. 



Cecilia I , ,1 Afana Ordonez. 

^ 1 hermanas de ._ , „ 

Tomasa ' / Teresa de Segura 



Santiago.— r>\cgo Coronndo. 

Perico —Gabriel López 

Don Manuel, caballero de Madrid - Am- 
brosio de Fuentes. 

Lorenza, criada de Don Manuel.~(^asi- 
mlra Blanco. 
Segadores y segadoras, criados, villanos. La escena se representa en Ballecas.» 

Esta Zarzuela, que en la lista de Sempere se titula Las segadoras de 
Vallecas, fué muy aplaudida en diferentes ocasiones. En el texto se ha 
dicho harto de ella. 

60. Sesostris. T. en tres actos, verso. — (1767). 

Se imprimió varias veces suelta, la primera con la siguiente por- 
tada: 

Sesoslris. Tragedia. Por D. RaxMÓn de la Cruz Cano y Olmedilla, 
etcétera. Representada la primera i'e^ Por la Compañía de la Señora 
María Hidalgo en el Coliseo de ¡a CrUj d 24 de Octubre de 1767., 
Madrid. M.DCC.LX^'II. Con Licencia.- En la Imprenta de la Viuda 
de Eliséo Sánche-f, Plazuela de Santa Catalina de los Donados.— S.*^, 
4 hojas preliminares, 120 págs. y. dos hojas más. 

Lleva al tin dos décimas «De Don Diego Rejón de Silva, íntimo ami- 
go del Autor.» que hemos copiado en el texto pág. 100. 

Precédela un Argumento en prosa tomado de Herodoto y de Dupin. 
[Bib. de los aa. pro}' 

También vio una ópera italiana, lo cual declara, para que se eviten 
discusiones sobre las fuentes. Reparto: 

/IwíIa/s— Manuel Martinc/. 
•Sesostris — Hermenegildo C;ibüllcro. 
.Xictocris. — Sebastiana Pereira. 
.irtenice — María de (¡uzmáii. 
FcJííc/e. — Nicolás López. 
Org onte. — teUpc de Navas. 

Está en tres actos (verso . Fué impresa suelta otras veces (Barcelona. 
Carlos Gibert y Tuto, sin aiio, 4.°. — Barcelona, Juan Francisco Pife- 
rrer, sin año, 4." y el título de No hay virtud sin recompensa ni culpa 
sin escarmiento, .Sesostris rey de Egipto,. 

P'.s traducción libre del drama del mismo título de Apostólo Zeno v 
Pedro Paria ti: 

Se estrenó en la Cruz por María Hidalgo el 24 de Octubre 1767 v 
duró en cartel hasta 6 Noviembre inclusive. L'n manuscrito existente 
en la B. M. lleva las licencias y aprobaciones del 14 al 21 de Octubre 
de i7t»7. 

61. Severo dictador (El). C. heroica en tres actos, verso. — (1775). 

En hi riquísiina biblioteca de nuestro insigne maestro y amigo don 
Marcelino Menéndez y Pelayo, se conserva y he visto un primitivo ma- 
nuscrito de esta obra con ef siguiente título: 

El Severo Dictador y El Vencedor delinquente. Lucio Papirio y 
Qitinto Fabio. Fiesta teatral, que se representó en el Coliseo de la 
Cru-;, por la Compañía del Sr. Manuel Martínej, el día 24 de Diciem- 
bre de 1775 por la tarde y duró 15 días. 



APÉNDICES 



281 



Lucio Papirio. — Manuel Martínez. 
Quinto Fabio. — Juan Famos. 
Marco Fabio —Nicolás López. 
Comminio. — Simón de Fuentes. 
Servilio. — Vicente Galván. 
Papiria. — Sebastiana Pereira. 
Rutilia — María de Guzmán.- 

Se imprimió en Madrid, en 1791, cuando se volvió á representar con 
este título: Comedia heroyca en tres actos. El severo dictador y vence- 
dor delinqüente, Lucio Papirio y Quinto Fabio. Escrita en idioma ita- 
liano por el famoso poeta Apastólo Zeno. Y acomodada al teatro espa- 
ñol Por D Ramón db la Cruz y Cano. Representada por la compañía 
de Martines en este presente año de 1701. — Madrid, Antonio Sanj 1791. 
4-"» 32 piíginas. 

Lucio Papirio.— Vicente García 
Marco Fabio. — \'icente Ramos. 
Quinto Fabio.— Antonio Robles. 
í'apiria —La Sia. .María del Rosario. 
CoíJuniíiio.—Tomás Ramos. 
Servilio.~Joí¿ Huerta 
¡iutilia.— La Sra. Rila Luna. 

(Véase Dos sacristanes, saínete,. 

62. Takstris, reina de Egipto, T. en tres actos, verso. (S). 
— (1771). 

Se imprimió en Barcelona por Carlos Gibert y Tuto, sin año, en 4.'' 
Un manuscrito antiguo de la B. M. (1-150-4) la titula así: "1771. Come- 
dia heroica, Entre un hijo y el esposo, antes esposa que madre: Tales- 
tris, reyna de Egipto. >) 

Es traducción de la Taleslre de Metastasio. Aunque escrita desde 
1771, como hemos visto, se estrenó en 25 de Enero de 1773, en el 
Príncipe, por la Compañía de Manuel Martínez y siguió hasta el 4 de 
Febrero inclusive. Con ella se estrenaron saínetes Los payos y los sol- 
dados y Las escofieteras. 

63. Tambor nocturno (E'). Z. en dos actos, verso. — (1776). 

Un ejemplar manuscrito antiguo, de la B M. (1-148-3) dice «De Don 
Ramón de i.a Cruz». Lleva aprobaciones y licencias de 1 1 á 19 de Agos- 
to de 1776. 

El original de esta zarzuela es // tamburo notturno, ópera italiana, 
música de Paissiello, representada en Ñapóles hacia 1773 y luego en 
Venecia. Con la música italiana (con la que fué cantada en Madrid) se 
conserva en la citada B. M. 

El libreto está tomado de una comedia de N. Destouches, titulada: 
Le tambour nocturne au le mari devin, en cinco octos, en prosa, estre- 
nada en la Comedia francesa el 16 de Octubre de i7()2. 

Es inédita y principia así: 



BLASA 

Marcha, huye... 

RICARDO 

Mira, espera. 



BLASA 

¡Que obstinadol 

RICARDO 

Considera. 



283 



DON RAMÓN DE LA CRUZ 



BLASA 

Huye; calla, temerario, 
que nos han de descubrir. 

RICARDO 

¿Cuando hasta, amor tirano, 

de penar y de sufrir? (Se oculta). 

BLASA 

Ya la casa está turbada; 
mas conviene que asombrada 



yo acreciento su pavor. — 
¿Quién me ayuda? ¡Por favor! 

VIOLANTE 

Ten valor, sobrina amada. 

BLASA 

¡Oh, qué asombro; qué temores! 

PASCUALA 

¡Qué alboroto: qué rumores!... 



64. TÍO y la Tía (La). Z. en un acto, verso, (v). — (1767). 

También se imprimió antes suelta: £"/ Tío y la Tía. Zar^uelaburles- 
ca en un acto. Por D. Ramón dv. la Cruz Cano y Olmedilla. La músi- 
ca es de D. Antonio Rosales. Representada por la compañía de Juan 
Ponce á 28 de Noviembre de i~6j. Madrid M.DCC.LXVIL Con licen- 
cia. En la Imprenta de la Viuda de Elíseo Sanche^. Plapiela de Sania 
Catalina. ÍA la vuelta). Los bayles son inventados y dirigidos por el 
señor Nicolás Ambrosini. 



La 'iii.1 Lore>i;a.— La Sra. Joachina Moro. 
Pepa.) „ . . ( Sra. Francisca Ladveiiant. 
Inés. . ' I Sra. Casmiira Blanco. 

El Tío Gincs.— José Rspeio. 
Colas, su sobrino. — Gabr\c\ Lópeü, Chinila. 
Hartólo, soldado.— }üan Manuel. 
l'n Xotario —José Ibarro. 
Coro de labradores, etc " 

8.°, 40 págs.— Véase Introducción, de 177Ó, para una fiesta de vera- 
no, en la sección de este Catálogo que sigue. 

65. Tragedia en un acto estrenada en i." de Julio de 1776 con 
la zarzuela El Licenciado Farfulla. 

Así resulta de la cuenta que hemos reproducido en la pág. 170. 

66. Tutor enamorado (El). Z. en dos actos, verso.— (1764). 

Esta zarzuela con las demás obras representadas cuando ella fueron 
impresas con este encabezado: 

Los dioses reunidos ó la fiesta de las omisas, Prólogo; y el Tutor 
enamorado, comedia en dos actos, y en verso, con arias. Representada 
en Madrid el día... 'sic). En casa del Excmo. Sr. Marqués de Osstin, 
Cavallero de la orden de Sancti-Spirilus,y Embaxador Flxtraordina- 
rio de Francia cerca de S. M. C. Con motivo del casamiento de S. A. R. 
Don Pedro Leopoldo, Archiduque de Austria, etc , ele, etc. Puesto en 
Ydioma Castellano Por D. Ramón de la Cruz. La música por D. Luis 
Misson, de la Real Capilla de S M. C. Con licencia. En Madrid, En la 
Imprenta de D. Antonio Miiño^ del Valle, Calle del Carmen. Año de 
M.DCC.LXIV. — 4.", de 215 más üy págs. Texto francés de Mr. de Le- 
monnier y castellano y una estampa alegórica al principio gravada por 
Manuel Salvador Carmona. 



'APÉNDICES 283 



(A la vuelta con el rótulo de Prólogo, empieza éste con los persona- 
jes cuvo reparto damos en el artículo Dioses reunidos de la sección si- 
guiente. Ocupa este prólogo las 12 hojas primeras, sin paginación, y 
luego sigue una hoja en cuyo recto dice: El tutor enamorado, ópera có- 
mica, yá la vuelta el título en francés, y en la siguiente esta otra por- 
tada: El tutor enamorado. Opera cómica en dos actos. 

PERSONAS 

Manto. Encantadora,— La Sra. Alaria Ladvenant. 

Anselmo, tutor de /Lafíríi -Juan Plascncia. 

Laura. -Sra. Mariana Alcázar. 

Atys, amante de Laura. —Sra. Rosa Guerrero. 

Gu;mán, criado de Anselmo. — y.\giie\ Ayala. 

Das criados de Anselmo.— Emiquez y Joscph Campano. 

Tropa de peregrinos y peregrinas y séquito de Manto, en figuras de diablillos. 
— Diferentes sujetos de las dos compañías. 

La escena es cerca de Madrid, en la casa de campo de .Inselmo. 

I a comedia lleva paginación y llega hasta la 215. Luego con nuevas 
portada v numeración sigue: Intermedio, y Jin de fiesta para la ópera 
cómica Él Tutor enamorado^ escritos por el mismo D. Ramón de i-a 
Ckuz Cano y ülmedilla: etc., etc. La música por Don Luis Misson, de 
la Real Capilla de S. M. C. Impreso igualmente con permisso. Inter- 
medio que sigue al primer acto. Personas. (Véase Valle del placer en 
su artículo de la sección siguiente. 

Acaba en la pág 28 y á continuación con nueva portada: Las Majas 
de Lavapiés, Fiesta que concluye todo el espectáculo; y á la vuelta: Las 
Majas de Lavapiés. Personas. También están en su artículo corres- 
pondiente;. 

Con portada especial hay la Tonadilla del calador véase su ar- 
tículo) en 8." y en 15 págs. 

67. Villanos en la corte (Los). Z. en dos actos, verso. — (1767). 

En la B. M. ;'i-i8<)-i;, hav una copia antigua firmada en Madrid n 23 
de Junio de 1767. Lleva también la aprobación y licencia que dice: 
«Nos el Dr. D. José Antonio de Urien. Pro. Dean de la Santa Iglesia de 
Solsona y Vicario de esta villa y partido, etc. Por la presente y lo que 
á nos toca damos licencia para que se pueda representa y represente la 
zarzuela antecedente titulada Los villanos en la corte, su autor D. Ra- 
món DE LA Cruz; mediante que de nuestra orden ha sido vista... Dada 
en Madrid, á 23 de Junio de i7(>7- — Dr. Urien.» 

Se estrenó el 26 de Junio, para empezar la temporada de verano, en 
el Príncipe, por la compañía de María Hidalgo; y al año siguiente otros 
muchos días con el siguiente reparto: 

El Duque. -Alaria de Giizmán. 
Benita.— La Granadina. 
Bernardino. — Miguel de Ayala. 
La Condesa. — GcTXvviá\% Cortinas. 
■ Blasa.—I'^ycsa. de Segura. 
Roque. — ^\zn\ic\ Alartinez. 

Cosme, criado del /)K^«e. — Ambrosio de Kuentes. 
Tomasa, labradora. -Portuguesa. 

Es inédita y empieza con un dúo entre Benita y Bernardino. 



284 



DON RAMÓN DE LA CRU¿ 



BERNARDINO 

Hagamos las paces, 
mi bella Benita, 
la blanca manita 
te quiero besar. 

BENITA 

Celoso villano, 
tu genio enfadoso 
me quila el reposo 
V me hace rabiar. 



BERNARDINO 

Pues dame la mano. 

BENITA 

No quiero, villano, 
ingrato, 

BERNARUINO 

¡Loquilla, 
me haces delirar! 



„ 68. Zagales del Gaiil (Los). «Zarzuela pastoral, con que la Real 
Maestranza de Granada obsequió el felicísimo cumpleaños de su 
Hermano mayor S. A. R. el Serenísimo Señor Infante D. Gabriel, 
en el de 1769. Puesta en música por D. Pablo Esteve.» 

Así el autor en el tomo vi de su Colección, donde figura. El Infante 
era hijo de Carlos III y había nacido en Portici el 11 de Mayo de 1752. 
A este día, pues, corresponde la ejecución de la zarzuela. 

69. Zarzuela en un acto, estrenada en i.° de Julio de 1776 con 
el Licenciado Farfulla. 

'Véase la cuenta de la pág. 170 . 

PARTE II 
saínetes, entrf.mkses, loas, intuooucgiones y tragedias burlescas 



70. Abate Diente-agudo (El). Sainete para la compañía de Mar- 
tínez. (S). — Inédito. — (1775). 



B. M. (1-151-38;. Autógrafo de 1775. 



Mdnuel ^\&rúnQ./..— Medico. 

Ralacl Ramos — Criado. 

Josefa Pérez.— Cr/í7í3Íí7. 

Silveria de Rivas. — Criada. 

Mariano Raboso, j 

Enrique Santos.. ' Criados. 

José Ordóñez. . . ! 

Mariana Raboso - Doncella de labor. 



Garrido. — Abate. 
Granadina. — Su ama. 
Juan Esteban. — Lacayo. 
Nicolás López.— f'71 caballero. 
Sebastiana Pceira. — La Marquesa. 
Nicolasa Palomera. — Criada. 
Felipe Kcrrer.— CVííiáo. 
Pedro G .1 1 vá n. — Mayordomo. 
Diego Coronado.— MtWco. 

Mliv buen sainete. 

Sale de su casa el abate con intención de comer en cualquiera de las 
de sus amigos (que son marqueses, condes, etc). 

Por desgracia unos están enfermos, otros ausentes; de modo que lle- 
ga media tarde y el pobre abate echa de menos su puchero propio. 

Satiriza el poeta uno de los aspectos de la vida abatesca. 

Según el recibo que existe en el Arch. mun. (1-43 7-1), fechado el 12 de 
Junio de 1775, se le pagaron á D. Ramón de la Cruz por los saínetes 
que se hicieron con la comedia El Timbre délos Osorios, por la com- 



APÉNDICES 



pañía de Martínez, i 200 reales. Uno de ellos fué éste: el otro no me es 
conocido. 

En la Biblioteca Nacional signat. T-7-25), hay un manuscrito de 
este saínete con las censuras para la representación en 1775 (Junio). 

71. Abate Pirracas (El) ó los ctirnitacos chasqueados. — (1791). 

impreso suelto en Madrid, 1806,4.° — B. M. (1-162-38). Manuscrito an- 
tiguo que lleva una curiosa nota v encima el nombre de Cruz. 

Es posterior á 1790, porque menciona el Observatorio astronómico 
del cerrillo de San Blas. 

La nota á que liemos aludido dice: «No hay mus que este saínete, 
porque la última vez que lo hice en tiempo de los franceses; porque en 
él se habla de un quinquillero, uno que había en la calle de las Carre- 
tas, me puso por justicia ante el Comisario de policía Ibarrola, dicíen- 
do que yo le había sacado al teatro por burla, y con esto los recogió el 
Comisario los otros dos.» 

72. Abates vengados (Losj. (S). 
Desconocido. 

73. Abates y las majas (Los). (S). 

No puede dudarse que es el mismo que La Kochebucna en ayunas. 
— Véase). 

74. Academia del ocio (La). (Segunda parte del Hospital de la 
moda). (S.) (D.l— (1762). 



B. M. (1-161-9). Copia antigua con 
Juegos Olímpicos [i]. Comedia del si 
Compañía de Águeda de la Calle. 

Maiiricia. — Teresa Segura. 

l'na petimetra .—S>¿os.s,\\ana Pereira. 1 

Labradora. — La Pichona ;2) 

Marta. — Joaquina Moro. 

Modesta. — Jacinta Sánchez. 

Micaela — La Portuguesa (Casimira 

lílanco). 
Marcela. — María Bastos. 
Labrador —^.Mariquita fsic) María Lad- 

venant). 
Don José. — José Espejo. 



fecha 1762, diciendo ser para Los 

2I0 XVII. 



Julián. — Blas Pereira. 
Jorge. — Juan Plasencia. 
Javier. — Campano (José). 
.^íicr)¿>o.— Eusebio Ribera. 
Roque.— Franclio (Francisco Rubert). 
Vn abogado. — Juan Ponce. 
L'n soldado. — Nicolás de la Calle. 
Vn músico. — Chiiiita (Gabriel López;. 
Un maestro de coches. — Felipe Calderón. 
l'n enfermo. — Niso (Dionisio de la 
Calle). 



75. Academia de música (La). Saínete para la compañía de Mar- 
tínez. (D.)— (1776). 

B. M. 1-181-37 . Autógrafo de dicho año I77t). 



(t) La comedia de Los Juegos ülimpicos es de Salazar y Torres. Se exornó por D. Nico- 
lás González .Martínez en lySo y se le dieron por ello 240 reales, y la compañía de Parra la 
representó en 2(5 de Abril en el Principe. 

(2) Fué escrito antes de Pascua de 1762; esto es, para la compañía de 1761-62. en que aún 
figuraba la Pie/tona (María Teresa Palomino), 



286 



DON' RAMÓN DE LA CRÜ2 



Teresa, maja.— Paca (Martínez". 
Pepe, Wíj/o.— Garrido (Miguel'. 
Píjco.— Coronado (Diego). 
Bastiana, beata. — Caramba (María .\nxo- 

nia Fernández). 
Don Braulio. — Martínez (Manuel . 
Gallego. — Esteban (Juan). 
Roque. — Herrando (José'). 
Manuela. — Nicolasa Palomera 
Don Luis. — Simón de Fuentes. 
.Mariquita.— Mayara (María .Mayor Or- 

dóñez ). 
Mbyorito.—{]osé Ordóñez). 



Míixicos. 



Gal van (Pedro . 

Enrique (Santos;. 

López (Nicolás). 

Ram^s (Rafael I. 

[ \'icente (Galván). 

. Paco (Ramos). 

Doña Lorenza, ama —Gupnana (María 

de Guzmán). 
Juan .Ramos). 
La Baronesa — GranaJiíia (.María de la 

Chica). 
Pérez (Josefa'. 
Luisita — Lavenana (Silvcria de Rivas). 



Es particular que en este saínete aparezca ya de beata la Caramba, 
diez años antes de hacerlo en serio. 

En la Biblioteca Nacional 'T-7-r 
suras originales de 1776, á 20, 21 v 



17), hay un manuscrito con las cqw- 
22 de Septiembre. 



76. Academia particular (La). Saínete no conocido. — (1776). 

En una cuenta del autor Manuel Martínez, de 1776, pone entre las 
partidas de la función A suegro irritado nuera prudente, de Valladares, 
una que dice: 

«A D. Ramón de la Cruz por el saínete que se ha hecho en la come- 
dia arriba expresada, en título La academia particular, 600 reales.» 
Biblioteca de Barbieri. Documento origmal]. 

La comedia de \'alladares fué estrenada á mediados de Septiembre 
de dicho año, según consta de un recibo del mismo existente en el Ar- 
chivo municipal. 

Es probable que este saínete sea el mismo que La Academia de mú- 
sica que también se estrenó en este año de 1776. 

Aderezo bien pagado. (S). 

Es Pagar la burla á buen precio. — (Véase;. 

77. Adorno del nacimiento (El), Saínete nuevo. — Inédito. — (1770). 

B. M. 'i-HJi-io,. Copia antigua con las aprobaciones y licencias de 
23 y 23 de Diciembre de 1770, en las que expresamente se dice es de 
Cruz este saínete. Debe ser el mismo que menciona Sempere con el tí- 
tulo del Nacimiento á lo vivo, pues en él se dice: «yo haga mi naci- 
miento ;í lo vivo». 

Compañía de Juan Ponce. 

Filiberto, de chico.— Cliinita (Gabriel 
López). 

Joaquina (Moro). 
\ Juana Blanco). 
Cviados., ' Nicolasa (Palomera . 
/ Campano (Joséj. 
Juan Manuel López. 
t'dquillo. - Pepe .Ordóñez). 
Mayordomo.— C'd\\e)o (Francisco). 
Carpintero —Galván (Vicente). 
/Iwo.— Espejo (Josíi;. 



Ignacia Ibáúez. 

Eusebio Ribera. 

Abogado —Ponce (Juan*. 

Gaitero. — Carretero (Tomás). 

Tamboritero. — .Migtielito (Soriano). 

Polonia Rochel 

Maja.— Lavenana (Francisca;. 

Figueras (Josefa). 

Mariana (Alcázar). 

Merino (Vicente). 

Simón de Fuentes, 



Se estrenó el 24 de Diciembre de 1770. 



Apéndices 



287 



Muy divertido juguete. Se supone que el hijo de un gran señor quie- 
re hacer un nacimiento con figuras vivas, lo que el autor aprovecha 
para sacar á escena, pastores, majos y negros que cantan y bailan. Sa- 
tirízase de paso la descuidada educación de las clases superiores que 
toleran todos los caprichos de sus hijos y los alientan. 

78. Afectos (Los). Loa estrenada por la compañía de Juan Pon- 
ce en 2 de Abril de 1782. — Inédita. — (1782). 



«Al Sr. D. Ramón por la Loa nueva intitulada Los 
afectos 

Al dicho por el saynete nuevo intitulado Los graciosos 
picados. . . 



t)00 reales. 
600 » 



Ponze.» 

(20 Abril, 17S2 . ;Arch. man. 1-3807381-2). 

79. Agente de sus negocios (El). — (^1762). 

Tomo 8."; Dur.; Suelto muchas veces]. Madrid 1791, Quiroga, 4.°— 
Barcelona, Juan Francisco Piferrer, sin año, 4." 

Se estrenó en el teatro de la Cruz en 1762 con el aulo de Calderón 
El pleito matrimonial. 

80. Aguidores de Puerta Ctrrada (Los). — (1762). 

Se estrenó el día 18 de Junio de 1762 con el auto sacramental El plei- 
to matrimonial, en el teatro del Príncipe, por la compañía de Águeda 
de la Calle, y al mismo tiempo se estrenó el otro saínete de Cruz, La 
Noche de San Juan; pov ambos se le pagaron 720 reales.— Arch. mu- 
nicipal (1-361). 

Ambos saínetes nos son desconocidos. 

81. Aguas de Trillo (Las). Saínete para la compañía de Martí- 
nez. — Inédito. — (1787). 

B. M. (1-151-8). Autógrafo de dicho año 1787. 



Marqués. — Coronado j Diego) 

Paco Botija —Garrido (Miguel). 

El médico.— Raano (Pedroj. 

Músico I °— García (Manuel). 

. . ( Paco (Ramos . 
Otros dos músicos í ,^ ^, 

I Alfonso Navarro. 

{.a Vizcondesa.— Paca Martínez. 

Doña Maria — Manuela Montéis. 

La Boticaria. — Mova\es (Peirorila". 



Dos abates cantores. 



La hija del médico. — Victoria (Fcrrer). 
Pretola (Correa). 
"' Lorenza Correa. 
I Rosa García. 
.Maj'as.i Torres (Josefa) 

( Rifatierra (Angela) 
I Ferrer (Felipe). 
A/ií/os.! Fermín Rojo. 

/ Márquez '.Manuel). 



Este saínete fué primeramente escrito en 17S2 ú 83 'antes de la Pez 
de París), pues alude á la guerra con los ingleses. Pero luego el mismo 
D. Ramón lo escribió de nuevo y corrigió en 1787, pues el original que 
existe lleva esta fecha. 

Está bien pintado lo que pasa en estos establecimientos. 



288 



DON RAMÓN DE LA CRUZ 



Se representó en la Cruz, por Martínez el 8 de Noviembre de 1787 
con la comedia La destrucción de Sagunto, y se le pagaron 600 reales. 

82. Alcalde Boca de verdades (El). (S). — Inédito. — (1763). 

B M. (1-211-9S;. Copia hecha en 1772, muy mediana. 
Compañía de María Ladvenant. 



José Campnno. — Alguacil. 

José lispejo. 

Eusebio Wihtrai.— Petimetre 

Nicolás de la C^Wt.— Caballero. 

Chinita (Gabriel López),— Petimetre. 

Teresa Segura. — .ALieiiiia 

Paca Ladvenant. — .'\ldeaita. 

María Ladvenant (la prima). 

Isidro Ladvenant.— ,4/rfcí7HO. 

José Torra. — .Aldc.ino. 

Antonio de la CMe.—.iLieann. 



La Granadina (María de la Chica). — .4/- 

deana. 
Paula Martínez Huerta —.Aldeana. 
Joaouina .Moro. — Aldeatia. 
Mana de la Concepción Formalages —Pe- 

timetra . 
.Mari.i Ladvenant. 

Casimira Blanco {La Portuguesa). 
Juan Flasencia. — Alcalde. 
Francisco ^ab&n.— Alcalde . 
Juan Ponce. — Escribano. 
Niso (Dionisio de la Calle).— /l/^ttiJc/7. 

El alcalde expulsa á todos los que de Madrid vienen á veranear á su 
aldea, á unos porque las compañías que traen no son lícitas, y á otros 
porque la moralidad del pueblo padece. 

Aunque representado en 5 de Diciembre, estaba ya este saínete es- 
crito desde la Primavera del mismo año. 

En la Biblioteca Nacional (T-9-3) hay un manuscrito con las censu- 
ras de 1763, á 17, 18 y 19 de Mayo. 

83. Alcalde Cabrilla (El). Primera parte. Saínete para la compa- 
ñía de Martínez. — Inédito. — (1775). 

B. M. 'i-i 51-27). Autógrafo de dicho año y otro manuscrito con las 
aprobaciones y licencias de 15, ló y 17 de Febrero de 1775. 



Pereira .Sebastiana). 
G/M7io.--(Simón de FuentcsV 
Mayora (María .Mayor Ordóñez). 
Granadina (.María de la Chica . 
Garrido (.Misuel). 
Coronado (Diego'. 
Alcalde —López (Nicolás). 



/Ueíor.— Ramos (Vicente). 
E.<icribano.—Cta\\'Án (Vicente). 
Pregonero.— h.mbroúo de Fuenies 
( Manuela .Guerrero). 

Gu^mana (María de). 

Nicolasa (Palomera). 

.Solis (María de). 



Payas. I 



Supónese que el Alcalde obliga á todos los habitantes de su térmi- 
no á Casarse ó á ser encarcelados. 

Las tentativas hechas por las mujeres para libertar á los presos cons- 
tituyen el nudo de este saínete en sus dos partes. En esta primera con- 
cluye con la prisión. 

Se estrenaron las dos partes de este saínete en la Cruz por la com- 
pañía de Martínez, el 20 de Febrero, con la comedia de Carnaval El 
parecido de Tiíiie^, v se pagaron á D. Ramón por ellas 1.200 reales, 
'.•-357-i:- 

84. Alcalde Cabrilla (El). Segunda parte. — Inédito.'— (lyj 5). 

Para la compañía de Martínez. B. M. '1-151-27) 

El autógrafo lleva esta nota de mano de D. Ramón. «Fin, á las 4 y lO 
minutos de esta mañana 14 de FebreroD. 



APEN'DICES 



289 



Martínez. 

Garrido. 

Coronado. 

Simón de Fuentes. 

López (Nicolás). 

Galván. 

Pereira (Sebastiana). 



Mayara , María Ordóñez). 

Manuela Guerrero. 

Ambrosio de Fuentes. 

Granadina. 

Nicolasa Palomera. 

Gu^viana. 

Aboga do.— '^amoi (,Iuan), 



Tiene menos interés que la primera parte, aunque hay una parodia 
de juicio ante un alcalde de pueblo. 

^^. Alcalde contra amor (El). (S.) — Inédito. — (1767). 
B. M. t-151-18 Compañía de María Hidalgo. 



Bachiller Nublado, sacristán. ~ tí\<ig,o 

Coronado. 
Antón Pajabicy , escribano.— Knrique 

Santos 
Mercader .—F rancheo Calleio. 
A'eg/ior.— Hermenegildo Caballero. 
Tomás Carretero. 
.4 /^■ííc;í:/7.— Manuel Olmedo. 
Ramón Orozco ^iirt/Jones}. 
.'Hg-itaciL—Jüan Caballero. 
Mo^a de cí7h/4?/-o.— Catalina de .Medina. 
Gil Blanco, alcalde — .Miguel de Ayala. 



Alcaldesa — Sebastiana Pereira. 
Aldeana. — María de Guzmán. 
Viuda.— La Granadina. 
Aldeana.— La Bárrala (Francisca de 

Rivas). 
Moja de cántaro— Teresa Segura. 
Liein.—Miiria. Bastos. 
ídem —Paca .Martínez. 
Juan Poleo, mojo payo.— b'eWpc de Navas. 
Médico. — Pedro A. Galván. 
//erríí.Yor.— .Manuel .Martínez. 
/?e¿/(io)-.— Ambrosio de Fuentes. 
Boticario.— 'Sico\is López. 

Un alcalde de pueblo prohibe que sus administrados se enamoren ni 
hablen los hombtes con las mujeres. De tan tiránico bando es él tam- 
bién víctima, pues, por hablar con su mujer, el pueblo le prende hasta 
que lo revoca. 

Se estrenó con la comedia de Calderón Duelos de amor j' lealtad, 
después de Pascua de 1767. 

86. Alcalde justiciero (El). (Catálogo de Moratín). 

Impreso suelto: Madrid, 1791, 4.°; y Valencia, Orga, 1811, 4.° 
El texto de este saínete es defectuoso; resulta muy corto y parece 
que faltan personajes. Quizá no sea de Cruz. 

87. Alcalde limosnero (El). (S.) — Inédito, — (1764). 

B. M. (1-1S6 44;. Copia antigua; por el reparto se ve es de 1764. 
Compañía de Alaría Ladvenant. 



Alcalde. — Espejo. 

Escribano .—\b3i\vo. 

Tambor.— Campano. 

Alguacil.— MavíoXo. 

Paya.— Granadina. 

Paya. — Mariquita (Ladvenant). 

Juan Manuel. 

Cliinita, 

Eusebio. 

Ksleban. 



Joaquina. 

Portuguesa, 

Me'ndez. 

Guerrero. 

/'e//wc/rí7.— Paula. 

Petimetre.— ?ox\e&. 

Calderón. 

Niso. 

Paca, 

Blas Pereira, 



Se estrenó el 2^ de Diciembre de dicho año. 



10 



i^á 



DON RAMÓN DE LA CRU2 



Saínete de poco fuste. Supone que el alcalde de un lugar recibe del 
señor de él una gran cantidad para distribuir entre los pobres. El al- 
calde, después de negar cl socorro á un mendigo de profesión, que efec- 
tivamente resulta tener mñs de lo que necesita, se lo da á unos peti- 
metres de Madrid, á un hidalgo pobre del pueblo, á un soldado y á unas 
chicas para que se casen. 

88. Alcaldes de Noves (Los). — Inédito. — (1768). 

B. -M. 1-161-3). Autógrafo de ijóS. Para la compañía de Juan Ponce. 



Majos 

Mo^as de cántaro 



l'n hidalgo.— iüan Ponce 
Olto. -Eusebio Ribera. 

José Ibarro (barbero). 
Simón de Fuentes (cortador). 
( ¡Mariana Alcázar. 
' Gertrudis Riibeit. 
.ilgiiaci!.— .]osé Campano, 
-l/c^i/í/í». — X'icente Merino f/'o»- c¡ estado 

unblej. 
O/ro.- Francisco Callejo por cl estado 
llano). 

,, . . i Juan Esteban. 
Regidores.) 

I Juan .Alanuel. 



¿Acr/'/'tVHO.— Antonio de la Calle. 

Lorenza.— Mavia Bastos. 

Barberillu.—Pepe García. 

Telis/ora.— Paca Ladvenant. 

Vicenta Cortinas. 

Portuguesa .Casimira Blanco). 

Doña Teresa, pelimctra—Pau\a Martínez 

Huerta. 
Petimetre. — Eüfeblo Ribera 
Caballero.— Cltinita iGabricl López). 
Don Policarpo, abogado — José Espejo. 
Vie/a ridicula. — Joaquina Moro. 



Se estrenó el 23 de Junio de 1768 con la comedia Más puede el hom- 
bre que amor. 

Todo este saínete versa sobre la preferencia entre el manto v In 
mantilla. 

8g. Almacén de novias (El). — (1774). 

Tomo 11; Dur.; B. M. 'i-i6r-i(j). Varios manuscritos, sin fecha, pero 
coii repartos de 1777 y siguientes. El del texto m;is antiguo es el si- 
guiente, por el que se averigua que fué hecho por la compañía de Eu- 
sebio Ribera en 1774. 



La critica.— Josefa l-'igueras. 
La wí^ya.— Polonia Rociiel. 
La beata— María Josefa Huerta. 
La simple.— Mariana Alcázar. 
La w?/í/ij.— Catalina Tordesillas. 



La cocinera —Joaquina Moro. 
El administrador.- iofé Espejo. 
Vn pretendiente.- Vicente Merino. 
Su fr/c7tVo.— Soriano. 
El portero.— Vranc\szo Callejo. 



Madrid, 1791, 4.° Librería de Quiroga. 

90. Amazonas vioderur.s (Las). (S.) 
Desconocido. 

91. Amigo de todos (El). (S.) — (1772J. 

B. M. 1-152-49). Copia antigua con el reparto que sigue, por el que 
se ve fué escrito en 1772 para la compañía de Manuel Martínez. 

Estrenó este saínete Martínez en el Príncipe el 2 de Agosto de 1772, 
— (Arch. mun.) 



La Gi'anadina. 
Antonia Guerrero. 
Nicolasa Palomera. 
Jostfii Coilin s. 



Sebastiana Pereira. 
María de Guzmán, 
Mariana Raboso. 
Gertrudis [Jorja. 



APÉNDICES 2gi 



Vicente Calvan, I Jusn Ramos. 
Juan Esteban. Diego Coronado. 

Enrique Santos. Felipe de Navas. 

Chinita (Cabriel López). 1 Nicolás López. 

Madrid, Quiroga, 1791, 4.° 

Valencia, José Ferrer de Orga, 1814, 4.° 

Valencia, Imprenta de Esteban, 1816, 4.° 

Alcalá, 1799, 4.° 

Barcelona, Juan Francisco Piferrer, sin año. 

92. Andaluzas (Las). «Sainóte pava empezar el año de 1773 la 
compañía de Ribera y entremés para el caudal, si parece bien, 
amén, amén.» — Inédito, — (1773). 

B. M. '1-161-8;. Autósrafo con este título. 



Lorenza Santisteban. 
Pejcij- Josefa Rubio. 
Javier Ruiz. 

Medico —Francisco Callejo. 
Don Alberto. — José Espejo. 
José Martínez Huerta. 
/l/"í/<7c/7.— Juan Codina. 



¡Cristóbal .Soriano. 
Ensebio Ribera. 
Tadeo Palomino. 
V Chinita ¡Gabriel López). 
l'/«it7.— Gertrudis BorJM. 
Manuela, criada. — Polonia Rochel. 
Dorotea. — Catalina Tordesillas. 
Alaría Josefa Cortinas. 

Es saínete de enredo y pretexto para presentar al público á Josefa 
Rubio, nueva en Madrid entonces. 

En lo demás es sencillo, corto v frió. 

Con el título de Las Andaluzas y Manolo hay un saínete impreso 
en Valencia, imprenta de Estevan, 1816, 4.°, que nada tiene de común 
con éste de D. Ramón de la Cruz. 

93. Asilo del Placer y la Justicia (El). — «Loa heroica místico- 
alegórica á los días de la Excma. Sra. mi Señora D/ Lucrecia 
María Pío de Saboya, Condesa de Puñonroslro, á cuios Pies la 
ofrece D. Ramón de la Cruz. Para representarse En el Religios- 
sisimo Cómbente de las Señoras del Orden de Calatrava de Ma- 
drid.» — Inédito. 

Manuscrito autógrafo en el Archivo de la casa de Osuna, en 4.°, 
ocho hojas. Sin fecha. 

SON interlocutores: 

í-tt P)'ovidencia.—},V\ Sra. D.' María Igares. 

La Justicia.— Mi Sra. D." Josepha. 

La Ndturale^a.—La. Sra. D.' Alexandra. 

El Genio de la Piedad. \ ,. ,. , ^ 
r-, ^ . . , „• ) Sr. García y Cruz. 

El Genio del Rigor ' ■' 

El Placer. — El Sr. Simón. 

Coro de Virtudes.— Las otras niñas. 

Es una loa religiosa por el estilo de las de Calderón. Celebra y pon- 
dera el convento y á la protagonista. 

(Parece obra de la juventud de D. Ramón, á juzgar por la limpieza 
de la letra.; 



:¿g2 



DOK^ RAMÓN DE LA CRÜ¿ 



94- Audiencia encantada (La). — Saynete para la Navidad del 
año de 1771. — Inédito. — (1771). 

B. M. 1-1^1-6). Autógrafo de dicho año. 
Compañía única de Marlínej . 



Alcalde. -Espejo. 

A Icaldesa. — Gu^ma na . 

GraiiaJina. 

Santisteban. 

Jerezana. 



Gita)ios.{ 



Portuguesa. 



.Martinez. 
Coronado. 



Ñesidores 



Simón 
Ensebio. 

Escribano.— Ca\\e]o. 

Merino. 

Galván. 

Miguelito. 

Que vedo. 



Saínete de Navidad, inverosímil y de circunstancias; pero que en la 
representación debía de hacer efecto. 

No tiene argumento. I n alcalde, ebrio, cree estar en su casa v dor- 
mitorio y se desnuda en la calle, y entrega sus ropas á dos gitanos. 
Presos éstos en unión de las gitanas compañeras, ellas, con sus he- 
chizos, hacen que en la audiencia que el alcalde celebra ai día siguien- 
te, todos sientan impulsos irresistibles de cantar, lo cual convierte un 
acto tan serio en ridículo. La audiencia, que no sólo es encantada 
sino cantada, termina con el perdón de los gitanos á cambio de una 
tonadilla que cantan las chicas. 

«Por el saynete, para el Sr, D. Ramón de la Cruz, que se executa 
con la comedia del Cid. 500 reales. — Martínez.» — (25 de Diciembre de 
1771^ (Arch. mun. ^1-369). 

95. Avaricia castigada (La) ó los segundones. — (1762). 

Catálogo de Mora tí n. 

Se estrenó en i7(')2 y fué impreso suelto varias veces. 

Con parecido título hay otro manuscrito en la B. M. (i-i5i-3Qy 
i-2ii-5<)^. (La avaricia ca.siligada ó por aquí Sclím), tomado del cuento 
de Tirso, y que no pertenece á D. Ramón, y de éste mismo otro ma- 
nuscrito en la Biblioteca Nacional T-2-26:, con las censuras de 1761. 

Valencia, José Ferrer de Orga, 1814, 4.°; Madrid, lyg^, 4.", librería 
de duiroga; Barcelona, Juan Francisco Piferrer, 4.°, sin año; Valencia, 
Estevan, 181O, 4.°; Cádiz, Imprenta de Marina, 181 2, 4.° 

96. Baile de repente (El). {S.)—Iucdito. — (1777J. 



B. M. (1-162-25). Copia antigua, 
sigue: Compañía de E. Ribera. 

j Ibarro(José). 
Petimetres. \ Eusebio Ribera. 

I Espejo .losé. 
Francés.— Vicunia (Casas). 
López (Juan Antonio). 

Mayara (.María Mayor Or- 
dóñez). 
Petimetras. ( Guerrera ( Manuela G u e- 
rrcro). 
Tadeo Palomino. 
Lorenza Santisteban. 
Suva (Faustina de; 
<'.¡lin¡t.^ (Gabilcl i.opc/i 



sin más señas que el reparto que 



Ma)os 

y 

majas 



Polonia Rochel 
Estoracio (Nicolás). 



Borda (Francisca 

Rubio (Josefa). I 

Poiice (Juan). 

Merino! Vicente). 
Aldovera (Juan). 
Campano (José). 
Codina (Juan). 
Brlñoli Sebastián). 
Zarate 'María de). 
Joaquina Moro. 
/l/¿a«;7.— Callejo (Francisco), 



APÉNDICES 



293 



Se estrenó el 17 de iMayo de 1777. 

Dos caballeros quieren dar un baile en su casa. Convidan á algunos 
conocidos y conocidas, y encargan la invitación de otros á Chinila.quien 
invita á unos majos y majas, sus amigos, armándose un baturrillo de 
•clases en el baile, muy gracioso y saliendo todos quejosos de él, y Chi- 
nita con una tunda muv regular!^ 

Nos indica que algunas majas solían vestirse de señoras, como en El 
día de campo y viceversa. 



Estará lleno el estrado 
de usías. 

ESTORACIO 

¿Qué más usia 
Otra dice: 

LA RUBIA 

■^'o no voy á baile donJe 
no se levanten los brazos 
y entre en calor todo el cuerpo 
ae una vez. 

POLONIA 

En acabando 
unas bailaremos otras, 
cada cual lo que sepamos. 

LA BORDA 

Cabal 

LA RUBIA 

En poniéndome 
yo mi escotíeta y mis lazos 
pareceré una señora. 



que tú en yendo á mi lado? 
¿Para qué quieres la bata 
que tienes y los zapatos 
de raso liso, sino 
para lucirlo en llegando 
la ocasión? 



POLOXIA 

-;Me prestas una? 

RUBIO 

Cuatro 
tenia: pero las tres 
me las han roto los gatos. 

POLONIA 

Por ir iguales. 

RUBIO 

No importa; 
que vale más tu pelazo 
que los diamantes que otras 
se ponen en los penachos 
postizos. 



«Reciví de la Caxa y Administrador del Propio de Comedias de esta 
villa, seiscientos reales de vellón por el saínete intitulado El bayle de 
repente, que representó la compaiíía de Ribera el día 17 de este Mes. 
Madrid, á 24 de Mayo de 1777.— La Cruz. n— Original: Barbieri . 

97. Baile en máscara (El). — Inédito. — (1768). 

«Su autor D. Ramón de la. Cruz.» 

«Cádiz y Febrero 5 de 1770,-) Al fin: «Soy de Pedro Canal.» 

Manuscrito copia de la época que indica] de la Biblioteca Nacional 
ÍT-13-17). 

El reparto que sigue prueba que este sainete tuécompuesto no en 1770 
sino en 1768, después del 8 de Mayo y antes del 7 de Febrero siguiente. 



Merino. 

Chin i til. 

Cortinas (Vicenta). 

La Paca (Martínez Huerta). 

Espejo. 

Mariana (Alcázar). 

Ibarro. 

Callejo. 

Lavenaiia (Francisca LadvenantV 

Ignacia (íbáñez). 



Bastos (María). 

Eusebio (Ribera). 

•Fuentes. 

Campano. 

Ponce. 

Juan iManuel (López). 

Ordóñez (José). 

Portuguesa (Casimira Blanco). 

Gabriela (Santos}, 

Esteban, 



''9\- 



DON RAMÓN DE LA CRUZ 



98. Baile sin me.colnnza. (El). S. con el título de Nuevo bai- 
le s. m. — Inédito. — (1783). 

B. M. Í1-162-13';. Copia antigua con las aprobaciones y licencias de 
18, 19 y 20 de Febrero de 1783. 

Otro manuscrito de 1785 trae esta nota: «Se estrenó año de 85 en la 
tragicomedia nueva La subordinación viilitar. Duró 4 días; pero es por- 
que la función no pareció bien, que el saínete, aunque se hubiese he- 
cho 30 días siempre gustaría.» 

Compañía de j. Ponce. 



Ribera (■María). 
X'ictoria (Ibáñez). 
Borda (Francisca La). 
Merino (Vicente). 
Eusebio Ribera, 
lispejo (José). 
Polonia (Bociiel). 
Aidovera (Juan). 
Abate. — Briñoli (Sebastián) 
Rafael González. 



Ramos (RafiíeP. 

TordesiUas (Catalina). 

Piilpillo (María). 

Sobresaliente. — iManucl García Parra. 

Vera (.Manuel de). 

Diego (Rodríguez). 

Tadeo (Palomino). 

ALnrtín Mariano Alvarcz. 

Codina (Juan). 



Se estrenó por los días de Carnaval. 

Ridiculiza la hipocresía de ciertas tertulias, pintando una dirigida 
por un abate, en la que los hombres estún separados de las mujeres, y 
sólo bailan entre sí los parientes más cercanos (padres é hijas, herma- 
nos, etc.) Pero el abate tiene facultades para sentarse en medio de las 
mujeres mus jóvenes y conversar con todas. Al fin estas para deshacer- 
se de él, impregnan fuertemente de almizcle un pañuelo del abate, 
se lo deslizan en el bolsillo, y luego le burlan y le sacan de la sala. 

99. Bandoleros sin armas {Los). Loa para empezar la tempo- 
rada del año 1775, la compañía de Eusebio Ribera. — Lné.iito. 

—(1775)- 
B. M. (1-187-20). Autógrafo de dicho año 1775. 



rigueras 1 Josefa). 
Merino (Vicente). 
Polonia RocheL 
Chinita. 
Espejo (losé'. 
Callejo irrancisco). 
Merinito (\'iccntc'. 
María Pepa Huerta). 
Eusebio Ribera. 
ALirtínez Huerta Josc). 
Joaquina .Moro. 



Cabanas (Ramona). 
Coque (Ildefonso). 
Ambrosio de Fuentes. 
La Guerrero (Manuela), 
Cortinas iMaría Josefa). 
Lorenz.i Santistcban. 
Cándida Santos. 
Paca (La Borda'. 
La Pacheco (Manuela). 
Briñoli (Sebastián'. 
José Morales. 



Por una mala inteligencia creen un momento los cómicos de Ribera 
que este quiere hacerse con ellos salteador de caminos, cuando lo que 
el autor quería decir era que estaba resuelto, contando con ellos, á ro- 
barle al público la voluntad y los aplausos. 

«Por la loa y saínele de empezar. Su autor de uno y otro D. Ramón 
DE LA Ckuz, 1.000 reales. — Ribera.» 

El saínete fué el de Lixs naranjeras en el teatro. 



APÉNDICES 



295 



100. Bcíudos del Avapiés (Los) y venganza del Zurdillo, (D.) 
—(1776). 

En la B. M. había antes un manuscrito antiguo con fecha de 1779; 
vo sólo he hallado algunas copias sin señas particulares más que la de 
decir en uno que el 22 de Junio de 1704 haciendo este saínete se rom- 
pió una pierna Joaquín Doblado 'i-i6.i-6,. Por el reparto se averigua 
el año. 

Compañía de Ribera. 



£■/ yUrdillo.— Chinit'.t. 
CíTiillejas. — Juan Aldovera. 
¿7 yancitdo.—}aan Codina. 
Af arrajo.— \ken\Q Camas. 
Gangosa. — Manuela Guerrero. 
7V/íDií7.— Josefa Rubio. 



Zunga .—Vrandsca La Borda. 

La Peliimbre. — Lorenza iSantisteban" 

La Zaina.— Polonia Rochel. 

Tío Mandinga.— Jos¿ üspejo. 

Cachivache — Ambrosio de Fuentes. 

Perdularia.— Tndco Palomino. 



Este saínete se ha impreso muchas veces. (Madrid, Quiroga, 1800, 
4.°; Valencia, José P^rrer de Orga, 1814, 4.**; Valencia, Lstevan, i8i6, 
4."; etc., 

Se estrenó en Febrero de 1776. 

El 1 1 de Octubre de 1763 la compañía de María Ladvenant, repre- 
sentó un saínete titulado Los majos de Lavapiés y el Barquillo, que 
quizá sea éste en su primitiva forma. 

En 1750 se imprimieron otros Bandos de Lavapiés que quizá motiva- 
ron el saínete de D. Ramón. 

Aleluyas jocosas que se echaron en el templo de Apolo, á la restitu- 
ción de las JHusas cómicas en este tiempo de Pascua, distribuidas en tres 
festivas noches, delineadas por I). Antonio Abad y Velasco, vecino de 
esta corle y Oficial de La-niina del Parnaso. Con licencia en Madrid. 
Año de 1750; 8.", xxn-148 págs. Contiene prosa y verso, varios entre- 
meses y bailes. 

A la pág. Q[ empieza el Bayle nuevo, intitulado Los bandos del A\a- 
piés, interviniendo El Zurdillo, El Trampajo, La Escanilla, La Peri- 
nola y Ganchillo. 

Emplea las palabras chusca y maja sale la Perinola de trapera maja , 



(Canta trampajo.) 
A reñir van las majitas 
del Lavapiés con sus majos, 
ellas muy puestas en ¡arras 
y ellos hechos unos jarros. 
Lo que fuere sonará, 

jclavel! 



cuando después de apaleados 

¡jazmín! 
la Escanilla y Perinola, 
el Zurdillo y el Trampajo. 
se los lleven donde tia 
los tenga bien encerrados. 
Mea-Xü, que esto es lo cierto; 
mea-Xú, que esto es lo claro. 



En este saínete riñen Zurdillo y Trampajo; vence él segundo que lo- 
gra herir aunque levemente al primero y quizá por eso es la Vengan- 
ffl de D. Ramón). 

loi. Baños inútiles. Fin de fiesta. (S.) — Inédito, — (1765). 

B. M. 1-I52-34)- Copia antigua con las aprobaciones y licencias de 
13 y 15 de Junio de 1765. Estaba destinado á los autos del Corpus su- 
primidos este año, y por eso mandan se quiten las expresiones en 
que se aluda á ellos. El auto había de ser Z.a nave del mercader, 

Compañía de María Hidalgo, 



296 



DON RAMÓN DE LA CRUZ 



I Paquita Muñoz. 
Lavanderas. { Vicenta Orozco. 
/ Antonia Orozco. 
Antoíutela .—Mavxanví Alcázar. 
Dotnitigro^ nio^o de cuer da. ~h'ranc\sco 

Callejo. 
l'sia, w/j/o.— Manuel .Martínez. 
Don Roque. — FeUpc de Navas. 
3/tJ/o.— Tomás Carretero. 
JS<.7«ero.— Pedro A. Galván. 
Pepa, dama. — La Guanana. 
Señor Juan y viejo barraquero . —io&é 

García Movj. , 

Saínete bueno, de costumbres. 



Criada.— Te¡rtí>a Segura. 
Tostonero — .Manuel Olnicdo. 
Frutero.— iaan Caballero. 
Paca Martínez. 
Rosalía Guerrero. 
José García Ugaldc. 
Ambrosio de fuentes. 
Calesero. — Diego Coronado. 
Don Mamerto .—W\gvíQ:\ de Avala. 
,Wérf/'co.— Nicolás López. 
Ramón Orozco. 
Cochero. — Enrique Santos. 
Arriero. — María Bastos (sic . 

Petimetres, majas, coches Simón, etc. 



102. Barbero (El) ó el vial padre, (S.) y (D.) — (1764). 

B. M. (1-162-18,; copia antigua con aprobaciones y licencias de i, 2 
y 3 de Octubre de 1764. 

Representado por la compañía de María Ladvenant el 3 de Octubre 
del mismo aiío. 

Baronesa (La). (Véase La Soberbia castigada). 

103. Batida (La). «Saínete nuevo. Escrito. Para la Sra. María 
Ladvenant. Se executó en Los trabajos de Job. Año 1761.» — Inédito. 
-(1761). 

B. M. 1-183-69 . Autógrafo de 1761. 

.Mariana Alcázar. 



.Joaquina .Moro. 

La Granadina (.María de la Chica'. 

La Portug'uesa (Casimira Blanco'. 

Teresa Segura. 

Mariquita (Ladvenant). 

.Ijan Poncc. 

Eusebio Ribera. 

.José Campano. 

Francisco d; la Calle. 



Antonio de la Calle. 

.luán Ángel. 

.luán Ladvenant. 

.Juan Plasencia. 

.losé Espejo. 

Francho (Francisco Rubcrt;. 

Niso (Dionisio de la Calle). 

Sebastiana Pereira. 

Blas Pereira. 



Es particular que en la primera temporada de 1757, la compañía de 
José Parra representase un saínete titulado La batida. 

En éste, D. Ramón habla de sí niismo, y es además saínete de costum- 
bres teatrales; los cómicos se producen como tales y hay alusiones lite- 
rarias muy interesante<5. 

104. Bella criada (La), (S.) — Inédito. — (1768). 

Para la compañía de Ponce, 

B. M. :'i-iü2-i2'. Autógrafo de 17Ü8. 

Ama decasa.—Paü\a Martínez Huerta. 

,. . , j Portufcuesa. 
Criadas.) _ ,.,.,, 

' Gertrudis Rubert. 

Amo rfe CiJSíT.— Espejo José'. 

Paje.—Chinita. 

Domin^fo, gallego. — Cn\\e¡o 'Francisco). 

Joaquina Moro 



Teresa, criada. -Paca Martínez Huerta. 

Mariana Alcázar- 
■' Bastos (ALiria de). 
Ji7i'/Vrí7.-L<íV£'?írtn<.i (Francisca Ladvenant 

Eusebio Ribera. 

Ponce (Juan). 
Majo cr«rfo.— Fuentes (Simón de). 



Pelimctras. 



Petimetres. 



APÉNDICES 



297 



Se estrenó el 12. de Abril de 1768 por la compañía de Juan Poncc en 
el teatro del Príncipe. 

Es saínete de escaso interés. 

('Lista de los gastos de la comedia Dios los cria y ellos se juntan, en 
este año de 768. (Empezó en el Príncipe el 22 de Abril). 

A D. Ramón i)K LA Cruz por el saínete 300 reales. 

A D. Ventura Galván^ por la tonadilla á solo 80 n . 

De trece pliegos de copia de música de las comedias de 
La mujer contra el consejo, la de Casarse por vengarse 
y La judía (de ToledoJ 52 » 



Total. 4^2 » 
Ponce.» 



(Arch. mun. de iMadrid, (1-384-2,. 
Él saínete fué La bella criada. 



105. Bella madre (La). (S.) «Comedia en un acto ú Entremés 
para fiesta de Pascua de Pentecostés que representará la compañía 
de la Sra. iMaría Ladvenant.» — Inédito. — (1764). 

B. M. ( I-I 62-21'. Copia antigua con las aprobaciones y licencias de 
7, 8 y 9 de Junio de 1764. Lleva una introducción crítica de tres hojas. 
Se representó muchas veces. 

Doña Luisa. ~9a\\\a. \ ILavenana (Mariquita 

Doña Al/onsa. — Paquita \Lad\QnanV. I Pctimetras ..! Ladvenant). 

Lucia, criada.— Guerrera (^lAXwitXí). Rita j Granadina (María de la 

Ama de casa.— ioaqmwi (Slovo). \ Chica), 

r C/íí'n iíti (Gabriel López;. .\bog-ado. — Es'pt]o [José], 

■ I Eusebio Ribera. | Blas Pereira. 

Estrenado el 9 de Junio de dicho año. 

Muy moral y muy soso. 

Se representó con introducción. Véase.) El asunto es una madre de 
cuatro hijas; quiere con exceso á dos, que son como ella, locas y peti- 
metras, y aborrece á las otras dos, que son modestas y recogidas. Estas, 
al fin, se casan convenientemente; las otras son abandonadas por sus 
cortejos. 

106. Bellas vecinas (Las) ó casa de linajes. (Con este último tí- 
tulo S.)— Inédito. — (1767). 

B. >L (1-183-21 . Copia antigua sin nii'is señas. (S. con el título de 
Las buenas vecinas, cita otro saínete de Cruz.) 
Compañía de Ponce. 

Castañera. — Paca (Ladvenant). 

Tia Teresa.— Joa iiiina Moro. 

Tío Pachón, -apatero de viejo . - Espejo 

(.losé). 
Crespitto . — C/iin ita . 
.U070. — Calle (Antonio de la'. 
Campano (José . 
.íuan Manuel López. 
Criada —Méndez Alaría;. 
Esteban (.luán . 
Don Fétix, petimetr? —EilSQbio Ribera 



Paula Martínez Huerta. 

Merino (Vicente). 

Portuguesa (Casimira Blanco). 

Fuentes (Simón). 

Cec/Víij.— Rita Rubert. 

Felipa Alearan. 

.lguador.—\iso Dicnisio de la Calle). 

Albañil. —Ponce (Juan). 

Pepillo. — Muchacho (?). 

Certrudis Rubert. 

.¡/^«iic-// — Ibarro (Jos<í;. 



298 



DON RAMÓN DE LA CRUZ 



Se estrenó después de Mayo de 17G7. 
Es muy lindo saínete. 

Con sólo el secundo título hay otro estremés de 17G1 que no parece 
ser de Cruz. (Véase en este catálogo). 

107. Bien recomendada (La). — Inédito. — (1784). 

Copia antigua con las aprobaciones y licencias de 3 y 4 de Septiem- 
bre de 1784. B. M. (1-162-17J. 



Polonia iRochel). 
Ronquillo (Vicenta). 
Figueras (Josefa'. 
Tordesiilas (Catalina). 
Aldovera (Juan,'. 
Ramos (Juan'. 
Euscbio Ribera, 
Querol (Mariano). 



Pulpiilo íMaria'. 
Mariquita Ribera. 
Torres (Manuel). 
Espejo (José). 
Mayorito{.\osc Ordóñez; 
Parra (Manuel). 
Prado (Antonio). 
Juana García. 



Este saínete de costumbres teatrales fué hecho para la primera sali- 
da de la Ronquillo. Decía de ella la Polonia: 

Ella es tan alta y airosa 
y tan delgada de cuerpo 
como yo ¡buen decir es! 
Carilla, ojillos y gesto 
me parecen del asunto 

Sabemos pues que era pcqueiia y gorda. Lo vuelve á decir luego 
comparándose ambas á un huevo. 

La saca Polonia y le va indicando los diversos departamentos del 
teatro obligándola á hacer reverencias á cada uno. 

Dicen que el saínete de la Giganta gustó mucho. (Véase el número 
siguiente.; C^ue la Ronquillo trae su voz y uiías para tocar el salterio 
por armas. 

La Ronquillo tocó el salterio y cantó la tonadilla. 

«Reciví de las Compañías de (-órnicos de esta villa por el saynete de 
la Bien recomendada, seiscientos reales de vellón. Madrid, 10 de Sep- 
tiembre de 1784. — Ramón de la Chuz.» Original. Papeles de Barbieri). 

Este saínete sirvió luego para presentar á Isabel Correa. 

108. Boda de Chinita (La). Saínete para la salida de la Giganta 
en la compañía de Eusebio Ribera. A 16 de Agosto de 1774. — Iné- 
dito.— {1774). 

B. M. (1-152-15). Autógrafo de 1774, y otro manuscrito con las li- 
cencias y aprobaciones de 11, 12 y 14 de Agosto de dicho año. Sem- 
pere le menciona con el título de La giganta en Madrid. 



Cómicos 



Fulgencio. 



Eusebio Ribera. 
Cristóbal Soriano. 
Francisco Callejo. 
Chinita. 
-José' Espejo. 



Criado.— Juan Codina. 
/lí'íi/e.— Vicente Merino. 
Polonia Rochel. 



Francisca Morales. 
Joaquina Moro. 
María Josefa Cortinas. 
Lorenza Santisteban. 
Criado. --¡osé Campano. 
La Extranjera. Sin nombre, 
ganta y habla en italiano). 



[Ésta si- 



Es gracioso este juguete, y diez años después todavía Cbuz aludífi 



APÉNDICES 



299. 



al grande éxito que había tenido en La bien recomendada. En el texto 
hemos hablado de este saínete. 

109. Boda del cerrajero (La). «Saínete para la compañía de Juan 
Ponce. Su autor D. Ramón de la Cruíí. Año de 1770.» — Inédito, 
—(1770). 

Así el manuscrito de la B. M. 'i-162-S^. Copia antigua con las apro- 
baciones y licencias de 2, 3 y 5 de Diciembre de 1770. En ellas se dice 
expresamente que la obra es de D. Ramón. 



Petimctras. ; 



Francisca I.advenant. 
Pepil/a. —íaana Blanco. 
Toviíisii — Josefa Fi güeras. 
Juliatm.— Joaquina. Moro. 
Nicolasa Palomera. 
lilas.— Antonio de la Calle. 
Tío Tiniebl.is. — Josc Hspeio. 
Juan .Manuel López. 



Juanillo, oficial de licrrcro —Chinita. 
Ciro.— Francisco Callejo. 
Pepe, majo.— Simón de Fuentes. 
Polonia Rochel. 
.María Alaj-or Ordóñcz. 
I Nocente .Merino. 
Petimetres. i Eusebio Ribera. 

( Juan Ponce. 
Pascuala. — .Mariana Alcázar. 

Un viejo cerrajero quiere casar una de sus hijas con un su oficial; 
pero la joven ama á un barbero. Celébrase el baile de boda la víspera, 
y unos amigos del barbero separan á la muchacha del lado del primer 
novio y la llevan al lado de aquél, á la vez que obtienen el perdón del 
padre. 

Hay movimiento y gracias en el diálogo, aunque el asunto sea poco 
verosímil. 

lio. Botellas del olvido (Las). (S.) y (D.)— (1772). 

Suelto varias veces: 

Valencia, José P'errer de Orga, 1816, 4.° 

Valencia, Imprenta de Estevan, 1816, 4.° 

Se estrenó por la compañía de E. Ribera, antes de Julio de 1772. 

III. Botillería (La), Fin de fiesta. (S.) — Inéd.to.—{iy66). 

B. M. 1-152-44,. Copia antigua con las licencias y aprobaciones de 
31 de xMayo, i.°, 2 y 5 de Junio de 17Ó6. La licencia de Armendáriz es 
de mano de D. Ramón, y en ella se dice ser suyo el saínete. 

Compañía de María Hidalgo 



Paco. — Coronad! Diego;. 
.U^yo.— Ramón ;Orozco) 
Petimetre. — García (José). 
Don .Ambi-osio .—López (Nicolás). 
Martínez (Manuel). 

Majci.—Porluffuesa (Casimira Blanco' 
Bastos (María). 
Sobresalienta (Rita Rubert). 
Loreif^a — Toneta (Antonia Alcázar). 
Perico. — Avala (.Miguel de). 
Pepe. — Carretero (Tomás) 
Monolilla, limera. — Paca (.Martínez). 
Pctimetra . — VayQwa (Sebastiana). 



.Ibale - Callejo (Francisco). 
5oWtZtfo.— Caballero (Juan'. 
Lucia, limera. — Mariana Alcázar. 



Pepa. 



Payas 



Gu^tnana (María de Guz- 



mán). 
Paca.) I Segura (Teresa). 

Jnrrillo, payo . —'Navas (Felipe;. 
Enano. . — Enrique (Santos). 
Mo-^o de ci7/é.— Calvan (Pedro A.) 
Pobre — Tío Garda.— (.losé G. Moya). 
Majo.— Oimcdo (Manuel). 
Don Federico . —Ambrosio de Fuentes. 



Muy lindo saínete. Sin argumento, pero desfile de tipos notables y 
buenas descripciones de costumbres. 



300 



DON RAMÓN DE LA CRUZ 



Es curiosa la censura de D. Antonio Pablo Fernández, fiscal de 
comedias, encargando se represente este saínete con la mayor de- 
cencia. 

Buenas vecinas (Las). (S.) (Véase Las Bellas vecinas). 

Buñuelo (El). (Véase Mnñuelo). 

Con el título de El Buñuelo se imprimió suelto en Madrid en 1800, 
Librería de Quiroga. 

,112. Burlador burlado (El). (D-)— (i775)' 

B. M. (1-162-5). Autógrafo de 1775. Suelto, Valencia, Josef Estevan, 
1813,4° 



Para la Compañía de Ribera. 

Doña .IhíJ.— Ramona Cabanas. 
Juana. — Polonin Rocliel. 
Doña 5;7ívrM.— .lonquina .Moro. 
Mariquita —.María Josefa Cortinas. 
Inesita.~La Xavarra. 
.UiJ»«er/(7.— Francisca Laborda 



Manuela (Guerrero). 

./«i7Hi7.— Francisca Cándida Santos. 

Don Mauro. — Vicente Merino. 

Roque.— Chinita. 

Vn me^y/co,— Espejo. 

Vn cr/íTcfo. — Callejo (Francisco). 



El impreso lleva este lema burlesco. 

Un amigo de las damas, 
mucho más que de su se.xo, 
para que no queden frescas 
les presenta este refresco. 

Una dama castiga á un petimetre cascjuivano, que corteja á todas las 
mujeres que ve y las ofrece matrimoniar, fingiendo que le envenena 
en un vaso de horchata, por celos y despecho. Otras víctimas de él asis- 
ten á la burla y celebran el terror del picaro seductor. 

Puede que sea imitación de Le irompeur trompé de Vade (1754). 

113. Caballero de Medina (El). (S.) y (D.)-(i764). 

B. M. 'i-i()3-i8 . Copia antigua sin año y el reparto siguiente por el 
que se ve, fué escrito para la compañía de María Ladvenant en 1764. 

Doña Isabel.— ¡^ Granadina. 
Doña A'jw/j.— .Martínez Huerta). 
Doña Mariquita. — I.advenant', 
Doña Paquita. — (Ladvenant . 
Don .Xnacleto. — José Espejo. 
Blas.— Pereira). 
Juanillo — ¡Chinita). 

Suelto, Madrid, 1791, -j." y Valencia, Estevan, 1816, 4." 

114. Caballero Don Chisme (El). (^S.) — Inédito. — (1776). 

Fin de fiesta para el Carnaval del año 176b. Compañía de Nicolás de 
la Galleo. 
B. M. (1-163-2). Autógrafo de 177G. 



Don Lindo.— Nicolás de la Calle). 
Don F.usebio — Ribera). 
Don Cirilo —(Juan Ponce). 
Don Scrapio —¡José Ibarro'. 
Un e.'icribano.— Niso (Dionisio de 
la Calle). 



AfENblÓES 



3OÍ 



Don Chisme — Chinita. 
Pepa.—^livxá de la Cliica. 
iMcayo . 
Don Pedro. 
Don Ángel. 
Doña Eugenia. 
Doña Elisa. 
Maestro de música . 



Dos moj-os. 

El amo. 

José. 

Don Cosme. 

Lis i. 

Doña Lesbia. — María Ladvenant. 

Doña Inés. 

Don Antonio. 



El primitivo título de este saínete fué El Abate Don Chisme, y aba- 
te es el personaje principal; pero sin duda por el malísimo papel que 
hace, lo cambió luego. 

Es saínete bueno. En el texto hablamos de él. 

115. Café de máscaras (El). (D.) 

116. Café extranjero (El). (S.) y (D.) — (1778). 

B. M. 1-163-15'. Autógrafo de 1778 y otro manuscrito copia, con los 
aprobaciones y ucencias de 4 y 3 de Diciembre de 1778. El autógrafo 
lleva esta portada de letra del autor: uEl Café extranjero. Saynete/?í?/a 
Comedia nueba en Atilio Régulo de D. Ramón :->e i. a Cruz» y añade 
á la vuelta: «Para la compañía de Ribera.'). — !.a comedia era también 
de Cruz. 

Este saínete se representó mucho: Hay repartos de 1870, 83, 86, 87, 
89, 03 y q6. 



Mariana (Alcázar). 
Joaquina ¡Moro). 
Juliana. -.María del Carmen. 
Jacinta. — Rafaela Moro. 
Petra —Felipa Laborda. 
Paula — La Mayorita. 
Polonia .— Manuela Guerrero. 
Patricia. — Polonia Rochel. 
Don Rosendo. — Jo?é Espejo. 
Don Mamerto. — Cliinita. 



Don Benito. — Eusebio Ribera. 
Don Salvador. — Cristóbal Soriano. 
Don Justo —Pedro Ruano. 
Don Lorell^o. — .^aan Antonio 1 npez. 
Cosme. — Francisco Callejo. 
Valero. — Vicene Romero. 
Braulio. — Tadeo Palomino. 
Bartolomé — Juan Aldovera. 
fiernariio.— José Campano. 
Juan. — Vicente Casas 



Se estrenó el 3 de Diciembre en la Cruz, por la compañía de Eusebio 
Ribera, como entremés de la tragedia Alilio Régulo. Como saínete llevó 
El novio rifado y dos tonadillas, la primera de la Guerrero y la segun- 
da Je /<t Polonia. 



117. Calceteras (Las). (S.) y (D.)— (1774). 

Suelto, B. M. '1-163-10). Autógrafo de 1774, y este post-título: 
te. Para la compañía de Rivera^ Con dos tablados.» 



íSaine- 



Alifonsa. — Polonia Rochel. 
Marica, ca/ceíej-a.— Catalina Tordesillas. 
Calcetera, La Poot/'osií. — Mariana Al- 
cázar. 
Tío Nicolás. — José Espejo. 
Paco. -Chinita. 
Manolo —Cristóbal Soriano. 
L)on Silverio. — Merinito. 
Tadco. 



Luis. 

Camas, 

Codina. 

Quevedo. 

Crispina, — Joaquina Moro. 

Cortinas. 

Vicenta. 

Criada. — Mar ia Pepa, 

Alguacil —Callejo. 



El texto de Dur.ín es la mitad próximamente 
también !a mitad de los personajes. 



Icl autógrafo; faltan 



30Í 



DON RAMOÑ DE LA CkU2 



Valencia. Imprenta de Ildefonso Mompié, 1818, 4.° 

Valencia. Por Estevan, 1816, 4.** 

Valencia. José Ferrer de Orga, 1813, 4." 

Precioso sainete. aunque más bien pudiera llamarse Los ^apaleros 
por figurar más ellos en la obra autógrafa. Está lleno.de frases y di- 
chos graciosos. 

118. Calderero y vecindad. (D.) — (i777). 

Suelto, varias veces.— Valencia. José Ferrer de Orga, 1813, 4." 
Se hizo este sainete con la comedia de Beverley, el 15 de Septiem- 
bre de 1777, en el teatro del Principe por la compañía de E. Ribera. 

119. Capilla de los cómicos (La). (S.) 
Desconocido. 

120. Careo de los majos (El). — (1766). 

Tomo. VI, Dur., suelto. [Valencia. Yernos de José Esteban, 1S12, 4.°) 
B. M. 1-163-1(1, varias copias antiguas. En una se dice: «Este sainete, 
su autor D. Ramón de la Cruz, le hizo y se estrenó en Abril de 1766.» 



Doña Blasa ~l.a Gynnadina. 
L'na vecina. - Paula .M. Huerta. 
La Rumbosa. —Marimúta l,advenant 
La Santurria.—PACü l,advcnaiu. 
La Olaya . — ionqaina Moro. 
L na criada. — Vicenta Rubcri. 
Don Jerónimo — Eusebio Ribera. 



Alcalde — "S'icoUs de la Calle. 
Don PíJnc>\7cio.— Juan Ponce. 
Don Ignacio —José Ibarro. 
Dionisio. — Chinita. 
Hlas. — (Pereira). 
Manolo.— íuan Manuel. 
Los fíV^'os.— Espejo, uno. 



Este sainete lleva música de D. José Castell y efectivamente se estre- 
nó el 25 de Abril de ly(')C), en el teatro del Príncipe por la compañía de 
Nicolás de la Calle. 

121. Casa de campo (La). — «Introducción á la comedia intitu- 
lada La Espigadera. Para la compañía de Martínez. 1779.» — Inédi- 
ío.— (1779). 

B. M. i-i53-2fj). Autógrafo con esta portada. Otro manuscrito, co- 
pia, trae las licencias y aprobaciones de 16, 17 y 18 de Julio de 1779. 

/ Pvirez : Josefa'. Coronado Diego). 

„^. . I Silvcria (de Rivas). Rafael (Ramos'. 

(Valles (Josefa de). De sopista. — Vicente Galván. 

Felipa (La Borda). Granadina. 

Vicente (Ramos). Garrido (Miguel) 

Paco (Ramos). Simón (de Fuentes). 

Romero (Vicente). Palomino ;Joaouin). 

Martínez (Manuel). La dama 'Josefa Figueras, muerta la Pe- 
ALiriana (Alcázar). pita). 

Es muy interesante esta introducción á la rept'ise de la comedia. 

"Reciví de la Administración del Propio de Comedias de esta Villa, 
seiscientos reales de vellón por la comedia en un acto La casa de cam- 
po, para introducirla de La Espigadera. Madrid 23 de Julio de 1779. — 
La Cruz» Son 600 reales. — Martínez.» 'Arch. niun. (1-375) en la hoja 
de 23 Jo A^^osto^. 



Af¿KDlCE5 



303 



Don Juan Agramont y Toledo compuso un Fin de fiesta de igual tí- 
tulo, que fué representado en 1756 por la compañía de José Parra. 

122. Casa de linajes (La). Entremés. (S.)— Inédito. — (1761). 

M. I [-186-64 . Copia antigua con las aprobaciones y licencias de 
7 y 22 de Noviembre de 1761, Es curiosa la censura de D. Nicolás 
Goriz.ííez Martínez, pues dice que el saínete ridiculiza á un bailarín del 
otro teatro. Al fin del saínete hoy una firma que dice: «RaíMÓn». Es 
pieza bastante grosera y tosca. Se conoce que pertenece á la primera 
época. Se estrenó en Diciembre. 
Compañía de María Hidalgo. 



B. 

14. I 



Alcalde c/í/ck/o.— Miguel de Avala. 
IVye/e.— Enrique Santos. 
Alguacil. — Pedro A. Calvan. 
Diego Coronado. 
Nicolás López. 
Manuel .Martínez. 
Francisco Calleio. 



Rosalía Guerrero. 
-María Hidalgo. 
.María de Cuzmán. 
María Carees. 
Paula A[artinez Huerta. 
Antonia Orozco. 



Calderón es autor de un entremés de este título que ningún parecido 
tiene con el de Cruz. Hav en en el presente una curiosa la relación en 
jerga gitanesca que dice López: 



Zoy pulió y zé pulir 
aunque pezcao zoy carne, 
no zoy niño que zoy viejo, 
zoy paire del otro paire. 
Jonjabelcf de mistos 
ni cábelo lo bascante, 
choro con lavarte listo 
endino mulé al instante. 
.Me najo si lo camelo 



si me diquelan me chalo, 
serelo lavas bachi 
ligerita como un rayo 
costilo del Potosí 
lo que en el Potosí hallo. 
Yo. zeñó, zoy pina angustias 
y peluquero del prao: 
estas zon mis jerramientas, 
bozal V tijera en mano. 



123. Casado por fuerza (El). (S.) — Es traducción de Lí Maria- 
ge forcé, de Moliere. — (1767). 

Se estrenó en 28 de Febrero de 1767 como entremés, en una reprise 
de 2.35 Peícaio/'iaíí, hecha por la co 11 pañía de Nicolás de la Calle en 
el teatro de la Cruz. 

Impreso suelto varias veces '.Madrid, 1791, 4.°; Valencia, Mompié, 
1814, 4.°, sin lugar ni año; Madrid, por Antonio Sanz, sin año, 8.°; Va- 
lencia, Estevan, 1S14, 4.° 

124. Casamiento desigual (El) ó los Gutibambas y Miccibarrenas. 
(S.; y (D.)-(i769). 

B. M. (1-163*19). Varias copias antiguas sin año; pero se obtiene por 
el reparto siguiente. Lo hizo la compañía de Juan Ponce. 



Juaii.-^Chlnita. 
Alcalde —Simón de Fuentes. 
Per/co. -^Francisco Cal'cjo. 
Pantaleón .—iofi Espejo. 
LVíiCa.— Joaquina .Moro. 



Don Luis. — \'iccnte Merino. 
Don .Antonio. - Eusebio Ribera. 
Josefa —.Mariana Alcázar. 
Sinforosa . — \'icenta Cortinas. 
L'n criado.—hMQmo de Prado. 



Se estrenó el 3 ds Junio de 1769 como éntreme.^, en la re rise ds An- 



3¿>+ 



DON PAMON DF. LA CrV2 



drómeda y Perseo, comedia de D. Ramón ó arreglada pof él, y La fiesta 
de pólvora desaínete. 

Es traducción muy abreviada de George Dandin, de Moliere. 

El texto de Duran es malo; faltan versos y personajes. 

Suelto, Madrid, 1771. 4."; Valencia, Imprenta de Estevan, 1816, 4"; 
Valencia, José Ferrer de Orga, iSii, 4.°; Valencia, Martín Peris, 1817, 
4.°; Sevilla, Aragón y Compañía, 1816, 4." 



12! 



ij. Casero hurlado (El). (S.) y {^•) — [i']^s). 
Suelto. B. _M. ,'1-162-48^. Copia antigua con las aprobaciones y licen- 



de Julio de 1765. 
mitió Duran. (Véase 



cias de 23, 2(5 y 27 de Junio, y f.° y 1 1" ( 
li Tiene una Introducción satírica que o 
Lo representó la compañía de Nicolás de la Calle. 

Doña Lí/c/cJ.— Joaquina Aíoro. 
.Ujr/cj.— María de la Chica. 
.l7í/d/i.— Chinita. 
CíJséTO— Espejo. 
EscribatH). - Blas Pereira. 

Se estrenó el 1 1 de Julio de dicho año. 

Madrid. Viuda de Quiroga, sin año, 4."; Valencia. Imprenta de Este- 
van, 181Ü, 4.° 

126. Castañeras picadas (Las). — (1787). 

B. M. (1-1Ó2-29'. Des copias antiguas, sin año, y el reparto que sigue: 



Dos vecinas 



Dnña Javiera. — Francisca 1. aborda. 
La Temeraria —Polonia Kocltol. 
La P/«/o.v/7/i7.— María Ribera. 
Ce ferina — Pepa l.una. 

Joaquina Artcaga. 
( Rafaela .Moro 
^ ^ ,. , ( María Bastos. 

' leresa Rodrigo. 
Don Felipe.— Tvííqo P.ilonnino. 
Don I.uis.—VéViK de Cubas. 
'Lio Moji¿fanga.—Espc]o. 



Dimas —Rafael Ramos, 

Corito — Aldo vera Juan'. 

Don Silverio — Joaquín de Luna. 

El Macareno. — Manuel (sic). 

Doming'o. — Antolin 'Juan Miguel). 

Blas Trabuco.— Q\ic\-o\. 

Don Braulio. — José García Hiigalde. 

Oficiales. — I ° Juan Codina. 

Juan Luis Ordóñez 

Tortillas fsicj. (Francisco García). 

Briñoli. 



Tomo VII, Dur., suelto. Valencia, Imprenta de Estevan, 1817, 4."; 
Valencia, José Ferrer de Orga, 1815, 4." 

127. Caza de lindas (La) (S.) — Saínete para la compañía de Mar- 
tínez. — Inédito. — fi775). 

B. M. (1-153-2). Copia antigua con las aprobaciones y licencias de 2 
y 4 de Octubre de 1775. 



I Martínez (Manuel). 
Caladores, t Ramos [Juan . 

( Simón {de Fuentes). 
Pa/o. — Garrido (Miguel). 
Paya,— Mayara (.María' Mayor Ordóñez). 
I Granadina (.María de 
Vcndiniiadorca.l la Chica . 

' Nic'jlasn 'P^ilomcra). 



Vendimiadores. { 



Raboso (Mariana). 

Coronado (Diego). 

Mariano (Raboso). 

Pérez (Josefa'. 

Ladvenant '.Silveria de 
Rivas'. 

.-l)«o. — López 'Nicolás López'. 
Morales. 



APÉNDICES 305 

Estrenado el 4 de Octubre, según este recibo: 

«.Reciví de la Caxa de Administración del Propio de Comedias de 
esta villa quinientos reales de vellón por el saynete intitulado La ca:;a 
de lindas, que se representó por la compañía de Martínez en 4 de Oc- 
tubre del año corriente. Madrid 5 del mismo de 1775.— La Cruz.>; Ori- 
ginal: papeles de Barbieri . 

Tiene poco interés este saínete, 

128. Cazador (El). Tonadilla. — (1764). 

Tonadilla del 
Enibaxador de F, 
zarzuela Tutor enamorado] 



Calador con que concluye la fiesta del E.vcmo. señor 
^rancia. Año de MDCCLXIV.-S.^, i'^ p^gs. 'Véase la 



Calador, galán. — María Ladvenant. 

Doriiia, aldeana .— Teresa de Segura. 

,^ ,j i Pauta M Huerta. 

Dos aldeanas.) .. . ,. 

Mina Bastos. 

j Diego Coronado. 
Dos aldeanos, r . , . > r- 

Ambrosio de rúenles. 



129. Celos aparentes (Los). Saínete nuevo por D. R.^móx de la 
Cruz. — Inédito.— {lyjS). 

B. M. (1-160-30^. Autógrafo de 1778. Para la compañía de Martínez. 



Payas.. .. 



Manuela. [ Nicolasa (Palomera). 

Pérez (Josefa'. 

Vicenta í'sic). 
Catalina. { LiTfenrtwa (Silveria de Rivas). 
Nicolás. — Garrido (.Miguel). 
Don Sjlustia7io, petimetre.— Tioh]cs (Antonio. 
Señora Pepa. — Granadina. 
Tío Santiago. — Coronado (Diegoj. 

Cornelia tiene un saínete de igual título. Aunque escrito en 1778 se 
representó en Junio de 1781, pagándosele á D. Ramón por él óoo reales. 

A cierta Manuela, hija de un rico aldeano, corteja un señorito de 
otro pueblo. Avísale por medio de un papel que vendrá ó hablarla el 
día de cierta fiesta del lugar después de anochecido. Pierde la joven el 
papel, y lo hallan primero su padre, que casado de segundas con una 
muchacha algo alegre, piensa sea de algtán cortejo, y luego la misma 
madrastra, que cree son intrigas de su marido. Uno y otro se disfra- 
zan de personas de sexo distinto del suyo propio, y los lances que esto 
produce, constituyen el enredo de la pieza. 

130. Cena á escote (La). (D.) — (1779). 

B. M. '1-154-21). Copia antigua sin año, y el reparto que sigue, por 
el que se ve fué representado en 1779.. por la compañía de Manuel >lar- 
tínez. 

Mariquita.— JosehVdliás. I y?í.7Hi7. — Josefa Pérez. 

Mariana —Mariana Alcázar. i Petra. — Paca Martínez. 

v4«/ow/íi.— Silveria do Rivas, Corito. - Miguel Garrido. 

Manuela.— La Granadina. \ Tio Alejo.— "SicoMs López, 

Hilar iona.—Josafd Fi^ueras. ' r/ceH/f.— ^Ramos). 

In?s —La Caramba. \ Lorenzo.— f Paco Vamos), 

20 



3o6 



DOS RAMÓN DE LA CRUZ 



i?/i7í.— Vicente Romero. Un pavero. —Ambrosio Fuentes. 

Alfonso.— 3 \ian Ramos. Monifacio. — Simón de Fuentes. 

3Aííeo.— Vicente Galván. .Vor^c-í'/o.— Manuel Martínez. 

Vn abate —Rafael Ramos Paiitorri/las.— Diego Coronado. 
Un fondista. —Sebasliin Briñoli. 

Se estrenó el día de Nochebuena de 1779. 

Tengo la sospecha de que es L:i merienda á escole, y fué escrita por 
el mismo tiempo que El Almacén de novias. Pero con algunas modifi- 
caciones, pues en la cuenta del Arch. mun. hay: «asimismo de los dos 
Síiinetes intitulados La cena d escote y El Maestro de baile, de D, Ra- 
.MÓ.N DE LA Cruz, 1.200 reales. — Marzo.'» (1-374-1]. 

'131. Centinela {La). (S.) — (1764). 

Desconocido. 

Debe de ser el que se representó el 28 de Agosto de 1764, por la 
compañía de María Ladvenant en el teatro del Príncipe, pues lleva el 
mismo título, aunque en la nota del Arch. mun. no se nombra al 
autor. 

132. Cesta del h.ivqiiil'evo (La).- {Inédito). — (1778). 

Consta que fué estrenado este saínete por la compaiiía de Martínez 
el 7 de Febrero de 1778, cuando la tragedia Niimancia destruida, de don 
Ignacio López de .^yala. (Arch. mun.: Cuentasde las representaciones), 
y por la Introducción (Véase) que el mismo Cruz hizo para la función. 
Por saínete é Introducción se le pagaron i.ooo reales. 

Yo no he visto este saínete. 

Por lo que de él se dice en la aludida Introducción, era una obra 
seria: 



un caso entre blanco y negro 
{,]ue el autor presenta) 

quizá porque ha discurrido, 
que, después de haber expuesto 
un clemplo tan ilustre 



de las virtudes y alientos 
de nuestros antepasados, 
no era bien dar otro ejemplo 
de las costumbres modernas 
y de los vicios del pueblo. 



133. Cid de los cómicos (El). Saínete nuevo para la compañía 
de Ribera. — Inédito. — (1774). 

B. M. (1-183-25^. Autógrafo de dicho año, y otro manuscrito con las 
aprobaciones y licencias de 9 de Junio de 1774. 



Merino (Vicente). 
Kspejo José). 
Soriano (Cristóbal). 
Eusebio Ribera. 
Callejo iFrancisco\ 
Merinito (Vicente). 
Figueras (.Josefa.) 
Polonia Rochel. 
Tordesillas (Catalina). 



Mariana Alcázar. 

Cortinas (María .losefa). 

María Pepa Huerta. 

Joaquina Moro. 

Morales (Francisca). 

Navarra (Lorenza Santisteban). 

Cltinita. 

Tadeo Palomino. 

Camas (Vicente Sánchez). 



Se estrenó el 10 de Junio en el teatro del Príncipe. 

Las mujeres de la cornpañía se rebelrm contra los compañeros y quie- 
ren trabajar sin ellos. Éstos, como Chinita estaba enfermo, se creen 
perdidos; pero enfermo y todo le sacan ;': escena, y el vence la resis- 
tencia ¡Je las actrices. 



APÉNDICES 



307 



Así describe Merino la casa y persona de Chinita: 



Yace en la famosa calle 
de San .luán, un alto y nuevo 
eiificio, que será 
de los siglos venideros 
celebrado cuando tenga, 
en bronces ó en azulejos, 
escrito sobre sus puertas 
por el más famoso ingenio 
un epitafio que diga: 
Aquí algún dia vivieron 



la diversión, la agudeza, 
la gracia de voz y curpo 
natural: y porque nadie 
pueda dejar de entenderlo, 
dirá: Aquí vivió Chinita^ 
como Alcjindro, pequeño 
de estatura, y como el mismo, 
magnánimo en los alientos 
y conquistas. 



134. Civilización (La). (S). — Inédito. — (1763). 

B. M. i'i-i53-24). Copia antigua con las aprobaciones y licencias de 
14, 16 y 17 de Octubre de i/'JS. Se hizo con la comedia La antorcha 
del querer bien, y se repitió mucho. 

Compañía de María Hidalgo. 

Marqués.— Aya\a (Miguel de). 

Majo. — Pcrelra (Blas'. 

Galván (Pedro). 

• Carretero (Tomás). 

Alcaldesa ( Paca (.Muñoz). 

Payas ' Gu^maiia (María de). 

Alcalde.— FtW^t de Navas. 

Escribano . — José García Moya. 

Antón Pera, regidor. — Callejo (Francisco). 

Per/^7</ío. — Enrique (Santos). 

Licenciado Seseña, abogado. — Diego Coronado. 

Don Perito..) ) García Hugaldc (.losé). 

Doña Elena.) ' Rosalía Guerrero. 

Doña Linda, petimetra — Mariana Alcázar. 

Don Devanadera, abate .—Man\mz [Manuel . 

Ramón Orozco. 

Sacristán. — Nicolás López. 

Tia Teresa. I _ l .Autora (María Hidalgo). 

„ ., , ) Payas. , ,, , ,, 

Casilda... 1 ' ' .Mana Bastos. 

Un gran señor de un pueblo quiere civilizar á sus vasallos, que son 
muy toscos, trayendo abogado y petimetres para que les enseñen cul- 
tura. Se convence luego de que mejor están ignorando ciertas filigra- 
nas sociales. 

135. Cochero y Mr. Corneta (El). {D.)—{i'j6'j). 

Se representó en 1767, por eso le doy esa fecha. En tal caso, fué es- 
trenado el I." de Mayo. 
Suelto varias veces: 

Madrid, sin imprenta ni año, 4.", Librería de Quiroga. 
Valencia, Imprenta de Estevan, 1816, 4.° 
Sevilla, Aragón y Compañía, 1816, 4.° 

136. Cocinero (El). Saínete para la compañía de Jaan Ponce. 
Año de 1769. Su autor D. Ramón dr la Cruz. — Inédito. — (1769). 

B. M '1-162-3') . Autógrafo de dicho nño, y otro manuscrito con las 



3o8 DON' RAMÓN DE LA CRUZ 

aprobaciones y licencias de 20 y 21 de Octubre de 1761). Cariosa la 
censura en que González Martínez tacha la palabra gabacho. 

Lorenzo . í Calvan (\'icente\ 
„ . ) Calle (Antonio). 

J Campano (José). 

( Juan Manuel. 
Ayudante- S\mór\ (de Fuentes'. 
Garulla, íralophi — Chinila. 

Mr. Andoville, id francc.t — Callejo (Kianjisco). 
Mr. Papillón, cocinero. — Vicente Merino. 
Don íio^ue. mayordomo. — Carretero plomas;. 
Caballero. — Ensebio Ribera 

Lj Josa ] u , I (lertrudis iRubcrts). 

Pepa Prieto ... ( '^t'^* | Méndez (Muría'. 
La Redondilla.. ( , .1 Isabel I.Montcis'. 

r T \ /■'"■'■'" f ,, • . 1 • 

La Taruga... . ) I Alariana Alcázar. 

.Marica / ,^ i Joaquina Moro. 

Payo<t : 
I io Moreno.. . . \ • I José Espejo. 

Petimetras \ Cortinas (\'¡cental. 

Pascuala. .' .lAij-orct (.Maria .Mayor Ordóñez' . 

Estrenado el 24 de Diciembre de dicho año. 

Excelente saínete. I^inta lo que pasa en la cocina de un i;ran seiior 
en manos de un cocinero francés que saquea al amo. El Icni^uaje está 
nuiv bien imitado. 

Se representó con las Competencias de amistad, comedia de Cruz, el 
24 de Diciembre de 1769, como demuestra la cuenta, que dice: 

«Por la comedia, al Ingenio 1.500 reales. 

Por el saínete del Cocinero 3t>o » 

Por componer el de la máscara 140 » 



Juan Ponce. 

Pagúese. — [Rúbrica de D. José Moret;. 

Pagado en la lista del diario». (Arch. mun. 1-250-8). 

137. Coliseo por di fuera (El). Saínete de empezar temporada.— 
Inédito.— {i']9>2). 

B M. '^i-ioi 26 . Copias antiguas; una con las aprobaciones y licen- 
cias de 29 y 30 de Marzo, y i.° y 2 de Abril de 1782. Fué representado 
por la compatiía de Juan Ponce el día 5 de Abril de 1782, y se le paga- 
ron por él á D. Ramón 300 reales. (Nota de las cuentas de teatros del 
Arch. mun.) 

Además de esta prueba, también lo es de pertenecer á Cruz este saí- 
nete, la de que la segunda parte de él, titulada El teatro por dentro, es 
indubitable. 'Véase:. 

Este saínete no tiene reparto; pero poco más ó menos puede saberse 
quiénes hicieron los papeles. Fué estrenado en el Príncipe. 

Viene á ser segunda parte de El teatro por dentro, Wndh'imo juguete 
representado en 176S. También éste es de los buenos, y gran lástima 
que ni uno ni otro tuviesen cabida en la colección de Duran. En el 
texto damos idea de su contenido. 



APÉNDICES 



309 



^3^ y 139- Comedia casera (La). Primera y segunda parte. 
(S. con el título de Ensayo casero). (D.)— (1766). 

B. M. (i- 1Ó2-49;. Autógrafos de dicho año con el agregado: «Interme- 
<1io para la zarzuela Las Pescadoras. En la compañía de Nicolás de la 
Calle.» 



Doña MariqíiilíT.—Mdria Ladvciiaiit. 

l)oña /'í7«/íZ.— ¡Martínez Huerta;. 

Doña Elena.— ioaqmna. Moro. 

Doña Pepita. —MAria Méndez. 

Doña María — La Granadina. 

Gertrudis (Rubert). 

Manuela (Guerrero). 

Lamberla. — (Francisca l.aJvenant . 

Vicenta (Rubert). 

Don Blas.—Chinita. 

Don Cosme —Dionisio Je la Calle (.V/iO' 



L)on Simeón. — .losé Espejo. 

Don Fabrique — Nicolás de la Calle. 

Lopito.—José Campano. 

Cornelio. — Blas Pcreira. 

Lian Jacinlo.Simón de Fuentes. 

Don Lindo — José Ibarro. 

Don Clcofás. — Juan Ponce. 

Don Aquilino .—Enit\í\o Ribera. 

Don C/e/o — Filipc Calderón. 

Simón de Fuentes'. 

Rafael (L&dvenant). 



La segunda parte que tiene los mismos personajes con corta dife- 
rencia en algún papel muy secundario, fué representada en el mismo 
día y por los mismos actores. 

Comedias de Carpinteros {La). (S). 

Es el mismo que el titulado Junta de aficionados para elección de 
comedias. (Véase . 

140. Comedia de maravillas fLi). (S.) y (D.) — (1766). 

B. M '1-163-21 y 1-212-76 
{Compañía de Juan Ponce . 

Mariana. — Mañana Alcázar. 

Al/onsa —María Bastos. 

Paca. — Francisca Ladvcnant. 

Tia Pepa. — Joaquina Moro. 

Marquesa del Truco. — Paula Martínez 

Huerta. 
Don Eusebia. — FMsah'xo Ribera. 
El Tío Blas.— José Espejo. 
Bernardo. — V'icente Merino. 
Esteban.— Juan Esteban. 
Alonso.— José Ibarro. 

•En el manuscrito figuran además estos personajes desde la Cortinas. 

Mal texto el de Duran; casi doble y mejor el de la B. M. También en 
la Biblioteca Nacional existe un manuscrito fechado en 1706. 

Madrid. Imprenta de Alejandro Gómez Fuentenebro, i<Í4^, 4.°; Cá- 
diz, D. Antonio .Murguía, 1S15, 4." 

141. Comedia de Valmojado (La). (S.) — Inéditx. — [ij'j'2, ó prin- 
cipios de 1773). 

B. \\. I- 162-':¡7 , aprobaciones v licencias de 8 Julio 7*1 . 

Duran hace de este saínete y del titulado Los payos en el ensayo 
uno sólo; pero son dos obras distintas, como el mismo autor indica al 
colocarlas separadamente. 



Dos copias antiguas sin año. 



Manolillo.— C/iinita. 

Julián. — Francisco Callejo. 

Un majo. —Simón de Fuentes. 

Cortinas. (Vicenta). 

Juon .Manuel López. 

Ponce. 

Portuguesa —Casimira Blanco. 

Martines — (Francisca .M Huerta). 

Calle (Antonio'. 

Nuevo.— (José Ordóiíez). 



310 



DON RAMÓN DE LA CRUZ 



Píiyas. 



j líspejoíJosé). 
•^ "I Soriano (Cristóbal). 
Regidor — V'icentc (Merino, hijo). 
.l/^7<tJír;7.— Codina. 
Rodrigo de Pcdraza (Francisco). 



Compañía de Ribera: 

í Borja (Gertrudis). 

) Santi^tehan (Lorenza . 

1 María Pepa Cortinas. 
Portttg-uesa vCasiinira flanco). 
Alcalde.— CaWcio. 

Este saínete es una especie de parodia de las tragedias en general. 

Además viene á ser una segunda parte ó continuación de Los payos 
en el ensayo, que imprimió Duran. 

Supone' que con los trajes y adornos que los cómicos de Madrid les 
cedieron ó prestaron, los payos de Valmojado hacen su comedia, que 
es El sacrificio de Ifigcnia 6 de la Ugenia. como dicen ellos, é invitan 
á los cómicos madrileños. En la obra introdujeron ellos modiricacio- 
nes con el acierto que es de suponer, y que hacen morir de risa á los 
actores de la corte. 

142. Cómica inocente (La). Saínete para la compañía de M. Mar- 
tínez. — Inédito. — ( 1 7S0). 

B. M. 'i-i<S-:¡-70). Autógrafo de 1780, y otro manuscrito con las apro- 
baciones y licencias de 23, 25 y 26 Marzo 1780. 



Juan Ha (García Ugalde). 
Coronado (Diego,'. 
Granadina (María de la Chica). 
Mariincz (Manuel). 
Mariana (Alcázar,. 



Pepe (García). 
Nicolasa (Paloineía). 
Palomino (.íoaquin). 
Ramos (Juan) 



Lindo cuadro de costumbres teatrales. Filste saínete fué hecho para 
la primera salida de la Juana García. 

Cómicos cautivos (Los). — (1782). 

(Véase Conucos en Argel.) 

143. Cómicos en Argel (LosJ. (S.) y (D.)— (1782). 

B. M. (1-163-14). Copia antigua con el reparto que sigue: 



Polonia Rochcl. 

Tordesillas (Catalina). 

Pulpillo 'Marín). 

.luana (García). 

Victoria (Ibáñez), 

Ventura Laborda. 

Aldovera (Juan). 

Sobresaliente (Manuel García Parra' 

Espejo (José). 



Rafael (González). 
Vera (Manuel de). 
Ramos (Rafael;. 
Codina (Juan'. 
Puchol (Mariana). 
Mayoritn (José Ordóñcz 
Eu.^ebio Ribera. 
Briñoli (Sebastián). 
.Mariano Raboso. 



Se estrenó en Navidad de 1782, por la compaiíía de Juan Ponce, con 
el titulo de Los cómicos cautivos. 

Mucho antes en i." Julio 177*), se hizo en el Príncipe una zarzuela 
intitulada Los cómicos cautivos, con el intermedio El triunfo del inte- 
rés. ;Sería la zarzuela obra de Cruz? 

'^'Señor D. Juan I-avi;. Estimaré á Vm. me haga el favor de entre- 
gar ;í mi trasportero 600 reales por el saynete nuevo de D. Ramón dk 
LA Cku/, titulado Los cómicos cautivos que se hace en esta comedia de 



APÉNDICES 



311 



Navidad. Son óoo reales. — Ponce.» .\rch. mun. 1,-380 y 38P2). La co- 
media era de maííia: El mágico Eiñvan, de Valladares. 

«Reciví de la Administración del Propio de Comedias deMadrid seis- 
cientos reales vellón por el saynete Los cómicos cautivos que se ha re- 
presentado la presente Navidad.— Madrid 27 de Diziembre de 1782. — La 
Cruz.» ;0;-/^í/2a/.— Papeles de Barbieri,. 

144. Cómicos poetas (Los). Para la compañía de E. Rivera. — 7«é- 
íf/Yo.— (5776). 

B. M. ' i-i83-45\ Copia antigua con las aprobaciones y licencias de 
7 y 8 de Febrero de 1776. Es de Cruz, porque las copias hechas por un 
autógrafo tienen la misma disposición que D. Ramón solía darles, esto 
es á un lado el /. 3/. v /., luego la crur¡ y la fecha. Además uno de 
los ejemplares tiene correcciones de mano del autor. Por lo suelto del 
estilo también se vé le pertenece. 



Ribera. 

Espejo. 

Cliinila. 

Figueras. 

Polonia. 

Cortinas [Maria Josefa). 



Coque. 

iMerinito. 

Tadeo. 

Morales (José). 

Briñoli. 

Huerta (José .Martínez'. 



Es un capricho de Carnaval que para visto sería mejor que para leído, 
al menos su segunda mitad, por el canto y el baile. 
En el texto hemos hablado de este saínete. 

145. Cómo han de ser los maridos. (Saínete nuevo). — ¿Inédito? 
—(1772). 

Para la señora Polonia Rochel. Año de 1772. 19 hojas en 4.° Biblio- 
teca Nacional, manuscrito C-7-23. 

En parte es autógrafo. Al fin lleva una nota de letra de D. Ramón, 
que dice: «Este saínete se estrenó por Navidad en una zarzuela en la 
compañía de Martínez. Año 1772 » 

Nada tiene que ver con Moliere el asunto. Es un marido que quiere 
arrojar de su casa á tiros al peluquero francés, á la modista, á la velle- 
ra y demás sanguijuelas que pervertían á su mujer, en tanto que los hi- 
jos andan desnudos. 

Alude á los Eruditos á la violeta que acababa de publicar Cadalso, 
y en otro sitio al Sancho García del mismo; 

PASCUAL 

Haré un estrago con todos. 



Mejor fuera una tragedia: 
que algunos lo lian intentado 
y al fin no lian podido hacerla. 

Otro manuscrito de la misma Biblioteca T- 13-27, de letra también 
del siglo pasado, la atribuye en la portada á Cruz y en el texto, D. Ma- 
nuel del Pozf). Al Hn dice: «Se hizo en Madrid por Navidad año de 
1773, ocho días en la comedia del Negro.» 

146. Compañía obsequiosa (La). Primera parte ó primer interme- 
dio — Inédito, — (1779). 



312 



DON KAMOS DE LA CRUZ 



B. .M. ^(-184-26). Copia antigua coa las aprobaciones y licencias de 
25 y 2b de Noviembre de 1779. 

Para la compañía de Manuel Martínez. 



GarriJo (Miguel) . 
Simón (di Fuentes). 
Coronado (Diego). 
Martínez (Manuel;. 
La Granadina. 
Nicolasa ,PalomeraJ. 



Lavenana (Silvcria de Fivas', 
Paca (Maitinez). 
Palomino (.Toaquin). 
Juanita (Ramos). 
Galván i Vicente). 



Este saínete fué escrito para la primera función que en esta compa- 
ñin dio la Figueras, con la particularidad de que en esta primera parte 
no sale á escena, aunque se habla todo el tiempo de ella. En el mismo 
día se hizo la segunda parte. 

147. Compañía (La) obsequiosa. Segunda parte. — Inédito. — 
(1779)- 

«Saínete para la de .Martínez, en ocasión de presentarse al público 
en ella por primera vez la seiiora Josefa Figueras.» 

B. M. (1-1X3-67 . Autógrafo de dicho año, y otro manuscrito con las 
aprobaciones y licencias de 22, 25 y ih de Noviembre del mismo 1779. 
De este saínete hemos hablado en el texto con extensión. 



Figueras (.lesera). 
Granadina. 
Paca (Martinez). 
Nicolasa (Palomera). 
To-dcsill.is (C italina). 
Lavenana (Silveria de Rivas,. 
VaUés (Josefa). 
Pérez (Josefd). 
Borda (Felipa de la). 
Caramba (La . 
Martínez (Manuel). 
Santos (Lnrique). 



Juanita Ramos y sus tres hermanos 

Rafael, Francisco y N'icente. 
Nicolás López. 1 
Coronado (.Diego). 
Galván (Pedro). 
Palomino (Joaquín). 
Briñcli (Sebastián). 
Galván (Vicente). 
Simón de Fuentes. 
Garrido. , 

Romero (N'icente). 



14S. Coupetencia de graciosos (La). «Saínete escrito en siete ho- 
ras para apestar en media. Dios sobre todo.» Para la compañía de 
Ribera. — Inédito. — (1777). 

B. M. 1-204-64). Autógrafo de dicho año. Otro manuscrito ' [-209-57) 
con las licencias y aprobaciones de 29 Marzo 1777. 



Tadeo (Palomino), 
tistoracio (Nicolás) 
León (José Je). 
Robles (Antonio . 
Chinita ¡Gabriel López). 
.■Mdovera (Juan). 
Campano (loftí). 
López (Nicolás). 
Casas (Vicente). 
Codina (Juan'. 
Callejo (Francisco . 
IbarrofJosé). 



Quevedo (Julián). 

Polonia (Rochcl). 

\avarra (Lorenza Santisteban). 

Silva (Faustina de). 

Rubio (Joscfii). 

Borda (Francisca). 

Guerrero (Manuela). 

Mayara (María Maj'or Ordóñez). 

Joaquina (Moro) . 

Ensebio (Ribera). 

Espejo (José). 



AtENDlCES 



313 



Se estrenó el 30 Je Marzo de dicho año. 

Cuadro de costumbres de teatro algo exajeradas, para que resulte el 
chiste. Compiten en agasajar á la Polonia Rochel, Cliinüa, primer gra- 
cioso. Estoracio, Tadeo Palomino, Robles, Aldovera y otros, dando lu- 
gar esta competencia á algunos divertidos lances. Al fin, todos se aquie- 
tan, porque la Polonia no se inclina á nadie en particular, y cantan una 
tonadilla. 

Este sainete fué escrito para inaugurar el año con la comedia Tam- 
bién hay duelo en las damas, y el entremés El Vizconde estudiante. Re- 
cibió Cruz por él y la Loa i.ioo reales. 

(Arch. mun. 1-437-1). Se estrenó en el teatro de la Cruz el 30 de Mar- 
zo por la compañía de Ribera. 

149. Convalecientes (Los). Sainete nuevo para la compañía de 
María Hidalgo á 4 de Octubre de ij6H. —Inédito, —{1768). 

B. M. (1-153-23). Copia antigua con estos personajes. 



Médico. — Espejo (sic). 
Escribano. — Coronado. 
Sacristán.— "Sawas. 

I Carretero 
Enfermos] Vicente (¡alván. 

f Antonio Calle. 
Granadina. 
Gnpnana. 
.luana Garro. 
Paca (Martínez). 



Prado (Anii)iiio dj). 
Ma ia BnstL)S lsic¡. 
Ensebio Ribera {sic). 
Callejo (Francisco) (s/c'. 
Ambrosio (de Fnentes). 
Mariana (sic\ 
López (Nicolás). 
Ignacia (Ibáñez). 
Chinita [sic). 



La copia de este sainete es posterior ;i su fecha; así aparecen mezcla- 
dos los actores de una compañía con los de la otra, que entonces diri- 
gía Manuel Martínez. 

Ni Espejo, ni Calle, ni iMaría Bastos, ni Ribera, ni los demás que lle- 
van [sic), pudieron hacerlo mezclados con los otros, sino es que como 
obra de verano se hiciese por las dos compañías reunidas. 

Es un buen sainete. Describe lo que pasa en una aldea cerca de Ma- 
drid con los que van á restablecerse allí. 

150. Convite de Martínez (El). Saynete para su compañía con 
motivo de salir algunas partes nntvsis.— Inédito. — (1784). 

B. M, (1-1S3-G1]. Autógrafo de dicho año. Otro manuscrito, copia, 
lleva la aprobación de 19 Abril 1784. La licencia es de 24 del mismo 
mes y año. 

Calvan Vicente. 
Ramos (Juan). 
Nicolasa (Palomera\ 
Victoria Ibáfiez. 
Rosa García. 
Pérez (Josefa). 
Ruano (Pedro). 



Martínez. 
Alfonso Navarro 
Paco Ramos. 
Romero (Vicente). 
Garrido. 
Coronado. 
Paca Marínez 
Simón. 
Antonia de Prado. 



Pedro (Antonio). 
Moncin (Luis). 



Supone que Martínez después de haber dado de refrescar á todos sus 
compañeros, quiere que los nuevos, especialmente Antonia Prado, den 
mqestras de sus habilidades. Pero lo mejor y más del saínete lo lleva 



514 



DON RAMÓN DE LA CKUZ 



la descripción del carácter y costumbres de Luis Moncín, tan prodigio- 
samente económico, que le dice un compañero que á su lado hubiera 
aprendido D. Marcos Gil de Almodóvar (el del Castigo de la tuiscria). 
Es un buen saínete. 



i=;i. 



Cortejo escarmentado (El). — (1773). 



Tomo II. Dur.; Valencia, José Ferrer de Orga, 181 5, 4.' 
B. .M. 1-162-43). Autógrafo de dicho año, y otro manuscrito con 
las aprobaciones y licencias de 9, 10 y :i de Noviembre de 1773. 
a Para la compañía de Ribera.» 



Doña í.orenfíJ.— Josefa Fioueras. 

Manuela . — Po\o\úí¡ Rochel 

Visita I.'— Gertrudis Borja. 

ídem 2.'— Joaquina Aloro. 

ídem \'—La Xavarra (Lor. Santisttíbiinj. 

Don Atanasio.— C/iiuita. 

Petimetre i.°— Eusebio Ribera. 



Liem 2." -Cristóbal Soriano. 
IJoii 3.°— ^'icente Merinito. 
Don Felipe. — José Espejo. 
Don Pablo. -\'icente Merino. 
Don Jorge.— íosé Martínez Huerta, 
Un paje.— Francxico Callejo. 
Vn criado, — Juan Codina. 



Se estrenó el ii de Noviembre de dicho año 73. 
Criados simples (Los). 
Véase El Tordo hablador. 

152. Cof tejo fastidioso (El). — (1776). 

Tomo viii; Dur.; Suelto. \'alencia, Imprenta de José Estevan, 1812, 4.** 

Valencia, imprenta de Estevan, 1817, 4." 

B. M. i-ii"4-54 . Copia antigua con el título de La escuela de los 
cortejos fastidiosos, que al parecer fué el primitivo, y las aprobaciones 
y licencias de 8 de Julio de 1776. También se le da el título de Co- 
media. 

Doña Clara. -Josefa Figueras. 
7z/ij«i7.— Francisca Laborda. 
Don Silverio . — F.üsch'o Ribera. 
Don Patricio.— Jos^é Ibarro. 
Pablito. — Juan Aldovera. 

Se estrenó el 8 de Julio de dicho año i77'>. 

153. Crítica (La). Primera parte. (S.) y (D.) — (1762). 

B. M. '1-2 1 3-1 5';. Según parte del reparto, fué hecha por la compañía 
de María Hidalgo, y también según otras noticias del Árch. mun. 



La Critica. 

La Señora. — Mariana Alcázar. 

La Primorosa. 

La Linda. 

.luana. 



Pe;ra 

Don Pedro. — Migue\ de Ayala. 
Don Jj/í7)z.— Manuel Martínez. 
Don .Tacinto. — Diego Coronado. 
Don Julián, - Felipe de Navas. 



Este saínete es satírico contra los caracteres de mujer que indican 
los nombres. La Crítica, es la marisabidilla; \^ Señora, la infatuada con 
su jerarquía y nobleza; la Primorosa, la pctimetra, y la Linda, la que 
se precia de graciosa y bella. Los hombres corresponden á estos mis- 
mos tipos, y cada uno clije la pareja adecuada. 

Don Ramón (Sempcrej compuso una segunda parte de este obra (que 



APÉNDICES 



315 



es alegórica y satírica, aunque de modo confuso). Hay otras dos segun- 
das partes, una de 1779 escrita por Manuel Fermín de Laviano, y otra 
anónima, pero que es del mismo Cruz. Estas son más inteligibles y alu- 
den á las disputas literarias del tiempo. 



154. Crítica (La). Segunda parte, 
representado en 1779). 



-Inédito. — (1770, refundido y 



B. iM. '1-153-4;. Copia antigua sin más señas que el reparto. 
Compañía de Martinc:^: 



La Pava, ^At/iJ — Mariaaa 
Paca. — Martínez. 
La Usía.. . . \ 



Majas 



N'icolasa (Palomera) 
Pérez (Josefa*. 
Lavenaua 1 Silveria 
de Rivas'. 



Paco Ramos. 

Peíimelre. — Juan Ramos. 

De la Justicia. — Simón (de Fuentes) 

Medico.— Pa\om\no. 

i López. 

) Enrique. 
•' 1 Pedro Galvan, 

i Romero 



La Reoiida.\ 
La Tilde | 

Garrido. 

Coronado. 

.Martínez. 

Este sainete es de Cruz, probablemente la segunda parte de La Crí- 
tica. Quizá sea el bautizado en Sempere con el titulo de Los cuatro ba- 
rrios, pues efectivamente en él se presentan con este nombre los del 
Barquillo, Maravillas, Rastro y Lavapiés, personificados en cuatro 
majas. 

El estilo, las continuas alusiones á obris de D. R.\món, que en éste se 
disculpan y razonan, no dejan lugar á duda sobre quién es el autor de 
este importante saínete. 

Es posible que sea muy anterior á 1770, y se hayan cambiado los 
nombres de los personajes en las copias que he visto. 

La primera parte de La Crítica se estrenó en 1762. 

El hecho de hacer Mariana Alcázar la primera maja, prueba su an- 
tigüedad. 

En [3 de Abril de 176S, la compaiíía de María Hidalgo representó en 
el Príncipe un saínete titulado La Crítica que lo mismo puede ser la 
primera parte que alguna de las segundas que se hicieron por entonces. 

«Reciví de la Caxa del Propio de Comedias de Madrid seiscientos rea ■ 
les vellón por el saínete de la Crítica. Madrid y Junio 20 de 1779. — 
Ramón de la Cruz.» [Original.— Papeles de Barbieri;. 

I Véase Cuatro barrios]. 

155. ¿Cuál es tu enemigo? Saínete. Su autor D. Ramón de la 
Cruz. Año 1769. Para la compañía de Juan Ponce. — Inédito. — 
(1769). 

B. M. (1-162 32). Autógrafo de dicho año, y otro manuscrito con las 
aprobaciones y licencias de 9, 10 y 11 de Mayo de 1769. 



Sacristanes 



Callejo (Francisco\ 
Prado (Antonio). 
Medico. — Ponce Juan . 
Pastelero.— Espe)o 'José'. 
Maestro de esgrima — Carretero 

másl 
Sacristán. — Gliinita. 
Cirujano —Ensebio (Ribera). 



To- 



Valicnte.—Smón (de Fuentes'. 
Calvan (\'¡centc). 
Alcalde .—Mañno (\'icente\ 
Esteban (Juan'. 
Calle (Antonio). 
Juan .Manuel. 

QuinqitiUern.—C.amptinri José). 
.\Ianana (Alcázar). 



3i6 



DON RAMÓN DE LA CRUZ 



Este sninete es muy importante por aludir ú las disputas literarias 
de entonces. En el texto hablamos de cL con la extensión debida. 

156. Cuatro barrios (Los). (S). — (1770). 

La Crítica {Scí;iinda parle , es un saínete en que se presentan en 
escena cuatro majas en representación de los cuatro barrios madrile- 
ños de la majería en esta forma: 



MARTÍNEZ 

¿ijuién son ustedes, s panios? 

NICOLASA 

Li l'sia. por el Barquillo. 

PÉREZ 

La Reonda, por el Rastro. 



I.ADVENANA 

¡.a Tilde, por Maravillas. 



Y por el insigne barrio 
de Lavapiés yo, que no 
me acuerdo como me llamo. 



Debió de cambiar D. Ramón el título á este saínete cuando en i~~\) 
lo refundió é hizo representar con el titulo de La Crítica, Segunda 
parle. 

157. Cuatro Novias {Las). Saínete para las dos compañías en el 

verano de 1773. — Inédito. — (1773). 

B. M. {i-i5p-i5> Autógrafo de este año. 



/.«/íií.— Polonia iRochel). 
Lorenzo, criado. — Chinita 
Don .l//'onso.— .Merino, 
.loaquina (Aloro). 
Gitim.nia. 



Manuela. 

Isabel.— María Pepa Huerta. 
/I ^'•eníe. — Espejo. 
Escribano. — Calleio. 



Enredo gracioso ocasionado por un D. Alfonso que ronda la casa de 
una joven Isabel, en cuva casa hav además otras tres mujeres, cada 
una de las cuales cree ser el objeto de las miradas del joven. Añádese el 
conocido tema del tio de la Isabel que quiere casarse con ella, cosa que 
burla 1). Alfonso, ayudado de las criados y del líscribano, como suce- 
de en otros saínetes de Cruz. 

15S. Curiosa burlada (La). Para la compañía de Ribera. — (1776). 

B. iM. (i-i()2-47). Autógrafo de dicho año. Otro manuscrito con las 
aprobaciones y licencias de 23 de Diciembre á 27 de i77('). 



Rubio (Josefa). 
Borda (Francisca). 
Polonia. 
Xavarra. 

Manuela (Guerrero'. 
Cliinita. 
■Joaquina. 
Cabanas (Ramona). 



Callejo. 

Poncc. 

Tadeo Palomino. 

Camas. 

Señor de /«^ar.— Espejo. 

Médico .—Merino. 

Lacayo. — Br\ñnU. 

.'^acristáji . — Aldovcra . 



Hay una impresión de Valencia, José Ferrcr de Orga, 1816; pero 
muy incompleta. Baste decir que sólo tienen seis personajes en vez de 
los 16 que lleva el original. 

El impreso empieza: 

Luisa, niuciíacha, ^qiiiJn pasó? 

Es gracioso saínete, pero no de mucho interés. 



APÉNDICES 317 



Currutacos chasqueados (Los). 

Véase El Abate Pirracas. 

159. Chasco de los aderezos (El). (S.) y (D.) — (1765). 

B. M. I -1 53-41;. Copia antigua con las aprobaciones y licencias de 9 
de Enero de 1763 y el reparto que sigue, por el que se ve que fué es- 
crito para la compañía de María Hidalgo. 

Doña Ana. — .María de Guzmán. I Don Felipe cde Navas). 

Doña Venancia. — Francisca .Muñoz. i Don Raimundo. — Nicolás López. 

Doña Grefforia — Teresa Segura. 

Doña J«an<7— Rosalía Guerrero. 

Petra — .María Garcés. 

Don yusío.— Miguel de Avala. 

Don Alb:rto. — .Manuel .Martínez. 

Don Diego. — Juse García Hugalde 



Mr. Pelardi.— Diego Coronado. 
Chijicliafe.— Francisco Callejo. 
Criado i."— Bastos (sic). (Puede ser .Ma- 
ría Bastos, otro no haj''. 
Criado 2* — Ambrosio de Fuente.i. 



Este saínete también lleva los títulos de El chasco de las arracadas 
y Las arracadas en algunas impresiones. 

Se estrenó el g de Enero de dicho atio. 

Madrid, sin año, 4° Librería de Quiroga con el título El chasco de 
las arracadas. 

Valencia, Imprenta de Estevan, i8nj, 4.°, con el título El chasco de 
las arracadas. 

Valencia, José Ferrer de Orga, 181 1, 4 "^^ con el mismo título. 

160, Chico y la Chica (El). Moratín en su Catálogo lo atribuye 
á Cruz.— (1778). 

B. M. (1-153 11^. Copia antigua en esta forma, que es la de los autó- 
grafos: 

vj. M. y J. -t- Año 1778. 
Oír o llevó D. Ramón.» 

Tiene este reparto: 
Compañía de Eusebia Ribera.' 

Rosita.— i'olonla Rocliel. 

Tia Blasa — \"¡cente Romero (vestido de vieja). 

Juanilla. — Ciiinita 

Tío Ginés. — José Espejo. 

Tío Pedro. — Francisco Callejo. 

El argumento de este saínete es el mismo que el de Juanita y Juani- 
ta y el de Zas payos hechizados, bastante vulgares, aunque Duran no 
les dio entrada en su colección. 

Madrid, 1804, 4° 'Viuda é hijo deQ.uiroga). 

Madrid, 1791, 4°, Quiroga. 

Valencia, Imprenta de Laborda, sin- año, 4.°. v \'alencia, Mompié, 
1818,4° 

161. Chinita en la aldea. Saínete para la compañía de Juan Pon- 
ZQ. — Inédito. — (1767). 

B. M. (1-165-10). Autógrafo de dicho r.ño. y otro manuscrito con las 
aprobaciones y licencias de 3, 4 y 5 de Septiembre de i7'i7. 



3i8 



DON' RAMOK DE LA CRUZ 



Chinita. i Ponce ;,Tu;in). 

Espejo (José;. | Fuentes (Simón de;. 

Joaquina (Moro). I , P.ícj Ladvenant). 
Eusebio (Ribera'. Niso (Dionisio de la Calle). 

Por/w^í/ei-a (Casimira Blanco;. | (Cómicos y có¡nicas\ 

Se estrenó el 6 de Septiembre de 1767 en el teatro del Príncipe por 
la compañía de Juan Ponce, pagándole por él á D. Ramón ¿00 reales. 

Es ingeniosa la idea. Chinita se fué en el verano á una aldea cerca 
de Madrid. Allí agrada á todos, enseñando música y baile á la gente 
joven, V corteja á la hermana del barbero. Al empezar el otoño vienen 
á buscarle Ponce, Ribera y la Paca Ladvenant. El pueblo no quiere 
dcj^irle ir; pero en cuanto se entera de qué era casado le ofrecen de pa- 
los, y él entonces se resuelve á seguir á sus compañeros, no sin hacpr 
antes las paces con los aldeanos. 

Le llaman chiqíiituelo, delgadito y muy gracioso. 

162. Chirivitas el yiSeyo. {D.)~(i'j'ji 6 iyy6, ó quizá otro año 
posterior). 

Suelto. (Madrid, sin año, 4.°, y Madrid, 1791, 4°), y en otras 
partes. 

En un manuscrito antiguo de la B. M. (1-153 18) se atribuye á Váz- 
quez D. Sebastián), de quien acaso sea. 

Por el reparto que sigue puede ser de 1773, si la Paca es Francisca 
Morales, ó si como me parece más probable) es \íi Paca Martínez, pue- 
de ser de 1776, ó algo posterior. 

Greg'nrio. —Simón de Fuentes. 
Eug'e)n\l. — L<2 Pnca (sicj. 
C/;/>/»'íV<ií — Mipuel Garrido. 
Don Juan.— Vicente Calvan. 
Don Pepe— Diego Coronado. 
Manuela.— \. a Granadina. 
Cerow.J. — Nicolasa Palomera. 

Debe compararse este saínete con los titulados El mal casado y El 
picapedrero, pues los tres tienen el mismo asunto. 

163. Chufa bordada (La). (S.) — (1777^. 

Desconocido. 

Por referencias de dos Inlroducciones de 1777 y 78 (véase la primera 
del Farfulla en 1777), sabemos que corresponde á este año; que fué 
muy aplaudido y celebrado después; que era moral y serio, parecido 
al Sueño v á Pagar la burla d buen precio, f Véase la Introducción para 
la zarzuela El maestro de la niña y la Introducción al Farfulla en 1777, 
fecha en que La Chupa se ejecutó en Carnaval. 

164. Djmas finas (Las), Sainete de D. Ramón de la Cruz. — Iné' 
dito. — (1762). 

Manuscrito antiguo existente en la Biblioteca Nacional (T-13-26J, 
sin más señas particulares que las de estar en 4.°, y de letra de la se^ 
gunda mitad del siglo xviii, con el siguiente reparto, por el que se ve 
fue escrito en 17Ó2, para In compañía de Águeda de la Calle. 



APÉNDICES 



319 



Ladvenaiit (Juan). 
Poncft (Juan . 
Pereira (Blas;. 
Plasencia (Juan). 
Las siele señoras. 
Francho (Francisco Rubertj. 
La Pereira (Sebastiana,". 
Paula Martínez Huerta. 



Joaquina .Moro. 

Bastos (María). 

Cliinita. 

Segura (Teresa de). 

Espejo (José). 

Mariquita Ladvenant. 

Portuguesa (Casimira Blanco' 



165. Damas apuradas fLízsj. — (1774). 

Tomo vi; Durón. Es de 1774; se representó poco más ó menos cuan- 
do La maja majada, pues por ambos se pagan á D. Ramón i. 000 rea- 
les, según un apunte del Arch. mun. Lo hizo la compaiiía de Ribera. 

166. Danzantes sin tamhoyil (Los). [S). 
Desconocido. 

167. De todo y de todo nada. 

(Véase El repente de los cómicos]. 

El orden de esta función fué: 'q Julio-Príncipe-Palomino;. 

I ° El repente de los cómicos [Introducción], 

2° El padrino y el pretendiente (sainetej. 

3.° Baile nuevo. 

4.° La Indiana (comedia). 

5.° Saínete: El día de campo 'comedia en dos actos). 



De tres á ninguno. (D). 



i6g. De tres ninguna. (Saínete nuevo intitulado... De D. Ramón 
DE LA Cruz). — Inédito. — (1771). 

B. M. (i- 154-1). Copia antigua con las aprobaciones y licencias de 
16, 17 y iS de Septiembre de 1771, en las que se dice expresamente 
que este saínete pertenece á D. Ramón. Es distinto de otro que publicó 
Duran con el título De tres d ninguno. 

Compañía única de Martine^. 



Don Anselmo — Espejo (José). 

Don TaJeo, hidalgo manchego.—Clii- 

nita. 
/«íi«cj.— Polonia Rochel. 
L/a"j>\7.— Nicolasa Palomera, 



Gu^tnana (María Guznián'. 
Don Fabricio .—Coronado (Diego). 
Don Juan. — Galván ( X'icente) 
Periquillo .—Miguelillo (Soriano). 



oA D. Ramón de la Cruz por el saínete. . . . 
Por la tonadilla de la Sra. Casimira (Blanco). . 

w de Septiembre) Martínez.» .\rch. mun. 1-369-2) 



300 reales. 
80 » 



170. Desconfiados (Los). Saínete estrenado el 3 de Abril de 1774» 
al empezar temporada la compañía de Ribera. — Inédito- — (1774). 

B. M. (1-183-5;. Copias antiguas, una con enmiendas de mano^ de 
D. Ramón. Se representó mucho; y en 1786 aún sufrió otra modifica- 
ción ligera de otra mano; de los cómicos probablemente. 

Le representó la compañía de Marín Hidalgo. 



320 



DON' RAMÓN DE LA CRUZ 



.Martines. 
Coronado. 
Vicente Galván. 
Simón (de Fuentes'. 
Granadina. 
Caramba. 



Garrido. 

La Bárrala (Francisca de Kivas^ 

Nicolasa Palomera. 

Mayorita. 

Silvcria de Rivas. 

Gu^mana. - 



En 1776 lo modificó el mismo D. Ramón para empezar la temporada 
de invierno la compañía de Martínez. 

Pero quizás aún antes de 1774 se había estrenado, porque en una co- 
pia antigua se dice que es para la compañía de la señora Hidalgo, que 
dejó de ser autora en 1770. 

Con tantas enmiendas del autor v ?jenas, no es fácil saber cómo fué 
primeramente escrito Por lo demás el saínete no vale gran cosa. 

Sin embargo, en 3 de .Abril se le pagan por él 400 reales. (Véase Mé- 
rilo y aplicación). 

171. Deseo de seguidillas (El). (S.) y (D). — (1769). 

B. M. (1-1Ó3-35;. Copia antigua con las aprobaciones y licencias de 
3, 5 y tj de üctubi"e de i7'>0, y el aditamento de «Saínete para empezar 
ia temporada de invierno la compañía de Juan Ponce.» 

Tía Lorenza — Joaouina Aloro. 
Gertrudis.— La AA?_rorí7j (María Mayor 

Ordóñez(. 
A/íir/aJ.— Vicenta Cortinas. 
Manolillo . — Chiuita . 
Don Juan — (Poncc) . 

Se estrenó el '» de Octubre de dicho año. 

172. Deseos malogrados (Los). Saínete nuevo para la compañía 
de Eusebio Ribera. — Inédito. — (1776). 

B. M. 1-163-34). Autógrafo de 1776. 



Don .Ih/oh/o.— V^iccnte Galván. 
Don FríTHC/.vco.— Vicente Merino. 
Don Pedro. — Simón de Fuentes. 
Baslián. — José Espejo. 
/l/o;/,\77/o.— Francisco Callejo. 



Manuela ¡Guerrero). 
Callejo Francisco). 
Santos Francisca Cándida). 
Rubio Josefa). 
Borda (Francisca*. 
Aldovcra (Juan) 



Chinila. 
Polonia Rochel. 
Joaquina Moro. 
Espejo. 
Poncc. 



Es muy malo; una nota de otro manuscrito de la B. M., dice: «Este 
saínete se hizo día 30 de Septiembre de 1776, y apestó de tal suerte, 
que no le dexaron acabar » 

El asunto parece lomado de un cuento ó novela de carácter oriental; 
á un labrador muy pobre se le aparece Mercurio y le concede que se 
le cumplirán tres deseos que formule. En su casa lo p-.ímero que se 
le ocurre desear es un gran pastel, y como su mujer le molesta con su 
charla, desea se le caiga la lengua, y conseguido ésto, tiene que volver 
á colocársela, con lo cual se concluyeron los tres deseos reducidos á co- 
mer una empanada. 

173. Despéchalos {Los). — Inédito. — (1760). 

R. M t'i63 4»i . Copia antigua de 1760 con enmienrlas de letra de 

b. R\MÜN. 



APÉNDICES 



^21 



Hidalgo (Alaria;. 

Teresa (Garfido'. 

Gic;mana (María de Giizin;in\ 

Garcíis (María). 

Espejo (José I . 

Navas I Felipe}. 

López (Ni:olás). 

Enrique (Santos). 



Olmedo (.Manuel de). 
Esteban (.luán). 
Ángel (.luani. 
Paca iMuiíoz). 
Plasencia (Juan". 
Franclio (Francisco Rubert). 
Rosa (lia Guerrero, . 
Callejo (Francisco^. 



El mismo asunto que este saínete volvió á tocar en El hospital de la 
moda. En el texto hemos dicho harto sobre ambos. 

174. Despedida (La). (S.) — Inédito. — (1780). 

B. M. ; 1-183-84;. Copia antigua sin más señas. Por el reparto se 
averigua que fué estrenado en el Carnaval de 1780, por la compañía de 
Manuel Martínez Ruiz. 



Figueras (.Josefa). 

Paca Martínez. 

Caramba ¡.María Antonia Fernández). 

TordesiUa.s Catalina). 

Nicolasa Palomera. 

Granadina. (iMaria de la Chica). 

Silveria de Rivas. 

\'aldés (Josefa). 

Pürez (Josefa). 

Rafaela Moro. 



Garrido (.Miguel). 
Martínez (Manuel). 
Ramos Ri.fael). 
Palomino ¡Joaquín) 
Romero tViccnte . 
Coronado (Diego). 
Ramos (Juan). 
Ramos (\'icente). 
N'^icente Gal van. 



Este saínete tiene según Sempere, dos partes; una imitada y origi- 
nal la otra. 

Cuadro de costumbres teatrales; tiene más gracia que la otra parte. 
Canta uno de los cómicos esta copla: 

Cualquiera de este ejercicio, 
en llegando la Cuaresma, 
aunque sea mal cristiano, 
tiene que ayunar por fuerza 

Cada uno se va despidiendo á su modo del público. 

175. Despedida de los cómicos (La). (S.) — Inédito. — (1770). 

Para la compañía de .luán Ponce. 

B. M. (i-i;4-52,. Autógrafo de .dicho año i 



/ / 



o. 



ígnácia. 
Chin lia. 
Polonia. 
Eusebio. 
Espejo. 
Mayor a . 
Ponce. 
.Merino. 
Pif ano. -Mi 



Tambor. —Campano. 

Ramón. 

Calle. 

Cortinas (.Alaría Josefa). 

Joaquina. 

Callejo. 

Galván. 

Juan .Manuel López. 



;uel. 



Estrenado antes de Carnaval. 

(Aladro de costumbres teatrales. 

Ha}- otra parte con el título de La despedida de 1780. 



21 



322 



DON RAMÓN DE LA CRUZ 



Tiene poco juego. ToJo se reduce á saber quien hade llevar por 
compañero en el nuevo oficio, qne elija durante la cuaresma á Cliinita. 

El mismo O. Ramóm modificó luego este sainete para acomodarlo ^i 
la compañía de Ribera en 1770; por lo cual viene á haber dos origina- 
les de este sainete. 

177. Despropósitos [Los). Sainete para la compañía de Martínez. 
— Inédito.— ( 1 786) . 

B. M. '1-154-40). Autógrafo de dicho año. Otro manuscrito con las 
aprobaciones y licencias de i." y 2 de Noviembre de \-^6 
^e e.'trenó el 4 de Noviembre de .'78(1 en el teatro del Príncipe. 
Compañía de Marline^: 

Garrido (.Miguel). 

Doña Serafina —Paca .Martínez. 

Huerta (.losii .Martínez). 

.Manuela .Montéis. 

Don Felipe — Tomás Ramos". 

Don Ser apio.— Coronado (Diego) 

Es curioso este sainete por dar noticia de varios juegos de sociedad 
que se usaban en las tertulias de aquel tiempo, en los que había los 
mismos abusos que en otros modernos (que por cierto son muy pare- 
cidos), los cuales censura el poeta. 

Al mismo tiempo generaliza la sátira con el símil de jugar ;i los dcs- 
prufósitos. Entre las censuras hay la siguiente contra un periódico de 
entonces, por boca de 



.Mditínc/ lAlanuer. 
Morales (Petronila). 
Romero (Vicente). 
Victoi'ia (Ferrcr). 
llon Jii/i(). — {Ciavcin Manuel). 



rateros de obras ajenns: 
y, sobre todo, El Jif^gacio 
cdiero... Perdí la apuesta, - 
ií despropósitos tales 
me rindo: y la penitencia 
msyor aguardo, qne bien 
la merece quien le lea. 



GAnHlDO 

Todos 
cuantos se lian dicho no llegan 
al de quien malgasta el tiempo, 
el dinero y la paciencia 
en leer tantos papeles 
periódicos como inventan 
autores de pocas hojas, 

íMás adelante vuelve á zurrai'le, sin olvidar ¡os cortejos y las peti— 
metras. 

177 Destinos errados (Los). Entremés qne en el auto intitulado 
La nave del mercader, representará la compaiina de la señora María 
Hidalgo. (S.) — Inédito.— (lyG^). 



B. M. (1-185-39). — Copia antigua. 



Mo^as de \ 
¡llorar. 1 

Labradora. 



Rosalía Guerrero). 
.Mariana (Alcázar). 
Gu;niana .M .ría deGuzmán). 
Segura (Teresa). 

1 Bastos (.Marín). 
Paca Martínez. 
Vicenta 1 „ 
, , . [ Orozco. 
Antonia ' 



Tío Garda .losií ¡García .Moya). 
Enrique ¡Santos). 
Herrador. — Coronado (Diego), 
(jalvái) (Pedro Alvarc/). 



Alcaldes. 



Carretero (Tomasa 
Caballero (Juan). 
Olmedo (Manuel . 

( Avala (Miguel de). 

I García (.losé). 
Labrador. — López iNicolás) . 
Mnrtínez (Manuel). 
Navas (Felipe de'. 
Ambrosio (de Fuentes). 
Ramón Orozco . 
Calicjo (Francisco). 



APÉNDICES 



323 



Este saínete sería reprcsentíxáo cuando Los baíios iniíiücs, puts como 
él fué escrito para los autos que este año fueron suprimidos. El entre- 
més hacía el primer entreacto y el saínete el segundo. 

No tiene mayor interés. El hijo de un hidalgo pobre muestra gran- 
des deseos de estudiar contra la voluntad del padre, que dice que se- 
mejantes tareas son de plebeyos. En can:bio. unos labradores ricos, 
empeñados en. que sus hijos han de ser uno clérigo y otro abogado, 
no logran vencer la tendencia antiliteraria de ellos. 

17S. Devoción engañosa (La). Este título dio Cruz al imprimir 
este saínete en el tomo 11 de su Colección, al que en la lista de 
Sempere y en los antiguos manuscritos, tituló La falsa devoción. 
Duran conservó el definitivo. — (1764). 



B. iM. J1-166-10;. Copia antigua con las aprobaciones 
27 y 28 de Junio de 1764. 

Compañía de María Ladvenant: 



de 



Una dama casada, — Paula .Martínez 

Huerta. 

Sicolasa — La Granadina. 

Antonia. — La Portuguesa. 

Inés. — Alaria Antonia Miindcz. 

,^ , I .Joaquina Moro. 

D(fs payas, ^ . , . 

^ ( Francisca Ladvenant. 

Una jnaya,— Manuela Guerrero. 
El casado. — Ni so. 
Don Peiro.— Nicolás de la Calle. 
Don Juan —[Poncc,. 



Don Diego. — José F>pejo. 

Don ROí]ue. — Eascbio Ribera. 

Petimetre macareno . — Uhinila . 

Ma'estro carpintero . — Felipe Calderón, 

^ .c . > ) José Ibarro. 
Dos oficiales. 1 _, , . ,,.- 

'■ Bartolomé Ibanez. 

Un HZtv'o— Blas Pereira. 

Un gallego.— Antonio de la Calle. 

Un payo. — Juan Manuel. 

Un tambor. — José Campano. 



Se estrenó el 24 de Junio de este año. 

El título antiguo era: Saynete nuevo. La falsa devoción. Para ¡a fun- 
ción de Autos de la compañía de María Ladvenant este año de 1704, y 
también Fin de fiesta para el auto El Laberinto del Mundo, que re- 
presentará la compañía de la señora ^L^ría Ladvenant. 

Acompañaron al saínete dos tonadillas nuevas, una d solo y otra ti- 
tulada Los Gallegos. 

Posteriormente se representó muchas veces, siendo también papel 
de la Polonia, de María Concha, etc. 

A pesar de su título es uno de los saínetes más alegres y ani- 
mados. 

Hay una descripción muy amena de la noche de San Juan; y esto 
me hace presumir sí este saínete será el mismo que fué representado 
desde el 18 de Junio de 1762 con el título de La noche de San Juan y 
al presente no se conoce; sí bien hay que advertir que en la lista de 
Sempere figuran ambos títulos. 

179. Diablo {El) autor y aburrido. (S.) — Inédito. — (1779)- 

B. M. (1-134-31). Autógrafo de dicho año y otro manuscrito con las 
aprobaciones y licencias de 20, 21 y 22 de Enero de 1779. Se estrenó 
el 24 de dicho mes y año con la comedia Aquiles en Sciro de Don- 
Ramón DE LA Cruz.' De este saínete se habla en el texto extensa- 
mente. 

Compañía de Euscbío Ribera. 



324 



DON RAMÓN DE LA CRUZ 



Clünita. 
Polonia Rocl>el. 
Cabanas (Ramona). 
Alaria del Carmen Barra 1. 
Joaquina Moro. 
Gu^in.jiui (Mana de Guzm:in). 
Silva iF'austina de . 
Borda ¡Felipa la '. 
Manuela Guerrero. 
Soriano (Cristóbal;. 
AlJovera (.luán). 
* Romero (N'lcentei. i 

iSo. Diálogo cómico. — (1746). 

Lo compuso á los 15 años de edad, como el mismo dice en el Prólo- 
go de su zarzuela Q^iiien complace á la deidad acierta á sacrificar (p. v), 
y fué impreso ca Granada sin noticia de su autor. 

iSi. Dioses reuniJos (Los) ó la fiesta de las Musas. [Prólogo de la 
representación del Tutor cnattiorado. (Véase). — (1764). 



Casas (N'icento;. 
Espejo (José). 
López (Juan Antonio) 
Merino (\'icente\ 
Campano (Josüi. 
Ribera (Ensebio). 
Ruano ¡Pedro). 
Codina ;Juan). 
Palomino (Tadeo). 
Callejo (Francisco). 
Pepe Ibarro. 



■FR. SON A JES 



Afjoii). — José Gaici.i 1.4.1 a^. 

Marte -Manuel .\Liriiniv. 

Venus. — \.!í señora .María do la Chica. 

Minerva. — La señora .Miria de (íuzmán. 

£■/ f/ijcer. — Ensebio Ribera. 

; Fran.-jsca .Muñoz. 



1^1.1 Tres Gracias 



.María Hidalpo. 
.María Gnrcés. 



Í Joaquina Moro. 
iMaria Bastos. 
Casimira Blanco. 
Terosa Segura. 
; José ICspejo. 
Cuatro guerreros] j„an Ponce. 
del scqutto dc[ 

t„ ^ \ Felipe de Navas. 



Marte 



ipe ( 
Blas Pcrcirn. 



La escena es en el Olimpo. 

Se representó en casa del .Marqués de Ossun en \j('>4. 

182. Discreta (L<i) y la boba. — (1787). 

Tomo IV"; Dur.; B. M. (i-i(')3-3q]. Copia antigua con las aprobacio- 
nes y licencias de ("», 10 y 13 de Octubre de 1787, y un notable informe 
de D. Santos Diez (íonzálc/:. laudatorio de este saínete. 

Lo hizo la compaiíía de Manuel Martínez. 

Doña ¿cJí/rj. — Manuela F. .Montéis. 

Doña Affuedita. -Vrznclsca .Martínez 

Marqués .—\\\g\\Q.\ Garrido. 

t'n v/Kí/o. — Vicente Romeco. 

tn paje. — Alfonso Navarro. 

Don Jacinto.— .losa Huerta. 

Oficial de in/anten'a .—'VomÁs Ramos. 

t'n peluquero.— l'TTinchco Ramos. 

Saínete moral. Dos hermanas, doiia laura, muy petimetra y cas- 
quivana, se burla de la sosera de doña Aííuedita, modesta, laboriosa y 
formal. Pero ésta se casa con el mejor partido entre sus conocidos, y 
aquélla tiene que hacerlo con un ridículo hidalgo vascongado. 

Tiene gracias de pormenor y alcance satírico. 

Valencia, Lsteban, i8i6, 4 ";" Valencia, José Ferrcr de Orga, 1811.4'' 



APÉNDICES 



325 



Disimiilay para mejov su amoy logray. 
Véase El Tordo hablador. 

183. Don Quijote. «Una de las aventuras de Don Quijote de la 
Mancha. Intermedio primero de la zarzuela Brisada, reducida á 
saínete ó breve comedia en un acto.» —Inédito. — (1768). 

Adviértelo así D. Ramón en la portada de su Briseida; pero no he lo 
grado ver esta pieza. 

No debió de ser muy bien recibido, porque un crítico del tiempo, de- 
cía: «Me acuerdo ahora que en mi antecedente ofrecí á \'m. decirle 
también mi sentir sobre el sainete; pero no puedo explicarle mejor, 
que con decir que era uila de las aventuras de Don Q^Liijotc, puesta con 
tanta frialdad en el teatro, que fué menester dexarla por lo mucho que 
desagradó á todos desde el primer día En su lugar han hecho un saí- 
nete antiguo del mismo autor; pesado á la verdad, pero que tiene al- 
gunas cosas muy cómicas y ciertos golpes sumamente naturales.» Car- 
ias del sacristán de Mandes, 176S, pág. 48 . Es un folleto satírico con- 
tra D. Ra.món dk la Cruz, del que hemos hablado harto en el texto. 

Don Soplado. (S.) 
Es £7 Petimetre. 

184. Doncella, viuda y casada. (S.) y [D.] — (1775). 

Es de 1775. Se estrenó el i." Mayo por la compañía de Martínez, con 
el Tainerlan, rey de Persia. pagándose por él á D. Ramón 500 reales. 

I." Mayo: < Al Sr. 1). Ramón por el sainete que se echa en esta come- 
dia del Tainerlan, 500 reales.— Martínez. » Arch. mun, 1-35S-2). El saí- 
nete es Doncella, viuday casada, como resulta de la hoja cuenta del 
estreno y de este recibo: 

«Reciví de la Caxa de Administración de Comedias de esta villa qui- 
nientos reales de vellón por el saynete intitulado Soliera, casada y 
viuda, que ayer representó la compañía de Martínez. — Madrid 2 de 
Mayo de 1775. — Ramón de la Cruz.» [Original, Barbieri^. 

185. Donde las dan las toman ó los zapateros y el renegado. (S.) — 

(1775)- 

Suelto. 'Madrid, 1791, 4.°; — Dur. con el título de El renegado y los 
zapateros, y con él otro suelto 'Madrid, Quiroga, 1792, 4°, 

B. M. (1-163-42). Copia antigua con reparto, por el que se averigua 
que fué escrito en 1775 para la compañía de Manuel Martínez. 



Doña Juana. — María de Solís. 
Pepa. — La Granadina. 
Teresa. —Nicolasa Palarnera. 
Manuela. — Silveria de Rivas. 
Calixta — Josefa Pérez. 
Isidora. — Gertrudis Fuentes. 
Don Celedonio. -Juan Ramos. 
Don Gil —Vicente Calvan. 

Además figuran en los manuscritos: 



Galán. — Nicolás López. 
Renegado.- Manuel .Martínez. 
Manolo —.Miguel Garrido. 
Pepe.-S'\vr,ón de Fuentes. 
Joroba. — Pedro A. Galván. 
Rubio.- Vicente S. Camas. 
¿ow/ít/^-.— Diego Coronado. 



Ferrer (Felipe' . 
Rafael (Ramos). 



Raboso iMariano). 
Enrique (Santos). 



326 



DON RAMÓN DE LA CRUZ 



A los que Duran no -dio papel. 

Se estrenó al año siguiente por la compañía de Martínez en el teatro 
de la Cruz á lo de Fedrero; pero estaba escrito del año antes. 
Se le pagaron por él t)00 reales. 
'Véase Dos sacristanes). 
\''alencia, José Ferrer de Orga, 1813, 4.'^ 

1S6. Dos embarazadas (Las). «Introducción para una fiesta de 
verano intitulada Primero amigos que amantes, executada por las dos 
compañías.» — Inédito. — (1780). 

P. M. 1-164-22 . Autógrafo de dicho año, y otro manuscrito con las 
aprobaciones y licencias de 27 de Julio de 1780. 



Magdalena . . 1 Carreras. 

Petimetras.. .. í Borda. 

Paje— Aldoyevíl. 

OA'c/i?/. — Coque. 

Luis Ordóñcz (,Tuan). 

Ruano, 

Clünita. 

¡Mariano del Campo. 

Petimetre. — Merino. 



Pavera, lugareña. — Vicentita Sauz 
Medico — líspejo. 
Hidalffo /«¡¡rarí ño.— Palomino. 
.Mr. Cliien, francés.— Caías,. 

Dorotea / Paca Marline-!. 

Petimetres \ Polonia 
I Tadeo. 
.IZ-.T/c.-Qucrol. 
.lA7r/,/M/7i7 — Rafaela. 
Criada. ~S\\\a. 

Se estrenó en Julio de dicho año. 

La Vicenta Sanz canta unas coplas imitando los pavos, y sale de pa- 
vera. 

l'nas madrileñas petimetras veranean en un pueblo cerca de Madrid 
y quierjn representar una. comedia, obliginJo al médico del pueblo y 
á un hidalgo á tomar papel Los maridos quieren llevárselas á Madrid; 
pero al lin convienen en dejarlas hasta que se haga la comedia. 

Hay episodios muy divertidos; un francés petimetre se acerca á la 
pavera, exclamando: 



CASAS 

¡Oh, la señora Pavera! 

¿E cómo estás lú, mi amigar 

\. SANZ 

E mi amicn, á la obediencia 
de tú. 

CASAS 

¡Picarillj! ya 
verrás que le pillo. 

SANZ 



Deja 



CASAS 

Ven acá un poco. 



SANZ 

¡Amolar 
é cochillos c tiqucrasl (Se va). 

CASAS 

Tienen bien gracia c los ocos 
\aí peisanas de esta tierra; 
ma me parecen muy poco 
desvergonzadas. 

l'ALOMINO 

Entre ellas, 
hallaréis muciías también 
que quizá no os lo parezcan. 



de ser 
:ida por 
1 saine- 



La función á que sirve de introducción este saínete, había 
la comedia en dos actos La amistad ó el buen amigo, represent; 
las dos compañías en el Príncipe en íin de Julio de 1780, con e 
te El No, todo de Cruz. 

187. Dos libritos (Los). *Fin de fiesta para la que ha de repre- 
sentarse en casa de mi señora la Duquesa de Alba. Por Navidad 
del año de 1777.» — {1777). 



APÉNDICES 327 



Autógrafo de la B. M. ([-154-35), de dicho año, y el reparto doble que 
sigue: 

S. E.—üoña Laura.— Señora. Montéis ;A[anueUi). 

Doña Rosa. —Petra. ) .. i Señora Lorenza Correa. 

, ^ „ . í Hermanas.^ .. - ... . ,, 

Dona Felipa.— i?Ct7írí,-. ) I Señora Victoria rerrer. 

Don Juan Ángel.— Do?; Patricio Padre de Laura.— Baréa. 

Don Matías. — 6'« q/íc/a/.— Garrido. 

Señor Soto.— r« abate. — 3." (Tomás Ramos). 

Don Eiist." — Un inayora^^go de ciudad. — 4." 

Señor Marroquin. — t'?; al/ogado .—AUonso Navarro. 

Señor Vargas.— Un paje. — 2 " gracioso. 

i'Este reparto es de la compaiíía Martínez; pero no se puede saber á 
que atío corresponde exactamente, pues en 1787, 88, 89, 00, figuran los 
cinco actores que se nombran.) 

Como se vé se representó en casa de Alba primeramente, haciendo 
papel la Duquesa. El saínete es de los buenos como satírico. 

Sin lugar ni aiío, cuatro hojas en 4." Otra idem, Salamanca, Tóxar, 
sin año, 4.° \'alencia, Yernos de Esteban, 1813, 4.° 

iSS. Dos sacvist.mes {Los). Desconocido. — (1775). 

Estrenado antes del Carnaval. 

«Recibí de la Caxa y Administración del Propio de Comedias de Ma- 
drid, dos mil setecientos reales de vellón, por la comedia del Severo 
Dictador, y los dos saínetes intitulados Los dos sacristanes y Adonde 
las dan las toman, que ha representado la compañía de Martínez en el 
año corriente. 

Madrid, n de Febrero de 1776. — R.wióx de [..v Cruz.» Original. — 
Papeles de Barbieri). 



iSg. Dos viuditas (Las). Tomo v y Duran. 

Valencia. Imprenta de Estevan, 187(5, 4.** 
Valencia. José Ferrer de Orga, 1812, 4." ' r). 

Duende (El). 

Véase Gracioso encaño creído. 



(I) ( 177S).— Lti Duda satisfecha. Duran. Este .saínele no es de Criz 

EnlaB.M. (i-l.'Í4-43), hay tres ejemplares manuscritos anti;,'uos. Uno dice en letra dis- 
tinta del te.xto: De D. Jo sef Sedaño; en otro se Ice en la portada: 5 Junio 1778. Pero en nin- 
guno se dice aue sea de D. Ramón. Su verdadero padre lo indican el recibo original y 
nota del autor Martínez que poseyó Barbieri, y dicen: 

..Recibimos del Sr. D. Juan Fillol, Administrador de la Casa de Comedias, mil y quinientos 
reales vellón por las dos jornadas primera y tercera de la comedia intitulada Faltar á padre 
y amante por obedecer al rey, y el saínete intitulado: La duda satisfecha. Y para que cons- 
te lo firmamos en Madrid á S de Junio de I778.— Antonio Valladares.— José López de Seda- 
no.» "El saínete lo cobró D. Josef Sedaño por sep legítimamente suyo solamente.— Martínez.» 
(Original en los papeles de P.arbíeri).— Hay además otro recibo de Ibáñez (D. José) por 5oo 
reales, como autor de la 2.' jornada de la comedía dicha. 

Este saínete es el que trae aquella célebre relación que empieza: 

Esta capa que me tapa, 
tan pobre y raída está, 

en la cual creyeron algunos ver una pintura que de su persona hacia D, R.^món df: la Cri;z. 



3^S 



DON RAMÓN DE La CRUZ 



190. Duende (El). (Distinto del impreso por Duran) — Inc.li- 

¿0.— (1773^- 

Autógrafo (B. M. i-it)4-(>,, de 1773, como también se vé por el re- 
parto. 
Co 'upañía dc Ribera . 

Señora Rubio (Josefa). 
Tadeo. 

Doña Piílrnia— Señora. Polonia. 
Don Die¿!0. — .Merino. 
Perico, paje — Callejo. 
Dou Patio.— Ru'iz (Javier). 
Do» Hilario, iii.'Jico. —Espejo, 
.lící/f. — iMariincz Huerta Josii). 
Don SimpUcio.— Chinita . 



Señora Borja 


Gertrudis^ 




, Tordesillas. 


Pctimetras 


\ Joaquina Moro. 


V 


/ Qucvedo. 


Pcliinelrcs. 


\ Codina. 




\ Vicenic Merino ,liijo' 



Campano. 

Señora Cortinas iMari-i Josefa' 

El chico fsic] ¿Miguel Soriano'r 



Kl verdadero título del Duende que publicó Duran en el tomo i, pá- 
¡^ina io\ de su Colección, es el de Gracioso engaño creído del duende 
Jingido, que corresponde á 1777 v es muy diferente de este otro sainetc. 

Ll presente, que se representó en la Nochebuena de 1773, es un ju- 
tíuete propio de tal noche. Suponiendo que hay duende en una casa, 
donde varias personas iban á cenar, uno de los comensales hace con- 
ducir la cena, sin ser visto, á la casa inmediata (la de otro de los con- 
vidados), donde, al ün, se celebra el banquete. 

191. Elección de cortejo (La). Para la compañía de Juan Ponce. 
Su autor D. R.a.món de l.a. Cruz. Año de 1767. — Inédito. — (1767). 

15. .M. (f-i(>4-3V. Copia antigua con las aprobaciones y licencias en 
las que expresamente se dice es de Don Ramón este sainete' de <> y 10 
de Noviembre de i7')7. 



I'spejo. 

.Merino. 

Ponce. 

Petimetre. — Euschio K'ibcra. 

Cliinita 

Prelona, ci-;.icY.7.— Gertrudis Kubí 



Pctimetras. 



Paula Martínez llucrla. 
Rita Rubert. 
Paca Ladvciían*. 
Portuguesa (Casimira 

Blanco). 
.Méndez (Maria Antonia). 



Sainete moral, con poco movimiento. Es un alegato más contra el 
Conejo. 

192. Elefantj /¡nítido (El). Súrtete niie\o para la compañía de 
E. Ribera. Su autor D. Ramón de la Cruz. — Inédito. — (1773). 

B. .M. f I -1 55-45,. Autógrafo de dicho año y otro manuscrito con las li- 
cencias y aprobaciones de 1 1 de Noviembre de 1773. 



Polonia Rocliel. 

t'ncribano.—^iaiz (Francisco I; 

Judax.~C/iñiita. 

.loaouina Aloro. 

.l/¿'//i7c//. — Codina (Juan). 

Cortinas (.María Josefa . 

Tordesillas (Catalina). 

¿"o Wíií^o.— Martínez (Manuel). 

CcJ¿»o.— Soriano (Cristóbal). 



Alcalde. - 
Peí; ¡dore 



Espejo 'José/. 

j 'Vicente Merino, el hijo. 

i Tadeo Palomino. 
'tamborilero. — Campano ¡José). 
Medico —Merino (Vicente). 
Anita. — María Josefa Huerta. 
Eusebio Ribera. 
De c///ho.— Callejo (Francisco). 



APENDlCeS 



329 



Muy ingeniosa la idea v hien tratada. En el texto hemos hablado de 
este sainete. 

193. Embarazada ridicula (La). — (1767). 

Tomo I, Sempe^re; Duran; suelto. B. A!. 1-11)4-42;.. Copia antigua 
con las aprobaciones y licencias de 10 y 11 de Febrero de 1767. Para la 
compañía de Nicolás de la Calle. 



Lxni Felipe. -José Fspcjo. 
Don Celedonio —Chinita. 
Don Roque — José Ibarro. 
Don C/i77(i/í). — Ensebio Fibera, 



Doña Torcuata .—Mariquita I.advennnt. 
Su madre. — Joaquina .Moro. 
Doña ¡n-'s. — La Granadina. 
Doña Juana. — Manuela Guerrero. 
Criada — Faca Ladvcnant. 

Se estrenó el 15 de Febrero en e! teatro de de la Cruz por la compa- 
ñía de Nicohis.de la Calle. 

Valencia, José Ferrer de ürga, 1811, 4"; Valencia. Imprenta de Fs- 
tevan, 181-I, 4,° 

191. Enemigo de la; mujeres (El). (S.) 

Desconocido. 

fSerá arreglo ó imitación de La Locandicra, de Goldoni, que después 
fué traducida por D. José Sedaño, y más tarde por Enciso Castrillón, 
con el título de La posadera felij, ó el enemigo de las mujeres? 

195. Efiferma del mal de boda (La). (S.) Saínete para la compa- 
ñía de Parra. — hiédito. — (1757). 

B. j\I. 1-183-47^. Copia antigua de 1757. 



La enferma. — Paca (.Muñoz). 

Su padre.- Cava'pano (Jo%é . 

El doctor Gabriel fsic) . 

El cirujano.— Poncc (Juan). 

El herrador. — Ibarro (Jostí). 

La comadre.— Niso \Dionisio de la Calle). 

La música —Joaquina iMoro). 

La poesía.— Smón fsic). 

El baile.— Paco (de la Calle). 

En el te.x.to damos noticia de este sainete. 



£/ c///A7t^— Espcio (José). 

[ Gertrudis (s/c;. 
Portuguesa i^C a s i ni i i' a 

Blanco). 
Felipa C.í/c). 
Antonio. 



Tres mujeres. 



Tres hombres.' Juan (Esteban). 



196. Enfermo fugitivo (El). Sainete para la compañía de Mar- 
tínez — (1773)- 

B. M. (1-155-32;. Autógrafo de 1773, y otro manuscrito con las apro- 
baciones V licencias de 177ÍJ. 

Suelto. 'Madrid, 1791, 4."— X'alencia, José Ferrer de ürga, sin año, 
4." ['impresos anónimos y muy defectuosos,. 



Catitja. — Granadina. 

Gupnana. 

.Morales (Francisca). 

.Manuela (Guerrero. 

Antonia Blanco 

Poncha. — Alfonsa Guerrero. 

López (Nicolás). 

Es muy lindo saínete de costumbres majescas. En el texto hemos 
hablado de él. 



Coronado. 

Sebastiana. — Raboso (Alariana). 

Ramos (\'icente). 

Ambrosio de Fuentes). 

Navas. 

.Antoñuelo — Garrido. 



330 



DON KAMÓN DE LA CRUZ 



PesCiTiiore x. . 


j Camas. 
( Pon ce. 


Guiadores. ... 


( Merino 
^ Ibarro. 


Espejo. 




Chinita. 




Callejo. 




Eusebio. 




Kigueras. 





197 y 198. Ensayo casero (El). (S.) Primera y segunda parte. 
Quizá sea La comedia casera. (Véase). 

199. Ensayo con empeño (El). (S.) 
Desconocido, 

200. Entierro de la compañía de Ribera (El). Tomo x. — (1776). 

_B. M. (1-183-68). Autógrafo: «J. M. y J. + 1776 (Rúbrica de D. Ra- 
món'. El entierro de la compaúia de Ribera, saynete representado por 
lafnisma á 25 de Mayo. — 480 versos.» 

Polonia. 
Cabanas. 
.Toaquina. 
Xavarra . 
Guerretíi . 
Coque. 
Alduvera. 
Tadeo. 

Se representó el mismo día que La Gitanilla honrada, otro sainctc 
de Cruz, el 25 de xNlayo 1770. ' 

"Reciví de la Caxa del Propio de comedias de esta villa, mil y dos- 
cientos reales de vellón por los dos saynetes La Gitanilla v El Entie- 
rro, que ha representado la compañía de Eusebio Ribera en la anterior 
Pascua de Pentecostés. — Madrid 20 de .Mayo de 1776. — La Ckuz.» [Ori- 
ginal: Barbicri . 

El Sr. D. Tomás Luceño, publicó en un tomito titulado Romances y 
otros e.vcesos Barcelona, sin año, hacia 1897), P'\^- 75' '-"'' artículo 
titulado El entierro de la compañía de Ribera, saínele desconocido de 
D. Ramón dk i.a Cruz. En cuanto á que tal saínete sea desconocido, sólo 
V muy relativamente puede admitirse porque está impreso en el tomo x 
de la Colección publicada por el mismo autor, colección que no tie- 
ne aún las condiciones de rareza bibliográfica. Pero mayor equivoca- 
ción comete el Sr. Luceño en suponer que este saínete fué estrenado 
en 31 de Diciembre de 1791, sin duda por tomar el año de impresión 
del tomo por el de la representación de la obra. Son puramente ima- 
ginarias, pues, todas las demás circunstancias que se añaden á la com- 
posición y ejecución de este lindo sainete. 

201. Escarmiento sin daño (El) y la paya madama. Sainete para la 
compañía de Martínez. — (1786). 

B. M. f I-I 55-47). Autógrafo de dicho año, y otro manuscrito con las 
aprobaciones y licencias de 17 y 18 de Mayo de 178b 

Madrid, 1800, 4.°, Librería de Quiroga, y Madrid, Viuda de Cuesta, 
como anónimo en ambas ediciones. 

AA7r/i7.— .Manuela K. Montéis. 
Hilaria. — Paca I, aborda. 
T/¿;írc/o.— Romero (Vicente). 
Don Serapio —Robles (Antonio). 
Cr/íirfo.— Garrido. • 
iVoíar/o. — Coronado (Diego'. 
Dos vecinos. 



APÉNDICES 



331 



El texto impreso de este sainete es bastante defectuoso. Como su tí- 
tulo indica son dos las acciones. La primera es correi^ir por los celos 
descuidos de cierto Tiburcio, aíicionado al juego y al vino, acerca de 
su mujer, y el segundo castigar á un viejo notario que aspira ;i casar- 
se con una jovencita aldeana, pero que se vé preferida por cierto ca- 
ballero cortesano y joven. No tiene mayor interés, 

202. Escofieteras (Las). — (1773). 

Tomo X, Dur.; B. M. (1-155-44;. Varias copias antiguas; una con las 
aprobaciones y licencias de 23 de Enero de 1773. Compañía de Manuel 
Martínez: 



l'n peluquero — Juan Ramos. 

Capitán de caballeria.—^\in^c\ Ahirli 

iiez. 
L'n criado. — Juan Esteban. 
L'n payo. — Felipe de Navas. 
L'n ;«í7/'o.— Simón Je Fuentes. 
Don Antonio. — Nicolás López, 



Escojietera. — La Granadina. 
Antonia. — Nicolasa Palomera 
Juana. — María Josefa Cortinas. 
Patricia. — Antonia Guerrero ({Manuela?) 
Pé"/¿V«i?/ríí.— .Mariana Raboso. 
Abate — Vicente Ramos. 
Amo de la tienda. — Diego Coronado. 
Un paje.— Chinita • 

Se estrenó el 25 de Enero de 1773 en el teatro de la Cruz, por la com- 
pañía de Manuel Martínez. 

203. E:ciúpnlos de las damas (Los) (S.) y (D.) — (1773)- 

B. M. 1-104-41 . Autógrafo de 1773. Otro manuscrito '1-21 i-SS, 
dice de letra de D. Ramón: «Para la Sra. Bárrala» y más abajo de otra 
letra «Cádiz 21 de Mavo de 1773.» Otro manuscrito tiene niuclios re- 
partos, lo que prueba fué muy representado. El autógrafo dice, des- 
pués del título: ciPara la Compañía de Ribera.-^ 



Don Juan. — Javier Ruiz. 
Periquito.— El Chico. (Alcrino hijo,'. 
Roque. — Baltasar Díaz. 
Don Wenceslao .—V.nsab'xo Ribera. 
Don Eugenio.— Cí'\sX6bA\ Soriano. 
Don Camilo. — Tddco Palomino. 
Don Jorge. —Vicente .Merino. 



Doña Francisca —Josefa Figueras. 

Doña Clara. — Joaquina Moro. 

Tríresita. - Catalina Tordesillas. 

Doña L(?o«or.— Gertrudis Borja. 

Juana. — María Pepa Huerta. 

Pí/^Tíí/V/a.— Polonia Rccliel. 

To;?Zí7i(.7.— Lorenza Sanlistéban. 

Don Agustín. — José Espejo. ' 

Otro manuscrito de la Biblioteca Nacional: T- 13-23, dice: «Para la 
señora Polonia Rochel. Año de 1773», y al tin: «Este se hizo por sai- 
nete en la primera parte de la comedia intitulada Don Juan de Espi- 
na en Madrid; se empezó á 9 de Febrero del año 1773.» 

204. Escuela (La). Catálogo de Moratín. 
Desconocido. 



205. Espejo de la moda (El). [S.) y (D.) Sainete para la compa- 
ñía de Ponce. — (i7<S2). 

B. M. (i-iÓ4-3f3), Autógrafo fechado en 1782. Otro manuscrito con las 
licencias y aprobaciones de 5, b y 7 de Junio de 1782. Se hizo cuando 
la comedia de Laviano, El alba y el sol, en el Príncipe, en Junio, y se 
le pagaron por él á D, Ramón üoo reales. «Para la compañía de Ponce.» 



JO- 



DON RAMÓN DE LA CRUZ 



Doña Julia.— Josefa Carreras. 

Doña /?0Si7— Francisca Laborda. 

Dow/h^í7.— Polonia Rochel. 

Cjrw;^;?.— María Pulpillo. 

Pilar. 

Clotilde.— Tnáto Palomino <De mujer). 

Juana.— García Hugalde. 



Don Juan. — José Espejo. 
Don Cí77-/o,^.— Vicente Merino. 
Marqués. — Ensebio Rib?ra. 
Don Victoriano.— inan Aldovera. 
Jacinto — Manuel García Parra. 
JiJi'/e;-.— Manuel de Vera. 
Lorenzo. — Juan Codina. 



2o5. Espejo de los padres (El). (S.) — Inédito. — (1767). 
B. M. (1-1Ó4-40'. Copia antigua. Compañía de ,fuan Ponce. 



Pepita. — Portuguesa (Casimira Blanco). 

Rita Rubert. 

García iJosc García Ugalde). 

Fuentes (Simón). 

Gertrudis Rubert. 

Felipa Alcaraz 

Xiso [Dionisio de la Calle). 

Ponce (Juan). 

Iba rro (José . 



.Mñrqurs, petimetre — Euscbio Ribera 

Lacayo. — Hidalgo (Francisco'. 

fíart>ero.—C/iinita. 

Joaquina iMoro). 

Don Patricio. - Espejo (José;. 

Merino (\'¡cente). 

.Méndez (.Mari.i). 

Mariana (Alcázar). 

Nicolasita. — Paula .Marlincz Huerta. 

Juanita.— Paca (l.advenant). 

Saínete moral y de poco interés. 

207. Estuche (El). «Intermedio en cuatro partes para una fiesta 
de cinco actos.» — Inédito, — (1778). 

B. M. (1-135-3!^). He los cuatro sólo el cuarto es autógrafo; pero se 
conoce que los demás son obra de Cruz. 



INTERMEDIO I. 

Coronado. 

Frasquillo.— G arrido . 
Criada —Granadina 
Nicolasa. 
Gj/íÍh.— Robles. 

INTERMEDIO 2. 

Viejo. — Coronado. 

Garrido. 

Enrique. 

INTERMEDIO S 

Nicolasa. 



Granadina. 
Garrido. 
L'n francés. 
Coronado. 
Robles. 

INTERMEDIO (. 

Coronado. 

Enrique. 

Garrido. 

Robles. 

Francés. 

Nicolasa. 

Granadina. 



Kstos intermedios lo fueron para el Malgastador, que empezó á re- 
presentar en el Príncipe el i." de Septiembre de 1778 la compaíiía de 
Martínez. 

I^as cuatro piezas son en el fondo la mismat todo se reduce á las 
burlas que un galán, ayudado de un criado suyo, que imita los pájaros 
y otros animales, hace á un viejo, tio de una Joven á quien ama, para 
burlar la vigilancia de aquél. Al íin con el matrimonio se arregla todo. 

208. Examen de la forasteya (El). «Saínete para la zarzuela de 
empezar,» y á la vuelta: «Saínete para empezar la temporada en el 
Coliseo del Príncipe la Pasqua de 1771.» — Inédito. — (1771). 



APÉNDICES 



333 



B. M. {1-164-29. Autógrafo (le dicho año. Compañía línica de Mar- 
tínez. 



Pelimetres. 



í Figueras (,loref:i). 

( Chinita. 
Pineda (Josefa). 

Don José, petimetre. — Merino ^\'i■ 
cente). 



Petronila, criada. — Polonia Rochel . 
Pone/lito, paje.— ]>iavas {FeWpe de . 
Tomasa, criada. — Granadina (María de 

la Chica). 
Mayara (María Mayor Ordóñez). 
Ambrosio (de Fuentes). 

Se estrenó el 31 de Marzo de dicho año. 

Este saínete también se intituló en otros manuscritos Paje tonto y 
malicioso [saxiiete ác\] y discoi'dia de c?-iadas. iB. M. 1-21 i-yí'i';. Para 
José Correa [ 1773). 

En el Príncipe empezó el año el 31 de Marzo con la zarzuela El loco 
vano y valiente., y con esta obra se hizo el saínete Examen de la foras- 
tera. 

Por él y otro, y la loa de este año (Véase) le pagaren á D. Ramón 
I. 100 reales. 

La idea de D. Ramó.n es satírica contra la supresión de uno de los 
teatros de Madrid, perpetrada en este , año de 1771 por el Conde de 
Aranda. Por eso supone riñendo y yéndose á las manos á las dos 
primeras graciosas de ambas compañías, la Granadina y Polonia Ro- 
chel, indicando que no cabían juntas en una misma. Al año siguien- 
te se re'stableció lo antiguo. También se aprovecha la ocasión para 
presentar al público á Josefa Pineda, llamada la Jerezana, por su pa- 
tria, que canta y baila en el saínete, que por todo ello resulta muv in- 
genioso y divertido. 

Falsa devoción (La). (S.) 

Título primitivo que en los manuscritos con sus aproba :i()nes 
i-ibG-io , y en la lista de Sempere. lleva el saínete que djSjHiés rotuló 
el mismo autor La devoción engañosa. (Véase^. 

2og. Fachenda (El). 

Mencionado en una crítica satírica de Las labradoras de Murcia. 
añadiendo que este saínete está tomado de Hacer que hacemos, de Iriar- 
te. Véase el texto pág. 141,. 

En el saínete (^iiién de ajeno se viste el protagonista lleva el nom- 
bre de Don Fachenda: pero este sainetees de 1776 y Hl Fachenda debe 
de ser muy anterior. 

210. Falsa devota (La). — f'1783). 

Tomo 1; Dur.; suelto; Valencia, José Ferrer de Orga, 1813. 4.° 
B. M. ([-155-23;. Copia de dicho año y el reparto que sigue. Otro 
manuscrito trae aprobaciones de 5 y íj de Julio de 1783. 
Compañía de Manuel Martínez. 



La B:ata. — Paca Martínez. 

La Señorita. — Nicolasa Palomera. 

La Criada. — Vicenta Sanz. 

El amo de casa. — Garrido (Miguel 

El paje.— X\íox\%o Navarro. 



Un )»j/o. — Vicente Romero. 
El maestro de música - Paco Ramos. 
Otro de baile.— AnXomo Rodrií^o. 
Un petimetre. — Jostí Martínez Huerta 
Un abosado —Diego Coronado. 



«Sr. D. Juan Lavi. Mi señor y dueño. Hágame Vm. el favor de man- 
dar pagar 500 reales de vellón para D. Ramón dk i.a Chuz, por el sui- 



334 



DOK RAMÓN DE LA CRUZ 



nete de la Falsa devota que hacemos en esta función [Otoniel), que el 
trasportero recojerá el recibo y le entregará á V., de quien queda como 
siempre su afcmo. y s. s., Manuel Martínez.»— Oy 7 de Julio de ijS^n 
Arch. mun. 1-3S2;' El 7 de Julio se estrenó Valor y amor de Otoniel, 
comedia de Laviaao, por la compañía de Martínez en el Príncipe, y 
con ella el saínete; á Laviano se le pagaron 000 reales. 

211. Fandango de candil (El). [S.) y {Y).)— [i'j6S. 



B. M. (t- 166-8). Copia antigua si 
que se ve fué escrito en 1708, para 

Dona Jwjnj.— Paula Martínez Huerta. 
Doña Leonor —Lavenana .Francisca 

Ladvcnant. 
La Pufitos —Mariti B.istos. 
Afediocuío.— Gertrudis Rubert. 
LiJ Culebra. — Cortinas \'iccnta). 
Tomas J. — La Pnrtnicuesa (Casimira 

Blanco). 
Apolinar ia.-Cia.bÚQ\i Santos. 
Conchitas. —Mariana Alcázar 
lia Mari Sancha.— Í0Aqa\via .Moro. 
l'n alcaUe. — Jo^ó Ibarro. 



n año y el reparto que sigue, por el 
la compañía de Juan Ponce: 

(j¡ escribano.— Juan Poncc. 

Don ./or^c— Euscbio Ribera 

L'n abate.— Vicente .Merino. 

Un seíwrito — .lose Ordóñez. 

Don Sebastián. — .losii Espc)o. 

Marcos. - Chinila. 

Julián. — Francisco Callejo. 

Manolo. — Simón de Fuentes. 

;í/oí/orro.— Martínez ■sic].pcvo debe de 

ser García. 
Pocho. — Juan Esteban. 
Cuchara.— Jo&c Campaio. 



Se estrenó este saínete el n de Julio de i7')8, con la zarzuela Bri- 
seida. 

Suelto: Madrid, i7')2, 4.°; Valencia, Imprenta de Estevan 1816, 4."; 
Valencia, Por José Ferrer de Orga, 1814, 4."; Madrid, t7()i, Librería de 
Quiroga, 4.*^ 

212. Familia nutva (La). Saínete para la compañía de Martínez. — 
Inédito. — (1772). 

B. M. 



i-r;: 



13). .autógrafo de 1772. En la Biblioteca Nacional ha; 



otro manuscrito coi1 las censuras de 1776 



Nicoiasa Palomera. 

Cortinas (Josefa). 

Guerrero ;Antonia). 

Señoia Teresa.— Granadina (.María de 

la Chica.). 
Don Sei'cro ó LJon 7i7Íeo. -Nicolás l,ópez. 
Petimetre. — \iamos (Vicente). 



Lacayo — Ch in tía. 

Navas. 

/sj^c/.— Raboso (Mariana). 

Coronado. 

Juan Ramos, (De d-iada). 

López. 

Simón. 



Asunto manoseadísimo. l'n viejo que guarda una sobrina para en- 
sarhi con otro viejo. Astucias y enredos de los criados para librar á la 
joven de-las garras del tio. 

i'ero este saínete tiene muchas gracias de pormenor y tipos como el 
hidalgo de lllescas, muy gracioso. 

213. Fciníasma (La). (S.) y (D.)— (1770). 

B. .M. 1-164-48), Autógrafo de 1770, y otro manuscrito con las apro- 
baciones y licencias de 30 y 31 de Enero, y 1.° de Febrero de ;770. Los 
impresos son los que añadieron al título las palabras del litigar que no 
hay en los manuscritos. 



APÉNDICES 



335 



7 ereía.— Joaquina .Moro. 
Inés — María .Mcndez. 
Ig'ttacia.—Maiia Ignacia Ibáñez. 
Manolita. — Aíariana Alcázar. 
Mayorala. — M.arÍA Mayor Ordóñez. 
Pepa. — Gertrudis Rubert. 
Marica — Vicenta Cortinas. 
Andvesillo. — Cliinita. 



Juancko — José Campano, 
Escribano —Juan Ponce 
Sebastián. — Mayorilo iJofé Ordóñez). 
Fanfarrón. —Simón de Fuentes. 
Periquillo. — Merino iX'icente). • 

Alcalde.— Josi Espejo. 
■//<?rri7iíor.— Francisco Callejo. 



Suelto. '.Madrid, 1701, Librería de Quiroga, 4.° y en otros puntos. 
Valencia, Yernos de Esteban, 1814, 4.°; Valencia, Esteban, 1816, 4 ": 

Estrenado el 1.° de Febrero de 1770. 

Es mal testo el de Duran, así como el de los demás impresos, que le 
sirvieron de original. 

214. Farsa. italiana (La). Saínete para la compai'iía de Juan Pen- 
ca. — Inédito. — (1770). 

B. M. I 166-7;. Autógrafo de 1770. 



Don Celedonio, v/íyo.— Espejo. 

j Carretero. 
Payo<ii Campano. 

( Juan .Manuel F.ópez. 
í Lavcnana Francisca L.) 
Damas í Nicolasa. 

I Juana Blanco 
Criada de rumbo. — ^'oXoma. Rocliel 
Cliinita. 



l Merino. 
Ca-;adores..} Eusebio. 

f Simón. 
Paco (Callejo'. 
Ordóñez (lose). 
Joaquina .Moro. 
Gal van. 
Calle. 



Buen saínete. Finge que pasa una compaiíía italiana por un pueblo 
donde un viejo tutor tiene encerradas á tres pupilas. Con los cómicos 
se unen para entrar en la casa los novios de las niñas, v p )r un n-icdio 
algo inverosímil, pero ingenioso, obligan al viejo á tirmar el permiso 
para la boda y entrega de la dote de sus pupilas 

Costumbres teatrales, coches de Don Simón y otros rasgos de época. 

215. Fastidiosos (Los). (S.) y (D.) Saínete para la compañía de 
Ribera.— (1775). 

B. M. '1-166-3'. Autógrafo de 1775, y otro manuscrito con las aproba- 
ciones y licencias de 4, 5 y 7 de Noviembre de 1775. Para la compañía 
de Ribera, 



Doña Ana. — Maria Pepa Huerta. 
Doña Antonia. — Ramona Cabanas. 
Doña Aniceta.—li\Av\a Josefa Cortinas. 
Doña Amalia.— La Navarra (Lorenza 

Santisteban . 
<4^«í//ní2. — Polonia Rochel. 
Añádela. — Francisca LaborJa. 
Ambrosia, bollera. — Francisca Cándida 

Santos 
Don Félix —Francisco Callejo. 



Don Fernando —Vicente Merino 
Don Florencio —Merinito 
Don Federico. — IlJefonso Coque, 
Don Feliciano, abate.— José Espejo. 
Don Facundo, alcalde. - Eusebio Ribera. 
Francisco .—3 .Wún Quevedo. 
Frutos.— José .florales. 
Roque. — Ambrosio de Fuentes. 
Mateo —Cliinita. 



Es traducción en parte de Les Facheiix, de Moliere; pero los ii;^o> iL- 
la pordiosera, del arriero, abate, bollera y otros son españoles v oii- 
ginales. 



336 



DOK RAMÓN DE LA CRUZ 



Se estrenó el ri de Noviembre con el otro sainete El retrato (Véase;. 

«Reciví de la Caxa de Administración del Propio de Comedias de 
esta villa mil y doscientos reales de vellón por los dos saynetes intitu- 
lados El retrato y Los fastidiosos, que representó la compañía de Ribe- 
ra el día II del corriente. Madrid 14 de Noviembre de 1775 — Ramón de 
LA Cruz.» {Ori¿:;^inal: Barbieri . 

(Véase El retrato]. 

216. Ferfa de la foiiuna (La). Tomo v y suelto. 

217. Feria de los poetas (La). Sainete para la compañía de Mar- 
tínez. En el Príncipe con la comedia de Calderón Mejor eítá que 
estaba. — Inédito. — {1777)' 

B. M. i-i 55-19 . Autógrafo de dicho año, y otro manuscrito con las 
aprobaciones y licencias de 20 de Marzo de 1777. 



.Martínez. 
' Enrique. 
Esteban. 
Garrido. 
Granadina. 
Canias. 

Mariano (Raboso). 
Raboso (Mariana). 
Simón. 
Coronado 
Isidro. 
Caramt.i. 



Piirez ,. Josefa). 

Silveria. 

Bruc 

López. 

Pedro Galván. 

José Huert.T. 

Ramos. 

La Huerta ^Pepita' . 

Rafael Ramos. 

Paco Ramos. 

Galván. 

Ambrosio de Fuentes. 



Se estrenó el 30 de Marzo en la inauguración del año cómico. 

I.a idea de este sainete ofrece más que resulta de la ejecución. Supo- 
ne que un caballero muv rico recoje en una casa especial ;i todos los 
poetas, y atiende á su subsistencia para que escriban con libertad. Un 
día se verifica una feria ó mercado de obras donde se venden á bajo 
precio todas las que habían compuesto: tragedias, comedias, zarzuelas, 
saínetes, tonadillas, poesías líricas á diversos asuntos, etc. Pero el re- 
paso crítico-satírico de estas obras, no es tan agudo como pudiera es 
perarse del autor. 

218. Fiesta di Navidad. — (1778). 

No tengo más noticias de esta obra que el siguiente recibo que hay 
entre los papeles de Barbieri: 

oReciví de la Caxa y Administración del Propio de Comedias de esta 
Villa, dos mil setecientos reales de vellón por la tiesta repreentada en 
el coliseo del Príncipe y Compañía de Rivera en la próxima pasada 
Navidad del año de setecientos setenta y siete. Madrid, 21 tle l^^ncro de 
1778. Ra.món Dic LA Cri;z.'» Original: Papeles Barbieri;. 

(Véase los dos intermedios de 1777, por los que se ve se trataba de 
una obra en cinco actos.. 

219. Fiesta de los novillos (La). «Dá D. Ramón de la Cruz.» — 
Inéiito. — (1769). 

aSoy de Pedro Canal. Cádiz, Agosto 28 de i7'Jo.» 



APÉNDICES 



537 



Manuscrito, copia de la época que dice en la Biblioteca Nacio- 
nal T-13-14. Sin reparto. 

220. Fiesta de pólvora (La). (S.) y (D.) — (1769). 

B. M. i'i-iGy-'iQ;. Autógrafo de dicho año 1769, para la compañía de 
Juan Ponce. 



Ignacia — (Ibañez). 
Juanita —María AInyor Ordóñez. 
Lucia. ~V\zinxa. Cortinas, 
/síiée/. — (Montéis). 
A/tJr/íjniT— (Alcázar). 
Peírcz— Joaquina Moro. 
Greg'oria. — Juana Garro. 
Vna niña.—iPepita Huerta':) 
Don J?/c7;!.— Vicente Merino. 
Don Pedro. — fviisebio Ribera. 



Don Antonio. — Juan Ponce. 
Don Andrés —Vicente Galván. 
Lore;/,-o. — Francisco Callejo. 
Lucas. — José Espejo. 
Manuel. — Tomás Carretero. 
Chinita.—E\ mismo. 
Campano (José;. 
Un chico. 

Un abale. — Simón de Fuentes. 
Un lacayo.— ¡aan Manuel t.ópez 



Se estrenó el 3 de Junio de 1769, con la Andrómeda y Persea, ¿z. 
Cruz; esto es, refundida por él. 
El texto de Dur¿'!n es algo incompleto. 

221. Fiestas (Las) útiles y de re/ente. — '1789). 

Tomo i\; Dur.; B. M. i-i6ü-i). Varias copias con este título, v esto 
más: «Fin de riesta con que obsequió á los Reyes, nuestros señores, don 
Carlos IV y D.*^ Luisa de Barbón, su primer Secretario de Estado el 
Excmo. Sr. Conde de Floridablanca. En el Cortijo del Real Sitio de 
Aranjuez el año de 17S9, primero de su feliz reinado. Lo escribió de 
orden de S. E. D. Ramón de la Cruz y Cano, y le representaron los có- 
micos españoles de Madrid.» 



Doña Tecla - Catalina Tordesillas. 
Doña .Mariquita . — .María Pulpillo. 
Doña Mamerta.—'Mamie\¡í F. .Montéis. 
Doña Bélica. — Polonia Rochel 
■ Sin/'o)-osa — .María Ribera. 
.Moni f acia.— Pepa Luna. 
Ei-dlcalde. - .Manuel .Martínez. 
El herrador.— yíanüe.\ de la Torre. 



Un alguacil.— Juan Antolin. 
Don Fausto. — Alfonso Navarro. 
Un abate — Mariano Querol. 
Lopito — Miguel Garrido. 
Primitivo. — .Manuel García Parra. 
Celedonio. - Pepe García. 
I7fe)!//7/o.— Paco García. 
Teles/oro. — Vicente S. Camas. 



Existe por separado la letra de la música de este saínete. 

222. Fin de fiesta (sin título de la zarzuela Los Cazadores. (Véa- 
se), que se representó el 20 de Enero de 1764, en casa del Emba- 
jador de Ñapóles, con motivo de los desposorios del Archiduque 
Pedro Leopoldo con María Luisa, infanta de España. Impreso al 
fin de la zarzuela. (Véase). — (1764). 



Eufrasia. - María de Guzmán. 
lielicA —.María Garcés. 
C/íir¿í. --Francisca .M^irtínez Huerta. 
Juana. Mari.i R.istos. 

[ Francisca Ladvenanf. 

.losefa Herrando. 

Casimira Blanco. 

Vicenta ürozco. 



Cuatro maJasJ 



Don Guillermo. — Nicolás de la Calle. 

Don Mateo.— iosé García Ugalde. 

Don Cosme, caballero de Jaca.— Migüe\ 

de .^yala. 
Julián, su criado — Gabriol [.ópc/. 
Un abobado.— José Espeío. 
Un soldado. — lilas Pcreir:i. 
Un tuno.— Uidvn l.advcnant. 



22 



338 



DON* RAMÓN DE LA CRUZ 



Gran parte de este saínete está destinado á ensalzar á Carlos III como 
Rev de Ñapóles, v á su hijo y sucesor en aquel Estado y á los novios. 
Lodemús se reduce li murmurar las dos primeras damas de las otras 
dos, robarle á D. Cosme el bolsillo, el soldado y el tuno, y á que las ma- 
jas salgan cantando unas seguidillas. 

223. Fin de fiesta representado cuando la comedia La subordina- 
ción niilitar. — (1785). 

nReciví de la Administración del Propio de Comedias de esta villa 
seiscientos reales vellón por el fin de fiesta de la comedia intitulada 
La subordinación. Madrid 21 de Septiembre de 1785. — La Ckuz.» [Ori- 
ginal: Papeles de Barbieri,. 

La comedia es La subordinación militar, traducida del francés por 
D. Bernardo María de Calzada, é impresa en este mismo 1785 por 1 ba- 
rra, en 4." 

224. Fineza (Li) en los a tsentes. (S.) y (D.) — (1767). 

B. M. 1-155-2). Representado por la compañía de María Hidalgo. 



Doña Luisa.— 1^1 Granadina. 
Doña Juana — Alaria B.is'.os. 
Don Pfiro— Manuel Martinez. 
Don B/tií. — Hermeni^ilJo Caballero. 
Don ,4//'í"rto.— Ambrosio de Fuentes. 
Don y«ij.í.— Francisco Calk-jo. 
María.— La liarrala (Francisca de 

vas), 
JosUlo.— Diego Coronado. 



Ri- 



E¡ padrino —Miguel de Ayala. 
P,íco.— Enrique Santos. 
Pepe— Peivo A. Galv.in. 
A/,?//7Je.— Juan Caballero. 
La novia. — Teresa Segura. 
La beata. — Sebastiana Pereira. 
Luisa. — Francisca Martínez. 
Et alcalde.— 'Sico\ás López. 
El Hoi'/V).— Felipe de Navas. 



Majos. 



Abates. 



Se estrenó después de Mayo de 1767, y antes del Carnaval de 1768. 

225. Fingida Arcadia (Li). Saínete nuevo para la comedía de 
Los trabijos de Adán y Eva. Se representó el 24 de Diciembre de 
1758. — Inédito. — (1758). 

B. M. 1-183-4(1. Autógrafo de 1758. 
Compañía de José Parra: 

Llácer (Juan'. 

Campano iJosé). 

Quinquillero .—PaTídL (José . 

Niso (Dionisio de la Calle,. 

Tío Garcia.—iof'é García Moya. 

[ Granadina (Marfa de la 

^ I Chica). 

Denegras ( „ . ,„ . . 

" \ Portuguesa (Casimira 

( lUanco). 

Al principio es muy soso este saínete, p.orque introduce una escena 
burlesca de pastores muy pesada. Pero luego salen la Granadina y la 
Portuguesa de negras, y sostienen un gracioso difilogo en su jeri- 
gonza'; Luego Nicolás de la Calle y Maiiana Alcázar de majos, y bai- 
lan el fandango. Después Ponce y López de abales; Parra de quinqui- 
llero, García de francés, y la Pereira de francesa. Sigue una escena de 
celos entre Mariana v García. 



i Nicolás de la Calle. 

' Mariana (Alcázar). 

j Ponce (Juan'. 
'' López (í/c). 
Petimetre .—Garc\a (sic). 
Pereira (Sebastiana) 
Campano (Ana María). 
Pepe (s/c). 



APÉNDICES 



339 



Al fin cantan coplas alusivas á la Nochebuena. 

Este saínete quizá sería obra de la primera juventud del autor, 

226. Foncarraleras (Las). Saínete para la compañía de Juan Pon- 
ce. — Inédito. — (1769). 

B. iM. (i-iG)-i r). Autógrafo de 1700. Es distinto de la zarzuela del 
mismo título v autor. 



Payos. 



' El chico. 
\ Chinita. 
.: Prado. 
I Esteban. 
' Juan .Man 



Francés. — Merino. 

Don Patricio., caballero.— ^onca- 

I Mariana. 
Payas.... Joaquina. 

I May ora. 



Petimetres 



Aldeanas.! 



Hspejo. 

Kusebio. 

Juana Garro, 

Galvdn. 

.Alaria Zarate. 

CaUe)o. 
Gertrudis Pubert. 
Isabel Montéis. 
Carretero (Tomás). 
Simón de P"uentcs. 
Cortinas (.Vicenta;. 



Es un sainete bastante bueno. Costumbres de los pueblos cerca de 
Madrid. Fuencarral surtía entonces de amas de cría á la corte, Hfy un 
tipo de francés muy gracioso. El sainete no tiene argumento. 

227. Fonda del Escorial (La). Sainete para representarse en el 
Coliseo de dicho Real Sitio por la compañía del famoso Valtós, á 
4 de Noviembre de 1790, Por D. Ramón de la Cruz v Caxo. — 
Inédito. — ^i790J. 

B. M. ( I-I 53-22). Autó:^rafode dicho año, y otro manuscrito, copia, 
con las aprobaciones'V licencias para representarse en los teatros de la 
corte de 21, 22, 27 y 29 de Octubre de 1791. 



Don Claudio. 
Petimetre. — Don Jorge 
Abate. 

Petimetra.— Benigna. 
Viuda.— Pretendiente. 
Andaluz . 



Polonia. 

Pie lia. 
Majos..'. Rebusca. 

El Roño. 

El Poderoso. 
Peluquero . 
Patrón. 



Este sainete en el que parece que el autor refundió apuntes de otros, 
resulta algo cansado. En una fonda del Escorial, en ocasión de estar 
allí la corte, se reúnen personajes diversos; entre ellos un D. Claudio 
que trae una cuadrilla de majos que acaban cantando, tocando y bai- 
lando. 

Son curiosos algunos pasos del petimetre, del abate y de la viuda 
pretendiente, 

228. Forastero pyude.itc {El). {S>.) -^Inédito. — (1780). 

B. M. (1-149-12 y I-I55-15';. Copias antiguas con las aprobaciones y 
licencias de 9, 10, 13 y 15 de Junio de 1780. 
Compañía de Juan Ponce. 



340 



DON RAMÓN DE LA CRU2 



Don /'eJro. ^Robles 'Antonio de). 
Pepe. —C/iiiiitJ. 
Posadera.— Polonia Rocltel. 
Don Si Iverio.— Merino (N'icente) 
Doña Juanita — Pulpillo (Alaria;. 
Doncella. — Vicenta Sanz. 



Paje. — Tadeo Palomino. 
Doña Lau)-a. — Carreras (Josefa). 
Leoneta — Mariquita Ribera. 
Maestro.- Casas (N'iccnle.. 
Querol (Mariano'. 



Un joven que viene ;'i Madrid á un pleito, reliuye toda conversación 
con las mujeres, á punto de que en una' visita, porque la dama le habla 
con algún afecto, se escapa sin más ni mis. No se vé claro el fin que el 
autor se propuso. 

'Hablando de algunas vendedoras de flores, dice el huraño joven al 
oir á una: 



;.A ochavito ramilletes! 

ROBLES 

\q no sé cómo el gcbierno 
permite que anden por ahí 
estas mozas embistiendo 

229. Fyioleyas {Las). — (^1764). 



con las flores, las naranjas.. 
¡Y persuaden con un cierto 
airecillo algunas: unos 

oíos dulces I yo conlieso 

que no soy para Madrid. 



Tomo iir, Dur.; B. .\l. 1 -164-52). Copia antigua con las aprobaciones 
de 22 de Octubre de i7<'4, y con el título agregado de: «Saínete pri- 
mero para la tragedia Hypsipile >' ,Esta tragedia se hizo el 29 de Oc- 
tubre de 1764, en efecto, v siguió muchos días por la compañía de Ma- 
ría I.advenant . 

Falta el reparto primitivo; posteriores hav varios. 

Se estrenó el 21) de Octubre de i7(>4. 

230. l'yivoliiadt's [Las). [D.) 

231. Fuente de la felicidad [La). Saínete para la Pascua de Pen- 
tecostés. Compañía de Nicolás de la Calle, 1765. — Inédito. — (1765). 

B. -M. i-it')(i-2y. Autógrafo de dicho año y otro manuscrito con las 
aprobaciones y licencias de 23 y 24 de Mayo de 1705. 



Alcalde — .losé líspcjo 
Niso (Dionisio de la Callel. 
Nicolás de la Calle. 
A/j/o.— Pcreira (Hlas). 

Ctiinita. 

Paca l,advendnt. 
.'Serrana • - Pnrlii puesa (díúmWs Blanco). 



Paros... 



Joaquina Moro. 

Pcreira (Sebastiana'. 

Ponce (Juan). 

Eusebio Ribera 

Paula .Martínez Huerta. 

í^aldi-rón Felipe). 

Pepa. — Gertrudis Rubert. 

Granadina (María de la Chica; . 

Saínete satírico y moral. 

La ///e)i/e es el verdadero conocimiento propio de cada uno; verse 
sus defectos y los de los demás, que era lo que enseñaban las aguas de 
\a fuente del alcalde del pueblo á que se refiere el saínete. 

232. Función completa (La). (S.) Su autor D. Ramón de la Cruz. 
— Inédito. — (1772). 

B. M. (1-1 53-25 . Copia antigua con correcciones autógrafas y las 
aprobaciones y licencias de 13 y 14 de P'ebrero de 1772 Son curiosas 



APÉNDICES 



341 



las censuras de este saínete que obligaron al autor á reformarlo 
para mal. 
Compañía de Manuel Martines . 



Petimetre serio. — Coronado (Diego). 
Dofia Elena.— La Jere:;ana (Josefa Pi- 
neda). 
Don Jor^e. — Espejo (José). 
Don Alonso. —Ponce (Juan . 
Bastonero. — Soriano (Cristóbal). 
Don Severo. — Chinita Gabriel López'. 
Granadina (María de la Cliica). 
Mayora (María Mayor Ordóñez). 

Eusebio Ribera. 

Pepe Ordóñez. 
Comadrona.— .]oaqví\\\a Moro. 



Petimetres. 



Manuela. — Pcre'ira (Sebastiana). 

Polonia Rochel. 

Navarra (Lorenza Saniisteban). 

Pepa. — Nicolasa Palomera. 

.luana Blanco. 

Simón de Fuentes. 

Galván (X'iccnte). 

Callejo (Francisco . 

Ambrosio de Fuentes. 

Merinito .Vicente Merino, el hijo). 

[ Enrique Santos. 
i^iegos.. . j /, i- • 

/ Quevedo (.luluin . 

Viuda.— La Gu^mana (María de (iuzmán . 

Se estrenó en F'ebrero, los días de Carnaval, de dicho año. 

Saínete bueno y muy ingenioso. Para ridiculizar Cruz las tertulias 
y reuniones, ñnge que en una de éstas á una señora, en estado intere- 
sante, le acometen los dolores de parto, en tanto que el resto de la con- 
currencia baila. 

El dueño de la casa tiene que pasar sin cenar, ir á la botica, avisar 
la comadre que se come (en unión de la parturienta la cena de la fa- 
milia, y acuesta en su propia cama á la doliente Cuando la función es 
completa y el hombre está desesperado, se aclara con qne todo fué una 
broma de Carnaval. Pero la cosa podía suceder que es el blanco á que 
apunta Cruz. 

Presentado este saínete á la censura, D. Ignacio López de Ayala hubo 
de opinar que quizá el asunto sería demasiado atrevido, y i). Ramón lo 
modificó suponiendo que la enfermedad era un ataque de locura; pero 
debió de ser sólo para satisfacer á la censura, porque dejó algunos lu- 
gares sin corregir, y que no forman sentido más que suponiendo que 
de lo que se trata es de un próximo alumbramiento. 

233. Galdíi viejo (El). Saynete para la compañía de Martínez. — 

Inédito. — (1773). 

B. M. (1-155-2). Autógrafo de dicho año, 73. 
-En- 



Don Hermenegildo, viejo.- 

rique Santos. 
Pepe. — Coronado. 
Granaditia. 
Juanita — Mayora. 
Pepa. — Antonia Guerrero. 
Gu^mana. 

Criada.— Manue\a Guerrero. 
Morales (Francisca). 
Ponce. 
Esteban. 



Guzmán (Bernardo). 

Pedro Galván. 

Guerrero (Antonio). 

Nicolasa. 

Poncha (Alfonsa Guerrero . 

Ramos (Vicentei. 

Navas. 

Ambrosio. 

Don Diego. — Simón. 

Do7i Pedro, abogado. — G.Trido. 

Galván. 



Saínete de enredo y de no mucha gracia. Un joven se disfraza de 
viejo para lograr la mano de cierta muchacha á quien su padre la tie- 
ne ofrecida, y para ayudar á su amigo á conseguir la de la hermana de 
la misma. El falso viejo finge que bailando le da un ataque mortal y 



342 



ÜON RAMÓN DE LA CRUZ 



obtiene del padre que su novia se la conceda á un apuesto sobrino, 
allí presente, y á él mismo la otra hi)a. 

234. Gallegas celosas (Las). Fin de fiesta nuevo para la comedia 
El viejo y la niña. Para la compañía de Ribera. Su autor D. Ramón 
DE LA Cruz y Cano. Año de 1790. — Inédito. — (1790). 

B. M. 1-166-14 . Dos copias antiguas, una con las aprobaciones y li- 
cencias de 20 y 21 de Mayo de 1700. Es uno de los más extensos saine- 
tes que he visto. No tiene reparto; verdad es que entra toda la com- 
pañía. 

Tiene poca viveza. Unas segadoras gallegas llegan á un pueblo de 
Castilla, buscando á sus maridos que se habían quedado en los lugares 
á donde habían venido á segar, l.os encuentran y se los llevan. 

Hay además amores de los aldeanos del pueblo y de unos usías foras- 
teros. 

235. Gallego (El) burlado. «De D. Ramón de la Cruz», — Inédi- 
to.— [lyjo). 

Manuscrito copia de! siglo xviu de la Biblioteca Nacional T-13-16, 
sin más señas que el siguiente reparto que demuestra se compuso en 
1776. Otro manuscrito de la mismo Biblioteca (T-7-13), lleva las apro- 
baciones v licencias á 26, 27 y 28 de Noviembre de 1776. 



Tadco. 

Lorenza Santistübar!, 

Borda f Francisca la). 

AlJovera. 



Santos ¡Francisca Cándida). 

Polonia. 

Mcrinilo. 

Cliinita. 

Callcio. 

236. Garcón fingido (El). (S). 
Desconocido. 

Giganta en Madrid (La). (S.) 

Es, sin disputa. La boda Je Chinita. (Véase.) 

237. Garrido celoso. Para la compañía de ¡Vlartínez al empezar 
el año de 1784. — Inédito. — (1784). 

B. M. 1-187-4!^^. Autógrafo de dicho año, y otro manuscrito con las 
aprobaciones y licencias de 7 y 10 Abril de 178-1. 



\'ictor¡a Ibáñcz. 

Coronado. 

Paco Ramos. 

(íarrido. 

M.irtinc/. 

Dama ('¡'irjiui). 

Nicolasa. 

Romero (Vicente) 

Simón- 

Rosa García. 



Paca (.\I:irtini;z). 
Ramos .luán), 
(¡al van I N'iccntc). 
Huerta (.lostí'. 
.Morales (Petronila). 
Ruano. 

.Alfonso Navarro. 
.Mündcz (María Antonia) 
.\ucva (Rosa Pérez). 



De costumbres teatrales; pero muy ingenioso. Victoria Ibáñcz, nueva 



APÉNDICES 



343 



graciosa, de representado de la compañía de Martínez, convida á almor- 
zar, á Coronado, segundo gracioso, con ocasión de venir éste á traerle 
una lista de los saiuetes que más se ejecutaban. Sorpréndelos Francisco 
Ramos, y abultando el hecho lo cuenta á todos los compañeros, desper- 
ando unos celos cómicos en Garrido, que como primer gracioso, di- 
ce le corresponde el amor de la graciosa. Al fin se aplaca mediante 
una explicación de la interesada"! 

(Véase Loa de Martínez en este año). 

Gigantones (Los). (S). 

Es El sarao de Chinita, sin duda alguna. ; Véase). 

238. Gitana pastora (La). Tonadilla compuesta por D. Ramón 
DE LA Cruz, corrrespondiente á Septiembre de 1784. — (1784). 

(Nota manuscrita de la época, existente en la Biblioteca de Barbieri). 
Esta es por hoy casi la única tonadilla conocida, de quien compuso 
tantas. Hay otra titulada: El Calador (Véase). 

239. Gitanilla honrada (La). Sainete para la compañía de Ribe- 
ra. — Inédito. — (1776). 

B. M. fi-i66-i6). Autógrafo de 1776. Biblioteca Nacional (T-7- 10), 
copia con las censuras originales de 20 y 24 de Mayo, día en que se 
ejecutó por primera vez. 



Ponce. 

Tadeo. 

Borda (Francisca). 

Guerrera (Manuela Guerrero) 

Aznar (Mariaj. 

Santos (Francisca Cándida). 

Rubio (Josefa). 

Ibarro. 

Chinita. 



Joaquina Moro. 

Codina. 

Llanes (Vicenta) 

Polonia. 

Callejo. 

Espejo. 

Campano. 

Aldovera. 



Según el recibo, entre los papeles de Barbieri, este sainete se estre" 
nó el mismo día que El entierro de la compañía de Ribera. (Véase éste.) 

Otro sainete titulado La gitanilla se representó por la compañía de 
María Hidalgo, el iG de Julio de 1763, en el Príncipe. Quizá sea éste 
una refundición del anterior. 

Es muV mediano. Una gitana joven ¡Polonia Rochel), para embobar 
á cierto tahonero avaro, viste de oso á Chinita, quien en son de acari- 
ciar al tahonero le quita el reló, el bolsillo de dmero y otras alhajas. 
i. a misma gitana finge luego devolverla estos objetos por artes mági- 
cas y el tahonero se casa con ella. 

240. Gitanillas (Las), Sainete. Su autor D. Ramón de la 
Cruz. Para la compañía de Juan Ponce. Año de 1770. — Inédito. 
—(1770). 

B. M. (1-166-18). Copia antigua con enmiendas de mano del autor, y 
las aprobaciones y licencias de 24, 25 y 28 de Abril de 1770. Es curiosa 
la censura de Üelgado, el propio Corregidor, aconsejando á Cruz que 
emplee el lenguaje de los gitanos. 



344 



DON RAMÓN DE LA CRUZ 



Mesoneros : 



Gitíiiio^.i 



\ .loaquina 
' C/iiniUi. 
.Uofo de mesón.— Anlomo de la Calle. 
' Simón. 
I Galván. 
Euscbio. 
Ponce. 

Las ocho damas restaiitos. 
Campano. 

Sin arí;umcnto. Llegan á una Acnta varios gitanos y gitanas; roban 
la despensa del mesonero, llenándole de terror, hasta que aparecen 
alcaldes y justicias; se canta y se baila, y todo acaba en broma. Es un 
lindo saínete. 

241. Gitanos festivos [^Los). «Fin de fiesta para la tragedia 
Hipcriiienestra, en este verano. Año de 1780.» — Iníiito. — (1780). 

B. .\1. 1 n36 10; Autógrafo de dicho año, y otro manuscrito con las 
licencias, sin aprobación, de 10 de Julio de 17S0. 



Gitanas- 



Gitanos 



Pol inia 

Rahoso. 

Pulpillo 

Sánz (Vicenta). 

Codina. 

Tadco 

Camas 

Villii iPcdio', 

Chinita. 



Gitanos. •* 



.Ambrosio. 
■( Robles. 
I La Valdés (Josefa). 
Gitanas.. ■ I Silva (Kaustina). 

I Rafaela Moro. 
Alcalde.— Marünez. 
.Mcaldc 2."— Espejo. 
Escribano. ~ Ruano. 
.l/£"«i7c//. — Aldovcra. 



En 19 de Mavo de 1703, la compañía de María Hidalgo representó 
en el teatro del Príncipe un saínete titulado Los gitanos, que no sabe- 
mos si tendr.i algo que ver con éste, que á su vez tiene algún pareci- 
do con una de las partes del Alcalde Cabrilla. \í\ alcalde de un lugar, 
en una batida por los montes, logra prenderá una cuadrilla de gitanos 
V gitanas, á quienes al fin deja libres, al oir cantar á los mujeres como 
ensayo para unas tiestas que el lugar ha de celebrar en honor del señor 
cuya visita se espera. 

fcs gracioso saínete. 

24?. Gozo en el pozo [El]. (D.) — (1776). 

Con esfe título )' el initerlo resucitado, hay tres copias antiguas en la 
B. ,M. 'i 55-1 , sin nombre de autor, sin fecha, ni aprobaciones, más 
que una muy posterior de 1824, con inlinidad de repartos, de los que el 
más antiguo parece éste: Compañía de Manuel Martínez). 

Doña Faustina — Güerla Ja I^epita) 

Criada. —Granadina. 

Dama i ' — Guanana. 

Ídem 2 *-Nico!asa. 

ídem 3.'— Silveria de Rivas. 

ídem 4.' — Pdrcz (Josefa). 

Don Cosme.— Sicolás Lope-;. 

Escribano —Coronado. 

Don Ramón — RaTios (Juan). 

Don Jerónimo —Vicente Galván. 



APÉNDICES 



345 



Don Zaciiriits .—{Garrido} 
Cttj:itán. —;Simón de Fiientüs 
Don Alfonso.— ySlarünez} 
Don Jtianito.—,;P(.ico Ramos 



Está roto lo relativo á éstos; pero consta en 
otros repartos parecidos. 



Uno de los ejemplares perteneció á D. Dionisio Solís. 

243. Gracioso nigaño creído del dneiide fingido. — (jyyy). 

En la B. M. hay muchos ejemplares manuscritos con este título v 
sin reparto. La portada del que lleva la fecha de 1777, parece de letra 
de \). Ramón; el texto no. 

Este es el mismo saínete que imprimió Duran en el tomo i, pág. -201, 
de su Colección, con el título de El duende, que efectivamente lleva 
otro de D. Ramón, que inédito y autógrafo e.xiste en la Biblioteca mu- 
nicipal (i- 104 6], correspondiente á 1773. 

Este del Gracioso engaño no tiene reparto, y sí los mismos nombres 
que les puso Duran: Rufina, Bernardo, Cirila, Sargento, etc. 

Suelto: Valencia, Estevan, sin aiio, 4 *• 'el núm. 48 de su Colección/, 
Valencia, Ildefonso Mompié, 182 1, 4."; Barcelona, .luán F>ancisco Pi- 
ferrer, sin aiío, 4.° 

En estas impresiones lleva su verdadero título, v no el que le dio 
D. Agustín Duran. 

Se estrenó en 25 de Diciembre de 1777. Véase Inlcrmedio primero 
de 1777). 

244. Gracio'.o picado (ElJ. — Inédito. — {iy82). 

B. M. Í1-183-35 . Copia antigua, con las aprobaciones y licencias de 
17 y 19 de Abril de 1782. 



Compañía de Juan Ponce. 

TaJeo Palomino. 
Raboso (Mariano) . 
.Aldovera (.luán), 
lispejo (José). 
Vera ¡Manuel). 
Polonia Roche!. 
Codina (.luán). 
García (.Manuel'. 
Carreras (.Josefa). 
Tordesillas (Catalina' 



Pulpillo (María) 
González (Rafael). 
Briñoli (Sebastiana). 
Bartolomé Ibáiíez 
Juanita García. 
La Ibáñez (Victoria). 
La Ribera (María). 
Ventara Laborda. 
Pepe (Ordóñez). 



Chistoso cuadro de costumbres teatrales. 

Se finge que Aldovera, celoso de Manuel García Parra, recién entra- 
do en la compañía, y á quien supone en amores con la Polonia Rochel, 
trata de impedir una cita nocturna de ambos, llevando á casa de la 
Graciosa á toda la compañía, con pretextos diferentes, satíricos casi 
todos contra los compañeros, según las aficiones y gusto de cada uno. 

Es un divertido saínete. 

Se estrenó el 20 de Abril de 1782 por la compañía de Juan Ponce, y 
se le pagaron por él á D. Ramón 600 reales. Véase Los aféelos.) 

245. Guarde de la nueva (El). Saínete para empezar la compañía 
de Martínez. Año 1772. — Inédito. — (1772). 



B. M. (1-184-55). Copia antigua con las aprobaciones y licencÍ9S 



3+6 



DON RAMÓN DE LA CRUZ 



de i8 de Abril de dicho año. Se estrenó el 19 del mismo mes, que fué 
Pascua. 

Es de D. Ramón, según las cuentas del 10 de Abril existentes en el 
Archivo municipal de'Madrid, y se le pagaron por el 400 reales, y 300 
más por la Loa de este año. (Véase.) (Arch. mun. 1-353-1). 

246. Hablador (El). (S.) y (D.)— (1773). 

B. M. Í1-156-8). Autógrafo de dicho año algo distinto del impreso. 
Para la compañía de Martínez. 

Jacinta.- Im Granadina. 
Dona Sebastiana.— y\aü.\na Raboso. 
Doña Isabel.— Alfonsa Guerrero (Pon- 
cha). 
Doña Ana. —Manuela Guerrero. 
Doña Gregaria.— Maríd de Guzmán. 



Doña rf;uJ«c/ti. -Luisa Callejo. 
Doña Rujina — Francisca Morales. 
Doña Latirá .—Antoma Blanco. 
Don Tadeo —Manuel .Martínez. 
Don Valerio. — Vicente Gal van. 
Cosme.— iMiguel Garrido. 



247. Hambriento de Nochebuena {El). (D.)— (1763). 

Compañía de Marín Hidalgo. 

\'alencia, Por Ferrer de Orga, 181 5, 4.°; Valencia, Imprenta de Es- 
tevan, iSiG, 4.°; Sevilla, Aragón y Compañía, 1816,4.*' 
Se estrenó el 14 de Abril de 1763. 

248. Heredero loco (El). (S.) y (D ) Saínete para la compañía 
de Ribera. — (1772). 

B. M. (1-16Ó-25). Autógrafo de 177a. 

^^arica.— Joaquina Moro 

/?/iJíJ.— Polonia Rochel 

Don Teodoro.— Josefa Figucras (de hom- 
bre). 

Doña Rosa -Gertrudis Borja. 

Loren;a.—La Xararra (Lorenza Santis- 
tcban). 

Luisa — .Maria Pepa Huerta. 

Diego. — Espe\o (José). 

Se estrenó el 4 de Noviembre de 1772 en el teatro de la Cruz por la 
compañía de Eusebio Ribera. 

249. Hijito de vecino (El).—{iJ74). 

Tomo x; Dur.: B. M. 'i-\'/'>-7l- Autógrafo fechado en 1774 y desti- 
nado ií la compañía de Manuel Marlínej. 



Cosme.—3d\\cr Ruiz. 
iíícr/^iJMo. — N'icente .Merino. 
PeJro.— Cristóbal Soriano. 
Juan Lorenzo.— Tadeo Pdlomino. 
Luis. — Josc Campano. 
Lope. -Francisco Callejo. 
Leandro. — .\Jcrinito (Merino el hijo). 
Lucas — Francisco Rodrigo de Pedraza. 



Doña /'r/rj.— Sebastiana Pereira. 
Doña /?íTMt7rJcj.— Manuela Guerrero 
Doña Matilde.— }>\ar\a de Guzmán. 
/?;7¿J.— Nicolasa Palomera. 
Curra —Maria de Solis. 
Criada i."— La Granadina. 



ídem 2."— Antonia Blanco. 
Don Felipe.— ^\\güc\ Garrido. 
Don /Jcrníj/ié— Diego Coronado. 
Don Pablo.— Juan Ramos 
Don Marcos —Manuel Martínez. 
Damasio .—Simón de Fuentes. 



Saínete moral, pero con gracejo Censura la frivolidad de algunos 
madrileños; la confianza v satisfacción de sí mismos, que ú pesar de 
desaires siguen creyéndose irresistibles á las mujeres, los más listos, 
valientes, etc. 



APÉNDICES 



347 



Se representó mucho. 

Valencia. José Ferrer de Orga y Compañía; iBii, 4."; Valencia, Im- 
prenta Je Estevan, i>^i7, 4-" 

250. Hijos de la paz {Los). Comedia en un acto. Con que ha de 
concluir la fiesta Je Las bod.is de Camacho el- Rico, que representó 
la Compañía de Manuel Martínez, con motivo de la paz v feliz na- 
cimiento de los dos infantes gemelos Carlos y Felip'j. — (1784). 

Tomo V. Esta representación se hizo en el teatro de la Cruz el 16 de 
Julio de 1784, hasta el 29 del mismo. 

251. Hombres con juicio (Los). — (1768), 

Tomo 11; Dur.; B. M. (1-183-52], copia antigua en la que se dice que 
se representó cuando Las Segadoras de Vallecas. 

Fué estrenado el 7 de Septiembre de 176S, con Las Segadoras; pero 
ésta había empezado el 3. 

En efecto, se imprimió entonces suelto: Los hombres con juicio. Saj^- 
nete para la ^arpíela de las Segadoras. Por D. Ramón dk i, a Cruz 
Cano y Oí.medilla, etc. Con permiso: en Madrid. En la Imprenta de 
Don Amonio Muño':; del Valle, calle del Carmen. Año 1768, 8.'', 31 pd- 



252. Hombres solos (Los). — (1773. 

Tomo VIH, Dur. y suelto. B. M. (1-156-12^. Copia antigua con las li- 
cencias y aprobaciones de 2 de Octubre de 1773. 
Compañía de Marline^. 



Galván (Vicente'. 

Barbero.— iloTonaáo. 

Martínez. 

Juanillo criado —, Garrido*. 

Peluquero. —Gaimiñ (Bernardo). 



Granadina. 

Felipa.— Raboso (Mariana). 

Guanana. 

La Pére:; (sic). 

Pere}Ta (Sebastiana) 



Valencia, Esteban, 1817, 4."; Valencia, José Ferrer de Orga, 181 1 4.° 
253. Hospital de la moda. Entreméf. (S.) — Lnédiio. — (1762). 

B. M. (1-186-31) Copia antigua sin más circunstancias que el repar- 
to que trae á la vuelta perteneciente á 1769 y á la compañía de Juan 
Ponce. 



Crz'//ci7. — Mariana Alcázar. 
De«^-osi7.— Vicenta Cortinas. 
Petimetra —Juana Garro. 
Presumida —y\d.ri.\ .Mayor Ordóñez. 
Mesonera.— JoaLq\i'mi iMoro. 
.V/oiís/tí.— Gertrudis Rubert. 
Desengaño. -Chinita. 
Crítico — Espejo (.losé). 
.Uíiyo.— Simón dé Fuentes. 
Critico. — V'icente Merino. 



Petimetre.— \íüí,cb\o Ribera. 
Vejete — José Campano. 
Poeta - José Ordóiíez. 
Sastre.— Wcitnlc Galván. 
Barbero — Juan Esteban. 
Peluquero.— ¡üan \'anuel López. 
Maestro i. "-Francisco Callejo. 
ídem 2 "- Antonio de Prado. 
Practicante,— TomÁs Carretero. 



Este sajnete es la primera parte. La segunda es La Academia del 
Ocio. (Véase). 
En la Biblioteca Nacional hay un manuscrito, copia, (T 5-14;, en que 



348 



DON RAMÓN DE LA CRUZ 



se atribuye á D. Pedro Maruján; pero ninguna autoridad puede ofre- 
cer una copia hecha en Cádiz. 

254. Hospital de los tontos (El). (S.) y (D.) Saínete para la com- 
pañía de Ribera. — (i774). 

B. M. '1-166 2G . Autógrafo de 1774. En la portada y de letra de 

D. Ramón, dice: oSi fuese posible á las veinticuatro horas habrá otro)^. 

Rúbrica). Esto debió de escribirse á causa de ser mal recibido este sai- 

nete, pues una nota de otro manuscrito, dice: -.^No lo dejaron acabar» 

Para la compañía de Ribera. 



Don Victoriano. 

Don Vicente.— José iMarlinez Huerta. 

Don KfHíijjc/o. - Josc Espejo. 

Don I 'ij/f ;///«.— Eusebio Ribera. 

Don Wenccs/ao — Tadeo Palomino. 

Don Cosme.— Chinita. 

Don Pascual. —Merinito. 

Joaquin. — Campano (José). 

Julián. — .luaii Codina. 

Jacinto. 



Doña Juana.— Po\on\a Rochel. 
Doña Josefa. Catalin.-i Tordesillas. 
Doña Jo.7i^i/;;m. - Joaqnina Moro. 
Doña Juliana. 
Doña Julia. 

Doña Inés — .Maria Pcfa Huerta. 
Doña .\icolasa — Mariana .alcázar. 
Doña Benita.— María Josefa Cortinas. 
Don Prudencio. — \' Ícenle Merino. 
Don Ventura— Franchco Callejo. 
Don l'/cfor.— Cristóbal Soriano. 

Además figuran, aunque no hablan, Vicente S. Camas, la Navarra, 
Francisca Morales y Julián Quevedo que habrán hecho los papeles que 
arriba no tienen reparto. 

255. Hostería de Ayala (La). Entremés. Para el auto El cubo 
de la Almudeiia. Representado por la compañía de José Martínez. 
En el año de 1760. — Inédito. — (1760). 

B. M. '1-186-8;. Autógrafo con las aprobaciones y licencias de 11 y 12 
de Junio de 1760. 



Criadas de posada 



Martínez Gálvez íJosé'. 

I, avenan (Juan). 

Cii/'í'tón. — Calde-ón (Felipe;. 

Aguador. - Dionisio de la Calle 

Campano (José). 

Mo;o de esquina. — Coronado (Diego). • 

Pcreira (Sebastiana'. 

Campano (Ana .María). 

Hostelero — Avala (Miguel de). 

Pinche. — Calle Antonio de la). 

Cocinero. — Parra (José). 

Maja — Mariana Alcázar. 

En el mismo día que se hizo este saínete ó entremés, se hizo como 
fin de fiesta el otro de Cruz intitulado Templos de amor y placer. 

El auto, y por tanto, los saínetes, empezaron á representarse el día 
13 de Junio. 

Este saínete es de los buenos. 

Finge que Avala renuncia á ser cómico y establece una posada en 
la calle de los Negros. Los compañeros se disfrazan con variedad, á tin 
de atraerle á la calle del Lobo, entrada del vestuario; le arrebatan é 
introducen en el teatro obligándole á seguir representando. 



Casimira Blanco. 

Orozco (Antonia' . 
.\bale italiano.— Ponen (Juan). 
Limonera . — P&\om\no (María Teresa). 
María Ladvenant. 

Ciega.— Granadina (María déla Chica). 
Blas Pereira. 

La niña de Guerrero (Antonia ó Ma- 
nuela). 
Guerrero (Antonio). 
Eusebio Ribera. 



APÉNDICES 



349 



256. Hostería de buen gusto (La). (S.) y (D.). — (i773)' 

B. M. (1-160-31;. Copia antigua con las aprobaciones y licencias de 
24, 25 y 26 de Diciembre de 1773, y en ellas se dice ser obra de D. Ra- 
món. En la portada también, v se añade ser escrito para la compañía de 



Eusebio Ribera. 

Cí7íc7//»i.7.— Polonia Rocliel. 

Pepa. - Joaquín 1 Moro. 

Juana. 

Madatne 7Y«d;!.-- Francisco Callejo (de 

mujer . 
Petra —Josefa Fjgueras. 
Vicenta. — Josefa Rublo. 
Micaela — Josefa Cortinas. 
Madame Petibón —Gertrudis Borja. 
Madame Adela. — Catalina Tordesillas. 
GrOii/¿'?/. — \'icente Merino. 



Baltasar (Díaz). 

Campano (José). 
Pedro.— José Espejo. 
Patitas. — Chinita . 
Silverio. — Cristóbal Soriano. 
Jones, ing-lés. — Javier Ruiz. 
Eusebio Ribera. 
Genaro. -Tadeo Palomino 
José. — Vicente Merino hijo). 
\Jr. Cotetó. — Juan Codina. 
.Mr. /'i7/\7r/);.— Julián Qucvcdo. 



El texto de Duran es sumamente defectuoso; faltan mus Je ochenta 
versos. 

Es probable que haya una redacción anterior de este sainete, pues 
consta en el Arch. mun. que uno titulado La Hostería, fué represen- 
tado el 18 de Septiembre de 1767 por la compañía de Juan l^once en el 
teatro del Príncipe. En este caso podría explicarse la diferencia de 
textos. 

Se representó en Diciembre. 

257. Huésped consolado (El). Sainete para la compafiÍH dt Ribe- 
ra. A 8 Je Octubre de 1776. — Inédito. — (1776). 

B. M. íi-itj6-28 . Autógrafo de dicho año. Otro manuscrito con las 
aprobaciones y licencias de 9, 10 y 11 de Octubre de 1776 



Espejo (José) 
Eusebio Ribera. 
Chinita. 
Ramos (Juan). 
Cabanas (Ramona'. 
Figueras (Josefa). 



Lorenza Santisteban. 
Joaquina Moro. 
Manuela Guerrero. 
Borda I Francisca). 
Polonia Rochel 



Saínete de costumbres teatrales, que tiene una segunda parte sobre 
la vuelta de Ramos á los C/zor/f o.y; se titula El recibimiento de Juan 
Ramos. Véase). 

Este sainete debe de ser el mismo que el que en la lista de Sempere 
se titula Ramos de huésped. 

La enfermedad de Vicente ^Merino privó :'i Ribera de primer galán; 
Ramos estaba de segundo en la compañía de Martínez, y la Junta de 
teatros acordó pasarlo de primero á la de Ribera. Ramos lo hizo de 
mala gana, y esto inspiró á D. Ramón la idea de este sainete, en que des- 
pués de ponderar el disgusto de Ramos, v de hacerle desmayarse, con- 
cluye bailando por sugestiones de la picara Polonia Rochel que le qui- 
ta toda la pena. No obstante, este mismo año volvió á la compañía de 
Martínez 

Hav graciosas alusiones á los apodos de c/íor/fo.? y polacos íjue la 
censura mandó borrar y pinta así á Juan Ramos; 



35° 



DON RAMÓN DE LA CRUZ 



Ved un galán vivo, joven, 
que se viste á la francesa 
y enamora ala esp-iñoia 
á todas cu.-tnias encuentra, 
¡qué sobr. do que estará 
de caudales y de fuerzas! 

25S. Iliistrej favos (Los) ó los payos ilustres, — (1779). 

«A D. Ramón de la Cruz por la pequeña comedia que ha servido de 
tin de tiesta en la tragedia de La Fedra, intitulado Los ilustres payos, 
750 reales.— Martínez " . Arch. mun, 1-375 i";. — La Fcdra se hizo el 20 
de'Scptiembre de 1770. 

En la B. M. hay de este sainete muchas copias: 1-166-37, 1-212-100, 
1-212-67;. Una antigua, pero con aprobaciones de iSoqv reparto anti- 
guo, y otro de dicho año 1809. 

Madrid, 17.11, 4.'^, Librería de Quiroga; Madrid, 1792, 4."; Valencia, 
Estevan, 1813, 4."; Valencia, Estevan, 1S16, 4." 

259. Impulsos del placer (Los). Comedia en un acto que conclu- 
yó la fiesta de Los Menestrales, que representó la compañía de Eusebia 
Ribera á 16 de Julio de 1784, con motivo de la paz y feliz nacimien- 
to de los dos infantes gemelos Carlos y Felipe. — (1784). 

Tomo V. B. M. Copia antigua con las aprobaciones y licencias de 
10 de Julio de 1784. 



:' Policarp^i.—Figucras. 
\ Crisfistoma.— Borda. 

(5r;\j/'íii.— Tordesillas. 
,U.imfr/j.— Joaquina. 
¿/ciJMorc7.— Polonia. 
Cti»/j//c/.í. — Pul pillo. 
Baldomerj .—Juanita García. 
A'ttA\7nd.— Rafaela. 
) Ua 
.(.Es 

i Prado. 
\ iV/co/tj.— Parra. 
'' Quintín. — Pepe García. 
Et tio Cuchipanda, majo aníi¿;un.— 
hspcio. 



Pasiei 



Majas 



fíailarinas. 



Bailarines.. 



G'j»í/7j.— María Ribera. 
Escolástica.— A n t o n i a 



Mr. Ciprian , peluquero. —El ' Mayor ito . 
Primitivo.— Merino. 
Antonino . — Tiideo. 
Culebra. - Mariano . 
Colas. — Briñoli. 
Saturio —Paco García. 
, ^críT/aHo - Rafael. 
\ Julianillo. — Aldovera. 
/l«í5Írc7<.— Codina. 
Perico. — Juan Luis 
Gil Cataratas.— PnchoX 
j El Tí-í/rfw.— Qnerol. 
' Colorado.—'YoTTQ. 
Kuscbio. . . /Caballeros de 
-Vera ' Madrid. 



Majos. . 



Calesineros 



Choriceros . . 

Don Pablo.— 
Don Julián.- 



260. Incsilla la de Pinto. (S ) y (D.) Saynete trágico. —(1770). 

B M. (1-166-36). Copias antiguas con las aprobaciones y licencias 
de 5 de Enero de 1770. 
Compañia de Juan Ponce. 



La Alcaldesa -Joaquina Moro. 

Inés — Marinna Alcázar. 

El Alcalde.— .]oi¿ Espeío. 

Cn embajador. — \' ícente .Merino. 

Hermenegildo . — Chinita . 



í José Campano. 
Cuatro muchachos) Antonio de la Calle. 
Xrandes ...j Tomás Carretero, 

' El Chico fsicj. 
Cu regidor.— Simón de Fuentes. 



muy 



El texto de Dur¿'m y demiis impresos son malos. La obra es una paro- 



APÉNDICES 351 



dia de la tragedia Inés de Castro. D, Ramón, quizá por esta causa, no 
da esta obra como original; también es cierto que pudo tener presente 
la Agnes de Chaillot, francesa, obra de Legrand, bastante anterior 
(1723), y destinada á parodiar la Inés de Castro de M. de la Mothe. 

Valencia, José Ferrer de Orga, 1S14, 4."; Madrid, 1800, 4.°; Valencia, 
Imprenta de Estevan, 1S16, 4." 

261. Intermedio primero en la comeiia heroica de Ezio. Para la 
compañía de Juan Ponce. Su autor D. Ramón" dc: la Cruz. Añ > 
de 1767. — Inédito. — (1767). 

B. M. (1-184-1 . Autógrafo de dicho año. 

En el mismo día que el Aecio se hizo co no saínete suyo la zarzue- 
lita El tío y la tia, y como estremés un baile. 

Esta introducción tiende á disculpar esta novedad, puei se habían su- 
primido el entremés, las tonadillas y el saínete verdadero. 

Contiene una pintura del célebre gracioso á quien s¿ supone autor 
de tales innovaciones. 

Chinita, aquella veleta 
por lo ligero; aquel pico 
de ruiseñor que deleita 
á todos; el que parece 
doblón por lo que contenta, 
grano de sal, cuando calla 
y cuando habla de pimienta. 

262 y 263. Intermedio primero á diio. La Sra. Polonia y CJiinit'i. 
— Inédito.— { 1 777). 

B. M. Í1-184 31 1. Autógrafo con las licencias de 25 de Diciembre de 
1777. Compañía de Ribera. 

Polonia. 
Cñinita. 

Se trataba de una comedia en cinco actos, pues dice tenía cuatro 
intermedios. 

Intermedio segando. Para el aria de la Sra. Mayora. — Inédito. 

B. M. Í1-184-1). Autógrafo v otro manuscrito con las aprobaciones 
y licencias de 25 de Diciembre de 1777. 

Los otros dos blancos de esta función, se llenaron con una tonadilla 
que cantó la Navarra, y el saínete Gracioso engaño creído del duende 
fingido. 

Adem.ís, al fin del primer intermedio 'destinado ;í explicar todas es- 
cosas), cantó la Polonia una tonadilla del tiempo; y al fin del segundo 
la Mayorita un aria en italiano. 

El segundo intermedio se reduce á una especie de protexta de Juan 
Ponce, al ver invadir el escenario una comparsa de majas y majos, que 
bailan seguidillas, cuando él estaba preparando á los músicos que ha- 
bían de acompañar á su mujer, la Mayora, en el aria italiana. La 
disputa á que este lance da lugar, no carecen de gracia, y tiene su in- 
tención satírica. 



352 



DON RAMÓN DE LA CRUZ 



Empieza: 

PONCK 

Señores, suplico á ustedes 
que esté bieu fina la orquesta, 
que va á cantar mi mujer, 
y como no está muy diestra 
en el idioma italiano, 
si alguna falla ligera 

Chinita hablando él mismo de que lo í^rande está junto á lo pequeño; 
la hormiga junto al elefante 

y tal ;no viste á Chinita 
de lado d,; la Higueras? 

264. Intermedios de la comedia El Malgastador. — (1778). 

«A D. Ramón' DE la Ckuz por los cuatro intermedios (del Mals^asta- 
dor , 1.500 reales. Martínez.» (El Malgastador empezó el i.** de Sep- 
tiembre en el Príncipe, y siguió varios días. Arch mun. 1-37.;,. 

263. Inttodnccióii al saínete de La Bella madre. — ínclito. — 
(1764)- 

B. M. i-ii)i-2i . Copia antigua. Fué estrenado el o de Junio de 1705 
por la compañía de .María i.advenant con la Andró))iaca. 

Discúlpase D. Ramón de lo serio del asunto sin majas ni peti.Tietras. 
Es una provisional concesión á los galo- clásicos. 

Catorce años después el mismo D. Ramón reprodujo cerca de la mi- 
tad de esta Introducción en otra que aplicó al Licenciado Farfulla. 

265. ilntroincción al saínete no original del Casero hurlado^) es- 
trenado en Junio de 1765. — Inédita. — (1765). 

B. M. i-i'J2-48). Copia antigua. Compañía de Nicolás de la Calle. 

Nicolás de la Calle. , 

(jrjniídiiia (María de la Chica\ 

Cliinita (Gabriel López). 

La Pcreira Sebastiann). 

Paula Hueita. 

r.tc.7 .Muñoz. 

El Casero no es original, y D. Ramón disculpa en esta introducción 
el hecho v ataca á sus' adversarios Nifo, Moratín, etc. Es muy impor- 
tante esta pieza. 

267. Iiitrodncción á la tragedia ridicula de Manolo. — Inédito. — 
(1769). 

B. M. i-i8-(-i). Copia antigua sin más señas. 

Chinita. 

L.T Cortinas (Vicenta'. 

Ponce. 

En el texto hemos hablado largamente de ella. 



APÉNDICES 353 



268. Introducción á los cuatro intermedios de la Ifigenia, repre- 
sentada por la compañía de Ribera. — Inciita, — (1772). 

B. M. (r-184-i). Autógrafo de 1772. La portada está así: olntroduc- 
ción ó Medio Saynetc, de un ingenio malo y de dos peores plumas.» 
(Alude á estar la pieza sólo en su mitad copiada por él; la otra mitad 
es de otra mano.) 

En los demás blancos se hicieron dos saínetes, dos tonadillas y dos 
bailes, combinado todo para que resultasen tres intermedios más que 
este de la introducción y su tonadilla. El entremés después de la segun- 
da jornada sin tonadilla? los bailes y la tonadilla á siete en el otro en- 
treacto, y, en ñn. el saínete, que era segunda parte .del entremés. 

Estos saínetes fueron El peluquero soltero y El peluquero casado. 

La introducción está destinada á explicar todo esto, que por lo que 
dicen entrañaba cierta novedad. 

La Ifigenia fué la de Cañizares, arreglada por el mismo Cruz. (Véa- 
se en l'a sección anterior). 

269. Introducción para el Farfulla, en i.° de Julio de 1776. — 
(1776). 

Consta que se representó con ella, como queda dicho; pero no la 
hemos visto. 

270. (dntiolucción para una fiesta de verano. Para la compañía 
de Eusebio Ribera». — Inédita. — {iyj6). 

B. M. (1-184-1). Copia antigua con las aprobaciones y licencias de 3, 
4- y 5 de Agosto de 1776. No consta el nombre del autor; pero como 
esta Introducción fué escrita para una reprise de las zarzuelas La Me- 
sonerilla y El tío y la tía, que se hicieron en una misma noche, obras 
ambas de Cruz, no parece que fuese á buscar la Introducción de ajena 
mano. El estilo no desdice de las demás suyas, y lleva al principio 
el /. M. y J., la cru^ y la fecha, comunes á sus autógrafos. Lo conftrma 
la nota del Arch. mun., en que se dice: «Por la introducción que se 
hace en la zarzuela El tío y la tía, su autor D. Ramón de i.a Cruz, 
500 reales. — Ribera.» (Arch. mun. 1-359-360, de principios de Agosto;. 
Las obras se estrenaron el día 6 de dicho mes. 

Lleva esta nota el manuscrito: «No se hizo más que una noche por 
estar ó caer malo Chinita con un accidente ó convulsión » 

Es un verdadero sámete. Chinita saca al escenario á las partes serias 
de la compañía. Coque, vestido de Bayaceto, Merino de Tewístocles', 
Ibarro de Catón, Ponce de Guarnan el Bueno, la Figueras de Dido, la 
Vicenta Llanes de Lucrecia, y el mismo Chinita, vestido también á la 
heroica, pero de un modo ridículo. Y con dos pajecillos, al son de una 
marcha estrepitosa les manihesta, que el motivo de sacarles á escena es 
el de ofrecerles los medios de suicidarse, eligiendo cada uno el puñal ó 
el veneno, de todo lo cual traen abundante surtido los pajes en sendas 
bandejas. La causa de proponerles aquel suicidio colectivo, es la de ha- 
ber llegado el momento en que la compañía á que pertenecen no tien:: 
obras para la función del día, y antes de sufrir los silbidos y afrentas 
del público, deben abandonar heroicamente la vida. Aplauden todos y 
se maniriestan dispuestos á sufrir el plan de Chinita, si bien lo hacen 
con cierta parsimonia, examinando detenidamente los papeles del ve- 
neno y si los puñales son de Albacete. Aparece el resto de la compa- 
ñía, y la Polonia Rochel, que era la Graciosa, es la que se encarga de 



354 DON' RAMÓN DE LA CRUZ 



disuadir á los suicidas haciéndoles ver que el público es tolerante, y 
no exije novedades á cada paso; que para obras nuevas no hay poetas 
de sobra, que más vale lo bueno conocido que lo otro; y que disponien- 
do una función variada y de obras, que aunque no nuevas no estén 
muv repetidas, se dará por contento. Tales son las zarzuelas El tío y 
¡a tía V La Mcsouerilla, que no se habían representado, la primera ha- 
cía nueve años v la segunda siete; y con esto un saínete de broma y de 
remaje^a y una grande tonadilla, basta para una fiesta de verano, de 
dos horas v media, y para que el público pueda aun ir á dar una vuelta 
al Prado. Aceptan todos, aplaudiendo el talento y recursos de su com- 
pañera Polonia, y termina la Introducción. 

271. * Introducción segunda para Farfulla cuando se repitió.» — 
Inédita.— {iyy7). 

B. M. ^1-184-52 . Copia con las aprobaciones y licencias de 30 y 31 de 
Enero v 1.° de Febrero de 1777. 

Compañía de Ribera. Se hizo el i.'' de Febrero en la Cruz. 

Finge una especie de sarao que la Figueras da á sus compañeros, 
menos á Cliinita; v como la función prevenida en el teatro era el Far- 
fulla va estudiado, están todos descuidados. Pero Chinita por vengarse 
escribe á Ribera, dicicndole se ha puesto afónico y no cuenten con él 
para la función de la tarde. Kste golpe los aturde á todos; Ribera se 
desmaya; nadie está prevenido para hacer el personaje de Chinita. 

Aparece éste y aunque al principio se niega á desenojarse, no ce- 
diendo á ruegos ni de las damas, e! autor le persuade pidiéndoselo por 
el público, especialmente por el de la cazuela. 

Ofrecen hacer el sainete nuevo de La Chupa. 

Dice el autor que esta Introducción, aunque en verso, fué hecha de re- 
pente. A esto aludirá esta nota del Arch. mun. correspondiente á i.° Fe- 
brero 1777. "Por la dos Introducciones que se han hecho para el Far/j<- 
lla: la una no se ha echado por no poderse ejecutar en el día..., 400 
reales.» 

272. Introducción para la tragedia de Numancia destruida, — Para 
la compañía de Manuel Martínez. — Inédita. — (1778). 

B. M. (i- 1 84-1). Autógrafo de 1778, á 7 de Febrero. Al fin la aproba- 
ción de Armona en el mismo día. 

Granadina. 
Raboso (.Mariana), 
(larrido. 
Simón de Fuentes 

Por esta Introducción y el sainete La cesta del barquillero, que tam- 
bién se representó cuando La Numancia, de Ayala, se pagaron á Don 
Ramón de la Ckuz, i. 000 reales. 'Arch. mun. 1-372). 

273. Introducción para el Farfulla (17 Febrero de 1778). — Iné- 
dita. — (1778). 

B. M. 1-187 33). Copia con la nota siguiente: «No se hizo porque no 
había orden de representar en la Tertulia ni en la Cazuela: se hizo á 
fin del año en que se revocó la orden.» Alude á que en esta pieza ha- 
blaban Chinita desde la Tertulia, localidad la más alta del teatro, y 
Polonia desde la cáptela, de las mujeres. 



APÉNDICES 355 

Esta introducción es la misma con ligeras variantes (las aplicables al 
caso), que la que sirvió en 1764 para el saínete La bella madre. La 
Compañía de Ribera y nuevos actores fueron los que ejecutaron esta 
introducción, no en Diciembre del año anterior como estaba dispuesto, 
sino en Carnaval del siguiente año, por la razón indicada en la nota del 
manuscrito. 

274. Introducción para la zarzuela el Farfulla, para la compa- 
ñía de Ribera. — Inédita. — (1778). 

B. M. (1-184-1). Autógrafo de 1778. Otro ejemplar copia antigua con 
las licencias y aprobaciones de 10 y 11 de Diciembre de 1778. 

Esta introducción es para una reprise del Farfulla y discúlpase de 
no dar sainetes nuevos, pues el mismo día se hicieron El sueño y El 
cortejo escarmentado, ya conocidos, y dos ó tres tonadillas nuevas. 

Dice que el público es quien pide el Farfulla con frecuencia. 

275. Introducción para la comedia de La Espigadera, en el vera- 
no de 1778. Compañía de Martínez. — Inédita. — (1778). 

B. M. (1-184-44). Autógrafo de dicho año, y otro manuscrito con las 
aprobaciones y licencias de 18, 19 y 20 de Julio de 1778. Posteriormen- 
te hizo el mismo D. Ramón enmiendas considerables á esta obra en dos 
ocasiones; una para sustituir el pasaje de la comedia ridicula que dice 
haber compuesto Garrido, y contestar al Maestro Ceballos. por haber- 
le reprendido la palabra Espigadera, y otra para cuando la Tirana 
puso en escena LíT Espigadera en 1786 (28 de Octubre). 



Granadina. 

Paca Martínez. 

Nicolasa Palomera. 

Pérez (Josefa). 

Lavenana (Silveria de Rivas). 



Martínez. 
Garrido. 
Simón. 
Robles. 
Pedro Calvan. 



En el texto hemos hablado de esta introducción. 

276. Introducción para la zarzuela El Maestro de la niña. — Iné- 
dita.— {lyyS). 

B. M. (1-184-1). Copia antigua con las aprobaciones y licencias de 28 
y 30 de Septiembre de 1778. 

Empieza con esta redondilla á guisa de lema: 

Entre aromas y en estrados, 
cuando era el siglo de oro, 
eseribieron con decoro 
nuestros poetas honrados. 

Compañía de Ribera. 

Esta introducción es extensa como un saínete. Toma el consabido 
pretexto de no tener función nueva, y cada dama propone arbitrios di- 
versos: la Cabanas que cada una de las mujeres cuente su vida y mila- 
gros; la Figueras pronuncia un pomposo discurso ponderando su amor 
al pueblo de Madrid para no decir nada; Rafaela Moro ofrece cantar 
una tonadilla nueva. El recurso de la Polonia [la graciosa], no se de- 
clara, porque aparece el autor con dos obras nuevas, una la zarzuela 
El Maestro de la nina, con el reparto de papeles, y el saínete que es á 



356 DON KA^fÓN DE LA CVíVZ 

modo de comedia en un acto titulado La prueba felij, que también dis- 
tribuyen. Todas estas obras son de D. Ramón de la Cruz. 

277. Introducción para la comedia El Triunfo del interés. — 7«é- 
á/ííi.— (1778). 

B. M. (1-184-34). Copia antigua con las aprobaciones y licencias de 
9 y 20 de Julio de 1778. Otro manuscrito con multitud de enmiendas 
de mano de D Ramón, por lo cual no puede dudarse le pertenece. 

El Triunfo del interés, es uno de los saínetes morales de D. Ramón 
DE^LA Cruz, á los que solía llamar comedias. Estaba escrito desde el 
año antes, pero parece no se atrevió á ponerlo en escena sin delantal 
exculpatorio en 177S. 

Esta Introducción es parecida á otras; proponen diversos arbitrios jo- 
cosos V disparatados, algunos cómicos, para encadenar la atención de 
Madrid, y por lin, dicen que el mejor es hacer obras nuevas y aluden á 
la que va á seguir. 

278. Introducción para la trageJia del Régulo. — (1778). 

«Gastos del Régulo. Teatro de este 3.000 reales. 

Saínetes de D. Ramón 1.200 » 

Introducción que hizo D. Ramón para el Farfulla. . . 400 » 

Uno de los sainetes fué El café extranjero. 

En el teatro de la Cruz el 5 de Diciembre por la compañía de Ribe- 
ra, se estrenaron la Introducción y la tragedia, y El Café. 
La Introducción no nos es conocida. 

279. Introducción para repetir El Licenciado Farfulla en 7 de 
Enero de 1780. Compañía de Ponce. — Inédita. — (1780). 

B. M. ,1-187-34]. Autógrafo de 1780, y otro manuscrito con las apro- 
baciones y licencias de 7 de Enero del mismo. 
Compañía de Ponce. 

■Chinita. Mayor a. 

Espejo. Soriano. 

Polonia. Borda (Francisca). 

Robles. Pulpillo (.Míiria). 

Supone que aunque toda la compañía quiere hacer el Farfulla, Chi' 
nita se opone por ser pieza, aunque de gusto del público, muy sobada. 
Chinita se rinde porque al mismo tiempo le presentan la Pulpillo, que 
por primera vez se presenta en los teatros de Madrid, y canta luego una 
tonadilla. 

En 1788 hicieron el Farfulla sólo mujeres déla compañía de Ribera. 
y Moncín escribió para esta función otra Introducción, en la que sacó á 
escena á Trigueros, disfrazado de abate, á causa de las polémicas que 
con él tenía por aquellos días. 

280. Introducción para empezar las diversiones en las noches de 
verano del año 1780, por las dos compañías de c micos de Ma- 
drid.» — Inédita. — (1780). 

B. M. (1-184-1). Autógrafo, y otro manuscrito con las aprobaciones 
y licencias de i y 2 de Julio de 1780. 



APÉNDICES 



357 



Finge un partido de pelota entre algunos cómicos de ambas compa- 
ñías. Martínez se enfada de que no haya entre ellos más fraternidad, 
aun en los juegos, y dice que en eso consiste en parte su decadencia. 
Para atraer el público añade: 



Con acuerdo superior, 
hemos tomado el arbitrio, 
Ponce y yo, como encargados 
de los negocios pasivos 
de las compañías por 
todo este verano, unirnos 
en sola una compañía, 



de modo cine repartido 
entre ambas cualquier festejo 
V entre aquellos individuos 
de mayor habilidad 
ó de! pueblo mejor vistos, 
seamos más probablemente 
del propio favorecidos. 



Efectivamente, trabajaron unidas y no aisladanaente por semanas 
como antes. 

281. <i Introducción para una función dispuesta de repente por un 
fracaso. » — Inédita. — ( 1 780). 

Autógrafo de dicho año y copia antigua en la B. M. íi-184-1). 

Compañía de Ponce. 

La Carreras, por su embarazo, se indispuso repentinamente, y hubo 
que dar nueva función, para la cual se improvisó esta Introducción el 
27 de Julio y días siguientes. Se hizo el Farfulla con saínete v tonadas 
nuevas. ♦ 

La Carreras se desembarazó (como dice D. Ramón), felizmente el 
2 de Octubre. 

282. Introducción para la tragedia... que representará la señora 
María Bermejo con la compañía de Eusebio Ribera en el Coliseo de 
la Cruz este año de 1783.» — Inédita. — (1783). 

B. M. ( I -184-1). Autógrafo de dicho año con las aprobaciones y li- 
cencias de 30 y 31 Mayo, y i y 2 de Junio de 1783. 

La tragedia se titulaba Semiramis\ la hizo la compañía de Ribera el 
6 de Junio. 

Esta introducción sólo tiene por objeto explicar la clase de obra que 
va á seguirla, y dar ocasión á que la Bermeja solicite benevolencia del 
público. 

Está en verso, pero tiene poco interés. 

283. Introducción para la segunda parte de La Espigadera. 
(Es La Tertulia discreta. Véase). 

284. Introducción para repetir el Farfulla. — (1785). 

Sólo conocida por el documento que sigue: 

«Reciví de la Administración del Propio de Comedias de esta villa 
Quinientos reales de vellón por la Introducción nueva para repetir la 
fiesta del Farfulla en el presente mes y año. Madrid 7 de Agosto, digo 
Septiembre de 1785.— La Ckuz.^> [Original: Papeles Barbieri). 

285. Introducción para presentar en la' compañía de Martínez al 
tercer galán, 300 reales. — (1785). 



35S DON RAMÓN DE LA CRUZ 



El tercero fué Tom;is Ramos, y la presentación se había hecho el 20 
de Abril de 17S5 (Arch. mun. 1-386). 
No conocida. 

2S6. Introducción á la función intitulada Poy no hallar el gusto 
unidos irle á buscar desunidos. — Inédita — (17S6). 

B. iM. 1-184-:. Va firmado en Madrid á 13 de Julio 17S6, ¿Autógra* 
fo? Las aprobaciones y licencias son de 13, 14 y 16 de Julio 86. 

Compañía de Ribera. 

Es una de tantas disputas sobre el mérito respectivo de los hombres 
y las mujeres. Se separan los cómicos de cada sexo, y cada grupo pro- 
mete hacer un intermedio mejor que el contrario. 

287. Introducción. 

B. M. (1-184-1). Autógrafo sin más señas. 

Es un corto diálogo en verso entre el alcalde de la Olmeda y otros 
siete alcaldes vecinos que vienen huyendo de sus pueblos, sublevados 
contra ellos por ciertas reformas que intentaban hacer. 

No conozco la alusión. 

288. Italiano fingido (El). (S.)— Inédito. — (1785). 

B. M. 'i-:5()-i7). Copia antigua con las aprobaciones y Ucencias de 
21, 22, 23 y 24 de Abril de 1785. 



Nicolasa Palomera. 

Don Tiburcio.—Paco Panios. 

.Martínez. 

Ruano. 

Romero. 

La Torres (Josefa). 

Rosa García. 

Faca Martínez, 



I Manuela. —Ibiñcz (Victoria). 
Pepa.—MoTü\ti (Petronila). 
Josefa Pcrez. 
Rosa Pérez. 
Blas, criiiio.— Garrido. 
Paco.—lomis Ramos. 
Don Jacinto.— Juan Ramos. 
A'oj\7r/'o.— María del Rosario Fernández. 
Coronado. 

Sainete satírico contra la invasión de la música italiana. En cierta 
casa de forma, debe dar un concierto cierto virtuoso. El criado que le 
ha de traer averigua que se ausentó de Madrid, y entonces busca un 
compaiíero suyo, que sabe cantar algo en italiano, y le lleva á casa 
de sus amos. 

Aunque canta mal y en francés, queda satisfecha la concurrencia, y 
sólo se descubre el enredo porque al repartirse el dinero entre el cria- 
do y el cantor, trábase entre ambos fuerte disputa en la escalera misma 
de la casa. 

«Señor D. Juan Lavi, mi dueño y señor: espero me haga Vm. el fa- 
vor de mandar poner en el gasto del día 600 reales, importe del saine- 
te que está ejecutando mi compañía, de D. Ramón de i.a Cruz, su títu- 
lo Él italiano Jingido que el trasportero recogerá el recibo correspon- 
diente y queda de Vm. su afectísimo y seguro servidor q. s. m. b. — 
Manuel iNlartínez. — Oy 16 de Mayo de 1785.» 

El sainete se representó el 14 de Mayo, Pascua del Espíritu Santo, 
con la comedia Cosdroas y Siroe. 

289. Jardín divertido (El). Sainete de D. Ramón de la Cruz 
para la compañía de Ponce. — Inédito. — (1779). 



APÉNDICES 



359 



B. M. (1-166-46). Autógrafo de 1779. 



Tadeo. 
Codina. 

Mariano Raboso. 
Aldovera. 
Manuela Guerrero. 
Silva. 
I Carreras. 
/ Vicenta Antón . 
Doña Alia, ama de gobierno.— Joaquina 

Moro. 
J.ópez (J. Antonio). 



Jardineros 



Jardineras.^ 



Criadas, 



Medico. — Chinita . 
Don Gil, inarordotna .—Ruano, 
Juliana, ramilletera.— La Morales (Pe- 
tronila). 
Macaría, idem. — Polonia. 
Ensebio. 

[ Rafaela .Moro. 

Miguelito Soriano. 

Soriano (Cristóbal). 

Casas. 



Cómicos. 




SORIANO 

No vi mayor voltereta. 
¡Oh quién supiera pintarla! 
Ifigenia se quedó 
en un zarzal enredada 
de cuatro ó cinco girones 
que tenia en las enaguas. 
El manto real que traía 
.Affamenón á su espalda 
se rasf^ó de arriba abajo, 
y á el se le rompió una pata. 
Clitemneslra daba voces 
desde la profunda zanja, 
y Achiles, por socorrerla, 
se metió hasta las agallas 
en un charco de inmundicia 
«cubierto de ovas y lamas.- 
Irijile se aplastó 
la nariz contra la caja 

Riñen también entre sí dos de las ra 
do una á otra que parece comercianta 
la aludida: 



de un violón; y por el ojo 
izquierdo le entró una flauta 
á Eurípides; de manera 
que todo era llanto, ansias, 
gemidos... Clises (ué 
quien sacó la mejor raja 
y miradle cómo viene. 

Sale CASAS 
¿No habrá por ahí una cama 
y un medico para un hombre 
que tanto ocupó la fama? 

LÓPEZ 

Invicto Ulises, ;qué es esto? 

CASAS 

¿Ulises yo? Calabazas 
soy. Soy el más triste autor 
que jamás pisó las tablas. 



muleteras sobre el oficio, dicien- 
al por mayor, á lo que contesta 



POLONIA 

No me provoques, Juliana. 

MORALES 

Esto es solo preguntar. 
¿Y á cómo vendes la vara 
de ramilletes de d ochavo 
y la pie^a de avellanas? 



¿A que te mido yo á ti 
los hocicos á pulgadas 
y á pies toda la figura? 



;Y á que con una mirada 
no más si añido una chispa 
te quemo yo á ti la estampa? 



36o 



DON RAMÓN DE LA CRUZ 



rOLONlA 
¡Fuera cestas! 

MORALES 

¡Fuera cestas! 

POLONIA 

¿A qué esperas? 

MORALES 

; A que aguardas? 



POLONIA 

Yo no me he de incomodar 
por dar doce bofetadas 
á una compañera mía. 
\'en til si quieres llevarlas. 

MORALES 

¡Y cómo que iré! i\le muero 
yo por estas cuchipandas. 



S^ interpone entre ellas el administrador de la finca, recomendán- 
dolas prudencia, y la Polonia añade dirigiéndose á él: 

POLONIA 

Yo no he de quedarme asi 

con la mano levantada. 

Usted perdone, y apare 

ya que ha sacado la cara. {Le ^ia). 

'(A D. Ramón de la Cruz por el sainete El Jardín divertido, tioo rea- 
les.- Madrid V Mivo -V) de 1771). — Ponce." (Arch. mun.l 

.'Reciví dc'la Caxa de Administración del Propio de Comedidas de 
esta Villa seiscientos reales de vellón por el sayncte intitulado El jar- 
dín divenido. Madrid 30 de Mayo de 177^) —LÁ Chuz.-» (Original: Pa- 
peles de Barbieri). 

290. Jitanito y Juanita. Sainete para la compañía de Martínez. 
— (1778). — (Véase Los payos hechizados). 



y«ii;í;M.— Raboso. 
Olaya . — N icolasa 
yKi7;i //o. —Garrido. 
Jorge. — Coronado, 
/•.j/r/c/o.— Camas. 



PíT/co.— Paco Ramos. 
.Im/om. — Isidro. 
Marques .Simón- 
Tomasa .—Granadina. 



Fue prohibido por edicto de ü de Abril de 1700. 

Se hizo el 9 de Kebrero de 177S por la compañía de Martínez; tiene 
mucha semejanza con el sainete El chico y la chica. 

Suelto. Barcelona. Por Mateo Barceló, 1779, 8 '\ 24 págs.; Madrid, 
1 79 1, 4.''; Valencia. Kstevan. 181 6, 4.° 

291. Jne: de letras {El). Sainete para la compañía di Ponce. — 
Inédito.— {ij?>o). 

B. M. I-I 30-30). Autógrafo de dicho año, y otro manuscrito con las 
aprobaciones y licencias de 26, 27, 28 y 29 de Enero de 1780. 



I'^spcjo. 

Pepa, criada. — Polonia. 

Cabanas. 

Chinita. 

Soriano. 

Borda. 

!Merino. 



Payos. 



Aldovera. 

Casas. 
Jue^.—R\i3iX\o. 
Alcalde.— Ló^az. 
Escribano. — Codina. 
Silva. 



Sainete mediano. Un abogado ó juez de letras que se queja constan- 
temente de que no hay muertos, ni pleitos, quiere casar á su hija con 
un procurador de Madrid, que en la corte le dará clientela como abo- 



APÉNDICES 



361 



gado. La joven ha elegido ya, y el novio fingiendo consultarle otro 
asunto, obtiene del mismo abogado una consulta firmada en que le 
aconseja el depósito eclesiástico de la joven para hacer la boda contra 
la voluntad del padre, que se condena ú sí mismo en la consulta, que 
da creyendo se trata de otro. 

«Por el saynete nuevo titulado El Jiia^ de letras con la comedia El 
verdadero heroísmo por vencerse á si mismo, 600 reales Ov 3 de febre- 
ro de 80. — Ponce.» (Arch. mun.) La comedia era de Laviano. 

292. Junta de aficionados {La). — Inédito. — (1776). 

B. M. (i-i5t)-35). Copia antigua con algunas palabras al principio, de 
letra de D. Ramón sobre reforma, pues parece que el saínete fué mal 
recibido. Sin embargo, en la lectura es agradable. 



¡ Oalván. 






'Maestro.— López. 


„ . , ) Rafae! Ramos. 
Carpinteros. .{ ^. . 
Simón. 




De pillo. — Garrido 
Granadina. 


Apre7ti.ii:; 


—Maj 


orito . 


j Estefanía. 


Maestra.— La Guanana. 






.Majas. .. Caramba 


Carpintero.— M&rtinez. 






1 La Pére:; 


Cerrajero.— Coronado. 






Xicülasa. 


Dorador.— Uamos 









Fué estrenado en 25 de Diciembre en el Príncipe por la compañía de 
Martínez. 

Este saínete es sin duda el mismo que el que en el Catálogo de Sem- 
pere lleva el título de La comedia de carpinteros, pues lo son los que 
se reúnen para representar una. Sobrevienen las majas amantes de Ga- 
rrido, Coronado y Martínez, y enrédanse unos con otros en disputas, 
hasta que un alcalde los pone en paz, á condición de que cada uno se 
marche á su casa. 

293. «Junta de los payos (La) (á 2\ de Agosto). Saínete nuevo para 
empezarla temporada de la compañía de Juan Ángel.» — Inédito. — 
(1761). 

B. M. (1-166-4S;. Autógrafo de 17Ó1. 

Saínete de costumbres villanescas. Los plebeyos quieren vengarse 
de los hidalgüelos del pueblo que les cortejan las mozas, y logran que 
éstas hagan cargar á aquéllos con los cántaros que llevaban á la fuente. 

Se representó el 24 de Agosto de 1761 por la compañía de Juan Án- 
gel Valledor. 

294. Librador y el usía (El). (S.) — (1774)- 

Suelto. Valencia, Martín Perís, 1820, 4.° B. M. (1-165-25.) Copia an- 
tigua sin más señas. 

Compañía de E. Ribera. 

Simón. — Espejo. 
Joaquina (Moro*. 
Nicolás .—Soriano. 
Lorenzo. — Campano. 
Marica. — Polonia. 
Tomás. — Codina. 
Pedro.— Tadeo. 
Tío José. — Navarro (Luis,'. 
A/ar^?íés.— Merino. 



Mayordomo. —Ensebio. 

, í Qiievedo. 

Lacayos.} ^ ^ ,^, ^ 

•' i Baltasar (Díaz). 

PiZ/e.— Merinito. 

„ ,. , ( Doña ¿lAirn;.— Alariana. 
PctimetrasA ... , 

( Aicolasa — Navarra. 

Juan Tadeo, alcalde.— Ca\\t]o . 

Camas. 

Martínez Huerta 'José), 



362 DON RAMÓN DE LA CRUZ 



Tiende á satirizar la vanidad de un humilde labrador que piensa ha- 
ber logrado la amistad de un Marqués, porque alguna vez le oía sus 
cuentos en la corte; así como á corregir la soberbia excesiva de algu- 
nos nobles que oprimían y vejaban á los infelices campesinos. 

Se representó en 1774. Véase el Marqués de Montes de Oro, que es 
este mismo sainete con alguna modificación ligera. 

295. Ladrones robados (Los.) — Inédito. — (1767). 

Para la cotupaíua de Juan Poncc. 

B. M. (1-165-21). Autógrafo de 17Ó3, equivocadamente, pues Ponce 
no fué autor hasta 1767. Otro manuscrito con las licencias y aproba- 
dones de 17(17 á 7, 9 y 10 de Diciembre. También prueba la equivoca- 
ción del autógrafo, elhecho de que el reparto que sigue corresponde á 
1767 y no á 1763. 



Pilca Ladvenant. 
Joaquina Moro. 
Chinita. 

Fuentes (Siaión). 
Gitano. — Ibarro (José). 



Ventero. — Espejo (José). 

Paula .Martínez Huerta. 

Criada —Portuguesa (Casimira Blanco). 

Husebio Ribera. 



Es un intermedio primero para alguna función mayor; no conozco 
los demás, no tiene interés, pero sí algunas pinceladas graciosas. 

296. Laudatoria. — (1765). 

Hállase en \ti: Jocoseria máscara que la villa de Madrid celebra á 
sus expensas y á las de sus gremios menores por el casamiento de... 
D. Carlos Antonio con D.* María Luisa de Bortón... Refiérelas... 
D. Alfonso Ximéne^ Monserrat... en Madrid. En la Imprenta de Anto- 
nio Marin, Afw de i7*>5- 

Al fin de esta Jocoseria máscara, ya la Laudatoria que en el ante- 
rior festejo, se dixo al Rey Nuestro Señor, y escribió de orden de la 
misma imperial villa de Madrid, D. Ramón dk la Cruz Cano y Olmedi- 
LLA, Académico honorario de la Real Academia de Buenas Letras de 
la ciudad de Sevilla, entre los A>-cades de Roma Larisio Dianeo y Ofi- 
cial de la Contaduría General de Penas de Cámara y Gastos de Justi- 
cia del Reino. Todo en 4.", de 38 págs. En el texto hemos hablado de 
esta obra. 

297. Lo que es del agua, el agua se lo lleva. — Inédito. — (i775). 

B. M. (i-i(5q-7). Copia antigua de 1775, con esta nota de letra de 
D. Ramón: ««Se han atajado 146 Versos.» Pero el sainete ¿es suyo? Por el 
corte sí lo parece v por las aventuras que se acumulan en él. Fué re- 
prensentado en la tarde del día de Nochebuena. 

No tiene reparto. 

El asunto es un cuento popular. Un tabernero enriquecido á fuerza 
de aguar el vino, y dueño de un molino hecho con la ganancia, y de una 
recua, se halla uii día con que una avenida se llevó el molino, y la re- 
cua se ahogó al pasar un río, v su ropa también fué arrastrada por la 
corriente del Manzanares del lavadero en que la tenía. Su hijo dice 
filosóficamente que lo que es del agua el agua se lo lleva. Pero lo que 
vale en este sainete son los episodios, los chistes, el diálogo y los 
tipos. 

Un vizcaíno, una guisandera, un "calesero, dos chulas, un amolador 
francés, graciosísimo, un arriero, et?. 



APÉNDICES 



363 



El amolador se anuncia de este modo: 

"Amular navacas y cochilios; 
amular abucas y tiquerras •• 
¡Oh monsiu Pilato! ¿Osté 
tener alguna herramenta 
que sacar la ponta? 



PILATOS 



MANUELA 

¿Oyes, diablo de Melenas? 

El don me hace poca falta, 

lo que yo quiero es la renta. 

■ Le da un cuchillo y empieza á afilarlo^ 

cantando chapurrado: Si tu perlite- 

rá, etc.) 

Entra el calesero 

¿Cómo va, francés? 

amolador 

E va, 

semprc amolando liquerras, 

é cochilios é navacas 

é todo lo que se encuentra. 

calesero 
I\Ie alegro. 

amolador 

E yo tamben 
me alegro si anda la rueda. 



ella á D. Ramón; pero no es conocida, 
año la compañía de Nicolás de la 



Si; 
—Vizcaíno, trae la artesa 
y le sacará la punta. 

amolador 
Osté estar gana de fiesta 
y yo estar hombre formal 
y no gastar chanzonetas. 
(Saca la tabaquera y ofrece un polvo c 
los presentes; entre otros á la maje 
guisandera ■ 

amolador 
E toma tú, Doña Maca. 

298. Loa para empezar el año en 31 de Marzo de 1766, Nicolás 
de la Calle.-(i766). 

Se le pagaron 200 reales por 
(Arch. mun. 1-36Ó y 367). 

299. Loa para empezar el 
Calle.— (1767). 

Desconocida; pero consta la compuso y se le pagó por ella y el saí- 
nete La Merienda deljardin, que se hizo el misn:o día, 600 reales 
(Arch. mun. L- 1-349-2). 

300. Loa para empezar el año la compañía de Juan Ponce.— 

(1768). 
(Arch. mun. 1-347-2). 

301. Loa para empezar la compañía de Ponce. — (1769). 

«Gastos de la comedia Fuego de Dios este año de 1769. 

A D. Ramón por el saínete y loa 600 reales. 

A D. Antonio Rosales por las dos tonadillas y dos cua- 
tros 220 » 

(Arch. mun. 1-349). 

l^a función fué la inaugural del año el 26 de Marzo, en la Cruz, por 
la compañía de Juan Ponce, y la comedia de Calderón titulada Fuego 
de Dios en el querer bien. 

El saínete fué el titulado Las pensiones de los nuevos. 

302. Loa. — (1771). 

»3i de Marzo de 1771. A D. Ramón de la Cruz por la loa, 300 reales, 



364 DON RAMÓN DE LA CRUZ 

Por los dos saínetes á 400 hacen 800 reales, que ambas partidas com- 
ponen I. ICO reales de vellón. Moret.» (Arch. mun. 1-369-2). 

Uno de los 5ainetes fué El examen de las forastera; pero el otro y 
la Loa nos son desconocidos. 

303. Loa para la compañía de Martínez. — (1772J. 

«A D. Ramón por la loa 300 reales. 

Mas al dicho por el saínete 400 » 

Martínez.» 
(19 Abril. Arch. mun. i 353-1). 
* El saínete fué El guante de ¡a nueva. (Véase) . 

304. Loa para empezar temporada la nueva compañía de Euse- 
bio Ribera. Año de 1772. Su autor D. Ramón de la Cruz.» — Iné- 
dita. — (1772). 

B. M. i-i86-(')5i. Copia antigua con las aprobaciones y licencias de 
18 y 19 de Abril de 1772. En ésta se dice es de Cruz. 

Como el año anterior no había habido mi'is que una compañía, supo- 
ne el poeta contentos á los cómicos por volver al sistema antiguo de 
las dos, V disputándose el nuevo cargo ¿e autor, que al tin se confiere á 
Eusebio Ribera. 

Este va presentando su compañía con algunas partes nuevas en Ma- 
drid, como la Tordesillas y la Pepita Huerta, después tan famosas. 

305. . Loa para empezar la compañía de Martínez. — (1773). 

Véase La Recepción de los nuevos). 

306. Loa nuev'a para empezar temporada la Compañía de Ribe- 
ra el día II ds Abril, año de 1773. — Inédita. — (1773). 

B, M. fi-iS6 6,). Autógrafo de dicho año, y otro manuscrito con las 
aprobaciones y licencias de 1776, en que al parecer se volvió á repre- 
sentar. 

En estas loas procura el poeta variar la manera de hacer la presen- 
tación de la compañía, va fingiendo disputas entre ellos, ya ponderan- 
do el autor sus dificultades, ya suponiendo sorpresas en jardines, bos- 
ques, etc., concluyendo siempre porque cada parte nueva pronuncie su 
arenguita pidiendo indulgencia y declarando el orden de la función 
del día. 

Loa de 1774 para Ribera. 

Véase Mérito y aplicación . 

307. Loa de empezar la compañía de Martínez. — (1775). 

Por ella y por la de Ribera y por los dos saínetes que también se hi- 
cieron al mismo tiempo se le pagaron 2.''.oo reales. (Arch. mun.) 

También consta del siguiente documento: 

«Reciví de la Caja y Administración del producto de comedias de 
esta villa 2000 reales de vellón por las dos loas v dos saínetes que han 
representado las dos compañías para empezar temporada en la próxi- 
ma pasada Pascua de Resurrección del año presente; y para los efectos 
que convengan y conste este pago como los demás que para mis obras 



APÉNDICES 365 



se hicieren en la referida Administración, doy el presente recibo en 
Madrid á 21 de Abril de 1775.— Ramón de la Cruz.» (Archivo munici- 
pal 1-437-1). 

Una de las loas es El Bandolero sin armas. (Véase) la de Ribera. 

Uno de los sainetes es: ¡Válgate Dios por Garridol (el de Martínez). 

El otro (Ribera; es: Las naranjeras en el teatro. 

308. Loa de empezar Ensebio Ribera. — (i775). 
(Véase el número anterior). 

309. Loa para empezar temporada la compañía de Ribera el año 
de 1776. — Inédita. — (1776). 

B. M. (1-184-1). Autógrafo de dicho año, y otro manuscrito con las 
aprobaciones y licencias de 2, 3 y 5 de 177'). 

Por esta loa y el saínete correspondiente se le pagaron i.ooo reales. 
El saínete es FA pedrero apedreado. (Véase). 

Al empezar este año en 7 de Abril, estaba mal Ribera de compañía. 
Enfermo Vicente Merino, el primer galán; sin segunda dama; con Chi- 
nita que decía se iba; sin otras mujeres; sin segundo barba, y otras 
faltas compréndese que la loa sea de quejas por ello. Ai ñn se comple- 
ta y no mal la compañía con algunas partes, como Aldovera y Coque 
que salieron excelentes. 

Con esta loa se hizo la comedia Las armas de la hermosura de Cal- 
derón y el saínete El pedrero apedreado. 

310. Loa para empezar la compañía de Martínez. — (1776) 

Por ella y el saínete correspondiente (que fué El perdido bien halla- 
do), se pagaron á D. Ramón i 000 reales. 

El recibo de todo (Arch. mun. 1-437-1) es de 11 de Abril de 76, por 
I. 000 reales. 

Esta loa no la conozco. 

311. Loa para empezar la compañía de Martínez. — (i777). 

Por ella y por el saínete correspondiente se le pagaron r 100 reales, 
según recibo de i." de Abril: 

«Al Sr. D. Ramón por la loa de empezar el año 500 reales. 

Y por el saínete 600 » 

Martínez.» 
(Arch mun. 1-371-2). 
El saínete fué el de La Feria de los poetas. 

312. Loa para empezar temporada la compañía de Ensebio Ri- 
bera á 30 de Marzo de 1777. — Inédita. — (1777). 

B. M. (i-iS!i-65). Autógrafo de dicho año. 

«A D. Ramón por la loa 500 reales. 

^ov q\ %i}L\nQX.Q La competencia de graciosos boo » 

Ribera.» 

El recibo de ambas cosas, por i.ioo reales, fechado en i.° de Abril 
de 1777, está en el Arch mun. (1-437-1), 



366 DON RAMÓN DE LA CRUZ 

En esta loa supone el autor que las partes nuevas llegan en un bajel 
y naufragan en el escenario, que es una isla con grandes peñascos. 

Las nuevas 'en esta compañía, se entiende; pues algunos eran, como 
la Marora, ya viejas en la corte:, eran la Mayorita, Faustina de Silva, 
María Zarate, Juan Antonio López, Estoracio, Vicente Romero, José 
León y Antonio Robles, después el más famoso de todos. 

Los compañeros antiguos los animan y presentan al público. 

313. Loa para empezar la compañía de Martínez el ig de Abril 

de 1778. — (1778). 

' Por ella, por el saínete correspondiente y por la loa y sainete de la 
compañía de Ribera, se le pagaron á D. Ramón 2.200 reales, según reci- 
bo de 20 de Abril de 1778. Arch. mun. 1-437-1). 

En las cuentas del Arch. mun. aA D. Ramón por la loa de empezar 
temporada y el sainete i.ioo reales. — Martínez.» (1-372). 

Este sainete fué Los sobyesalientes. 

En la Biblioteca Nacional (T-5-2S;, hay una loa de empezar Martínez 
en IJ78 atribuida á Valladares, lo cual no puede menos de ser error 
de dicha copia; pues es visto que pertenece á D. Ramón he la Cruz. 

314. Loa para empezar temporada la compañía de Ribera en el 
año de 177S. 19 de Abril.— (177S). 

B. M. '1 -180-65) Autógrafo de dicho año, y otro manuscrito con las 
aprobaciones y licencias de 18 y 19 de Abril de 1778. 

En ésta supone que son jardineros los cómicos, y se quejan de ser 
pocos para cultivar el jardín, y se echan ¿í dormir. El autor les ofrece 
y presenta otros compañeros nuevos y los demás se animan á trabajar. 

«Por la loa de empezar temporada, su autor D. Ramón 
DE la Cruz 500 reales. 

Por el sainete titulado Las Majas forasteras de D. Ra- 
món DE la Chuz 600 » 



t.ioo 



Ensebio Ribera.» 

.'Arch. mun. 1-373-2,. 

315. Segunda loa del año 78. — (1778). 

Se le pagaron por ella 500 reales, según recibo de 6 de Abril 1778. 
(Arch. mun. 1-437-1). 
Es desconocida. 

316. Loa para acabar (La). Saynete nuevo parala compañía de 
Ribera. — Inédito.^iyjS). 

B. M. 'i-20')-i5). Autógrafo de 1778, y otro manuscrito con las apro- 
baciones y licencias de 21 y 23 de Febrero de 1778, día (Carnaval) en 
que se representó. 

Se le pagaron por ella 500 reales, según recibo de 6 de Abril de 1778. 
(Arch. mun. 1-373-2). 

Recuerda las intrigas y dificultades de la formación de nuevas com- 
pañías, el despecho de los que se van, el gozo de los que quedan, los 
murmullos del público. 



APÉNDICES 367 



No se hablaba 
hoy en la Pueria del Sol, 
buen testigo Maribtanca, 
de otra cosa, sino de 
quién se queda, quie'n se marcha, 
cuál es malo, cuál es bueno, 

317. Loa.— (1779). 



á éste lleven, á éste traigan, 
tal no se irá, porque tiene 
buen padrino, la Fulana 
tampoco, porque no quiere 
Don Fulano que se vaya. 



«A D. Ramón por la loa de empezar temporada la compañía de Mar- 
tínez, 500 reales. — Martínez.» ÍArch. mun, (i-375-i)' 

318. Loa para emjiezar la compañía de Ponce. — (1779). 

Se le pagan por ella y por el saínete i.ioo reales, según recibo de 27 
de Abril de 1779. (Arch. mun. 1-437-1). 
El saínete acaso fuese el titulado Los matrimonios. 

319. Loa de empezar Martínez. — (1780). 

Se le paga' por ella y "n sainete y la loa y otro saínete de empezar 
la compañía de Ribera 2.400 reales, según recibo de 28 de Marzo 
de 1780. ÍArch. mun. 1-437-1). 

Entre los papeles de Barbieri hay las cuentas de cada compañía por 
separado; pero en ninguna se dice el título de los saínetes. El de Mar- 
tínez quizá fuese La Cómica inocente (Véase á juzgar por la fecha de 
las aprobaciones y licencias. 

La cuenta de Ponce la hemos copiado en el Sainete no conocido 
de 1780. La de Martínez dice: «Sr. D. Juan Lavi, me hará vmd. la hon- 
ra de hacer se satisfagan un mil y doscientos reales á benelicio de 
D, Ramón de la Ckuz, ingenio de loa y sainete de empezar mi com- 
pañía, como es práctica; y queda de V. su afecto y verdadero amigo. — 
Manuel Martínez. — Oy 27 de Marzo de 1780.» (Papeles de Barbieri). 

320. Loa de empezar la compañía de Eusebio Ribera. — (1780). 
(Véase el número anterior). 

321. Loa para la reprise del Farfulla en 1780. — (1780). 

(Véase Introducción de este mismo año). 

(Véase Sainete para repetir el Farfulla en 1780). 

322. Loa de empezar Palomino. — (1781). 

«A el Sr. D. Ramón dk la Cruz, por la loa de Empezar la témpora- 
da y el sainete nuevo titulado El Payo cómico á 600 reales cada 
pieza, 1.200 — Palomino.» 

(Arch. mun. 1-13S;. 

Este año empezó el 15 de Abril, y Palomino en la Crüz con Dar 
tiempo al tiempo, de Calderón. 

Loa de 1782 para Juan Ponce. — (1782). 
(Véase Los Afectos], 

323. Loa para el año 1783. Compañía de Eusebio Ribera. — Iné- 
dita, — (1783). 



368 



DON RAMÓN DE LA CRU2 



B. iM. (1-184-1;. Copia antigua con las aprobaciones y licencias de 
10 y 19 de Abril de 17S3. 

.Después de los trastornos que había sufrido la compañía polaca en 
1781, con lo dirección de Palomino, y en 1782 con Ponce, desunidos é 
indispuestos unos con otros, en 17S3 acuerdan unirse sinceramente y 
eligen autor por aclamación á Ribera. Es el asunto de esta loa. 

«Señor D. Juan, mandará Vmd. pagar á D. Ramón de la Cruz por la 
Loa de empezar la temporada que se ha hecho oy 26 Abril del año 1783, 
en la compañía de Ensebio Ribera, óoo reales vellón. — Ribera.» 
Arch. mun 1-382). 

cReciví de la Administración del Propio de Comedias de esta Villa. 
«eiscientos reales de vellón por la loa de empezar temporada la com- 
pañía de Eusebio Ribera el presente año. — Madrid, 21 de Abril de 1783, 
La Cuuz.i) Oi'iginal: Papeles de Barbieri). 

324. Loa de empezar la compañía de Martínez. — (1784). 

Por ella y por el saínete Garrido celoso, se le pagaron i 100 reales. 

«Rcciví de la Caxa de Administrac/ón del Propio de Comedias de 
esta villa mil y cien reales vellón, por la Eoa y Sayncte con que ha 
empezado la compañía de Martínez en el presente año. Madrid, 14 de 
Abril de 1784.— I. a Chuz.» 

(Arch. mun. 1-385-2;. 

í.a loa no es conocida. 

Loa de empezar la compañía de Eusebio Ribera. — (1784). 
Véase Los Sacrijicios). 

325. Loi para el teatro de la Crnz, dispuesta con motivo de los 
festejos públicos, acordado por la Villa de Madrid para celebrar 
el feliz nacimiento de los serenísimos infantes Carlos y Felipe, y 
ajuste definitivo de la paz. Se ha de representar en la noche del 
día 16 de este mes de Julio, dando principio á la comedia intitulada 
Lai bodas de Camacho el vico, premiada por la misma Villa. Su autor 
D. Ramón de la Cruz. Madrid MDCCLXXXIV. Por D. Joachin 
Ibarra, impresor de Cámara de S. M. — 4.°. 25 págs., que con pa- 
ginación especial preceden á la comedia. Compañía de Manuel Mar- 
tínez. — (1784). 

Personas que hablan en ella . 

La i^ii,".— María del Rosario Fernández. 

El Zelo de Madrid. — luán Ramos. 

El Valor español. — Vicente Calvan, 

El comercio. -~S\mtín de Fuentes. 

El /;i^í*«/o.— Manuel González. 

La Agricultura — José-Martínez Huerta 

La Poesia. —Antonio de Robles. 

Personas que no hablan: 
La Cuatro parles del mundo. 
Las Cuatro Estacionen del año. 
Las tres nobles artes. 
La industria. 



La Mihica — Francisco liamos. 
El 'tiempo. — Manuel iMartinez. 
La admiración .—^W^üqX Garrido. 
La Felicidad.— Aníon\a de Prado. 
Fama i." — Nicolasa Palomera. 
Farna 2.'— Rosa Pérez. 



Guerreros con el Valor. 
Comparsa de las Naciones convenidas 
por la pa^. 



APÉNDICES 



369 



326. Loa para el teatro del Príncipe, dispuesta con motivo de 
los festejos públicos acordados por la villa de Madrid, para cele- 
brar el feliz nacimiento de los serenísimos Infantes Carlos y Feli- 
pe y ajuste definitivo de la paz. Se ha de representar en la noche 
tlel día 16 de este mes de Julio, dando principio á la comedia inti- 
tulada Los Menestrales. Su autor D. Ramón de la Cruz. Madrid, 
Sancha, 1784, 4." Unida á la comedia. — Inédito. — (1784). 

Compañía de Ensebio Ribera. 
Personas qne hablaii en ella: 

Madrid —Josefa Figueías. 

La Pr¡íáe?!c/a. ^Francisca Laborda 

La Sinceridad.—PQ\on\d Rochel. 

La Aurora. — María Pulpillo 

La Fecundidad —CataUna Torde^illas. 

; María Ribera. 
Las Tres Gi'íicias.' Juana García. 

( Joaquina Arteaga. 
Lafé católica. — Alanuel García Parra. 
La virtud heroica. — Rafael Ramos. 
El amor couyug-al . — Ensebio Ribera. 
La reliffión.— Manuel de la Torre 



La Lealtad. — José Ordóñez. 

El Placer. — Juan Aldovera. 

El sol — Vicente Merino. 

Jardineros, págales, caballeros y vo- 
lantes 

En las tramoyas.— El sol. — \'icente .Me- 
rino. 

La Pí7,-j la abundancia . 

La fecundidad.— CalaVmz Tordesillas. 

Las Tres Gracias. 

El si ff no Géminis. 



327. Loa de empezar la compañía de Manuel ^Martínez. 600 rea- 
les.-(i785). 

«Oy 28 de Marzo de 17S5. Sr. D. Juan Lavi, me hará V. el favor de 
mandar poner en los ¡gastos del día el importe de la Loa para D. Ra- 
món Dií L.A. Cruz, que creo se le da lo mismo que por un sainete, que 
para él son üoo reales y si no fuese así V. lo tendrá más presente que 
yo, V últimamente lo mismo que le ponga la otra compañía, que el 
trasportero recogerá su recibo v se le entregará á V. de quien queda 
como siempre su afectísimo y seguro servidor Q_. S. M. B. — Manuel 
Martínez.» 'Arch. mun. I-386'. 

La otra compañía le pagó 500 reales, y este año no hubo para empe- 
zar saínetes nuevos. 

328. Loa de empezar la compañía de Eusebio Ribera. 500 rea- 
les.-(i785)- 

Desconocida. 

329. Lo.z para empezar la compañía de Martínez. — (1786J. 

«Sr. D. Juan Lavi, mi señor y amigo: me hará usted el honor de po- 
ner en los gastos del día el importe de la Loa para su ingenio que es 
D. R.\MÓ.\' DE LA Cruz, de quien rccojerá el trasportero el correspon- 
diente recibo y queda de V. su afectísimo y seguro servidor Q. S. AL B. 
—Manuel Martínez. — Oy 16 de Ahri! de 1780.1) (Arch. mun. 1-388). 

Empezó el iG Abril con Bien vengas mal, de Calderón. 

330. Loa de empezar la compañía de Ribera. — ('1786). 

«Sr. D. Juan, mui señor mió. Se serbirá Vmd. poner en el día de oy 
mil y cien reales por la loa y el sainete nuevo que se está haciendo en 

24 



370 



DON RAMÓN DE LA CRUZ 



mi compañía para el Sr D. Ramón de la Cruz de lo que se le dará á 
Vmd. recibo v queda de Vmd. siempre su más seguro servidor que su 
iM, B. — Ov día 17 de Abril de 17S6. — Eusebio Ribera.»— (Arch. muni- 
• cipal 1-3S8;:. 

El saínete fué el que se titula Las muñecas, 

331. Loa de empezar Martínez. — (1787). 

Compuso también este año una para cada compañía, con que empe- 
zaron la temporada en 8 de Abril de 17S7. 

Por ambas se le paga á D. Ramón i.ooo reales, según su recibo de 9 
Je Abril de 1787. (Arch. mun. 1-437-1]. 

332. Loa de empezar la compañía de Ribera. — (1787). 
Véase el artículo anterior\ 

333. Loa para presentar al público á Joaquín de Luna y su hija 
en la compañía de Eusebio Ribera. — (17S7). 

«Reciví quinientos reales por la Loa con que salieron á representar 
Joaquín de Luna y su hija en la compañía de Ribera. Madrid. 30 de 
Abril de 1787. — Son 500 reales vellón.— La Cruz. (Arch. mun. i-jOo). 

La salida se verilicó cuatro días antes y la hija era la mayor llamada 
Josefa. Rita se presentó en el año siguiente. 

Loa ó introducción para la fiesta Elharbero de Sevilla. — (1788). 
(Véase Vaqueros de .Aranjuezi. 

334. Loa para empezar temporada la compañía de Eusebio Ri- 
bera el día 24. de Abril de 1791. — Inédita. — (1791). 

B. M. (i-iSó-('(5). Autógrafo de dicho año y otro manuscrito con las 
aprobaciones y licencias de 20. 21 y 22 de Abril de 1791. 

Paco García. 



Espejo. 

Querol. 

Merino 

.Maria Isabel Correa. 

García Parra. 

Márquez. 

Raboso (Mariano). 

Carvajal (Juan). 

Polonia. 

Pepe García (marido de María 

Isabel Correa). 
Cubas. 
Tadeo. 



Joaquín de Luna. 

Ramos (Rafael). 

Juana García. 

Pepa Luna. 

Andrea Luna. 

Torres. 

Juan Codina. 

\'alléi (José). 

Ribera. 

Angela Rifatierra. 

Joaquina Artcaga. 

Val.' .Valeria Calvcra). 



Una de las loas más ingeniosas é interesantes, constituyendo un ver- 
dadero saínete, tan enredado como cualquier otro. Es de costumbres 
teatrales. 

Los José García y María Isabel Correa, que son casi los protagonis- 
tas, no formaron parte al fin de la compañía. Por eso creo que esto loa 
no llegó á recitarse. 

Quizá la tendría escrita de antes. 



APÉNDICES 371 



335. Lo.z representada por la compañía de Martínez el 4 de No- 
viembre de 1792. — (1792). 

«Reciví de la Administración del Propio de Comedias de esta Villa, 
quinientos reales de vellón por la Loa que se representó por la compa- 
ñía de Martínez el día 4 del presente mes. — .Madrid 7 de Noviembre de 
1792. — La Cruz.» Original: Papeles de Barbieri;. 

336. Locos con juicio (Los). — Inédito. — (1778). 

B. M. i-i'J-,-17]. ün manuscrito se lo atribuye á D. Ramón de la 
Cruz y por el corte parece suyo. 

El alcalde de un lugar manda expulsar al médico, al barbero y al 
carnicero por las razones satíricas ordinarias de que habrá más salud, 
mejores barbianes y no se robará en el peso de la carne. Además man- 
da prender y encerrar en la casa de los locos á un petimetre, una beata, 
un poeta satírico, una maja, un marido gurrummo y una usía. Ln cam- 
bio, hace soltar á otros tantos que están en la jauía por motivos con- 
trarios, y en una que queda vacía mete al escribano, que se había con- 
vertido en censor suyo. 

Se estrenó en Diciembre de 1778. 

337. Maestra de niñas (La). — Inédito. — (1775). 

Copia antigua con las aprobaciones y licencias de 3 v 5 de Octubre 
de 1775. (B. M. 1-1G7 21 . 



Discipula. —Borda (Francisca). 

Payo.—ChiniUi. 

Abate. — \\a-'n\o. 

Espejo. 

Señora .Morales (Petronila). 

Gt7//e^o.— Callejo. 

P-'timetre . — Merinito . 

Morales José). 



Maestra. — Cabanas (Ramona). 
PtTíííttííí.— Joaquina Moro. 

/ Marta Pepa Huerta, 

\ Cortinas (Josefa). 
Discipulas ...' G.^ Santos. 

I Manuela Guerrero. 

\ Polonia Rochel. 
Paje. — Tadeo. 

Saínete muy gracioso. Pinta un colegio al frente del que se halla 
una pasanta, y van entrando niñas ya grandes, trabándose con la pa- 
santa 'Joaquina), diálogos muy sabrosos. Viene un paje de casa grande 
con una señorita, lo que origina nuevas gracias y chistes del autor. 

«Reciví de la Administración del Propio de Comedias de la villa de 
Madrid, quinientos reales de vellón por elsaynete intitulado La maes- 
tra de niñas que ha representado la compañía de Ribera en el presen- 
te mes.— Madrid y Octubre de 1775.— La CKVZ.n — [Original: Barbieri), 

338. Maestro de baile (El). Se estrenó el 25 Diciembre en el tea- 
tro de la Cruz por la compañía de Martínez como entremés. — 
(1779)- 

Se declara que es de Chuz en una nota del Arch. mun., y se hizo 
con La cena á escote, en la comedia El triunfo de las murcianas con- 
ira lunas africanas. 

«Asimismo de los dos saínetes intitulados La cena á escole y El 
maestro de baile áe D. RAuóy: de la Cruz, 1,200 reales. — Martínez» 
(Arch. mun,, 1-374-1). 

339. Maestro de rondar (El). (S.) y (D.}— (1766). 



37- 



DON RAMÓN DE LA CRUZ 



Fué estrenado por la compañía de Juan Ponce en el teatro del Prín- 
cipe el 14 de Enero de 176b. 

340. Maja majada (La). Tomo iii (D.) — (1774). 

Es de 1774. Fué representado en Diciembre por la compañía de Ri- 
bera. Por él V por Las Damas apuradas se paga á ü. Ramón r.ooo reales. 
Valencia. Estevan. 1816, 4.° 



Colasa, maja de rumbo — Polonia Ro- 
chcl. 

Patricio, su coríe/o. —Soriano, Chinita. 

Blas, su jnariJo . — Hüerici (José Mar- 
tínez;. 

Meiieg-ilJo, corle/o J<? — TaJco Palo- 
mino. 



Pastiana, íHíjyj.— Mariana Alcázar. 
Doña Petra, su hermana. — Tordesillas 

(Catalina). 
Pepa, vecina. — Navarra (Lorenza San- 

tisléban. 
Dou Manricio, petimetre .—Merino. 
Alcalde de barrio — Espejo. 



341. Majas de Lavapiés (Las). — (1764). 

Fin de fiesta para la Zarzuela El tutor enamorado (Véase) represen- 
tada en casa del Marqués de Ossun. 



I." .Manuel Martínez. 
2.'^ nías Pereira. 
3.* José Espejo. 
4.° Eusebio Ribera 
I.' María Ladvcnant 
2.' Francisca Muñoz. 
3.* Alariana Alcázar. 
4 * Joaquina Moro. 
Tropa de majas. — \.a% restantes dama** 
de ambas compañías. 



Cuatro majos. 



Cuatro majas. 



Una cmbara;ada .—Sra. Paula Martínez 

Huerta. 
Un petimetre. —S'tcoMs, de la Calle, 
Un embobado.— .\aan Ponce. 
í'« ciado de la casa de S. E. — Juan 

Ladvenant. 
Un sargento —José García Ugalde. 
Dos soldados. — Felipe de Navas y José 

Ibarro. 



342. Majas en el ensayo (Las). (S.) 

343. Majas forasteras (Las). Saínete nuevo para la compaiiía de 
Ribera. — Inédito. — (1778). 

B. M. 1-167-7). Copia antigua sin más señas. 

Pe/'J.— Polonia (tnaja). 

Doña Joaquina.— Carmen. 

Joaquina. 

Maja — .Mariana. 

Doña Nicolasa.—i-\\\p3 Laborda 

Manuela. 

Silva. 

Cabanas. 

.Majo Pepe. - Chinita. 

Majo, Tío Casaquilla .—E'ip':]o (José). 

En las notas de Ir.s representaciones del Arch. muii. de 1778, se pone 
la partida de 600 reales que se pairaron por este saínete á D. R.\m6n. 
! Véase Loa de empezar Ribera en 1778;. 

Se estrenó el 10 Abril en el Príncipe al inaugurar la temporada. 

Es un gracioso saínete: en el texto hemos hablado de él. 

344. Majas vengativas (Las), (S.) y (D.)— (1768). 



Don Vicente. — Merino (Vicente); 

Gregorio, tnajo. —Tadeo. 

Rriñole. 

Don Clemente. — Aldovera. 

Paco 

García. 

Estoracio. 

Patricio, wi7/o.- Codina. 

Campano. 



APÉNDICES 



373 



B. M. ■' 1-167-25); autógrafo Je dicho año, y otro manuscrito con las 
aprobaciones y licencias de o y 10 de Abril de 17G8. 
Lo hizo la compañía de Juan Ponce, en dicho 10 de Abril, 



77o Pero/.— José Espejo. 
Ant07iia.- Casimira Blanco. 
Petra. — .Maria Bastos. 
Paquita. — Gabriela Santos. 
Bardasca.—Paca .Martínez Huerta. 
Aiiiirea. — Joaquina .Aloro. 



Juliana. — Vicenta Cortinas 
Colasa. — Francisca l^advenant 
Pocas bragas.- Cbinita. 
Alifonso. - Francisco Callejo. 
5/;nd?2.— Simón de Fuentes. 
Pedro. - Juan Ponce. 



345) Majo de repente (El). (S.) y (D.)-(i775). 

B. M. i-203-3g]. Copia antigua sin año, y este reparto que conviene 
á 1775, en la compañía de Manuel Martínez. 



Geroma — Mariana Raboso. 
Doña Anselma — La Granadina. 
Xicolasa (Palomera'. 
Cíitoía.— Josefa Pérez. 
C/r/7a.— Silveria de Rivas 
Don Fabricio.— Juan Ramos. 



Galván (\'iccnte). 
Tío Pablo. — Nicolás López. 
Peiiro.— Miguei Garrido. 
Simón (ái Fuentes'. 
Coronado 1 Diego). 
Martines (Alanuel). 



Se estrenó el 4 de Noviembre de 1775 con el de La viuda hipócrita. 

■'Reciví de la Caja de Administración del Propio de comedias de esta 
villa, mil y doscientos reales de vellón, por los dos saínetes intitulados 
La viuda hipócrita y El majo de repente que representó la compañía de 
Martínez, el día 4 del corriente. MaJrid, 9 de Noviembre de 1775. — 
Ra.món de la Cruz.» (Original: Barbieri). 

346. Majo escrupuloso (El). Saínete para la compañía de Ribera. 
—(1776). 



B. M. (i- 167-9). Autógrafo de 1776. 

D. Mauro, abogado. — Espejo. 

Camas. 

Ambrosio. 

Tadeo. 

Aldovera. 

Martin, majo decente. Chinita. 

Criada.— Lorenza. 



Doña Pauíita.—Poionia. 

D. Pablo, petimetre. — Merino. 

Borda. 

Callejo. 

Cabaiías. 

Joaquina. 



Impreso anónimo, y algo incompleto por José de Orga. Valencia, 4.", 
1816. 
Empieza: 

ABOGADO 

¿Quid est j US titia?— Justicia. 
según dice Justiniano,. . . 

Se le llama escrupuloso porque no quiere consentir que su mujer 
tenga cortejo. El enredo no tiene novedad, v el verdadero sentido y ca- 
rácter del asunto queda confuso. 

Paulita, mujer de Martín, recibe en su casa á D. Pablo, antiguo co- 
nocido suyo, contra la voluntad del marido. Llega éste en un momen- 
to en que el otro estaba dentro: la mujer le obliga á esconderse hasta 
que lanza nuevamente á su esposo á la calle. Pero Martín inadvertida- 
mente se pone el sombrero de D. Pablo que había dejado fuera, vol- 
viendo á poco rato furioso porque el cambio lo demuestra que en su 



37+ 



DON RAMÓN DE LA CRUZ 



domicilio quejaba el supuesto amante. La mujer le aplaca diciéndole 
ser burla preparada por ella y el interesado para corregirle de sus ce- 
los. Todos se contentan con esta explicación corroborada por la criada 
y un charlatán abogado que figura en la obra. 

347. Mojos de luen humor {Los). Saínete nuevo para la compañía 
de Jvan Pí>]¡ce.)> — Inédito. — (1770). 

B. M. (1-165-30 . Autógrafo de 1770. (Se representó en el verano). 

La Portuguesa. —[C:iúmm 

Blanco . 
Juana (Blanco). 
Carretero 1 Tomás'. 



.Uijj-^/íc's.— Espejo. 

iMoriilcsCs/c. 

.loaquina (Moro). 

Merino (Vicente). 

Don ,1h/'í//«. — Simón (de Fuentes) 

Chiniía (Gabriel López). 

Ciimpano (José). 

Juan Manuel López. 

Pepe 'Ordóñez . 



Majos. 

(Galván i\'iccnte . 
Polonia. 
Coronado. 

Don Pantalcón. — Euscbio. 
'Inmasa - Lavctiaiia (Francisca Ladve- 
nant). 

Es muy lindo saínete y fué muy representado. 

A obsequiar ;'i dos andaluzas forasteras concurren un Marqués viejo 
y otro caballero. Y con el mismo objeto vienen con música cuatro jóve- 
nes artesanos; pero los novios de ellas obligan á todos á subir y darlas 
música para bailar con ellas, y á los dos petimetres á acompaiíar la or- 
questa con llaves. Al fin, los arrojan á empellones y medio desnudos á 
la calle. 

En este saínete se emplea ya el nombre de Manolo, como apelativo. 

Todo puede ser. ALts ¡hola! 
hacia aquí vienen guitarras 
de Manolillos: veamos 
desde el portal de esta casa. 



3+S. 
13. M. 



Majos vencidos {Los). (S.) y (D.) — (1771)- 



' i--20()-33). Copia antigua sin aiio. con el reparto que sigue: 
Otro, íi-157-2 )] también sin señas. Ambos son mucho mejores textos 
que el de Duran, que es muy incompleto. 
Cotnpaíiia de M. Mnrtine^. 



.4n/0HM.— Joaquina Moro 
Lorenza. — (San'isteban). 
María. — Juana. 
l)on Jaime. — Ensebio Ribera. 
Don Juan — (Poncc). 

En el manuscrito figuran además 

Nicolasa (Palomera). 
Por/Kg-rtejíz.— (Casimira F.lanco). 
Calvan (Vicente). 



Pedrn CoiV/V/o.— Enrique Santos. 
.Juan. — Jo.sd Espejo. 
Paco. — Diego Coronado. 
Manuel.— ^'\m6n de Fuentes. 
Atanasio .—\'kct\1<í Merino. 



(¿ucvedo (.liilio). 
Martínez (Manuel. 
Pepe.— Ordóñez). 



Como le decían á D. Ramón que siempre hacían mejor papel los ma- 
jos que los usías, quiso en este saínete que resultase lo contrarío. 
Valencia, Martín Peris, 1818, 4.° 

349. Mal casado (El). (D.)— {1767). 

B. M. ■1-137-26^. Autógrafo de dicho año, y otro manuscrito, copia, 



APÉNDICES 



375 



con las aprobaciones de 
grafo es así: 

Compañía de M. Martínc^. 
Ma riel. — Granad i n a . 
Geroma. — Nicolasa Palomera. 
La Ramona. — Manuela Guerrero. 
Tia Zapas. — Morales .Francisca). 
lia Cominos .—Sobresalienta Luisa Ca 



le Diciembre de 1767. el reparto del autó- 



Don 5'/;«0H.— Felipe de Navas 
C/V^r/íJn.— Coronado. 
7 io Lechuda. — Simón. 
Tic P/»¿'-t7/os.— Enrique. 
Jííe,-.— Galván,/'<7i/rc. 
Escribano. — Juan Esteban . 
Alguacil I. "-Vicente Ramos. 
ídem 2." - Ambrosio de Fuentes. 
ídem 3.° — Guzmán iBernardo'. 



'I ia FrjíCJ. — Vicenta Rubert. 

Paco. — Garrido. 

Don Preciso. — Nicolás López. 

Este reparto no es de 1767, sino de 1773; de modo que ó bien volvió 
D. R.\MÓN á copiar este saínete, ó bien se equivocaron al extender la 
aprobación. 

También es particular que el saínete Chirivitas el yesero, que tanta 
semejanza tiene con este saínete no tenga fecha cierta. (Véase). 

Tiene además este saínete mucho parecido con El picapedrero. 

350. Mal de la niña {El). (S.) Su autor D. Ramón de la Cruz. 
Año de 1768.— (i 76S). 

B. iM. ;i-i65-4S;. Copia antigua con las aprobaciones y licencias de 
3 y 4 de Febrero de dicho año. 
Compañía de Ponce. 

Espejo (JoséJ. 

Rita Rubert. 

Joaquina .Moro. 

Ponce (Juan). 

Niso (Dionisio de la Calle). 

/ Portuguesa (Casimira Blan- 
Mancebos\ co'. 

dp <. Méndez (Maiia Antonia). 
botica. I Gertrudis Rubert. 
^ Felipa Alcaraz. 

Se estrenó el 4 de Febrero de 1768 con le zarzuela El barón de To- 
rrefuerle. 

Es traducción abreviada del Amor medico, de Moliere. (Véase pág, 90 
de mi estudio sobre los traductores de este autor en el libro de misce- 
lánea erudita, dedicado como Homenaje al Sr. Menéndez y Pelayo. 
(Madrid, Suárez, 1899, Tomo i . 

351. Maniático {El). Saínete para la compañía de Ribera, — 

(1773)- 
B. M. (1-167-1). Autógrafo de 1773. 

Doña Narcisa. — 'SViVxa Pepa. 



£«/ej-»?í7. — Paula Martínez Huerta. 
Criada. —Paca Ladvenant. 
Boticario. — Ibarro (José). 
Chinita. 

[ Merino (\'icente). 
Fuentes (Simón). 
Esteban (Juan). 
' Campano (Jobéj. 
Escribano '—Ensebio Ribera. 



Medicas . 



Pepa —Polonia. 
Doña Rosa — Borja. 
Don Anselmo.— V.spejo. 



Don Dieg-o.— Merino. 
Anto ñ u elo.— Cti in ita . 
Maestro — Soriano. 
A7isel7nito .—'Ru'iz 



Saínete de enredo con algunas gracias de pormenor. No es de los 
mejores. 

Suelto. Madrid. Librería de Quiroga, 1792, 4"; X'alcncía, José Fcrrer 
de Orga, 1814, 4.° En ambos anónimo. 



37^ DON RAMÓN DE LA CRUZ 



352. Manolo. Tragedia para reir ó saínete para llorar.— (1769). 

Tomo iv; Durñn; Suelto muchas veces. Ochoa (Tesoro], etc. 

Primitivamente quiso llamarse ¿7 .A/a(;o/;7/o. Fué representado por 
la compañía de Juan Ponce á mediados de Noviembre del año de 1769, 
con una Introducción dialogada que no sé por qué no se imprimió con 
la obra, pues tiene miga. Hicieron papeles en él Cliinita y Vicenta 
Cortinas, que era entonces graciosa de la compañía. Los dcníás los ha- 
rían Mariana Alcázar, Joaquina Moro, Simón de Fuentes, Espejo, etc. 

Hay una segunda parte, también impresa varias veces, suelta, más 
floja que la primera; quizá no sea de Cruz. 

, Manolo. Tragedia para reir ó Saínete para llorar. Su Autor D. Ra- 
món DE i..\ Cruz y Cano, entre los Arcadcs de Roma Larisio Dianeo. 
Madrid, 1784. Por D. Joachin Ibarra, Impresor de Cámara de S. M. 
4.°, 2S páginas. 

En el prólogo dice D Ramón que con erratas y sin consentimiento 
suyo lo habían publicado en Cádiz; que no quiere ridiculizar las trage- 
dias, sinp «el ignorado, presumido c impertinente modo con que algu- 
nos han querido introducir la declamación.» 

La impresión fraudulenta de Cádiz lleva esta portada: El Manolo 
tragedia en un acto; su autor D. Ramón dk la Cruz. Publícala un apa- 
sionado del autor. Con licencia. En Cádi^: En la Imprenta de la Real 
Marina. Año de M.D.CCLXXXIV . 4.°, 20 páginas.— Precédelo un. de- 
dicatoria burlesca al mismo Manolo. 

Manolo, tragedia para reir ó saínete para llorar. Primera parte Su 
autor D. Ramón uk la Cruz Cano, entre los Arcadcs de Roma Larisio 
Dianco. Con licencia. Sin lugar ni año. Se hallará en la librería de la 
Viuda de Q^íroga. 4." 

Manolo. Madrid, Benito Cano, 1803, 4.° 

Valencia, Ildefonso Mompié, 1822, 4." 

Es dato curioso que en b de Diciembre de 17S0 se puso en escena en 
el teatro de la Cruz por la compañía de Ponce como lin de Hesta de la 
Andróiuaca. El mérito principal de esta obra está en el contraste que 
ofrecen los personajes, las ideas y las palabras, ya bajas, ya disparata- 
damente afectadas con la solemnidad de tono y la versificación. Hay 
mil rasgos cómicos menudos, que hacen de esta parodia una de las 
mejores que se han presentado en los teatros. 

Pasó á la censura el 11 de Noviembre de 1769, y debió representarse 
aquellos días, porque en el prólogo del Examen ímparcial de las la- 
bradoras de Murcia, se da por visto, y esta obra fue impresa en 1769. 

353. Manolo^ tragedia burlesca. Segunda parte. 

Madrid, 1 701. 4.°, en casa de Quiroga. 

Valencia, Ildefonso Mompié, 1822, 4." 

No parece obra de I). Ramón esta segunda parte. Supone que Juan 
Pateta, hijo de Manolo, desafía á Mediamuela, hijo de Mcdiodiente., y 
como su padre sucumbe Pateta de un navajazo á traición que le da 
Mediamuela. Intervienen, pero sin tener interés en la-acción, un zapa- 
tero de viejo llamado Alifonso, la Ojazos y la Tuerta, y otro Manolo 
que hace oHcios de embajador de Pateta para Mediamuela. 

354. Marido discreto (El). Saínete para la compañía de Manuel 
Martínez, 18 de Febrero de 1778.» (S.)— Inédito.— {lyyS). 

B. M. fi-i 57-16. Copia antigua con las aprobaciones y licencias 
de 17 y iS de Febrero de 1778, día en que se estrenó. 



APÉNDICES 



377 



Don Martin.— Martínez. 
Perico . — Garrido. 
Fernando. — Ramos (Juan . 
Lucas. — Calvan. 
Doña Inés.— Granadina. 
Juanita, criada. — Bruc (Josefa). 
Lacayo —Esteban. 
Lavenana (Silveria de Rivas) 
Pérez (Josefa). 
Paco Ramos. 



Mariano Raboso. 

Doña Águeda. Gupnana 

Don Santos, tarbero. — Coronado. 

Herrando (Joscl. 

Doña .Ana. — Paca Martínez. 

.Marqués. - López (Nicolás . 

Nicolasa. 

Simón 

La Raboso. 

Camas 



Contra- los cortejos. Un marido convence á su mujer de lo ruin de 
su cortejo, haciéndole asistir ó un baile á que éste va también con 
otras mujeres, después de haberse disculpado de acompañarla á ella 
por exigencias de su empleo. Es buen saínete 

"Al Sr. D. Ramón por el saincte que se echa en la comedia 
Los bandos de París 600 reales. 

Al Sr. D. Sebastián Vázquez por el entremés que se echa 
en la comedia 500 » 



Martínez.» 

El saínete fué E¡ marido discreto y el entremés Los astrólogos y el 
boticario. 

Arch. mun. i'i-373-i . 

"Reciví quinientos reales de la Administración de Comedias por el 
saynete del marido discreto. Madrid, 19 de Febrero de 1778. — L.\ Cruz.» 

(Original: Papeles de Barbieri). 

255. El marido sofocado — (1774). 

Tomo iii; Duran. Dos manuscritos en la B. M. 'i- 157-27; con muchos 
repartos; uno de 1779. 



Doña Lucrecia.— Carrreras. — Virg. 
Criada —Polonia. — Alacoca. 
Don Juan. — Soriano. — Oros. 
Don Zoilo. — Ruano —Soto. 
Paquito.—.Miguelito.— Pepe García. 



Marido i " — Tadeo. — Ponce.— Vaca. 
ídem 2.°— Sáncliez Camas. 
ídem 3.°— Aldovéra. 
Cortejo I. "—Merino. 
ídem 2.'^ — .Mariano Raboso. 



Confuso lo demás. Este segundo reparto es de 1801. 

Parece haberse estrenado en el mes de Septiempre de 1774, por la 
compañía de Eusebio Ribera. 

Valencia. Imprenta de Estevan, 1816,4.°; Madrid, 1791, 4.", Librería 
de Quiroga. 

356. Maridos (Los) engañados y des-.ngrSiados. — (1779). 

Tomo 11; Dur. En la B. M. hubo un manuscrito con la fecha 1779; yo 
sólo he visto '1-167-6), una copia antigua sin reparto ni año y varios 
ejemplares impresos. 

Valencia, José Ferrer de Orga, 1813, 4.", atribuido á D R.\.\io.\ de la 
Cruz. 

357. Marqués de Montes de Oro (El). Saínete que se representó 
el 4 de Julio de 1774 en eL teatro del Príncipe por la compañía de 
Ribera, 



37"^ DON RAMÓN DE LA CRU2 



Parece que también se titula El payo y el usía. Con ninguno de los 
títulos nos es conocido, sino con el de í.7 Labrador y el Usía que pos- 
teriormente le dio el autor al entregar (\ Sempere y Guarinos la lista 
de sus obras, y después de alguna modificación que hubo de sufrir el 
texto antes de imprimirse. Dedúcese que es la misma obra, porque el 
itsía lleva el título de Marqués de Montes de Oro, y porque la fecha de 
la representación, á juzgar por el reparto manuscrito del ejemplar de 
la B. M., es la misma de 1774, en que consta se representó El Marqués, 
porque Sempere no le cita con este título y sí con el otro, y porque 
convienen ambos en las demás circunstancias. 

En las cuentas del Arch. mun. 'i-3:;5-i). t.Del saínete de la zarzuela 
£1 amor en la aldea, titulado El Marqués de Montes de Oro, de D. Ra- 
món DK I. A Chuz, boo reales.» 

'V^éase El Labrador y el Usía). 

358. Más propio sacrificio (El). Loa de D. Ramón de la Cruz. 
Compañía de Ribera. — Inédita. — (17S8). 

B. M. (1-187-16). Copia antigua con las aprobaciones y licerífcias de 
18, lOj 20, 21 y 22 de Agosto de 1788. Se representó el día de San Luis 
en honor de la Princesa María Luisa. 

Kstá en romance endecasílabo. Es floja. 

359. Máscaras de Madrid (Las). (S.) 
Desconocido. 

360. Máscaras de la aldea {Las). fS.) 
Desconocido. 

361. Matriíiionios (Los). Saínete para la compañía de ^nan Ponce. 
— Ifíédito. —{lyyg). 

B. M. 'i-i'i7-23'. Autógrafo del mismo año y otro manuscrito con 
las aprobaciones y licencias de 12, 15 y 16 de Abril de 1770. 

.Saínete en que"ap:irccen celosos los cómicos casados, al ver que sus 
mujeres cantan y bailan con otros que ellos. 

Es gracioso un episodio entre Soriano y Chinita, ambos de france- 
ses chapurreando el castellano, en el juguete Wam^áo ¿c La puente que- 
brada. 

«Por el saynete que se hace en la comedia No hay contra un padre 
rajón, titulado Los Matrimonios: su autor D. RAMÓn uk la Cruz, 
Goo reales — Ponce.» (Arch. mun. 1-374). 

362. Médico de la locura (El) y las mujeres disculpadas. Fin de 
fiesta. En la zarzuela de Las Pescadoras. Para la compañía de Pon- 
ce. — Incdito. — (1768). 

B M. :i-i65-38). Autógrafo de dicho año y otro manuscrito con las 
aprobaciones y licencias de 11, 14 y 15 de Noviembre de 1768. 

Es buen saínete, aunque toma el asunto de un modo demasiado 
general. PIs la gran cuestión de la educación de las mujeres. 

363. Médico extranjero (El). Compañía de Martínez. — Inédito.-^ 
(1787). 



APÉNDICES 



379 



B. M. [i-ií,7-i()). Autógrafo del año, y otro manuscrito con las apro- 
baciones y licencias de 24, 26 y 27 Abril 1787. Kl autó'iírafo dice que 
se compuso para la salida del tercer gracioso (Fermín Rojo), de la com- 
pañía de Martínez. 



CriaJa. — Manu la Montéis. 
Juancho, jfrt/<?.— Huerta . 
í^'erico, medico Jingido. ~~ Rojo (Fer- 
mín). 
Garrido. 
Don Policctrpo. — Uaoino (Pedro,'. 



) La Fodrii^o {Fvanchca . 
Sus /¡i/as ¡ ,, ., ^ " . 
' Rosita Garcui. 

Doña Jerónima. Morak-s (Petronila). 

Benito, criado —Coronado. 

Parra (Manuel García). 

Tomás Ramos. 



Un truan se finge médico francés, para que en casa de un viejo avaro 
penetren con él cómo ayudantes dos jóvenes novios de las hijas del 
viejo. Consigúese que se den mano de esposos y al fin el avaro transi- 
ge con todo menos con entregar la dote. 

364. Médico y los cautivos {El). (S.) y (D.)— (^777)- 

B. M, (1-212-42). Copia antigua sin más señas que el reparto, Otro 
manuscrito (i-i57-£(^) lleva las aprobaciones y licencias de 14, 15 y 17 
de Mayo de 1777, día en que se ejecutó por primera vez. 

Doña Mónica.—La Granadina. 

Doña Luisa. — Nicolasa Paloniera. 

Un médico .—Coronado (,Diego,>, 

Garrido 1 Miguel). 

Don Tadeo. — Juan Ramos. 

Uu alcaide — Alanuel Martínez. 

Un re¿?"/rfoí'. — Vicente Galván. 

«Reciví de la Caxa y Administración del Propio de Comedias de esta 
villa, seiscientos reales de vellón por el saínete del Médico y los cauti- 
vos, que representó la compañía de Martínez el 17 del mes de la fecha 
— Madrid 24 de Mayo de 1777. — La Cruz.» (Original: Papeles de Bar- 
bieri). 

El texto de Duran en este saínete es de los peores. Es excelente el 
de la B. M. 



365. Mercader vendido (El), (S.) y (P.)— (1776). 

Madrid, imprenta á cargo de J. López, 1872, 4.° 

En una cuenta del Arch. mun. consta que se representó en 1776 un 
saínete de este título. Por eso le asigno esta fecha. 

366. Mercado del lugar (El). Saínete para la compañía de Juan 
Ponce. — Inédito.- — (1767), 

B. M. (1,-1^^5-37). Autógrafo de dicho año. Otro manuscrito con las 
aprobaciones y licencias de 20, 21, 22 v 23 de Octubre de 1767. 

Saínete satírico. No es de los mejores; pero tiene algunos rasgos de 
pormenor buenos, según las clases de gentes que vienen á comprar y 
las cosas que se venden. Aunque coloca la acción en un pueblo, alude 
á las ferias de Madrid, pues intervienen franceses, petimetres y peti- 
metras. una de éstas ante la oferta que su cortejo le hace para que eli- 
ja algún objeto dice: 



3So 



DON RAMÓN DE LA CRUZ 



Por mi 
ninguna cosa escociera. 
Pero como ya es estilo 
que un sujeto que corteja 
á una dama la regale 
en este tiempo de ferias, 
nu quiero que por andar 



yo escrupulosa se pierda 

la costumbre é imponer 

al mundo leyes tan nuevas 

y perjudiciales contra 

las útiles etiquetas 

de damas y caballeros 

y que después me aborrezcan. 



367. Merienda á escote (La). (S.) — (1774J. 

f Será La cena á escote? 

No parece, por la diferencia de fechas, pues La cena es de 177'), aun- 
que bien pudo representarse de nuevo refundido por el autor mismo. 

La Merienda á escole con El regvnienlo de la locura, se estrenaron 
en el teatro de la Cruz por la compañía de Ribera el 4 de Febrero de 
1774 con la comedia de José Ibarro, Pedro Vayalarde, sexia parte. Por 
ambos saínetes se paqó á D. Ramón de i. a Cruz, 1.200 reales. La músi- 
ca de ellos y de la comedia fué obra de D. Pablo Esteve, y por todo se 
le pagaron 510 reales. 

La Merienda á escole no me es conocido; El regimiento sí. (Véase)- 

Pero es de creer que La Cena á escote no sea más que una refundi- 
ción ó segunda forma de La merienda. 

368. Merienda del jardín (La). Saínete para empezar temporada 
la compañía de Nicolás de la Calle. — Inédito. — (1767). 

B. M. (1-165-40). Autógrafo de dicho año. Lleva aprobaciones y li- 
cencias de 18 y 10 de Abril de 1767. 

Saínete satírico contra los cortejos. ;De poco fuste). 

Uice el autor que lo compuso muy de prisa y se conoce por la falta 
de interés y orden. 

Este saínete con una loa estrenó la compañía de Calle en principio 
de año teatral de 1767 el 19 de Abril). 

En el Arch. mun. hay la cuenta relativa á este saínete: «Gastos de 
la loa, saínete y comedia Mentir y mudarse á un tiempo, en 20 de 
Abril de 17*7: 

Loa y saínete de D. Ramón de la Cruz 600 reales. 

Dos tonadillas 160 » 

Dos cuatros de la loa 60 » 

Unas seguidillas 40 » 

(Arch. mun. 1-340-2'. 

369. Mérito (El) triunfante. Loa para la comedia El Triunfo de 
Tomiris representada en el teatro del Príncipe, en celebración de 
la coronación de los Reyes Carlos iv y María Luisa el 29 de Sep- 
tiembre de 1789. — Inédito. — (1789). 

Se representó en la función de gala que se dio el 29 de Septiembre 
de 17S9. Presenta el autor una alegoría en que la Discordia, el Capri- 
cho, el Interés, el Furor y el Ocio se confabulan para que aquella se 
introduzca en la Corte é impere. La Paz y la Justicia en un soberbio 
carro se presentan y queda sola y oscurecida la Discordia. Múdase el 
teatro en un regio salón, donde en un trono, pero oculto por un corti- 
naje, está el Mérito, y á sus lados el Consejo, el Valor y el Respeto, y 



APÉNDICES 381 

después sale el Placer, á quien detiene el Respeto. Salen de nuevo las 
cuatro partes del mundo, y apeadas de su carro colócanse á los lados 
del trono. Sobrevienen la Discordia, Interés, Odio, Furor, etc., y en- 
tonces se descubre el Mérito ante el cual se postran todos, menos los 
últimos, que al lin tienen que "hacerlo obligados por el Valor. {Memo- 
rial literario de Octubre de 17S9). 

En esta función se representó además el fin de fiesta, titulado Las 
provincias españolas, del mismo D. Ramón de la Cruz. 

370. (( Mérito y aplicación 
facilitan los laureles. 
(Loa con sus cascabeles, 
su título y mutación.) 

Introducción con que se presentará al público de Madrid la com- 
pañía de Eusebio Ribera el día 3 de Abril de este presente año de 

1774.» — Inédita. — (1774). 

Así el título de esta Loa en el autógrafo de la B M '1-187-24) Otro 
manuscrito (1-187-30) con correcciones y adiciones autógiafas, lleva 
las aprobaciones y licencias de 177G, lo cual prueba que estas loas se 
repetían después de algunos años. 

Esta es una de las más curiosas por la manera de presentarse á los 
individuos de la compañía. En el texto hemos hablado de ella. 

3 Abril 1774. «Por la loa de empezar la temporada, su 
título .A/cVz7oj' aplicación facilitan los laureles, com- 
puesta por D. Ra.móx de la Cruz 

Por el saínete de los Desconfiados del mismo autor. . , 

De dos tonadillas, la una de la Tordesillas y la otra La 
Visita de Chinita 

De la composición de la música de la loa y saínete. . . 

I . 1 60 a 

Ribera.» 

(Arch. mun. i-355-35<j)- 

371. Mesón de Villaverds (El). — Inédito, — (1768). 

B. M. (1-157-13). Manuscrito antiguo con unas hojas escritas de mano 
de D. Ramón, modificando este saínete. Otro manuscrito tiene esta 
nota: «Este es el que se ha compuesto para la Bárbara Ripa.» Y más 
abajo: «Este saínete compuesto por su autor D. Ramón de la Cruz, 
puede servir siempre que haya partes nuevas que sacar; y de otro modo 
no puede servir si no es echándolo á perder, como ha sucedido con los 
otros anteriores.') Lo añadido por Cruz en dicha copia son tres hojas, 
desde donde entra Juan Ramos. 

La fecha del rifacimenlo de este saínete fué pues la de 1778, único 
año en que Bárbara Ripa trabajó en Madrid; pero como Ayala, que 
figura en él había muerto ya en 1769, su composición es muy anterior. 

De los papeles antiguos solo quedaron la Granadina, Coronado, Eó- 
pez, Pedro y Vicente Galván y Martínez. De los demás, Felipe de Na- 
vas dejó de trabajar en 1773, y Juan Ramos entró después en el 
teatro. 

La primera composición debió de ser en 1768, único año en que nu- 



400 


real 


es 


400 


» 




160 


» 




200 


» 





382 



DON RAMÓN DE LA CRUZ 



dieron trabajar juntos toJos, excepto Juan Ramos que, como queda di- 
cho, su papel fué agregado en 1778 por D. Ramón, al mismo tiempo 
que el de Bárbara Ripa. 

Es muy lindo saínete, sin argumento, pero gracioso: de costumbres. 

372. Mesón en Navidad (El). (S.) y (D.) — (1774). 

B. M. (1-167-20).— Autógrafo 
Nochebuena. Sayneto escrito d 
temerario en su Autor.» Para 



La Correi'iJo>\7.— Josefa Figueras. 
Lfi Mesonera.— Joaquina .Moro. 
Constanza. — María Josefa Cortinas. 
Una cdwí/cíJ— Polonia Rochi:!. 
Valenciana i '— .María Pepa Huerta. 
ídem 2.*— Mariana Alcázar. 
Una tno^a. — Francisca Morales. 
Una paya . —Lorenza Santistéban. 
Otra.— atalina Tordesillas. 
El Corre¿ridor .—VicciMc .Merino. 
El alcalde. —Chinita. 
Un Marques — Euscbio Riiicra. 



de 1774 con esta portada: «El Mesón en 
e 7 á 8 sin intermisión: tan constante y 
a compañía de Eusebio Ribera. 

Merino. — Merin i lo . 
El Mesonero —José Espejo. 
t'H sacristán. — Francisco Callejo. 
Pelillo. — Cristóbal .Soriano. 
Armero i."— Julián QueveJo. 
ídem 2 *>— José Campano. 
Cómico I."— Tadeo Palomino. 
ídem 2."— V'icente S. Camas. 
Un Valenciano.— Luis Navarro. 
Calesero i.'— Juan Codiiia. 
Ídem 2." — José .Ma.iinez Huerta. 
Un f ayo. — Baltasar Díaz. 



373. Molinera chantada (La). Saínete para la compañía de Ma- 
nuel Martínez. La música de D. Pablo Esteve. (S.) — Inédito. — 
(1781.) 

B. M. ( i-i 57-10 . Autógrafo de 1781 y copia antigua con las licencias 
y aprobaciones de 23 y 25 de Agosto de 17S2. 

Olaya — Nicolasa Palomera. 

Perico —Garrido (.Miguel). 

Catalina, molinera— Paca Martínez. 

Trifón Chaparra —Coronado (Diego). 

, . , . , \ Sa liíst iano.-Simón de Fuentes. 
¿foldados 1 „ 

I Romero (Vicente). 

La fecha de 1781 es la de la composición del saínete; pero parece que 
su representación no se verificó hasta el año siguiente, como se ve pos 
la copia y apiobaciones de dicho 1782, y por el recibo que existe entre 
los papeles de Barbieri. 

Se hizo con La Marqiie.<;ita. (Véase.; 

Este saínete tiene mucha música, de Esteve, de carácter popular 
como estos cantarcillos: 



Dale, molincrilla, 

dale al cedazo, 
que de tu zarandeo 

me gusta el garbo. 
Cierne que cierne, ■ 

molinerilla, 
que nos tienes las almas 

hechas harina. 



Voy cantando al molino 

por ver tu garbo 
y cuando me despido 

vuelvo llorando. 
Cierne que cierne 

molincrilla 
que nos tienes las almas 

hechas harin.t. 



Es muv gracioso. La molinera madre quiere casar á su hija con un 
viejo labrador; pero el novio de la joven se disfraza por las noches de 
aparecido, y tingiendo ser el marido difunto de la molinera, aconseja á 



APÉNDICES 



3«3 



la viuda case á su hijo con el falso muerto El miedo de la madre y de 
los amigos que llama para que la amparen, forman el nudo del saínete, 
cuyo desenlace se adivina. 

374. Mujeres defendidas (Las). Saínete para la función de Navi- 
dad. Compañía de la Sra. María Ladvenant. (S.)— Inédito. — (1764). 

B. M. f 1-209-28). Copia antigua que en la portada dice: «Para la fun- 
ción de Navidad de lyfU,» y al ñn lleva las aprobaciones y licencias de 
22 y 23 de Diciembre de 1704. Ütro manuscrito (1-1S3-34), tiene el tí- 
tulo variado: con la palabra mujeres, y encima damas, y el monólogo 
de la Granadina. 

La novedad de este saínete es un monólogo que empieza así: 

Ingenio luego nos viene 
con que perturban la id;a 
las tonadas que se ingieren 
ó se pegan en las cortas 
acciones de los saineíes, 
he pensado yo en venirme 
á visita con ustedes 



GRANADINA 



Mosqueteros, entre tanto 
que para hacer el saínete 
se visten los compañeros 
para que menos moleste, 
el blanco, y porque el señor 



Les felicita las Pascuas y canta la tonadilla. Efectivamente aveces 
no viene á cuento la tonadilla que en medio del saínete se canta; y por 
eso D. Ramón quiso en este ponerla antes. Por lo demás el saínete vale 
poco. La tesis es que si las mujeres no son perfectas, es porque lo quie- 
ren los hombres que prefieren antes que las modestas, virtuosas y hu- 
mildes, á las petimetras, ostentosas y casquivanas, según se ve por los 
ejemplos que ofrece el saínete. 

375. Mundo remediado (El). "«Saínete para las feas, pesadas y 
desaboridas damas de la compañía del melifluo Ribera. Escrito por 
un real muzo, entre gallos y medias noches.» — Inédito. — (1776). 

B. M. (1-165-45). Autógrafo de dicho año, con las aprobaciones y li- 
cencias de 17, 18 y 19 de Agosto de 1776. 

Este saínete tiene ía particularidad de que en él no entra ningún 
hombre. Fué compuesto en dos ó tres horas. Es muy mediano. Supone 
que una dama convoca á varias amigas para mejorar su clase prescin- 
diendo de los hombres; pero á una indicación de una amiga suya so- 
bre cierto cortejo, echa por tierra todos los proyectos y quiere vengar- 
se de la calumniadora. 

Se estrenó el 19 de Agosto con Las travesuras de Scapin, (traducción 
de Moliere) de J. Ibarro, y se le pagaron por él á D. Ramón, 600 reales. 
(Véase también papeles de Barbieri). 

Al fin dice; 

Y esto sainete moral, 
peral, guindo ó calabazo, 
con sn licencia de ustedes 
aquí, señores, se acaba. 

376. Muñecas (Las). «Saynete nuevo para empezar la comf-artía 
de Ensebio Ribera, día 16 de Abril de 1786. — De D. Ram jn de la 
Cruz.» — Inédito.— {iy86]. 

B. M. (1-167-23). Copia antigua en esta forma con las aprobaciones 
y licencias de 15 y ib de Abril de 1786. 



3^4 



DON RAMÓN DE LA CRUZ 



Se estrenó el i6 de Abril en el Príncipe con la comedia Dar tiempo 
al tiempo, de Calderón. (Véase Loa de este año 1786 de Ribera.) 

Este sainete está hecho para la salida de Gaspara Santos por prime- 
ra vez al teatro. 

No tiene interés mavor. 

Se supone que, como es guapa y joven, cada especialista, entre sus 
compañeros, quiere recibirla por discípula con exclusión de los demás 
para enseñarle, ya la declamación trágica, va la comedia, ya la ópera 
seria, ya la bufa, ya á sainetear, etc. Pero ella prefiere aún las muñe- 
cas que le compra Torre. 

Tenía trece años Gaspara entonces. 

' 377. Minútelo (El). Tragedia por mal nombre. — (1792). 

Tomo x; Dur.; suelto, Madrid, 1800, 4."; B. M. (1-162-7) copia anti- 
gua con las aprobaciones y licencias de 2, 3, 4 y 5 de Febrero de 1792, 
en cuya fecha parece se hizo. Para la compañía de Ribera. 



Mudo .—'Wanana Querol. 
Alcalde.— VMcs (sic). 
i II mouLiffuillo.— Pedro de Cubas. 
Dos iilffuacilcs.— h\L\n Codina y Mariano 
Pucliol. 



Pe/ii. — María Ribera. 

Curra. — Polonia Rociiel 

L'na castañera. — María Isabel Correa. 

Pizpierno. — Félix de Cubas. 

A'o«,Js.— José García Ugalde. 

Zaque.— 'RdifitX Ramos. 

Se estrenó, en efecto, con la Comedia nueva el 5 de Febrero por la 
compañía de I-2usebio Ribera. 
Valencia, Estevan, 1816, 4.° 

378. Mil tea (La) á oscuras. (S.) y (D.) — (1766). 

H. M. i • 165-28). Copia antigua que dice: «Sainete de empezar la 
temporada de i76(ila compañía de Nicolás de la Calle.» A 31 de 
Marzo. 



Cfro/i/wii— .Mariquita I.advcnant. 

Paula (.Martínez Huerta). 

Librada . — La Granadina . 

Agustina. — Waria. .Méndez. 

Manuela Guerrero). 

/A/iorj.— Francisca Ladvenant. 

Dolores. 

Camila — Antonia fsic). 

El alcalde.— FeUps Calderón. 



Loren;o.—.\uRn Ronce. 
Julián — José Ibarro. ' 
Perico. — Blas Pereira, 
Manguitos.— Chinita . 
Gil Once.—iosé IJspejc. 
Cara de piejo.— Juan Manuel. 
El usia. — Husebio Ribera. 
Mano de mortero.— Niso. 
El trompetero. — José Campano. 



Se le pagaron á D. Ramón por él y el exorno del entremés del mis- 
mo día, 300 reales. (Arch. mun., i-3Góy3Ó7). 

379. Música al fresco (La). «Sainete de D. Ramón de la Cruz.» 
— Inédito. — (1779}. 

B. M. ' I-I 57-33 y 1-165-29). Copias antiguas, una con las aprobacio- 
nes y licencias de 21 y 22 de Enero de 1779. 
Compañía de Ribera. 



Don Fernando, petimetre.— Sor'ano. 
Martin, criado.— Cliinita. 
Don Mauro, viejo. — Kspejo. 
Lorenzo, cr/tjiYo- Callejo. 
.juanillo, crjatYo.-Aldovera. 



l)oha Irene, r/V/a.— Cabanas. 
Luisa, sti /lija. — Mayova. 
Frasquilta, criada —Polonia. 
Anastasio —Romero. 



APÉNDICES 385 



Saínete gracioso, aunque de argumento vulgar. Un D. Mauro, viejo, 
rico y avaro, va á casarse con una joven á quien ama un sobrino y he- 
redero del viejo. Por intrigas de su criado, del mancebo y una criada 
de la doncella, se entorpece la primera boda v se verifica la segunda. 
1^0 principal del asunto es una serenata que el viejo da en noche cru- 
dísima á la novia. Se finge que unos ladrones le roban y desnudan, v 
para devolverle sus vestidos, dinero y alhajas le exigen que renuncie á 
la boda. 

Se representó en 24 de Enero con la comedia de Aqiiiles en Sci>-o. 
Véase éste) y se le pagaron á D. Ramón 600 reales por el sainete. 

380. Músico de repente (ElJ. — Inédito. — (1760). 

B.M. '1-183-16). Autógrafo de dicho año con las aprobaciones y li- 
cencias de 18, 19 y 21 de Mavo de 1760. 
Compañía de José AJarííne^ Gálve^. 

Portiiffuescí {CasunWa Blanco'. I Ana Alaria Campano. 

Coronado , Diego . García Ugalde (.loítí). 

Ponce (Juan). Antonio Guerrero 

AyuU (Miguel de . | María Teresa Pr.lomino La Pichona). 

También aparece representado en 22 de Noviembre 171)7 por la com- 
pañía de María Hidalgo en el teatro de la Cruz. 

Este sainete vale poco: es burlesco como otros de la primera época 
de D. Ramón, á quien arrastraba la costumbre y ejemplo de los demás 
saineteros. 

No tiene argumento: el título obedece á que finge Ayala querer 
aprender del maestro de música de la compañía á cantar en algunos 
minutos. 

Lleva una tonadilla que cantó la Porluguesa al principio de la pieza. 

381. Músicos y danzantes. (S.) y (D). — (i775). 

Suelto. Cádiz, 181 1, Imprenta de D. Antonio Murguía, 4." 
En la lista de personajes del reparto que pone Duran figuran con sus 
nombres los individuos de toJa la compañía de Martínez 'menos la pri- 
mera dama. 

En. el Arch. mun., i 437-1 hay el recibo de este sainete fechado á 15 
de Septiembre de 1775; pero en él se dice que corresponde al mes de 
Junio inmediato anterior. Y, en efecto, el 23 de Junio de este año 7^, 
se hizo en el Príncipe por la compañía de Martínez en una repríse de 
la Eugenia. El recibo es de 6oo reales y también expresa que lo ejecu- 
tó lú compañía de .Martínez. 

Nacimiento^ á lo vivo (Et). (S.) 
Es El Adorno del Nacimicnlo. 

382. Naranjeras en el teatro (Las). Para la compañía de Ensebio Ri- 
bera. Año de 1775. — Inédito. — (1775). 

B. M. 1-167-46). Copia antigua con esta nota: '.Sr. D. Ramón: Dice la 
Sra. Polonia que el papel de tuno le hace Querol y el de Chinila lo 
hace Pepe García.» A esto deben atribuirse las tachaduras que tiene 
este manuscrito y las variantes introducidas por el mismo autor, en 
vista de las nuevas personas que habían de hacer la obra. Pero el texto 
primitivo es de 1775. 

Es sainete de costumbres teatrales. Supone que algunos apasionados 



3S6 



DOX RAMÓN DE LA CRUZ 



de tal y tal actriz y cómico en vez de tirarles naranjas en el tcat 
las envían al vestuario por las mismas vendedoras de aquella frut 
tiene mucha gracia esta conversación entre bastidores. 

tintran dos de las naranjeras, y tropezando con Chinila le 
gunta la 



ro se 

i. No 



CORTINAS 

Cabnllcro: ¿Supone algo, 
usted en este cortijo? 

CHINITA 

¿Cómo, qué? Supongo tanto 
que los hombres de mayor 
autoridad: los más sabios 
y las damas más discretas 
callan siempre que yo hablo. 

POLONIA 

Para reírse después 



de oírle: ¡alábate, guapo, 
de que has tcuido camorra, 
y tmii'a un ojo en la mano! 

COUTÍNAS 

.Mujer, ¡si es Chiuita! 



\'nyn. que est.i demnsíado 
rollizo para conforme 
le ride vo este verano. 



Kn esta representación salió por p-rimcra vez en el teatro la Francisca 
Cándida Santos. 

353. A'¿;"/¿;>7'ír ('Lí7J. Entremés entre jornada primera y segunda 
para la compañía de Ponce.— /Ht\//Yo.— (1768). 

B. M. 1-1S4 i). Autógrafo de dicho año. y 1-1S4 24 copia antigua 
con las aprobaciones y licenciasde 18 y 20 de Mayo de 17Ó8. 

Este saínete fué escrito para presentar en el teatro por vez primera 
á José ürdóñez y María .Josefa Huerta, que tenía once ó doce años. De 
ahí el titulo de la obra, pues también el Mayorito era muv joven en- 
tonces. A pesar de todo el saínete tiene gracia y agrada en la lectura. 

354. El No. (S.) y (D.)-(i7'^o). 

B. M-. (1-167-30'. Copia antigua con las aprobaciones y lieencins de 
24, 25 y 2b de Julio de 1780. Se le llama Fin de fiesta para la comedia 
Los buenos aiiii¿;os. 

Compañía de Juan Ponce. 

¿í7í/r.i.— Polonia Rochel . 
Doña Pitea. — Francisca Laborda. 
Don Jitíiii — José Espejo. 
Alejandro — Antonio Robles. 
lyoquc. — Chiiilla. 

Se estrenó el 27 de Julio en el Príncipe por las dos compañías con la 
comedia La amistad y la introducción titulada Las dos embarazadas. 
Hablando del saínete, se dice en esta pieza: 



I'OI.ONTA 

Rs en un acto 
más divertida y pequeña. 

CHINITA 

-Como se intituhi? 

POLONIA 

El .\o 
niAN'o 
Eso str.i una simpleza. 



CHINITA 

lil título puede ser 

También que más le convenga 

RUANO 

;Cómo? 

CHINITA 

.Vo osla bien escrita; 
.\''; muy bien se representa; 
A'o L- gusta al auditorio, 
V ;,'o vuelve nadie á v.iila, 



APÉNDICES 



387 



Mal texto el de Duran é impresos: les faltan cerca de la mitad de los 
versos y de los personajes, comparado con el de la B. M. 
iMadrid. sin año. Imprenta de Mares v Compañía, 4.'' 
Valencia, José Ferrer de Orga, 1813, 4.° 
Valencia, Imprenta de Estevan, 1816, 4.° 
Sin lugar (Murcia) ni año, Imprenta de José Carlos Palacios, 4° 

385. No h:iy candados para auiov cuando es bien correspondido, y pe- 
timetre escondido. Saínete para la comedia de La Espigadera. Para 
la compañía de Manuel Martínez. — Inédito. — (1778). 

B. M. I -I 57-39,. Copia antigua con las aprobaciones y licencias de 
18. 19 y 20 de Junio de 1778. 

Este saínete solo le representaron Garrido y la Granadina, haciendo 
cada uno tres papeles diferentes. Sin embargo, tiene enredo, pues se 
trata de ¡)roteger los amores de un capitán con una joven, á quien una 
ridicula tía suya quiere casar con un ridículo abogado de la Coruña. 

Está muy bien conducida, y sin violencia van "apareciendo los seis 
personajes representados solo por dos, lo cual nos prueba cuan antiguo 
es este sistema de trasformaciones en el teatro. 

386. No puede ser guardar á la mujer. Eai.reinés para Im compa- 
ñía de Martínez. — (1774). 

B. M. (i- 1 57-38) Autógrafo de dicho año. Este saínete tiene infinidad 
de repartos; fué de los más representados. 



Señor Jii^iii.— López (Nicolás], 

Galván (Pedro!. 

Criado — Coronado. 

Gra nadero —Simón . 

Martínez. 

.lunn Ramos. 

Vicciilc Galván. 



Garrido. 

Ambrosio. 

Granadina. 

Nicolasa. 

■Manuela (Guerrero). 

Antonia (Blanco'. 

Pojzc- /;.!.— (Al fonsa Guerrero). 



En el texto manuscrito canta Garrido esta seguidilla: 

Ya no vivo en la calle 

de la Paloma 
que vivo en el Barquillo 

como feñora. 

Número doce 
guardillas de la casa 

Tócame-Roque. 

Impreso en Valencia á nombre de D. V. M. Y. iM. R.; Estevan, 1816, 
4.°, y con el título dé Jamás ha podido ser el guardar una mujer. 

Se han alterado los nombres de los personajes y suprimido indivi- 
duos, no muy necesarios para la acción, y es distinta la segunda mitad 
del impreso, que parace un extracto del Hechizado por fuerja, de Za- 
mora, como la primera se ha tomado de este saínete con leves altera- 
ciones. 

La segunda mitad del manuscrito es más corta; parece que volunta- 
riament^i quiso acortarse después de representado. 

387. Noche de San Juan [La). (S.) — (1762). 

Consta que se estrenó el iS de Junio de 1762; pero yo no he visto este 
s únete. 'Véase Los Aguadores de Puerta Cerrada .' 



388 



DON' RAMOX DÉ LA CRU2 



Por los objetos destinados á su representación puede presumirse que 
la escena pasaba en la Plaza Mayor de Madrid, con vendedores de va- 
rias clases, especialmente de frutas. 

No parece ser La Devoción engañosa, pues la escena Je ella no pasa 
en la Plaza Mavor, ni hav vendedores de varias clases, ui de fruta; pero 
quizi sea refundición en parte. Con todo debe advertirse que ea la 
lista que el mismo D Ramón entregó á Scmpere figuran ambos tí- 
tulos. 

3SS. NccJie de San Pedro (La). (S).— (1763I. 

Es de 1763. 

P^uizá sea Z,l7 Víspera de San Pedro, que también es de 1763, por 
más que en la indicada lista de Sempcre se mencionan ambos como 
distintos. 

389. Nochebuena en nyuíun^ {^^'f- <i Saínete para ia ccuípañía ele 
la Sra. María Hidalgo.» — Inédito. — (1770^ 

B. M. ( I- 157-42'i. Autógrafo de CSC año y otro manuscrito con las 
aprobaciones y licencias de 20 y 2.r de Diciembre de 1770. 

. Dun R0.JUC — V.iiJ..-- r^''- 
ban «i;.. 
Caballero. 
Galván .Pedro . 
Abjics. ..( Ramón Orczco. 
Sobresaliente. 
Enrique. 
I Ordóñez. 

\ Don Jjcinto.—Wfonfo 
Pereir.i. 

Jii.inillo, cr/jio. — .\mbrosio 
Coronado. 
Francisco. cri.iiio.—EsXcban. 

Este saínete debe de ser el que en el catálogo de Sempeve figura con 
el título de Los abates j- las majas. 

Se supone que una señora distinguida invita á cenar en la Noche- 
buena á varios abates y el marido a su vez á otras tantas majas. Con- 
cluven bailando ellas con ellos, llegando á la conclusión un abate vie- 
jo y un mijo para que la sátira sea más perceptible. 

És buen saínete. 

390. Nochebu-.na en el monte {La). (S.) Saineíe. 

Desconocido. 

En la B. M. '1-11J7-50 hay uno titulado La Nochebuena en la aldea 
y obsequio de los paslores, pero es de i7.)'i, y por tanto, no pudo ser 
escrito por Ckuz. 

391. Noticioso general (El). Saínete para la compañía de Ribera. 
— Inédito. — ( 1 772). 

B. M. [i-iOj 28;. Autógrafo de 1772. 

No carecen de gracia los papeles del vizcaíno y de ia viuda. 



,, 1 MariüJllo — Guzmana 

iiívos * 

' I .BLis Palin.—Siwas. 

TcoJora. donccll-i.- Gr^nuuiiiui. 

i Segura. 

I .Moiales.- 

I Méndez. 

ií.\/.Ts. .. ; Poríiíg'uesii. 

Doblado (Francis;a . 

Valdés. 

M.;ria de Zirale. 

Abale . —"S-.n-tnro . 

Paco, majo. — Jaime Cabrera. 



APÉNDICES 



389 



El Noticioso general lo es cierto caballero que cayó en una manía 
graciosa, cual 



es el dar caJa semana 
al público un papelillo 
curioso cuya fachada 
ha de ser El Noticioso 
general; y con tan rara 
micva ideaque no toca 
en ninguna circunstancia 
de los que hay establecidos. 

ESPEJO 

Pues ¿qué puede haber que añada 
á Guias, Diario, Mercurio, 
V Gacetas ordinarias? 



MEIÍINO 

Muchas cosas que en ninguno 
de esos papeles se tratan, 
y son dignas de saberse 
y buscarse; verbigracia: 
los proyectos que Iiaccn muchos 
V (le vergüenza los callan 
los que hícen oíros en vano. 
' ideas extraordinarias 
y figuras que en .Madrid 
no se descubren por falta 
de noticia ó confesión 
que produce la abundancia . 



Todo se reduce luego á pasar por la oficina del nuevo periódico un 
vizcaíno que pide le anuncien como profesor de vascuence; una viuda 
joven ya de tres maridos, dos escribanos que riñen entre sí, dos peti- 
metros cha'-latanas y un titiritero, terminando todo con un minuete v 
una tonadilla. 

En los versos copiados, indudablemente se alude á persona cono- 
cida. 

392. Novelero (El). Para la compañía de Ponce. — (1781). 

B. M., autógrafo de 17S1 y i-i'Jy-SQ, copia antigua con las aproba- 
ciones y licencias de 16, 19 y 20 de Febrero de 17.81. Impreso sin nom- 
bre de autor. Madrid, 17QIJ, 4.° (Quiroga;. 

Se estrenó en el teatro del Príncipe el i\ de Febrero de 1781 por la 
compañía de Juan Ponce, y se le pagaron por él á D. RaíMÓm 600 rea- 
les. La música es de D. Blas de la Serna, (Arch. mun.. 1-378). 



Juan Benito, payo.— Querol (.Mariano). 
Don í'elayo, m}d ico.— Robles (Antonio). 
Don Narciso — Tadeo Palomino. 
Teresa — Borda (Francisca':. 
L'na «/;1a.— Juanifa García. 
Chinita. 



„ . . i Pcüi?.— Polonia Rochel. 
^'•"'^''"•; PnlpiUo.. María'. 
Atanasio, crürfo. —Aldovera (Juan). 
/)o« Pablo — Ruano 'Pedro'. 
Doña Ana. — Mariana Alcázar. 
Don PiJ.ídí/o.— lispcjo I José). 
Don Julio, abate —Casas .Vicente!. 

Este saínete pudiera ser el que con el título de El Fachenda se men- 
cicyia en una sátira contra Cruz y sus Labradoras de Miir cía; pero en- 
tonces el saínete sería muy anterior á 1781. El car.ícter de D. Pascasio 
tiene efectivamente cierta semejanza con el Fachenda de Iriarte. 

Valencia, José Ferrer de Orga, 1813, 4.°; Valencia, Estevan, 1816; 
Barcelona, J. Francisco Piferrer, sin año, 4." 

«A D Ramón de i.a Cruz por el saínete nuevo titulado El 

Novelero Coo reales. 

Por la compostura de la comedia de la Judit 300 » 

A D. Antonio Valladares de gratificación de la comedia 

de Alberto I. '. 300 » 

Ponce.» 'Arch. mun., 1-378 . 
La Judit se hizo en 21 de Febrero en la Cruz, hasta el 27 (Carnaval). 



390 DON RAMÓN DE LA CRUZ 



393. Novia viuda {La).- — (1762). 

Se estrenó el 4 de Junio de 1762, conEl sacrificio de Ifif^eaia y se 
le pagó por este saínete á D. Ramón 300 reales: ó sean boo por él v El 
Agentes Je sus nef^ocios. 

La novia muda no es conocido. 

394. Novio rifado (El). (S.) — (1762). 

B. M. '[-167 38). Copia antigua sin más señas. 



Re^iidor. — Tadco Palomino. 
Persouero. - Aldovera. 



Gemina. — .loaquina .Moro. 

M.Tfiana .— (Alcázar). 

TeTÉ-.T.?. — Polonia Rochel (s¡c). 

M.iyora. — 'Maria .Mayor Ordóñez; si. Hscribaiio. — Ei^eio. 

P.iqiiiUi. — Maria de la Chica. Perico. — C/tiitihi. 

XarcisJ. — Manuela i'sícy. , .l/c.z/.fe. — Callejo. 

Como se ve, este reparto es muy posterior al del año en que se estre- 
nó Sin embargo así consta en documentos fidedignos del Archivo mu- 
nicipal. Por otra parte no sabemos el que tendría el original. 

SaineLc de costumbres villanescas. Tiene poco interés. 

Impreso en Valencia por Jo.sé Ferrer de Orga, 1813, 4."; Valencia, 
Ildefonso Mompié, 1816, 4." 

395. Novios espantados (Los). — (1763). 

Tomo V, Dur.; suelto, Madrid, 1701, 4.": Valencia, José Ferrer de 
Orga, 1S15, 4"; Valencia, Estevan \Siü, 4." 

Con el título de Los novios aparece en las cuentas del Archivo mu- 
nicipal un saínete estrenado por la compañía de María Hidalgo, en la 
Cruz el 21 de Abril de 17O3. Juzgo sea éste. 

Nuevo baile sin iiiescolauz.r.{S). 

De seguro es El baile sin mescolanza. í Véase . 

396. Ociosos (Los). (S.) 

En la Biblioteca Nacional T-5-ii,hayun entremés, en prosa de 
este título y de letra, del siglo xvín, que probablemente será este 
mismo saínete. 

397. Oficial de inaicka (El). Comedia en un acto ó saínete, para 
la compañía de Ribera. — Inédito. — (17S3). 

B. M. (1-158-7,. Autógrafo de dicho año y otro manuscrito con las 
aprobaciones y licenfías de 1.2, 3, 4 y 5 de Diciembre de 1783. 

Doi'iii Ser ajina. — Figucras Criado. 

Manuela. — Polonia. Marquesa del .Snlillo.— Borda (l'iancis- 

Doña LeoHnr. —TordcsiUas. ca l.a). 

Don Jorffe S'/spiros. — .Vldovera. Don Xarcisn. — Oúcial «que será .Merino.» 

/l¿>a/e. — Querol ¡ 

En el mismo año cómico (1783-84) la compañía de Martínez hizo 
también este saínete con el reparto siguiente poi el mismo orden que 
el otro. 



APENDICaS 



39^ 



María del Ros¿ir¡o. 
Sanz v Vicenta'. 
Nicohisa. 
Garrido. 



Romero (Vicente). 
Antonio (Rodrigo^ 
faca (Martínez). 
Juan Ramos. 



Es muy lindo sainete. Un olicial tiene engañadas con promesas de 
amor á tres jóvenes principales que descubren al fin sus tretas; y él 
concluye por elegir á una de ellas. Están satirizados, un italiano, hutcí- 
tro de cantal' v un abate ridículo. 



398. Oposición (La) á cortejo. — (1773). 

1-167-35). Copias antiguas de 1773. 



Tomo i; Dur.; suelto; B. M, 
Compañía de Ribera. 

Doña Elvira.— Marín Jnsefa Huerta 
Doña Oro.v/.!. - ,Ii);u]Li¡na Moro. 
Doña Laura — f'olonia líocliel. 
Don Fausto. — X'icente .Merino. 
Un mi/llar — Cristóbal Soriano. 



fu estudiante. — Tadeo Palomino. 
Don Florencio.— iof-ii Espejo. 
C<.'/k7.— Catalina Toidosillas. 
Don Patricio. — Chinita. 



Valencia, José Ferrer de ürga, 1813, 4."; ídem, 1S17, 4." 
Valencia, imprenta de Estevan, 1817,4.*^ 

399. Oposición (La) á sacyist.ín ó el Tío TitHano. (S.) y (D.) 

-(1773)- 

B. iM. (1-158-0). Copia antigua sin aiio, y este reparto por el que se 
ve fué escrito en 1773 para la compañía de Ribera. 



Perico.— .tayi'cr Riiiz. 
Tintin . — Ensebio Ribera. 
Palotes — \'icente Alerino 
Dávila —Vicente Merino. 
José iCampanol. 
Genaro. — Julián Qucvedo. 
Cuello. — Cristóbal Soriano. 
/l/jrco.v.— Baltasar Díaz. 
Goíjti/c^. —Tadeo Palomino 



Joaquina (Moro). 

Pf/vYc?.- Gei trudis Borja. 

.■l);/í\7?«'rj.— Polonia Rochcl. Palotes — \'icente Alerino liiio! 

7b!-j/.— Cnlaliiia TordesiUas. 

Diego. — La Xararra (I^orenza Santisie- 

ban\ 
77o 'I'uctano — José Espejo. 
Laguna.— Juan Codina. 
(.orne/o. — Rodriíjo [sicj. 
.Moreno . — Francisco Callejo. 

La presencia de Rodrigo en el reparto nos demuestra que el sainete 
se ejecutó antes de Carnaval de 1773, pues desde l^ascua ya no ñguró 
dicho actor en la compañía de Ribera. 

400. Oyqtiesta femenina (La). (S.) Sainete para la compañía de 
Ribera. Su autor D. Ramón de la Cruz. — Inédito. — (1774). 

B. M. ([-209-23). Autógrafo de dicho año. 

Lindo cuadro de costumbres teatrales. Alude especialmente;'! la que 
había de que algunos cómicos que eran músicos fuesen á tocar en capi- 
lla á los pueblos cercanos en las festividades. 

401. Padre indulgente (El), (S.) 
Desconocido. 



402. Padrino y el pretendiente (El). — (1781). 



392 



DON RAMÓN DE LA CRUZ 



^ Tomo viii; Dur.; B. M. 1-168-4 . Autógrafo de 1781. Le da el sobre- 
título de Comedia en un aclo.' 
Compañía de Joaquín Palomino. ^ 

La M7)\7?¿es.j.— Polonia Rochel. 

Pa/r/V/j.— Josefa \'aldés. 

Ott\j criada. 

El Comendador. — \'icente Merino. 

Don Juan.— V ícenle Casas. 

í'n lacayo.— José Campano. 

Con el, con la comedia La Indiana y el saínete de costumhrcsde tea- 
tro El repente de los cómicos, empezó esta compañía de Palomino sus 
funciones de verano'en 1781 o Julio). 

Es El repente de los cómicos una especie de introducción á esta tiesta 
inaugural. 

403. Pagar ¿a burla á buen precio. Sa.\nete para la compañía de 
Ribera. (D.)— (1776). 

B. .M. i-it")8-20 . Autógrafo de 1776 

llcio. 



liníia Peírrt.— .loseta Higueras, 
/•iiíí/.i.— Polonia Rochsl. 
Din Hermenegildo. — }os.é Espeio. 
El .\larqués .—l\AQ(on%o Coque 

Se estrenó en Carnaval de 177'! 



Don Jí/c7;í.— I'rancisco (^;il 
Damiá u . — Chin ita . 
Tadco (Palomino). 
Perico— iosú Campano 



Paje tonto y malicioso, y discordia de criadas. 

(Véase El E.vamen de la forastera). 

404. Panderos (Los). Saínete para la compañía de Martínez. — 
Inédito. — (1781). 

B. M. 1-15S-23 . Autógrafo de dicho año, y otro manuscrito con las 
aproliaciones y licencias de 14 y 15 de Abril de 1781. Según una nota 
de un documento del Arch. nnin.,"se estrenó el 15 de Abril de 1781, en 
el teatro del l'ríncipc por la compañía de Manuel Martínez, pagándo- 
sele por el á L) Ra.mó.n 600 reales. 



Pantaleona, maja.— Granadina . 
Silvcria (d¿ Rivas . 
Calixto. Wí7/o.— (Jarrido. 
Tío Sang-uijucla.— Coronado. 

Paca (Mariine/ . 
l*Ruano. 

Galván. 

Nlcolas-1 (PalomcraV 

Tordcsillas. 

Don Pascasio.—Míínincy.. 



Pelimclrcs.. 



Majos. 



Ivoniero. 
Ambrosio. 
Rafaela (Aloro'. 
Esléfana —Caramba 
Ang-nstias.-VicQnta Sanz. 
Olaja. — Pérez. 
Bernardo. — Simón [de Fuen- 
tes). 
Perico. - Vicente (Ramos). 
'l'anislao.-Paco Ramos. 



.Muv bonito saínete. En el texto hablamos de el. 

«Señor D. Juan (Lavi,. Si hubiese para ello me hará Vm. el favor de 
entregar al trasportero 500 reales de la loa para D. Fermín de Laviano 
y (Joo del saynete para D. Ramón df: la Ckuz. Y queda de Vmd. como 
siempre suyo: — Manuel Martínez. Oy i 5 de Abril de 1781.» (Archivo 
municipal 1-378). Martínez había empezado en dicho día i^ en el Prín- 
cipe con la comedia de Calderón Cada uno para si. 



APEN'DICES 



393 



405. Payas celosas (Las). Saínete para la covipañía de Maitíucr. 
— Inédito. — (1773). 

B. M. (158-12). Autógrafo de dicho íiño y otro manuscrito con las 
nprobaciones y licencias de 17 de Junio de 1773- Kl autógrafo lleva de 
letra de D. Ramóx en la portada: «La música está puesta y se acudirá 
por ella á casa del Sr. Maestro de la Encarnación 'Rodríguez de Hita\ 
que la ha arreglado, etc » 

Llegan á una aldea tres petimetras madrileñas, á quienes su padre 
trae para casarlas allí. Los aldeanos.despreciando á sus novias del pue- 
blo, aspiran á casarse con ellas. Pero los novios de Madrid aparecen 
también, v logran vencer la resistencia del padre. Los lugareños que- 
dan burlados, porque las payas celosas no quieren luc'-;o volver á admi- 
tirlos. 



406. Payo cómico (El) — Inédito.— (lySi). 

B. M. (1-16S-11 . Copia antigua con las aprobaciones v licencias de 
14 V 15 de Abril de 1781. 

Según nota de otros documentos del Arch. mun., se estrenó el 15 de 
Abril de 1781 en el teatro de la Cruz, por la compañía de loaquín Pa- 
lomino, y se pagaron por él á su autor D Ramón dk la Cruz, 600 
reales. 

'Véase la loa de empezar el año Palomino en este Catálogo]. 

F'inge que Robles está enseñando música á Rosa García; Chinita gra- 
mática á Juana García; Codina á bailar á María Ribera, v Espejo la de- 
clamación serla á Victoria Ibáñez. 

La Rosa García dice á Chinita que le aconsejaba más desembarazo 
en el teatro. 



¡Ay señorl soy yo muy fiii;i, 
muy vana y muy pet ¡metra 
para tirar por lo majo. 
He pensaJo en ser priir.era 
dama imitando las gracias 
de la señora Cerrerías. 
No he de parar liista que 
en estas tablas me vean 
h-iciendo la Gitanilta 
¡ Que guapa estaré yo puesta 
á este lado con mi dengue, 
con mi caramba, mi trenza, 
con mi vestido gachón. 



mis mangas de gasa huecas, 

con mis joyeles, mis lazos, 

brazaletes y cad ñas. 

diciendo aquel gran romance 

de: «Habrá coza maz molezta 

que ver á un gitano honrado 

cargado con una piedra 

de cinco arrobaz meter 

eztu pata, zacar ezta, 

y dando azina un columpio 

para empujar con maz fuerza. . .•• 

¡Ah! mas quÍ2ro dejallo 

que me duelen los hcimbros ce pintallo. 



Aparece Puchol, de payo, diciendo que quiere ser cómico, porque un 
pariente suyo le arrebató en un pleito una tinca que le daba para vivir, 
y ahora, no tiene de qué. Recíbenle los demás luego que hace prueba, 
pues dice había representado varias veces en su aldea. 

La Victoria Ibáñez, nueva en Madrid, dice: 



Y mi hermana Ignacia Ibáña--. 
aquella dama primera 
que hubo aquí, me dio un ejemplo 
de aplicación y obediencia 
que imitar ansiosa v fina. 



ya que imitarla no pueda 
en la habilidad Señoreí. 
si en algo me recomienda 
esta memoria, guardarla 
que yo volveré por ella. 



En efecto, le hacia falta, pues la Victoria resultó mediana cómica. 



391 



DON RAMÓN DE LA CRUZ 



407. Payo ingenuo {El). Su autor D. Ramón de la Cruz. Para 

el año 1772. — Inédito. — (1772). 

Así en el manuscrito de la B. M. (1-168-48). Copia antigua sin más 
señas. 

Cottipañía de Ribera. 

Tin nías, cic^o. — llspe]o. 
Pedro, c;V^o — Soriano (Cristóbal). 
OV^ío.— Rosa (.Mariano de la . 
Baltasar (Diaz). 

( Tordcsiilas (Catalina). 
Payos.. .( Santisteban ¡Lorenza). 

' Campano José). 

r, ,. , 1 .Merino (\'icente'. 

Petimetres....] ¿ 

/ Tadeo Palomino. 

Cristóbal, payo. — Ruiz .lavier). 

Casilda, pasa.—Wor'yA Gertrudis). 



Petimctras . 



Petimetres. 



I .loaquin.i Moro). 
. . •. .Martínez (Josefa Huerta) 
' Portuguesa (Casimira 
Blanco) 
Don .l/íier/o.— Codina(.Iiian). 
Don Diego — lüisebio (Ri- 
vera). 
( Merinito (Vicente .losé". 
^\ariqu¡¡!a, criada —Polonia (RociielJ. 
.Abogado. —Callejo 1 Francisco'. 
.1 /c\7 /líe. — Rod ligo (Francisco). 

Este es un buen saínete de costumbres v satírico. 

Empieza con un cuadro muy curioso de ciegos vendiendo Gacetas, 
Romances, Piscatores, etc, en Ja Puerta de! Sol; amores de los ciegos y 
sus celos. 

Hay además a'ldeanos que vienen á vender flores y sus lances con los 
petimetres De tndo resulta un conjunto de grande interés histórico 
social. 

40S. Payos críticos (Los). Saineíe para la compañía de Ponce. — 
Inédito. — (1770). 

B. M. 'i-ir)S!o). Autógrafo de 1770. 

Muy buen saínete; satírico contra las modas madrileñas. Finge que 
unos pavos imitan ridiculamente á unas petimctras y po(i}nelre.<í que 
de Madrid habían venido al pueblo. 

409. Payos en el ensayo (Los). (S,) y (D.) (1772). 

B.M. '1 167-31 y i-íoS-iq), varias copias antiguas; una, aunque dice 
copiadoen Valencia en 177S. tiene las aprobaciones y lice-ncias de Ma- 
drid á 7, T2 y 1 ; de Noviembre de 1778. 

Compañía de Ribera. 



.Toaqnina 






Campano. 




Eusebio. 






Pi7j'o — Soriiino. 




Figucras. 






Tío Moni fació, Payo.- 


■ Espejo 


Merino. 






Polonia.! 




Ciillejo. 






Mari-Pepa Huerta). 




Tordcsiilas 


.Tata 


ina'. 


Ruiz (.lavier) 

Rosa (.Mariano de la'. 





El de Duran es muy mal texto. Los que existen en la B. M. son me- 
jores. 

Aunque la copia y las licencias son de 1778, el saínete á juzgar por 
los repartos, igu.-iles en todos los manuscritos, fue escrito y de íijo re- 
prf'sentado en el verano de 1772. 

Posteriormente sacarían nuevas licencias por haberse extraviado ó 
roto el primitivo original. 



PENDICES 



395 



410. Payos en la cotte (Los). (S.) 

Quizá sea el mismo que Los payos en Madrid, sainete anónimo é 
inédito que hay en la B. M. (1-15B 28), copiado en 1791. 

411. Payos hechisados (Los). (S.) — (1777)- 

Suelto, Madrid, 1791, 4.°; Valencia, Ildefonso Mompié, 1836 con el 
título de Los payos hechizados, Juanita y Juanita: pero nada q ue ver 
tiene con el de la sequnda parte del título; ídem, José Ferrer de Orga, 

B. M. '1-204 Gfj. Copia anti.gua sin más señas. Por el reparto se ave- 
rigua el año en que se escribió. 
Compañía de Ribera. 

Poblos. J 

Tadeo. 

üriñoli (Sebastián'. 

Guillermo, maestro de /ierrLtdor.-Espc'¡o. 

C:ibañns iPamona^. 

Jiiari Uto .— Chin ita . 

Juíinlta. — Poloiiia. Rochcl., 

Este saínete fué prohibido por edicto inquisitorial de n de Fe- 
brero de 1B04. 

Poca gracia en fuerza de inverosímil. Es imitación de la piececilla 
francesa de Madame Favart, intitulada: Jeannot el Jeannctíe 011 les En- 
sorcelés, repfesentada en París en i7=;7. 

Tiene parecido con los sainetes Juanito y Juanita y El chico y la 
c/nVa. Este último fué impreso anónimo en Madrid, en 1701 y otras 
veces. 



412. Payos y los soldados (Lo:). Sainete para la compañía de En- 
sebio Ribera. — (1773). 



B. M. 1-168-44). Autógrafo de 1773. 



\ 



Payos. 



ilotas 

de 

cántaro 



I Tomasa. — Polonia Rochel. 
\ Xai'arra (Lorenza Santiste- 
ban' . 
Toidesillas Catalina). 
Cortinas (María Josefa). 
Tío Botines, payo vie/o. — Espejo 

(Joséi. 
(-'«/vo/'/o,/'ííjo.— Quevedo (Juliánl. 



Soriano (Cristóbal . 
Tadeo Palomino. 
Soldados. \ Diaz Baltasar). 

Merinito [ Vicente .Merino, 

hijo). 
Pito.— CItinita. 
Ruiz Javieri. 
Callejo (Francisco). 
Campano José'. 

■Tengo idea de que este sainete fué impreso alguna vez; pero no he 
visto ningún ejemplar. 

En la Biblioteca Nacional, T-7-25. hay un manuscrito copia con las 
aprobaciones y licencias de 6, o y 14 de Julio de 177o. 

413. Pedrero afedreado (El). Sainete para la coiiifañía de Ribera 
al empezar temporada.» — Inédito. — (1776). 

B. M. 'i-i()8-2o). Autógrafo de dicho año. Otro manuscrito íi 11^3-2 , 
con las aprobaciones y ucencias de (> y 7 de Abril de i77(), día éste del 
estreno. 



395 



DON RAMÓN DE LA. Cl UZ 



Es saínete de costumbres teatrales, conocido también con cl título 
de Las piedras de San Isidro. 

Hay en el Arch. mun. 1-437-1, recibo de él y de la loa del mismo día, 
suscrito por D. Ramón á 11 de Abriíde 1776 por i.ooo reales. 

414. Pehiqnero soltero (El) (ó primera parte del Peluquero). 
(S.) y (D.)-(i772). 

B. M. (i-ir)8-22. Autógrafo fechado en 1772. Otro manuscrito 
'!-!0^-5:; es de fecha posterior. En la Biblioteca Nacional, T-7-27, hay 
un manuscrito con las censuras de 2S y 2¡^) de Noviembre de 1772^ 

Lo hizo la compañía de Ensebio Ribera. 

Diefo. — .losé E<pe¡o. 
Joaquina Moro). 
Manuel — Cristóbal Soriano 
Pe/" j.— Polonia Rochcl. 
/Íf).yrf¿ro.--Franciso Javier PuÍí:. 

415. Peluq-iero casafo (El) (ó segunda parte). (S.) y (D.)— (1772). 

B. M. (1-168-23'. Autógrafo de dicho'año. Parada compañía de Ribe- 
ra.— Kn la Biblioteca Nacional, T-7-27. hay un manuscrito con las cen- 
suras de 28 Y 21 de Noviembre de 1772, como la primera parte, lo cual 
indica que ambas debieron de hacerse en el mismo día. 

naltaxar (Díaz). 

Pcya.- Alaría ,Ioí-ü;.. 1 iu.i i.i. 

Aniireii. — La Portuguesa (Casimira 

HIanco . 
Tadca.—La Navarra l.orciiza Santisto- 

ban . 
/v'oi/r/¿'o.- -Francisco Rodri.^o. 
Ruiy. - Francisco Javier Ruiz. 
Codina Juan'. 
Simón de Fuentes'. • 
Ihi cochero. — Josi: Campano. 



l~)iefro —José Espeio 
Joaquina .Moro). 
Manuel — Cristóbal Soriano. 
Pí"/'!;.— Polonia Rochel. 
Diiti José. -Vicente Merino. 
Don .Imbrosio — Ocrtrudis Borja. 
Juliana . — Joscf.i Fifriicms. 
Pctrona. — (3at aliña Tordesitlas 
Don Felipe —V.uf.ch\o Ribera 
Don Vicente. — Vicente .Merino, hijo 
/Jjr/o/o.— Tadeo Palomino. 
Lorenzo.- Francisco Caliejo. 



416. Pelliquero viudo (El) (ó tercera parLe). (S.) y (D*.) — (1773). 

B. M ' i-i(i'B-24';. Autógrafo de dicho año. Para la compañía de Ense- 
bio Ribera. 



Dieg-o— José líspejo 
Manuel —Cristóbal Soriano. 
Pepa. -Polonia Roclicl. 
Fermina —Lorenza Sanlistcban. 
Patricia. ■ .losefa Cortinas. 
Juanillo. — Chin Ha. 



Gregorio ~ l^rancisco Callejo. 
Anselma — Josefa Rubio. 
Don Andrc.w-Jofú Mariincz Huerta. 
A'Otyr/^'o.— I'rancisco Javier Ruiz. 
ladeo. — fr.ideo Palomino. 
.Alcalde. Julián Quevedo 



417. Pensiones de los nuevos (Las). «Saínete nuevo. Su autor 
D. K.^MÓ.x Di u.\ Cruz. Año de 1769. Compañía de Juan I^vuce.» — 
Inédito. — (1769). 

H. M. (i- 183-20). Copia antigua con las aprobaciones y licencias de 
21, 22 y 23 de Marzo de 1709, en lasque expresamente se dice es de 
Cruz este saínete de costumbres teatrales. 



APÉNDICES 



397 



Cortinas (\'¡cciita). 

Mjyora (Maria Mayor Or Jó- 
Nuci'a.<!...i dóñez). 

Garro (Juana). 

Isabel Montéis. 
Merino > Vicente;. 
Eusebio RiojiM. 
Galváii Vicente!. 
Carretero Tomiis . 



M^irúDia Alcázar. 
Cliinita. . 
Simón de Kuentes. 
lí-pejo JoséJ. 
Joaquina Moro . 
Ignaci.i íbáñez. 
Gertru.üs Rubcit. 
Prado (Antoni'j de). 
Ponce -Juan . 



Los antiguos obligan á lo3 recién entraJos en la compaiiía entre 
otras cosas á buscarles asientos y permanecer de pie. Cómicamente les 
hacen otros desaires y dan consejos imposibles de seguir. 

Es buen saínete. Se le pagaron 600 reales. (Véase Loa de empezar 
Ponce este aiío ijbn,. 

418. Perdido bien hallado {El). Saínete para la compañía de Mar- 
tínez. Para empezar el año de 1776. — Inédito. — (1776}. 

H. M. (1-83-9}, Autógrafo de dicho año. 

Cuadro de teatro. i£ste sainete fué hecha para la Caramba, que tiene 
este pasaje: 



L.WEN A\.A ■ Silveria de liivas < . 

Allá lo verá 
si prosigue en provocarnos. 

CARAMBA 

Eso no sirve: hable otra 
que tengí más desparpajo. 

jMAYORITA 

Para ella con la miiad 

de las que somos sobramos. 

t ARAMBA 

V «i mi do estos cinco de Je? 
para ellos me sobran cuatro. 
Pues ¡ira de Dios! si yo 
me determino y alargo 
enlucía delantre este pie, 



estotro en la tierra clavo: 
me empiezo d mecer sin cuna, 
las caderas defencajo, 
arqueo un poco las cejas, 
tuerzo la cabjza á un l:do 
y escupo al otro. 

CORONADO 

¡A,:; Lía va! 

CARAMn A 

Quitarase de debajo. 
Y, sobre todo, si pongo 
los ojos encandilados; 
porque en su vida iiabrán visto 
otra nube de verano 
que descargue inás ligera 
ni que haga más estrago. 



419. Petiinetra en el tocador (La). — Inédito. — (1762). 

B. -M. ,1-158-14 y i-i(JS-33 , con las aprobaciones y licencias de 27. 
28 y 29 de Enero de 1762. Es curiosa la censura de D. Antonio Pablo 
Fernández, de ella hemos hablado en el texto. 



Don OHo/r<? .--Aya la iFrancisco Rubert) 

Don Alonso. — l'^spejo, 

Don Fc7í.v.— Ambrosio ,Pereira). 

Peluquero. — Coronado . 

Procurador .—¥ c\\y2 Calderón. 



Doña As'ucda.— Grana Una ¡Mariana Al 

cazar . 

^ . , i Z?e<íír/r.— Segura (Teresa, 
Criadas.. 1 ^ ,. „, ' 
' Celia —v-hmco. 

P^yc.— Olmedo Eusebio Ribera;- 



Se estrenó en el teatro del Príncipe los días de Carnaval de 1763 
desde el 9 de Febrero, y se le pagó por él á D. Ramón joo reales. — E'i 
el mismo día se hizo la segunda parte de la Pragmíiica y otra obra de 
D. Ramón dic la Ckuz. 

1- Mrtps: Cite p irjce el "•.i'ii a iti.;uo; p:ro y.i canien-ii* 



39S DON RAMÓN DE LA CRUZ 



do. pues nunca trabajaron juntos esos actores. Como consta que el 
saínete fué escrito para Mariana Alcázar creo que el verdadero re- 
parto debió de ser el que sigue á los primeros nombres. 
Se representó con frecuencia en' 1767, (iS, etc. 

Pít i nutras (Las). (S.) 

Es El Sombrcrito . 

420. Petimetre (El). — (1764.). 

Tomo III y Duran. Se imprimió suelto en el mismo año 1764. El 
primer título de este sainete fué el de Los atolondrados ó Don Soplado, 
como se ve por las aprobaciones y licencias que lleva el manuscrito de 
la B. M. 1-161-7), dadas en Madrid á 22 de Üctulire de 17 '4 y del día 
siguiente en que fué representado, con las tonadillas de la Peregrina 
y la del Jugador. 

Posteriormente se llamó Z)on Soplado, qué este título le da Semperc, 
y, por Hn, con el del Petimetre lo incluyó el autor en el tomo 111 de su 
Colección tantas veces citada. 

421. Petimetres (Los) burlados. «De D. Ramón de la Cruz.» — 
Inédito. 

Manuscrito de la Biblioteca Nacional (T-13-25), sin más seíías ni 
reparto. 

422. Petra y la Juana (La) ó el Casero prudente. (La casa de Tóca- 
me-Roque.) — (i 791). 

Tomo X, Dur.; suelto muchas veces. B. M. í i-2''.q-23). Copia con las 
aprobaciones y licencias de 15, ni, 19, 21 y 25 de Julio de 1791. La 
aprobación de D. Santos Diez González, dice que este sainete estaba 
destinada á lin de ñesta del ensayo de una ópera original española, 
sin añadir ninguna otra circunstancia. Parece, pues, indudable que es 
de 1 79 1. 

Tampoco tiene reparto. 

Mesonero en su Antii^uo Madrid, al hablar de la casa que forma el 
vértice entre las calles del Barquillo y de Belén, dice que dicha casa, 
hoy reedilicada á la moderna, se llamaba antes la Casa de Tócame- 
Roque, y supone que el nombre habrá procedido de este sainete de 
Chuz. Pero no puede dudarse que el nombre de la casa es muy ante- 
rior, por cuanto en otro sainete del mismo D. Ramón, titulado No pue- 
de ser, y escrito en 1774, canta Gairido: 

Ya 110 vivo en la callo 

de la Paloma, 
que'vivo en el IJarquillo, 

como señora. 

Número doce 
guardillas do la casa 

'lócame-Roque. 

423. Picapedrero (El). — (1767). 

Tomo II, Dur.; B. M. (1-168-17). Copia antigua con las aprobaciones 
y licencias de 4 de Junio de 1767 y el título de Los pobres con mujer 
rica: el pica^:edrcro. — Compañía de Ju.z.i Por.cc. 



APÉNDICES 



399 



Doíia /n.'s.— Paquita I.aJvcnaiit. 
UiiA c>-/íirfí7.— María Antonia Méndez. 
Doíía Andrea.— PR\i\a Martínez Huerta. 
Doña 7íít772a.— .Mariana (sicj. 
l'iia cuñada. - Gertrudis Rubcrt. 
Juan. — Cliinita. 

Tío Chispa, herrero. — José Espjjo. 
Su oficial. — Simón de Fuente^. 
Su aprendiy -Francisco Hidalí^o. 
i'n tuno. — José Ibar:o 



Un albañil —Juan Ponce. 

Cortejante \ " García. (Sin duda Ugal- 

de, V entonces entrarían é\ y su espo-^.i 

.Mariana Alcázar en la compañía djsdi; 

el verano). 
ídem 2 "—Ensebio Ribera. 
Alcalde de barrio.— \iso (Dionisio de la 

Calle . 
Vecina. — Joaquina. 
—Rita. 



Se estrenó el 6 de Junio de 1767 en el teatro de la Cruz ñor la com-' 
pañía de Juan Ponce 

Compárese detenidamente este saínete con Chirivilas y con El mal 
casado, y se verá que los tres tienen el mismo asunto. 

424. Picos de oro (Los), — (1765). 

Torno i; B. M. (1-168-19). Autógrafo con este post-títujo: «Comedia 
ó saínete en \in acto Para la compañía de Nicolás de la Calle». — En la 
impresa copia el autor un soneto de Rejón de Silva, y dos^ octavas en 
alabanza de esta obra que Duran no incluyó, no sé por qué, en su Co- 
lección. 

Quizás haya sido escrita para hacerse en alguna casa particular, por 
eso no hay reparto de los cómicos; cosa contra costumbre en los autó- 
grafos. 

Piedras de San Isidro (Las). (S.) 
Es El pedrero apedreado. (Véase.) 



Pln::a mayor (La) de Madrid for Navidad. (S.) y 



ÍDW 



425- 
(1765). 

^ B. M. (1-168-18) Varias copias antiguas; una con las aprobaciones y 
licencias de 14, 15, 19 y 20 de Diciembre de 1765, que dice ser para la 
compañía de Nicolás' de la Calle. Otra copia dice: «Se hizo en el tea- 
tro de Navidad del año 83, y pareció muy bien. Duró diez y seis días, y 
la gente se quedó con ganas de verlo.» Muchos repartos. 

0/i3>'iJ.— Mariquita (sic . Sin duda María 
Lndvenant, que con motivo de la enfer- 
medad y muerte de Paca Muñoz, habría 
vuelto á su compañía, pasando la Pereira 
á la otra. 

Z-orc»;-!!. — Joaquina .Aloro. 

Joaquina . —Mdívia Méndez. 

Simona. — La Portuguesa. 

1 eresa . 

Pepa 

Doña Luisa. 

Doña Ana. 

Don .4)ííoh/o.— Felipe Calderón. 

Este saínete se estrenó el 25 de Diciembre de 17G5, en el Príncipe, 
por la compañía de Nicolás de la Calle, con la zarzuela de Cruz La< 
pescadoras, que ya se había hecho diez y siete días seguidos, á ñncs J¿ 
Octubre y principios de Noviembre. 

íEl texto de Djrán es mala. 



Do}i Florencio. 
Don Anselmo. -Juan Ponce. 
Don Teodoro — Ensebio Ribera. 
Don Jaime. 
.Alfonsíllo . 
Manolo. 
Bautista.— Miso. 
Campano (José). 
Rafael (LadvennW), 
Un prendero . 
Un ciego. 

Don Petardo. (En el manuscrito Don Pe- 
gote.]— ¿Chinita?^ 



400 DON RAMÓN DE LA CRU2 



426. Plebeyo noble (El). 

Kl libro ti tu lado:' Co/ccc/o» de saínetes sacados de varias comedias 
de J. B: Poqiielin de Moliere. SegoiHa, Imprenta de F. Espinosa 1820. 
Madrid, Librería europea: en 12/', contiene: El casamiento desií^ual, 
Las preciosas ridiculas. El mal de la niña, El plebeyo noble y El casa- 
do por fuer :^a. 

ToJas, excepto la que encabeza este número, son conocidas y son 
lie Cruz: no será, pues, temerario presumir que también lo sea El ple- 
beyo noble, que claro es, no pueden ser otra cosa que una traducción 
del Bourf^eois gentilhomme de ¿Moliere. 

No he logrado ver dicha obra. 

427. Pleito delp.ntor (El). (S.) y (D.)-(i76S). 

B. M. ,_i-i'J2-i3). Copia antigua sin año. y el reparto que sigue, por 
el que se viene en conocimiento del en que lo hizo la compañía de Juan 
Ponce, que fué en lyíiS. 

Alc.tldf. —io%é Ibarro. lio Petfro.— Francisco Callejo. 

Escribano. —S<\món ic Fílenles. Diego.— C/iini la. 

Don Bal.tomcro. —.losi- Fspcjo. Paca.- Francisca I.advcnant. 

Doña LcowcM.— .Maria Bastos. Joa.jitina. —.^o:\qu\na. Moro. 

El asunto de este saínete está tomado de Lavocal Patelin. 
Suelto: impreso en Alcalá, 1700, 4.°; Madrid. 1791, 4.*': Valencia, 
Estevan, i8i(), 4", y Valencia, Domingo Mompic, 1820, 4." 

Pobres {Los) con umirr rica ó el Picapedrero. Saínete de D. Ramón 
DE LA Crl'z. 

Valencia, Estevan, iSi(), 4.'*; ídem, por 1). Ramón nn; la Chuz; 
Valencia, José Ferrer de Orga, 181 1. 4." 
Véase el Picapedrero). 

428. Poeta abnnido {El). «Intürniedio para la fiesta de Pascua 
para ia compañía de Martínez. Año de 1773. — Inédito. — (1773). 

li. M. (t-184-28). Copia antigua con la licencia de 2:- de Mayo de 
'773 y correcciones autógrafas. 

Alariioez Manuel). Navas íl'cl ¡pe;. 

(jarrido ¡Migutl). , ¿'oí)csí7//e;!/j (Luisa Callejo). 

Coronado (DicfiO). I G?í;'»/i7«a '.María de Guzmán), 

6'riJ«t.iif/«,2 (María de la Chica). Don Justo', poeta. ~^\m6n de Fuentes. 

/'o«c//¿7 I Alfonsa Guerrero;. /I/iíi/í".— Poncc (Juan). 

Morales ;l'"rancisca,;. Viejo enamorado. — Lo'^cv. (Nicolás). 

Antonin Ulanco. 7'c//íHe/rí? .-Manuela Guerrero. 

Ramos iViccnte). ! Militar de moda.— G!Ú\á\\ (Vicente;. 

Es muy interesante este intermedio. D. Ramón responde á las ordi- 
narias censuras de su teatro, y especialmente al papel de D. Bernar- 
do Iriarte. 

Al pie lleva esta nota á causa de que ki censura había rayado algu- 
nos versos. «Este saínete se ejecutó diciendo todo lo rayado; pues se 
encontró no haber impedimento para decirlo.» 

429. Pollo {El). (S.) 
DjsconociJo. 



APÉNDICES 



401 



430. Poner la escala pava otro. (S.)y (D.) — (1765). 

ii. M. M-168-1). Copia antigua, sin año y muchos repartos. El más 
antiguo, ó sea el del texto, es el que sigue, por donde se ve fué escrito 
el saínete en 17Ó5 para la compañía de Nicolás de la Calle. 



Aldeana i.' — La Granadina .Alaria deja 

Chica. 
Idiiii 1.^ — Sebastiana Pereira. 
ídem 3."- P;n;la iMartíncz Huerta 
ídem 4 "— iMaiiaela Guerrero. 
ídem i -'—Joaquina Moro. 
ídem 6."— Gertrud s Rubert. 
Lavicsca. — losé Iharro. 



Don Francisco. — Ensebio Ribera. 

Don Flaviano — Blas Pereira. 

Payo \ .'> — Chinita . 

ídem 2.°- José Espeio. 

ídem 3." 

ídem 4.°— Juan AI muel. 

ídem 5.°— José Campano. 

ídem 6." 



431. Por la boca viuerj el pez. Introducción para la zarzuela El 

Farfulla.— (lyS^). 

Se hizo con la obra el 5 de S